domingo, 21 de abril de 2019

Julia, emperatriz de Roma.

Esposa del más noble de los hombres,
madre del más bello de los hijos.
Asiria Citerea, una luna que no se eclipsa.
Opiano, Cinegético l.6-7

La gran Emperatriz filósofa...
"Julia Domna (170-270) comienza su particular 'cursus honorum' femenino con una doble desventaja: es mujer, y no es romana. Ni Julio César se atrevió a casarse con la extranjera Cleopatra, ni Tito lo hizo con su gran amor, Berenice. La aristocracia romana era un grupo tan orgulloso y cerrado, que incluso a Pompeyo el Grande y a Marco Tulio Cicerón los consideraban "hombres nuevos", unos parvenus. podéis imaginar lo que dirían de una siria que, por sus propios méritos consigue auparse hasta el trono imperial."

Cuando Séptimo Severo (146-211), le hace entrega a su adorada Julia de una moneda de oro con su efigie, quiere decir que ha alcanzado la cima de su vida en contra del 'qué dirán' de esa sociedad tan cerrada y xenofóbica, llena de enemigos; con el advenimiento de su hijo, Caracalla, volvió a la escena pública en la capital del reino, con el título más glorioso dado jamás a una mujer en Roma: 'Julia pia felix Augusta mater Augusti et castrorum et senatus et patrie'...

Pero el objetivo de ésta entrada en éste Plácido domingo, es hacer notar cómo la Gran Emperatriz, se rodeó del más selecto grupo de intelectuales de su época y que sin el mecenazgo de Ella, quizá sus nombres y sus obras se hubiesen perdido para siempre como pasó con muchos intelectuales del Imperio Romano, que eran perseguidos por no encajar con las políticas del César de turno como fue el caso del médico Galeno, el filósofo sofista Flavio Filóstrato de Apamea (170-249) preceptor de sus hijos, Esquines el socrático y Elieno; el poeta Opiano; el gran jurista Ulpiano, y Paulo y Papiano; historiadores de la altura de Dion CasioDiógenes Laercio, y muchos más a quienes trataba de 'consejeros', pero sobretodo conoció a Apolonio de Tiana, por mil relatos que se hacían de Él a quien trató como si fuese un amigo de siempre de quien fue su referente por donde viajaba dentro de la Pax Romana.

Flavio Filóstrato de Apamea, el gran amigo
y preceptor de Julia...

Julia se interesó de tal manera de la vida de Apolonio, que encargó a su amigo más íntimo, Filóstrato para que iniciara una biografía de gran filósofo, desde luego que aunque recolectó gran cantidad de evidencias de su vida, no le daban para una extensa narración de su vida por lo que decidió novelar su historia contando muchas de las anécdotas sobre lo que hizo en su larga vida (100 años). Un día encontraron al 'Maestro' camino de Roma a lo que le preguntaron que iba  hacer allí y este respondió en forma jocosa: "vengo a conocer que especie de animal es un tirano" Era la época en que gobernaba Nerón.

Días después cuando el pueblo de Roma contemplaba con asombro un eclipse, como una predicción les dijo: "Algo grande sucederá y no sucederá". Tres días después, un rayo penetra el palacio del tirano de le pegó en la copa en la que bebía, el pueblo con asombro vio el cumplimiento de lo que había  dicho en su profecía. Había sucedió algo inesperado y violento, pero no había pasado nada pues Nerón seguía con vida. Un día caminaba con sus admiradores y discípulos por una calle de Roma, cuando vio pasar un cortejo fúnebre, era la hija de un 'patricio' muy rico de la capital, Apolonio mandó detener el féretro, se acercó a la niña adolescente, le dijo unas palabras inaudibles al oído y ésta despertó y se fue caminando para su casa. El pueblo quedó estupefacto y padre agradecido, lo colmó de riquezas que él aceptó y de inmediato se puso a repartirlas entre la gente pobre...

El gran Apolonio de Tiana.

Entonces es gracias a esta Emperatriz filósofa que conocemos con mayor acierto por intermedio de su filósofo de cabecera Filóstrato,  la vida de éste gran hombre místico, heredero del gran Pitágoras, fue también el hijo de Tiana, filósofo y humanista, matemático y médico, mago y taumaturgo, geómetra y astrónomo que entregó sus riquezas heredadas a los pobres y predicaba el amor a los demás y luchaba contra las injusticias sociales... un mensaje muy parecido al de su contemporáneo Jesús de Nazaret. Murió tristemente Julia Domna, de inanición, es decir se dejó morir después de la muerte de su amado hijo Caracalla, había sido la más grande emperatriz que conociera el mundo romano y así paso a la historia de la mano del gran sofista y único amigo... Filóstrato.

