miércoles, 2 de septiembre de 2020

Cuento de Pandemia 2

Juana Trujillo y La Inquisición.

La tortura de la Inquisición...
La historia general de los pueblos se nutre de las pequeñas historias humanas y en el contexto de su tiempo los sucesos acaecidos en sus vidas dentro de una sociedad en particular, trascienden a otras generaciones que las ven como una lejana curiosidad y las van olvidando. En este inicio de mes un pequeño cuento histórico...
 
Es el caso de una joven gitana, que por su hermosura atrajo las envidias de las otras mujeres de la ciudad y la callada admiración de jóvenes galantes que soñaban con un beso de esa lujuriosa boca de grana, pero ella era una doncella (soltera) "casada"...

Se llamaba Juana Trujillo , y era de un pueblito cerca de Granada, Fiñana de donde traía sus raíces ancestrales. Fue acusada - de obvio falsamente-  por dos mujeres cuyos pretendientes admiraban a la bella muchacha, de haber comulgado sin estar en ayunas y de haberse sacado la divina hostia de la boca y haberla escondido en sus ropajes.

La bella gitana torturada...

Corría el año del Señor de 1783 cuando víctima de delación por dos mujeres católicas, fue  detenida y torturada por orden del gran fiscal de la Santa Inquisición de Córdoba, para que confesara su delito por hechos 'sacrílegos y superstición heretical', y como candidata sospechosa a la pena de "Abjuración Vehementi", de ser declarada culpable. Su desgracia y gran culpa... ser gitana.

En medio de la tortura la infortunada muchacha confesó que se había casado por el rito gitano, y que su esposo era José Maldonado, de Gavia la Grande de la comarca de la Vega de Granada Andalucía, y allí fue capturado por una partida de "familiares" y puesto a disposición del gran fiscal dominico, quién lo mandó torturar para que confesara que habían hecho con la sagrada forma y cómo era que se habían casado sin la presencia de un cura. Doble delito amancebamiento y lujuria... ¿qué habían hecho con la sagrada forma? Nunca encontraron la hostia pues Ella se la había tragado, en eso ayudó el párroco.

A Ella le pusieron un abogado de oficio -don Gaspar de Meléndez -que defendería su causa. Era un viejo y taimado letrado venido de Salamanca y establecido en la bella y morisca Granada, que conmovido por la forma tan brutal como torturaron a la hermosa criatura dedicó todo su conocimiento jurídico y su fortuna en tratar de salvarle la vida.


Contradijo la peor de las pruebas, la confesión bajo tortura como causa de nulidad, la cual no fue aceptada por el Santo Oficio ya que siempre en este sublime acto se encontraba presente el Espíritu Santo y éso era dogma eclesial; los dos testimonios amañados que sí logró parcialmente desvirtuar la salvaron de morir en la hoguera. Fue condenada a la "abjuración vehementi" es decir a recibir 200 azotes, descalza y con sambenito, con un cordel al cuello con 200 nudos uno por cada golpe del látigo que recibía por las calles de Fiñana obispado de Guadix, de donde era oriunda.

Don Gaspar, la pudo salvar a Ella, pero a su esposo lo condenaron a galeras y nunca más se supo de él. Sobornó al verdugo para que fuera benigno en la fuerza que le imprimiera al 'fuete' pero no pudo disminuir el número de golpes que eran contado y cantados por dos frailes.

Llevada al suplicio...

Se supo que al poco tiempo de esta infamia, su pueblo se desplazó rumbo a la Cataluña en donde eran más tolerantes con los gitanos. Esta historia sucedió de verdad y fue contada por un nieto del viejo abogado, de hechos remitidos a la Inquisición un 14 de agosto de 1783 y que reposan en los archivos de tan maligna institución en Granada, bella ciudad de Andalucía...

Un abrazo de dolor torturante.

Hortensio.

Post Data: Gracias con abrazo incluido, por haber superado las...


visitas a la página; espero que hayan sido útiles y entretenidas... ese es el objetivo.
Nos vemos en las 80.000 



 

miércoles, 19 de agosto de 2020

Cuentos de pandemia 1

Usted cree en lo desconocido,
yo en lo que puedo conocer.
H. Farwel.

El miedo...
En este atípico día, un cuento de cuarentena, de una serie de tres que les voy a narrar, para paliar el aburrimiento que a veces me asalta en esta encrucijada de encierros en que se a convertido ésta pandemia...

Un médico en la pandemia. 

En la antigua época de 1348 la tristemente célebre Peste Negra asolaba a toda Europa. En un pequeño pueblito italiano llamado 'Nuova Campiña' se encontraron el Ángel Caído, Luzbel y Gabriel el arcángel que lo reemplazó en la corte celestial. Ambos venían a llevarse, alguna que otra alma. El rebelde le dijo a su contradictor que Él sería capaz de hacer renunciar a los habitantes del poblado a lo más grande que El Jefe le había dado al hombre... la Libertad. 

Gabriel mirándolo con desconfianza lógica, tratando de adivinar la maliciosa trampa, repitió la premisa de la apuesta: "¿renunciar a la Libertad...? es decir ¿que el pueblo entero sin excepción ninguna renuncian a ser libres, eso entiendo?" lo miró de nuevo a los ojos. "Exacto, si uno solo no renuncia habré perdido, pero se que hasta el último de esos parroquianos renunciará a ser libre y querrá ser esclavo. Puedes intervenir como desees, solo pido un arma". Y Gabriel se repetía a sí mismo "¿el hombre renunciar a su libertad? es imposible... ¡Acepto! ¿cual es tu arma? Sin inmutarse le dijo: "¡El miedo!"... ¡Acepto!

Y entraron a la villa cada cual por su lado. Ya toda la gente estaba enterada de las desgracias terribles de la 'Peste Negra' por viajeros que de paso huían de las grandes urbes como Roma, la ciudad santa. Luzbel, ideó una sencilla estrategia, recurrió al insomnio, durante tres días  no dejó dormir a nadie ni siquiera a los bebés, con pesadillas horribles de cadáveres corruptos y enfermos llenos de llagas.

