domingo, 10 de octubre de 2021

Dos poemas de Borges.

El poeta argentino, Jorge Francisco Isidoro Luis Borges Acevedo, conocido simplemente como Jorge Luis Borges (1899-1986) no necesita mayor presentación en la literatura latinoamericana, hoy en éste Plácido domingo, una muestra de su lírica en dos poemas que a mi personalmente me gustan mucho.  Leámoslo:

Borges.

 ARTE POÉTICA

Mirar el rio hecho de tiempo y agua
y recordar que el tiempo es otro rio,
saber que nos perdemos como el rio
y que los rostros pasan como el agua.

Sentir que la vigilia es otro sueño
que sueña no soñar y que la muerte
que teme nuestra carne es esa muerte
de cada noche, que se llama sueño.

Ver en el día o en el año un símbolo
de los días del hombre y de sus sueños
convertir el ultraje de los años
en una música, un rumor y un símbolo.

Ver en la muerte el sueño, en el ocaso
un triste oro, tal es la poesía
que es inmortal y pobre. La poesía
vuelve como la aurora y el ocaso.

A veces en las tardes una cara
nos mira desde el fondo de un espejo;
el arte debe ser como ese espejo
que nos revela nuestra propia cara,

Cuentan que Ulises, harto de prodigios,
lloró de amor al divisar su Itaca
verde y humilde, el arte es esa Itaca
de verde eternidad, no de prodigios.

También es como el río interminable
que pasa y queda y es cristal de un mismo
Heráclito inconstante, que es el mismo
y es otro, como rio interminable.

                                   Jorge Luis Borges.








            AJEDREZ

                  I

En su grave rincón, los jugadores
rigen las lentas piezas. El tablero
los demora hasta el alba en su severo
ámbito en que se odian dos colores.

Adentro irradian mágicos rigores
las formas: torre homérica, ligero
caballo, armada reina, rey postrero
oblicuo alfil y peones agresores.

Cuando los jugadores se hayan ido,
cuando el tiempo los haya consumido,
ciertamente no habrá cesado el rito.

En el Oriente se encendió esta guerra
cuyo anfiteatro es hoy toda la tierra.
Como el otro, este juego es infinito.


                       II

Tenue rey, sesgo alfil, encarnizada
reina, torre directa y peón ladino
sobre lo negro y blanco del camino
buscan y libran su batalla armada.

No saben que la mano señalada
del jugador gobierna su destino,
no saben que un rigor adamantino
sujeta su albedrio y su jornada.

También el jugador es prisionero
(la sentencia de Omar) de otro tablero
de negras noches y blancos días

Dios mueve al jugador, y éste, la pieza.
¿Qué Dios detrás de Dios la trama empieza
de polvo y tiempo y sueño y agonías?

                                   Jorge Luis Borges.


Si pasas por aquí, recibe un fuerte abrazo poético.

Hortensio.


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domingo, 3 de octubre de 2021

¡Los invito a recordar...!

La Inquisición.

¿Cómo puedo llamar sabio al rey Fernando
si enriqueció a mi pais, mientras él mismo se
convirtió en un mendigo?
Sultán Bayazid II

En éste Plácido domingo, inicio una nueva sección en mi bitácora que llamaré: "¡Los invito a recordar!" y que mejor inicio que con una invitada muy especial y polémica: 'La Santa Inquisición' "siempre presidida por El Espíritu Santo", una institución eclesial marcada por el fanatismo, su intolerancia y su crueldad rayana en el más cruel y estúpido sadismo.

Para iniciar una pequeña gran serie de personajes olvidados y eventos que marcaron nuestra historia universal así como de nuestra memoria doméstica... Hoy, y como respuesta a muchas inquietudes que surgieron a raíz de una pequeña fotografía que apareció en WhatsApp, es bueno tener alguna ilustración sobre el tema de lo que compartí con mis amigos de esa red... ésta fue la pequeña maquinita de la discordia:


Esta pequeña maquina de horror fue diseñada
por petición de la secta católica de la orden de los
 predicadores dominicos en el siglo XV, para torturar
a científicos, escultores y pintores, artistas en general
 y desde luego escritores, rompiéndoles sus manos y deditos
 por ser unos malditos herejes que iban contra los dogmas
de la Iglesia que se inventó el sicario asesino, Saulo de Tarso.
 

Pero hoy no hablaremos de la sofisticada maquinaria de muerte puesta a disposición de sus asquerosos verdugos y que el gran inquisidor premiaba por ingeniosas, sino de sus demenciales resultados y de su ejecutor en la España de los Reyes Católicos... el tristemente celebre Tomás de Torquemada... uno de los individuos más siniestros de la historia de España y Europa, y cuyo legado nos ha llegado "macabramente vivo" hasta nuestros días. En el siglo XV su nombre causaba terror, pues había creado la máquina de represión religiosa y política más formidable y eficaz de la historia: La Inquisición española.

