domingo, 7 de enero de 2024

Pequeños 'Espasmos' del pensamiento.

Lo acepto: en ésta piel que me cubre
duermen mis lujurias, mis deseos y 
todos mis anhelos...
H.F.

Cuando yo descanso de mi infierno y de los miedos que
me habitan, mis demonios me agradecen
porque pueden dormir tranquilos.
H.F.


Un feliz y Plácido domingo... hoy solo unos pequeños 'espasmos' del pensamiento.

La mirada de Temis...

Eran como brasas al reprocharme, suave placidez cuando me aman, mares cuando lloran, luz cuando me miran, preciosas esmeraldas superiores al más fino de los diamantes cuando me míran... como sea, solo le pido a tí - mi dulce amor-que nunca me dejes de mirar.

***

Soy un suspiro sin motivo, un dolor que punza en el pecho justo al lado izquierdo, y en un instante fugaz e imperceptible, sentí que se me fue la vida... te perdí. He muerto muchas veces deseando morir y no termino de morir... pero de nuevo me he equivocado y sigo vivo.

***

Y cuando la miré, mi fiera interior se tornó en manso gatito, dulce y cariñoso, meloso 🐈 que solo quiere ronronear en su regazo mientras siente la caricia de su mano en la felina cabeza...

***

Se sintió como un niño triste e impotente frente al adulto abusivo que le roba su juguete preferido... ese era yo cuando un día me quitaron a mi novia, solo me quedó el llorar en silencio mi impotencia y mi amargura.

***

Buitres sobrevolando la carroña, cuervos esperando llevarse cualquier objeto brillante, hienas esperando destrozar los despojos del león. Así eran los asistentes a mi funeral.

***

Y es de verdad: éste día no volverá jamás, y eso me amarga, sí, no volverá porque el tiempo no se detiene, solo será un recuerdo más y así acabará la vida; entonce solo nos queda contradecirlo y vivir cada hora y cada minuto como el más bello y único. Y así seguir por el camino que el destino nos ha trazado pues el tiempo siempre se sumerge en el infinito espacio...

***

Sí amigo, esa persona que vio y conoció lo peor de tí y aún así se quedó, es con ella que tendrás que envejecer...

***

Prefería sus amigos imaginarios de las grandes lecturas que a sus amigos de juego de la escuela y así se formó como escritor para tratar de conseguir su complicada obsesión... tratar de describir de la manera más justa y real posible, las difíciles emociones de la condición humana.


Un sencillo abrazo más fuerte que un espasmo.

Hortensio.

sábado, 30 de diciembre de 2023

Un recuento y un balance.

Un año más que se haya vivido
es un año más de experiencias
y esperanzas para superar los
desafíos que la vida nos pondrá.
Farwel.


El ocaso del 2023...
  Es el final de un año más y es el momento en que se hace el inventario de lo que se hizo o se dejó de hacer. Es desde luego, lo lógico, lo básico y lo más importante quedarnos con lo que nos queda lo que no ha perecido, puesto que es muy, muy difícil hacer el recuento completo de un día mucho más el de todo un año.

Ahora, Farwel decía con claridad que "Recordar el pasado es nostalgia y eso es un acto sensitivo que marca nuestra felicidad puesto que todo lo recordado -bueno o malo- nunca se desecha del todo." Como no somos el 'Funes, el Memorable' de Borges, que recordaba todo, nos conformamos con recordar nuestros hechos positivos aunque vengan de la manos de esos episodios negativos que no quisiéramos recordar.

¿Que nos dejó este año 2023? Muchas cosas, sin duda; pero a veces no nos damos cuanta al hacer el balance que lo más valioso que nos deja éste año que se nos fue y de por sí cada año que dejamos, es que pudimos fluir por la vida esa que nos ha salvado del naufragio de la muerte y que es el acto mismo de vivir con buena o precaria salud y que llevaremos al año que se nos presenta lleno de expectativas.