Rumbo a la hoguera.

El 'capo' o jefe de la aldea, que había llegado frente a Roma, no pudo o no quiso entrar a la ciudad, pues el olor a humo y cadáver descompuesto de las hogueras hiede a kilómetros, vio varios enfermos con los bubones negros tratando de huir de la gran metrópolis y sin que los soldados se lo permitieran; sin dudarlo ni por un instante y poseído de un terror incontenible huyó despavorido a refugiarse en su aldea y preparar la defensa...

Pasto fértil, se dijo Luz Bell, y lo visitó noche tras noche para infundir miedo a sus pesadillas, pero a la vez le insinuaba lo que debía hacer, encerrar la villa y a todos sus habitantes en una estricta 'cuarentena' recoger agua y comida para durar una larga temporada de encierro coactivo. Al tercer día ya los campos habían abastecido las carretas con 'frutos de pan coger' de todas las huertas e impuso un estricto racionamiento a la fontana del pueblo. En una sábana muy grande en letras pintadas con betún del pantano negro, se podía leer: "Viaggiatore vai per la tua strada. Non sei il benvenuto".

Con la ayuda de un súcubo y un íncubo, los hizo aparecer en las puertas de la villa al cuarto día... su aspecto era de ultratumba, su olor nauseabundo se dejaba percibir con una pestilencia tal que todos se llevaron sus manos a la cara para tapar sus golpeadas narices... no dejaban con gritos desgarradores,  de implorar alivio para sus dolores y que los dejaran entrar...

Desde la improvisada empalizada que rodeaba el poblado, el jefe y el cura gritaban como locos uno amenazando que se fueran o los matarían y otro chillando letanías en un viejo latín. Estando en esas y a la vista de todo el pueblo, a la súcubo se le reventó un bubón cuya materia o pus negra, cayó al pasto que de inmediato como si fuese ácido lo quemó, el grito fue unánime.

Los estragos de la 'Peste Negra'

Las flechas untadas de betún en sus puntas e incendiadas, empezaron a llover sobre los demonios que gritando improperios y maldiciones se perdieron a lo lejos por el camino. Todo el terreno alrededor de la villa fue quemado.

El terror se había apoderado de los habitantes que se encerraron en la Villa a la que habían fortificado con zanjas y muros más altos... y los días y las semanas se sucedieron unas a  otras y encerrados en la cárcel que construyeron por terror, perdieron lo más sagrado que el creador le dio a su criatura....¡La Libertad! El arcángel Gabriel , pese a todas las piruetas que trató de hacer, no los pudo convencer que la pandemia ya había pasado y podían salir de su encierro.

Gabriel repasando su derrota...

Dos años después una pomposa comitiva del Papa de Roma, los indujo a salir de su gueto más de la mitad de sus pobladores habían muerto y los que salieron por la puerta de la muralla parecían muertos vivientes, eso sí "muy sanos".

Hortensio.

Apostilla: Satanás había ganado. A Gabriel se le había olvidado que el miedo es el sentimiento más arraigado que tiene el hombre, es muy objetivo porque se percibe por los sentidos... y es real, muy real.
Lo confundió con la angustia.


sábado, 8 de agosto de 2020

El caleño que fue presidente de Quito.

Esta entrada se la dedico a mi dilecto amigo y colega,
Alberto Aguado Balaguera. También caleño.

Después de 201 años de su fallecimiento en Lima, llegaron repatriados desde El Callao a Guayaquil, en el buque escuela de la marina de guerra del Ecuador, los restos mortales de José Cuero y Caicedo, quien fuera por voluntad del pueblo de Quito, electo por unanimidad, como su primer presidente Constitucional el 4 de diciembre de 1811 en el marco del Congreso Soberano de Quito, que proclamó la existencia de un 'estado independiente' de la corona española todo su territorio.

Los restos del presidente Cuero y Caicedo, llegan
bordo del buque escuela de la armada a Guayaquil.

El 16 de marzo  de 2016, fueron recibidos en Quito con los honores de Jefe de Estado, su féretro, para iniciar la ceremonia de su inhumación eterna en la Catedral Primada de Ecuador, junto a la tumba del 'Gran Mariscal de Ayacucho', don Antonio José de Sucre.

Bueno,  en éste Placido domingo la historia muy resumida de éste famoso y malogrado héroe de la emancipación americana. De sus raíces patrióticas podemos decir que nació en Santiago de Cali (Colombia) de padre español y madre criolla caleña. Estudió en su ciudad natal - a la que no regresaría jamás- hasta que ingresó al seminario de Popayán y luego viajará a Ecuador, para ingresar a la Universidad de Santo Tomás de Aquino, de los frailes de la orden de los predicadores (dominicos) para estudiar leyes. Se graduó con honores en el año de 1768 y el 20 de junio de ese mismo año, se incorporó al cuerpo de abogados quiteños para ejercer su profesión.
La Junta del grito de Independencia de Quito.

Con su colega y amigo Manuel Rodríguez de Quiroga, fundaron en 1791 la 'Sociedad Patriótica de Amigos del País', semillero de las ideas emancipadoras. Pero su vida tomaría de nuevo la rienda de la iglesia al ser nombrado por el rey, obispo de Cuenca. Cuando se preparaba para asumir el cargo, murió el obispo de Quito y en su reemplazo fue nombrado el prelado caleño, en 1802.

Liderados por Riofrío y Rodríguez de Quiroga y el mismo entre otros, el 10 de agosto de 1809 se dio "el grito de independencia" (primero en la América hispana) y el caleño, asumió como vicepresidente de la nueva Junta de Gobierno. Mandó tocar 'a todo vuelo' las campanas de su Catedral. Esta primera Junta de Gobierno, depuso y tomó prisionero al presidente de la real audiencia, pero tuvo una duración efímera puesto que fue duramente reprimida por las tropas del virreinato de la "Nueva Granada" y del Perú por el sur... sus principales forjadores fueron detenidos y encarcelados.

