domingo, 7 de febrero de 2016

El Primer Papa Americano.

A raíz de la visita del Papa argentino a México y en éste Plácido domingo... la curiosa historia de un cura capuchino terciario o cómo decirlo mejor: sacerdote de la tercera orden de san Francisco - el canónico y 'gonfalonero' de Senigallia e hijo del conde Girolamo Mastaï-Ferretti y la condesa Antonia Cattarina Solazzi... Giovanni María Mastaï-Ferretti, quien (según él), se jactaba de ser el 'Primer Papa Americano' y hasta chileno, como solía repetirlo "Por que nada de lo que puede ocurrir en los países de allende el mar puede serme ya indiferente". Por otra parte algunas raras coincidencias con Francisco

Nacido en la ya decaída ciudad de Senigallia, la casa solariega de los condes Mastaï-Ferretti, había venido a menos, y él, noble por sus apellidos y abolengos en medio de una 'miseria altiva' de esas de "toma agua y eructa vino" en su palacio ya ruinoso, de muchacho conoció el idioma castellano que tantas aventuras le habría que deparar en sus lecturas de la picaresca española y de la mano de un soldado español herido que llegó a ésta ciudad para recuperarse de sus locas incursiones en la Nápoles hispana, lo aprendió con mucha pasión a leerlo a escribirlo y por sobre todo a dialogar con su buen amigo el soldado español, luego encontró un libro de que cambiaría su vida, "El Criticón" alegoría de la vida humana en una fabulosa critica social del aragonés, Baltasar Gracián y Morales, que recorre todo el ciclo de la vida de un hombre en medio de la crisis de esa sociedad del barroco. 
Mastaï-Ferreti en América.

Con este libro bajo el brazo y curado de su aparente epilepsia, partió hacia Roma el novel aventurero, con algunas cuantas monedas que le regaló su madre, allí con algunas recomendaciones se internó en la fastuosa sociedad romana que lo acogió gracias a sus apellidos ignorando la precariedad casi mísera del apuesto joven conde quien adoraba las invitaciones, no por las hermosas muchachas o el baile al compás de la 'licenciosa novedad de la valse' o los conciertos y recitales sino por la angustiosa llamada de los mayordomos a pasar al comedor en donde podía saciar su hambre atrasada.

En una de esas 'fiestas' conoció a una bella muchacha que lo enamoró de 'prima facie' y todo parece que la cuestión se volvió pasional, hasta que el padre de la enamorada descubrió que su amado 'novio' no era lo que decía y solo era un "condecillo de pacotilla" que no tenía en que caerse muerto y los separó, la decepción fue de 'colapso fatal'... solo pensó en dejar este mundo y al mejor concejo ingresó a la orden mas "humilde" de la cristiandad la franciscana, para perderse en medio de su humildad, voto de castidad y pobreza a la que ya estaba habituado y en la que vivió toda su vida; así se ordenó sacerdote. Si mal no estoy, a Francisco le pasó algo parecido, su novia lo dejó y se fué de cura.

Estando es su aislamiento de humildad y resignación en un oscuro hospicio de huérfanos como mentor, llegó el "milagro" no deseado a su vida; monseñor Giovanni Muzzi, arzobispo de Filipópolis en Macedonia, cuna de Alejandro Magno, es nombrado Delegado Apostólico en Chile por el Papa Pío VII a quien el Libertador Bernardo O'Higgins, quien quería organizar la curia con sacerdotes criollos que dependieran directamente de Roma y no de España y sacar a esos curas españoles, monarquistas, conservadores y revanchistas que atentaban a cada paso la estabilidad precaria de la libertad en aquellas latitudes. Muzzi, jamás ha visto a Mastaï-Ferrara, pero fue muy bien recomendado por un abate amigo en común, ya se podrán imaginar el porqué... sí, su dominio total del castellano y su condición de franciscano, imagen secular de humildad y pobreza que siempre despierta admiración.

Mastaï, recurre a un viejo amigo masón español, caballero Kadoch de la Logia Lautaro de Cádiz, hija de la Gran Reunión Americana de Londres, fundada por Francisco de Miranda y que ya tenía filiales en todas las capitanías y virreinatos del 'Nuevo Mundo'; este singular y antiguo amigo de farras en Roma lo pone al tanto de los acontecimientos de la 'América libertada' y de sus personajes, cultura y costumbres de esas lejanas y agrestes tierras a las que se dispone viajar en la gran aventura de su vida. Le cuenta de Simón Bolívar, de Sucre, de San Martín y del mismo O'Higgins, el estuvo en una ocasión en Cuba y Cartagena y por esto era el más idóneo para ponerlo al tanto y así lo hizo al son de unos tragos de pésimo morapio, que por su poca calidad y alta gradación alcohólica, lo puso a cantar como una cotorra.

Rumbo al mar de Colón...

