sábado, 17 de octubre de 2026

No pude cumplir tu deseo.


La tristeza de no poder cumplir tu deseo...


No pude cumplir tu deseo...
Sabes que luché más de lo debido
por desprenderme de tu recuerdo
y dejarlo... dejarlo ir, pero a cada
intento sucumbía y no pude cumplir
tu deseo de no atarme a tus lágrimas
en la tristeza de no estar a tu lado.

Y no estar era no seguir adelante
como si una realidad tomara forma
de soledad y no pesara cada vez más
haciendose insoportable...
No pude cumplir tu deseo de poder
ser 'feliz' y seguir adelante con mi
vida porque tenías que emprender 
el viaje  lo desconocido sola puesto
que tu tiempo había acabado...

Lo entiendo que de corazón tu me 
pidieras que tu deseo era que viviera
como si de comenzar se tratara ese
nuevo inicio sin tí, pero lo que me
pediste se me hizo imposible al
no querer tercamemte descarnar tu
presencia y eso me está alienando...

Que nuestra separación es corta lo
sé pero aquí se me hace eterna sin
fe ni confianza en lo que vendrá
después de lo vivido y aunque se que
estarás siempre cerca de mi realidad
lo que me queda de vida y así lo creo
no pude cumplir tu deseo, no sin pedir
perdón moriré sin haber podido ser
'Feliz' y no cumplir tu deseo.

Farwel 2010.


 





domingo, 11 de octubre de 2026

Tunja XI



Plácido domingo mis queridos devoradores de tinta y de papael, complices de mis aventuras literarias, hoy como todos los domingos este espacio es para la poesía de Farwel,

domingo, 4 de octubre de 2026

El Pasado, ese que no duró.



Donde fuiste feliz alguna vez
no debrias volver jamás,
Felix Grande.

Esta reflexión del poeta español, resume una dolorosa realidad: El pasado, ese que no duró, es imposible de replicar, puesto que con el andar de los tiempos todo cambia, las personas, los años y los lugares a donde nunca podrás regresar -aunque estés allí- y donde alguna vez fuiste feliz.

Y volví a la calle donde fuí feliz... nada encontré.

Y así lo sentí, cuando hice mi última visita a mi hermano Jaime, quien desde hacía algunos años residía en Tunja, allí muy niño viví bajo la amorosa custodia de mi abuelita. Recorrí la vieja ciudad a la que adoro con nostalgia, pero había un sitio del que tenía una especial visión de ese pasado de cuando niño iba a pasear con mis padres, mi abuelita y hasta con una descuidada mocosa que fungía como mi niñera. 

Es el centenario "Bosque de la República" de quien guardo especial cariño, puesto que allí tuve una muy especial experiencia casi mortal y de la que escapé con vida. Se cuenta que en una muy bella y soleada mañana cuando me llevó de paseo, al Bosque, de la mano de mi cuidadrora, llegamos al lago de los patos (en aquella lejana éspoca los había) mientras ella coquetamente hablaba y reía con un joven policía que cuidaba de la seguridad del 'Bosque', traté de coger a un pequeño palmípedo muy blanco que huyó despavorido hacia las "pristinas" y contaminadas aguas del pequeño lago y yo caí desde su orilla al fondo de su lecho lacustre tratando de hacerme con mi escurridizo trofeo.

No sé cuanto tiempo duré allí pero fuí rescatado por el joven gendarme que me realizó los primeros auxilios y me hizo vomitar parte de la gran cantidad de agua que había ingerido. Preocupado acompañó a su coqueta amiga de regreso a la casa de mi abuela, frente a la iglesia de San Ignacio y en un acto de responsabilidad le aconsejó a Doña Tulia, que 'llevara al niño Fernando al médico, pues había tomado agua del lago que era algo turbia, tal vez contaminada'. El resto de la historia la narró la mucama... "Se me soltó y salió corriendo como un loco detrás de un pato y no pude detenerlo".

Bueno, volví a ese lugar tan querido y con ese maravilloso recuerdo... la desilución fué total, solo tristeza y un ataque de melancolía acompañaron mi presencia en esos, sus lares; ahora más que nunca, estoy de acuerdo con el poeta, es mejor mantener esa remenbranza viva en el corazón de los recuerdos bellos y mantenerlos intactos en la memoria, para que el presente no contamine o ensucie la pureza de lo que viviste...

Y extrañaba ese lugar todo, pero era lógica la advertencia - que ignoré - uno extraña no el presente del luagr físico al que se vuelve, sino cómo te sentías en ese momento tan especial de tu vida incluyendo a las personas que te rodeaban en aquel instante de tu historia. Sí, el lugar sigue ahí deteriorándose por el tiempo, los elementos y la falta ingrata de mantenimiento. La desconexión entre mi querido recuerdo y la realidad tan inpactante que sufrí, crearon en mí una melancolía tan fuerte que me ha durado hasta el día de hoy y la desilución, creo, me acompañará hasta el día que me despida de éste mundo acanallado y vulgar. 
Ese momento no volverá... ¡Jamás! pero el recuerdo de mi encuentro con ese presente... sí.