Pensar y sentir que iniciaremos otro año en nuestras vidas, es el sublime don que la Madre Naturaleza nos regala en la dimensión del tiempo y el espacio. Desde esta bitácora literaria, le deseo un feliz año nuevo, queridos lectores.

Sólo es vida lo que nos queda y le damos vida al año nuevo.

Hortensio.

domingo, 24 de diciembre de 2023

Ocurrencias en prosa. 1

No tengo pruebas pero
tampoco tengo dudas...
Farwel.

               "La enfermedad del olvido."

Y el pasado que año tras año se aleja más y más, velozmente como un Big Bang -nos muestra qué tan lejanos se quedaron los recuerdos de nuestros actos que hacen la historia de una vida... de eso se trata, ver hacia el enigma del pasado, es como ver las sombras de la tarde que se escapan hacia los abismos de la noche.
Se disuelve un sueño y se diluye en los arcanos de un pretérito que jamás volverá porque se evaporó en la lejanía del tiempo y el espacio. Es como un crepúsculo adornado por la caída del sol que sangra en busca de su eterno retorno. Es sentir el destino como un salto al vacío de un deseo inacabado lleno de incertidumbres de lo no imaginado en una pasión que ni siquiera la muerte puede deshacer.


Infortunio gris aquel que refleja la fría realidad de una vida turbulenta de espacios sin fronteras que encadenan la precaria libertad de mi alma, pero antes de que mi amor se vuelva una sombra entre las sombras nebulosas del pasado, quiero besar tu piel, olerte y amarte antes de que la 'enfermedad del olvido' me lleve al abismo cruel de la desmemoria,  entonces de nuevo la noche vencerá al día y buscaré donde refugiar mis pobres despojos cubiertos de polvo y tristeza...


La fantástica fisiología de la criatura humana nos indica que el corazón es una bomba eléctrica que envía sangre a un computador eléctrico llamado cerebro para que determinen entre ambos lo que consideramos vida y raciocinio...

Un fuerte abrazo si estás leyéndome.

Hortensio.

domingo, 17 de diciembre de 2023

Citas en la Memoria.

Una mala verdad hace más daño
que una buena o piadosa mentira.
Farwel.

De nuevo en éste Plácido domingo con algunos aforismos de Farwel, de esos que expresan verdades cortas pero llenas de verdades con las que uno puede identificarse, y poder someterlos al proceso lógico del pensamiento. Estos son:


1°.- En un mundo de serviles la desobediencia de los pocos se debe imponer.

2°.- Los mejores momentos siempre serán recuerdos incrustados en inolvidables historias...

3°.-. ¿Quien puede tan siquiera un poquito  entender lo que es la eternidad?

5°.- Un dilema irresoluto es aquel en que la razón se impone a la pasión, pero en la vida de un ser ¿es así? siempre surge la duda.

6°.- Por tus sueños te conoceré.

7°.- La 'politiquería' vil, es la torva simbiosis entre la mentira y la promesa, que juegan con la esperanza de una persona o todo un pueblo...

8°.- La vida es cambio, todo llega y todo pasa. 

9°.- El chisme puede ser una verdad incierta...

10°.- No tengo pruebas pero tampoco tengo dudas.




11°.- Nadie se quita la careta de su mala vida, pues no puede justificar sus falacias, cuando éstas se estrellan con la realidad, se derrite sola quedando desnuda la verdad.

12°.- La confianza se siembra y se cultiva permanentemente puesto que sabemos que una pequeña gota de duda puede contaminar ese bello cultivo que con tanto esmero se cuidó...

13°.- La eternidad un principio de lo insólito.

14°.- Ánimo, si la fortuna no es absoluta mucho menos la desgracia, todo es cuestión de tiempo.

15°.- Así es el destino, construyes un muro con la ilusión de contener tus pasiones, luego al paso del tiempo no lo puedes escalar ni mucho menos derrumbar...

16°.- Claro que sí, sin duda se hace camino al leer.