Uno de los registros históricos más confiables de las estadísticas 'criminales' de la Santa Institución, se le debe al Comisario del Santo Oficio y secretario de la Inquisición en la corte,  el sacerdote católico, don Juán Antonio Llorente (1756-1823) quien por las funciones, propias de sus cargos, tuvo acceso privilegiado a las actas antiguas y actuales - para él- del 'Santo Oficio' que estaban custodiadas celosamente en 'El real monasterio de San Lorenzo de 'El Escorial' por orden del "rey monje" Felipe II desde 1598. Documentado rigurosamente por su posición de Inspector, acumuló gran información para proyectar su obra en 4 volúmenes sobre la Inquisición en España. Casi que con exactitud nos dice que el número total de herejes quemados en la hoguera durante la Inquisición española fueron de 32.912 confirmados en actas oficiales, pero con un adicional número de personas que murieron como consecuencia de torturas e infames maltratos, el investigador los estima entre 100.000 y 125.000 personas. Unas 300.000 que fueron llevados a juicio y obligados a "servir penitencia" se salvaron milagrosamente de morir. Ahora, si  pensamos en juicios sumarios y cacerías perpetradas por los sicarios y asesinos al servicio del Santo oficio llamados "Los familiares", entonces los números se elevan dramáticamente... y las cifras entre España y Portugal se elevarían a casi el millón de seres humanos.

La Pera... pequeña pero letal... era introducida por boca,
vagina y ano.
 

Dependiendo de la acusación.  A los predicadores heréticos por la boca, a las brujas y prostitutas por la vagina y a los homosexuales por el ano, una vez adentro mediante un tornillo se abría y se hacia girar mutilando las cavidades. Los desgraciados morían desangrados e infectados. 

Aunque su vida privada - la del fraile dominico- la mantenía celosamente oculta, de una forma hermética y desconocida, muy poco se supo de su intimidad, pero siempre se llega a saber algo y esta vez por intermedio de uno de sus "familiares" y guardaespaldas, quien la comentó exponiéndose a morir en 'mandamiento de confesión' al estar mortificado por no haber ayudado a escapar a una víctima directa del frio y sádico monje. La infidencia se supo y algunos historiadores rescataron la curiosa anécdota que cuento tal cual la leí, suprimiendo las comillas:
               
            Parece ser que Torquemada, un hombre al fin y al cabo, sintió una gran pasión por una joven llamada Concepción Saavedra. De tal manera que ordenó a sus agentes que la  buscaran allá donde viviera y la llevaran a su presencia. Cumplida la orden y estando la joven frente a él, el frio e insensible monstruo intentó seducirla, pero antes solicitó los servicios de una matrona para ver si, como creía, era virgen. La matrona asintió tras examinarla. Al día siguiente, y tras una noche de pesadilla, la joven fue trasladada a una estancia ricamente adornada en la que, además, aparecieron ante su vista ricos vestidos y costosas joyas. En un primer momento se ilusionó frente a aquellos presentes, pero enseguida se dio cuenta en qué situación se hallaba, y se puso a temblar.
                   
        Concepción, era una bellísima joven andaluza, morena, de cuerpo grácil y atractivos innatos. Su padre había muerto en una emboscada tendida por las tropas castellanas a los moriscos, con los que se hallaba. Entonces comprendió que la habían llevado a la sede de la Inquisición y se hallaba a merced del Gran Inquisidor. Sin embargo, a la mañana siguiente la despertó el roce de unos labios y un olor penetrante de un perfume. Al abrir los ojos vio junto a ella a Torquemada. Muy asustada, se tiro del lecho y se arrodilló ante el dominico, besándole el anillo que adornaba su huesuda manos. La joven preguntó cuál era el motivo por el cual se encontraba allí. Al instante le respondió con sentidas alabanzas a su belleza y a su cuello nacarado, a esos ojos turbadores y otras lindezas de enamorados.

          La víctima intentó huir, pero el inquisidor la persiguió y la acorraló. Entonces llamó a sus criados y les ordenó que la desnudaran y ataran al lecho. Allí mismo acabó con la doncellez de Concepción. Tras aquel atentado al pudor de la joven, el monje pudo asegurar a sus serviles que le había hecho feliz y que, sin duda, ella también lo había sido. Pocos días después de esta violación, Concepción Saavedra moría achicharrada en una hoguera levantada en una céntrica plaza de Sevilla.


A las meretrices y las prostitutas se les marcaba con hierros
candentes cuando se negaban a dejar su oficio corruptor,
 se les torturaba como animales muchas veces hasta en la cara.
 A ese grado de bestialismo llegó el "Santo oficio" de la Inquisición.
 
Torquemada murió el 16 d septiembre de 1498 a los 77 años, atormentado por pesadillas recurrentes, por la gota y otras enfermedades que nunca se determinaron tras casi 17 años de físico 'terror' y de haber convertido la sospecha en la regla de oro de las que nacían la persecución, la delación, la presión, la tortura y la muerte.

En el año de 1832 su tumba en el monasterio de santo Tomás fue saqueada, dos años antes del fin oficial de la Inquisición. Sus huesos fueron extraídos e incinerados en una hoguera y en medio de un ritual, como si le hubieran aplicado un auto de fe... su figura se fue olvidando y atrás quedaba la más negra historia del oscurantismo español.

Un abrazo fraterno.

Hortensio.

domingo, 26 de septiembre de 2021

"Trabajen Vagos"


El capital no es un mal en sí mismo,
El mal radica en su mal uso.
Mahatma Gandhi.

Hace cerca de dos siglos quizá más, los pseudo científicos esclavistas defendían la estúpida teoría de que 'la raza negra era inferior'. Afirmaban - como una senadora colombiana cuyo zoónimo es Cabal- que son vagos, poco inteligentes o brutos y que había que obligarlos a trabajar.

Los trabajadores negros...