Gracias Julia por haber existido...

Hortensio.



domingo, 31 de marzo de 2019

El Oxímoron

Déjame en paz, pacífico furioso,
villano hidalgo, tímido arrogante,
cuerdo loco, filósofo ignorante,
ciego lince, seguro cauteloso...
Lope de Vega, Rimas.

Una Coca-cola saludable...

Ustedes no tienen por que saber lo que es un Oxímoron, palabra que resulta extraña a quien no está familiarizado con la literatura y la poesía, extraña pues es una palabra absurda como lo denota su definición; en éste Plácido domingo, voy con una figura de la retórica, el Oxímoron del griego 'oxis' (inteligente o agudo) y moros (romo o tonto) o Contradictio in términis, en latín, es la forma que consiste en usar dos términos yuxtapuestos que se contradicen o son incoherentes entre si y que generan un tercer concepto. Pertenece al grupo de las figuras de pensamiento; el Oxímoron es una contradicción en sí mismo = agudo y romo, inteligente y tonto... es de por si un Oxímoron.

El Oxímoron solo tiene cabida en lo metafórico puesto que su significado literal resulta absurdo e incoherente en otro campo que no sea de la literatura metafórica... la poesía o la prosa novelística, veamos en unos ejemplos clásicos de que se trata ésta figura de la retórica:
Un pensamiento Oxímoron.
La dulzura y la fiereza...

La noche de los muertos vivientes.
El instante eterno de tu beso.
El ladrón honrado.
El ingenioso estúpido. 
Era una copia original.
Se sentía un clamoroso silencio.
Fue una dulce amargura.
Después se hizo una calma tensa.
Una deleitable dolencia.
Fue un valiente cobarde...

Pero cualquiera puede hacer una composición en prosa de un Oxímoron... por ejemplo esta de Farwel, parecida a las rimas de Lope de Vega, que podemos apreciar en ésta entrada:

Un simple Oxímoron.

Vivió muriendo en medio de una sana locura,
pues había oído de un hombre sin rostro que
"para siempre es demasiado tiempo" y de verdad
era un secreto a voces, que no era un político
honesto, más bien un hermoso monstruo...
mezcla de fuerza y delicadeza vislumbrando un
sentido nuevo de la desesperación, presintiendo
el fin del tiempo vivible pues, en ese lapso perdió
ganando todo y cualquier espacio, fue un rico muy
pobre, un ángel que vivió su infierno, un muerto
en vida que solo esbozaba una sonrisa agridulce al
pensar que su vida solo fue una gran tragicomedia. 
                                                          Farwel 2.010




Un fuerte y sentido abrazo.

Hortensio.

domingo, 3 de marzo de 2019

"Lo que quiero ahora"


Los perros ladran a la gente que no conocen,
de manera que no te importe nada si te 
juzgan como si te conocieran.
Hortensio Farwel.

Lo que quiero ahora...

D
espués de haber terminado la lectura de la novela corta "El resto de la vida" de conmovedora sencillez escrita con elegante prosa por la escritora de Gijón (España) Ángeles Caso, recogí unos pensamientos de un artículo escrito en "La Vanguardia", lo reescribo por que de verdad me gustó mucho y lo quiero compartir con Ustedes tal y como fuese publicado en su momento... en éste Plácido domingo Ella solo dice en una sencilla filosofía de vida "Lo que quiero ahora":


Será porque tres de mis más queridos amigos se han enfrentado inesperadamente estas Navidades a enfermedades gravísimas. O porque, por suerte para mí, mi compañero es un hombre que no posee nada material pero tiene el corazón y la cabeza más sanos que he conocido y cada día aprendo de él algo valioso. O tal vez porque, a éstas alturas de mi existencia, he vivido ya las suficientes horas buenas y horas malas como para empezar a colocar las cosas en su sitio. Será, quizá, porque algún bendito ángel de la sabiduría ha pasado por aquí cerca y ha dejado llegar una bocanada de su aliento hasta mí. El caso es que tengo la sensación -al menos la sensación- de que empiezo a entender un poco de qué va de esto llamado vida.

