domingo, 1 de diciembre de 2013

Dos mujeres

Lucia, una bella dama de agraciados atributos físicos e intelectuales, sin proponèrselo, despertaba recelos, envidias y odios. De eso pronto se dio cuenta. Un buen día decidió que tenia que alejarse de todas esas gentes que le hacían mal... tenia que alejar los sinsabores y las tristezas de su vida. 



Enceguecida en si misma, creía que todos de una u otra forma, sin excepción, tarde o temprano llegarían a hacerle mal y lastimarla, por eso buscaba en todos los espacios de la cotidianidad, enemigos que no eran más que 'molinos de viento'; y se olvidó de ella misma buscando el problema y las preguntas afuera, sin saber que era ella en si misma, la respuesta...

La criatura humana es la única que se auto-destruye, sí, nos atacamos a nosotros mismos, peeeeero paradògicamente somos de nuevo un renacer y nuestra mejor ayuda cuando utilizamos la inteligencia y el sentido común. Moraleja: En ocasiones, los peores enemigos somos nosotros mismos.

Natalia, otra hermosa ejecutiva había perdido su empleo por aquello de las envidias y la 'loca competitividad', prefirió la depresión a luchar por mantenerse a flote, cerró todas las puertas y se abrió una gran herida que con el paso de los días se habría más y más, profundizàndosela y de a poco en poco se empezó a infectar de un profundo resentimiento y ésta gangrena comenzó a consumirla...


Me llamó en consulta jurídica para demandar a sus enemigos (otros 'molinos de viento') y lo hice, me impresionó el verla, cómo se había hecho de mal así misma y la forma de hablar destilando veneno, peeeero, ¿cómo no darle un consejo?...  de atrevido le dije: mira yo he pasado por un trance tan difícil que alcance en pensar en el suicido como salida, y eso de que las cosas malas no existen, es no querer mirarlas y ahí están con todo su poder destructivo. Pero las cosas buenas también y entre unas y otras las diferencias poco importan en ese momento dado; tan sólo son circunstancias que se deben afrontar en su debida dimensión, porqué las cosas son así y aunque no lo creas, porqué tal vez deban serlo... justo o no, las debemos vivir y encararlas, pasarlas y en definitiva superarlas.

Aunque parezcan que las cosas te ahogan, no lo harás mientras tengas fuerzas para respirar y el "porqué a mí" se irá esfumando poco a poco, porque lo creas o no, todo en la vida tiene una razón de ser que sólo la vemos en la distancia que nos concede el tiempo. ¿Te imaginas una vida sin problemas y sin tragedias? a decir verdad no seria real, por el contrario seria  'inmamable', y nada tendría sentido... ¿sabes qué?  'trata de buscar un arco iris entre la lluvia de tormenta'.

Volviendo a tomarle sentido a ésta entrada, pienso en esos seres tan anodinos que ante los problemas solo optan por sentarse y mirarlos de reojo cómo si no fuera con ellos; aveces hay que esperar un poco para tomar la dimensión del mismo y resolverlos, pero esa espera no puede dilatarse más allá de 'lo justo y necesario' puesto que el problema se va haciendo más y más grande, al final es tan enorme que se ve irresoluble y ya de verdad no hay salida y consecuentemente se van las ganas de vivir, ya que la angustia y la tristeza que se experimenta se hacen inmensas y aveces nos abrazan y nos desbordan... y ya no hay consejo que valga... ¡que triste!

Los enemigos de 'Don Quijote' en la Mancha.

¿A quien de nosotros no nos gustaría pensar que todo tiene solución...? pero sabemos aveces que no la tiene, y es verdad, y es donde se empieza a luchar; ponerle buena cara al temporal es síntoma inequívoco de madurez, como cuando se le pone el hombro a una fuerza incontenible y luchamos para no ceder y aguantamos y hasta empujamos también. Pero, nunca te confíes de que los problemas no llegarán, están al acecho y saben el momento exacto en que atacarán; sólo hay que estar preparados y aunque sea difícil saber del ataque, lo estaremos esperando para enfrentarlo por muy grave que éste sea.  
                                                                                                                                                                
Siempre hay para todo un fin, a veces bueno y a veces malo, pero para bien o para mal, todo tiene que terminar. Es de idiotas pensar que las cosas y los problemas se arreglan por si solos, pero tampoco se puede forzar a que todo esté bien... ¿todo pasa por algo? pues no lo se, puesto que no es razonable.
Solo se que lo que venga tendremos que enfrentarlo con fortaleza y dignidad y no hacer lo de éstas dos mujeres, que no entendieron que hay que vivir con los problemas que como pesadillas hay que quebrarlas en la almohada y a ¡Olvidar...!.

Un pensamiento de Farwel: "Cuando se quiere ser débil voluntariamente, se perderá la batalla por la vida y no merecerá la piedad del vencedor pues su derrota no tienen la gloria ni la aureola de la lucha".

Les dejo mi abrazo de luchador.

Hortensio.