domingo, 28 de diciembre de 2014

La 'indulgencia' que pagó mi tía...

"Mi anciana tía le "regaló" a un cura párroco una casa avaluada en setecientos ochenta millones ($780.000.oo) de pesos, en el tradicional sector de Teusaquillo y que era parte de nuestra herencia ya que ella es soltera y nosotros hijos de su único hermano; al preguntarle el porqué había hecho tal cosa dijo que le habían prometido una indulgencia plena para cuando ella muriera se fuera derechito al Cielo y además le alcanzaba para un sufragio para sus padres y poder sacarlos del 'purgatorio', sobre todo a mi abuelo que "había sido terrible" fue todo lo que dijo cuando supimos de la pérdida del inmueble".

Cuando me lo contaron, ¡no lo podía creer...! Pensaba que las 'indulgencias' eran idioteces del pasado, ese pasado ridículo (a nuestros ojos hoy en día) y hasta siniestro (por sus consecuencias) con las que la Iglesia de Roma lleno el "Tesoro de las satisfacciones de Cristo y de los Santos" y dividió a sus 'fieles' los cuales protestaron (con Lutero y sus 95 tesis) ante tamaño despropósito... comprar la salida del 'purgatorio', ese tenebroso sitio de purificación por fuego (el elemento que más temor produce a la criatura humana) para poder ingresar a 'el cielo' y sentarse a los pies de ese 'ente trinitario' comúnmente llamado Dios, por toda la eternidad (terrible panorama).

Un ánima del purgatorio rescatada después de pagar la indulgencia.

Fue tan rentable el miedo al infierno y la posibilidad de comprar la salida del purgatorio, después de habersen perdonado las 'culpas' de los pecados (graves o benignos) que la famosa 'cajita de latón' (alcancía) alcanzó su máximo furor por allá en el año de (1517)... consistía en que los pecadores depositaban sus monedas en la cajita y al tocar el fondo y producir el característico ruido, los curas daban las gracias diciendo que: "ha salido un alma del purgatorio" (¿precursores de los juegos tragamonedas?) el sonido del choque de los metales, producían el efecto deseado y todos querían en algún momento, sacar un alma de semejante suplicio... algún día alguien los sacaría a ellos.

Grabado de la época en donde se aprecia con toda la crudeza
la venta de 'indulgencias' en un mercado de pueblo.
Pero, el pecado de las religiones, por sobre todo las cristianas... la codicia, llegó a un punto de exacerbación con la venta indiscriminada de cargos eclesiásticos o simonías (hasta obispados y cardenalatos) venta de reliquias de santos y desde luego las indulgencias' y el "Acto heroico de caridad" o también llamado "Voto de ánimas" (ya no sabían que eufemismos cursis inventarse para robar los 'bienes terrenales' de los incautos fieles y disfrazar el acto de coerción como un acto 'voluntario' ante posibles reclamos legales frente al Estado) que por definición canónica era una donación completa en la que se ofrece a Dios, uno de los bienes temporales en favor de las 'almas del purgatorio'; el único formalismo y requisito fundamental para que Dios lo recibiera, es que se haga de todo corazón teniendo en cuenta que "se gana más de lo que se cede" por eso es Heroico.

No era una tarifa de reparación por los pecados confesados y arrepentidos, no... ni más faltaba, era una sencilla y amorosa donación de un "Vere penitentibus et confessis" (Ha latín... bello, muerto, misterioso y hoy sagrado, que solo los vicarios de Cristo lo dominan a su antojo y conveniencia por 'saecula saeculorum').

Formato de las 'indulgencias plenas' que durante
 su papado (1721- 1724) Inocencio XIII concedía. 
Pero de todo esto se desprendía el sufragio, que es la ayuda, el 'socorro' por las 'ánimas del purgatorio'... hay que ayudarlas monetariamente (¡?) para que puedan salir de ese "fuego purificador" y son actos tan fuertes y de tan sentido estímulo solidario con las ¨almas en purificación del purgatorio", que traspasan y cruzan el umbral de la muerte...

"¿Cómo no sufragar para aliviar la situación de otros? y conjuntamente con las 'indulgencias' puede el pecador acogerse a un "indulto de gracia" en virtud de los méritos de Cristo y de los Santos, de tales características que el donante entra en una serena alegría y en la sobria ebriedad de creer en que han contribuido en su salvación y en la de los pobres irredentos del purgatorio, esperando regresar a los brazos de Jesús, después del peregrinaje por éste mundo de tribulaciones." (la bella incoherencia de no decir nada... ¡cantinflesca! la contestación de un obispo al responder la pregunta sobre las indulgencias y sufragios, en el canon de referencia del código canónico actual; ¡por Dios, es un insulto a la inteligencia de cualquier ser humano del siglo XXI...! Pidan limosna, pero no roben.

