domingo, 22 de febrero de 2026

El 'Hogar' era Ella y no yo.

Hogar es donde está tu corazón.
                            Plinio el viejo.

Llegando al Hogar...
Sabía sin la más mínima duda, Ella era el hogar y no yo. Era Ella y no yo la que nos daba ese refugio tan anhelado de llegar a estar allí con Ella y buscar el espacio que había creado para nosotros, era sentirnos en casa (aunque no tuvimos una propia), sentir ese olor de Paz que no se siente en ningún otro lugar, era la sensación fantástica de poder dormir y estar relajados y en calma sintiéndonos cuidados por Ella, eso era llagar a casa, eso era la sensación de sentirnos protegidos y amados... Ella nos amó sin medida y eso nos dio seguridad.

Fue ese 'Hogar' que nos dio Ella a nosotros para crear allí nuestra familia, en la que cada uno podía expresar sus problemas, deseos y necesidades, exponerle sus anhelos y frustraciones en busca de su tácita ayuda incondicional sin temor a ser juzgados por los demás. Ella nos dio referencias de pertenencia y allí en su compañía formamos miles de recuerdos que hoy por hoy nos hace evocar la historia de la Familia y nuestra identidad, y Ella fue la que le dio, a lo poco que teníamos, ese bello sentido de pertenencia que jamás perderemos. 

Hoy todos Ustedes, los Cepero Cantor, asumimos con gratitud que fue Ella nuestro referente de cariño y amor incondicional, Ella era el centro de estabilidad donde todos nosotros gravitábamos a su alrededor como familia. Por eso cuando faltó - es muy triste decirlo pero - se desató el caos y el hogar dejó, literalmente, de existir, confirmando que era Ella y no yo, la que nos dio ese lugar tan especial; hoy podemos decir con orgullo que gracias a Ella tuvimos un refugio al que llamamos HOGAR y así fue.

Hoy desahogo mi corazón ❤️ dejando para Ustedes éste sencillo pero grato testimonio de amor y gratitud. Solo nos resta mantenerla viva en lo más profundo de nuestros sentimientos para compensar en algo la inmensa ausencia que nos dejó... Ésto es solo un hasta pronto.

Un gran abrazo...
Hortensio.




domingo, 1 de febrero de 2026

Nuestro cadáver.

Si somos, la muerte no es;
si la muerte es, no somos.
Epicuro.

Lázaro, volviendo del 'más allá'.
En medio de un crudo invierno que azota a la capital de los colombianos en este frío pero Plácido domingo, una simple pero importante reflexión... hoy con algo de 'tanatología' al ver el cadáver de un amigo quien murió trágicamente, y solo me puse a pensar en lo que mis sentidos me estaban transmitiendo: alguien que fue y ahora es una física cosa. ¿Qué pasa despues de la muerte? nada, todo es especulación puesto que nadie que halla fallecido de verdad ha podido contar sus experiencias... Lázaro, nunca habló de como le fue en su paseo por 'el más allá', murió o simplemente estuvo en un estado catatónico.

Entonces volviendo al cadáver de mi amigo me puse de nuevo barruntar sobre el terreno puramente pragmático y es aceptar la muerte, ante todo, como un proceso biológico que resulta -como dicen los científicos que asaltan el tema- del cese de la nutrición celular. Por eso se dice que: "la muerte es la certidumbre suprema de la biología." Es hermoso leer al filosofo estoico Séneca, cuando se pregunta por boca de Lucilio: ¿en que instante pasa nuestro cuerpo a convertirse en cadáver, pasto de los gusanos? no supo contestar esa gran pregunta, ante la extinción total del ser humano.

Recordemos, y casi nadie lo sabe, que la palabra cadáver, deriva del conjunto de tres palabras latinas apocopadas: caro data verminibus (carne entregada a los gusanos). Tomando la primera sílaba de cada una de ellas, se configura el término 'cadáver'. La muerte del cuerpo viene a ser la 'hora cero' del cadáver.
La tenatosis, es el intervalo entre la muerte relativa y la muerte absoluta. Entonces hasta allí llega todo. 

Hoy en día y superando tontearías religiosas, (la resurrección de los cuerpos) se ha impuesto la cremación que es la combustión que transforma de manera casi inmediata, el cadáver en polvo mineral, ahorrando así, la etapa de putrefacción, vale decir, negándole la comidita a los gusanos... espero haber abierto con ésta reflexión una ventana al tema de la autonomía de como ve cada quien su propia muerte cuando asista a la velación del cadáver de un ser querido.