17°.- En cada persona hay una historia que vale la pena ser contada pues ninguna vida es plana, desabrida y anodina, por más insignificante que parezca... toda vida es un misterio que se puede desentrañar.

19.- No hay cosa más atrayente que la curiosidad por lo prohibido...

20°.- El espíritu humano ¿una ilusión?

***

Con el abrazo de siempre...

Hortensio.




martes, 12 de diciembre de 2023

Una prosa blasfema.


Nunca he dicho que la vida sea fácil.
fácil la muerte y nadie cuestiona su
profundo misterio.
Farwel.


Sin la métrica y la rima, la prosa poética de Farwel, se convierte simplemente en versos indisciplinados que no se sujetan a ningún estilo predeterminado entre el empirismo y desde luego el pragmatismo, es una unión escéptica de estas dos tendencias del pensamiento. Dicho esto, Farwel simplemente se convierte en un escribiente lírico por excelencia y nada más, en el que respira el aliento de algunos "Poetas Malditos" por su paralelismo con sus vidas, rompedoras de costumbres conservaduristas y adicto a la vida bohemia precedida del alcohol, la lujuria y la poca fortuna... sencillo adorador de la metáfora en su poesía que recurre a la muerte como un tema reiterado a lo largo de toda su antología... en una vida sin más. Un ejemplo clásico de su prosa, es la que intituló como:

Y esa fue mi vida... quimera utópica y desquiciada.

Es mi vida...

Es mi vida la que atraviesa el caos,
el túnel negro en donde abandonar mis
tristezas y mis deseos frustrados.
Es una noche interminable, un día que
se niega a volver desde la lejanía 
absurda de mi niñez inerte.

Es mi vida dolor que duele, al límite del delirio,
agotamiento y culpa clandestina, ausencias que 
retroceden a contraflujo en un desastre que levanta
vuelo quedándose en la nada de las gélidas
regiones del olvido que se extraviaron en
la indiferencia vil de la ingratitud.

Es mi vida un mágico talismán sin poder
que se fue quedando solo sin esa la vieja
lámpara que no me alumbrará más, si
supieras, que ganas tengo de nacer de nuevo,
en una quimera utópica y desquiciada...

Es mi vida un raro misterio que no logro
descifrar, un insólito mito de una inusitada 
fábula sin moraleja, idea peregrina de un
enigma irresoluto, vacilante y mortal
en donde el tiempo no cuenta...

Es mi vida un dudoso y perplejo acontecer
que un bizarro y burdo brío condujo a
franquear mil puertas en busca, siempre
terca, de la perversa y pérfida condenación
sin tan siquiera poder morir...
¡Cuanta ausencia! ¡Cuanta soledad!

Y fue mi vida el perfume putrefacto de un
pasado que abortó mis mejores primaveras
y los efluvios sutilmente emanados de mi ser
y aromados con un tufo agrio de aquellos
recuerdos moribundos que jamás volverán,
una sombra más que se arrastra humillada
hacia el infame y despiadado olvido que
se llevó la noche.

Y fue mi vida un umbroso y turbio camino
cubierto de malezas que en su horizonte se
presentía hostil, ineluctable fatalidad que
huye en fuga rauda hacia la vejez, fulgor
agonizante de una vida que siempre fue
éxtasis de una locura inútil ¿Qué dolor es
ese, y que hondo daño se produjo...?

Y esa fue mi vida... que ha desdicho la 
tentación de morir por mano propia, al
borde de una noche cualquiera,,,

                        ***
Abrazo fraterno a quien pase por aquí...

Hortensio.







 


domingo, 10 de diciembre de 2023

Mis queridos vicios.

Los hombres buenos no se entierran... se siembran.

En éste Plácido domingo... he dedicado esta entrada a:

Mis queridos vicios.

