domingo, 5 de febrero de 2017

Dos poemas dislocados...

Tenía que ser en un bello y Plácido domingo como el que ha hecho hoy durante todo el día, para decidirme a poner dos poemas dislocados y decadentes de Farwel, del siglo pasado... el los llamó:

Todavía es hoy...

Tu amor como la lluvia, se me escapó
  entre mis dedos... 
Todavía es hoy a pesar del ayer

y ahí estaba fiel a su destino...
pensando que el amor que vivió
en momentos de tormenta gris,
fue una decisión impensada...

Pero un bello sentimiento vívido,
sublime privilegio el haber amado
de esa forma y tomar parte ya de
sus recuerdos aunque con el tiempo
y el peso de la soledad transgredan
todo colapsando de temores el alma...

Ese pasado sería el perfecto pretexto
para buscar refugio en su regazo y no
enfrentar la triste realidad de haberlo
perdido todo, madriguera segura y
oscura que detesta la luz de la aurora
donde esconder la angustia existencial.

Pero la fría madrugada llegaría a pesar
del ayer esperando todavía el momento
del hoy no deseado e inevitablemente
letal donde no encontrará nada de nada
sólo un infame y pegajoso sufrir vacío
de sensibilidad... infelicidad pura.

                                              Farwel 1.989



En el abismo...
El amor de dos seres, si es verdadero
siempre penderá de un delgado hilo...
¡Cuídalo!
Todo nuestro tiempo mágico se perdió
con tu ingrata despedida en un espejismo
conjurado e indolente que se difuminó
con la luz de la aurora en epílogos que
se escribieron en renglones quebrados
por el olvido y la vergüenza, esencia que
se enredó en la infamia de tu ausencia...

Camino que partió del amor y terminó
sin miedo en el abismo de la ingratitud,
fantasía que sólo yo viví en lo que nunca
se escribió como una ambigua verdad que
no entiende de certezas en un encriptado
mapa que no tiene norte pero está lleno de rutas
de angustias que ocultan sin recelos el dolor.

Miedo forzado que atenaza la incertidumbre
de no volver a verte ya nunca más cerca de mí
sólo guardando la furtiva esperanza de poder
mallar  los hilos de nuestro cariño que se perdió
con tu despedida injusta e ingrata, ¿qué hacer,
dime oh diosa del amor, tu que tambien sufriste
por la partida del ser amado? dime que hacer...
ya que la muerte es nada frente a este suplicio.

                                                                      Farwel 1.989


Un abrazo siempre de regreso.

Hortensio.

 Casi me olvidaba... quiero dar mi rendida gratitud a mis fieles y escasos seguidores por haber roto la barrera de las treinta mil (30.000) visitas a ésta bitácora, de nuevo mil y mil gracias, es un estímulo para mí  para seguir insistiendo todos los domingos con temas de todos los estilos y pelambres.

De nuevo, gracias por aguantarme...