miércoles, 17 de junio de 2026

Olor a yerbabuena.

           La poesía de Abigail Sandoval, es una página de desesperanza y una oda al amor, una lucha por encontrarle sentido a su vida a través de sus ojos tristes que miran hacia la nada, reflejo de su alma atormentada en un sincero viaje hacia  sus miedos más profundos en los que anhelaba la sincera muerte... eso nos dejas translucir en éste sentido poema, que si mal no estoy fue el último de su fértil cosecha, oigámosla:

Olor a yerbabuena.

Sin pretender futuro y allá donde
sopla el viento que disuelve los
recuerdos cendales de una neblina
suave, allí se desbordará mi locura
por querer alcanzar el sendero que
me llama desde lo más profundo de 
mi alma a querer hacerte amorosa
compañia con mi muerte.

Desgarrado ya mi pobre corazón abierto
vestido de un negro profundo y suave
olor a yerbabuena, busca respuestas
sin mirar atrás antes de ser olvido en las
intimidades de un desolado adiós que en
el horizonte final de la nada será mi más
grande recompensa de amor. 

  • Abigail Sandoval, Sogamoso 2.023


domingo, 14 de junio de 2026

Fuiste una memoria.

Otro poema de Farwel, con sus metáforas sensuales llenas de recuerdos de amor y melancolía de lo ido y lo que no se puede recuperar... solo memorias esas que son la historia de cada quien y consecuente con su máxima aforística que se recoge en su libro de pensamientos "Citas en la Memoria" la N°1.256 que dice : "La eternidad se puede recoger en un recuerdo", escribe éste poema... leámoslo:


El mundo extraño de las memorias.

Fuiste una Memoria.

Fuiste una memoria que se perdió en
lejanías de un viaje hacia la nada, y te
fuiste sin hacer ruido como caen las
hojas cuando nadie las ve.
Pero siempre te busco en lo invisible
de ese mundo que siendo tan nuestro
se nos fue, como el calor de aquella
tarde en que te besé por primera vez. 

Fuiste una memoria que jamás olvidaré 
pues la busco en los sitios que caminamos
 juntos, en nuestras viejas fotografías y en
 el eco de las calles que juraban recordarte 
y repetían tu nombre en susurros muy quedos...

Fuiste una memoria que no podía encontrar
porque se había ido lejos, muy lejos perdida
en el viento huracanado del olvido o escondida
en otra vida que aprendió a olvidarte primero, 
pero de vez en vez regresas y pasas a mi lado
con tu sonrisa coqueta porque...


Hay mil memorias que no se pierden solo se
transforman cambiando su deseo de huir por
vivir en lo más profundo de cada ser en donde
 se hacen inmortales, es como el encuentro sutil
de un beso que sueña con durar para siempre, 
hasta que aparece la fría cara de la absurda
realidad y todo vuelve al sendero del olvido
en donde solo fuiste una memoria de pura y
amorosa eternidad mientras logre vivir lo
que tenga que vivir...

Farwel 2010