Así, el 5 de octubre de 1823, desde Génova se hizo rumbo a las Columnas de Hércules y al mar de Colón, cuando leva anclas el navío "Heloísa" (¿la de Abelardo?) camino de América en compañía de Muzzi, don Salustio, secretario particular del Nuncio, el dominico Raimundo Arce, y el archidiácono Cienfuegos, ministro plenipotenciario de Chile ante la Santa Sede en reciente nombramiento hecho por Director General, O'Higgins. La odisea oceánica termina sin novedad cuando hace presencia ante sus ojos las ondas terrosas del Río de la Plata, y atracan en una escala 'técnica' en el puerto de Montevideo. La impresión es decepcionante, en sus palabras :"parecía un enorme establo,...todo era rústico". Luego la llegada a Buenos Aires, la ciudad huérfana por años de un obispo y que "ni siquiera tenía un puerto, sino una mala bahía.." "Las calles, ciertamente eran rectas, como tiradas a cordel, pero demasiado llenas de un barro revuelto, chapaleado, apisonado y vuelto a apisonar, amasado y revuelto otra vez..." "Demasiado olía a talabartería, a curtido de pieles, a pellejo de res, a ganado, a saladura de tasajo, de cecina, a sudor de hijares y sudor de jinetes, a boñiga y estiércol,...".

"Pero, al lado de esto, florecía una auténtica, aristocracia de vida abundosa y refinada -como decía Carpentier-  vestida a la última de París o de Londres". Pero, por desgracia, las modas ultramarinas no llegaban solas y con ellas había llegado la "peligrosa manía de pensar". Y así, no fué bien recibida por Bernardino Rivadavia, Ministro del Gobierno y destacado francmasón argentino, la delegación papal, cuando le hizo saber a Muzzi, que le quedaba prohibido hacer confirmaciones y le invitaba a que continuara su viaje a Chile.
El Aconcagua... en los Andes chilenos.

Y así lo hicieron después de dos meses de hostilidad del gobierno y una muy nutrida afectividad incluso de la nueva oligarquía argentina de ese entonces; a mediados de enero de 1824 los clérigos emprenden el camino hacia su destino... Chile. La pampa infinita, fue su hogar interminable por los próximos días, pareciera que no se movieran ante la inmensidad monótona del paisaje, camino sin fín. Pero al cabo de muchísimos días, el infinito horizontal se convirtió en infinito vertical... habían llegado por fín a los Andes, cuyas cimas se extraviaban entre las nubes casi perpetuas como sus nieves, empezando el penoso y lentísimo ascenso por caminos al borde de acantilados sin fondo y ventisqueras ululantes y llegar a la terrible soledad de los páramos, luego a volver a subir hasta el próximo conjunto de montañas y una vez alcanzado volver a subir y hasta la próxima y entre ellas los inhóspitos páramos, al filo de la cordillera... hasta que un día de esos tantos de intensos fríos, empezaron el descenso por caminos interminables hacia los cálidos verdes valles de Chile... nueve meses desde la partida de Génova, habían terminado, ¡Qué parto...! dijo aliviado el franciscano al ver los primeros campos arados de esa parte del mundo. 

Al llegar los viajeros a Santiago, conocieron la infausta noticia de que O'Higgins, había sido derrocado por su hombre de confianza, el general Ramón Freire, quien los trató con infinita indiferencia y descortesía, pues tenía en mente secularizar el clero chileno; pero para el joven conde, fue de dicha y admiración vivir esos días en Santiago, y al ver esa oligarquía criolla pedante  e ilustrada, optó por una estrategia que consistía en presumirse más liberal que los mismos liberales y le dió resultado, era invitado de honor a las más refinadas tertulias capitalinas en donde despotricaba sutilmente contra contra los filósofos como Voltaire y Rousseau, "habían sido hombres de extraordinarios talentos" pero que "pertenecían a generaciones  muy superadas" y había que ponerse al ritmo de la época... ésto desconcertaba a los jóvenes políticos que veían a Mastaï-Ferreti, como un hombre avanzado a su tiempo y gran inspirador de temas de avanzada, atropellaba a la 'Revolución Francesa' que no la bajaba de ser un acontecimiento dejado atrás y que ya no era en Europa, sino una referencia de gentes de otro siglo: "utópico afán que a nada había llevado, promesas incumplidas, ideales traicionados..." y "eso lo afirmo yo que soy eclesiástico y que ustedes me deben como un hombre encerrado en los límites de un pensamiento dogmático y anticuado" "hay en Europa un liberalismo de nuevo género, un liberalismo situado a la izquierda de la misma izquierda".