"Vicios privados virtudes públicas"

Y ahí estaban los vicios que un día traté inútilmente de ocultar... sí eran muy míos, qué le vamos hacer, los inventé para mí, los consentí y lo peor los refiné de una manera consiente y muy particular, puesto que me hacían 'feliz' en una serie de virtudes inacabadas ¡cinismo! solo miserias de adicción y así eran mis 'malos hábitos' peligrosos y enquistados sí, más no ilegales,  quise consentir a mis pequeños grandes 'pecados capitales' tan amados unos tan despreciados los demás, inapropiados para los pacatos que me rodean y me censuran por inmoral, me reprochan por vicioso, "enfermo" me dijo una 'amada' cuando me dejó y yo seguí con ellos por el sendero incierto de mi existencia terrena dudosa y única. 

Me calificaron -siempre- con mala conducta, pero no deseaba dejar mis preciados vicios a sabiendas de que escapaban a mi control y yo los dejaba así, nunca quise combatirlos ¿como porqué? Trataron de limpiar mi pátina corrupta e indigna con el algodón hipócrita de la moral, cuando siempre se ha dicho con razón profunda: "vicios privados públicas virtudes". Trafiqué con la mentira y el engaño sabiendo que defraudaba mi patraña y mis falacias sin medir las nefastas consecuencias, pero fui sincero aún cuando mentía.Vicios que dejan culpa pero no remordimientos pues les puse una tierna y fina imaginación a cada uno de ellos, los llevé de paseo y de aventuras sin poder reprimir una sonrisa cuando los recuerdo. Han sido mi equilibrio y mi conexión con la realidad. 

Fui un 'santo vicioso' pues la vida vale la pena vivirla a plena satisfacción y con ese sabor delicioso que le dan a ella los 'pequeños malos hábitos' que cada quien degusta a su manera ¿quien no los ha disfrutado? allá cada quien, hasta la virtud es un vicio si se exagera decía la santa de Ávila. Por mi lado no tengo ni puta idea si soy un vicioso perturbado, dañado o depravado, una lacra social... yo me siento bien muy bien y amo mis vicios que tanto bien me han hecho pues los he sabido llevar - sin esas infames caretas- en éstos últimos 80 años de vida y que han sido la sal y pimienta de mi procelosa existencia y no es apología, es una verdad muy mía y muy honesta que nunca jamás he osado ni atrevido a falsear pues con sus andanzas acumulé deseos que siempre me sirvieron. 

Vibrantes recuerdos de un millón de momentos que viví con ellos y con ellos trate de ser feliz y aquí me tienen a un momento del esperado instante de morir con Ustedes... mis queridos vicios.


¡Nausea! Lo tenía que vomitar o me intoxico, espero no armar polémica, más bien piénselo.

Hortensio.

domingo, 3 de diciembre de 2023

Un 'aparatico' llamado celular.

Nuestros abuelos vivían extasiados mirando el cielo en una noche de verano.
Nuestros hijos y nietos mantienen la cabeza hundida en un celular esperando
encontrar algo que les sirva para poder vivir su día a día...
Farwel.

Nuestras vidas dependen de un 'aparatico'.
Cómo no recordar la inteligente y verídica frase de un genio como Steve Jobs, para iniciar este polémico tema, en éste Plácido domingo, decía: "Muchas veces, la gente no sabe lo que quiere hasta que se lo enseñas". Y es muy cierto, todo lo encontramos en la tecnología y eso a un ritmo infernal nos ha convertido en unos paquidérmicos seres en vía de extinción; seres que ya no piensan (aunque creen que sí) y todo se ha convertido en caminos de algoritmos que nos dicen cada vez que abrimos el 'aparatico' lo que tenemos que hacer - siempre sugerido- en nuestras rutinarias vidas.