Canon 992 del código canónico vigente, que define
lo que son las 'indulgencias'

Hoy que nos proponemos demandar el acto por haber producido una 'Lesión Enorme' sobre los bienes patrimoniales de la susodicha anciana que le tocó reducirse a un cuarto de su propia casa, me remonto a épocas medievales en que por físico miedo a el fuego del 'infierno' y a la "Ira Sagrada de Dios", pagaban en físico oro (ducados), la salvación del alma del "fuego pavoroso" del purgatorio, antes de verle la cara a Dios. Deseo de todo corazón que no les llegue a pasar esto a nadie y que puedan en un momento dado perder a manos de curas y pastores inescrupulosos y codiciosos, el capital que con tanto esfuerzo fabricaron sus padres (herencia) o Ustedes mismos, van a parar a manos de seres ociosos que solo trabajan con sus mentes retorcidas y sus 'lenguas fecales' para quedarsen con los bienes terrenales de ignorantes creyentes...

Un abrazo y cuidado.

Hortensio. 

Apostilla 1: Me acuerdo de aquel cura descarado que lanzaba los diezmos y limosnas para arriba diciendo en voz a pecho: "Lo que coja El Señor será para él, lo que caiga para mí."

Apostilla 2: A todos los capitanes (as.) y tripulaciones de esas naves internautas que navegan por el océano de la Internet, a todos los blogueros y sus bitácoras, les deseo que sigan navegando sin novedad en éste año de 2.015 con 'buen viento y buena mar' y que el tiempo les sea propicio para sus aventuras literarias.



































































































viernes, 26 de diciembre de 2014

Algunos 'Escolios' de Farwel.


.-Toda soledad, sino es buscada, es... inmerecida.

.- Así como como cada día malo tiene su final, también las pesadillas tienen un principio al que hay que buscarles... un final adecuado.

.- Algunos recuerdos nos devuelven a esa agonía infame del... ¡porqué!.

.- Si el infierno existiera realmente, no sería parecido tan siquiera a ésto que estoy viviendo.

.- Después de una tragedia es común oír que la vida sigue, para algunos no es verdad, solo siguen los días y los años... ¿vida?

.- ¿Cómo resistir la tristeza, los infortunios, las incomprensiones, los equívocos, las injusticias y el desamor...? pues, con esa fortaleza y esa dignidad que implica... el silencio.

.- ¿Cuál es la diferencia entre especial y diferente? si cuando se es diferente eso te hace especial o ¿viceversa...?

.- Es tan corta la vida que no vale la pena enquistarse en nada... ni en certezas ni en odios y menos si son inamovibles.

.- Deja el idioma de 'la queja', estás vivo y algo ha de pasar... no todo puede ser malo para siempre, ¡puedes morir! y eso ya es bello.

10°.- Los días raros son muchos, los buenos... raros.


11°.- Bien vestido va el romance que no tiene 'intereses de fondo'.

12°.-  Las buenas noticias son par contarlas y darles... aire.

13°.- Hablan de encontrarse a si mismo, pero bobamente... ¿cómo te vas a encontrar si nunca te haz perdido?

14°.- Si quieres a tu jardín no tardarán en llegar las más bellas mariposas... sólo cuídalo.

15°.- Hay seres tan despreciables que pasan por la vida sin dejar huellas, sólo cicatrices de su asquerosa presencia.

16°.- La decepción, la duda y la mentira son armas tan letales que pueden matar a un ser bueno y noble si se tiene el infortunio de estar... enamorado.

17°.- Es triste saber de seres humanos que no dejaron huella en la memoria de nadie... solo alguna referencia insustancial.

18°.- Un rencor que aflora a la boca, daña la dulzura de la venganza y pudre el odio.

19°.- ¿Qué puedo esperar si nada tengo? que desespere el que tiene mucho que al final... nada será.

20°.- El final de un cuento es lo que hace del cuento el verdadero cuento.


21°.- Ver a un ser tristemente resignado es conmovedor, es mirar a un 'zombi' o un ser que vive pero que parece muerto.

22°.- No hay cosa más placentera y bella que poder -ya viejo- rememorar con ternura y nostalgia, el ardor de su lejana... juventud. 

23°.- Hay gentes que sufriendo se dan cuenta de que están vivas de verdad y eso es de por sí, impagable... pero, ¿porqué sufriendo, si ahí afuera está la otra vida? 

24°.- No te inmovilices, poder decir adiós te dará siempre la sensación de libertad y ahí comienza todo... de nuevo.

25°.-  El sol se puso sobre mí y entonces pensé... ¿Será que toda historia viene con fecha de caducidad...?

26°.- Es la actitud o el estado de ánimo frente a un momento dado, lo que lo hace bellamente inolvidable o un total desastre que merece el estigma del olvido.

27°.- Si pudiera detener un breve instante en el tiempo durante toda la vida, elegiría éste.

28.- El suicidio es en una vida la decisión... fatal por excelencia.

29°.- Si no conocemos de dolor, ¿cómo identificaremos la felicidad cuando llegue?

