domingo, 20 de noviembre de 2016

El barco de Teseo...

En este Plácido domingo... la paradoja del barco de Teseo, que es una paradoja de reemplazo, ésta se pregunta si cuando en un objeto se reemplazan en todas sus partes... ¿éste sigue siendo el mismo?


La leyenda fue recogida por Plutarco y es la siguiente:

XXIII.- La nave de treinta remos en que con los mancebos navegó Teseo, y volvió a salvo, la conservaron los atenienses hasta la edad de Demetrio Falereo, quitando la madera gastada y poniendo y entretejiendo madera nueva; de manera que esto dio materia a los filósofos para el argumento que llaman aumentativo, y que sirve para los dos extremos, tomando por ejemplo esta nave, y probando unos que era la misma, y otros que no lo era.

 El problema se convierte en una paradoja, es que es muy difícil saber exactamente el punto en el que una cosa pasa a ser otra distinta si reemplazamos una de sus partes o todas en un lapso de tiempo determinado; ¿pasa lo mismo con el ser humano? Sabemos clínicamente que a lo largo de la vida una persona prácticamente reemplaza todas sus células por otras nuevas y básicamente no hay nada permanente en una persona a lo largo de su vida a excepción de las neuronas, pero no hay certeza de su fisiología a este respecto de renovación.


La obsesión de los filósofos por encontrar verdades inmutables creó este mito con el problema de la identidad... ¿Es el barco de Teseo el mismo o es otro tras haber cambiado todas sus piezas, en un momento de tiempo y espacio? La discusión está servida para tomar partido en la polémica... por mi parte creo que no es el mismo barco aunque su esencia sea y recomiende que es el mismo.

Un paradójico  abrazo, el mismo abrazo.

Hortensio.

lunes, 14 de noviembre de 2016

El asesinato de Étienne Dolet.

Tengo que contarles en éste atípico lunes festivo, un acto de barbarie sin sentido que a cometido de nuevo la Santa, santísima Inquisición, esta vez en contra la integridad de uno de los más connotados traductores de siglo XVI; era el año de 1546 cuando Étienne Dolet de Orléans es sentenciado por ateo, hereje, sedición, blasfemia y publicación de libros prohibidos a la hoguera y junto a él, todos sus libros que servirían para atizar 'la pira infame', ese 3 de agosto cuando solo contaba con 37 años y cumplía años de nacido, en la plaza Maubert de París; fue torturado, ahorcado y quemado, siendo el primer mártir del renacimiento europeo, sólo por 'negar la inmortalidad del alma' en su traducción del Hiparco y del Axíoco, un falso diálogo socrático atribuído por entonces a Platón. 
El fuego purificador de la 'pira infame'...
Este joven erudito, escritor y humanista francés, abogado y editor apasionado de los clásicos como Cicerón, cometió y sin consultarlo con nadie, una pequeña falla de traducción y víctima de los celos y de la mala competencia de los otros editores de París, lo acusaron ante la Inquisición... la gota que rebosó la copa fue la siguiente parte que trascribiré en francés de la época y que lo llevó a su muerte, después de una exhaustiva investigación por parte de los sabios inquisidores, fue éste pequeño párrafo que fue inspirado por el demonio y estas las palabras de 'la discordia' en que las pongo en cursiva:

"Pour ce qu'il est certain que la mort n'est poiunt aux vivant: et quand aux défunctz, ilz ne sont plus: doncques la mort les attouche encores moins. Parquoy elle ne pleut rien sur toy, car tu n'es pas encores prest á deceder; et qyuand tu seras decedé, elle n'y pourra rien aussi, attendu que tu ne seras plus rien du tout"... (después de la muerte que no será nada, en ves de decir, después de la muerte que será)
La calle que lleva su nombre.
Nadie recuerda a sus asesinos.
Qué ironía, en la antigua Grecia que todo era libertad de pensamiento, libertad en las tendencias del pensamiento filosófico y en la creación de las escuelas filosóficas más diversas y en donde la competencia entre ellas era sobre la concepción de las ideas sobre La Naturaleza y sobre la vida... siglos después una iglesia todopoderosa sumió al mundo occidental en lo que se ha llamado "El Oscurantismo" quizá el periodo más nefasto por el que pasó la humanidad atrazándola milenios.

El pueblo de París en la misma plaza en que fuera quemado por la Inquisición, levanto en desagravio un monumento a su figura y en repudio por su asesinato...

El monumento a Dolet en París.
Y nadie recuerda a sus asesinos.

Un sentido abrazo esperando el regreso...

Hortensio.

domingo, 13 de noviembre de 2016

¿Qué diría Dios ahora?

"Creo en el Dios de Spinoza, que se nos revela en la armonía
que rige a todos los seres del mundo, no en el Dios que se
implica en los destinos y acciones de los hombres".

Albert Einstein.

En su libro "Conversaciones con mi guía" de el mejicano Anand Dílvar.... me encontré este bonito poema que dedico con especial cariño todos los 'fundamentalistas' católicos y evangélicos cristianos que conozco y estimo los que eventualmente me leen en cada Plácido domingo como éste, me llamo la atención porque es un llamado a volver a esa fuerza que está presente en toda La Naturaleza que siempre pueden equiparar los creyentes con ese Dios creador del Universo, éste diría sin dudarlo que no lo trataran como a un imbécil... la poesía dice así:
La galaxia 'El ojo de Dios'...

