domingo, 23 de diciembre de 2012

El hombre un esclavo de sus inventos


   En ésta entrada transcribiré el terrible panorama que el escritor antioqueño le describe a sus lectores del diario donde escribe, es sólo un 'abre-bocas' de lo que nos puede traer el futuro, pero me pregunto al ver este panorama de 'esclavitud'... ¿podremos tener confianza en el devenir? allá Ustedes que pasarán el resto de sus vidas en el futuro.

    "Mediante los progresos tecnológicos no sólo se ha conseguido que el hombre se convierta en un esclavo de ellos, sino que con la explosión demográfica, el número abrumador de víctimas de tal esclavitud, se ha multiplicado por millones. Y así es como vemos que eso que llamamos civilización, no es más que la diabólica cadena que nos ata a sus inventos. Mas claro: los vehículos, artefactos, máquinas, aparatos, etcétera, a medida que se multiplican..., nos hacen creer que nos hayamos en posesión de muchas cosas útiles y necesarias, mientras que la realidad nos dice, cuando entendemos, que son ellas las que efectivamente nos poseen esclavizandonos. Todo eso nos causa crueles e innumerables torturas a cada paso (por no poseerlas) Pero ello seria lo menos grave, pues lo peor es la estúpida serie de absurdas secuelas que nos acarrea nuestro horrible vegetar mecánico de 'muertos parados...'

Las cadenas de la tecnología.

       Con éste monstruoso aumento de riqueza artificial (grandes cantidades de dinero en pocas manos, etc., y de cosas ilusorias para ilusos...), estamos padeciendo, además inquietantes y muy peligrosas alteraciones del medio ambiente con todos los bienes naturales que nos rodean. Mas no tan solo con el entorno del mundo exterior, sino también en lo que se relaciona con la vida íntima, mental, moral y psíquica - de todos y cada uno de los humanos, pues  no solamente somos solidarios, sino, en esencia, una sola humanidad... O sea que si la Tierra (el cosmos), sus frutos y su atmósfera que la rodea están padeciendo de dañinas transformaciones, de igual modo la inteligencia del hombre (arcilla y soplo) funcionará, alterada y extraviada, a causa de los conflictos y horrores que acarrea la torrencial y caótica convivencia colectiva. De ahí la salvaje invasión de los vicios y la delincuencia".

Félix Ángel Vallejo.
El Colombiano, Medellín, 3 de junio de 1.974