En este 'rabioso presente' en el que nos es dado vivir, algo muy parecido hace revivir esa sesuda teoría que es defendida por toda una clase de gentes advenedizas (nuevos ricos) y haciéndole eco a una minoritaria y "asquerosa" clase plutocrática; sutilmente sostienen que los trabajadores son vagos (curiosa contradicción) y poco inteligentes. Desde luego son pobres porque quieren y "son inferiores a nosotros" sentencian...

Para incentivar a la 'gleba' nos hacen participes de sus éxitos con conmovedoras historias de inspiración y superación, nos hacen tocar con los dedos sus 'boatos', y todo para que podamos mantener la ilusión de que nosotros también podemos tener lo que ellos obtuvieron, convirtiendo un accidente estadístico en norma y como si fuera lo más fácil de este mundo. 

Trabajadores... vagos o cansados,

De verdad que es algo estúpido que sean los que lo han tenido todo desde la cuna, los que ponen a hablar (como propaganda) a personas que desde la nada han llegado a la cima como ejemplo para que "trabajen vagos" y que algún día puedan ser como nosotros... ¿Como nosotros? jamás un emprendedor esforzado y salido del pueblo podrá entrar a esas 'estratosféricas' y cerradas clases sociales de la oligarquía criolla... 

Pero es sabido que para esa 'oligarquía criolla' el dinero de sus fortunas es el bueno -aunque sea de oscura procedencia- producto de una construcción muy laboriosa de leyes que no se aplican, incentivos para la extracción (robo) de riqueza, casi una obra de arte capitalista y siempre con los mismos actores.
 
Y aunque no todo lo hace la plata, han aparecido nuevos actores en el circo, 'remember' los traquetos marimberos y los mafiosos de la coca, encriptados en los famosos 'cárteles de la droga' que no eran otra cosa que "nuevos ricos" hampones tapados en millones de dólares y devaluados pesos que no hacían otra cosa que lavar sus espúreas y ensangrentadas fortunas- léase ganancias- comprando lo que se les atravesara incluyendo políticos y conciencias, financiando campañas presidenciales en busca de prebendas y pequeños privilegios y regando por ahí "capitales semilla" para el primer aventón de emprendimientos ya muy conocidos y controversiales.

Produciendo riqueza.

Pero dejemos aquí éste sociológico tema del porqué los “nuevos ricos” quieren ser oligarcas y los oligarcas quieren ser cada vez más exclusivos y excluyentes, cerrados como ostras. Pero ojo, lejos de mi desconocer el esfuerzo honesto con que la inmensa mayoría las personas de la clase media han cosechado sus mejores fortunas, siempre rebozadas de esfuerzos y sacrificios… porque no se rindieron y eso es ser valientes, ellos merecen mi respeto, porque entendieron que el fracaso no era opción.

Bueno, solo un reflexivo abrazo, si pasan por aquí.

Hortensio.





domingo, 19 de septiembre de 2021

Ignorance is Bliss.

Solo sé que nada sé; y esto cabalmente
 me distingue de los demás filósofos
que creen saberlo todo.
Sócrates.
Y alguien para ofenderme me dijo ¡ignorante! me limité a contestarle: ¡Pero feliz!... Siempre he oído que, 'la ignorancia es la noche de la mente', y todos somos ignorantes en una u otra medida y como dijese un filósofo -cuyo nombre no me acuerdo- muy pragmático en su racionamiento: "...en muchos de los actos del ser humano, para ser feliz es mejor estar en la ignorancia que sabiendo demasiado". Ignorar significa creer que se sabe, es decir, lo que se cree saber está ausente de ser, y de ese orden, no sólo no es el ser, sino aún más, no es el no-ser... y aunque en filosofía todo es relativo, Lo mejor: ignorar...

Añadir sabiduría es ir añadiendo tristezas. (Farwel)

En este Plácido domingo, la felicidad que la ignorancia da... y comienzo con el libro del Eclesiastés de la Biblia que en una disociación de la razón con la realidad de ser feliz, aconseja en una sentencia: "Quien añade ciencia, añade dolor". Con este consejo pienso como muchos otros pensadores que el conocimiento y el saber tienen un punto perverso que malogra al ser humano y lo sume en la infelicidad. Y el grandísimo profesor Immanuel Kant, gran filosofo del racionalismo -paradójicamente - sugirió sin miramientos que: "quienes elijen el conocimiento asumen una existencia desdichada". Lo mejor: ignorar...

En la mitología greco-romana, el fauno Sileno, es considerado sabio, fue el padre adoptivo y preceptor de Dionisius, dios del vino, era descrito como el más viejo de los borrachos y leal seguidor de su pupilo el sátiro, es citado por el historiador Plutarco (Consolación a Apolonio) en donde la leyenda dice que este aconsejaba a los mortales: "Una vida vivida en el desconocimiento de los propios males es menos penosa". En esa línea, los antiguos griegos acudían a los 'Oráculos' con un temor reverencial al consultarlos pues ese morbo de conocer el futuro que añoraban fuese favorable como una recompensa, podría también ser desfavorable; esa disyuntiva tan poderosa de acudir a los dioses, para ellos era poderosa... Creer que algo pueda suceder, por saber o simplemente por estar bien informados, sin duda nos afectará de manera positiva o negativa y ésta es la peor. Lo mejor: ignorar...

Sin palabras...

