domingo, 13 de noviembre de 2016

¿Qué diría Dios ahora?

"Creo en el Dios de Spinoza, que se nos revela en la armonía
que rige a todos los seres del mundo, no en el Dios que se
implica en los destinos y acciones de los hombres".

Albert Einstein.

En su libro "Conversaciones con mi guía" de el mejicano Anand Dílvar.... me encontré este bonito poema que dedico con especial cariño todos los 'fundamentalistas' católicos y evangélicos cristianos que conozco y estimo los que eventualmente me leen en cada Plácido domingo como éste, me llamo la atención porque es un llamado a volver a esa fuerza que está presente en toda La Naturaleza que siempre pueden equiparar los creyentes con ese Dios creador del Universo, éste diría sin dudarlo que no lo trataran como a un imbécil... la poesía dice así:
La galaxia 'El ojo de Dios'...

¿Qué diría Dios ahora?

¡Deja ya de estar rezando y dándote golpes en el
pecho! Lo que quiero que hagas es que salgas al 
mundo a disfrutar de tu vida.Quiero que goces, 
que cantes, que te diviertas y que
disfrutes de todo lo que he hecho para tí.

¡Deja ya de ir a esos templos lúgubres, oscuros y
fríos que tu mismo construiste y que dices que son
mi casa! Mi casa está en las montañas, en los bosques,
 los ríos, los lagos, las playas. Ahí es en donde vivo y
 ahí expreso mi amor por tí.

Deja ya de culparme de tu vida miserable; yo nunca
te dije que había algo mal en tí o que eras un pecador,
o que tu sexualidad fuera algo malo.El sexo es un regalo
que te he dado y con el que puedes expresar tu amor,
tu éxtasis, tu alegría. Así que no me culpes a mi por
todo lo que te han hecho creer.

Deja ya de estar leyendo supuestas escrituras sagradas
que nada tienen que ver contigo. Si no puedes leerme
en una amanecer, en un paisaje, en la mirada de tus
amigos, en los ojos de tu hijito... ¡No me encontrarás
en ningún libro! 

Confía en mi y deja de pedirme. ¿Me vas a decir
cómo hacer ni trabajo?
Deja de tener tanto miedo. Yo no te juzgo, ni te critico,
ni me enojo, ni me molesto, ni castigo. Yo soy puro amor.

Deja de pedirme perdón, no hay nada que perdonar.
Si yo te hice... yo te llené de pasiones, de limitaciones,
de placeres, de sentimientos, de necesidades, 
de incoherencias... de libre albedrío.

¿Cómo puedo culparte si respondes a algo que yo puse
en tí? ¿Cómo puedo castigarte por ser como eres, si yo
soy el que te hice? ¿Crees que podría yo crear un lugar 
para quemar a todos mis hijos que se porten mal, por
el resto de la eternidad? ¿Qué clase de dios loco puede
hacer eso?

Olvídate de cualquier tipo de mandamientos, de 
cualquier tipo de leyes; esas son artimañas para
manipularte, para controlarte, que sólo crean culpa
en ti. Respeta a tus semejantes y no hagas lo que no
quieras para ti. Lo único que te pido es que pongas
atención en tu vida, que tu estado de alerta sea tu guía.

Esta vida no es una prueba, ni un escalón, ni un paso
en el camino, ni un ensayo, ni un preludio hacia el
paraíso. Esta vida es lo único que hay aquí y ahora
y lo único que necesitas.

Te he hecho absolutamente libre, no hay premios ni
castigos, no hay pecados ni virtudes, nadie lleva un
marcador, nadie lleva un registro. Eres absolutamente
libre para crear en tu vida un cielo o un infierno.

No te podría decir  si algo después de ésta vida, pero
te puedo dar un consejo: vive como si no lo hubiera.
Como si ésta fuera tu única oportunidad de disfrutar,
de amar, de existir.

Así, si no hay nada, pues habrás disfrutado de la 
oportunidad que te dí. Y si lo hay, ten por seguro
que no te voy a preguntar si te portaste bien o mal,
te voy a preguntar ¿Te gustó?... ¿Te divertiste?
¿Qué fue lo que más disfrutaste? ¿Qué aprendiste?...

Deja de creer en mí; creer es suponer, adivinar,
imaginar. Yo no quiero que creas en mí, quiero que
me sientas en tí. Quiero que me sientas en ti cuando
besas a tu amada, cuando arropas a tu hijita, cuando
acaricias a tu perro, cuando te bañas en el mar.

Deja de alabarme, ¿Qué clase de Dios ególatra crees
que soy?
Me aburre que me alaben, me harta que me agradezcan.
¿Te sientes agradecido? Demuéstralo cuidando de ti,
de tu salud, de tus relaciones, del mundo. ¿Te sientes
mirado, sobrecogido?... ¡Expresa tu alegría! esa es la 
forma de alabarme.

Deja de complicarte las cosas y de repetir como
perico lo que te han enseñado acerca de mí. Lo único
seguro es que estás aquí, que estás vivo, que éste
mundo está lleno de maravillas. ¿Para qué necesitas 
más milagros? ¿Para qué tantas explicaciones?

No me busques afuera, no me encontrarás. Búscame 
dentro... ahí estoy, latiendo en ti. 


Un abrazo de cálida amistad...

Hortensio.

El Dios pintado por Zurbarán.

P.D. : Si lees el Éxodo 20:5 puedes ver que el dios de la Biblia y de las 'religiones del libro' es un ser mezquino y celoso. Y si miramos la primera de Timoteo 2:11- 1, es un detestable ser misógino.

Y lo decía con contundencia el físico alemán Einstein, basado en Spinoza: "No puedo imaginarme a un dios que premia y castiga a los objetos de su creación, cuyos propósitos han sido modelados bajo el suyo propio; un dios que no es más que el reflejo de la debilidad humana" Así demuestra su desdén por ese dios humano creado por las religiones.

2 comentarios:

  1. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  2. La poesía es del mejicano Dilvar y no del sefardita Spinosa, no se de dónde salió el equívoco...

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