domingo, 14 de enero de 2018

El valor de lo negativo.

Cuando solo se piensa en positivo,
sin lugar a dudas se está creando lo
negativo para luego atacar.
Farwel.

En éste Plácido domingo de enero, acompañado por una fuerte 'granizada' regalo del fenómeno de la "la Niña", un tema que aunque polémico, no es menos cierto que es un hecho innegable y real: El valor de lo negativo, en nuestras vidas, en nuestras rutinas y nuestro devenir.

Sin el negativo no funciona el positivo...
Todo en la vida de los seres humanos gira en torno a esa eterna dualidad... lo negativo y lo positivo. Pero, eso de querer pensar -siempre y como un deber -de manera positiva, se nos ha convertido en una obligación que no tiene sentido alguno y eso nos vuelve vulnerables, pues no estamos ni estaremos preparados para cuando las cosas indefectiblemente salgan mal (negativo).

¿Quien fue el idiota "genio" que dijo: "La mente debe estar en un incesante optimismo y luchar a
través de mantener creencias positivas acerca del futuro"; yo si sé quien lo dijo pero, no quiero recordarlo porque al final de sus días renegó de todas sus posturas positivistas y pidió disculpas por su doble moral, por lo menos enmendó con una gota de honestidad el reconocer que perdió bellos  e importantes momentos por no ver la parte negativa a la que se exponía. 

Entonces, nuestras vidas son como las baterías que no funcionan sino tienen un polo negativo con otro positivo y esa dualidad al no aceptarla como es y como viene, crea incertidumbre y sufrimiento... alegría y tristeza, la vida y muerte, la luz y la oscuridad (nótese que siempre se coloca primero lo positivo y en segundo plano lo negativo) el bien y el mal, lo santo y lo profano, la riqueza y pobreza, la salud y la enfermedad, lo bello y lo feo; así me haría interminable en antónimos negativos a los que hay que combatir con actitudes siempre positivas, en una eterna lucha como si uno tuviese "a la brava" que acabar con el otro... un simple axioma : "Lo positivo jamás acabará con su negativo" ¿se imagina a ese Dios sin tener a su Satán a quien combatir por toda la eternidad? es como acabar una guerra con más guerra, nunca acabaría; es como acabar la oscuridad con más oscuridad y así siguen las interminables preguntas...
La soledad, puede ser negativa o creativa...

Una importante me surge: ¿qué de malo hay en nuestras imperfecciones y singularidades vistas desde el punto de vista y la 'escala de valores occidentales' de perfección y belleza? otra: ¿Porquè luchar tanto (a veces toda una vida) por esconder lo que creemos que es feo, malo o negativo? y al contrario, no empezar a vivir con eso, con lo que se tiene, que es muy suyo y hasta bonito y positivo, se puede convertir en un grave problema negativo. A mi me gusta ese clásico de la literatura infantil que se ha llamado "La bella y la bestia" sin cirujanos plásticos mercantilistas. ¿En dónde queda el "Principio Universal de la Aceptabilidad de los Contrarios"? 

Cuando no nos aceptamos como somos, comienza la tan mal llamada 'angustia existencial' que siempre termina mal. No podemos pretender luchar 'positivamente' contra esa angustia si no aceptamos que andamos negativamente mal de percepción; los A.A. tienen por principio y al comenzar sus charlas de presentación, dar la palabra al enfermo quien ceremonialmente dice: "Me llamo 'fulanito de tal o cual' y soy alcohólico" (negativo y malo) pues el pensamiento positivo tiende a la no aceptaciòn. ¡No quiero ser viejo (a) para eso está la cirugía plástica y el botox y tantas argucias cosméticas, para evitar verse viejo y feo que es negativo y al contrario, luchar contra la Naturaleza, con lo que se tenga a mano para no avergonzarse, hay verse joven y bonito que es lo positivo. ¿Porquè tratar de ocultar lo que es normal y consustancial a nosotros, por darle gusto a la vanidad que se encuentra en la cima de la precitada 'escala de valores' impuesta por una sociedad racista, canalla e infame?
En una entrada anterior que llamé "Qué de malo hay en tener miedo" (6/4/2016) sí, miedo como máxima expresión de lo negativo, me refería que si no tuviésemos ese pensamiento tan negativo y como una de nuestras emociones primarias, andaríamos muy mal pues eso tan negativo nos ha permitido perpetuarnos como raza humana" ya que es la advertencia de peligro por excelencia y terminaba esa entrada con la sentencia magistral de  Burke: "El miedo atento y previsor es madre de la seguridad" esa que buscamos para protegernos de lo malo y negativo y que es uno de los pilares para poder ser y pensar en positivo.

