domingo, 14 de diciembre de 2014

Ser valiente... no hay más.



                                                                                                                                           Para Lucy


Lo que importa es ganar, cada día, un día más.
                                              Georges Simenon

Y conozco de cerca a ese degenerado impostor asesino y ya genocida al que llaman cáncer... se ha metido con mis seres queridos directamente, con decirles que mató a mi padre y a muchos amigos; no hay nada de raro que ya se haya instalado en mi y mis defensas estén en plena lucha contra el invasor, bueno a la larga lo sabré, pero hoy quiero transcribir un texto de una muchacha mejicana que al referirse a el cáncer lo hacía en estos términos tan directos y ciertos:

Una visión siniestra de un cuerpo irradiado
"¿Cómo carajos creen que se ataca un cáncer...? -preguntaba MAR- ¿con miedo, agachando la cabeza, rezando, tomando maletas y largándose de país (bueno muchos lo hacen) ¡No! Un cáncer se ataca con quimio que puede hacernos palidecer, que puede hacernos sentir peor y no es la mejor cura, pero no tenemos otra cosa hasta ahora. Un cáncer se ataca ¡arrancándolo! y si no es suficiente, nos morimos con el enemigo en las entrañas.

Podemos elegir ya no hacer nada cuando sabemos que no tiene cura, o aceptarlo sin ponernos a gritar como histéricos, pero aquellas personas que se mueren con el cáncer se van con una sonrisa porque el enemigo muere con ellos... No señores, la lucha contra el cáncer es personal, pero sobre todo solitaria. Pueden necesitar, pedir y recibir apoyo, pero únicamente Ustedes entrarán al quirófano, únicamente ustedes serán rociadas de radiactividad. Pueden morir pero ¿es tan trágico? Todos morirán algún día, todo depende de la forma en que lo hagan y el porqué lo hagan..."

'No pido soldados suicidas, pido soldados valientes'. Sí, a éste asesino hay que enfrentarlo con valentía y con decisión... sabemos que no podemos eludir el sentir miedo y mucha angustia (instinto de conservación) pero al adversario cruel como en la ley de la selva sabemos que la mejor defensa es el ataque y hacerlo con todo el arsenal de que se disponga, no olvidemos ¡es una guerra! y como tal no se puede eludir o rendirse sin pelear...

¡Vencer o morir! es es lema de batalla desde la antigüedad de muchos pueblos y ejércitos que a sabiendas que tenían una justa causa de defenderse de un ataque aleve y vil de un cruel y despiadado enemigo, con miedo y todo, tenían que ser valientes y resistir como aquellos 300 espartanos que en las Termópilas, se enfrentaron y frenaron a un ejercito de un millón de persas... es cuestión de ser valientes y no hay más, y el enemigo tiene nombre... cáncer.


Leónidas y sus 300 espartanos... símbolo eterno de valentía. 

¡Vencer o morir!

Hortensio.










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