lunes, 28 de octubre de 2013

Todo momento... llega.


Ese 'malquerido' momento que no quieres que llegue... llegará, y tendrás que ponerle el pecho pase lo que pase, para bien o para mal y, como tiene que llegar, lo veraz frente a frente para aprender o para empezar a ignorar; luego de éste 'momento' tan personal y circunstancial, las consecuencias asoman y estarán presentes en la memoria como talladas en ella, y como mortaja las cargaremos a cuestas.

El arte de vivir con ese 'momento' es mirarlo a los 'ojos' y saberlo dejar atrás pues ya no cabe en nuestro presente, y, todos pero todos tenemos como un derecho, la ineludible oportunidad de comenzar de nuevo...

El instante en la foto.

Sin ésta formula, que duda cabe, seguiremos cargando culpas, propias o ajenas que obstaculizaran el camino que nos conduce al destino que anhelamos. Hay que tener el valor para caminar con nuestro pasado al hombro pero con la suficiente tranquilidad e inteligencia para sentir que nuestro pretérito no podrá eclipsar el sol que nos muestra el futuro...

Oh, momento... Vete y no vuelvas jamás, el ruido de la incertidumbre que no me dejaba oír la realidad, se irá contigo... ¡Adiós!

Abrazos sin culpas.


Hortensio.

 

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