Un abrazo cadavérico, 😊

Hortensio.




domingo, 25 de enero de 2026

La última visita.

En éste Plácido domingo una pequeña poesía de Farwel de ese año prolijo del 2010

Un sendero en el bosque.

Q
uiero recorrer de tu mano
el sendero de los sueños perdidos
de ese anhelo inacabado para 
olvidar un poco la nostalgia y la 
desesperanza de esa ausencia
envuelta en el silencio oscuro al
día de finar mi vida...

Frente a la belleza de un mar azul
monótono y diáfano, la fatalidad
signada en mi frente por el ludibrio
y el escarnio me señalarán y solo
quedará mirar de frente al preludio
inevitable del olvido...

Imperturbable y sereno esperaré la 
última visita que llegará callada y
sin ser invitada y tú no estarás.



Hortensio 2010


domingo, 18 de enero de 2026

Mi amiga La Nostalgia II

Mi nostalgia es un paraje árido
y despoblado en donde solo hay
viento y silencio.
Farwel.

Así es mi Nostalgia...
Como una vieja amiga, la Nostalgia conoce todos los senderos que llegan a mi vida y así llega de imprevisto a visitarme y como siempre sin anunciar su llegada entra sin golpear la puerta de mi alma cerrada a un mundo ajeno, vil y canalla. Su presencia me hace bien, por lo que nunca huyo de ella...
Me habla al oído de mis sentimientos, de esas cosas que necesito oír como el reiterativo pensamiento que llena mi corazón cuando los recuerdos me llevan a tí.

Y brindo con ella con una cerveza fría en el verano caluroso de mi paso por el infierno de mi existencia y contarle lo inexplicable de mis actitudes, sus consecuencias y razonamientos... ¿por qué carajos calle si no había miedo que enfrentar? ese dolor no me lo supe explicar cuando ya nada podía ser y entonces mi amiga la Nostalgia, esa mi vieja amiga siempre me escucha en silencio y sin interrumpir, porque se apiada de mí y sabe de mis tristezas, no me juzga ni mucho menos me reclama arrepentimientos; solo mira al fondo de mi alma con una infinita melancolía parecida a ella mi vieja amiga la Nostalgia.

Un nostálgico abrazo.

Hortensio.

domingo, 11 de enero de 2026

Una muy fea Adicción.

La peor de las soberbias es la intelectual 
pues siempre quiere imponer su criterio
aún en contra de la razón misma...
Farwel.

Un gran abrazo en éste segundo Plácido domingo del 2026... una sola reflexión.
 
Adicción al poder e imponer
su razón..
La adicción a tener razón no es intelectual, es meramente emocional puesto que casi nunca se debate para llegar a la verdad, debates algún tema para proteger el ego ya que cambiar de opinión exige una fortaleza de caracter que pocos están dispuesto a revertir... "En el fondo, cuando alguien necesita que los demás piensen como él, ya no está defendiendo una idea sino su ego."

El cerebro vive toda contradicción como una amenaza latente activando los mismos circuitos  de alerta que los del peligro mismo, fisico o emocional. Por eso empiezas a subir el tono de tu voz y cambiar el semblante de tu cara por una más seria y trascendental como apoyo inconsciente a tu ya adicción por esa razón que quieres imponer como verdad... "Si los otros no lo aceptan, la idea tiembla". Ya sabemos que es casi un axioma que:'convencer dialoga; imponer controla'; cuando aparece una insistencia casi siempre se vuelve rígida esa idea, entonces indefectiblemente llega la obsesión...

Siempre habrá alguien que piense distinto, entonces la persona adicta a tener la razón y el control de la situación se vuelve agresiva y compulsiva, ya no busca la verdad pues deja de escuchar al adversario solo busca someterlo y eso implica obediencia. "Imponer un criterio es el primer síntoma de una obsesión". Ese deseo de imponer su razón, casi nunca busca la verdad, busca dominio; por eso casi siempre termina en obsesión."Quien impone su razón o criterio suele llamarlo convicción; los demás lo llaman obsesión". 

No son sinónimos pero la adicción a imponer la razón degenera indefectiblemente a la peligrosa adicción al poder... y es solo una reflexión.

Abrazo adictivo.

Hortensio.