El obispo caleño José Cuero y Caicedo.

El 'Caleño' logró que fueran amnistiados por el repuesto presidente de la real audiencia Manuel Ruiz Urriés de Castilla y Pujadas, 1er. Conde de Ruiz y Casilla, quien dicho sea de paso fue el cruel y noble de títulos, soldado español que siendo gobernador de  Huancavelica en Perú, derrotó y asesinó al gran líder indígena el infortunado Tupac-Amarú descuartizándolo en la plaza mayor de El Cuzco. Napoleón (Pepe botella) designó al ya anciano noble, presidente de la real audiencia de Quito en agosto de 1808, y aquí se encuentra con nuestro héroe en 1810 buscando un pacto de amnistía prometiendo respetar las vidas de los insurrectos.

La masacre del 2 de agosto de 1810
'El Caleño' se enteró de la traición del pacto; Ruiz de Castilla,  había enviado al Virrey de Santafé de Bogotá, la solicitud para que decretara la pena de muerte para los miembros que participaron en el primer grito de independencia. Varios patriotas decidieron tomar por asalto las cárceles de Quito y liberar a sus paisanos. A eso de la una de la tarde cuando la soldadesca enviada de Lima,  estuviera almorzando, al sonar las campanas de la catedral, se lanzaron a la aventura. 

En un principio tuvieron éxito pero al llegar a la cárcel-cuartel, los guardias se dieron cuenta del ataque y a punta de cañón rechazaron el ataque y comenzó la matanza de los patriotas en sus propias celdas y a punta de bayoneta. Lo que más le dolió a 'el Caleño' y al pueblo de Quito, fue el asesinato de su gran amigo Rodriguez de Quiroga, delante de sus hijas que estaban a esa hora visitándolo, fue muy cruel.

El asesinato de Rodríguez de Quiroga.

Los 'limeños', chusma reclutada en Lima, salieron a las calles a disparar, matar y saquear a cuantos civiles se encontraran en la calle y encontraron resistencia, se cree que fueron cerca de 300 los muertos entre civiles y soldados. En otro acto de valentía nuestro amigo, salió en procesión por las calles y pudo detener la demencial carnicería.

Este hecho sangriento de la historia de la emancipación de los pueblos de la América, provocó la furia de Bolívar que declaró la guerra a muerte contra España y sin duda nos dejó un gran legado a la posteridad que no hay que olvidar y como dijera Farwel: "La rebeldía de los pueblos deben estar sustentada en ideales que sean capaces de detener el despotismo, los abusos y la infamia. La defensa de la libertad nadie le ha puesto precio y no importa el sacrificio que se haga para poder defenderla".

Pues bien, nuestro personaje ya se encuentra de nuevo en plena conspiración y logra formar un ejército con el cual pone de nuevo preso al presidente de la real audiencia y el  proclama la independencia total de España, el día 11 de octubre de 1810 siendo - "jurídicamente este episodio es el acto más importante en el proceso de formación del estado ecuatoriano actual" -. Ese día el pueblo de Quito se reúne en cabildo abierto designando al 'Caleño' como Presidente de la Junta. El día 4 de diciembre de 1811 en el marco del Congreso Soberano de Quito, se proclama la existencia del estado independiente de Quito y Monseñor el 'Caleño' ratificado como su primer presidente.

Luego sabemos que sobre las colonias del nuevo mundo se ciñó la nefasta "Reconquista" de Morillo, ante ésta perspectiva despachan desde Lima, al general Toribio Montes, con un gran ejército realista que derrota a los patriotas en la batalla de Mocha, lo que hizo que los restos del ejército y la dirigencia de la revolución se atrincheraran en Ibarra.

Hasta allí llegó el presidente Cuero y Caicedo, para preparar la resistencia de la embestida de los realistas, la batalla de Ibarra del día primero de diciembre de 1812 fue cruenta y se perdió ante la inmensa superioridad de las fuerzas de Toribio Montes 

José Cuero y Caicedo, fue traicionado por unos curas mercedarios pero logra huir, a los pocos días se entregó en Quito y fue puesto en cadenas y enviado a Cádiz para ser juzgado por traición al rey. Pero nunca llegaría a su destino puesto que durante la travesía enfermó de pulmonía y murió a los 80 años en Lima en cuyo hospital fue sepultado, hasta que en 1937 fue ubicada la cripta con el cuerpo del 'Caleño' en el hospital limeño de San Andrés... y esa fue - muy someramente- la cinta de su vida que hoy con respeto les recuerdo.

Un patriótico abrazo. 

Hortensio.

Post scriptum: Dos detalles... El manifiesto de independencia termina con ésta sentencia: "juramos a la faz de todo el mundo la verdad de lo expuesto. Hombres buenos e imparciales, de cualquier nación que seáis, juzgadnos. No os tememos ni debemos temeros".

El prelado caleño firmaba sus decretos presidenciales de ésta singular manera: "Joseph por la gracia de Dios Obispo y por la voluntad del pueblo, Presidente del Estado de Quito."












domingo, 26 de julio de 2020

Y así pasará...

La vida es corta, el reloj un embustero,
todo lo que importa no se compra 
con dinero.
Sharif.

Un Plácido domingo de cuarentena, hoy desde ésta 'distimia', con el 'síndrome del submarino' (bueno,exagero) y desde luego tratando de manejar ésta 'fatiga del encierro', con la manifestación lógica y marcada por una incipiente depresión endémica, una reflexión de esas que no se entiende muy bien porqué se escribe... es un desahogo y nada más.