¿Qué diría Dios ahora?

¡Deja ya de estar rezando y dándote golpes en el
pecho! Lo que quiero que hagas es que salgas al 
mundo a disfrutar de tu vida.Quiero que goces, 
que cantes, que te diviertas y que
disfrutes de todo lo que he hecho para tí.

¡Deja ya de ir a esos templos lúgubres, oscuros y
fríos que tu mismo construiste y que dices que son
mi casa! Mi casa está en las montañas, en los bosques,
 los ríos, los lagos, las playas. Ahí es en donde vivo y
 ahí expreso mi amor por tí.

Deja ya de culparme de tu vida miserable; yo nunca
te dije que había algo mal en tí o que eras un pecador,
o que tu sexualidad fuera algo malo.El sexo es un regalo
que te he dado y con el que puedes expresar tu amor,
tu éxtasis, tu alegría. Así que no me culpes a mi por
todo lo que te han hecho creer.

Deja ya de estar leyendo supuestas escrituras sagradas
que nada tienen que ver contigo. Si no puedes leerme
en una amanecer, en un paisaje, en la mirada de tus
amigos, en los ojos de tu hijito... ¡No me encontrarás
en ningún libro! 

Confía en mi y deja de pedirme. ¿Me vas a decir
cómo hacer ni trabajo?
Deja de tener tanto miedo. Yo no te juzgo, ni te critico,
ni me enojo, ni me molesto, ni castigo. Yo soy puro amor.

Deja de pedirme perdón, no hay nada que perdonar.
Si yo te hice... yo te llené de pasiones, de limitaciones,
de placeres, de sentimientos, de necesidades, 
de incoherencias... de libre albedrío.

¿Cómo puedo culparte si respondes a algo que yo puse
en tí? ¿Cómo puedo castigarte por ser como eres, si yo
soy el que te hice? ¿Crees que podría yo crear un lugar 
para quemar a todos mis hijos que se porten mal, por
el resto de la eternidad? ¿Qué clase de dios loco puede
hacer eso?

Olvídate de cualquier tipo de mandamientos, de 
cualquier tipo de leyes; esas son artimañas para
manipularte, para controlarte, que sólo crean culpa
en ti. Respeta a tus semejantes y no hagas lo que no
quieras para ti. Lo único que te pido es que pongas
atención en tu vida, que tu estado de alerta sea tu guía.

Esta vida no es una prueba, ni un escalón, ni un paso
en el camino, ni un ensayo, ni un preludio hacia el
paraíso. Esta vida es lo único que hay aquí y ahora
y lo único que necesitas.

Te he hecho absolutamente libre, no hay premios ni
castigos, no hay pecados ni virtudes, nadie lleva un
marcador, nadie lleva un registro. Eres absolutamente
libre para crear en tu vida un cielo o un infierno.

No te podría decir  si algo después de ésta vida, pero
te puedo dar un consejo: vive como si no lo hubiera.
Como si ésta fuera tu única oportunidad de disfrutar,
de amar, de existir.

Así, si no hay nada, pues habrás disfrutado de la 
oportunidad que te dí. Y si lo hay, ten por seguro
que no te voy a preguntar si te portaste bien o mal,
te voy a preguntar ¿Te gustó?... ¿Te divertiste?
¿Qué fue lo que más disfrutaste? ¿Qué aprendiste?...

Deja de creer en mí; creer es suponer, adivinar,
imaginar. Yo no quiero que creas en mí, quiero que
me sientas en tí. Quiero que me sientas en ti cuando
besas a tu amada, cuando arropas a tu hijita, cuando
acaricias a tu perro, cuando te bañas en el mar.

Deja de alabarme, ¿Qué clase de Dios ególatra crees
que soy?
Me aburre que me alaben, me harta que me agradezcan.
¿Te sientes agradecido? Demuéstralo cuidando de ti,
de tu salud, de tus relaciones, del mundo. ¿Te sientes
mirado, sobrecogido?... ¡Expresa tu alegría! esa es la 
forma de alabarme.

Deja de complicarte las cosas y de repetir como
perico lo que te han enseñado acerca de mí. Lo único
seguro es que estás aquí, que estás vivo, que éste
mundo está lleno de maravillas. ¿Para qué necesitas 
más milagros? ¿Para qué tantas explicaciones?

No me busques afuera, no me encontrarás. Búscame 
dentro... ahí estoy, latiendo en ti. 


Un abrazo de cálida amistad...

Hortensio.

El Dios pintado por Zurbarán.

P.D. : Si lees el Éxodo 20:5 puedes ver que el dios de la Biblia y de las 'religiones del libro' es un ser mezquino y celoso. Y si miramos la primera de Timoteo 2:11- 1, es un detestable ser misógino.

Y lo decía con contundencia el físico alemán Einstein, basado en Spinoza: "No puedo imaginarme a un dios que premia y castiga a los objetos de su creación, cuyos propósitos han sido modelados bajo el suyo propio; un dios que no es más que el reflejo de la debilidad humana" Así demuestra su desdén por ese dios humano creado por las religiones.

domingo, 6 de noviembre de 2016

La felicidad "canalla".