La gran tragedia moderna es abrir los ojos y no tener Internet, ¿qué vamos hacer...? ¿que vamos a desayunar, como nos vamos a vestir, que ruta tomaremos si hay congestión de transito? me siento mal... Dr. Google, ¿que medicina debo tomar? ¿Buscas pareja? a donde tienes que pasar vacaciones. Esto ha desplazado en unas décadas, el tesoro más grande del ser humano, el pensar con autonomía. La tecnología, nos orienta, nos aconseja y nos siguiere, que hacer o como ser. Nos tiene esclavizados pues nuestra ignorancia de la tecnología se la dejamos a unos pocos 'geniecitos' que nos conocen como ninguno, hasta nuestros gustos y que han creado y manejan esa tecnología que tienes al alcance de tu mano, convirtiéndonos en "idiotas funcionales", todo lo tenemos ahí y eso ha reemplazado incluso a veces nuestros patrones de conducta y lo peor, nuestra conciencia.

Y entonces tenemos la tragedia -no pensada- de perder la comprensión y el raciocinio y no pensamos... o pensamos como autómatas, que es peor y nos sumergimos en un nuevo estado de la mente en donde no razonamos, simplemente actuamos con la pantalla del 'aparatico', yo me atrevo a pensar que todo se hace por hábito, por ejemplo buscar la flechita para reenviar alguna información sin haber constatado su autenticidad.

La esclavitud del 'aparatico'.

Para terminar con este tema que ya está instalado en nuestro ser y no tiene reversa hacia el progreso, la tal inteligencia artificial que ya es un hecho incontrovertible, no es para nada inteligente, no lo es y no lo será ni siquiera en la ficción distópica, otros que no conocemos lo utilizan como mecanismo de MANIPULACIÓN, puesto que ya hemos perdido nuestra autonomía y ya ante la tecnología hemos claudicado el tener que pensar con plena libertad y nos dejamos arrastrar por la fuerte corriente del mundo de los algoritmos, que vienen a ser nuestras motivaciones, voluntad y deseos. Eso me pone mal y eso me pone a pensar...

Un abrazo y el más sencillo de los consejos: Piensa antes de actuar.

Hortensio.

domingo, 26 de noviembre de 2023

El síndrome de 'Doña Florinda'.

 "Odi profanum vulgus, et arceo"
Odio al vulgo ignorante y me alejo de él.
Horacio

Para la plebe, el mayor honor de parte de
los más poderosos es el que no  la desprecien.
Plutarco.

Yo conocí a un Don Florindo, en los años 70's; era un compañero de política, en las Juventudes Liberales de Colombia, - lo llamaré Miguel - él de humilde extracción vivía en un barrio obrero de San Cristóbal sur de Bogotá cerca del 20 de Julio... me caía muy bien y lo acepte como más que amigo, eramos muy allegados y radicalizados, yo venía de la Universidad Nacional y nos decían 'guerrilleros de cafetería, los de extrema izquierda y desde luego "mamertos'' los de la derecha o godos, no faltábamos a ningún mitín abierto o secreto - conspirábamos - yo empecé a estudiar derecho y ciencias políticas en U. de Santo Tomás y él contaduría en una universidad recién formada. La vida nos separó, pero muy de vez en vez hablábamos telefónicamente y nos reuníamos a tomar algo y ponernos al día.

20 años después, me encontré con el hermano menor y me contó que se había graduado y empezó a trabajar en una Superintendencia, dejó la casa materna en la que habían vivido toda una vida, se olvidó de dónde venía y empezó a avergonzarse de la familia y de los amigos del barrio. Ahora vive en el norte. y a merito propio, se hizo ha un buen capital. Logró pensionarse y hoy por hoy es 'gente bien' y lógicamente se volvió de extrema derecha, pues cree y está convencido que los de la izquierda democrática y los de la clase de su familia y los del barrio, le van a pedir limosna o lo van a robar. Defiende a la gente rica pues se cree su par. Pero ¡dejemos aquí! éste pequeño relato y vamos al síndrome de...