Casi nada de lo que creemos que es importante me lo parece. Ni el éxito, ni el poder, ni el dinero, más allá de lo imprescindible para vivir con dignidad. Paso de las coronas de laureles y de los halagos sucios, igual que paso del fango de la envidia, de la maledicencia y el juicio ajeno. Aparto a los quejumbrosos y malhumorados, a los egoístas y ambiciosos que aspiran a reposar en tumbas llenas de honores y cuentas bancarias, sobre las que nadie derramará una sola lágrima en las que quepa una partícula minúscula de pena verdadera. Detesto los coches de lujo que ensucian el mundo, los abrigos de pieles arrancadas de un cuerpo tibio y palpitante, las joyas fabricadas sobre las penalidades de hombres esclavos que padecen en las minas de esmeraldas y oro a cambio de un pedazo de pan.
Ángeles Caso, premio Planeta de novela.

Rechazo el cinismo de una sociedad que sólo piensa en su propio bienestar y se desentiende del malestar de los otros, a base del cual construye su derroche. Y a los malditos indiferentes que nunca se meten en líos. Señalo con el dedo a los hipócritas que depositan una moneda en las luchas de las misiones pero no comparten la mesa con un inmigrante. A los que te aplauden cuando eres reina y te abandonan cuando te salen pústulas. A los que creen que solo es importante tener y exhibir en lugar de sentir, pensar y ser.

Y ahora, ahora, en este momento de mi vida, no quiero casi nada. Tan solo la ternura de mi amor y la gloriosa compañía de mis amigos. Unas cuantas carcajadas y unas palabras de cariño antes de irme a la cama, El recuerdo dulce de mis muertos. Un par de árboles al otro lado  de los cristales y un pedazo de cielo al que se asomen la luz y la noche. El mejor verso del mundo y la más hermosa de las músicas. Por lo demás, podría comer patatas cocidas y dormir en el suelo mientras mi conciencia esté tranquila.
Ángeles en la actualidad. 

También quiero, eso sí,  mantener la libertad y el espíritu crítico por lo que pago con gusto todo el precio que haya que pagar. Quiero toda la serenidad para sobrellevar el dolor y toda la alegría para disfrutar de lo bueno. Un instante de belleza diario. Echar desesperadamente de menos a los que tengan que irse porque tuve la suerte de haberlos tenido a mi lado. No estar jamás de vuelta de nada. Seguir llorando cada vez que algo lo merezca, pero no quejarme de ninguna tontería. No convertirme nunca, nunca, en una mujer amargada, pase lo que pase. Y el día en que me toque esfumarme, un puñadito de personas piensen que valió la pena que yo anduviera un rato por aquí. Sólo quiero eso. Casi nada. O todo.


Un muy fraternal abrazo...

Hortensio.




















  






domingo, 24 de febrero de 2019

Las cortesanas.

En este último y Plácido domingo de febrero, un saludo muy especial con una entrada que tenía 'entre el tintero' hace ya largo rato... el de las cortesanas y hetairas y sus émulas en estos dos siglos en los que hemos vivido casi todos los que leen éste blog.  Recordemos para que Ustedes puedan recurrir a la investigación, algunas de las más famosas cortesanas o hetairas de la historia, célebres por su espíritu rebelde, belleza, sensualidad e ingenio, audaces y orgullosas que vivieron sus vidas en libertad y sin pedirle permiso a nadie:

Verónica Franco, por Tintoreto.

Aspasia de Mileto, Friné y Lais en Grecia antigua, Mesalina y Escila en Roma, Maria Magdalena, Teodora de Vizancio, Lucrecia Borgia, Batrice Cenci, la poetiza Veronica Franco, La bella Otero, Madame Ponpadour, Eugénie Désirée, Calamity Jane, Sally Salisbury, Cora Pearl, Julia Bulette y Victoria Meurent, Nell Gwin y Lulu White, Claretta Petacci y Eva Brawn,... entre las más famosas.

Émulas de Ellas y no quiero nombrarlas por razones obvias, nuestras hetairas modernas, han entrado al panorama actual de la 'vida política, académica y social' para asomarse  con todo el esplendor de su belleza y vanidad femenina en medio de ésta ferocidad de la competitividad laboral y sexual, desde luego con esa "prioridad" de la estupidez y la banalidad de crear una imagen; no importa en éste 'todo vale'. Hay un decir muy popular para analizar: "No existe carga más pesada que una mujer liviana, máxime, cuando todo se hace por la plata" en donde se desconocen los mínimos preceptos de la decencia y la moral.

La prostitución de élite como se dice ahora o VIP se ejerce ya no como hermosas mujeres prepago, modelos o de las llamadas "lolitas", niñas menores de edad propuestas y ofrecidas a vejetes degenerados que pueden pagar altas sumas de dinero, sino con hermosas jóvenes "damas de dudosa conducta" de buenas familias y educadas en prestigiosas universidades, en una ruptura y relajación lamentable de los valores familiares y sociales que seguramente les inculcaron sus padres... hay un pensamiento anónimo que viene como anillo al dedo: "Desde que el sexo se hizo más fácil de conseguir, el amor se ha hecho más difícil de encontrar", cosa que ha pasado a un segundo plano es decir el amor ya poco importa... ¡Veleidades!