¿Que de negativo tiene no ser bonito, blanco, alto, 'ojiclaro', atlético, que es lo positivo? y ahora, ¿Es una obligación canalla ser feliz porque eso es lo positivo? yo conozco misántropos, que a su manera son más felices que esos que buscan esa felicidad canalla por todos los medios y son desgraciados por que no la encuentran cuando la desean o creen tenerla, mientras que en la misantropía hay realidad, certezas y honestidad, posturas claras que dan tranquilidad y son muy positivas con su parecer de vida, inaceptable para los gurús y pontífices del positivismo (conste que no he hablado de filosofía); dejamos de ver la belleza y tal vez incluso el potencial positivo de lo negativo - ¿paradòjico, verdad?

Que de negativo hay en ser viejo??

Hay que huir de lo negativo como si fuera la 'peste negra' porque lo positivo ha de ser la no aceptación de lo que se pueda definir como negativo e imperfecto y aunque haya positivistas que ya aceptan que no hay nada perfecto -excepto La Naturaleza- y menos nuestros cuerpos acosados por el medio ambiente, la miseria, las desigualdades, enfermedades y los accidentes que dañan nuestra endeble 'carpintería ósea'. ¿Qué de malo tiene mirar a la cara lo negativo como una realidad que al no ser aceptada por la mente positiva, de todas maneras ahí estará como estará el mundo cuando positivamente o negativamente lo abandonemos? para terminar lo decía con mucha claridad el maestro Jeff Foster: "El pensamiento positivo no sana realmente en el sentido más profundo de la palabra, el pensamiento positivo crea el pensamiento negativo y después de opone a él. De esto puedes estar positivamente seguro".


Con un fuerte y cuestionado abrazo negativo...

Hortensio.










jueves, 11 de enero de 2018

El Pergamino...

No se el porqué, siempre que entro en las nieblas inefables de la lírica, se me hace tan difícil versar  y aunque se rimar, el problema radica en que -sinceramente- no me preocupa hacerlo si la inspiración, esa que tiene que nacer del alma, va fluyendo arítmicamente por las frases que se atropellan en mi mente para salir en sonidos raramente indispuestos, de dudosa elegancia y alejado de la rítmica meticulosamente diseñada para la música, aunque de verdad, trato de que tenga cierta melodiosa cadencia dentro la prosa libre.

El umbral de la lírica...

Y eso me hace 'imprudentemente' libre, sin la atadura que esas cadenas que brillan primorosamente y cautivan a los ortodoxos; de nuevo pienso que no encajo en el mundo de la poesía y con esa sensación de emociones extraviadas con necesidad de silencios, dudo en si llegó el  momento 'botar la toalla' o me doy un espacio preventivo luego de pensar que el mundo de la lírica como la propia vida, tienen un umbral para cruzar en un momento dado por una puerta de entrada y otra de salida que nunca serán herméticas y selladas por lo que si se llegan a abrir desde luego se cerrarán... por ahora estoy parado frente a un portón cerrado de esa inmensa fortaleza lírica en espera de poder cruzarla con mente abierta.

Mientras traspaso ese umbral, una poesía, de esas versada por los años 80's, que dice así:


El Pergamino...
Un pergamino encriptado...
Todo ese tiempo que nos resultó mágico
se perdió con tu despedida ingrata,
espejismo conjurado e indolente que
se escribió entre renglones quebrados por
el olvido y la vergüenza...