En un estudio sobre las evaluaciones médicas en donde se juega a la tan manida 'prevención' se entra al mismo juego morboso de la duda... a un recién pensionado le insistían ir a consulta y el contestaba: "me siento bien, no quiero saber nada de exámenes y consultas médicas, así estoy bien, déjenme ser feliz". Psicosomáticamente estaba muy bien, pero ante asedio de su familia cedió, lo enfermaron y murió muy prematuramente. Ignorar el estado de salud que no conlleva síntomas siquiera leves de algún padecimiento, es fuente de buena salud. El cuerpo es sabio y manda los mensajes para ser atendidos por su dueño, no antes, repito eso es morbo y negocio para los médicos. Todo lo que atañe con la salud vuelve desgraciados a los humanos. Lo mejor: ignorar...

Lo anterior es solo una muestra, ahora los dejo con el pensamiento de algunos esclarecidos pensadores que están de acuerdo con este humilde émulo de ellos:

Para Albert Einstein: "En los momentos de crisis, solo la imaginación es más importante que el conocimiento". Y concluía: "Todos somos muy ignorantes. Lo que ocurre es que no todos ignoramos las mismas cosas". Para el escritor rumano Emile Cioran, pesimista a ultranza, deploraba la condición racional de los hombres, sugiriendo que la conciencia es la fuente de su desgracia... continua razonando: "Una constatación que puedo, muy a mi pesar, hacer a cada instante: solamente son felices quienes no piensan nunca, es decir, quienes no piensan más que en lo necesario". Entonces podemos entender uno de los postulados de la Escuela del Pesimismo según el cual: "el desarrollo de nuestras habilidades racionales incrementa nuestra insatisfacción vital". Lo mejor: ignorar...

Fue feliz en la ignorancia de su locura.

Kant, sostiene que los más experimentados en el uso de la razón, al hacer un balance de su vida y su dedicación al estudio "hallan, sin embargo, que se han echado encima más penas que felicidad hayan podido ganar, y, más que despreciar, envidian al hombre común, que es más propicio a la dirección del mero instinto natural y no consienten a su razón que ejerza gran influencia en su hacer y omitir". Y el poeta ingles Thomas Gray, sentenciaba: "Cuando la ignorancia es felicidad, es una locura ser sabio". El premio Nobel Anatole France, barruntaba: "La vida nos enseña que solo somos felices a costa de alguna ignorancia". En el mismo sentido decía Giacomo Leopardi: "La felicidad consiste en la ignorancia de la verdad". Por ahora y para no hacerme cansón en este tema tan, pero tan interesante, termino con un claro pensamiento del escritor norteamericano Charles Bukowski: "La tristeza es causada por la inteligencia. Cuando más entiendes ciertas cosas, más desearías no comprenderlas". Lo mejor: ignorar

Bueno, con esta entrada he querido contestarle de la forma más ignorante que pude a la supuesta afrenta peyorativa con que ese "conocido" me trató; mi adorada y sabia abuela cuando un día me viera triste, al consolarme me dijo suavemente: ¿Si lo ves mijo? para qué tenías que enterarte, porqué buscaste lo que no se te había perdido, mejor te hubieras quedado feliz, recuerda que "ojos que no ven, corazón que no siente"; viejísima, sensata y bella sentencia. Lo mejor: ignorar...

Un abrazo con un poco de ignorancia y otro de felicidad.

Hortensio.

 

Post Data
: Esta expresión inglesa de que la Ignorance is Bliss: se traduce como qué... La ignorancia es grata, se la debemos al poeta ingles del siglo 18 Thomas Grey, que en su "Oda de un prospecto distante al Colegio Eton" la cita. También la podemos describir como: Ignorar tiene enormes ventajas, entre ellas, ser mas feliz". Sin duda el vate ingles se inspiró en la frase del poeta dramático latino Publio Siro (85 a.C. a 43 a. C.) quien sentenciaba: "In nil sapiendo vita iucundisima est"... Sabiendo nada, se vive mejor o se vive más placenteramente. 
Recuerda: No se extraña lo que no se tiene, o en este caso, lo que no se sabe.


domingo, 12 de septiembre de 2021

No hay Patria sin historia.

Lo que en el hombre es memoria
para una nación es su pasado.
Hortensio Farwel. 

De nuevo en éste muy Plácido domingo sabanero y escribiendo desde la buhardilla 'encantada' del tercer piso en Serrezuela, ésta entrada sobre un tema siempre de fina reflexión en palabras que nos mueve a meditar... la historia y la Patria.

La historia escrita de un pueblo...

En definitiva, no podemos vivir de espaldas a nuestro pasado porque, sin ser miserablemente individualistas con nuestra existencia, la vida auténtica, la verdad de la vida de todos los colombianos está indefectiblemente ligada al devenir histórico de nuestro pueblo como nación y su autenticidad prescrita en su historia, puesto que una nación sin historia es como un pobre ser sin memoria, pierde -sin darse por enterado- su propia identidad y la conciencia de qué es ser colombiano,  ya que lo que somos y lo que seremos está fuertemente ligado a lo que fuimos en esa misteriosa secuencia genética que se llama tradición, que es la esencia misma de nuestra cultura y nuestra historia, es el mínimo respeto que debemos tener por nuestros ancestros, es la tierra que pisamos y que sustenta a la Patria, es su tiempo que se convierte en eternidad...