Eso es la condición humana, es el morbo y la frivolidad truculenta de ciertas mujeres - que quede muy claro- algunas mujeres, que han degradado sus principios por buscar posición y poder dentro de una sociedad hipócrita desenfrenada en un consumismo lujurioso desde los cimientos hasta la cumbre de un "capitalismo salvaje", compuesta por unos personajes 'de moda' paradigmas de la estupidez colectiva e ídolos de la ignorancia rampante que con la complicidad manoseada y comprometida de los medios de información y entretenimiento, ponen en evidencia su cometido y en donde el cuidado de la propia imagen social aparece como único sentido. Pero ésta actitud en relación con la felicidad auténtica, es como quien tiene sed y toma para saciarla agua salada.

Una cortesana del Cinquecento
veneciano por Tintoreto.

Estas nuevas "Cortesanas" modernas, por esas insanas ganas de figuración y posición social, que tienen por principio el lema absurdo de que con el dinero y el poder que obtienen dando placer, eso es sinónimo de independencia y "prestigio", es una doble moral que se convierte en trampa, se ven inmersas en problemáticas que degeneran en intrigas, ambiciones, envidias, venganzas, celos y hasta crímenes, en esa eterna dicotomía entre valor y precio, sentimientos e intereses, el erotismo y la genitalidad, pero sobre todo las emociones y la razón.

Se que es todo un tema transgresor y desafiante para la estética y la ética marrullera de ésta sociedad hipócrita y pacata, parecemos habitantes del siglo IXX (19) ; todos los que tenemos 60 y más años, recordaremos las hermosas mujeres-niñas "universitarias" que en Bogotá de los años 60's nos brindaba doña Blanca Barón, una muy agraciada meretriz que nos enseñó a tener gusto al escoger las niñas más bonitas de la ciudad, niñas "decentes" y "cultas", todo esto comportaba los graves inconvenientes de podernos encontrar alguna de esas "niñas" conocidas, familiares de alguien o de uno mismo (con ese cuento nos intrigaba La Doña)... por unos orificios Ellas nos miraban en la pequeña sala de espera en donde nos entretenían con un generoso Whisky y si no nos conocían, entraba ella con un álbum de fotos en donde aparecían tan agraciadas damas y uno podía escoger, todas era realmente bellas, sensuales y muy educadas... la cuenta era verdaderamente escandalosa pero 'bien pagaba la gana'.

Hoy es a otro precio y otros mecanismos que en otra entrada analizaremos, es una promesa... por ahora un fuerte abrazo cortesano.

Hortensio.




Nota: Gracias por esas 55.200 visitas a esta bitácora de cultura y literatura.



domingo, 10 de febrero de 2019

Cada día más es un día menos.

El hombre es el ser por el 
que la nada viene al mundo.
Sartre.

Desde que el hombre viene a la vida
es ya bastante viejo para morir.
Heidegger.

La vida es un esfuerzo inútil que
hay que reanudar cada mañana.
A. Camús.


La gente muere... La vida sigue.

Un feliz y Plácido domingo... hoy con una reflexión ante la fragilidad de nuestra existencia que no es otra cosa que un simple guiño del Universo en su temporalidad al llenar un minúsculo espacio en el que le fue dado vivir moviéndose en el tiempo hacia el horizonte de su finitud en un incesante  fluir de su temporalidad en su precario existir y entonces se presenta la muerte cuando menos se espera, es cuando pienso en la clásica frase de Shakespiare en su Hamlet: "Ser o no ser he ahí el dilema" esto es la angustia del hombre ante el dilema de su fragilidad de estar hoy con vida y en un segundo perderla.

Si la muerte es la cesación de la vida, entonces lo que vale es poder trascender a la muerte y solo el hombre es la única criatura viviente que puede hacerlo... Sócrates, ante la muerte dijo: "...ya es hora de irse: yo a la muerte y vosotros a la vida. Quien de nosotros se encamine hacia un estado mejor, será desconocido por todos nosotros". Así aprendemos a vivir y convivir con nuestra compañera de viaje, la muerte, pues es algo que está ahí y que tiene que ocurrir indefectiblemente puesto que es lo único seguro que tenemos, la vida no tiene repuestos ya que siendo es el más bello, único e inalienable tesoro, no es de ninguna forma transferible.