Ausencia que se enredó en una malgastada
esencia de promesas inútiles y vacías,
camino que partió del amor y acabó sin
miedo alguno en el abismo letal de la
ingratitud y la desidia...

Fantasía que solo yo viví en lo que nunca
se escribió, ambigua verdad que jamás se
dejo desenmascarar y que no entiende de
certezas, solo dudas que queman y laceran
el alma vilmente traicionada...

Pergamino encriptado de sombras y dolor
que no tiene norte y si rutas de angustia,
sembradas sin recelo de dolor y tristeza
miedo forzado que atenaza la incertidumbre
cruel de no volver a verte...

Pero sin perder la furtiva y esquiva esperanza,
me hago la ilusión de que algún día podremos
volver a mallar los hilos de nuestro cariño
antes que el ocaso de nuestras vidas nos muestre
el sendero ineludible donde se ocultará nuestro sol.

                                                              Farwel 1986





Un abrazo lírico...

Hortensio.

domingo, 7 de enero de 2018

El Dolor de los Demàs...


"El fundamento del amor por arte médico,
 está en el amor por el hombre".

Hipócrates (Padre de la medicina)

En éste primer Plácido domingo del 2018 les narraré - a mi manera- la historia trágica y verídica que le sucedió a un amigo médico en este año que estaba terminando y que me contó transido de dolor en una de esas tertulias de éstas fiestas navideñas y al calor de una "cálidas" copas de licor... yo y con la 'venia' de mi amigo la cuento para Ustedes, de la siguiente forma, tratando de conciliar la esencia de la historia con mi estilo de hacer prosa; ésta es la historia: 

Y experimentó la angustia que "conocía" en sus pacientes terminales de cáncer, se había especializado en oncología en una prestigiosa universidad de los Estados Unidos; una a una vinieron a su memoria las veces en que él como especialista había dicho a los familiares del enfermo: "Lo siento, no hay nada que hacer" para luego seguir impasible explicando, con frialdad, el futuro desarrollo de la enfermedad... pero no podía medir ese dolor intenso que sentían el paciente y sus familiares, el solo diagnosticaba y trataba la enfermedad con los adelantos que la medicina moderna ponía su alcance, nada más.

"Ciencia y caridad" de Pablo Picasso, cuando apenas tenía 15 años.
"No, no hay nada hasta ahora, nada que pueda hacerse..." fue la forma amable que un colega suyo le presentaba al entregarle el informe de su diagnóstico cruel y sentenciador, sobre el estado de su hija recién operada. Que duro le resultaba ahora reconocer y experimentar en carne propia su acostumbrada forma de proceder. "Nuestras sospechas resultaron ciertas, mi querido doctor, el tumor extraído a la niña es maligno, la biopsia salio positiva para cáncer y lo peor, ya ha hecho metástasis a otras partes del cerebro..."

Quedó devastado con la nota, un sentimiento inesperado lo sumió en un terrible desamparo, de pronto se encontraba estático y como nulo, su mente quedó en blanco, reaccionó cuando su colega le golpeó la espalda y con un "lo siento" y lo dejó con sus pensamientos... una pregunta justa surgió en sus lívidos labios: ¿porqué a mi? trató de negar el hecho, cuando ya no pudo evadir más la cruda realidad, fue en busca de un asiento en donde dejarse caer mientras asimilaba el tremendo golpe.

Allí tomó su cara con sus manos y bajó la cabeza hacia sus piernas, le arrebató el deseo de volver atrás el tiempo y consolar. Sí, consolar y dar lo que él estaba deseando, un poco de comprensiòn al dolor que se experimentaba y recibir, recibir algo de consuelo. Decirle a sus pacientes con toda la sinceridad del mundo: "Sé lo que está sintiendo de verdad, pero puede ser que suceda algo, no se... una de esas cosas inesperadas, 'un milagro' médico o qué se yo, una reacción del cuerpo, algo que detenga la enfermedad y la pesadilla" consolar y consolar, ofrecer su solidaridad aunque fuera ofreciendo un vaso de agua o posar suavemente su mano en el hombro de su enfermo o los padres de éste para compartir el estremecimiento de su llanto; no sé en qué momento se había vuelto tan frío e impersonal con el trato del dolor de los demás, no le importaba...