Cuando mueras, no te preocupes por tu cuerpo... tus parientes, harán lo que sea necesario de acuerdo a sus posibilidades para que tengas una digna despedida. Ellos te quitaran la ropa. Te van a lavar. Te van a vestir con tu mejor traje. Te van a sacar de la casa y te llevaran a tu nueva dirección. Y muchos vendrán a tu funeral a "despedirse". Algunos cancelarán compromisos y hasta faltarán al trabajo para ir a tu entierro.

Un entierro Vikingo...

Tus pertenencias, hasta lo que no te gustaba prestar, serán vendidas, regaladas o quemadas. Tus llaves, tus herramientas, tus queridos libros, tus Cds. y tus zapatos, toda tu ropa... así terminarán y tenlo por seguro que el mundo no se detendrá a llorar por ti. La economía continuará, en tu trabajo serás reemplazado y alguien con las mismas o mejores capacidades, asumirá tu cargo. Si lograste pensión alguien con vocación de Ley, se quedará con ella pues nadie sabe para quién trabaja.

Tus bienes irán a tus herederos... y no lo dudes que seguirás siendo citado, juzgado, cuestionado y criticado por las pequeñas y grandes cosas que en vida hiciste. Las personas que te conocían solo por tu semblante dirán: ¡Pobre hombre! o ¡Era un buen tipo! y cosas por el estilo. "No hay muerto malo" decían lo abuelos. Los amigos sinceros te llorarán algún tiempo pero luego regresarán a la risa.Tus "amigos" esos que te convidaban a las farras, se olvidarán de tí más rápido que un suspiro y tus animales se acostumbrarán a su nuevo dueño.

Tus fotos, por algún tiempo quedarán colgadas en la pared o seguirán sobre algún mueble, pero luego serán guardadas en el fondo de un cajón en donde quedarán olvidadas. Alguien más se sentará en tu sofá y cenará en tu mesa. El dolor profundo en tu casa durará un semana, dos o un mes y tu vacío se hará sentir por mucho tiempo, un año o más... Después quedarás añadido a los recuerdos y entonces, tu historia terminó.

La despedida ante la tumba...

Terminó el viaje entre la gente, se terminó aquí. Aquí en éste mundo. Y comienza tu historia en  una nueva realidad pues tenemos la esperanza innata de creer con fuerza, con mucha fuerza que hay 'algo más allá de la muerte'. No todo puede terminar así... no es justo; hasta el más escéptico, tiene por allá muy en el fondo de sí mismo una leve esperanza verde, esa misma que se asomó tímidamente a la caja de Pandora, después que dejó escapar todos los males del mundo. Sí, ante la "Gran Resignación" no queda más que rendirse.

Entonces, esa vida- tu vida- esa a donde no te pudiste mudar con tus cosas, esas que fueron muy tuyas aquí, de nada sirven pues perdieron todo el valor que tenían... como tu cuerpo, que bien o mal te mantuvo vivo mientras cruzabas por el hilo de tu tiempo; o la belleza que subsistió desde los ojos de quien te amó. La apariencia tan efímera; el orgullo de tener cierto apellido, la comodidad que te daba el dinero; el crédito y la posición social que te daba la cuenta bancaria;  todo perdió valor, la casa, las fincas y los autos.


Y las profesiones con sus títulos y diplomas, los trofeos y las medallas. Pero y ¿tu esposa con la que te casaste y formaste una familia?, también así como tus hijos, los lugares queridos y los verdaderos amigos, todo pero todo, pierde valor ante la "Gran Resignación". Ya lo decía aquel loco genial que renunció a su muy opulenta heredad para vivir en la más absoluta indigencia mística, Francisco de Asís: "De aquí no te llevarás lo que tienes. Solo te llevarás lo que diste". Entonces trata de disfrutar lo que tienes aquí y ahora porque para nuestra desgracia, jamás nos vamos a enterar de nuestra fecha de caducidad...

Un abrazo pandémico si es que pasas por aquí.

Hortensio.

Post scriptum: Ese diminuto asesino de la familia de los 'corona virus' Covid 19, ese que llegó para quedarse, acabó por dañar el concepto de entierro que teníamos y nos conminó a la bárbara costumbre de la cremación. ¡Que así sea!












lunes, 20 de julio de 2020

"María la Tifoidea".

Para quien tiene miedo,
todos son ruidos.
Sófocles.

El hombre más peligroso
es aquel que tiene miedo.
Ludwig Borne. 
Otra vez aquí, desde Serrezuela, en un Plácido domingo de pandemia, hoy les contaré de cómo la ciencia médica sanitaria y detectivesca descubrió - gracias a la investigación del ingeniero civil  y sanitario George Soper - lo que en esa época, comienzos del siglo XX se conoció como la paciente cero, sin síntomas de una enfermedad epidémica de una sola portadora y que hoy conocemos como asintomática, ese fue el caso de Mary Mallon, conocida como la primera persona a la que se identificó como "portador sano" de los patógenos asociados con la fiebre tifoidea.

La tifoidea...

Esta irlandesa, había llegado a New York, huyendo de la hambruna de su país en 1884 y comienzos de siglo empezó a trabajar como cocinera en las casas de personas adineradas de la gran ciudad; por donde trabajaba iba dejando un rastro de contagiados que enfermaban gravemente y algunos morían, cuando estallaba el brote huía y se empleaba en otra casa y así sucesivamente hasta que en el año de 1902 éste detective se dió cuenta de que ella era el elemento común entre los numerosos brotes y contagios cuando después de 30 casos la ubicó.

Estados Unidos y quizá el mundo no conocían caso alguno de un portador asintomático, para estos males como la fiebre tifoidea. Una persona que transmitía la enfermedad sin tener el más mínimo síntoma. Es más, cuando estallaba un brote de la enfermedad temiendole al contagio ella como otros salían huyendo para evitar enfermarse. Por eso era muy difícil detectarla, pero Soper comenzó a sospechar de Mary cuando apareció otro brote en 1907 en Manhattan. Entonces ya no hubo duda, Mary portaba la bacteria.