Un héroe griego ante los dioses del Olimpo, dijo con el pecho erguido de orgullo: "Estoy de paso y soy feliz de ser mortal ya que esto es el verdadero sentido de la vida... morir". Es el estar consciente de nuestra fragilidad lo que hace y pre-supone que tengamos que vivir la vida, pues estamos destinados a cumplir las leyes de la biogenética y el azar como tenía la escuela reduccionista en su interpretación; "El sentido de la vida es la satisfacción de los deseos, pero como los deseos son inagotables, la satisfacción verdadera no existe. Cada existencia es una serie continua de desdichas que cada cual oculta todo lo posible". Y la gente muere por encima del absurdo instinto de conservación que nos hace posible la existencia en este planeta de paso.


Unos cuantos pensamientos sobre este tema que casi nadie toca aunque inevitablemente sabemos que...

CADA DÍA MÁS ES UN DÍA MENOS

La gente muere y queda todo ahí.
los planes a largo plazo y las tareas
de la casa, las deudas con el banco,
las fincas y los auto de lujo que se
compraron para tener estatus.

La gente muere sin siquiera guardar
la comida en la nevera, todo se pudre
todo tiene una fecha de caducidad y 
la ropa de marca queda colgada o puesta
en su lugar...

La gente muere disolviéndose toda la
importancia y títulos y glorias y fortunas
que pensábamos era para siempre y la 
vida continua, las personas superan sus 
penas y siguen sus rutinas normalmente. 

La gente muere y todos los grandes problemas
que creíamos que teníamos se transforman en un inmenso vacío y que los problemas viven dentro de nosotros pues las cosas tienen la energía que ponemos en ellas y ejercen en nosotros la influencia que les permitimos...

La gente muere y el mundo sigue ahí con su caótica presencia y nuestra ausencia no hará la diferencia ni se notará. Somos pequeños pero prepotentes, por eso hay que vivir tratando de olvidar los malos momentos
pues la muerte siempre está al acecho...

La gente muere en un parpadeo pues la cosa es así, los viudos se vuelven a casar, tienen sexo, van de la mano y van al cine y a comer en algún restaurante, somos rápidamente reemplazados en todo, en el cargo que ocupábamos en la empresa y las cosas que ni siquiera usamos son donadas y algunas botadas a la basura...

La gente muere cuando menos lo esperábamos, por otra parte ¿quien espera morir? nadie excepto los suicidas valientes o idiotas. Si la gente conociera su fecha de caducidad tal vez vivirían mejor y todo lo haría hoy, haría el amor hoy, o comiese el postre antes del almuerzo y claro que esperaríamos menos de la gente y perdonaría más, reirían más, sentirían la belleza
de la Naturaleza más seguido, tal vez y estoy seguro que se  querría más al tiempo que al dinero...

Quien sabe, quizá la gente entendiera que no vale la pena sentir miedo o vivir con la tristeza en el alma por cosas banales, leería un libro de poemas, oiría más música y bailaría sin saberlo hacer y sin importar el fatuo del 'qué dirán'
porque el tiempo vuela desde el momento en que nacemos y nos empezamos a oxidar y con destino imparable al socavón de la tumba o a la infame necesaria cremación, pero aún hay gente que vive de prisa sin darse el regalo de percibir lo importante en eso de que cada día más es un día menos...

Piénsalo y tenlo presente... un abrazo muy fuerte.

Hortensio.

domingo, 27 de enero de 2019

El segundo Lázaro.


Plácido y caluroso domingo dominado por el verano impuesto por nuestro "fenómeno del niño" pero aquí tratando de escribir una crónica de algo que ya es historia, la llamé "El segundo Lázaro." todo sucedió en la hermosa ciudad de Cali capital del departamento occidental del Valle del Cauca, en un populoso sector conocido como "El Distrito de Aguablanca" y un deprimido barrio al que llaman eufemísticamente, 'Las Puertas del Sol'...

Era el 15 de diciembre del año pasado, cuando tristemente y desconociendo las causas, asesinaron a un muchacho emigrante de Venezuela, Cesar Alexis Blanco, era su nombre; allí en ese barrio existe una congregación cristiana protestante que se reúne en una humilde morada o 'cueva' como le dicen ellos, para hacer sus cultos...

Lázaro y Jesús...

