domingo, 2 de junio de 2019

Los epígrafes.


Todo sueño que valga la pena,
sin duda a nacido de la soledad.
Hortensio Farwel.

La naturaleza vive en movimiento.
James Hutton.

Su dulce adiós saló mi vida.
anónimo.
En el Río de letras, su autor nos introduce en lo que son los Epígrafes, a los que en este Plácido domingo me referiré de una manera cariñosa, pues siempre los uso... y nos dice que es ese verso o frase, muchas veces ajeno que suele instalarse adelante de poemas, relatos o ensayos, es la puerta de entrada de una obra literaria. Un faro que da luz al río de letras en que navegamos.

Un epígrafe visual de sensación de soledad...
Es una perla que encontró un día el autor, cuando hacía de lector de la obra de otro; la recogió y la guardo en su talego y, ahora, la exhibe orgulloso, poniéndola en un sitio privilegiado y visible de su trabajo. El epígrafe es también una forma de conversación entre obras. Quien no lo lee o lo lee con descuido, se pierde una de las gracias de un libro.

Mario Puzo, puso en 'El Padrino' una idea tomada de 'La Comedia Humana' de Honoré de Balzac: "Detrás de cada fortuna hay un crimen". ¿Acaso no encierra la esencia de la obra clásica de las letras sobre mafia? Gabriel García Márquez, adelantó en 'Memoria de mis putas tristes' un mensaje tomado de 'La casa de las bellas dormidas' del japones Yasunari Kawabata: "No debía hacer nada de mal gusto, advirtió al anciano Eguchi la mujer de la posada. No debía poner el dedo en la boca de la mujer dormida ni intentar nada parecido". En 'La vorágine' Rivera habla del destino y del infortunio, sin acudir a ideas ajenas. Fernando Pessoa, alumbra así 'Una cena muy especial', relato incluido en 'El banquero anarquista' y otros cuentos de raciocinio: "Dime lo que comes y te diré quien eres", frase que atribuye a Alguien. Hasta aquí Jhon Saldarriaga.

Un epígrafe visual de la violencia...
Para mí el ejemplo cumbre de un epígrafe, lo hace el argentino Juan Carlos Onetti al inicio de su obra:

  Cuando ya no importe. 

Mientras escribo me siento justificado; pienso: estoy cumpliendo con
mi destino de escritor, más allá de lo que mi escritura pueda valer. Y
si me dijeran que todo lo que yo escribo será olvidado, no creo que
recibiría esa noticia con alegría, con satisfacción pero seguiría
escribiendo, ¿Para quién?, para nadie, para mi mismo.
JORGE LUIS BORGES


Esto es un epígrafe, si eres escritor, úsalo con inteligencia introductoria. Si eres un simple lector, léelo despacio, saboréalo y haste la idea de que ese sencillo verso puede ser la esencia del contenido de la obra que tienes en tus manos. Hay miles y miles de ellos, cada pensamiento tuyo o de un gran pensador es válido para iniciar un escrito, sea cual sea la idea que tengas al realizar tu escrito. Espero haberles dado claridad a mis escasos y esporádicos lectores y en especial a ti mi adorada Fernanda, que me hiciste la pregunta para una tarea de español que tienes que llevar a tu colegio...
El espejo, un epígrafe visual
de la 'vanidad'.
Un abrazo para introducir mi aprecio y mi cariño.

Hortensio.