30°.- El suicidio, un derecho... un destino.  

Un apretado abrazo...

Hortensio.








martes, 23 de diciembre de 2014

Dos microrelatos de trenes.


"La ciudad te seguirá
vagarás por las mismas calles
y en los mismos barrios te harás viejo."

                                             (Cavafis)


La estación del tren,,, un vector del tiempo y el espacio.
Subí a aquel tren porque me sentía tan perdido que necesitaba que algo en mi vida tuviese un sentido claro. Por equipaje llevaba un hato de tristezas y una maleta de decepciones. Me senté en un rincón y me dejé mecer por el dulce traqueteo. Por curiosidad comencé a posar mi mirada en los viajeros. Entonces te vi hermosamente afligida, tiernamente apenada, Ocupe el asiento que había junto a ti y te sonreí. Dos paradas más tarde mi mano reposada sobre la tuya. Cuando nos bajamos al final del trayecto, olvide recoger el equipaje con el que me había subido.  
                                                                                                                        (J.Fornis)



El tren dio su último silbido como llamando en su lamento agudo a quienes estaban rezagados para subir, los que iban a emprender el viaje por 'la ruta del sol' ya estaban a bordo y la locomotora con un gran crujido empezó el arrastre de sus vagones... era un diciembre de 1.966 y mi destino, llegar a Santa Marta a conocer la Quinta de San Pedro Alejandrino, en donde 'El Libertador' Simón Bolívar, había dejado su último suspiro a Colombia un 17 de diciembre de 1.830, el camino era de verdad muy largo desde Bogotá, pero bien valía la pena esa expectativa grande de ir a conocer la 'Bahía más bella de América'.

Mis ocasionales acompañantes de trayecto era un señor ya maduro y sus dos hijas, el era sirio-libanes y había llegado a la costa norte de Colombia en un barco mercante, huyendo de la desintegración del imperio otomano en donde perdió a casi toda su familia, eso me contó durante el camino con ese acento 'turco' tan sonoro y especial con que se expresan los hijos del medio oriente.

Ella era Amira, la hija mayor de mi vecino de viaje y sus hermosos ojos color de aceituna del Mediterráneo no dejaban de mirarme durante el viaje y yo no podía dejar de mirarlos... me habían hechizado. Jamás llegué a Santa Marta, hoy veinte años después pude conocer el monumento a Bolívar, en compañía de Amira, mis dos hijos y mi anciano suegro que jamás dejo su acento sonoro y especial que tienen los hijos del medio oriente cuando hablan el español.

                                                                                                                                  (Hortensio Farwel

Un ferroviario abrazo.

Hortensio.




domingo, 21 de diciembre de 2014

'El abuelo que saltó por la ventana y se largó'


   implemente en este 'placido domingo' no me aguanté las ganas de fungir como "crítico literario" o más bien como comentarista (¿reseñador?) de un libro que acabo de leer y que me fascinó, recomendación experta de una gran lectora y escritora que me digna con su amistad y me prestó (regalo) el libro cuyo nombre da título a ésta entrada.

Siempre leo en las noches antes de 'dormir' y bien acomodado en mi acogedora y plácida cama, en ésta oportunidad cayó en mis manos el libro del periodista sueco Jonas Jonasson, y quien lo intituló: 'El abuelo que saltó por la ventana y se largó' y es el inicio de la aventura ficcionada de un centenario personaje que da vida a la novela. Es el tipo de lectura que divierte, que me divirtió como ninguno y me alejó de mis más 'oscuros pensamientos hechos de realidad...'

Hallan, el viejo y bello 'canalla'... largándose. 

Qué difícil de soltarlo fue, lo disfrute sin poder borrar de mi cara una sonrisa de solo ver el libro en mi mesita de noche. Que personaje tan bien logrado y tan humano, del que uno sin proponérselo le toma un cariño especial a ese maravilloso 'canalla' de Allan Karlsson, el viejo centenario; no me explico - y eso pensamos en la América hispana - como su autor siendo sueco, tiene tal sentido del humor y tal sentido común, en este caso desbordado, que impregna a su personaje... qué personajote tan bellamente humano y lógico, imposible de ignorar y olvidar.

El libro sorprende desde la primera página, sorprende, más bien desde la formidable dedicatoria a su abuelo, con esas vueltas inesperadas que a mi me gustan tanto en una historia. En su traducción muy bien lograda sin duda al español, casi me lo leo de 'un jalón' (416 páginas), pero me dí el lujo de ir saboreándolo al trasnoche, poco a poco, de capítulo en capítulo (Una semana). Ahora que lo he terminado, con qué placer he incursionado en el mundo de las reseñas literarias (nunca lo había intentado) para recomendarlo como a mi lo hicieron.
Carátula del libro de 'Salamandra' que se encuentra en Colombia.

