domingo, 24 de septiembre de 2023

El Rencor.

Guardar rencor es como agarrar
un carbón ardiendo y resistirse a no
       soltarlo. El único que se quema eres tú.
Anónimo.


La imagen viva del Rencor...
Un feliz y Plácido domingo, el invitado de hoy, el Rencor... que se puede confundir con el feo resentimiento, porque tienen una estrecha relación, pues uno subsume al otro, sentimiento desde todo punto de vista como negativo, porque se puede convertir en una obsesión persistente en el tiempo y profundo en cuanto que es difícil de desarraigar de la mente en donde se enquista y cualquier recuerdo o estímulo externo, puede hacer aparecer de nuevo dicha ofensa... y renace de nuevo el fantasma de 'la venganza', la hostilidad y el odio. 

Después de un engaño o un abuso de confianza, de un insulto injusto o una vejación y muchas otras razones como ofensas y maltratos, ese rencor empieza a acumularse a tal grado que se convierte en un deseo constante de venganza que nos conduce a desequilibrios y sentimientos de angustia y nos genera un resentimiento permanente de rabia. El verdadero misántropo - por ejemplo-  es aquella persona 'amargada' que odia a la sociedad y a la humanidad, sus razones tendrá.

Es sabido por innumerables estudios, que el rencor reside en nuestro interior y que se transforman en deseos de odio e ira contra la persona o personas que propiciaron la ofensa. Decía el monje vietnamita Thich Nhat Hanh al respecto: "En el momento que te enojas, tiendes a creer que tu desdicha la ha creado otra persona, y las culpas de tu sufrimiento. Pero, al observarlo más a fondo, quizás descubras que el principal  causante de tu sufrimiento es la semilla de la ira que hay en tí. Muchas otras personas, al afrontar la misma situación, no se enojan tanto como tu".

Pero ¿que tiene que ver la tolerancia, la impotencia y la indefección, frente a una ofensa injusta y desproporcionada? a corrido 'la escuela del perdón' basado en 'el no olvido'. Es tragarse el trago amargo de esa infamia con el fín ¿de qué? Casi todos los rencores mueren con la persona ofendida pues si de verdad la infamia fue muy poderosa y profunda a nivel físico y lo peor, emocional, pues es casi que imposible de olvidar y menos perdonar... es dolor puro y natural. Es algo que jamás se puede disculpar.

Piénselo Usted querido lector, hay cosas de cosas. Le preguntaron a un campesino de una vereda que fue atacada por un grupo de asesinos paramilitares en Antioquia, Colombia, en el aleve asalto mataron a su padre y no contentos estas bestias humanas, lo decapitaron y jugaron futbol con su cabeza. ¿Usted perdonaría a esos asesinos? les contestó: es una pregunta tonta, no me imagino ni por un segundo perdonando a esas bestias... ¡tienen que morir

Es una muerte amarga el no poder ver en
vida, que se hizo justicia con un criminal.

No quiero polemizar más sobre este terrible tema que dejo planteado y cada quien tendrá sus validas razones...

Un abrazo alejado de todo rencor,

Hortensio.