domingo, 13 de septiembre de 2026

Cavilaciones...


La muerte solo tiene importancia en
la medida que nos hace reflexionar
 sobre el valor de la vida.
André Malraux.

En éste Plácido domingo, alguna que otra dislocada cavilación de esas que llegan a uno sin una moticacion especifica pero que andan por ahí sin saber el porqué y es mejor escribirlas a que se pierdan en la fosa común del olvido y es el tema aspero por exelencia que es La Muerte (con mayusculas).

Solo son cavilaciones, y sí... somos finitos y acabables, seres naturales o como diría Desmond Morris: 'monos desnudos', sin prorrogas ni esperanzas de seguir por ahí en un precioso y mentiroso "más allá", hija espuria del miedo a la finitud y causa de recompensas diferidas, supersticiones y religiones, o de resarcirse de todos los sinsabores por los que hemos pasado en otra dimensión y que solo habita en la mente del que así razona y eso es una lamentable evación de la realidad.

Sólo son cavilaciones, pero al no reconocer nuestros ciclos que manan de nuestra condición 'de natura' es escabullirnos arteramente de lo obvio: todo tiene su fin y nosotros no somos la exepción; sin embargo todo esto nos da un extraño sentimiento de conformismo que anula la fuerza de los seres y los imposibilta para enfrentar a sus situaciones, posibilidades y preguntas que nos depara nuestro acontecer. Nuestro desapego a lo terrenal tiene su correlato en el apego a esas mentes pensantes que roban, se lucran y engordan a costa de nuestra credulidad.

Cavilando puedo decir que existe por contra, una alternativa, que no parte de designios ajenos a nosotros y asume, por doloroso que sea, que nos acabamos y punto. Lo que hagamos o no hagamos, no es algo que llevemos luego a ningún lado. De manera que seamos como los viejos romanos y su Carpe diem, la vida se ciñe al día a día que hay que aprevechar, no hay más, que le vamos a hecer, hay que respetar las etapas que marca el tiempo y éste para nosotros es muy limitado.

Cavilando puedo decir sin frustraciones, que solo la razón y el esfuerzo solidario (cada quien a su manera y posibilidades) podrian dar sentido a una existencia tan efímera como la nuestra con un fin claro: dejar el mundo un poco mejor de cómo te lo habrías encontrado.

Un abrazo muy bien cavilado.

Hortensio.