Doña Florinda es uno de los personajes emblemático de la serie creada por el comediante y libretista Roberto Gómez Bolaños, hacia el año de 1973 y que llamó "El Chavo del 8" dando tema para que los psicólogos y psiquiatras estudiaran uno de los síntomas más recurrentes que infectan a nuestra sociedad latinoamericana, la apariencia y el escalamiento social. Tomado de varios segmentos aparecidos en la red, en éste  Plácido domingo aremos una mirada sobre éste personaje y su entorno en la 'vecindad del Chavo', para que se haya erigido en todo un Síndrome o cuadro clínico que tiene sus propias características, para ser catalogado como un síndrome.

En libro que escribiera Rafael Ton, escritor argentino Los "Doña Florinda" o "Don Florindo" se acuñó este concepto que describe a las personas pobres que odian o desprecian a sus pares, es decir a sus vecinos o gente de su clase social o estrato; en el caso de Doña Florinda, ni tan siquiera es de clase media... son pobres. Algunos de ellos (ellas) viven en barrios obreros o clase baja o de clase media baja o media media (increíble) esta estratificación y solo para creerse lo que no son. Y todos en la vecindad del chavo eran pobres puesto que no eran dueños de nada, no tenían casa propia y debían pagar arriendo mes a mes por el derecho a un techo a un obeso recaudador llamado el Señor Barriga.

Doña Florinda era pobre como todos los demás excepto por una pensión mínima que le dejara el papá de Quico, un marino mercante que se perdió en alta mar. Con esa pensión pagaba religiosamente la renta y mantenía muy limpio y elegante con su traje de marinerito a Quico, además de comprarle todos los juguetes y caramelos que se le antojaran, mientras el Chavo lo miraba siempre con hambre. Como detestaba a sus vecinos, Doña Florinda andaba siempre andaba siempre enojada con una mueca en el rostro, como oliendo caca. Sólo sonreía cuando aparecía el Profesor Jirafales (el maestro longaniza para el Chavo y los niños) con un humilde ramo de rosas y él también era pobre que vivía del sueldo que cobraba como profesor de educación pública.

Como odian a los de su clase, los doña Florinda votan a la derecha... o los intereses de derecha. Putean cuando escuchan la palabra socialismo o populismo, mientras le meten más papas a la olla para hacer rendir el guiso. Repiten como loros. "No queremos ser Venezuela", como si vivieran en Manhattan o el Principado de Mónaco y no se juntan con la chusma aunque Doña Florinda colgaba sus calzones en el mismo tendedero en donde Don Ramón, colgaba sus calzoncillos.

Don Ramón y Quico.

Demasiados síndromes están enquistados en la clase trabajadora para suerte de los ricos y poderosos y para la desgracia de tantos niños famélicos, con hambre y si la más mínima expectativa de futuro, como el Chavo del 8. Yo declaro que me acojo a la máxima romana de "Pan y Circo"... es puro resentimiento y el distanciamiento de las clases sociales crece.

Un abrazó de humildad y afecto.

Hortensio.

 



domingo, 19 de noviembre de 2023

Pensamientos en Prosa.

Cuando el deseo muere es
que ya estás muerto...
Farwel.

Aún es hoy y tenemos futuro
aunque ya seamos pasado...
Farwel.

En éste Plácido domingo de nuevo con la prosa de Farwel, la razón por guía y su sentido versátil de mover 'el que hacer' poético con que la imaginación le permite, - sin esquivar la realidad de su dolorido sentir,-  desarrollar su vocación de libertad teniendo por destino el escribir... en éste escrito se nota una especie de anáfora, es una repetición o paralelismo con leves variaciones; oigámoslo en "Esos días." y una esquirla: "El desgraciado."

Un lindo día...


Esos días.