Y así se hizo amigo de la vieja y joven aristocracia chilena que se iba compactando en torno de la misión apostólica pero como todo con el tiempo empezó a deteriorarse, el puntillazo se clavó cuando monseñor Muzzi, aplicó una viejísima y obsoleta ley evocadora de tiempos coloniales cuando tercamente se negó a casar a un viejo y viudo aristócrata con su hijastra y se llegó a decir que el mantenimiento de la misión inoperante venida de Roma, le costaba al erario público 50.000 pesos y para colmo de chismes se les consideró espías de la 'Santa Alianza' y se anunció que el clero chileno ya quedaba eximido de toda obediencia a Roma...

Sin embargo el joven Mastaï, seguía siendo admirado por la alta sociedad de Santiago, lo admiraban, lo invitaban y hasta se hizo querer sinceramente por 'los pipiolos' que lo consideraban un amigo... pero Muzzi, ante tal realidad y en un acto de cólera santa anunció que regresaría a Roma ya que su buena voluntad había sido defraudada por el nuevo gobierno de turno. No bastó los ruegos de los amigos del cura-conde, que le rogaban a Muzzi, que lo dejara a cargo de alguna parroquia de las muchas que había en Santiago, que no se lo llevara... el mismo franciscano lo rogó, pero la himillación estaba sobre toda la misión y no solo sobre Muzzi, que emprendió camino de Valparaiso.

Un bergantín atravesando el temible 'Cabo de Hornos' 

Mastaï, quedó devastado, como quedó la ciudad en los dos terremotos que le tocó vivir, afligido le tocó obedecer después de 9 meses y medio de un "agradable apostolado" se puede decir que fue feliz y la gente de chile llegó a quererlo... la despedida fue triste. Y allí, en una fonda portuaria fue invitado a conocer  las delicias y gloriosos sabores del piure, el loco, el cochayuyo y el monumental centollo de la Tierra de Fuego. Y por fín se hicieron a la mar a bordo del "Colombia", velero de buena andanada y sólido casco, desde allí pudo observar fascinado el paso sonoro de las ballenas rumbo al norte, al paso por el paralelo de Valdivia, y se prepararon para emprender y arrostrar la temible prueba del paso del Cabo de Hornos.

"Y allí, ocurrió un milagro: el mar, frente a la más famosa fragua de tempestades, frente a los monumentos de granito negro barridos por mugientes vientos australes, que marcan el término del continente, estaba quieto como las ondas de un lago italiano. El capitán y los marinos del "Colombia" se asombraron ante una paz que jamás habían conocido en tal lugar del globo" bueno, así paso y el regreso fue también de calma.

Con el paso de los tiempos, ese aventurero, progresista y liberal cura de la tercera orden de San Francisco, fue elegido Papa de la cristiandad y tomo el nombre de Pío IX o como lo llamaban cariñosamente Pío Nono y hasta el día de su muerte estuvo hablando y escribiendo en su amado castellano y recordando su aventura por América del sur.


Pío IX el Papa aventurero.

Un abrazo pleno de aventura...

Hortensio.







  
  

martes, 2 de febrero de 2016

El acosador acosado...

En este atípico día y pensando lo que por estos primeros días del 2016 ha pasado en una institución de la mayor importancia para los pueblos y en especial en Colombia,- tan azotada por la violencia y el delito - como es 'La Defensoría del Pueblo'... pues su director fue acusado y suspendido por el delito de acoso laboral y acoso sexual, cosa más lamentable y vergonzosa... ¡Acoso!

La reina y el acosador...

En su defensa habló de haberse enamorado de una 'reina' que fungía como su secretaria privada, de eso no hay culpa, es inherente a la criatura humana enamorarse y por humano es imposible no hacerlo, pero no a la fuerza que desembocó en acoso, imperdonable ese tipo de violencia de manos de una persona que ostentaba esa calidad de dirección en la majestad de una institución de la importancia de 'La Defensoría del Pueblo'... para el pueblo y por el pueblo. Y el reyezuelo se derrumbó por donde no debía.

De inmediato vino a mi memoria un bello, válido y descriptivo pensamiento del escritor Javier Marías, en su novela "Así empieza lo malo" que encaja al respecto... miren Ustedes y evalúen lo dicho:

