Hoy podré decir que la historia del hilo de la
seda es en sí parte del hilo de la historia humana.
Farwel.
Cuenta la leyenda que la emperatriz y primera consorte del 'Emperador Amarillo' de la dinastía Han la muy amada Leizú o Xu Ling Shí se encontraba tomando su té en los jardines del palacio bajo una planta de Morera y así comenzó la historia de cómo descubrió por casualidad y como una fantástica Serendipia el hilo de seda, cuando un pequeñísimo capullo de gusano cayó por casualidad en su taza de té caliente que hablando el pegante que unía los hilos y cuando la curiosa Emperatriz empezó a tirar de él notó que el capullo comenzó a deshilacharse en un filamento largo muy suave y brillante...
Al intentar sacarlo se dio cuenta de que aquella pequeña bolita se le deshacía entre sus dedos en finísimos hilos de un brillante color nácar muy resistentes y al tratar de desenvolvernos se convirtieron en varios metros. En medio de su curiosidad la Emperatriz, empezó a investigar el origen del gusano y encontró a miles de ellos que se alimentaban exclusivamente de las hojas de la Morera blanca, pensó que se trataba de algo que producía semejante belleza de hilo e intento bordar algo, de ese sencillo intento se cuenta que personalmente supervisó el invento del carrete de hilar para enrrollar los finos hilos o filamentos e inventó el primer telar para confeccionar telas y prendas para la familia imperial y así nació la industria de la "Sericultura"...
Bueno sería para mis escasos y buenos seguidores, leer mi primer acercamiento al pequeño amigo en la entrada del 15 de noviembre del 2020 año de la pandemia.
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