Hoy por hoy, en la fecha que escribo éste blog, da grima ver a una juventud que está totalmente desinformada sobre su pasado histórico, ejemplo, casi ninguno de los muchachos que entrevisté sabía quien era su bisabuelo o tatarabuelo y que hicieron en su espacio histórico en el que les tocó vivir; si eso es con su 'sangre' qué iban a saber de la historia de su Patria. De verdad que no tienen la culpa fuera de su imperdonable falta estúpida de curiosidad... 

La Pola...

Está visto que es una conjura tendenciosa contra "la veta genial de ésta nación", contra la tradición nacional, contra todo un estilo de vida que es la nuestra; ya no hay profesores de 'Historia Patria' porque no hay una cátedra de esa materia tan esencial a la cultura de la juventud, en otras palabras: no hay niños ni jóvenes que estudien porque no hay profesores que enseñen, escasamente saben quien es Bolívar, por aquello de que nos liberó de España y porque la plaza se llama así, y no es un chiste es una realidad.

Todo ello es una repulsiva conspiración política de conocidos orígenes... sí, de una oligarquía criolla y minoritaria de advenedizos que no les conviene que el pueblo estudie su pasado, desde luego para que no repita sus acciones 'libertarias' en un futuro que no les convenga. Ellos saben que una nación que ha perdido su talante histórico de rebeldía y su médula narrativa de los sucesos pretéritos, sin sangre de orgullo patrio y sin honor, van perdiendo su conciencia y su identidad, es literalmente pasto fácil para el sojuzgamiento de los peores (ya lo estamos viendo) y para que estúpidos "tiranos democráticos" corruptos y deshonestos se roben el 'presupuesto nacional' en su beneficio y nos lleven a la pobreza física y a la inequitativa miseria -física y moral-. Porque no hay Patria sin una idea aproximada de lo que es su vocación y su destino de libertad.


Un histórico abrazo de Colombiano. 

Hortensio.

domingo, 5 de septiembre de 2021

¡Lo que fuimos... lo que somos!!

                     Prefiero lejanías honestas
                        a cercanías hipócritas...
                                                  Anónimo

Plácido domingo, hoy con una reflexión muy personal de cuando éramos jóvenes y eso era sinónimo de rebeldía, recuerdo por allá en los años 60's que estábamos dispuestos a luchar sin medida por la equitativa justicia universal porque era un tiempo en se podía soñar sin ningún tipo de trabas o restricciones y pedíamos lo imposible con el más puro convencimiento de que todo se podía volver realidad puesto que transformar la sociedad en la que nos fue dado vivir -esa que nuestros ancestros nos legaron- era una prioridad y nadie nos podría detener en ese objetivo.

La nostalgia por la juventud ida...

Queríamos inaugurar un tiempo nuevo en un mundo mejor asaltando los cielos, derribando ídolos caducos y tumbar sus espúreas estatuas porque sentíamos que el cambio estaba al alcance de nuestros golpes, gritos y consignas, porque otro mundo era posible y nosotros los jóvenes de ese entonces éramos revolucionarios jamás reaccionarios porque nunca nos aferramos a lo material, la libertad era hermosa... consistía en que nadie te dijera lo que debías pensar o lo que tenías que hacer o dejar de hacer y era que teníamos que romper los muros que nos oprimían y enfrentar nuestros miedos con decisión, era una prioridad. Éramos los amos de nuestros destinos y capitanes de nuestras almas...

¿Por qué todo tiene que pasar? Pues todo ese hermoso pretérito pasó. Ahora hemos abandonado nuestra rebeldía actuante y romántica a cambio de un poco de estabilidad pero con orden, preferimos pájaro en mano y lo malo conocido, muchos han renunciado a sus ideas por un ‘plato de lentejas’... que dura verdad (cuestión de supervivencia). Miramos con cierto recelo a quien pretende alterar en lo más mínimo nuestro sagrado derecho a la comodidad y como si quisiera arrebatarnos lo más preciado, nuestros pequeños privilegios; lo más triste, es que estamos convencidos de que ya nada cambiará nunca... o lo peor, somos fieles seguidores del postulado inmortal del conde de Lampedusa: "Hay que cambiar todo para que todo siga igual".

Lo que fuimos...

Todos duermen pero no sueñan, incapaces de imaginar un futuro distinto y estamos eso sí, dispuestos a luchar por nuestros propios beneficios muy particulares pero sin arriesgar demasiado puesto que desconfiamos de nuestros semejantes y atacamos a quien se cuestiona la 'verdad oficial'. Hemos derrotado a la imaginación y rechazamos cualquier novedad; la consigna de la revolución francesa de "Libertad, fraternidad e igualdad" nos da nauseas... la igualdad es una quimera una falacia, la fraternidad muy sospechosa y la libertad nos cabe en un vaso de cerveza.

Un mundo mejor...?

Todo lo que fuimos ahora es un recuerdo caótico y una manifestación de nostalgia, que callamos al mirar lo que tenemos a nuestro alrededor, lo que hemos logrado, poco o mucho mas que relativo. Nos cambiaron las preguntas y nos robaron la rabia. Hemos envejecido a pasos acelerados y nuestras esperanzas se han diluido olvidando los motivos de nuestra indignación. Y ahora que me avergüenzo de mi propia apatía e indiferencia y la confieso ante Ustedes, me pregunto: ¿Qué quedó de todo aquello, qué quedó de nosotros? solo puedo responder: ¡Lo que fuimos... lo que somos! respiro profundo y sin mirar atrás me voy 'tranquilo' a mi "burbuja" a tratar de intrigar y tramar, con quien sabe quien, cómo se puede hacer un mundo mejor que nos convenza a nosotros mismos, cual sería el mundo ideal en donde podamos dormir tranquilos aunque nos engañemos hipócritamente añorando ese bello pretérito que jamás volverá.