¿Cómo se permitió mirar sólo la superficie de algo tan profundo y doloroso? no lo sabía, sólo había aprendido a pensar en las posturas prepotentes que asumiría llegado cada caso, pensar en las consabidas frases de cajón para reafirmar y proyectar la imagen de su personalidad imbécilmente postiza, puesto que había que proteger un prestigio que lindaba con la "divinidad", se creía superior por jugar a ser Dios, salvando vidas o resignarse sin sentimientos de mínima culpa, a perder la lucha ante la muerte, era preferible no dar falsas esperanzas que jugar con su prestigio profesional...

Entro al cuarto de su hijita y la encontró postrada y sedada, se acercó a su lecho y le besó tiernamente en la frente, y al observarla sentía que la situación era grave, hasta caótica, su pupila, que por científica y realista no disponía del mecanismo para nublarse con lágrimas, ahora le devolvía la imagen empañada de la niña amada. Como cualquier 'parroquiano de pueblo' se dedicó a sembrarse en si esperanzas inútiles, secundar sueños irreales, pero sobretodo a tratar de ocultar esa realidad tan evidente de que se encontraba ante una inmensa tragedia personal. El era un médico y especializado en cancerología, sin embargo se sentía totalmente impotente de enfrentar esa triste realidad...

En muchas ocasiones se había repetido aquello que: "el esfuerzo de uno o el de unos pocos, puestos en la investigación de las enfermedades del cáncer, nunca seria suficiente"; hoy tomaba toda su dimensión de tragedia. En éstos momentos -pensaba- de qué servía su prestigio, su aureola de científico número uno del sector y la gran fortuna que había amasado con el ejercicio de su profesión si no podía hacer nada por su propia hija? poco en efecto y triste dilema por de más, ¿en donde quedaban sus diarios enfrentamientos con el dolor, el desamparo y la muerte? Eran meros gajes del oficio, eso le dio la medida de su egoísmo mercantilista. Todo esto lo llevo a darse cuenta de la verdad, todo hasta su honradez había estado encaminada a satisfacer su amor propio.
El dolor ante la impotencia de luchar contra la muerte...
Su hijita murió y el doctor, después de un duro duelo en el que pensó en abandonarlo todo, de manejar las dudas, el temor y las preguntas que abrumaba su alma, se dedicó a poner sus sabios conocimientos en orden y a favor de los menos favorecidos, a dictar cátedra de ética médica y pudo llegar a ser lo que todo Galeno sueña: Un Apóstol, de su bella y necesaria profesión, porque empezó a sentir El Dolor de los Demás... como si fuera suyo.

Un abrazo!!

Hortensio.






















domingo, 31 de diciembre de 2017

Una falacia.

En éste Plácido domingo un bello poema de Farwel, de su libro de poemas encriptados (por su caligrafía) que llamó : "Escribo para no ser silencio" y basado en lo que podría ser lo que dice su  título...  La falacia. Una definición que me gusta reza: La falacia es aquella mentira o engaño que se esconde bajo algo, en especial cuando pone de manifiesto su falta de verdad. 

No soy ese que la soledad remite a la tristeza.

                                            Una Falacia.
No soy ese que la soledad remite a la tristeza,
no soy aquel que vive de la tonta y efímera ilusión...
No soy ese que piensa que algún día solo nos quedará el futuro,
no soy aquel que busca incansable el momento bello que respirar.

No soy ese que busca un sueño con el cual podamos dormir,
no soy aquella metáfora que no quiere caer en la anécdota...
No soy ese verso decadente que solo pide una rima de amor,
no soy aquel legionario que herido en batalla sueña con volver.
Ni soy ese incierto pasado que un suspiro volvió olvido.

Solo soy una majestuosa falacia que carece de respuestas
y nada puede prometer, solo vociferar un final... y nada más. 


                                                                             Farwel 1978





Un abrazo alejado de falacias...

Hortensio.

jueves, 28 de diciembre de 2017

La casa de los viejos...

