martes, 26 de mayo de 2020

La rebelión de las canas...


La clave es seguir siendo joven,
hasta morir de viejo...
Anónimo

Un gran abrazo de cuarentena al estilo de prisión domiciliaria, si decir así se puede. Desde luego en un muy Plácido y atípico martes en el que estoy un poco indignado por la forma en que se está discriminando a la senectud (senado viene de senil) por parte de quienes tienen el poder de dictar normas en "protección" del anciano de más de 65 años. Como decía por ahí un sociólogo de Boyacá:
"Vivimos en una época en donde prevalecen los valores asociados a la belleza externa y a la inmediatez." y que cierto este planteamiento, a los viejos, ancianos y seniles de 65 años en adelante - hágame el favor-, los han convertido en sinónimos de feura, inutilidad, de antiguo y todo un estorbo para la sociedad y algunas infames familias, incapaces de ser útiles a ella y así mismos. Se olvidaron de que, al llegar a la vejez, las personas han adquirido sabiduría, experiencia, serenidad y desde luego mucha generosidad.

El anciano Farwel, en pie de lucha.

El tercer día de septiembre se celebra en todo el Japón, el Keiro No Hi que es el 'día del respeto a los ancianos' y es una festividad mayor. De igual forma los chinos desde Confucio y los indues, en donde tocan los pies de sus mayores en actitud de respeto y amor. En el islam es casi de religión el amor a sus mayores que es un honor el tenerlos vivos en especial a la madre, El Corán manda que los hijos deben ser compasivos con sus mayores.

En Colombia tan solo tenemos el 'grande y famoso' Art. 13 que en su interpretación nos garantiza protección y derecho a la igualdad y otras circunstancias, ahí se los dejo de recordatorio: 


                                                                   Artículo 13 de la Constitución.

Todas las personas nacen libres e iguales ante la ley, recibirán la misma protección
y trato de las autoridades y gozaran de los mismos derechos, libertades y oportunidades
sin ninguna discriminación por razones de sexo, raza, origen nacional o familiar, lengua,
religión, opinión política o filosófica. El estado promoverá las condiciones para que la 
igualdad sea real y efectiva y adoptara medidas en favor de grupos discriminados o marginados.

El Estado protegerá especialmente a aquellas personas que por su condición económica, física 
o mental, se encuentren en circunstancias de debilidad manifiesta y sancionará los abusos
o maltratos que contra ellas se cometan.

Don Néstor, trabajador informal de 70 años,
 ante la brutalidad policíaca de unos
jóvenes uniformados...
Lo que le pasó a don Néstor, me dio pie de indignación a barruntar sobre la situación de los ancianos y producir esta entrada. Los que por decreto decidieron que los "viejitos" esos de la eufemística 'tercera edad' son un estorbo en las calles de la gran ciudad y todas las del mundo, pueden que tengan toda la razón pues somos más vulnerables que el resto de la población; pero aquí comienzan los peros...

Pero, ¿como así que si llegamos enfermos a un hospital con una de esas enfermedades normales que ahora están de vacaciones, nos condenan a morir por infección de corona-virus -porque nos infectan y dimos papaya-? y si no hay una Uci, desocupada, cuando está disponible, los jóvenes tienen prioridad ¿Cuando se invirtieron los factores? Ni se les vaya ocurrir ir a un hospital porque los matan y en una bolsa derecho al crematorio y una papeleta en el dedo gordo con sus datos y ese es el recuerdo infame para la familia.
Por ellos, la 'Rebelión de las Canas'

Sí, ésta pandemia, nos ha abierto los ojos a los 'chuchumecos' de 65 años y algo más, nos acabaron por decreto y con la disculpa hipócrita de "protejernos" -a los viejitos- . Mientras tanto la mayoría entran en depresión, al sentirse inútiles, se vuelven malgeniados y agresivos por ese espacio reducido de reclusión asfixiante impuesta foráneamente, se vuelven insoportables o melancólicos depresivos que no se quieren levantar de la cama volviéndosen  inapetentes. Todo le cansa y hastía es un cuadro patológico muy especial y de mucho cuidado, cuidado de si mismo si se es independiente económicamente, si no lo es, el panorama es mucho peor y preocupante...

¡Cínicos...! ¿quien está detrás de esta conspiración tan evidente? a esa gente se le está olvidando que somos ciudadanos del mundo y que ésta es nuestra Tierra y no unos vergonzantes que tenemos que estar inactivos hasta que alguien nos decrete hasta donde vivir ¿eso es el futuro? pobre de nuestros hijos que nos están pisando los talones por unos cuantos añitos.

Pero, todavía somos una fuerza innegable que solo necesitamos lideres viejos y verracos para que encabecen esa la "Rebelión de la Canas" en Colombia y se replique en toda América Latina, y nos verán en las urnas, sin más ideología que la de la subsistencia digna y el respeto por esas canas y no vamos a permitir mientras respiremos nuestras últimas bocanadas del óxido vital, una masacre de ancianos de forma taimada pero criminal. Si somos una carga fue porque llegamos a esos años otoñales a pulso de buena salud ganándonos un espacio para seguir en la lucha diaria y decidir que hacemos con nuestras vidas. "las canas se respetan" decían nuestros abuelos, esos que con nosotros hicimos este mundo en donde los jóvenes (por ahora) nos consideran un estorbo...


Para terminar, comparto por creerlo oportuno, el manifiesto de F. Nietzsche, con respecto a morir libremente; algún tiempo después era ingresado a un manicomio... a morir sin que se diera cuenta de que le había el destino robado la oportunidad de morir libre, mirémoslo:

"Deseo manifestar aquí y ahora que sólo yo tengo el derecho inalienable a decidir sobre mi propia vida y mi propia muerte. Ni dioses, ni clérigos, ni jueces, ni nadie por bien pensante o poderoso que se precie, pueden decidir sobre mi vida y mi muerte. Esta es la muerte que deseo: la muerte libre, que viene a mí porque yo quiero."


Un abrazo provecto lleno de amor por mis jóvenes.

Hortensio.