"¿Por qué habría de querernos el que señalamos nosotros con dedo tembloroso? ¿Por qué ése justamente, como si nos tuviera que obedecer? ¿O por qué habría de desearnos aquel que nos turba o nos enciende y por cuyos huesos y carne morimos? ¿A qué tanta casualidad? Y cuando se da, ¿Por qué ha de preservar algo tan frágil y tan prendido con alfileres, la más rara conjunción? El amor correspondido, la lascivia recíproca, el enfebrecimiento mutuo, los ojos y las bocas que se persiguen simultáneamente y los cuellos que se estiran para divisar al elegido entre la multitud, los sexos que buscan juntarse una y otra vez y el extraño gusto por la repetición, volver al mismo cuerpo y regresar y volver... Lo normal es que casi nadie coincida, y si existen tantas parejas supuestamente amorosas es en parte por imitación y sobre todo por convención, o bien porque el que señaló con el dedo ha impuesto su voluntad, ha persuadido, ha empujado, ha obligado al otro a hacer lo que no sabe si quiere y recorre un camino por el que nunca se habría aventurado sin apremio ni insistencia ni guía, y ese otro miembro de la pareja, el halagado, el cortejado, el que se adentró en la nube, se ha ido dejando arrastrar. Pero eso no tiene por qué persistir, el encantamiento y la nebulosidad terminan, el seducido se cansa o despierta, y entonces al obligador le toca desesperarse y sentir pánico y vivir en vilo, volver a trabajar si todavía le restan fuerzas, montar guardia a la puerta y rogar e implorar noche tras noche y quedar a merced de aquél. Nada expone ni esclaviza tanto como pretender conservar al que se eligió e inverosímilmente acudió a la llamada de nuestro tembloroso dedo, como si se obrara un milagro o nuestra designación fuera de ley, eso que no tiene porqué ocurrir nunca jamás..."

Nada a la fuerza es dable y mucho menos en el amor... no es posible que cuando se acaba la relación, esa 'prendida con alfileres' se recurra a la violencia o al acoso, 'el obligador' no tiene derecho a ser maltratador y menos esclavizar, eso es ponerse al margen de la ley y perder la dignidad que desde siempre acorrala y que, "invariablemente, nos hará cínicos y traicioneros" y nuestra "designación fuera de ley". Y como dice Marías "eso no tiene por qué ocurrir nunca jamás...".

Tan solo un abrazo.

Hortensio.


Post escriptum: Un anciano padre al retirarse de la dirección de la empresa familiar y entregársela a su hijo, solo atinó a darle este emotivo consejo: "Hijo mio, si quieres que la empresa continúe su devenir con paz y éxito, ¡nunca pero nunca vayas a meter el pipí en la nómina!".









domingo, 31 de enero de 2016

Secretos.

En este Plácido domingo, de nuevo con mi amante la poesía -inédita y casi olvidada- de ese lejano 1986 de ese siglo 20... pequeñas poesías en versos doloridos:



                                                           Secretos

Todos tenemos secretos inconfesables
de esos que nos acompañan a través
de los momentos que componen la vida...
están los que dejan una herida que a cada
rato sangra en el silencio de la alcoba,
están los que han dejado una honda huella
que recordamos a cada paso que damos,
y los más, esos que no podemos contar
porque se murieron... en el olvido
que nos dejò el tiempo.

                                 


          Esquirla N° 47

Todo recuerdo preso en la cárcel
de una mente enferma de dolor,
se muere como se muere la penumbra
al roce de los primeros rayos del sol.



El Inventario

En el inventario de toda una vida solo me quedaron...
recónditos deseos perdidos, arrebatos de ambición,
férvidos desvaríos de amor, extremos de postración,
biomas feos de pútrida aniquilación impuesta,
huérfanas de alegría y esperanza, alma en pena,
virus contagiantes de aflicción, dolor de desespero,
quejas bañadas en salmuera de agrios reproches...
eso quedo de mi vida o así la veo y así la siento.

Con ese feo inventario de desventuras anodinas,
me propongo borrar de mi mente enfebrecida,
toda huella de dolor angustiado, de tristeza mortal,
buscando esa cura inasible que nos trae el pasado,
como ese amor que ha muerto y que no puede revivir,
en ese dolor de ausencias de absurdas lejanías;
por esas absurdas ideas concedidas por el dolor,
brindo con vino añejo, vino de olvido... ¡Salud!


    Un plano sin retorno.


El silencio de la Luna en su lúgubre andar
cubre las longas sombras distraídas de la noche
con claridad de plata que hace huir la oscuridad
mostrándonos como en una visión de claridad, la
relación con todo lo que amamos y perseguimos
y con todo aquello que nos parece inalcanzable y
alejado que nos lleva hacia planos sin retorno a esos
espacios ocupados por nuestros caros fantasmas que
se niegan a morir porque si pasa, morimos con ellos.

Y así, en esos pequeños momentos de la majestuosa
noche, el silencio acuna las palabras y las adormece
hasta apagarlas en una impotencia en que ellas para
describir lo que se está sintiendo, solo reconocen la
imposibilidad de una humildad aceptada... inacabada.

Noche, deja que la Luna pálida de amores nos arrulle
en estos instantes de sentida espera de un regreso que
no esperamos, de un instante frío que ya jamás volverá...


Esquirla N° 48

Se había transformado desde su bella foto
en una existencia perpetua de mis adorados
recuerdos perturbándome sin razón y sin
sentido de una manera grata siempre grata...



 Un futuro no nacido.