"La casa debe ser el estuche de la vida,
la máquina de la felicidad"
Le corbusier.

En éste atípico día, un microrrelato en prosa de un hecho real y común de esos que suceden en la 'gran ciudad' como síntoma inequívoco del cambio irrefrenable que a cada instante marca el progreso...

la casa...


La casa de los viejos.

Y vi como caía la casa de los viejos que fue mi hogar, bajo la mirada indiferente de gentes que pasaban por el lugar de antaño amado, y ¡se cayó...! ignorando los sentimientos que un día resguardaron esas paredes. Era una tarde plúmbea cargada de nubes que se confundían con el polvo de los escombros al caer, y el sol adulteraba la pequeña cortina de lluvia que caía como llanto al ver claudicar la casa de los viejos para siempre bajo la cruel realidad del progreso inatajable.
Y marqué mi retirada de sus lares enmudecido de tristeza y conjurado sólo al recuerdo, entonces una estúpida pregunta de impotencia y dolor subió del corazón a mi boca: ¿por qué? y en mi mente retumbó ese eco perdido que jamás tendría respuesta y menos, mucho menos un retorno... 


Un triste abrazo.

Hortensio.
  

domingo, 24 de diciembre de 2017

La muerte de un montañero.

Los años vividos son nuestra historia.
farwel.

En éste Plácido domingo, la muerte de Don Manuel, un sencillo montañero antioqueño que amaba su montaña en la que vivió todo su trasegar humano y...

la montaña amada...
Aunque era otra noche de plenilunio y vísperas del 24 de diciembre- Navidad- mucho tiempo después, la luz de esa luna llena parecía la misma de siempre (pensaba Él). Sentía que la muerte lo estaba buscando y aquella misma noche la enfrentaría allá arriba en su 'enramada' después de más de 90 años de tenerla como su sombra... se sentía cansado y ya no quería ir más por ese sendero marcado de aventuras cerrando todas las puertas tras de sí al azar para ya no huir más; llegó el momento y la encararía, no le agregaría ni un día más a su trasegar terreno al que aprendió a desdeñar desde muy joven y allí mismo opto por abandonar su temible temple de guerrero decidiéndose por salirle al paso a la apestosa 'Parca', para que hiciera su necesario trabajo y lo despojara de esa vida que no había elegido.

la "enramada"...
Buscó un efímero refugio en la montaña amada para dejarse morir lleno de una rara euforia melancólica que nunca antes había sentido y le gustó... ya no tenía que volver a ocultarle sus sentimientos a nadie. Su corto paso por esas vidas se borraran como se borran las almas a la intemperie del olvido, con paso lento muy lento encaro a su bella montaña, quieta, serena, mayestática y eterna en medio de un silencio que nadie se atrevía a romper en esos momentos.

El viejo montañero...
Pronto, demasiado pronto entristeció al pensar que ya nunca volvería a contemplar aquellas neblinas de los amaneceres de esos caminos que Él mismo había delineado y que lo llevaban a su montaña amada. Cerró con fuerza sus ojos y respiró profundamente el aroma limpido del monte, se sintió aplastado por el peso de los años asomado al último abismo y con el alma vieja doblada por mil recuerdos murmurados que también ocultó la noche, se entregó a sus brazos aunque la luz de esa luna llena seguía y seguiría siendo la misma de siempre.


Un abrazo montañero...

Hortensio.






jueves, 21 de diciembre de 2017

El eco... y Un adios.

En éste atípico jueves, dos poesías de Farwel de ese cuaderno de 1978 que llamó "Escribo para no ser silencio"...

Un ángel fosilizado...
El eco...
Y sabía que un día ocurriría y
por saberte finita eso me orilló
al peor de los dolores...

Y regresé hasta ese lugar no deseado 
lleno de tumbas con sus siniestros ángeles
que se saben habitantes de ese espacio
lleno de silencios fosilizados...

Roca sedimentada en medio de un gris
atardecer lluvioso que todo lo va deprimiendo
en un duelo macabro que arroja la vida al abismo
de lo impensado  y que es rebasado por la muerte.