Hortensio.  





domingo, 27 de septiembre de 2026

Cita a ciegas.

                                                                                                                        
                                                                                                                                                                                                                                                
                                                                                                                                          - ¿Cómo haré para reconocerte?                                        ¿Qúe ropa llevarás? Me verás llegar y pensarás... - 'Que no sea ese', pues ese.
                                                                                                                                             Anónimo.
                                                                                                                                                                                                                                                                            
                                                                                                                                        

De nuevo y como hasta ahora he podido cumplirme y cumplirles, la cita de todos los Plácidos domingos a travez de estos años la cita es hoy - como siempre- para la reflexión...
 
La cita a ciegas...

Un día cualquiera y como tomé por costumbre cuando tenía algo de tiempo, solía entrar a una librería en pleno centro de Bogotá, a mirar y ojear libros veijos 'de segunda mano' abandonados por ahí en cualquier rincón de tan inmensa biblioteca en donde se respiraba el fastuoso olor a libros viejos o a papel añejado por el paso de los años... uno de ellos que se encontraba en un rincón del segundo piso, simplemente llamó mi atención, tal vez su verde carátula o su título: "Escenas de la vida Bohemia" de Henri Murger y leí su maravillosa nota introductoria, que dicho sea de paso determinó que me dedicara de lleno a la literatura: "Herry Murger, el poeta de las buardillas, como podríamos llamarle, nació en 1822 y falleció en París en 1861. Ésta sería toda su biografía sino hubiera escrito "Escenas de la vida Bohemia" en el transcurso de su vida.   

Pero lo que verdaeramente sí llamó mi atención, fue una nota escrita sobre el título de la novela: el nombre y apellido de mujer con una dirección y un teléfono de los que hoy lláman fijo pero que por sus caractéres era muy viejo, la dirección, en cambio, correspondía a un edificio de aparta-estudios, frente a la Universidad Javeriana. Fue la dueña del libro (sin duda) ignorando el porqué lo abandono a su suerte; entonces una fugaz idea cruzó por mi curiosa mente. Compraría la novela y se la devolvería, para preguntarle el porqué de ese desprendimiento y nada más... 

La terca decisión, como buen tauro, se empezó a forjarse en mi mente cada vez que mis ojos se posaban sobre la novela de Murger, de quien me volví su admirador a la distancia de los tiempos idos; en dos dias devoré sus página y me sumergí en su argumento con una urgencia qué jamás había sentido al leer una obra de literatura... solo pensaba en que Ella, había posado sus inquietos ojos, tocado sus amarillentas hojas y había subrayado algunos pensamiento y metáforas del desdichado poeta.




 




martes, 22 de septiembre de 2026

Poema N° 3

Desde siempre había tenido éste poema listo para publicar, pero por ser tan pequeño y no aceptar modificaciones por parte de Farwel, lo llamó simplemente..."Poema N° 3"

Al borde de lo desconocido,
su cuerpo aún tibio y dormido
por la muerte se veía hermoso,
su sangre rebelde pareciese que
aún fluia en sus mejillas rosa
de porcelana,

Y desde el silencio sus ausencias  
me hablaba y sus labios mustios
me decían que ya no eres nadie,
que los años vividos fueron nuestro
infierno aunque mil veces entramos
en nestro cielo tisú tan lleno de 
frutos prohibidos cubiertos con las
mieles soberbias de nuestro amor...

Semilla infinita que sí conoció el
significado de decir... Te amé, 
te amo y te amaré.

Farwel 2.010

domingo, 20 de septiembre de 2026

Una muy pequeña esquirla.



E
sta es una esquirla (un pensamiento muy fugaz) pequeña de la inspiración de Farwel, que no acepta ni una simple rectificación ni para aumentar su lírica o para corregirla de ninguna manera y la describe así de répido:


Te iba a decir te amo y 

las palabras se perdieron

en el límite de mi deseo

y la comisura de mis labios, 

por eso solo te besé... 


Farwel 2010.






domingo, 13 de septiembre de 2026

Cavilaciones...


La muerte solo tiene importancia en
la medida que nos hace reflexionar
 sobre el valor de la vida.
André Malraux.

En éste Plácido domingo, alguna que otra dislocada cavilación de esas que llegan a uno sin una moticacion especifica pero que andan por ahí sin saber el porqué y es mejor escribirlas a que se pierdan en la fosa común del olvido y es el tema aspero por exelencia que es La Muerte (con mayusculas).