El día del homicidio el pastor que los orienta, tuvo una fuerte revelación del mismísimo señor Jesús, en donde le indicaba que ese muchacho resucitaría el 18 de diciembre a las 2 p.m. de ese martes. Y pasaron los días muy lentamente como se viven las horas de expectativas, oraban y oraban con toda la fe posible que les infundía el pastor a la congregación, y como "no hay fecha que no se llegue ni plazo que no se cumpla" llegó el añorado martes con un bello y limpio amanecer; 'la cueva' (aquí una necesaria aclaración) que se llama así en honor a un pasaje bíblico: 'La cueva de Adulam' aquella que se describe en 1 de Samuel 24:3-21 y en la que en una ocación el rey Saúl estaba en persecución de David, entró en la cueva a cagar y David, quien se encontraba allí con 400 hombres, sigilosamente se deslizó a espaldas de Saúl y le cortó el borde y punta de su toga y pidiéndole matar, optó por demostrar su nobleza.


Las calles aledañas a la 'Cueva' misma se empezaron a llenar de cristianos de todas partes y curiosos en general, que comenzaron a contar las horas y después los minutos. Llovían los rogativos nerviosos que se convirtieron en gritos y después en berridos histéricos cuando se acercaban las dos de la tarde... "¡Qué Dios haga lo que Él está haciendo!" "¡Si Él quiere es posible!" y consignas de todo lastre e inentendibles; sería el segundo Lázaro, pero con la diferencia de que el Lázaro del Nuevo Testamento no murió, simplemente padecía de catalepsia, se encontraba en un estado de catatonia profunda, y no mostraba signo evidentes de putrefacción, simplemente estaba dormido y nuestro 'Lázaro venezolano' ya empezaba a oler feo muy feo.

Llegó la hora de ese martes y desde luego que no resucitó, sin embargo la gente llena de una fe indescriptible seguían 'chillando' emitiendo berridos histéricos, y el pastor los seguía instigando... esa noche intervinieron la autoridades sanitarias y después de varias reuniones con los adeptos de  'la cueva' lograron inyectarle una buena cantidad de formol, y retirarle la sangre podrida y taponar los orificios eyectores de materia y fluidos altamente nauseabundos...

Una semana después ante lo inevitable, los inquilinos de 'La Cueva' se dieron cuenta que eso de resucitar es imposible y optaron por darle cristiana sepultura al que iba a constituirse -según un pastorcito mentiroso- en el segundo Lázaro, de la historia...
Cosa de fanáticos.

Un resucitador abrazo.

Hortensio.





domingo, 20 de enero de 2019

Citas en la Memoria.


Un muy tranquilo y Plácido domingo, les deseo desde ésta bitácora después de una semana de graves acontecimientos para mi Patria, que es una fuente inagotable de conflictos y la más ferviente soñadora de una Paz duradera y justa... del libro "Citas en la Memoria" de Farwel, hoy voy con algunos pensamientos:

La luna está llena de miradas que se perdieron buscando una respuesta...
                        ***
1°.- La arrogancia ante la equivocación, es un acto nauseabundo, tanto más que la maldita indiferencia, esa que lleva cierto aire de superioridad y ese asco indisimulado para no pedir disculpas.

2°.- Si estás enamorado ya de viejo, mi más sentido pésame... pero eso sí, no rompas la magia que trae esos momentos en que se toque "la felicidad". El momento, siempre el momento...

.- Recuerda: en el camino de la vida, siempre habrá una estación donde poder bajarse si el viaje se complica.

4°.- Todos los seres humanos si son humanos, tendrán que recordar que, amarga es la memoria de la ocasión perdida, en mi caso lo he aprendido tarde.

5°.- Ya lo decía el poeta hispano Machado: "Después de la verdad nada hay tan bello como la ficción."

6°.- Ya lo decía Paúl Gauguin: "Cualquier sitio puede ser 'Te Faruru' (Polinesia) que en el lenguaje maorí quiere decir... 'Aquí se hace el amor', busca un 'Te Faruru' y quédate allí.

7°.- Aunque es importante planificar un viaje, es también inquietante el placer de no planificar lo que la novedad nos puede dar... ¡sorpresas!.

8°.- Todos ocultamos algunos secretos a la 'luz del sol', para no ser juzgados por nuestras debilidades, antojos, miedos y   veleidades...

9°.- A veces los sueños pueden desatar enigmas y resolver dilemas, el arte es saberlos interpretar y es ahí donde comienzan los problemas.

10°.- Recordar es la única manera de detener el tiempo...



11°.- Las mentiras jamás son errores puesto que son decisiones revestidas de intensiones.

12°.- Detrás de todo silencio hay razones de dolor y amor que hay que comprender.

13°.- Aún sigo en búsqueda de ese camino que me lleve a ese lugar al que llamamos destino; me pongo a pensar... ¿acaso no es el camino el mismo destino?