No pretendo hacer un resumen de la obra, solo el contexto de la vida del abuelo en sus cien años de absurdas pero lógicas aventuras en las que se le pasaron sus 'explocivos' días, enmarcados en la historia contemporánea del siglo XX y sus absurdas relaciones con los más representativos actores (Franco, Truman, Mao, Stalin entre otros) de la segunda guerra mundial y la subsecuente 'guerra fría' hasta llegar al ancianato del que se voló y conocer a los nuevos amigos con los que emprende su última y loca aventura, de verdad fascinante...
Ahora, el manejo del 'flash back' o el desarrollo de esa interesante figura de la retórica llamada 'Analepsis' la logra con mucha maestría al remontar con facilidad y simpleza, las épocas históricas en que Hallan se mueve en su periplo de vida... "A los cien años aún queda mucho por vivir".

Si pueden conseguir y leer éste entretenido libro, su historia les dejará 'el gran sabor de la satisfacción' y una sonrisa de plena aceptación al cerrar su última página, no por el final que de verdad es genial, sino por toda la novela que acaba de terminar... de verdad lo recomiendo, no se defraudarán.

Un gerontófilo abrazo.

Hortensio. 

miércoles, 17 de diciembre de 2014

Un simple 'loco'.


De sus 'Poemas Dislocados', de 1989 ésta simple locura:

Un simple loco.
Yo viví loco toda la vida
pero nadie se dio cuenta
y cuando lo contaba casi
nadie me lo podía creer, ¿loco...?
¿vive mejor quien esconde su verdad?

Internado en un 'nosocomio'
pase malos días de "curación"
y no les conté de mi vida a los
loqueros que eran desconocidos.

Pues de mi abuela aprendí que
no debía hablar con extraños...
que están más locos que sus
pobres víctimas y pacientes.

Serán tan locos que viven ellos de
escarbar en la basura de los otros
tratando de entender cómo perdieron
su último sentido que les robó la vida.

Y loco de verdad estoy, cómo lo se
de siempre, hoy una araña peluda y
gris me invitó a almorzar zancudo
le dije que en otra oportunidad sería.
El asombro el más bello requisito de la locura.

Cualquiera puede ser esquizofrénico
paranoico o psicótico yo solo me veo
loco o más mejor... oligofrénico de
expresión ausente que busca rincones.

Vi cómo en una biblioteca los libros
se movían y respiraban y susurrando
mi nombre me llamaban para que
pudieran contarme sus historias alocadas.
Había aprendido a leer en las hojas de los árboles.

Se de mi locura que he sabido esconder
detrás de una sonrisa tímida que se fue
sumergiendo en el mar de la simpatía
y en su taimada delicadeza espuria.

Carne de psiquiatra con eléctricas caricias
pase mis días en la vorágine sin retorno
de las 'celdas de amansamiento' ignotas
de miradas morbosas, curiosas y crueles.

Pero no callemos a la indiferencia vil...
cualquiera en un manicomio puede parar
porque estamos tan locos o tan cuerdos
como se quiera o como lo entiendan otros
seres que tal vez un día nos van a juzgar.

Desconocí el valor de los días y las semanas
pues un 'sabio' de blanca bata dedujo que yo
era 'un enfermo, un caso mental no rehabilitable'
y yo me lo creí era un caso perdido...¿perdido?
me sabía lúcido pues aprendí a hablar con las ratas.

Neurosis de sanatorio mental que hace a los
días feos y melancólicos, deprimente efecto
de pura tristeza, hilo invisible y delicado que
nos puede devolver a la normalidad o hundirnos
para siempre en ese oscuro laberinto sin salida.

Y la locura en mi silencio... me hace feliz.

                                                           Farwel 1989



Algunos pensamientos...






Un loco abrazo de amistad.

Hortensio.


domingo, 14 de diciembre de 2014

Ser valiente... no hay más.



                                                                                                                                           Para Lucy


Lo que importa es ganar, cada día, un día más.
                                              Georges Simenon

Y conozco de cerca a ese degenerado impostor asesino y ya genocida al que llaman cáncer... se ha metido con mis seres queridos directamente, con decirles que mató a mi padre y a muchos amigos; no hay nada de raro que ya se haya instalado en mi y mis defensas estén en plena lucha contra el invasor, bueno a la larga lo sabré, pero hoy quiero transcribir un texto de una muchacha mejicana que al referirse a el cáncer lo hacía en estos términos tan directos y ciertos:

Una visión siniestra de un cuerpo irradiado
"¿Cómo carajos creen que se ataca un cáncer...? -preguntaba MAR- ¿con miedo, agachando la cabeza, rezando, tomando maletas y largándose de país (bueno muchos lo hacen) ¡No! Un cáncer se ataca con quimio que puede hacernos palidecer, que puede hacernos sentir peor y no es la mejor cura, pero no tenemos otra cosa hasta ahora. Un cáncer se ataca ¡arrancándolo! y si no es suficiente, nos morimos con el enemigo en las entrañas.