Abstemio: persona débil que 
se niega a sí mismo un placer.
Epicuro siglo V a.C.
En éste primer domingo, Plácido como siempre (hasta ahora) una anécdota del pretérito de Farwel y cómo descubrió que había dos tipos de felicidad que el hombre podía experimentar, una objetiva y la otra desde luego, subjetiva y más allá de no sé dónde y más acá del no sé qué, encontré -decía Farwel- lo que no se me había perdido: "la felicidad canalla"; y cómo un infame postulado cristiano que dice: 'sufre aquí para poder alcanzar la felicidad eterna' sería la antípoda del postulado que Farwel seguiría en todo lo que le restaría de vida: "como no podré alcanzar la felicidad eterna, por lo menos voy aprovechar todo lo que me de la vida".


En aquella época de los años 70's, estudiaba Derecho y Ciencias Políticas en la Universidad católica de Santo Tomás regentada por curas dominicos y en donde pasé 6 años de mis felices y canallas días; allí lideraba un grupo ácrata de unos pocos amigos (5) que llamamos o nos hacíamos llamar clandestinamente "Los Secantes" (ver la figura en el diccionario) éramos tan clandestinos que nunca nos descubrieron y un cura en una comunicación pidiendo ayuda al estudiantado para que nos delataran, llegó a llamarnos "miserables cobardes escondidos en las sombras de su mediocridad"; bueno como decía nos dedicamos impenitentemente a ser unos brutales y 'groseros' panfletarios... no se nos quedaba nadie por "decapitar" y teníamos predilección por los curas y profesores petulantes, soberbios (???) engreídos, sabihondos y archi-católicos. Nosotros muy a nuestro gusto no solamente éramos ácratas sino ateos confesos.


Y basados en un viejìsimo himno - el de Gaudeamus Igitur- que decía: "Alegrémonos ahora que somos jóvenes, por qué cuando lleguemos a la vejez nos tragará la tierra" iniciamos esa secuencia de anarquismo que alcanzó tantos resultados (nefastos desde luego) y que nos dio el conocimiento de lo que llamaríamos nuestra "Felicidad canalla" y en realidad que vivíamos "felices" reuniéndonos en tiendas y tabernas a tomar cerveza y cranear el próximo panfleto y la víctima de turno... Sí, éramos felices fuera del rebaño estudiando a nuestros tres filósofos de cabecera: Epicuro, Séneca y Nietzsche; de ellos bebíamos su sabiduría, su filosofía y sus sentencias para hacer de ellas un altar a la 'felicidad canalla'.

Ella no es otra cosa que el placer y el estado de bienestar por medio del disfrute de las cosas en su 'carpe diem' física y literalmente, la idea surgió de Aristóteles que junto con la idea de dios fueron sus dos grandes aportes a la filosofía y que han perdurado hasta nuestros días (admirable). Y así transcurrían los días en la Universidad... una tarde y "gracias a dios" un profesor nos conminó a leer la obra de nuestro 'santo patrón' Tomás de Aquino , su Summa Theologica; de ella sacamos su idea principal en lo referente a la felicidad (cristiana), decía Tomás basándose en Aristóteles , algo muy de él poniendo su famoso ejemplo: "La felicidad del avaro es el oro, no el goce del oro. Por eso la felicidad es Dios, no el goce de Dios" y sentenciaba : Si no hay algo objetivo no hay felicidad.


Como se trataba de llevar la contraria nos dedicamos a gozar del oro y esa fue la parte subjetiva del problema y que de alguna forma recogió Spinoza y todo ello nos llevó a una referencia  muy especial, a un libro llamado "La religión de la felicidad" del marqués de Lassay que destituyó a la felicidad de su dimensión filosófica y la redujo a algo meramente psicológico, es ir en la búsqueda sencilla del estado de bienestar, es eso de disfrutar de las cosas sencillas y bellas que da la vida, es la búsqueda mundana del bendecido 'Placer'... al sefardita de Spinoza cuando gozaba de ese placer decía que le daba una especie de cosquilleo y se sentía feliz. Séneca sentenciaba : "Todos los hombres, hermano Galión, quieren ser felices" insinuaba que el que no es feliz no es hombre, la esencia del hombre debe ser la felicidad, el que no es feliz pues no vive.


Y tengo que confesarlo, aprendí a entender lo que era la felicidad o el mito de la felicidad, a gozar del 'carpe diem' y de saber retener en la memoria los 'momentos felices' esos que componen mi 'felicidad canalla' el que atenta contra ella es en definitiva un desquiciado que no merece vivir, en fin el haber ideado y formado el grupo "ácrata de los Secantes", al interior de la Universidad de Santo Tomás, hoy en día al recordar a la distancia de los años, me hace revivir esos años en que conocimos la "Felicidad Canalla" y fuimos felices...

Un abrazo ácrata de felicidad canalla.

Hortensio.


domingo, 30 de octubre de 2016

Voy con èsta... dijo el misàntropo.



