lunes, 13 de enero de 2014

El placer y el sentido de escribir.

Si escribir, en el sentido amplio y literal, te da placer... eso tiene un sentido y es una bella meta personal que compromete gran parte de tu actividad diaria  (no hay disculpa que valga) por eso es que la humanidad - independientemente de las grandes guerras - ha perdido a "grandes escritores" qué duda cabe, se pierden por estar ocupados en 'lo importante' del diario subsistir (muy válido) y abandonan su gran pasión... ¡escribir!





Hemos visto como la mayoría de los que le gusta la literatura procrastinan o posponen ese amor inigualable, hermoso y fiel por las letras; sino escriben es porque tampoco tienen tiempo de leer literatura y eso sí que es una lamentable pena y un desperdicio sin igual... ¡lástima! que se pierda así para sus contemporáneos y las generaciones por venir, a un Escritor.

Pero como decía, si hay pasión, no hay disculpa que valga y sino, una gran frustración asomará a esa vida que ha desperdiciado tan bello don que se traduce 'a la larga' en talento; y no me canso de ser repetitivo: si eres de verdad un escritor en el sentido amplio y literal, buscarás momentos (no momenticos) espacios (no pequeños espacios) para entregarte con pasión a esa ardua tarea, y si tienes un hermoso tema sobre el cual escribir, no importa el sacrificio que tengas que hacer y lo que éste soporte, es un privilegio que la vida te ha brindado... no lo desperdicies.

Ahora, no te importe en lo más mínimo, el estúpido reproche del ignorante que no tardará en criticar esa "perdida de tiempo"... él desaparecerá como 'polvo sin historia' sin dejar huella, tu al escribir estarás hablando con la posteridad. No te auto-disculpes, escribe, escribe y cuando se te vuelva una necesidad, ya nada será igual: haz abierto el puente entre el placer (escribir) y el sentido (como un objetivo) lo demás - aunque importante para subsistir - pasará a un segundo plano.

Si escribes por cualquier otra razón - desconocida - que no sea 'el placer y el sentido' toda empresa o tarea que emprendas está condenada a la mediocridad y al fracaso. Para reiterar todo lo que he dicho en ésta entrada, sólo basta con leer las vidas de los grandes escritores para que ellos no me dejen desmentir... en su sacrificio, gozaban escribiendo.



- "Soy muy viejo ya para sentarme a escribir" me confesaba un colega al son de una cerveza - eso ha sido mi gran frustración y creo que ya es tarde para intentarlo, me contentaré con seguir leyendo a esos grandes que han tenido el privilegio de sacarle tiempo al tiempo para poder escribir" que mentira y que disculpa más infantil... decían los abuelos que: 'Nunca es tarde para emprender algo' y me cansaría de enumerar los escritores que produjeron sus mejores obras ya de viejos...

No es más por ahora, sólo que el que lea estas letras, o ya es un buen escritor por leer o está sacando disculpas, con su pereza mental para no comenzar a escribir. Si se decide tendrá que hacelo basados eso sí en 'el placer y el sentido'...

Un abrazo receptivo.

Hortensio.





domingo, 12 de enero de 2014

Mirando un recuerdo.

Del libro 'Poemas dislocados' de 1.989... una pequeña muestra.

        Mirando un recuerdo
Que falta me hubieras hecho
El baúl de los recuerdos olvidados
para compartir mis pequeños logros
y mis aterradoras derrotas...

Ya se de la que te has salvado
del haber tenido que compartir
mi desquiciada vida llena de vicios,
llena de contradicciones, vena rota
sin muchas ambiciones y descuidado
sentido de la fortuna y a lo que su falta
produce en las almas descuidadas...

Y me tocará seguir y seguir por senderos
inhóspitos sin tu presencia a mi lado;
 yo lo haré por los dos en tu ausencia...

Cómo me hubiese gustado que hubieras
estado aquí (en mi vida) para compartir
esos pequeños instantes que hacen las horas
que hacen los días, que hacen una vida y
compartir mis nostalgias, mis cosas, mi música,
mis historias, mis angustias y mis sueños.

Y todo se nos fue de las manos al partir
en busca de aventuras que sólo volvían a tí;
pero al volver ya no estabas y todo se perdió.

Hoy, mirando tu recuerdo con mucho más amor,
comprendo que te salvaste de haber compartido
mi vida estéril, desquiciada y disoluta la que viví
de acuerdo a mis sentimientos y con la nostalgia
perpetua de no haber estado en tu presente...

Simplemente, mirando tu recuerdo hoy pienso
que todo se fue contigo y este vacío es mucho,
imposible de llenar porque me faltan recuerdos
y recuerdos porque fueron muy pocos.

Sólo tengo tu legado pretérito con el cual viviré
hasta que mi tiempo sea cambiado por eternidad
y me convierta en polvo sin historia.

                                             (Farwel, enero de 1989)




                                                                                                 ¡Erótica!

                                                                                 Y eras así... tierna, bella y erótica;
                                                                               me volvía loco ese toque de erotismo
                                                                                 que le ponía a cada sílaba de cada
                                                                              palabra de cada suspiro de entonación
                                                                                        tierna, bella y erótica...



          Un sueño soñado...
Un lugar de ensueño.

Era el sueño que desea ser soñado
por cualquier mortal...
le sabía a 'gloria bendita' y
el mar como sinfonía de fondo
completaba esa dicha de verdad.

Pero ese sueño tan perfecto
le llenaba de angustia afanada,
Oh, instante bello vuélvete eterno
que no quiero pensar en la aviesa
realidad del regreso y la rutina...


                                                                                          

                                                                                          Olvido...

                                                                               A éstas alturas de mi vida
                                                                              tengo que desarraigarme de
                                                                               tantas falacias, de esas que
                                                                                abundan en apariencias y
                                                                               acariciar mundos de olvido
                                                                              único camino de resurrección.


Un abrazo y otro abrazo.

Hortensio.