jueves, 21 de abril de 2016

Versos peregrinos... sin son ni tòn.

La palabra peregrino viene del latín peregrinus, extranjero... viajar por el extranjero a un santuario (p.e.: peregrinos a La Meca) quería hacer esta salvedad ya que Farwel, solo los llamó 'peregrinos' a sus versos por un eufemismo poético, aunque no se si ya han peregrinado. En éste atípico jueves, nuevos versos 'sin son ni tòn'...

VIII.

Anoche, en el sueño perdido
por pensar en ti, me encontró
la madrugada despierto y...
me acordé de la gitana que al
mirarme la mano me dijo que
sería "feliz" y lo soy cuando
cada vez que no puedo dormir
en mi almohada cuento con
tu visita amada...


                       IX.

Cuando pienso en ti me angustio,
pues no te encuentro en mis archivos.
Hasta el recuerdo se cayó, y se calló
enmudeciendo puesto que en mi
memoria no encuentro las huellas
que tu dejaste por el camino viejo.
X.

Todo el mañana está envuelto
en mágicas incertidumbres
de incógnitos anhelos...
Los de ayer envueltos en miedos
idos y disueltos en perdidos sueños,
excusas seniles de querer volver
pero solo hay un ¡siempre ahora!
y nada más...


                      XI.

En esa orilla inasible del ocaso,
horizonte que se pierde en ese
infinito constante de horas olvidadas,
encuentro tu vibrante dimensión de
crepúsculos de enigmático color,
sombra lúcida que se esconde en
extrañas fábulas de frías lontananzas,
paisajes grises de fronteras difuminadas
donde oscila el misterio de tu vida...
por favor, ¡deja de huir ya...!



XII.

Y te llevaré a ese hermoso lugar en
donde mi locura tiene la forma de tu cuerpo
y mi lucidez el color de tus ojos verdes.
No hacerlo sería una cordura inaceptable
y entonces te perdería... dame tu mano
y saltaré al vacío ¡nada más! consciente
de nuestra bella y extraña existencia.
Si estás conmigo ¿què más puede importar?


                        
                     XIII.

Era una mujer hirientemente hermosa...
El siendo y sintiéndose un hombre hostil,
mediocre, que por muchos años fue todo
lo que pudo ser... ahora era él y todo lo
que quería; Ella era su hermosa mujer...


Un muy fuerte abrazo peregrino...

Hortensio.



domingo, 17 de abril de 2016

La mirada...

                                                                                                                            A mi amigo, Germán Aguirre Licht.


En éste Plácido domingo, comencemos por el final, esto es haciendo clic sobre el hermoso Adagio de Albinoni, interpretado por la filarmónica de Berlín, bajo la dirección del maestro Herbert von Karajan, el "dios de la batuta" y después si empezar a leer la entrada propuesta y dispuesta.

                                                                                                         

                                                                                         
                                                 
        
                                                                                                                                                   El silencio puede ser una caricia, 
                                                                                                                                                    el encierro siempre será refugio.

                                                                                                                                                                                         Frawel.

Y me encontré con la misteriosa mirada de aquel hombre, perdida en una ausencia de inmensa lejanía que causaba 'terror' revuelto con un inmenso vacío inescrutable. Y le dije tocándole el hombro, ¡Que miras...! no se inmutó, no contestó. En verdad ¿que miraba...? si al frente solo estaban los cristales mojados de la ventana, con sus culebrillas cristalinas rodando por ellos, fruto de la pertinaz llovizna que caía en el declive de aquella tarde gris.

Cuanto daría por mirar a través de esos ojos tristemente ausentes y conocer la historia que lo llevó a ese estado de inanidad; ¿por qué angustias estaría pasando...? ¿què dolores estaría escondiendo? Así había durado horas y horas hasta que los enfermeros del nosocomio lo retiraron del asiento frente a la ventana y él estaba allí pero, ¿su mirada donde...?  

Era un viejo bueno...
Esas son las tristes imágenes que uno ve a diario cuando se es psiquiatra... no saber nada de nada y lo peor no poder ayudar ¿quien conoce el misterio de la mente "enferma" de esa criatura evolucionada que es el hombre, cuando no se quiere abrir al diálogo? ¡Què dolorosa impotencia! Cuando se puso de pie, un pequeño papel arrugado por la presión de la mano, cayó al piso... lo recogí, en una hermosa caligrafía se podía leer: "Faltas tú... todo lo demás sobra en la vida".

Al leer su historia clínica, se hizo una imagen de su personalidad y anotó: "Era un viejo bueno que tenía la maña de acariciar su tristeza, de abonar sus melancolías, de mimar sus nostalgias, de amar el dolor, por qué cuando ese dolor se vuelve costumbre, ya no duele; como no podía localizar el dolor, desistió, porque no lo podía palpar como las tinieblas, y aunque no le dolía en ninguna parte, le dolía todo."

"Nunca encontró alivio a sus tensiones. Enervamiento de lo cotidiano. Era un predestinado de las penas, que se exaltaba ante la belleza de un atardecer y se deprimía con la penumbra de la noche, porque no aprendió nunca a vadear su ansiedad, entonces acepto su vida con indiferencia y con cinismo, pero con serenidad y un bien llevado renunciamiento... se nos ha ido para siempre.

Hasta aquí el concepto médico o ¿poético...?

Un nostálgico abrazo.




¡Qué hermosura...!

Hortensio.