George Soper, implacable con Mary.

Cuando el investigador le solicitó una muestra de materia fecal fue atacado por la iracunda cocinera que armada de un trinche lo amenazó. Tocó entre varios policías y la bacterióloga Emma Sherman, sacarle una muestra del trasero de la agresiva irlandesa y llevar la muestra al laboratorio confirmando la sospecha de que portaba el bacilo de la salmonella typhi. Era el vector de la epidemia. Para entonces la prensa amarillista que se enteró del caso, la bautizó cruelmente como Maria la tifoidea.

Después de ser aislada en un pequeño cuarto por varios días se dispuso su traslado en calidad de cuarentena a la isla hospital de Riverside. Aislada en una cabaña permaneció tres años. En 1910 logra recuperar su libertad con la estricta condición de que no volviera a manipular alimentos ni emplearse como cocinera...

Mary y Sherman en Riverside...

Durante cinco años no se supo de ella pero era cuestión de tiempo -pensaba el inspector Soper- para que apareciera un nuevo brote... en 1915 apareció y en el hospital Sloane Maternity de Manhattan; 25 personas enfermaron de las cuales dos murieron. Entre las cocineras había una tal Mary Brown, Soper identificó su tipo de letra y comenzó la cacería.

Una vez capturada, en 1915 y de vuelta a la isla comenzó una cruel y larga cuarentena que duraría de 23 años. En 1932 sufrió un accidente cerebro vascular que la dejó paralizada muriendo a los 69 años a causa de un infarto. Esta fue la corta historia de la mujer más vilipendiada de esa época y que murió sintiéndose inocente, Nunca se supo ni cuantos contagió y cuantos murieron por su culpa. Fue un paradigma de los llamados asintomáticos.

Un desganado abrazo de pandemia.

Hortensio.








jueves, 9 de julio de 2020

Nuestra época.

Busca en la sabiduría del pasado 
lo que sea para vivir en el presente.
Farwel.

Plácida primera semana de julio y de pandemia, en éste atípico jueves de cuarentena, de nuevo aquí tratando de volver al ritmo de los días únicos encadenados a ese pasado que quizá no queramos recordar...  pero que ahí están ellos de testigos de una época aciaga en la que nos tocó vivir, y...

"El murciélago" de Vincent van Gogh 

Recordaba una conversación entre dos amigos durante la guerra civil española en que uno le dice a su amigo con tristeza: ¿Porqué nos tocó vivir en ésta época...? ¡guerra, hambruna, miseria y muerte! Y el amigo le contestaba: "Sí, no es justo pero es nuestra realidad y nos toca vivirla". Bueno con éste sencillísimo ejemplo queda todo dicho... No tenemos otra época y ésta es la nuestra, quiérase o no, es nuestra realidad.

No podemos físicamente en nuestras limitaciones, huir a ningún sitio pues 'ese todo' nos alcanzaría y de lógica seguiría siendo nuestra época pues no hay más; parodiando a Chesterton, con él decimos que la libertad en este mundo, es lo contrario de la realidad, pero es sin embargo su ideal. Es un hecho que en la realidad de las épocas vividas por la criatura humana, "no hay nada que esté hecho para durar". Pero ¿todo lo que nos pasa incluyendo el miedo, el deterioro entre los humanos y su medio ambiente, pueden transformar la necesidades humanas? Yo creo que sí definitivamente por lo menos como punto de partida para determinar el paso de una época a otra.

La señora Pandemia...

Lo cierto es que todos los seres vivos de la Naturaleza, saldremos de esta pandemia con otra mentalidad frente a esa moderna época del absurdo consumismo, aunque oscuros intereses económicos persistirán en seguir por las mismas y con más ahínco, en vez de insistir en otra más esquemática y simplificada forma de ver la vida. Ahora, debemos ir más allá tratando de descifrar y explicar el significado profundo de lo que se está gestando en la mentalidad del "hombre de ésta época" frente a las pandemias y las pestes, que nos han acompañado desde el inicio de la vida;  "...no se porqué Dios creó a éstas criaturas, pero en su inmensa sabiduría nos las dejó de compañeras de viaje" - se preguntaba un obispo de comarca con mucha razón y nadie le contestó- yo le digo que en lo del viaje por todas las épocas que ha vivido la humanidad tiene toda la razón, le agregaría que ciertamente nos han acompañado pero, que nos han golpeado y agredido de una forma infame...


''Nuestra época" no ha sido una excepción pero si la más desestabilizadora, ¡cómo una diminuta criatura parásita y asesina puede acabar con la estabilidad económica de una nación, de una región y todo el mundo consumista y sobrevivir a este pesimismo ambiental con la sensación de que lo peor está por venir...?

A ésta hora, la de publicar ésta entrada sabemos que estamos, -frente a el Covid 19-, en territorio desconocido. Tenemos que salir fortalecidos de ésta situación fáctica con otra mentalidad y otra visión de mundo, casi que un nuevo comienzo cuando indefectiblemente consigamos una vacuna que nos dará tranquilidad, será una nueva época de sencillez y simplicidad... cobrarán vida nuevos valores y nuevas formas de ver la vida, surgirán.


Mientras a cuidarnos como un deber ineludible dentro de esa línea inconclusa que reclama una reflexión final aunque quede mucho por decir: Éste virus vino para quedarse y es mejor aprender a vivir con el enemigo.

Un fuerte abrazo virtual..

Hortensio.

domingo, 28 de junio de 2020

El cuarto 2...

Si esas paredes hablaran, dirían cuanto te amé,
pero tristemente no hablan y el cuarto está vació.
H.Farwel

El ruido gutural con sabor a óxido que se hizo desde la puerta del baño al abrirse, le obligó girar la cabeza y el cuerpo bruscamente y tenía razón en las dos percepciones racionalizadas sobre 'ella' cuando apareció bajo el marco... que era vieja y tenía gallardía, y cuando se dirigió hacia él, caminó... más bien se movió con donaire, se agacho y de pie calzó sus zapatos de tacón puntilla, era alta de su misma estatura y le encaró: "puedes preguntar lo que desees..." - se paro frente al escritor con su frente en alto y sus brazos en posición de jarra, es decir las manos posadas en sus caderas...