Un nostálgico abrazo.

Hortensio.



jueves, 2 de septiembre de 2021

BAGATELA SOBRE EL OLVIDO (Un último segmento)

La muerte y el olvido van cogidos de la mano, por
eso trata de no olvidar tus más bonitos recuerdos. 
Hortensio Farwel.

Si nos espera el olvido
tratemos de no merecerlo.
Alejandro Dolina.

     El dolor es poco lo que enseña, y poco, muy poco lo que enriquece el tesoro de la experiencia, de la conducta moral. La garantía de los sentimientos no radica en la certidumbre de que la infracción a sus normas naturales, crea, a la postre, dolor y amargura, sino en la creencia de que la fidelidad al sentimiento es por sí sola una fuente de satisfacciones y placeres.
    
el dolor de no poder olvidar...

     Pero se dirá que las relaciones entre los sentimientos y el olvido son singularmente difíciles y complicadas, llenas de azar y de contradicciones. En rigor, es así. Y no podría ser de otra manera. El olvido renueva la ilusión del sentimiento, y es, en verdad, el ámbito de donde se dispara la flecha  invisible hacia el futuro, hacia los cielos desconocidos de amor, de la amistad, de las inéditas conquistas y satisfacciones. Si el olvido no brindara a los hombres esa especie de gentil finiquito que extiende sobre los hechos pasados, nada podría emprender que llevara en sí el ímpetu de una creación. La maravilla del mundo es sólo posible porque el olvido trabaja con eficacia imponderable en el corazón humano.

     No nos defendamos del olvido, no tratemos de dominar con involuntaria resurrección del recuerdo, su fuerza inextinguible. Pensemos que sin el piadoso olvido que cubre las cenizas de tantos amores, de tantas tumbas abiertas en la entraña de la tierra y en el fondo de los corazones, la vida resultaría una inútil e insoportable tortura. A la condición humana aparece adscrita por designio natural, la capacidad de renovación, de restauración del complejo universo de los sentimientos, en la cual hay una siega constante y un florecimiento continuo, una ruina diaria y una restructuración sistemática. Esa perentoria inestabilidad explica cuánto hay de imprevisible en la expresión y en el sentido de la conducta, pero asegura, al mismo tiempo, la posibilidad de sobrevivir a las innumerables catástrofes sentimentales que escalonan la historia de los seres humanos. 

El martirio de no poder olvidar...

     El martirio de no poder olvidar debe ser un supremo martirio porque en él va sobrentendida una negación a la vida, a la vida que es una cotidiana victoria sobre el pasado, sobre la hora antigua o sobre la hora que acaba de fugarse, en cuyo seno, acaso, viajaba el dolor, el hastío, la desazón, la inconformidad, tal vez la indescifrable tristeza de envejecer estérilmente.

 
Esta Bagatela deja en evidencia, la cultura y la visión humana de este gran pensador colombiano de la primera mitad del siglo XX, la conciencia de la importancia del olvido en la salud mental y afectiva... la ruina de la propia y personal existencia a la que se expone el 'desgraciado' y pobre infeliz que no logra, no puede o no quiere olvidar. Bueno no puedo agregar un solo concepto más a estas meditaciones del maestro; solo espero que como a mí, después de leerlo me dejó un agradable sabor de boca... ojalá te pase lo mismo.

¡Abrazo repetido...!

Hortensio. 

Un por cierto: Tal vez Téllez, desconocía para su época el terrible e inusual síndrome de la 'Memoria Autobiográfica' o HIPERTIMESIA, -maldición o bendición- que ha sido estudiado recientemente por neurocientíficos, psiquiatras y psicólogos clínicos; definido sencillamente como el conjunto de síntomas por medio del cual algunas personas pueden recordar cada detalle de su vida. Lo totalmente opuesto al necesario OLVIDO, un lujo que no todos se pueden dar... ¡dejemos todo aquí!

Almas en pena que no pueden olvidar...


martes, 31 de agosto de 2021

BAGATELA SOBRE EL OLVIDO (Un segundo segmento)

Pronto te olvidarás de todo,
pronto serás olvidado.
Marco Aurelio.

El olvido llega al corazón
como a los ojos el sueño.
Alfredo de Musset. 

    La espléndida capacidad de olvido que alienta en el alma humana, defiende a la vida del indecible suplicio del recuerdo. En la base de la teoría filosófica que asigna a la memorización de los muertos, al culto de las tumbas, una noción de estímulo moral, va implícita una arbitrariedad de concepto: la que de el dolor se renueva con el recuerdo y solamente gracias al dolor puede subsistir el afecto por lo perdido. El recuerdo no desata el dolor sino eventual y limitadamente en el tiempo. La pena se extingue, se liquida mucho antes de que desaparezca el recuerdo. 


     Un día cualquiera nos damos cuenta de que podemos pensar en los muertos amados sin mezclar a ese pensamiento un átomo de dolor; podemos pensar en ellos con alegría; podemos recordarlos con júbilo, podemos, inclusive acordarnos de que nuestro corazón los adoró y que nuestros ojos los lloraron al ser inmovilizados por la muerte en el lecho igualitario de la tierra; pero sin que de nuevo, como en su día y en su tiempo, ese recuerdo haga desbordar de los causes recónditos del alma las aguas salobres de la amargura.