Y ese rabioso presente caminaba a su lado
sabiendo que Ella se había ido cerrando la
puerta tras de sí a un futuro no nacido... olvido,
dejándole un vacío permanente que ya nada 
ni nadie podía llenar ni mucho menos ocupar.

No había  consuelo posible, solo dolor presente
solo presente que sólo añoraba un futuro incierto,
y porque no hay peor olvido que una memoria
guardada en un inasible presente que no quiere
acabar para darnos la bella libertad de la muerte...

Esa que es término de todos esos 'rabiosos presentes'
y de todas las penas irracionales e infatigables que
la angustia trae para no traspasar sus umbrales en
busca siempre terca de ese futuro que nunca nacerá
esfumándose como quimera que se escondió en el aire.


Bueno, de nuevo un abrazo repetido.


Hortensio.

martes, 26 de enero de 2016

El asesino silencioso...

El solo hecho de existir causa una angustia inconsciente que no se puede describir científicamente aunque se le ha llamado en su conjunto como el 'síndrome del estrés' o 'angustia existencial' otros con más razón lo han apodado 'El asesino silencioso'. Yo, como un simple "hablante lírico" con respeto pero no sin asco, le he dedicado estos degradantes versos en prosa decadente...
        
                         
      Estrès, el asesino silencioso... 

¡Cómo no sentir esa magia que agita el viento!
así es el 'asesino silencioso'... sutil, taimado e infame,
inquietante oscuridad que trae una penumbra de
terciopelo azul, suave, delicada y hasta hermosa
que nos hace recordar nuestra extraña realidad
de angustia y zozobra, temor y desconcierto...

Pero no sentimos su asesina presencia ni su sombra.
Intranquilidad y excitación, deseo y reverencia
que se convierten en un excitante horror que llena
de desconcierto y culpabilidad la existencia...
enmarañada y desequilibrada, angustiada y viva.

 Y ahí está presente en lo más recóndito de nosotros,
 atento a que lo concitemos para mostrar su nefasta cara
para infectarnos hasta la náusea, destrozando nervios y
fingir euforia pero también pesadumbre que no nos deja
distinguir cualquier sensación de la otra, caos y locuras
en esa existencia irrenunciable que no se ha podido vivir...

Esa es su infame y perlática presentación, todos la callamos.
Por que, ¡ha difícil que es vivir! en todo el sentido que
esa palabra implica llegando a la pregunta que es necesaria:
¿Cómo vivir nuestra existencia en éste medio tan hostil?
por que es hostil hasta la física y degradante agresión...

La respuesta no puede ser general, cada quien la vive
a su manera, la siente en su interior como su síntoma
de estar vivo, sensación que casi se puede tocar, oler
y desde luego oírla y verla como un reflejo doloroso...
que de no enfrentarlo indefectiblemente nos asesinará.


Ya con su veneno en nuestra sangre, en nuestras entrañas
a buscar el antídoto.... el más difícil y anhelado de todos los
tiempos, actuales, pretéritos y añorado por el no nacido
e incierto futuro: La Paz... sí, esa criatura pálida hija de
la Tranquilidad y el Reposo, padres que no tienen igual.

Pero, estamos en la Tierra y somos sus creaciones, hijos
de Natura, nuestra adorada madre, la sabia y única maestra
enigmática, bella y misteriosa pero peligrosa y despiadada
que no da concesiones al desadaptado que se dejó abordar
por el abyecto y vil asesino, porque La Naturaleza es así.

Sí, así es nuestra madre Naturaleza... nos da pero nos quita,
si la entendemos sin duda nos adaptaremos y ahí comienza
la lucha por la existencia que será sin tregua sin concesiones
a cada instante de nuestra existencia y porque desde
 el momento prístino en que empezamos a respirar...
 solo oxido tendremos hasta el final.

No cedas ni dejes de luchar contra la degradante impotencia 
que trae el 'asesino' ni te abandones en flaqueza a su mezquina 
tortura velada y silenciosa que siempre invita a la angustia tapada
de desesperante gangrena corrosiva que acaba poco a poco con
la estabilidad emocional, fuego dormido en pedernales negros...

La desesperación, mala consejera.
Y el asesino encuentra el suelo fértil para sus homicidios en  la
deshumanización de una sociedad contraria al bienestar, civilización
masificadora y envilecida de canalladas permanentes que se transmiten
genéticamente entre generaciones presas en las paredes de esa maldita 
y necesaria "civilización técnica" fenicia y mercantilista... antinatura.

Y el asesino silenciosamente tomara tu cuerpo hasta asfixiarlo
si llegamos en definitiva a aceptarlo a que viva en la callada
soledad de nuestros cuartos y en la tibieza de nuestras camas;
es tu responsabilidad, ten presente que el azar no existe, tedio vital
atrofiado compulsivamente, inercia viciosa y esclerotizada, vil
conformidad que mantiene nuestro caos y nos aísla hasta la disolución.