Si te van a juzgar por un acto
que dejaste de hacer y miras
todos los favores que hiciste
es una imbécil ingratitud que 
no te mereces... olvídate.
Farwel.


Farwel ¿misántropo o resentido?

En una entrevista me preguntó una pasante de periodismo: ¿Farwel, porqué eres un resentido? Le contestó a quien tuvo la idiota idea de decirle al resentido, que cómo era su vida, Él contestó con una dulce diatriba, diciendo... 'Voy con ésta': Sólo desde el abismo del alma se puede comprender que soy un hijo de ésta época de azarosa, acanallada y vulgar existencia... hijo maldito de la historia, sin un objetivo cierto; desarraigado, hastiado y decepcionado pero que sin proponérmelo he tratado de mantener un cierto y estúpido humor negro cuando me río de mi y de mi muy precaria fortuna, de mi infierno personal, vacío y delicioso, con ese agrio olor a nada que despide éste paisaje urbano mal oliente y mortecino en donde me tocó vivir; allí subsisto como un puto misántropo resentido (muy valida la redundancia, me gustó).


Sí, he sido un ermitaño de imposturas y mentiras, cierra puertas y tumba puentes, con un gusto absurdo por esa asquerosa miseria que permanentemente me envuelve, creo ser psicópata irredimible de imaginaciones perdidas, y a veces tengo ratitos de barata felicidad que me los tatúo en el culo para no olvidarlos (así de escasos son) y lo poco de sensato que me queda viene de la oscuridad de mi mente dispersa en fuegos fatuos.

He tratado de dar "amor" pero no me lo reciben... qué será ¿mi mal aspecto empobrecido que huele a gitano? o ¿mi ácida personalidad incomprendida por toda ésta ralea de burdéganos que siempre tratan de huir de mí? no lo sé ni me importa, sin amor se vive mejor pues ni jodo ni me joden. Pero aunque no me lo crea, (y yo tampoco) soy un amante tímido de la belleza que se hace mujer. Por eso, mi querida, loca y chismosa periodista, se que soy un vergonzante iconoclasta odiador de símbolos...

Pero no todo es tan malo, mire que me gusta mucho manosear frases clandestinas y soy un paria estudiante primíparo y permanente lector de libros encriptados; fuera de eso, he sabido contener mi desaforada parafilia de ser un desgraciado pirómano de bosques humanos... contenido muy contenido. Consejero de oráculos paganos y oidor de conciertos de agonías, perdido en rutinas nauseabundas y abandonado de las costumbres sanas y melancólicas. Vivo herido y cargado con las llagas del pasado que no cicatrizan por mi asco y mi resentimiento hacia la humanidad.

El resentido... gangrenado de odios.
¿Cómo pudo subsistir?

Me gusta el ajedrez y siempre trato de moverme a la izquierda de todo, la siniestra es más confiable  en éste aberrante ir y venir sin sentido, camino al muladar de la fosa, pues el tedio que carcome todo entusiasmo por subsistir nos lleva indefectiblemente a una inercia viciosa que todo lo desencaja y todo destruye. Sí, soy un desadaptado social de eso no me queda la más mínima duda y mi pluma siempre será inclaudicable y en una prosapia de sangre seré proscrito por esa justicia amañada que "como perro rabioso solo muerde a los de ruana" (que bello y qué cierto) Sal corrompida en concesiones mezquinas de instantes gangrenados de odios. Sí, en definitiva todo un hijo de puta... puedo decir que he luchado en el olvido mirando siempre para el otro lado para no vomitar mi desprecio.

Pero claro que la vida me ha pegado muy duro no solo en mis huesos y mi carne, sino en el alma que insoslayablemente se ha mantenido aterida a esos ecos lejanos que me tienen a flote en esta soledad, este es el peaje que debo pagar por ser fatalista como casi todos los que se consideran misántropos y resentidos... un cabrón me dijo una tarde: ¡mediocre! y no le creí pues ningún caminador de medianías puede insultar al mundo sin filtros o con tan siquiera  una fina sátira como yo lo hago, y me confundió pues nunca fui ornado con ninguna 'distinción burguesa' solo encontré patadas en el culo... pero, ¿mediocre? ¡jamás! (eso quiero creer).

Thanatos, 'al que jamás se espera'.
Terrible e implacable, ante El
sólo cabe la resignación.

Permíteme concluir diciendo que es triste y hasta absurdo pensar que un solo acto pueda definir toda una vida, eso me pasó a mí ¡no es justo!, por eso sé que la eternidad se detendrá trémulamente para darme un empujoncito antes de que la muerte asome su cara bella, inasible y perfecta...

Final de la entrevista... Silencio pesado como un lingote de hierro. Un ¡gracias! sin más palabras. ¡Hasta nunca...! contesto el Resentido.

Hortensio.

domingo, 23 de octubre de 2016

Cuando callas...

Y de nuevo en éste muy Plácido domingo de regreso con la poesía de los años 80's de Farwel, dos poemas uno 'fatigado' y el otro 'dislocado' que marcan como toda su temática la angustia, la frustración y la muerte; pero en definitiva siempre  y en todo acto en el que escribe prosa y/o poesía, se impone en sus escritos el famoso postulado de la antigüedad: "No soy lo que escribo, soy lo que tu sientes al leerme"...
Tu mirada rasgada de verde.
                                         Cuando callas...