Solo son cavilaciones, y sí... somos finitos y acabables, seres naturales o como diría Desmond Morris: 'monos desnudos', sin prorrogas ni esperanzas de seguir por ahí en un precioso y mentiroso "más allá", hija espuria del miedo a la finitud y causa de recompensas diferidas, supersticiones y religiones, o de resarcirse de todos los sinsabores por los que hemos pasado en otra dimensión y que solo habita en la mente del que así razona y eso es una lamentable evación de la realidad.

Sólo son cavilaciones, pero al no reconocer nuestros ciclos que manan de nuestra condición 'de natura' es escabullirnos arteramente de lo obvio: todo tiene su fin y nosotros no somos la exepción; sin embargo todo esto nos da un extraño sentimiento de conformismo que anula la fuerza de los seres y los imposibilta para enfrentar a sus situaciones, posibilidades y preguntas que nos depara nuestro acontecer. Nuestro desapego a lo terrenal tiene su correlato en el apego a esas mentes pensantes que roban, se lucran y engordan a costa de nuestra credulidad.

Cavilando puedo decir que existe por contra, una alternativa, que no parte de designios ajenos a nosotros y asume, por doloroso que sea, que nos acabamos y punto. Lo que hagamos o no hagamos, no es algo que llevemos luego a ningún lado. De manera que seamos como los viejos romanos y su Carpe diem, la vida se ciñe al día a día que hay que aprevechar, no hay más, que le vamos a hecer, hay que respetar las etapas que marca el tiempo y éste para nosotros es muy limitado.

Cavilando puedo decir sin frustraciones, que solo la razón y el esfuerzo solidario (cada quien a su manera y posibilidades) podrian dar sentido a una existencia tan efímera como la nuestra con un fin claro: dejar el mundo un poco mejor de cómo te lo habrías encontrado.

Un abrazo muy bien cavilado.

Hortensio.

 






domingo, 6 de septiembre de 2026

La crueldad del olvido...

Solo el olvido es capaz de liberar al
hombre de las cadenas de la memoria,
de la historia y del pasado.
                                                                                                                                                                                       F. Nietszche                             
    
Un muy Plácido domingo, hoy con éste tema fundamental que afecta el mundo neuro-psicológico de la creatura humana... el olvido y su crueldad.


Nunca te olvidaré, abuelo.

Hablar del 'olvido' es hablar de la vida misma; es componer un poema tan extenso que llegue el momento en que se olvide. Es sentir en la piel llagada la ingratitud de las gentes como si fuera una absurda constante y su presencia nos consuela dándonos el Olvido; es saber que ese olvido más temprano que tarde nos alcanzará.

¿Es el olvido, nuetro destino común...? pues no cabe duda alguna, es una incertidumbre cierta y si no fuera por la memoria historica o colectiva, el Olvido arrazaría con todo, como desaparecen de  la memoria una familia o un ser amado a la vuelta de una o dos generaciones y eso es cruel... El Olvido, ese siniestro personaje que nos borra a discreción de la memoria, la infamia de los crueles momentos que hemos vivido, lo feo que traen las tragedias de los acontesimientos indeseados de las injusticias.

Es con su mano 'bienechora' que podemos desechar los dolores y las culpas que jamás se podrán olvidar mientras estemos con vida. Es en esa lucha desigual entre la no aceptación del sufrimiento y la lógica de la resignación, en donde lentamente el Olvido se impone... y todo, pero todo muere para el ser humano, cuando silenciosamente llega la hora que atrevida y sin ser invitada hace su presencia. Es como dice Garcia Marquéz: "La muerte no llega con la vejez sino con el olvido."

Con un abrazo bien fuerte, antes de que me llegue el olvido.

Hortensio.  

domingo, 30 de agosto de 2026

Timón de Atenas.


El secreto de mi paciencia es
actuar como si ya hubiera
mandado a todos a la mierda.
Charles Bukwsky
En éste Plácido domingo un saludo desde mi estudio de La Carolina... la historia de Timón de Atenas y su bien ganada misantropía y su odio hacia el dinero factor corruptor de almas y estados. Pero veamos que nos dice la Real Academia de la Lengua Española. sobre la misantropía: "Aversión al trato con otras personas. Sinónimos: retraimiento, insociabilidad, intorversión, hosquedad. Antónimo: filantropía. Pero bien sabemos que si el verbo rector es la aversión, podríamos decir ampliando el temino que misantropía es el desprecio y odio hacia el genero humano, y a eso llegó nuestro personaje de una verdad inquietante,
veamos quien fue y porqué paso a la historia... 

Timón de Atenas, el misántropo.

Bien conocido en su época, Timón y su trágico postulado: "La vida es una mierda" que lo llevó de la opulencia y derrochador de sus riquezas heredadas a una miseria total consentida y de un nihilismo total.