Tu muerte que me orilló al peor de los dolores,
enmudecido de tristeza y conjurado al recuerdo
que acecha en un eterno eco que no tiene regreso.

                                                         Farwel 1978



Ese frío adiós...
Un adiós.
Y en esos recuerdos dibujados
en la distancia, aquel día cruel
marcaste ese adiós entre mi cuerpo
y tu silueta vencida por el odio;
volvió a mi mente enfebrecida
de nostalgia de nuevo, ese frío adiós
que nunca pude pronunciar porque 
se volvió a atorar en mi garganta y 
no pudo escapar para decir ¡detente...!

Sólo quedan las penas suprimidas
que hablan en silencio de vencer
con su dignidad al miedo tirano que
domina los orgullos y la muerte en un
dolor indescriptible que siempre nos
pierde en el vacío atroz de los olvidos.

                                           Farwel 1978

Un abrazo pleno de regreso.

Hortensio.



domingo, 17 de diciembre de 2017

El simbolismo del Azul.

 Tu eres azul, intensamente azul,
flor, ¿de donde vino tu color
deslumbrante?
James Montgomery.

Este Plácido domingo 17 de diciembre, tiene para mí un significado muy especial pues en una fecha como la de hoy en 1830 murió en Santa Marta, el Libertador Simón Bolívar, y un día como hoy hace más de 4 décadas, nació mi primer hijo y hoy al inicio de la noche bogotana, Millos F.C. mi equipo de fútbol del alma se ha coronado por 15a vez , campeón de Colombia. En su honor dedico ésta entrada a su camiseta azul y el simbolismo cromático de éste color tan especial...
Camiseta oficial de Millonarios.


Pero, éste tema tiene algunos visos de seriedad y es la psicología del color, tomando en cuenta que es uno de los trece colores centrales; para la óptica y la historia del arte, tienen un significado muy importante y en su simbolismo es el punto de partida de su estudio en la mente humana y su interpretación que han traspasado las barreras del tiempo y las distancias, que se han fijado a través de las generaciones en sus cotidianidades y las reacciones que se tienen frente a ese importante color que nos ha ayudado a sobrevivir como especie.

Son los elementos inconscientes que nos lleva a reaccionar frente a éste color específico cada vez que lo observamos  en un acto que supera la voluntad y la conciencia. El azul como los otros colores centrales, tiene asociaciones específicas y simbólicas que han sido detalladas por varios psicólogos de importancia, que universalmente las han catalogado de la siguiente manera:

El color azul es...

* Paz, asociada con la tranquilidad, la calma y la relajación.
* Autoridad, que viene de la mano con el liderazgo y el poder.
* Masculinidad, simboliza la fuerza, el ímpetu, la valentía y el coraje; responsabilidad.
* Deportividad, es energía, actividad, competitividad y resistencia física...
* Tecnología. Simboliza el avance, evolución, el futuro y la optimización.
* Honestidad, en credibilidad, confianza y verosimilitud, lo verdadero y lo íntegro.
* Comunicación, pensamiento claro, palabras precisas, la elocuencia y la inteligencia.


Se ha dicho, por ejemplo, en los deportes que el color azul lleva un claro mensaje de acción, energía y resistencia e inspira a las personas que porta ese color a ser más competitivo, a ganar y no rendirse y por sobre todo a dar su máximo esfuerzo en la competición. Es el color bandera de la tecnología y del desarrollo informático y de las redes sociales. Es el color de la modernidad, de lo dinámico y lo rápido y es inspiración de visión de futuro.

En la cultura oriental, el azul, está asociado a la inmortalidad; es el color de Jesucristo para las religiones y sectas cristianas. En el antiguo Egipto, era el color de la protección usado para alejar el mal... y hablando de mal, los colores también tiene connotaciones  negativas, para el azul, su principal asociación universal es con la tristeza y la depresión, en inglés existe la expresión "feeling blue" que literalmente significa "sentirse azul". El Blus, es un género musical que se caracteriza por sus notas y ritmo melancólicos e introspectivos venidos de los esclavos negros del sur de los Estados Unidos.