Podemos elegir ya no hacer nada cuando sabemos que no tiene cura, o aceptarlo sin ponernos a gritar como histéricos, pero aquellas personas que se mueren con el cáncer se van con una sonrisa porque el enemigo muere con ellos... No señores, la lucha contra el cáncer es personal, pero sobre todo solitaria. Pueden necesitar, pedir y recibir apoyo, pero únicamente Ustedes entrarán al quirófano, únicamente ustedes serán rociadas de radiactividad. Pueden morir pero ¿es tan trágico? Todos morirán algún día, todo depende de la forma en que lo hagan y el porqué lo hagan..."

'No pido soldados suicidas, pido soldados valientes'. Sí, a éste asesino hay que enfrentarlo con valentía y con decisión... sabemos que no podemos eludir el sentir miedo y mucha angustia (instinto de conservación) pero al adversario cruel como en la ley de la selva sabemos que la mejor defensa es el ataque y hacerlo con todo el arsenal de que se disponga, no olvidemos ¡es una guerra! y como tal no se puede eludir o rendirse sin pelear...

¡Vencer o morir! es es lema de batalla desde la antigüedad de muchos pueblos y ejércitos que a sabiendas que tenían una justa causa de defenderse de un ataque aleve y vil de un cruel y despiadado enemigo, con miedo y todo, tenían que ser valientes y resistir como aquellos 300 espartanos que en las Termópilas, se enfrentaron y frenaron a un ejercito de un millón de persas... es cuestión de ser valientes y no hay más, y el enemigo tiene nombre... cáncer.


Leónidas y sus 300 espartanos... símbolo eterno de valentía. 

¡Vencer o morir!

Hortensio.










miércoles, 10 de diciembre de 2014

Mi Autismo.

De sus "Poemas Fatigados"... y algunas esquirlas:

¡Autismo!
Hay días que adoro mi autismo sin metástasis
porque así involuciono en mi ocio creativo
eclipsando el fatuo ruido que llega del exterior
y que hace irreal lo que rodea a mi pobre silencio.

Y mi autismo incipiente elude la realidad acumulada
en un extraño vértigo que se desliza desde ella a la
semiinconsciencia de mis días quejumbrosos en un
equilibrio moribundo que inunda mis paisajes lúdicos.

Y mi autismo congénito está ahí como irreverente
verdad indescifrable fría y sin respuestas plácidas
pero enajenada a hòrridos conceptos preconcebidos
incongruentes realidades que solo producen náuseas.

Por eso es que adoro mi crudo autismo degenerativo
delirios de agotamiento existencial que hibernan
en las angostas sombras de mi enfebrecido cerebro
reloj de arena que guarda mi historia ausente ¡autismo!
silencio interno inacabado... bella sensación de libertad.

                                                                          (Farwel 1986)


Naufragio.


Al otro lado del viejo puente
vi que su loca vida se destruía y
lo cruce sin medir el peligro y
sin miedo creí haberla rescatado.

Y me uní al desastre anunciado
sin escrúpulos me sometí a sus
codiciosas levedades y caprichos
negro silencio de orgullo pisoteado.

Abrazo perfumado que me devoró...
llevándome a la vergonzante fuga
triste y desgraciada, encallada en odios
de arrecifes brutales como su vida.

Unido a su tragedia corte el puente
'quemé las naves' no había regreso
y el diablo que toca a los idiotas me
apretó y resignado me uní al naufragio.

                                                         (Farwel 1986)

Arrecifes brutales como su vida...

Esquirla N° 38

Mi madre fue como una vela
que cuidándome se consumía
así misma sin pensar en ella
e iluminando mi fatigada vida.



Esquirla N° 39

No se pueden borrar así las
experiencias y mucho menos
si han sido extremas y dolorosas
queman cuando viajan al recuerdo.




Esquirla N° 40

Y es muy cierto que el dinero
todo lo da... por sobre todo
amigos 'gorrones' sexo mercenario
y eso sí... servilismo a discreción.


Un abrazo repetido.

Hortensio.


domingo, 7 de diciembre de 2014

'El poeta de la ausencia'.

En días pasados de 'acción de gracias' en la ciudad de New York, se dejaba morir, no sin luchar, víctima de un cáncer, el querido poeta Mark Strand (1934-2014) 'El poeta de la ausencia' y el típico poeta 'gringo' como le decía sus amigos; quería mucho a Colombia, (lo dijo en una entrevista radial en un español fluido... radiante) pues vivió una buena temporada en sus lares cuando de adolecente acompañó a su padre cuando fue ejecutivo de la Pepsi Cola... aquí empezaron sus amores por el castellano, su segundo idioma.
El poeta...
En uno de sus poemas que hoy podemos decir sirve de obituario, decía en aquel entonces : 'La vida es un vals, un delirante vals. Y la vida termina cuando termina la música, esa delirante música...' Bien, es duro decirlo pero se acabó la bella música de ese bello y delirante vals a sus 80 años, para Mark.