Y así infectados y contaminados nos asomamos a subsistir en el diario
fragor de la existencia y con esa sensación de que algo no anda bien y que,
se está facilitando una rendición más fácil y manipulada aberrantemente
por el 'asesino' a quien le hemos dado pie para que se instale en nosotros;
No hay otra salida, atacar siempre ha sido la mejor defensa, nosotros o él.


Un belicoso abrazo y una lágrima helada...

Hortensio.










domingo, 24 de enero de 2016

La abjuración de Galileo

Cada época de la humanidad ha tenido sus pro y sus contras, pero esa nefasta que va desde la caída del imperio romano a la 'ilustración' y que se ha denominado tristemente como 'el oscurantismo' no tiene parangón ni perdón de dios, en ella se cometieron a nombre de Jesús- Cristo y de una iglesia absurda y dogmatizada por leyes dictadas por la inspiración del 'espíritu santo' (?!!!?) las más atroces y degradantes persecuciones a quienes no estaban de acuerdo a su apestosa ignorancia... éstas normas degeneraron en un santo tribunal de justicia "divina" denominado la Santa Inquisición, autora de crímenes inimaginables, que no son del caso recordar en este preciso momento.
El sabio... humillado.
En este Plácido domingo, con el 'qué bueno' haber nacido en éstos tiempos, un ejemplo de la degradación y humillación a que fue sometido uno de los más ilustres científicos de su tiempo... pocos conocemos el acta de la retractación del sabio (abril 30), para que no fuera quemado vivo en la hoguera; a estos extremos fue sometido y condenado a prisión un 22 de junio de 1633; le dieron una domiciliaria por su lamentable estado de salud y por viejo... miren esto:

"Yo, Galileo, hijo del difunto Vincenzo Galilei, florentino, de setenta años de edad, compareciendo personalmente como acusado ante este tribunal y arrodillado ante vosotros, eminentísimos y reverentísimos señores Cardenales Inquisidores Generales contra la depravación herética a lo largo y lo ancho de toda la comunidad cristiana, teniendo ante mis ojos y tocando con mis manos los Santos Evangelios, juro que he creído siempre, y creo ahora, y que, con la ayuda de Dios, creeré en el futuro, todo lo que sostiene, predica y enseña la Santa Iglesia Católica Apostólica Romana.

Pero en vista de que, después de habérseme intimado judicialmente por este Santo Oficio el mandato de que yo debía abandonar por completo la falsa opinión de que el Sol es el centro del mundo y está inmóvil y de que la Tierra no es el centro del mundo y se mueve, y de que yo no debía sostener, defender o enseñar de ninguna manera , verbal o por escrito, dicha falsa doctrina, y después de habérseme notificado que dicha doctrina era contraria a las Sagradas Escrituras, escribí e imprimí un libro en el cual discuto esta nueva doctrina ya condenada, y presentó argumentos grandemente convincentes en su favor, sin presentar ninguna solución de ellos, he sido declarado por el Santo Oficio como vehemente sospechoso de herejía, es decir, por haber sostenido y creído que el sol era el centro del mundo e inmóvil, y que la Tierra no era el centro y se movía.

Por lo tanto, deseando quitar de las mentes de sus Eminencias y de todos los fieles cristianos la vehemente sospecha justamente concebida contra mí, con sincero corazón y no fingida fe, yo abjuro, maldigo y detesto los antedichos errores y herejías y, en general, todo otro error, herejía y secta que sea en absoluto contraria a la Santa Iglesia, y juro que en el futuro nunca dire o afirmaré, verbal o por escrito, nada que pudiese dar ocasión a una sospecha similar con respecto a mí.

Pero, si llegase a conocer a cualquier hereje o persona sospechosa de herejía, lo denunciaré ante este Santo Oficio o ante el Inquisidor General y Ordinario del lugar donde yo pudiese estar. Más aún, juro y prometo cumplir y observar en toda su integridad todas las penitencias que me han sido impuestas o que me serán impuestas por éste Santo Oficio.

Y, en el caso de que contraviniese (¡que Dios no lo permita!) cualquiera de estas mis promesas y juramentos, me someto a todas las penas y penitencias impuestas y promulgadas en los cánones sagrados y en otras constituciones generales y en particular contra tales delincuentes. Que así me ayuden Dios y estos Santos Evangelios que toco con mis manos.

Yo, el antedicho Galileo Galilei, ha abjurado, jurado, prometido y obligado a mi mismo según lo dicho anteriormente, y en testimonio de su veracidad he suscrito con mis propias manos el presente documento de mi abjuración y lo he recitado palabra por palabra, en Roma, en el convento de Minerva, este día 22 de junio de 1633."

Texto original de su abjuración en su parte final.

 No más que decir... ¿cómo, con que ganas? ha, al salir del tribunal de la inquisició, cabizbajo y apesadumbrado se le oyó decir: "Eppur si muove" (más sin embrago se mueve).

