domingo, 29 de marzo de 2020

El profeta y el virus.

Todas las desgracias del hombre
provienen de no hablar claro.
Albert Camus (La Peste)

Plàcido domingo en plena cuarentena. Bueno, a día de hoy y como siempre no dejo de sorprenderme de las imbecilidades que la ignorancia hace cometer a ésta, la Criatura Humana. Y esta historia que me a conmovido de manera especial por las consecuencias que provocó en su comunidad, comenzó cuando la paciente Nº 31 fue llevada a un hospital de Seúl la bella capital de Corea del sur el 21 de febrero del 2020, tras un accidente automovilístico, al ser revisada por los médicos de urgencia, notaron que dicha señora tenia una fiebre muy alta y tosía frecuentemente, sin dudarlo fue diagnosticada con Covid19 de corona-virus y desde luego comenzaron  las investigaciones de rigor... 

El profeta...

El resultado:

La paciente Nº 31 confesó haber asistido la semana anterior a un culto (misa) pues pertenecía a la secta cristiana llamada Iglesia de Jesús Shincheonji, que tiene su sede en la ciudad de Daegu. liderada por el profeta y visionario Lee Man-Hee, de 88 años quien dice ser uno de los '5 receptores' que quedan vivos para interpretar 'las metáforas ocultas de la Biblia' por inspiración divina.

Cuando los investigadores llegaron hasta las instalaciones del 'templo del tabernáculo', los secuaces del profeta había saqueado las oficinas sustrayendo los registros de los miembros de la iglesia, fue cuando dicho individuo al verse asediado por la policía secreta y sanitaria, citó a una rueda de prensa y ante un grupo significativo de desconcertados periodistas reconoció que trató de parar la Pandemia con una gran cadena de oración de sus seguidores (cerca de 25.000) que vestidos de blanco y tomados de la mano le habían implorado a Jesús y a su padre para que alejara el virus de Satanás de ellos y de Corea. Pidió perdón de rodillas al pueblo y a las autoridades de Corea por su insensatez, prometiendo colaborar con las autoridades dando el nombre y dirección de sus miembros.

Lee Man-Hee, pidiendo perdón.

Este "iluminado" loco místico, había esparcido no solo la palabra del señor, sino el letal virus chino, se dice por las autoridades sanitarias, que ésta iglesia o secta cristiana, era la responsable del 40% de los infectado del país. La cacería se dirigió hacia un grupo élite de la iglesia que eran los 12 apóstoles del profeta que habían huido y se encuentran escondidos en algún lugar y contagiados hasta la médula por el virus... o se entregan o se mueren.

Pero ahí no para esta absurda historieta, resulta que un fanático de la iglesia convencido (como todos) de que Jesús y el señor lo guiaban en su santa cruzada, se dirigió al hospital de Deagu, al pabellón psiquiátrico y como era conocido le abrieron las puertas, como de costumbre en su voluntariado consistía en evangelizar a "esas pobres almas abandonadas por la mano de dios" y sabiéndose portador del virus estuvo todo el día con los inquilinos de ese nefrocomio, dándoles a conocer 'la palabra de dios'... consecuencia, de los 105 pacientes 103 dieron positivos en las pruebas de corona-virus. Me acordé de la santísima madre Teresa de Calcuta cuando supo del virus que desató la pandemia del VIH, decía: "Es un justo castigo para una conducta sexual incorrecta".

La iglesia en plena cadena de contagio...

Desconozco cuántos muertos- hasta el momento de escribir esta entrada-  ha producido el estúpido sectarismo de esos cristianos y 'su justo castigo divino' pero lo que sí sé, es que el justo de castigo para este 'profeta de la muerte' por mano de la Ley humana, es la de "homicidio agravado por contagio intencional de agentes infecciosos"... estaré pendiente del juicio para saber a cuántos años será sentenciado este 'agente infeccioso de Dios' y sus secuaces que están en desbandada y negando que son miembros de la iglesia, cobardes como Pedro el apóstol de los gallos.


Un abrazo a la distancia, desde mi refugio en Serrezuala.

Hortensio.



En pleno culto del contagio...