La cafetería de la esquina...

 Se quedó observándola en silencio, trató de hablar pero siguió mirándola, escrutándola, tenía una belleza marchita pero, "como toda belleza en decadencia refulgen aún los brillos de otrora", lo aturdió. No sabía como iniciar el interrogatorio, las palabras se agolpaban en su mente pero no podían salir de su boca... esa mirada de altivez lo desconcertaba; pudo mirarse en sus ojos verdes claros que parecían cansados cuando parpadeaban, retiró la mirada y fijándola en el vacío le pregunto: "¡Como te llamas...! -su voz se quebró al intentar seguir y no pudo - . "Ana Belén y nada más" -contestó con su suave voz.

Ante el silencio que siguió al nombre, Ella volvió a hablar para decir un: "Gracias, me voy" y se terció una pequeña cartera de cuero color marrón y se dirigió hacia la puerta. "¡Espera!" -le dijo sin saber que decirle- regresó al cuarto y del armario saco un dinero que tenía entre las páginas de un libro de poemas... : "Aquí no hay nada que tomar, y la cafetería de la esquina ya estará abierta". Bajaron las escaleras que estaban apenas iluminadas por un bombillo que daba una luz amarillenta y mortecina,  alcanzaron la puerta principal del edificio.

La mañana estaba fresca pese a la hora, caminaron hacia la esquina y efectivamente la cafetería olía a ese aroma enervante de café recién hecho, todavía no había clientes cuando Ella le dijo: "Pídeme una bretaña fría" de nuevo esa voz tan fina y pausada denotaba que era una persona salida de un ambiente fino. -:"Por favor - ya una mujer muy joven había llegado a la última mesa del local- una bretaña y un tinto doble" - "¿algo más de cafetería...?- la miró en busca de una respuesta y el movimiento de su cabeza decía un no- "¡quizá más tarde, gracias!"

Pablo Picasso... Bailarina de Ucrania. 

Eran cerca de las siete de la mañana cuando sus miradas se fundieron y no dejaron de mirarse hasta cerca de las once cuando pidieron la cuenta, fue un interrogatorio mutuo, sincero como nunca comenzando con la edad, él de 29 y Ella de 64 años que no le hacían demeritar esa belleza ida. A los pocos días estaba instalada con sus precarias pertenencias en el aparta- estudio de Abelardo, lo transformó con la venia y ayuda de él mismo. Lo primero que hicieron fue comprar una cama de verdad y el somier fue a parar a un cercano contenedor de basura, a las pocas horas ya había desaparecido con todo y su historia, pintaron de blanco marfil las paredes de colores viejos y hastiados y el ambiente recobró, -poco a poco- un aspecto de acogedor agrado... donde el poeta pudo por primera vez en su vida, sentir ternura por otro ser... y volvió a escribir.

Asumió que nada ni nadie podía ver con sus ojos la diferencia entre lo anti-estético y lo afectivo. Y Ella no solo había tocado su puerta sino que entró para quedarse y fue feliz. Una mañana Ella lo llamó a la sala y le dijo, " -La noche que nos conocimos allá en ese bar, me hiciste escribir en ésta servilleta que acabo de encontrar en el fondo del bolso marrón, una palabra..." Le estiro la mano con la servilleta aún doblada; con la delicadeza de estar ante un papiro antiguo, lentamente la desdobló y en ella se podía leer en una hermosa caligrafía: "Gerontófilo".

Ella se le murió 13 años después...


Si pasas por aquí llévate mi abrazo.

Hortensio.











domingo, 21 de junio de 2020

El cuarto.

Toda habitación, tu cuarto debe ser por si
solo anónimo y muy privado; es lo más
privado que hay en el mundo pues ahí
está la cama y está el amor...
                                  H. Farwel.

A
quella mañana "El resentido" sintió que era un amanecer como cualquiera otro, despertó sobresaltado e inquieto, pero tenía aún el sueño pegado a los ojos cuando se miró al espejo del baño después de haber devuelto sus cargadas ureas al mingitorio, pensaba que era muy temprano todavía cuando apenas estaba aclarando la aurora. Se mojó la cara con el chorro de agua fría que caía por el destartalado tubo, y que recogió en sus manos...

El cuarto de Vincent van Gogh
 
El sueño persistía, sentía cansancio y debilidad. Una sed desesperada le asaltó, lo acosaba. La noche anterior - pensaba- debió ser como casi todas esas bohemias, largas muy largas hasta el amanecer, y el regreso frío muy frío hasta la puerta del edificio en donde quedaba al que él llamaba "mi aparta-estudio" ese que había heredado de su padrastro y amigo de movidas ingestas de alcohol. Buscó algo que tomar para paliar la sed... no encuentra nada salvo una lata de cerveza a medio consumir, sin dudarlo la tomó de un sorbo, el amargo lúpulo y la falta de gas le hizo hacer un gesto de asco...

Pero el sueño persistía, la verdad hace años que no duerme, solo dormita; vive en un duermevela continuo en el que el día se le confunde con la noche. De nuevo se dirige a eso que llama cama donde echaba su cuerpo en busca de descanso, -en realidad era un 'somier' doble botado en el piso de una esquina del cuarto- y en el mismo sitio en el que 'murió su viejo' de un ataque o coma hepático resultado de una severa cirrosis que cargaba hacía años. Las paredes están pintadas de colores viejos y hastiados que se asomaban gracias a un pequeño rayo de luz que se filtraba por la abertura de la mitad de una cortina de raso azul que colgaba desde lo alto ensartada en un tubo de hierro galvanizado y que tapaba la única ventana de aquella habitación.

