miércoles, 28 de febrero de 2024

Mi adorado Camarada.

Tratar de olvidar es encontrar un 
nuevo motivo para vivir en Paz...
Farwel.

Otra poesía del cuaderno de Abigail Sandoval... en donde encontramos en ella lo que se ha venido llamando la 'melancolía inagotable'. Es su prosa de una sabiduría de sencilla añoranza y nostalgia, pero muy intuitiva, eso pienso... pero leámosla a ver si están de acuerdo:

Una plegaria marchita.

Mi adorado Camarada.

Para mí es una plegaria marchita
que rezo todas las noches y que
se pierde lánguidamente en el
sombrío murmullo de un silencio
quieto que aún no ha sido nada.

Y mi alma se adormece esperando
el misterio del alba, luz tardía que
es solo el producto de una ilusión
incinerada de deseos, pues de niña
aprendí que soñar vívidamente es
tambien volver a vivir un día más.

Pero sabes que aunque no te tenga
aquí conmigo solo me basta cerrar
los ojos y recorrer toda la geografía
de tu cara y tu cuerpo que conozco
en la memoria de mis pensamientos.

Y en aquel rincón de mis adentros
que son vorágines desbordadas de
pasión incontroladas, acepto sumisa
que la realidad es otra conmigo y tu
pérdida ya no tiene regreso aunque
me niegue a recoger toda la verdad.

Mi alma cansada de silencios y palabras
al viento solo me pide un momento de
reposo para cambiar mi dolor por un
simple y pequeño pensamiento que llene
de amor mi luto inmutable porque sé que
me estás mirando Mi adorado Camarada.
¡dame una razón para vivir...!

                                    Abigaíl Sandoval.
             
Noche del 26 de abril del 2020
Sogamoso.
Un abrazo de camarada.

Hortensio.

Otra más: ¡Gracias por las 182.600 visitas a ésa pagina que ya saben que es de Ustedes!

domingo, 25 de febrero de 2024

Ocurrencias en prosa 3.-

Cuando yo descanso de mi infierno y
de los miedos, mis pobres demonios
pueden dormir tranquilos...
Farwel.

Solo hay un una compañera de vida...
la muerte.
   
 Era en verdad un ser extraño que vivía en una permanente melancolía silente y un despojo de tristuras y dolor. Tormento de un pecado sin dueño que se niega a morir en la expiación de un beso y en un adiós que se vuelve eterno y prohibido, Nostalgias que se pierden en el olvido infame de los espacios prolongados. Un eco dilatado de un recuerdo que llega con el viento, ese que susurra un nombre que no logra entender aunque se presienta. Así buscó refugio en un mundo de sombras y ruinas que gira como loco hacia los grandes abismos negros del Universo.
                                          
     Atado a mi pobre 'locura convaleciente', y cansado de vivir a la sombra de la vida, sanado de prejuicios y estúpidos dogmas, me he propuesto empacar mis últimos ensueños sin querer agarrarme a la falda mentirosa de la esperanza para iniciar el viaje final, liberado de ilusiones bobas que solo son fuegos de artificio fugases de un momento, camino con pasos ebrios y desterrados de tanto beber absenta negra embrujada dolor que en agrios sorbos me hacen soltar aquellos nudos que me tenían atado a tu recuerdo de pena y aflicción y que más allá del vivir, se trata de olvidar las huellas que hubiesen dejado el aroma de tus besos, borrar el susurro de tu nombre, olvidar y olvidarte, porque el hacerlo es encontrar una nueva razón para vivir en Paz mis últimos instantes. ¡Ahora puedo volar!

La absenta, la embriaguez
 de la muerte.

     Morir será algo sencillo, simple y sereno, no se porqué pienso que el frio me envolverá y al mirar mis manos estarán tan vacías como vacía fue la vida que traté de llenar de aventuras fallidas  en  memorias que se fatigaron y desaparecieron, ¿qué más puede quedar... recuerdos? Hipocresía fatua de haber tejido grandes satisfacciones que al final de los finales solo deja nostalgia y tristuras, añoranzas que se quedarán ancladas a un tiempo que jamás volverá... entonces morir no será fácil y esa angustia de tormenta y miedo se transforma en deseos de vida que ya no podrán ser.

                                                     

Un abrazo alejado del caos...

Hortensio.