miércoles, 20 de agosto de 2014

Farwel, unos poemas y una esquirla.

De los 'Poemas Dislocados'... estos:

Un adiós.
Como un toxico inclemente
Llego el momento de decir adiós.
  (Foto de David Ruiz)
se apoderó de mi la tristeza que
va alargando su negro rictus
hacia el largo beso de la noche.

Y como un gesto que hiere
como una palabra que duele
se da callada la metáfora de miedo
incrustada en una carne ya vencida.

Anhelo que sostiene el aire
y que se niega a volver
que se niega a existir...
llegó el momento de decir adiós.

                                             Farwel 1989


Presentido.


El recuerdo y el olvido
van de la mano
para no perderse en la niebla
de una enturbiada vida,
enigma indescifrable
infierno y paraíso
presentido de luz y de gemidos.

                                                    Farwel 1989



Destellos.
Eres el reflejo de un amor
 un abandono, destellos
de una caricia que se perdió,
fulgor de un reflejo inacabado.

Matiz luminoso
que juega al blanco
que huye del negro
que amamanta el gris.

Eres cruel acometida
que crucifica, que mata,
gemebundo beso
que ausente e inerte
con dolor y lamento,
llena mis vacíos de lujuria
y dolor...

                                 Farwel 1989





Esquirla N° 24

Mi calle y tu esquina
estaban llenas de memoria
pedazos de recuerdos
que no volverán.


Ese Amor.

Ese amor que no tiene tiempo
ese amor que todo lo da
ese amor que quiebra barreras
ese amor de mágico elixir...
lo siento no puede ser, ya
tengo 50 y tu amor mío tan solo 16.


Con un fuerte abrazo, si me lo permiten.

Hortensio.





domingo, 17 de agosto de 2014

Mujer


 En éste plácido domingo, pongo en mi blog con mucho orgullo, una muestra de la sensibilidad de María Cecilia Buendía. Mi poetiza latinoamericana invitada para ésta ocasión, seductora y angustiada es sin dudarlo un ejemplo de compromiso y sinceridad para con su poesía que la impregno en su 'opera prima'  el libro "Noches de sombra"

Y oculta bajo la superficie de sus páginas, se encuentra nada menos que una 'teoría' completa de...


Mujer.

Ni escritora, ni artista,
ni pintora o poeta
mujer de montón,
mujer corriente,
con las manías de tanta gente.

No coseché triunfos
quedó en deseos,
no coseche flores
solo silencios,
mujer madre,
mujer esposa,
mujer corriente
como las otras.

De aspiraciones
viví en el tiempo,
de tentaciones y deseos,
tan soñadora como ninguna,
con ilusiones
tan irrisorias.

Y pasa el tiempo,
se va llegando
a aquella etapa de los recuerdos,
¡y qué recuerdos!
guarda la vida,
si de deseos
se te marchita.

Mujer del montón,
mujer corriente,
con las manías
de tanta gente.

La poeta bogotana
María Cecilia Buendía

Tu olvido.

Que pena amor que me hayas olvidado,
que gran tristeza es tu lejanía,
no quisiera nunca haberme separado,
de aquel cariño que me diste un día.

Más es propio de la vida el devenir
y es propio de los seres el cambiar,
cuando quieren olvidan... y olvidar
es encontrar una nueva razón para vivir.

No te culpo amor por tus caprichos,
tan solo quiero que algún día,
me evoques un poco en tus recuerdos
y te digas placentero
¡fuiste mía!

Por la vida, por los seres, ten presente,
una razón, un mito o algo más,
como fugazmente llegaste,
fugazmente te vas...


Espero les haya gustado, mientras tanto...

Un abrazo pleno de cariño.

Hortensio.