La herencia de su padrastro...

De regreso al cuarto en busca anhelada de su 'cama', nota que hacia la pared y entre sus ajadas cobijas hay un bulto... la angustia se apodera de su cerebro agitado y adolorido por la resaca; en décimas de segundo su mente empezó a divagar por un sin fin de posibilidades inescrutables. ¿Quien será? de dónde salió, la 'laguna etílica' lo estaba volviendo loco. Miraba y no se atrevía a mover el bulto que respiraba fuerte y pausadamente; repasó  con la mirada la pequeña estancia del cuarto y encontró una pista que lo alivió por el momento, unos zapatos de tacón, era una mujer. La duda llegó de nuevo: "¿y si es un transexual, qué?

La decisión estaba tomada, puso sus rodillas en el extremo derecho de somier y halo con fuerza las cobijas dejando al descubierto un cuerpo que en medio de la penumbra mostraba unas piernas muy blancas casi que brillaban, estaba vestida al igual que él... descartó el sexo. Algo llamaba poderosamente la atención, el pelo era blanco también. En esos largos y eternos segundos la mujer empezó a darse la vuelta hacia él y con un ¡hola...! muy suave y femenino tranquilizó un poco 'su ánimo' perturbado como si esa palabra mágica fuera una disculpa para que éste empezara su correspondiente interrogatorio. Su cara no le era familiar y la penumbra no le dejaba mirar bien ese rostro "enigmático" si así decir se puede.

Pero adivinaba sin temor a equivocarse que se trataba de una mujer anciana. Una idea lo atacó al instante y buscó la palabra que no pudo encontrar por el momento. "¡Hola...! contestó en automático. Un silencio pesado como el hierro llenó el espacio que mediaba sus cuerpos. Él lo rompió: "Perdóname - la empezó a tutear - pero no me acuerdo quien eres. Anoche bebí con frenesí como si mi mundo se fuese a terminar; y tengo un paréntesis enorme donde puede caber cualquier cosa, ¡me enlaguné! y no se que haces en mi cama. No te ofendas, es que no puedo recordar nada. ¿cómo llegamos hasta aquí y en dónde estábamos? porque de seguro estábamos los dos".

Ese era su aparta-estudio

Se incorporó y fue hacia la ventana con la intensión de abrir la pesada cortina de raso azul. "¡Espera! -de nuevo su voz lo detuvo-: "¿hay un baño por aquí?". Su dedo indice derecho y su mirada marcaron la ruta, - : "Sí allí en el fondo". Con alguna dificultad gateó hasta los pies de la "cama", se sentó y se irguió, era más bien alta y caminó con lenta gallardía -eso le pareció- cuando desapareció tras la puerta del baño. Decidido abrió de par en par el trapo azul que tapaba una ventana de vidrios sucios cubiertos de una pátina de polvo acumulado de años, la luz golpeó sus ojos que instintivamente cerró, a tientas buscó la manija y abrió la ventana, una ráfaga de viento frío acaricio su cara descompuesta por el malestar general que sentía... respiró profundo.

Hasta aquí la parte inicial. No te pierdas el desenlace...

Hortensio. 































domingo, 14 de junio de 2020

¿Qué ha cambiado...?

Cuando el miedo surge en el alma, la
pone a vagar por túneles de irracionalidad.
Farwel.

En esta tarde sabanera y disfrutando de un tranquilo Plácido domingo, me encontré dos curiosidades históricas, una entrevista a 'Gabo' y una página muy corta pero sentida de la escritora Neogranadina, Soledad Acosta de Samper, que viendo el panorama político de su época, solo atina en escribir en su diario lo que está viendo y sintiendo en ese momento de la historia de Colombia, como un legado a sus generaciones futuras, nosotros... sin más leámosla:

Doña Soledad...
"Todo el mundo es de mala fe. ¿Cuando encontraré un ser, una conciencia pura? Pero en política ¿donde esta la buena fe? Se fue, dejó este mundo, huyó apresurada ¿Pero donde? tal vez en algún corazón se habrá, la triste, refugiado ¡Pero dónde encontrarla, adónde buscarla! ¿Se fue, despareció de esta tierra! ¡Intrigas! ¡Engañar, ésto es lo que llaman ser astutos, tener talento!

Estas cosas las cuentan como gracia y las llaman servir a la Patria: ¡Pobre país, donde los engaños son borrados, y los intrigantes ensalzados! Cuando ven trampas en un partido opuesto dicen que es un horror, que no se debían permitir tales cosas, todo porque no pueden ganar, porque encuentran que son más astutos que ellos; pero cuando suceden las mismas cosas o tal vez peores, en el partido al que pertenecen, entonces callan."

Diario Intimo de Soledad Acosta: Un pasado presente. (Página 51) 1853
Y me pregunto... ¿Qué ha cambiado? desde esa segunda mitad del siglo 19...?


 
En 1969 el ya candidato al premio Nobel de literatura, Gabriel Garcia Márquez, concedió una entrevista a la revista española Cíclope. Transcribiré sus notas, pues bien vale la pena conocer esta faceta de nuestro Nobel, que dos años antes había publicado su novela "Cien años de Soledad" y en la que da cuenta de avistamientos de varios discos como lo dice Úrsula Iguarán...

"Lo han matado a traición - precisó Úrsula- y nadie le hizo la caridad de cerrarle los ojos".
Al anochecer vio a través de las lágrimas los raudos y luminosos discos anaranjados que
cruzaron el cielo como una exhalación, y pensó que era una señal de la muerte.



Los OVNIS de "Cien años de Soledad".

Y el incógnito entrevistador pregunta:

- ¿Qué opina Usted sobre los OVNIS?
- Mi opinión sobre los OVNIS es de sentido común; creo que son naves procedentes de otros planetas pero cuyo destino no es la Tierra.