14°.- La vida es una eterna contradicción entre lo que se piensa de la vida y cómo la vives...

15°.- Como buen hipocondríaco tomo pastillas contra todo, contra el dolor, contra el insomnio, contra la acidez, y un gran etcétera... pero no tomo pastillas contra la muerte.

16°.- ¿Quieres no tener decepciones...? sencillo, no te hagas muchas ilusiones y no guardes muchas esperanzas.

17°.- A veces la gente de cierto nivel intelectual, vive su vida creando un prestigio que a la larga solo, -si bien le va-, solo será un recuerdo.

18°.- Es de todos sabido que la distancia entre los vivos y los muertos es de un hilo, que algo o alguien puede cortar por equivocación...

19°.- A la muerte le importa un culo lo que los vivo hagamos o dejemos de hacer...

20°.- La dicha del momento, a menudo se daña por las tontas y estúpidas intransigencias de la gente.


Un abrazo largo y sincero.

Hortensio.

domingo, 13 de enero de 2019

Doctor, qué tiene la niña...?

Si amas a alguien jamás la traiciones,
y si no la amas no la ilusiones, pues no hay
mayor cobarde ante los ojos del mundo,
 que el que sin amar a una persona la ilusione.
(Anónimo)


Una mujer enamorada siempre sufre
por el amor ausente o traicionado.

Y de nuevo en éste bello, soleado y Plácido domingo... Pero anoche sábado, la cosa fue diferente... la discusión de varios amigos que departíamos unas cervezas y una "picadita" como le decimos en Colombia a pequeños trocitos de salchichas, papas a la francesa y chicharrones de cerdo y maní salado, fue alrededor del enamoramiento de los adolescentes ya que un sobrino menor de edad de uno de los contertulios se había escapado con una niña de apenas 13 añitos, movidos sin duda por lo que ellos entendían y sentían como amor. Los encontraron afortunadamente en un pueblo cerca a Bogotá llamado La Calera, en total estado de indefensión.  

Hoy recordando una simpática entrevista médica en que la madre preocupada por el cuadro clínico que presentaba su hija, la lleva al médico. Esto está referido por la bloguera Cruz María Flores en Cefalea en monodosis, y ésta se desarrolla de la siguiente manera:

El médico y su paciente.

- Dime niña. ¿Cómo es el dolor que sientes?

El médico me mira con gesto interrogante; yo miro a mi madre con cara de súplica; mi madre mira al doctor con incertidumbre.

Nunca es fácil explicar un dolor. Más aún, cuando no es compartido. Agacho la cabeza y abro la boca, pero las palabras no se atreven a salir.

- ¿Te duele aquí? - me dice, señalándome el pecho.

Asiento.

-Entonces te duele el pecho.
- No; me duele el corazón.
-Entiendo. ¿Y te duele aquí? - me dice, señalándome la cabeza.

Asiento.

-Entonces, también te duele la cabeza.
- No; me duelen los recuerdos.
- Vaya- dice el médico incorporándose.

Mi madre, con la boca entreabierta y las manos encogidas a la altura del cuello, mira al doctor, suplicando una respuesta con la mirada.

- Señora, no hay nada que hacer; su hija está enamorada.

Un abrazo de amor...

Cosas de la vida real... un abrazo.

Hortensio.







domingo, 6 de enero de 2019

Monterroso.


El genial cuentista...

Placido domingo... hoy con el fantástico cuentista salvadoreño de origen hondureño, Augusto Monterroso, y dos cuentos de antología... El Eclipse y El Dinosaurio, considerado el cuento más pequeño de la literatura universal... es realmente metafórico en toda su interpretación y se ha prestado a toda serie de estudios literarios.

El Eclipse.



Cuando fray Bartolomé Arrázola, se sintió perdido aceptó que ya nada podría salvarlo. La selva poderosa de Guatemala lo había apresado, implacable y definitiva. Ante su ignorancia topográfica se sentó con tranquilidad a esperar la muerte. Quiso morir allí, sin ninguna esperanza, aislado, con el pensamiento en la España distante, particularmente en el convento de los Abrojos, donde Carlos Quinto condescendiera una vez a bajar de su eminencia para decirle que confiaba en el celo religioso de su labor redentora.


Al despertar se encontró rodeado por un grupo de indígenas de rostro impasible que se disponían a sacrificarlo ante un altar, un altar que a Bartolomé le pareció como el lecho en que descansaría, al fin, de sus temores, de su destino, de sí mismo.