Cuando callas yo ya sé que me quieres decir,
solo basta tu mirada rasgada de verde para intuirte,
sueños perdidos en noches de largos insomnios.
palabras calladas en días vividos con intensidad...


                                         Sé que me quieres decir cuando tus gestos me riñen.
y tu sonrisa inmaduramente coqueta me dicen que
 siempre debo estar pendiente de lo que me quieres decir, 
                                            luego vuelves la cara con una indiferencia
fría, cruda y hasta cruel que entristece mi alma.

Y no encuentro la mirada esmeralda que tanto he amado
porque de nuevo se ha perdido ya
en lejanías a donde viajas con tus sueños inacabados
traspasando fronteras inagotables y sé que me quieres
decir: "¡deja todo atrás y ven a acompañarme en mi 
viaje sin retorno!"

Pero mi mente no atiende a mi voluntad
y mi cuerpo se muestra ajeno a lo que me 
quieres insinuar con esa mirada sesgada
que no se hace de recuerdos ni de palabras...

¡Y aun así sé que me quieres decir y en
definitiva no te voy a acompañar a tu viaje
 sin retorno, el amor no puede hundirse de
la mano de la locura y tu mutismo autista... 

                                                                    Farwel 1986


No hay excusa para salir
a cumplir con su destino...

La excusa.

Se me ha perdido una palabra... ¡la excusa! 
Sí esa, esa que produce incertidumbre
esa que es una palabra lóbrega del ayer y
sin la cual no se si pudiese seguir viviendo...

Pues es una parte presentida de mi mañana,
con toda su capacidad de angustia y magia
con toda la intensidad del poder vivir huyendo
de las afugias de éste hoy perturbado e ineludible...

Siempre dependí de ella y siempre la necesite,
¿como vivir sin una excusa...? no sería vida,
absurdo no tenerla y sentirla en mi bolsillo
pues mi vida ha sido una vil y total excusa...

Tenerla siempre es una decisión válida
desecharla es mi derecho... pero mientras,
¿como haré? ¿Excusa dime dónde estás...?

                                                            Farwel 1989



Un abrazo que rompa... el miedo.

Hortensio.

domingo, 16 de octubre de 2016

¿Puede un hombre ser delicado?

La delicadeza de un alma
siempre derrota a la violenta.
H. Farwel.

El amor aminora la delicadeza  femenina 
y acrecienta la del hombre.
Jean Paul.


La delicadeza de un pétalo
no puede tocar a una mujer...
Es un hecho ya más que comprobado, la delicadeza hace milagros, con una hebra de hilo un niño puede conducir un elefante por un camino, con delicadeza Sherezada - más que con nada- contuvo la iracundia del rey por "Las mil y una noche"  y mil ejemplos más, En éste Plácido domingo, ¿puede un hombre ser delicado en ésta sociedad convencional? y ¿sin perder su "hombría", su masculinidad? ¿Es la delicadeza patrimonio de las mujeres? En realidad no debiera ser así pero está en su naturaleza y es una de sus virtudes quizá la mejor... es como la fragancia de un perfume, debe ser delicado pero a la vez fuerte, duradero e irresistible; es como un samurai, violento y aguerrido... delicado componiendo un haiku a la Naturaleza y al amor.

Pero es un factor sociológico que el hombre deba reprimir y restringir sus emociones de delicadeza.
Es su estatus y su rol de género y ya sabemos que su exageración nos conduce a lo que se denomina comúnmente como "machismo" que lleva al hombre a situaciones de peligro y prácticas temerarias con graves riesgos solo para demostrar su masculinidad. Es demostrar su superioridad sobre la mujer pues, esa es su naturaleza y esos comportamientos sexistas nos han llevado a actitudes y prejuicios que son falacias apresuradas en donde nos restringen la entrada a ese exquisito mundo de las delicadezas, las finuras y las sutilezas y de por si a la fragilidad, ternura y la suavidad...

¿Porqué un hombre debe de privarse socialmente de estos comportamientos que los desarrolla en su más profunda intimidad? Pero no, si un hombre es delicado en su manera de actuar y hablar amablemente, considerado en su trato y sin ofender a los demás, públicamente se juega la posibilidad cierta de que irónicamente sea tachado de homosexual.