Y supo que tenía un irremediable 'liposarcoma' que le quitaría la vida... "Yo no estoy pensando en la muerte, pero la muerte está pensando en mí." Con ese fino y silencioso humor que rayaba en un dulce cinismo puso hablar a la muerte...

Sí, estoy pensando en Strand,
estoy pensando que uno de estos días
estaré de vuelta meciendo mi guadaña
o sujetando mi reloj de arena contra la luna
y Strand aparecerá. Aparecerá de saco y corbata y juntos,
vagabundeando bajo los árboles en los bulevares,
nos adentraremos en la ciudad de las almas."

 Con sus 1,90 de estatura y de complexión delgada, de sonrisa permanente y mirada buena, era el típico gringo, que además había ganado entre otros muchos premios el típico premio gringo, el Pulitzer; en alguna ocasión una de tantas y tontas periodistas de farándula le inquirió diciéndole: 'Usted se parece a Paul Newman y a Clint Eastwood, que tiene que decir? a lo que el poeta con esa dulzura que lo caracterizo le contestó: "¡Por favor, niña!... Ellos tienen la gracia de parecerse a mí."  

Fue muy amigo de Octavio Paz al que tradujo con fidelidad al ingles y éste en reciprocidad lo trajo al castellano por primera vez en el año de 1976, en la revista Plural... de esas poesías, éstas dos que a mi me gustan y que las traigo como homenaje a su partida hacia la 'Gran Resignación'.

El poeta...

Lo que queda.

Me vacío de los nombres de los otros, vacío mis bolsillos.
Vacío mis zapatos y los dejo al lado del camino.
Cuando se hace de noche atraso los relojes.
Abro el álbum de fotos familiares y me miro de chico.
¿De qué sirve? las horas hicieron su trabajo.
Digo mi propio nombre, Me despido.
A las palabras se las lleva el viento, volando una tras otra.
Amo a mi esposa pero la mando lejos.

Mis padres se levantan de sus tronos, y suben
a las lácteas estancias de las nubes ¿Cómo voy a cantar?
El tiempo me revela  lo que soy, y cambio y soy el mismo.
Me vacío de mi vida y aún me queda vida.

                                                     
El final...

Mientras zarpa la nave y observa el muelle
ningún hombre conoce la canción que cantará al final
ni lo que pasará cuando esté atrapado, inmóvil, entre los rugidos
del océano sin posibilidad o esperanza de retorno, allá al final.

Cuando no haya más tiempo para podar las rosas
o acariciar el gato, y el crepúsculo que enciende el césped
y la luna llena que lo refresca no existan,
ningún hombre sabrá como remplazarlos.

Cuando el peso del pasado se apoye en la nada
y el firmamento sea apenas una luz en el recuerdo
y las historias de cirrus y cúmulos lleguen a su termino
y las aves permanezcan suspendidas en su vuelo,
ningún hombre sabe lo que le espera, o la canción que cantará
cuando la nave donde viaja entre a lo oscuro, allá al final.

¡Hasta el próximo vals, Mark...!

Hortensio.




lunes, 1 de diciembre de 2014

Haikus de famosos...


 raíz de la entrada de ayer domingo de algunos Haikus 'Libres' (porque no se respeta la forma estricta de la métrica de los versos, sino su particular esencia) de Farwel, quiero que lean algunos Haikus de como lo vieron, lo sintieron y escribieron algunos escritores de renombre que amaron estos pequeños versos...



   
                       Éste camino
                 ya nadie lo recorre
                 salvo el crepúsculo.

                                  Matsuo Bacho.
                                  (1644- 1694)

                                                          
                                                            Mi jardinero
                                                      convertido en sirviente
                                                           de crisantemos.

                                                                           Yosa Buson.
                                                                           (1736- 1827)


De no estar tú
demasiado grande
sería el bosque.

                Kabayashi Issa.
                 (1763- 1827)


                                              
                                                               Hecho de aire
                                                             entre pinos y rocas
                                                               brota el poema.

                                                                               Octavio Paz
                                                                              (1914- 1998)


Sola en el gentío
contando las baldosas
bajo la lluvia.

                   Mirta Gili.
(Chinchilla de Monte Aragón)

                 
                                                     En el cofre cerrado
                                                   guarde mi sentimiento
                                                        perdí la llave.

                                                                     Mario Benedetti.
                                                                       (1920- 2009)


Desde aquel día
no he movido las piezas
del tablero

                        J.L.Borges.
                      (1899- 1980)


De nuevo un pequeño gran abrazo.

Hortensio.


















domingo, 30 de noviembre de 2014

Sudor de odio.

Un viejo poema 'fatigado' y una cascada de 'pequeños' Haikus...'libres' en éste plácido domingo.

Sudor de odio.
Hay momentos que sudo odios
y me pregunto el porqué de eso,
la verdad es que lo siento y lo vivo
tal vez sea porque me acuerdo qué...