     Una de las leyes sustanciales de la vida es la del olvido, y ella consiste en que una pena que juzgamos insoportable e infinita, se cambie, al golpe de los años, en soportable y finita, en que un amor que juzgamos eterno y cuya pérdida creíamos iba a causar el desastre de nuestra vida, parezca, y al parecer deje intacta la posibilidad de una dichosa existencia; en el que el odio y la envidia y la ambición de riqueza, de poder, de gloria, de dominio, que pudieron conturbarnos y poseernos satánicamente, se transforme en indiferencia, en magnanimidad, en suave templanza del espíritu y de la carne.


La inexorable ley del olvido...

     Por virtud de la inexorable ley del olvido, podemos preguntarnos algún día con el mismo acento de melancólica inconformidad que resuena en las estrofas de Jorge Manrique: ¿Qué fue de esa devastadora ambición que no pudo, a la postre, dominar mi vida? ¿Qué fue de tanto dolor, de tanto amor, de tanta inquietud y desazón con los cuales se llenaron mis horas? ¿Qué se hicieron? ¿Qué queda de ellos?  
    
     Desde luego, el olvido no progresa sino sobre el territorio del pasado. Es una función de la conciencia que actúa sobre el pretérito de la vida. En el bello poema de Tennyson, el poeta exclama: "¡Oh la muerte en la vida, oh los días que fueron!". La muerte en la vida: eh ahí la más exacta definición de lo que es olvido. Vamos desfalleciendo en cada vuelta del camino, vamos naufragando en cada hora que pasa, no exactamente porque la energía vital nos abandone, sino porque en el interior, el olvido progresa, extiende su dominio, nos va tomando insensibles a todos los estímulos antiguos y lejanos. 

     ¿Pero sería soportable la vida sin la complicidad del olvido? Acaso la mejor garantía contra el dolor se halla en la milagrosa condición de la criatura humana para olvidar. La experiencia de los hombres no se funda en el dolor, y así lo demuestra la historia personal de las gentes y la historia general de las sociedades. Si en el dolor se fundara, el mundo acaso habría conseguido extirpar de su seno ese mismo dolor o cuando menos, aminorar su trágico peso.  La experiencia humana se apoya especialmente sobre el placer, porque el placer no extingue su huella en la conciencia, en el recuerdo, con la espléndida facilidad del dolor.

La necesaria complicidad del olvido para poder vivir...

     Las penas son como un frágil vilano que el soplo de los años dispersa; el sentimiento de la alegría y de la dicha, aún después de que las alegrías y las dichas han pasado, puede renacer, restaurarse en una transitoria evocación. El dolor es poco lo que enseña.
 
***

Nos vemos en el epílogo de esta hermosa Bagatela...

domingo, 29 de agosto de 2021

BAGATELA SOBRE EL OLVIDO. (Un primer segmento)

Yo no hablo de venganzas ni perdones, el
olvido es la única venganza y el único perdón.
Jorge Luis Borges. 

En este Plácido domingo es un honor tener en estas páginas al maestro Hernando Téllez (1908- 1966) y su prodigiosa prosa, en mi concepto la más fluida, limpia y clara que colombiano alguno haya poseído en muchísimos años, dominador del tan difícil idioma castellano, son sus Bagatelas, un conjunto encantador de pensamientos, meditaciones y opiniones sobre temas eternos que se renuevan sin cesar, en éste nuestro caso, nos lleva a meditar simplemente sobre el olvido... escuchémoslo:

El maestro...

    En medio de la silenciosa catástrofe de los años, el olvido progresa, avanza, invade inmensos y profundos territorios del alma. Es la suya una marea implacable, tenaz, persistente, que cubre cada vez con mayor sigilo y precisión etapas y sucesos, palabras y nombres, amores extinguidos, desvanecidos rostros de amigos, de seres amados con locura sin par un lejano día de la existencia.

El imperio del olvido...

     "¿Cómo era, Dios mío, cómo era?", podemos repetir una y otra vez con el verso de Juan Ramón Jiménez. Y no hallaremos una respuesta fiel a la demanda angustiosa de la conciencia en busca del pasado. El imperio del olvido resulta absoluto y despótico, despiadado y cruel al mismo tiempo. Ese antiguo amor que perfumó unos años de la vida y cuya interna llama iluminó el espíritu, cómo era, cómo fue, ¿Qué imponderables y sutiles agentes de atracción cautivadora puso en juego para que tal manera cristalizara en el fondo del alma? No sabemos, no recordamos con exactitud las características del pretérito proceso interior; apenas con desencantada curiosidad alcanzamos a entrever en la confusa niebla de los años, un rostro de mujer, el matiz vagamente luminoso de unos cabellos, las letras de un nombre, y, acaso, muy de lo hondo del abismo cavado por el olvido, nos llegue el nostálgico acento de unas frases en las cuales buscó expresarse, a su hora, el amor olvidado.

     Y nada más. Aquella pasión, de la cual prometimos y juramos, una y otra vez, que sería incorruptible mientras la vida animara nuestros cuerpos, y eterna e inmortal porque no prevalecería contra ella el imperio de la muerte, desapareció también en el olvido. De su gallarda forma no quedan sino las frágiles briznas del recuerdo, transformado, gracias al prodigioso auxilio del tiempo, en una memoria incompleta, caótica y oscura.

Una memoria incompleta, caótica y oscura.