Si señores, la delicadeza no es de vergüenza por ser machos, ella se debe cultivar para que éste mundo rápido y convulso, brusco y atemorizante, acanallado y vulgar sea un poco más llevadero; ser decente implica distinción, finura, serenidad, sencillez y respeto; pero a la vez en ese autodominio debe brillar la delicadeza, la suavidad, la exquisitez, la sutileza, la paciencia y el cariño. Esas son las cualidades de un ser delicado contrapuesto al prepotente, egoísta, dominador y despreciable solitario (que así se quedan porque así se lo buscaron) poseedor de la grosería, el autoritarismo rampante y sin sentido, dueño de la vulgaridad, la brusquedad, la indiferencia, la descortesía y la desatención, "indigno de la confianza ajena y caer en el supremo infortunio de la susceptibilidad" decía Ingenieros.
Un guerrero medieval, valiente, rudo y
hasta cruel, creyente y delicado con sus
mujeres en un acto permanente de
guerra y amor.
Ahora no se confunda que un ser delicado por serlo así y porque a si le nace, tenga que ser una persona débil o delicado, melindroso o melancólico en un momento dado, ni asociarlo al mundo femenino ni a su delicadeza natural. Se pueden equivocar y encontrarse con un verdadero y rudo hombre en todo el sentido de la palabra, al que le ha tocado subsistir mental, física y emocionalmente en esta sociedad deshumanizada e hipertrofiada, en donde el maltrato es 'pan de cada día'. Pero eran como 'aquellos soldados de César, que aunque estaban perfumados y atentos a su adorno, no dejaban de ser valientes y de combatir bien...'

Por principio toda persona es respetable y merece ser tratada con la dignidad que se merece y es buscar por estos medios la empatía, la sensibilidad, la cortesía y el humanismo en el trato con nuestros congéneres, es una disposición a escuchar y dialogar con el otro, es la delicadeza la llave de la puerta en donde se encierra la tolerancia. Ya lo decia Youbert: "Donde no hay ninguna delicadeza no hay literatura"

Un abrazo delicado pero sincero...

Hortensio.




domingo, 9 de octubre de 2016

¿Si estás comunicado por qué no puedes dialogar?

Dedicada con especial cariño a
Graciela Gordillo Angulo...
mi amor de primavera.

Qué paradoja más sutil y es la que tiene al mundo en tantos y tantos problemas, pues bien en éste Plácido domingo, ¿por qué no podemos dialogar...? ya se sabe de sobra que la comunicación es un fenómeno de transmisión y de por sí intercambiar información, en la etimología de la palabra comunicar es poner en común algo y además compartirlo... pero ¿dialogar?.

La rutina, enemiga del diálogo. 
Durante toda la entrada mostraré diálogos cortos de personas normales a modo de ejemplos:

Un diálogo de sordos...

La psicóloga: ¿Cómo puedes fingir que no pasa nada teniendo esos cortes en las muñecas?
La suicida: De la misma forma que Usted finge que le importo.

Ya lo dice la sociología: El primer instrumento de la unión es el diálogo. Vivimos en nuestros días la paradoja de la inundación y la sequía simultánea en lo que se refiere al diálogo, ese de hablar mucho y no decir nada, de oír sin escuchar, de encontrarse sin hacer contacto, de repetir sin entender, de usar y abusar de los medios de comunicación sin comunicar nada. Diálogo sin interés, conversaciones sin tema, palabras sin sentido, conceptos sin ideas que solo son acrobacias estériles. El diálogo auténtico, cuando llega a darse, es siempre fecundo porque es el encuentro de dos seres en la claridad del mismo.

Un dialogo de perdón y ¿olvido?...

Ella: Agarra ese plato y tíralo al suelo.
El: Listo...
Ella: ¿se rompió?
El: Pues obvio... si.
Ella: Ahora pídele perdón.
El: ¡Perdón!
Ella: ¿Volvió a ser lo mismo?
El: Pues no,
Ella: ¿Ahora lo entiendes...?

¿Es el baile un diálogo?
¡Claro que sí! es una comunicación sutil de dos cuerpos al ritmo de la música.

Y sigo con las paradojas... ¿cómo es posible que el diálogo que debiera ser el más natural y normal entre personas que viven juntas no se de? La extraña realidad, sin embargo, nos muestra -en una inmensa mayoría- que a veces se hace precisamente más difícil entre ellas. La proximidad crea reparos, la familiaridad engendra retraimiento, es decir padres e hijos, hermanos y hermanas, juntos pero separados. Proximidad física y reserva afectiva, todos ellos mutuos desconocidos, mucha conversación y ningún diálogo. Presencia sin contacto. Parentesco sin entenderse...

Imagen y aviso para gente que vive en el mismo espacio o casa sin encontrarse jamás, que se ven a diario sin acercarse, que hablan entre sí sin llegar a saber nunca lo que el otro piensa. Vecinos sin contacto. Hermanos sin diálogo. Esta es la triste realidad y el panorama dislocado de nuestra sociedad que se retrae y no puede dialogar...

Un diálogo  de tristeza... 

El: ¿Te pasa algo... no?
Ella: No en realidad.
El: ¿Y entonces...?
Ella: ¿Entonces qué...?
El: Tus ojos verdes están tristes.
Ella: Ha sí, es que tienen ganas de llorar.
El: ¿Debe pasar algo... no?
Ella: No, solo que se ha acumulado mucho hielo en mi interior y ahora a comenzado a derretirse.
¿Te pasa algo...?

Lo que hay que dejar bien en claro es en qué consiste la naturaleza misma del diálogo. Lejos de pensar - como es del común - el diálogo no es una conversación, pero mucho menos es una discusión, o un debate. Con el diálogo no se va a convencer a nadie sino a que lo entiendan todos, es hacerse entender en esencia. Y, por otra parte no voy a ser convencido por mi interlocutor, sino a entender su punto de vista (a cosa difícil). Esa es la actitud fundamental del "pobre dialogo que nadie lo entiende" como decía un poeta: No convencer, sino exponer; no ser convencido, sino entender. ¡claro que es difícil! Estas dos actitudes, convencer y exponer, no solo son diferentes sino que incluso pueden ser opuestas... cuando quiero convencer, no consigo que ni me entiendan; y puedo entender un punto de vista sin aceptarlo.