El sabio tratando inútilmente de convencer a su ignorantes
verdugos de que la ciencia no era incompatible con la religión.

Un triste abrazo de indignación.

Hortensio.


P.D.:  359 años, 4 meses y 9 días después de su condena y abjuración, el papa romano-polaco, alias Juan Pablo II, le pidió perdón a la comunidad científica y de por sí a Galileo, el gran filósofo y matemático de Pisa, en una inútil e idiota satisfacción póstuma... que los libres pensadores la aceptamos y que no se vuelva a repetir.

Notificación de la condena

Otra P.D: En 1632 Galileo publicó en Florencia su libro: 'Diálogo sobre los dos Máximos Sistemas, tolomeico y coperniquiano', en el que defendía la concepción heliocéntrica del Universo formulada por Copérnico, frente a la afirmación de que era el Sol el que giraba en torno a la Tierra, que estructuraba el absurdo sistema de Tolomeo y su "antropocentrismo inmanente a su fe en la creación"

  

jueves, 21 de enero de 2016

El pasado no tiene tiempo.

En éste atípico día, te dedico estas letras angustiadas a Ti, aunque ya se que...

El pasado no tiene tiempo.

Quiero verte ahora, para poder inventar futuros posibles
pues es nuestra historia y quiero vivirla cualquiera que ella sea,
y no quiero oír: 'dame un poco de tiempo' apenas un poco, nada más;
pues eso mi querida Señora, es lo que no hay... tiempo.
¿Porquè huimos de la realidad...? es nuestra historia de amor
y no la de su marido y sus hijos que ya te vivieron a más...
deja la farsa que no da sino angustias, deseos frustrados y rabia,
tragar melancolías todos los días no deja sino hastío...

¿Hasta cuando en las sombras...?
Y el paso del tiempo no perdona ni al diablo que cada vez es más sabio
pero más viejo, por eso quiero que vengas sin remordimientos cristianos
pues nuestro amor es ateo y sin culpas ni reproches signados de pena,
y ya que toda posesión trae ansiedad, yo quiero que te sientas libre...
sí libre antes de mustiar tu inmaculada belleza que sería un crimen
de lesa humanidad, y tu longa indecisión me hace daño, mucho daño,
que es mi mal de existir y miedo a esa dictadura del agotamiento vital
que de pensarlo solo da dolor, mucho dolor... dolor de vivir si  ti.

Sí amor, piensa solo en las oportunidades perdidas y sabes que tienes
que tomar el riesgo de ser "feliz" y tener un momento de verdad absoluta;
y por favor no me hagas sentir como el idiota que queriendo cambiar las
circunstancias no pudo o lo peor, no quiso, mintiendose a si mismo
acerca del gran tipo que fue por no haber destruido un "hogar" de rutinaria
fantasía y mentira ¿quien se apiada de ti y de los dos...? ya sabes que no,
no puedo pedir tolerancia pues sería un pordiosero de tu comprensiòn y
me uniría al naufragio inútil de nuestro amor y eso sería imperdonable...

Ten presente que la vida no puede ser una maldita espera que pueda llegar
a extinguir nuestra hoguera, y lo que más duele, cargada de amor y ternura,
no es justo y lo sabes... la vida no va cuando se cree que es dedicarla a otros,
aunque sería válido cuando el amor es honesto y el sentimiento se desborda.
Ahora, el idiota que asimiló el amor al ridículo con la vejez, merece el asco
y la guillotina, ¿que de malo hay en amar a los sesenta, cuando te he amado
toda una vida? y cuando tu, vida mía, tuviste la triste desgracia de ser "amada"
por quien no podías amar y lo peor le seguiste el juego sin poder parar.

Aquí te espero, vida mía... el vino está servido,
El pasado no tiene tiempo, ya lo se, pero, ¿no crees que ya es tiempo de
sacarte la careta del disfraz y no fingir más de lo que no hay?, a qué esperar
qué mas razones tienes para el sacrificio de tu vida... nada más que decir
salvo que lo nuestro fue un delito, si así se quiere, pero jamás un vil pecado...
huye por favor que aquí está mi vida toda mi vida esperándote.

                                                                                                  Farwel 2010



Un abrazo de provecto cariño.

Hortensio.

domingo, 17 de enero de 2016

El camino de la selva. 1.922

                                                                                                                                             A Lucas...
Los milites armados violaron a una humilde estulta porque según decían esas bestias con una descarada acrimonia: "la sensualidad hambrienta los hostigaba" y le causaron serios estropicios a su cuerpo y a su dignidad... eran temas drolàticos muy escasos de estudiar, comenzando por el apelativo de la indígena violada que resumía fonética en el lenguaje de Cambronne: La Merde.

La indígena.