Que el mundo es una mierda
desde que me dejaste tan solo,
hoy tengo muchas ganas de ir
allí a escupir sobre tu tumba...

Hay momentos que sudo iras
que sufro migrañas de dolor al
pensar lleno de esos celos inacabados
en los malditos gusanos que te devoran...

No se porqué tengo que recordarte así
¿será un vicio maldito no redimido?
jamás lo sabré pero te odio por haberme
dejado miserablemente solo así no más...

Creo, qué duda cabe, que éste sudor
de odio solo se me calmará al momento
de llegar allí  y de pie mirar tu tumba y 
 de rodillas besar la lápida... con llanto, con amor.

                                                                                     Hortensio Farwel.
                                                                                Poemas Fatigados 1986.



                     Haiku N° 15

¿Por qué melancolía?
llegó el otoño...
cosas que se dejaron de hacer.


                                              Otro Haiku N° 16

                                                           Año de 2.000
                                                        el decenio se cerró
                                                      ahí están nuevos miedos.

                                                                                     
 Y otro Haiku N°17

                                                                 Conocí mucha gente                                                                   se atravesaron, otras
                                                                   muchas se alejaron                                                                                                                   

               

                                      Un Haiku N° 18

                                        Así es la primavera
                                        opaca, baja y lluviosa...
                                        flores, alergias y humedad.

   
                                                     
                                                     Una Esquirla N° 37 
   
                                                    Cincuenta años y un día
                                                        es para pensarlo
                                                   es tener fe en sí mismo
                                                   es momento de ser feliz.


                                                                                           
                                                                                            
                                                                                               Otro Haiku N° 19 

                                                                                            Jueves húmedo y azul
                                                                                                 y me dejé ser...
                                                                                             fui libre como más.


Y otro Haiku N° 20

Nunca pude aprenderlo
No se esperar...
por eso solo te encontré.


                                                    Haiku N° 21

                                            En un pasado no lejano
                                              vi tu belleza arcaica...
                                          como inexistente ¿tal ves?


                                                                                                             Otro Haiku N° 22

                                                                                     Finalmente lo supe
                                                                                         estaba loco...
                                                                                     sabía lo que quería.

                Y otro Haiku N° 23

                                       Hojas verdes festonadas
                                         flores rojas en capullo...
                                             solo semilla soy.


                                                             Haiku N° 24

                                                      Soy tormenta de la sierra
                                                       vendaval de la montaña
                                                          brisa suave de mar.


                                                                                Otro Haiku N° 25

                                                                               Guayaba y limón
                                                                                 clavo y canela
                                                                                 magia de sabor.


Y otro Haiku N° 26

Como un cierto frenesí
perturba mi calma...
algo bueno ha de venir.


Un pequeño grande abrazo.

Hortensio.
















































miércoles, 26 de noviembre de 2014

Alias 'Suicidio'

                                                                                        "Todo consiste en morir, Dios mediante, cuando uno quiera
                                                                                           y no cuando él lo disponga" (Pedro Paramo de Rulfo).

No volver jamàs... nunca.
Y el tiempo que no nos da tiempo; en la última página, del último capítulo, de su último libro, cuando conscientemente por una decisión muy, pero muy personal, traspasó la frontera entre la vida y el resto de su vida, cruzando el umbral del no retorno en donde los días cuentan los segundos y no las veinticuatro horas, el beso de La Muerte acalló el hambre de la nada, emprendiendo la ruta incierta por senderos desconocidos perdidos en la bruma de miasmas degradadas. Era en un peligroso viaje estático esperando que ese "buen Amigo" - al que denigran y ponen el alias de 'Suicidio' sin saber de su hermoso carácter humanitario -, llegue a sus lares sin tarjeta de invitación, silencioso y espontáneo, firme y anhelado sin darle espacio a la querida duda... Ahí estás, ¡Bienvenido!, ya sabe él, que jamás podrá tener retorno alguno a lo cotidiano, a lo despreciable a la bendición de lo asqueroso y con la firme "esperanza" de no volver ya, jamás... nunca. Ya tendía la mano a Thánatos para ir al poniente macerado y bello a entregarse al abismo que por fin llegaba.

Un abrazo y un ósculo...

Hortensio.

domingo, 23 de noviembre de 2014

Poemas dislocados.

En este 'Plácido domingo' de noviembre, algunos poemas del libro de Farwel, "Poemas Dislocados" de 1989...

Vomita...
¿Y quién te prometió días y días de placer
sabiendo que se venían días y días de dolor?
¿Quién te prometió amor y más amor sin mirar
que se venían días y días de tedio y hastío?

¿Quién te prometió paz cuando solo se
presagiaban días y días de incertidumbre y tristezas?
¿Quién te prometió esta vida y la otra?... No fui yo,
no pude haber sido yo... por favor vomita tu cólera,
vomita tu frustración, vomita tu asco y tu desamor. 



Niña Mía...