Al dialogar no arguyo, no defiendo, no propugno, mucho menos... ataco, me contento con... exponer.
De ahí que ese diálogo del día a día, ese diálogo entre personas del común, no es de controversia, si fuese así estaríamos en pleno debate, como por ejemplo, el jurídico en donde es un juez investido de toda potestad, el que dirime la controversia basado en las pruebas de cada contradictor. 

No, en el diálogo de nosotros los mortales a diferencia del debate político o jurídico o el diálogo de sordos de las religiones con sus dogmas inamovibles, al escuchar no lo hago con la intención de encontrar los fallos e incurra en lo que diga la otra persona, sino con el deseo verdadero de entender su punto de vista, de sentir como él siente, de 'estar en sus zapatos' o como repetía el filósofo: "de ver con sus ojos".

Un diálogo de amor...

Ella: ¿Me amarás...?
El: ¡Siempre....!
Ella: ¿Y si engordo?
El: Rodaré contigo.
Ella: ¿Y si envejezco...? 
El: Compartiremos el bastón.
Ella: ¿Y si dejo de amarte?
El: Té enamoraré todos los días...


En todo lo anterior está la riqueza y el valor del diálogo: en hacerme el otro y, en consecuencia, en salir de mí mismo y poder considerar una opinión - a la que yo me opongo -, desde el punto de vista del que la defiende. Eso querida mía, es valentía intelectual, es delicado equilibrio. Yo tengo mi opinión y la defiendo; me propongo a oír ahora a quien propugna la opinión contraria y no me pongo a la defensiva, no me cierro ni tengo miedo de escucharla (donde hay miedo no hay diálogo) pues no debo entrar al diálogo con prejuicios ni sospechas.

Después de oír todo lo que hay que oír, cambiare o no de opinión... ahora llevo conmigo su punto de vista, y él lleva el mio, eso son puentes. Al diálogo no le importa eso, pues nunca cesa, dura mientras dura la vida pues es su combustible.Y aunque es imperfecto y no es algo bueno en sí mismo, hay que acogerlo como un mal menor y necesario, ya que se puede transformar en un innegable instrumento de unión y saldría ganando.

Un diálogo  feliz...

El: ¡Te quiero...!
Ella: ¿A cuantas más se lo dices?
El: A muchas...
Ella: ¡Descarado!... ¿a todas se lo dices?
El: Sí, a todas les digo que te quiero.

Con él a mi lado - el diálogo auténtico - habré entendido y entenderé mejor, mientras viva, a mis seres queridos, a mis amigos y porqué no... a mis enemigos.

Un abrazo de diálogo sincero.

Hortensio.

Un sueño llamado Iguazù


lunes, 3 de octubre de 2016

La prosa...





¿Qué podia hacer después de tu
partida cuando quedé roto y en
pedazos? me propuse juntarlos
para hacerme un mosaico vivo
en tu honor...
Farwel.

Ese lugar donde habita el momento...

La prosa, entre los poetas de la antigüedad y la edad media, era tenida como vergonzante por carecer de ritmo y métrica y desde luego no se asomaban por las academias, los griegos no podían entender por qué alguien como Homero, pudo -sin versos - escribir la Ilíada y la Odisea, y siendo tan cultos no entendieron que la prosa, era la forma que tomaba naturalmente el lenguaje (escrito y hablado) para comunicarse con sus congéneres. Afortunadamente todo aquello quedó ampliamente superado y la poesía, la crónica, la novela y todos los demás géneros literarios, la adoptaron y así tomó el lugar que le correspondía en el universo de las letras.

En éste atípico lunes, y a propósito de quimeras, guerra y paz, algunos ejemplos de prosa contemporánea:


De Dario Ruiz Gómez, el poeta y narrador antioqueño, del cual soy su ferviente admirador y amigo, autor del libro "En Tierra de Paganos". De él, esta hermosa pieza que a continuación presento en donde se nota su sentida prosa social contestataria sobre los muchachos de Colombia y de Medellín... siempre "carne de cañón", la llamó:

UN CUERPO DE MUCHACHO

Un cuerpo de muchacho puede medir un metro ochenta en los más altos, los bajos pueden medir uno cincuenta, depende de la edad. A quienes la metralla ha desfigurado por completo, los cuerpos deshechos por las bombas, se les cubre con largos lienzos que remedan el cuerpo ausente. De la albura de las telas ungidas en la noche por las manos de madres y novias, brota el espectro de un desconsolado mancebo venido del reino de la humedad y de la niebla. 

Se escucha el trueno vigoroso de los altos páramos donde nace su origen y la ventisca emparama eternamente las aldeas dormidas. El rostro impávido de los muertos es la máscara de adolescentes que fueron inmolados al dios del progreso. Jamás supieron de éste sacrificio ya que su corazón es tempestuoso y presto, únicamente, al fragor del combate. Los obnubila el atropellado fluir de la sangre por sus sienes heladas: no les fue concedido el don de la palabra para que no los conmovieran las razones del recuerdo que es el único argumento que vence a la muerte.