Cuan largos son esos tristes días que como campanas lanzan al viento sus ecos fríos que pasan por ahí sin pasión y que breves los días que son bonitos. Sí, esos días que unos tras otros son la vida misma a veces ingrata a veces placentera y esos días sin tiempo que en medio de esos sutiles días encadenaron mis recuerdos a las tibias noches de mis días de dolor aún sabiendo que algún día llegaría ese añorado día esperado en que los sueños perdidos de un amor intemporal retornaría a mí; es como si llegaran de un sueño para entrar en mis días pues bien lo sé que un día compartieron la inquietante vida de esos, mis días fugases, que como pálida luna iluminaron el sendero de ese día que por fin se convirtió en un día de "felicidad" y porque aquellos días que fueron tan nuestros nadie nos lo podrán robar ni tan siquiera el insensible olvido, nefasto, cruel. Y a pesar del día en que la batalla sobre el implacable tiempo que atenta contra nuestros días, continué sembrando sobre la húmeda yerba de la senda mis pasos lentos y nostálgicos hacia tí recelando de mis días en el presagio lacerante de que esos días que dejaron un efímero y débil rastro de felicidad, son mis últimos días, esos últimos días que ya pasaron y que no volverán. Días que se perdieron en mi memoria. Son esos días de luto que ensombrecieron el cielo de mis tristes días para luego convertirse en días cándidos y hermosos, luego en días llenos de amargura y desconsuelos en días que pasan y regresan para susurrar que todo lo vivido acabó. ¿Adónde se fueron esos días que sucediendo uno a uno formaron lo que fue mi existencia?... de verdad no lo sé.


El Desgraciado.

Sus ojos guardaron silencio al mirarse al espejo, cerró las manos en puños que habían perdido la fuerza y piensa resignado: 'La historia  de todo hombre está  en los detalles de la vida. Sí, la memoria olvida, el reloj de nuestro tiempo parará y entonces no volveremos. Tal vez es la muerte que sonríe perversa ante la demencia que asoma su pútrida cara para sonreírle cruelmente al desgraciado.

                                                                               ***

Un abrazo muy especial...

Hortensio.


domingo, 12 de noviembre de 2023

"No dejo entrar al viejo."

¡Namaste!! queridos lectores... el sencillo y ritualista saludo hindú de raíces sanscritas que significa "me inclino ante tí" y que se impuso en la pandemia para no tocarse las manos en el saludo habitual.

¡Namaste...!
En éste Plácido Domingo, una reflexión sobre la vejez muy especial por ser de quien viene.

Alguna vez le preguntaron a Clint Eastwood, el famoso director y actor, cual era el truco que tenía para estar tan bien y activo a sus 93 años, este contestó:

"Cuando me levanto todos los días, no dejo entrar al viejo". Mi secreto es el mismo desde 1959: mantenerme ocupado. Nunca dejo que el viejo entre en casa, he tenido que sacarlo a rastras, porque el tipo ya estaba cómodamente instalado dándome coñazos a toda hora sin dejarme espacio para otra que no fuera la nostalgia.

Hay que mantenerse activo, vivo, feliz, fuerte, capaz. Está en nosotros, en nuestra inteligencia, actitud y mentalidad. Somos jóvenes con independencia de nuestro IDN (documento de identidad nacional). Hay que aprender a luchar por no dejar "entrar al viejo".

Ese viejo que nos aguarda, apostado y cansado a la orilla del camino para desanimarnos. No dejo entrar al espíritu viejo, al criticón, hostil, envidioso, a ese ser que escudriña en nuestro pasado para anudarnos de quejas y remotas angustias, o de traumas revividos y de olas de dolor.

Hay que darle la espalda al viejo murmurador, lleno de rabia y quejas, de falta de valor, que se niega a si mismo que la vejez pueda ser creativa, decidida, llena de luz y de proyección. Envejecer puede ser agradable e incluso divertido si sabes cómo emplear el tiempo, si estás satisfecho de lo que has logrado y sigues conservando la ilusión".

A eso se le llama "no dejar entrar al viejo a casa".



Esta es la película MULA dedicada al legendario actor... disfrútala.

Un abrazo y ¡sin dejar entrar al viejo!

Hortensio.

P.D. Ésta bitácora ha llegado a la suma de más de 170.200 visitas lecturas. Me siento honrado y a la vez agradecido.