Pero es importante recordar que las emociones negativas son de una utilidad importante para los humanos y la del color azul, bien dosificada promueve estados de reflexión profunda y la elaboración de auto- introspección y barruntamientos para buscar salidas más realistas. Otra parte negativa es la asociación con lo masculino que puede desembocar en agresividad, frialdad y lo burdo y tosco; y se relaciona con las fuerzas indomables de La Naturaleza, como maremotos, huracanes y tormentas eléctricas que inspiran temor y desasosiego a muchas personas.
El Blus... melancólico e introspectivo.
Eva Heller, dedicó su vida a crear lo que hoy conocemos como la "psicología del color", y las catalogó en 23 variantes del color azul, con percepciones psicológicas específicas, y entre sus estudios y encuestas a través de muchos años, detectó que ese color es el favorito de la mayoría de sus encuestados y el que tiene menos detractores.

Dedujo que el azul, está asociado a la simpatía, la amistad, la camaradería y la confianza y es el color de los estados saludables y estables... es asociado con lo celeste y lo eterno y es el color de la familia estable, de parejas y relaciones estables y buenas amistades. Promueve la sinergia y el trabajo en equipo y es el color de los soñadores, inventores y de los artistas y creadores de lo creíble y lo verosímil. El lado negativo está relacionado con las mentiras (ingenuas e inofensivas), la ficción, la creatividad literaria y la representación teatral y actuación.
Picasso y su etapa azul...

Para los artistas y pintores plásticos el azul ha sido el color central de su obra como el claro ejemplo de Picasso y su periodo azul, Kandinsky, Klein y Matisse, lo tuvieron como su preferido pues dejaba fluir su creatividad ya que estimula los aspectos intelectuales. Por último, el azul es el color del cielo que combinado con el blanco (Millonarios) es el símbolo mundial de La Paz y es la invitación a la meditación, a la calma y la tranquilidad y es sinónimo de soledad y vida apacible, factor propicio para meditar, orar y reflexionar.

De nuevo, reiterar mis felicitaciones a "Millitos del alma" por su muy merecida estrella y a toda su hinchada incluyèndome por ser sus màs fieles y fervientes seguidores...

Un abrazo de fuerte esencia azulada.

Hortensio.





domingo, 10 de diciembre de 2017

Déjà vu.

"Tu y yo, ya nos habíamos olvidado
antes, ¿creo o es cierto? o es un
simple Dájà vu..."
H. Farwel.
En éste Plácido, húmedo, gris y lluvioso domingo sabanero, un Déjà vu...sí, ese instante o momento que experimentamos con la sensación -extraña-  de que ya lo hemos vivido antes o que ya habíamos hecho esa experiencia en tiempos pasados, es tener situaciones de las que se están seguro que se han vivido con antelación o estar en un lugar (en el que se encuentra ahora) aunque nunca haya estado en él. Es una experiencia subjetiva (no fijada en la realidad) y repetitiva que no deja de preocuparnos pues uno es incapaz de recordar dónde pero la sensación es que ya la vivió.

Los recuerdos vividos en un pasado que no existió...
Solo un grito ahogado...
Era todo disculpa, no podía rechazarla, por un descuido su hijita cayó en el pozo profundo de la acequia y no receló de nada en aquella estancia en donde todo se hacía interminable y los días iguales... nada alteraba el paso cadenciosamente cansado de las horas; solo un grito ahogado rompió ese pesado silencio que todo lo llenó... todo parecía igual con su aire viciado y la humedad de catacumba en donde el frío pegajoso era más frío.

¿Donde estaba ella? ¿en qué momento la perdió de su visual?... corrió como demente por los pasillos abovedados e  interminables de aquella tétrica mansión centenaria que creía conocer hasta su último rincón después de tantos años de vivir en ella, pero no era así todo en ella parecía diferente y distinto, la angustia se precipitaba sobre su pecho agitándolo, un miedo incontrolado se apoderó de su ser.