No llegaron a escuchar los himnos de las sagas para endulzar los labios en el momento supremo ni esperaron a que el juglar venido de los barrios altos pudiera describir la pérfida desventura  de sus vidas lanzadas al crimen y al asfalto.

                                  
                                 

De la profesora Beatriz Miranda Cortes, (columnista del diario El Espectador, a quien leo con dedicación) una joven catedrática universitaria al referirse sobre el resultado del plebiscito, en una prosa deliciosa inmersa en una crónica periodística, algunos apartes...

El impacto del NO en la región. 

     El resultado evidencio una ecuación dolorosa: existe una Colombia que apoya y que financia la guerra y la otra que casi invisiblemente la padece. En el mapa de las votaciones, en los lugares en donde ha habido màs victimas directas de la guerra, el Sí triunfo.
     
El No, visto en el contexto latinoamericano, es compatible con lo que está ocurriendo en la región. Aunque el plebiscito era para que el pueblo colombiano legitimara el fin del conflicto militar màs antiguo del continente, demostró la misma fractura de la mayoría de los países latinoamericanos en sus últimas elecciones; sociedades divididas y polarizadas.
     
     Durante algunos meses, Colombia fue la esperanza de un mundo inmerso en guerras sin sentido. Difícil creerlo otra vez, por màs que digan que los acuerdos de la Habana y el cese bilateral del fuego siguen vigentes. El presidente Santos recordó su responsabilidad con la estabilidad nacional. El líder de las Farc reitero la voluntad de utilizar la palabra como arma de construcción.

     Con todo, entre el sueño y el deseo de paz habrá un camino màs largo de lo que se estimaba, hay que recorrer los terribles escombros de la guerra, no en los campos minados, no alrededor de las potentes bases militares instaladas en Colombia, sino en los muros invisibles construidos en el imaginario colombiano.


Un abrazo lleno de regreso...

Hortensio.

domingo, 25 de septiembre de 2016

La tácita apología de la muerte.

Sí, ya sabemos que de nuevo estamos en este Plácido domingo en donde la poesía de Farwel, entra y
toma posesión del blog, aquí siempre presente la muerte, en esa nostalgia en que Ella, es en si misma la protagonista final de su temática, es la desintegración biológica y es en donde todo acaba... esa es la constante de su poesía que es ver la inutilidad de todo en el auto engaño del Ser y lo irreparable de la fugacidad del tiempo en el espacio en el que le toco, a la fuerza "vivir". Alguien sabedor de estos ajetreos líricos al leer la temática de su poesía concluía -y en eso estoy de acuerdo- que es una poesía existencial sometida a los recuerdos, la angustia y la desesperanza huracanada que se torna obsesiva.  


                                    Inventando la muerte...

Con la soledad del fugitivo 
y la esperanza del vagabundo,
con los labios aridecidos de silencio,
y el corazón cargado de olvidos...

Con el desasosiego de un condenado,
y la angustia de un desahuciado,
con el dolor de un desgraciado traicionado,
y la fe perdida de un apóstata...

Con el afán de un provecto por vivir un minuto más,
y el influjo inexorable del tiempo ya ido,
con el espíritu conturbado de un poeta loco,
y las palabras aromadas de miel de una adolescente...

Con la confesión lacerante de un pobre enamorado,
y esa bondad sincera y desinteresada de un cartujo,
con la indefensa belleza y la sutil ternura de un bebé,
y el sueño perdido y cansado de un alquimista...

Con la inconformidad maldiciente de un Prometeo,
y la rebeldía amorosa y humanística de Luzbel,
con la bella e inefable mirada verde de tus ojos,
y el fantástico sentimiento de amor que no me abandona...

Con ese entusiasmo lírico que inspira tu amistad,
y todo eso itinerando mis ya cansados pasos
alimentando mis pobres deseos anonadados de tristeza,
entonè un lánguido y angustiado plañido fúnebre...

Que es el frío dolor acerado del puñal amargo que
destrozó mi alma llevándome de la mano a inventar
mi propia muerte...

                                                                      Farwel 1989

Mi frío tiempo aterido de miedos...

Tiempos añejos...

Mi tiempo naufragado, mi tiempo malgastado,
aletargado por tan aquí en un eco caducado de
recuerdos anclados en una brisna tormentosa,
caminos inhóspitos de horas grises en sórdidos
                                                                parajes...

Eso fue mi frío tiempo aterido de miedos
habitado de angustias que se ocultan en un
oscuro y profundo pasadizo en donde la escasa
luz y el pesado aire son el ambiente que he de
                                                              respirar...

Esos son mis tiempos añejos que implacablemente
se esfuman aunque se resistan a morir en su sitio
fuente inagotable de frustraciones y desprecios, 
decepciones y amarguras, de tristezas y nostalgias,   
aquellos silencios a los que el cerrojo vil del olvido
                                                                  clausuró... 

                                                                Farwel 1989


Un abrazo simple y fuerte.

Hortensio.