domingo, 17 de mayo de 2026

Pequeñas Confesiones.

La mayoría de los que se confiesan lo hacen
para vomitar o para repartir el dolor. 
Yo prefiero tragar y callar.
Maxim Huerta.

Desde luego los domingos vienen y pasan pero en éste Placido domingo y como dice el título de esta entrada tengo para Ustedes unas Pequeñas Confesiones, 'de las que se pueden contar'... no muchas.
Por ejemplo:

Sin palabras...

Incrédulo y escéptico, confieso y acepto: me perdí en el miedo de mis dudas. Cómo hace de falta ante la cruel y necesaria muerte, pensar en un más allá donde todo se hace posible y es paraíso. Pero ya sabemos que solo es una utopía, una bella quimera y nada más.

***

Últimamente, confieso y acepto: que la duda empezó a crecer en mi como mala hierva al ver que todo lo que me rodea, en ésta sociedad vilmente amaestrada y canalla, en donde la obediencia es virtud y la adaptación es el indicativo moral, me siento manipulado por los actores mediáticos que han convertido nuestra cotidianidad en una existencia frívola, elemental y primaria. Me siento asfixiado por la ignorancia fanática y la estupidez rampante que fabrica vidas impecables por fuera y huecas por dentro. Acepto sentirme un 'idiota funcional' como el 99% de los humanos. Y se que estamos hechos de mentiras; es un mundo abocado a lo efímero y pasajero como a la tonta moda...

*** 

Confieso y acepto: que desde que cumplí mis primeros 78 años, empecé a distraerme pensando en cómo va a ser mi partida de éste mundo, pero después pienso que es idiota pensar en ello ya que la muerte nunca se olvidó de venir por nadie, que nadie ha salido vivo de éste plano y nadie ha vuelto para contar que hay por allí, despues de morir. Durar poco o mucho es el triste destino de la criatura humana. Ahora, no es el miedo a morir es más bien el miedo a dejar de pensar lo que nos hace cuestionar nuestra existencia. No hay afán tu hora llegará puntual a la cita...

***

Mi juventud ya gastada, confieso y acepto; ya no me pertenece, son tan solo vanidades pasajeras e idas y la realidad simplemente se acepta tal como es, cruel y despiadada o torpemente se falsea para poder soportarla y eso es verdad aunque no se acepte... te adaptas o te jodes.

***