Tenía la sensaciòn de que no estaba sola y ese temor la invadió, miró a todos lados y no vio nada inusual sólo que la noche avanzaba tragándose los pocos rayos de sol que se colaban por los vitrales de las ventanas creando sombras que parecían fantasmas. Entonces regresaba precipitadamente a ese enorme cuarto de la primera planta a la que le decían 'el estudio' y en el que dominaba la enorme biblioteca sobre el resto de mobiliario; se sentaba en un muy confortable sillón recogiendo del suelo el tejido de lana que surcìa con paciencia por horas y horas, esas que se hacían interminablemente eternas.

Siempre y por años la escena se repetía a eso de las seis de la tarde de cada día en un interminable déjà vu, que la mantenía lúcida en medio de esa, su rutinaria "locura".



Déjà vu...

Sumido en un remolino de lluvia y viento
tu recuerdo fue como la espuma en un
reflujo de marea que vuelve y regresa como
un lunes gris de todas las semanas idas...

Y ese lunes por la tarde regresa una y otra
vez como una excusa perfecta de esa visita
que te hice para saber que eras de verdad
y no una copia compartida más allá del
tiempo y la distancia...

Amada mujer extraña que conozco desde
un siempre que no se si es real o inventada,
dolor desconocido en una pasión extraña
que nos enlaza en un eterno Déjà vu...

De esos que van y que regresan como la
espuma en la marea del mar en una
presencia que es ausencia de todo
y presencia de nada, miedo sin sentido que
solo es tristeza que solo es amor...

                                                    Farwel 1986


Un abrazo siempre vívido.

Hortensio.









  

domingo, 3 de diciembre de 2017

Pronto seré...

Del cuaderno de notas que Farwel llamó en 1978: "Escribo para no ser Silencio", en éste primer Plácido domingo de diciembre, Pronto seré...
¡Pronto seré una sombra arrinconada...!

Pronto seré...

Pronto seré una sombra arrinconada
bajo el peso de una noche inagotada,
y pronto seré solo una silueta envuelta 
en migajas sucias de luz mortecina...

Pronto seré solo el idioma del desaliento
con el hambre fea insaciada por siglos,
y pronto seré esa nada que no sobrevivió
tras ella y se quedó perdida en una grieta
del inasible tiempo...

Pronto seré ese silencio de frío mármol
que ya no tiene ni siquiera un recuerdo,
y pronto seré cruz de carne que se pudrió
a la vera de un camino romano...

Pronto seré esa inagotable sed que consumio
mi alma vagabunda en el desierto vil del amor,
y pronto seré ese viento cruel que se llevó
por siempre mi triste verso inacabado que no
volverá a susurrar tu nombre amado...

Pronto seré como aquella melodía huérfana
que nunca más se oyó porque nació del adiós, 
y pronto de tanto, tanto esperar la luna dejará
de brillar en la penumbra de mi ocaso moribundo
tomando el sendero nublado  que no lleva a ninguna
                                                                         parte...

                                                            (Farwel 1978)



¡No huiré...!

He decidido esperarte aquí sentado, pues ni quiero ni tengo a donde ir y mucho menos se me dan las ganas de huir por ahí, he decidido esperarte aquí sentado y miro. Miro los cristales de la ventana por donde se filtra la luz que dibuja su sombra contra el piso y a medida que el sol camina hacia su anhelado ocaso en su eterno periplo, la sombra va cambiando y muta en extrañas formas que van desapareciendo cuando se anuncia la noche; ya no hay sombras sólo penumbras. Y yo que sigo aquí sentado, taciturno e inmóvil... espero. Espero la muerte pero ella se niega a venir.

Las imágenes.

Las imágenes que llevaba guardadas en mi memoria, eran invisibles al querer del pensamiento, pero estaban ahí para ser rescatadas... entonces escribí. Y escribí sobre Ella para sacarlas de las córneas de mis ojos en esa transparencia pura que nadie osa tocar y hacerlas renacer de su oscuro ostracismo de esa ergástula febril que es mi mente donde habitan serenas y calladas, atrapadas en el silencio de la nada para decirme: "Si tú lo mandas, de nuevo estaremos aquí ya que hemos regresado solo porque tú pensaste en Ella.


  
Un febril abrazo.

Hortensio.