Tres años en el país le habían conferido un mediano dominio de las lenguas nativas. Intentó algo. Dijo algunas palabras que fueron comprendidas. Entonces floreció en él una idea que tuvo por digna de su talento y de su cultura universal y de su arduo conocimiento de Aristóteles. Recordó que ese día se esperaba un eclipse total de sol. Y dispuso, en lo más íntimo, valerse de aquel conocimiento para engañar a sus opresores y salvar la vida.

-Si me matáis- les dijo- puedo hacer que el sol se oscurezca en su altura.

Los indígenas lo miraron fijamente y Bartolomé sorprendió la incredulidad en sus ojos. Vio que se produjo un pequeño concejo, y esperó confiado, no sin desdén.
Dos horas después el corazón de fray Bartolomé Arrázola, chorreaba su sangre vehemente sobre la piedra de los sacrificios (brillante bajo la opaca luz de un sol eclipsado), mientras uno de los indígenas recitaba sin ninguna inflexión de voz, sin prisa , una por una, las infinitas fechas en que se producirían  eclipses solares y lunares, que los astrónomos de la comunidad maya habían previsto y anotado en sus códices sin la valiosa ayuda de Arsitóteles.

***
El Dinosaurio.

Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí.


Deseándoles un feliz despertar.

Hortensio.





domingo, 30 de diciembre de 2018

Increíble las cosas que a mi me pasan...!

"las únicas cosas importantes en ésta
vida son las que se recuerdan".
Jean Renoir.

Plácido domingo, éste es un relato cierto que me pasó una tarde que recorría la carretera de Tunja la capital del departamento andino de Boyacá, hacia la capital, la antigua Atenas Suramenricana... Bogotá, y aunque por razones de seguridad en esa lejana época de 1976 no había (ni hay hoy en día) cultura para el auto-stop, no se que me motivó para recoger, en un pueblito intermedio llamado Ventaquemada, a un tipo bien vestido y de sonrisa fácil que me pidió un 'aventón' para llegar a su destino al norte de la capital; no le ví inconveniente pues -repito- no se el porqué me inspiraba algo de confianza. 
El policía y su libreta de multas.

Durante el recorrido la conversación fue insustancial y cordial pues era un hombre afable y con cierta cultura general, todo iba bien hasta que apareció en una leve curva del camino, un retén policial y como de costumbre me pidieron los papeles del carro (coche) sin saberlo por distracción u olvido, el seguro estaba vencido y eso era suficiente para ocasionar 'un parte' es decir una multa honerosamente elevada. Trate por todos los medios de disuadir al policial paro éste se mostró insobornablemente insensible... nada que hacer.

Reanudamos el viaje, pero en medio de mi disgusto la conversación perdió el encanto que traía antes del incidente, ya entrando a Bogotá, por la carretera central del norte, llegamos a un barrio muy antiguo llamado Lijacá (hoy Tibabitá) deteniéndonos frente a una tiendita pues mi furtivo copiloto como retribución al aventón, me invitó a tomar una gaseosa... gustoso le acepté y reanudamos la conversación que había sido interrumpida por el incidente del retén policial...

- Mire doctor, mi nombre es Julio Herrera, de los Herreras de aquí y le estoy muy agradecido por haberme traído hasta aquí 
- Bueno - le dije- Usted vive por estos lados? 
- Sí, a solo unas cuadras de aquí y sumercé, a que se dedica?
- Soy 'visitador médico' y estudio derecho.
- Ha... ya lo decía, tendremos un abogado muy pronto, me interesa.
- Porqué...?
- porque mi profesión es ser carterista y uno no sabe...

Cuando dijo esa palabra, instintivamente me mandé la mano al bolsillo para comprobar si mi cartera estaba todavía estaba en su sitio... y con alivio comprobé que todavía estaba allí. El gesto de angustia no pasa desapercibido por mi eventual copiloto; él se da cuenta y trata de disculparse, pero yo insisto en que no tiene importancia, que lo bueno era que habíamos llegado bien y no había empleado sus habilidades en mi contra, fue un alivio.

El carterista,,,

En esos momentos ya de despedida, mi pasajero Julio, mete la mano a su chaqueta de pana gris y me dice con una sonrisa franca y sincera...

-Gracias mi doctor, no se preocupe y quiero hacerle un regalito por ser Usted tan buena persona.

Estira la mano y en ella - para mi sorpresa- la libreta de multas en donde aparecía entre otras, la multa que me había impuesto el policía unos kilómetros atrás. Con un apretón de manos me despedí desde luego dándole las gracias, arranque la máquina y solo pude decirme con una sonrisa de satisfacción:

- ¡Increíble las cosas que a mi me pasan..



Un abrazo de tranquilidad.

Hortensio.