lunes, 5 de noviembre de 2012

Cuando Coca cola invento a Santa Claus.


Algunos hemos oído hablar de san Nicolás, aquel obispo del cercano Oriente, patrón de Rusia y otros países y cuya veneración fue prohibida por el régimen comunista de la Unión  Soviética, pero jamas alejada de la tradición y la leyenda que encarnan los grandes personajes de la historia. El tenía por costumbre toda las Navidades, desafiando el terrible invierno ruso, viajar en una troika o trineo ruso tirado por seis caballos lleno de juguetes de madera hechos por el mismo durante el año con el fin de repartirlos por las aldeas a los niños mas pobres de esos lares. 


Sabemos por algunas biografías que Nicolás, era un rico heredero que repartió su fortuna con los pobres, oigan este cuento que de seguro les parecerá familiar, hora que se avecinan las fiestas navideñas en el mundo occidental: la historia cuenta que había en algún pueblecito de la estepa rusa tres hermanas que se querían casar pero que su padre un pobre agricultor carecía de dinero para la famosa dote, enterado Nicolás, una noche acudió a la casa de las tres casaderas y para que nadie se enterara subió al techo de la casa mediante una escalera de rústica madera y llegado a la chimenea dejo caer por ella varias monedas de oro mas que suficiente para pagar la dote, en la parte baja de la chimenea había tres pares de medias que las chicas habían colgado para que se secasen. Y allí fueron a parar las dichosas monedas de oro... Hoy todavía es tradición colocarlas en las chimeneas y de esa época data la bella costumbre.

Pero vallamos a lo propuesto en el titulo de esta entrada, hacia la primavera de 1.931, Coca cola Company estaba pasando por una de sus peos crisis económicas habida cuenta de la competencia desleal que desinformaba a los consumidores de que esta bebida era no iba para la salud (¿Será verdad?)  por todo esto lasa directivas de aquella época, encargaron una estrategia publicitaria para la Navidad de ese ya lejano año y contrataron en Chicago, al pintor Habdon Sumdblon, de origen sueco para que quitara de la mente de los consumidores aquella imagen de gnomos que alguna vez se asocio con la bebida, quien por esas calendas cambiaron su definitiva formula.


El papa Noel de Cocacola.


Estando el pintor una mañana primaveral en un parque de Chicago, vio pasar a un señor alto, robusto de blanca cabellera que hacia juego con su abundante y crecida barba, de aspecto bonachón, bondadoso, amable y demasiado alegre que reía de manera peculiar. Para el artista fue una revelación
que aquel hombrón de nombre Lou Prentice, vendedor jubilado fuese la imagen de la campaña de Navidad de Coca cola y encarnara a un ser de carne y hueso, mas humano y que encarnaría a la hoy famosa copia de San Nicolás... Santa Claus.

Como dijese  algún profesor de historia..." Siempre hay alguien que no se sabe el cuento"

¡Hasta muy pronto...!

Hortensio.