viernes, 11 de mayo de 2012

El rastro de una idea perdida


La expectativa cuando
 no se colma... destroza.
Farwel.

Desde luego que determinar, y aceptar que un sentimiento que nace del conocimiento de alguna forma de vida, de alguna forma de ser, de alguna forma de persona, es dar por descontado que tiene una especial forma de conseguir algo que no se puede explicar por el solo hecho de poder describirlo, es algo tan intangible, tan inasible que muy pocos se atreven a definirlo... Solo se dedican a sentirlo a desearlo a gozarlo y desde luego a vivirlo sin más cuestionamientos; a eso se dedicaba el aprendiz de periodista cuando conoció Lorena, una pequeña alumna de comunicación social de una reconocida universidad de la capital, digo pequeña solo por su menudo y delgado cuerpo de talle muy estrecho, y en forma de ánfora de formas muy delicadas y perfectas..

Solo así la veía el aprendiz pensando que tenía que conocer más de su vida, tenía que acercarse a ella, lograrlo se volvió un objetivo de obsesividad arraigado en todos los minutos de su existencia, era prioritario estar cerca de ella y solo tuvo que decir ¡Hola, soy Salomón! Y quiero ser tu amigo por ahora, ella lo miró con sus desmesurados ojos verdes pardos y pupilas dilatadas sin saber que contestarle... Al rato dijo sin proponérselo...

¿Qué estás pensando...?
- ¿Por qué quieres ser mi amigo si soy una joven tan fea y tan poca cosa, que nadie quiere acercarse a mi sino es para burlarse de mi fealdad...?
- No puedo estar de acuerdo con lo que estás diciendo, no es justo que te trates así y yo te veo diferente, mis sentidos te ven diferente a lo que tu estàs diciendo, ¿Còmo puedes tratarte así?
- Yo sé lo que veo de mi...
- Yo también veo lo que veo en ti, una criatura adorable y porqué no decirlo...hermosa.
- ¿Estás ciego o drogado...?
- No... ¡solo enamorado!.


Alguien dijo: 'mírala con mis ojos'... Un abrazo.

Hortensio.