-¿Cree en la posibilidad de existencia de vida en otros planetas?
- Es conmovedora la soberbia de quienes afirman que nuestro planeta es el único habitado. Creo mas bien que somos algo así como una aldea perdida en la provincia menos interesante del Universo y que los discos luminosos que vemos pasar, en noche de los siglos, nos miran a nosotros como nosotros miramos a las gallinas.

- ¿De donde cree que procedan y quién los dirige?
- Los OVNIS deben estar tripulados por seres cuyo ciclo biológico es desmesuradamente más amplio y fructífero que el nuestro. No se ocupan de nosotros porque acabaron de estudiarnos hace miles de años, cuando se hicieron las últimas exploraciones del Universo; saben tanto de nosotros mismos que inclusive conocen nuestro destino.

- ¿Cree que se informa debidamente al gran público sobre el tema?
- No creo que haya una conspiración de las grandes potencias para ocultar la verdad de los OVNIS. Esto sería atribuirles a los dueños del mundo más inteligencia de la que tienen.

- ¿Por qué los científicos niegan el fenómeno?
-  Son científicos regresivos que niegan la existencia de los marcianos porque no los pueden ver, sin preguntarse siquiera si los marcianos son los microbios que nos hacen la guerra dentro del cuerpo.

El futuro Nobel, concluyo a si la entrevista...


Seguiremos viendo con la boca abierta esos discos luminosos que ya eran familiares en las noches de la Biblia, seguiremos negando su existencia aunque sus tripulantes se sienten a almorzar con nosotros, como ocurrió tantas veces en el pasado, porque somos los habitantes del planeta más provinciano, reaccionario y atrasado del Universo...


Un abrazo cósmico...

Hortensio,























domingo, 7 de junio de 2020

Nevado, el perro de Bolívar.

Los perros son buenos amigos, no
hacen preguntan y tampoco critican.
George Elliot.

Respeta el perro tu silencio
y ladra con tu alegría...
Hortensio Farwel.
Los perros siempre, desde la prehistoria, han estado presente en la vida de los humanos como amigos y compañeros con la hermosa cualidad de la fidelidad y el amor por quien tiene la virtud de tener uno a su lado y a lo largo de la existencia de la vida de ambos sobre La Tierra, son muchos de ellos quienes han pasado a la historia en compañía de sus amos, por sus acciones, más de las veces valientes, desconcertantes y heroicas, cuando los perdemos, perdemos con dolor a un verdadero amigo...




En éste Plácido domingo de cuarentena, después de repetirme varias veces esa escena de la película 'El Gladiador', de la batalla en los bosques de Germanía, en donde podemos ver a este maravilloso y aterrador perro pastor-lobo salir de las llamas, en plena batalla junto a su amo el general Máximus, fue que me acordé del perro de Bolívar... debió ser así, algo parecido.

Una curiosa anécdota histórica que casi nadie conoce, por lo menos en Latino América y tal vez sólo en Venezuela, fue la existencia en la vida del Libertador Simón Bolívar, de un hermoso, fiel y extraordinario perro que compartió muchas aventuras con su amo. Esta es la historia de 'Nevado, el perro de Bolívar' y su cuidador el indio Tinjacá. Todo comenzó en la que se llamo la 'campaña admirable' de 1.813

El monumento a Nevado...

En ese año después de la batalla de Niquitao, el Libertador emprendió el paso por el páramo de Mucuchíes en Moconoque, una avanzada del Estado mayor de Bolívar llega a la hacienda del acaudalado patriota, don Vicente del Pino en busca de pertrechos... pero fueron recibidos por un inmenso perro que mostraba sus colmillos al comandante que desenvaino su espada temiendo lo peor; cómo  nadie salia de la casona y el perro estaba más agresivo... el oficial dio la orden de disparar al animal, cuando iban a ejecutar la orden, la fuerte voz de Bolívar la atajó.

En esos momentos salió el dueño de la casa y calmó al enorme perro. Reconoció al general y le dio la bienvenida, ya atardecía cuando la oficialidad entró en la estancia y fueron agasajados... en medio de la comida Bolívar indagó sobre el perro y don Vicente le contó de la raza mucuchies y que el animal era aún un cachorro, sin vacilar se lo regaló. 

Bolívar agradecido no podía rechazar el regalo que complementó con la presencia de la persona que lo estaba criando, un indio que habían reclutado, su nombre Tinjaca. El futuro Libertador lo llamo Nevado, pues era negro pero su lomo y sus orejas brillaban como las cimas en los nevados de los Andes...

Durante ocho años fue su fiel compañero, en una ocasión le salvó la vida advirtiendo una emboscada, capturado por Boves el sanguinario general realista, que lo quería utilizar para llegar a Bolívar, en descuido de la guardia se les voló y así muchas anécdotas... en la batalla de Carabobo, en plena lucha, derribó un jinete con todo y montura que lo había herido quedando de bajo del caballo, cuando Tinjacá logro sacarlo se dio cuenta de que había sido  atravesado por una lanza, casi al instante su gran amigo el indio Tinjaca fue herido por la metralla... enterado Bolívar de la situación fue conducido al sitio en donde se hallaban sus compañeros de lucha, al llegar el indio le dijo: "Mi general nos mataron al animal" y expiró.

La envergadura de un mucuchui...

Bolívar sin disimular las lágrimas que asomaban a sus ojos, se cubrió y torció las riendas de su caballo -Muchacho- y regresó al puesto de mando. Esta fue la sucinta historia de Nevado el famoso perro de Bolívar.

Un abrazo canino.

Hortensio.




Post escriptum:
Lord Byron, el sutil y afamado poeta inglés, al morir su amigo y fiel perro Boatswain, le dedicó lleno de tristeza y amor, uno de los epitafios más bellos que he leído: "Aquí reposan/ los restos de una criatura/ que fue bella sin vanidad,/ fuerte sin indolencia,/ valiente sin ferocidad,/ y tuvo todas las virtudes del hombre/ y ninguno de sus defectos".