     Y, sin embargo, hubo un instante en el cual garantizamos su perennidad, su victoria deslumbradora sobre las fuerzas de la desagregación inexorable. Ahora el olvido, un olvido en el cual no hay amargura, ni desazón, ni inquietud, un olvido tranquilo y perfecto, colmado de total serenidad, cubre esa comarca del pasado. Podemos mirar hacia allá, hacia atrás, indagar como pertinaces vigías en la marina inmensidad del ayer, sin que de allí levante vuelo una sola imagen perfecta. Todo es gris, uniforme, parejo, caduco, todo se ha desvanecido, todo ha perdido su significado y su perfil. Y no obstante, seguimos impasibles sin que el ánimo se conturbe.

              ***

Bueno hasta el próximo segmento de la Bagatela sobre el olvido... fuerte abrazo.

Hortensio.











miércoles, 25 de agosto de 2021

7.000 toneladas de acero. (Segunda parte)

 La habilidad es a la astucia
lo que la destreza a la estafa.
N. Chamfort

Si quieres ser estafado,
paga por adelantado.
Refrán

En la entrada anterior estábamos con El Conde von Lustig y las ofertas de los posibles compradores del hierro que saldría del desmantelamiento de la Torre Eiffel, habían llegado puntual ese miércoles... Don Collins, el supuesto secretario, había ido a buscar al chatarrero Poisson, para anunciarle que su propuesta había sido la mejor. Pues en este atípico miércoles, estamos en la secuencia del gran timo. Una semana después el comerciante en hierro había ido a su banco y reunido el dinero para la compra de la torre, cuando fue de nuevo visitado por el secretario para concretar la entrevista final del negocio. Al regresar de la casa de Poisson, Collins le dijo a su socio: 

Alias El Conde...

    - Nuestro hombre está nervioso. Me preguntó porqué razón despachábamos desde el hotel en vez de hacerlo desde las oficinas del Ministerio. 

     - Tenemos que probarle que en realidad somos funcionarios del ministerio - le contestó- Yo sé como hacerlo.

Al llegar la víctima al hotel en la hora convenida, Lustig le dijo efusivamente:

     - Monsieur Poisson, lo felicito cordialmente. Brindemos una copa por su éxito.

     - Pero... el negocio no se ha cerrado todavía - gruñó el otro.-

    -Tiene usted razón, primero el negocio y después el brindis - y volviéndose a Collins le dijo-: Regrese de inmediato al Ministerio. A las tres estaré en mi despacho.

Apenas se marchó el secretario el Conde cambió su actitud de burócrata arrogante... y con bien disimulada humildad dijo a su visitante:

     - Monsieur, nos queda aún cierto asuntico por arreglar, Como Usted bien sabe, la vida de los servidores públicos no es un lecho de rosas. Tenemos que hacer costosas atenciones, debemos vestirnos a la última moda y no obstante..., no obstante nuestros sueldos son miserables. Por eso se acostumbra qué, al conceder un contrato oficial, el funcionario encargado...

7.000 toneladas de acero

     - Se deje sobornar - interrumpió el otro.

     - Esas palabras son un poco duras, Monsieur.

     -Y por eso es que nos hemos reunido aquí y no en el Ministerio ¿eh?

    - Hay que tener mucha discreción - apuntó Lustig sonriendo.

Poisson echó la cabeza atrás y, sintiéndose de pronto superior al empleado público, dijo con voz bronca: 

     -No crea Usted que soy un completo ignorante. Yo sé como se hacen las cosas.

Y diciendo esto sacó del bolsillo un cheque certificado y de otro una cartera repleta de billetes de banco. Sonriendo de forma servil, y dándole mil escusas Lustig sirvió dos copas para brindar por el negocio finiquitado. Al cabo de una hora ya había hecho efectivo y cobrado el cheque que le había entregado Poisson y un rato después tomaba el tren de oriente para Austria en compañía de su secretario.

El símbolo de París...

Durante un mes estuvieron en Viena hospedados en un lujoso hotel y no paso ni un solo día en que no leyera los periódicos de París, una tarde le dijo a Collins;

     - Por lo visto nuestro hombre no ha acudido aún a la policía. Esto no puede significar otra cosa que la vergüenza no le permite confesar su simpleza; tiene miedo de convertirse en el hazmerreír de todo París y ha decidido llevarse nuestro secreto a la tumba. Y como sabemos que no ha tomado posesión de la torre... creo que la podemos vender otra vez sin peligro.

Y la vendieron otra vez. El escándalo que armó la segunda víctima al descubrir el engaño, fue lo único que impidió que la vendieran por tercera vez. Huyó a los Estados Unidos en busca de su destino y sí que lo encontró estafando al gobierno de ese país lo que le valió la cacería más grande hasta ese entonces, sentenciado fue enviado a Alcatraz y allí se encontró con su amigo Al Capone al que también estafó sin que se hubiese dado cuenta, lo protegió. Después de salir de esa prisión se retiró a la Florida y allí murió de pulmonía en 1947.

Bueno después de este episodio anecdótico por demás, les mando un saludo muy fraterno.

Hortensio. 

Homenaje de París a Colombia por el día
de la independencia el 20 de Julio/2021

Un por cierto: Todo lo escrito en ésta entrada fue condensado del maravilloso libro del agente del Servicio Secreto de los Estados Unidos James Johnson, quien participó en la caída del pícaro en manos de la justicia y su sentencia a 20 años de prisión.