Una noche de lluvia en mi 'pueblito viejo'
Mil besos de tus labios brotan
mil cuitas brotan de tu boca
mil suspiros de tu pecho brotan
mil caricias brotan de tus manos.

Mil destellos brotan de tus ojos
mil feromonas de tu cuerpo...
¿Cuándo tendré Niña Mía
un solo beso de tus labios?

Una sola cuita de tu boca
un solo suspiro de tu pecho
una sola feromona de tu cuerpo
¿Cuándo la tendré Niña Mía...?

Solo te veo pasar divina y lejana
como sombra altiva y desafiante
que me mira desde su mundo joven
tiempo, mirada, silencios... ausencias.

Paso la mirada y se prende a tu falda
pendiente como idiota de tu contoneo
instantes en el que eres una con el viento
díscola sin nombre que todo lo puedes
definir en certezas y en pretextos.

Es para mi dicha lejana que todo lo conviertes
en visiones de prolongada y tierna ilusión...
madurez de vino añejo pasado en reposo
agua de manantial de pura y bella juventud...
no creo en el destino, solo lo que mis ojos ven.


Alzhéimer

¿Porqué es tan terrible tener alzhéimer...?
¿si sabes llegar a casa y no te pierdes...?
solo eso puede importar
de nada te haz perdido en este mundo...

De cuerdos insanos
de locuras aceptadas
de estupideces compartidas.
De sonrisas en beneplácito
de canalladas vulgares
de vivencias esquizoides.

¿De qué te has perdido...?

Desde éste rincón, un abrazo pleno de cariño.

Hortensio.





jueves, 20 de noviembre de 2014

Sala de espera.


Todo hombre es sincero a solas;
en cuanto aparece una segunda
persona empieza la hipocresía.

                                           (Emerson)
Aeropuerto internacional de 'El Dorado' Bogotá... allí me encontraba para abordar un vuelo que me
llevaría a mi aventura por 'El Tayrona', nada había que hacer, el vuelo estaba suspendido por mal tiempo, a poner buena cara y darle cabida a la paciencia. Me senté en la 'sala de espera' y me acomode en una de sus sillas, busqué entre mi maleta de mano el libro que me acompañaría en mi correría... Los Thibault, tomo 4 del premio nobel 1937, Roger Martin du Gard, y me dispuse a continuar con la lectura...


Alguien que había llegado al sitio y se sentó frente a mi en diagonal, llamó mi atención gratamente -en principio-  cuando apenas acariciaba la tapa del libro y como buen 'voyerista' y 'fisonomista' no pude, desde ese instante, quitarle los ojos de encima. Se acomodó con aire de 'digna' indiferencia y ademanes delicados... era una hermosa mujer 'madura' que cuando se posó, recorrió con su mirada, lentamente el terreno circundante hasta que me toco el turno de encontrarme con su mirada azul impasible pero triste.


Si, pude leer en su rostro una inocultable tristeza que me impresionó, solo pude barruntar... toda mirada triste esconde un sentimiento ¿por qué situaciones estaría pasando? ¿Qué o quien la tenía así de triste? Jamás lo sabré y de nuevo pasó su mirada triste que la sostuvo un instante más al ver seguramente que yo también la estaba mirando como extasiado, (seguramente estaría acostumbrada a sostener miradas y algo en mí le llamó la atención... ¡estúpida vanidad!) lo cierto es que se leía en ese bello rostro una inmensa tristeza que se podría romper -como el más fino cristal de Murano- en un segundo en llanto... eso me pareció, fue un momento fugaz pero de verdad inquietante.

La incontenible tristeza

De repente ese semblante de tristeza se trocó en una suave sonrisa que desdibujó su tristeza; se levantó como en 'cámara lenta' llena de una dignidad solo adquirida en la realeza europea ¿sería una princesa en línea sucesoral? y levanto su mano derecha al aire y la agitó, tomó su maleta y se alejó en dirección de dos amigas a las que saludó de beso en mejilla, entonces oí su risa suave pero franca...

Baje la mirada y abrí como 'en automático' las tapas del libro y no pude leer ni una sola letra, tenía clavada esa mirada triste en las arrugas de mi cerebro y vino de repente en mi ayuda, una vieja sentencia o más bien un viejo escolio de Farwel, que es casi que un axioma; más o menos así dice:

"Basta dejar a alguien solo un breve momento a solas, para que brote en su cara lo que en realidad se es y que no se quiere mostrar al mundo" 

Levanté instintivamente la mirada para verla alejarse con delicado contoneo de su cadera al vaivén del ritmo 'alegre' de su frondosa cabellera, en medio de una charla rica en carcajadas; pero esa mirada que leí en su rostro como de 'conformada tristeza ausente', era pura y sincera. Y así, sin temor a equivocarme, somos todos cuando estamos a solas, a la cara nos brota como un reflejo nuestro verdadero sentimiento interior.

Un abrazo sincero... sin careta.

Hortensio.