En aquellas calendas estos policías tenían serios problemas de economía doméstica y la alcaldía para el pago de escarcelas que en veces terminaban entre denuestos e improperios contra el alcalde y en el pueblo todo era desabrimientos que tenían refugio en la parla de cafetín... la vida continuaba y transcurría sin que esos seres anodinos se diesen cuenta de su estado melancólico imbuido en la asfixiante rutina.

Así era esa tierra natalicia como le decían con harto cariño arcaico en la triste noche colonial y pasó que por aquellas épocas Misìa Lucrecia tuvo un golpe bonancible por la fortuna, le daban los parabienes como toda la grey, pero la envidia les concedió unos clarones pálidos a los ricachos del pueblo que no volvieron a la fonda de la agraciada y se mudaron al mesón de don Tachuelo, quien tenía fama de estólido pero no de bobo, y Ella en medio de esa saya de seres, se sentía preterida, menospreciada e indeseada.

Eran los ventisqueros de agosto y el embeleco de las cometas llegaron a esos lares y la historia y la tragedia de la pobre indiesita se fue olvidando y todo quedaba atrás olvidado como noticia vieja en un pasquín botado a la vera de un ejido; para Ella, nostalgia y tristezas envueltas en vergüenzas ateridas de asco y dolor. Fue una crónica criminal cerrada y olvidada... ¿donde quedaba la entenebrecida tarde
que terminó con cárdenas de sangre enceguecidas por el alcohol? Justicia mezquina y desviada, puta impunidad. Pareciera que Ella con quebrada y delgada voz de tristeza como verso becqueriano nos dijese:

"Entro la noche y, del olvido en brazos caí.
Cual piedra, en su profundo seno dormí.
Y al despertar exclamé:
              Alguno que yo quería ha muerto."               

Y tras la ordalìa de pasión infame y la impunidad abstrusa, degradante y áspera, zaherida y desvaída, La Merde, indígena de cierta belleza clásica, muy al amanecer cuando apriesa el cántico de los gallos, tomó su acémila que cargó con comida y trastos viejos y tomó camino de la selva que con toda la decisión de su llamada, hacia la tarde se internó ya en la cerrada manigua, en el tremedal amenazante de soledad y peligro de la selva en busca de una playa alejada y tranquila del río Magdalena, que a su vera se desliza embrujador y misterioso, para vegetar mustiamente sin un halago de nadie, sin una esperanza, sin un porvenir, bajo el resistero asolador de ese trópico dramático.

La manigua.
Pero los desgraciados recuerdos y pensamientos le llegaban de lejanías entorpeciendo su camino y su falgar en un desmadre bizarro que le impedía caminar con terquedad, si los hados le eran propicios y favorables llegaría al río en un día o una tarde de cualquier día en compañía de ese gigante abogado de los caminantes... san Cristóbal, Ella acezaba ya de cansancio y de inquina, apocada y cancina, desgraciado y amargo destino en estoto camino, fragoso y sombrío, cruel y desconocido que confunden los tonos cenitales del sol con la noche que aparece insulsa y llena de azares inevitables y peligrosos en un sino de pesadilla y ausencia en los dominios de lo desconocido que alonga en sus vespertinos horizontes las adustas figuras de los árboles gigantes y llegando con la noche ese raro Orfeón zoológico de la mano de las sombras dando paso a que las fieras entonen su lenguaje bronco y amenazador.

El río...

Una mañana llegó a la rivera del gran río con sus líneas arcifinias limitándolo en aquella orilla y piso una playita... el laudade fue total, jubilosa ufanía dolora; toco su barriga que latía y pensó que el camino recorrido fue hecho con terco amor pero con mucho dolor. Valió toda la pena.

                                                                                                 "El camino de la selva, 1922" (Farwel)

Un abrazo de gratitud y estima.

Hortensio.

Post escriptum: Si tomas un diccionario que sea el más arcaico.

   


domingo, 10 de enero de 2016

La suerte ha sido mi madrastra.

En este Plácido domingo, más poesía de esa lejana época de los ochenta. El café esta servido y La suerte ha sido mi madrastra... 'poemas dislocados'.

La suerte ha sido mi madrastra.

Oh sí... la suerte ha sido mi madrastra,
La mala suerte fue mi madrastra...
como si hubiese sido un pastor sin rebaño
en un mundo sin color, oscuridad silenciosa
bilis fría y amarga que brota de mi alma.

Caos miserable de locuras pasionales,
noche de luna llena que no ilumina nada
quiero decir que no me apena mi desgracia
por esa loca ilusión que se niega sin razón...

Y me refugio en mi lánguido pasado,
siempre bueno como traidor de realidades
tránsfuga, sumiso, resignado y paciente
como si fuera esperanza que no volverá.

Entonces me pongo arrogante con
mi pobre amiga La Adversidad,
que ha sido mi fiel compañera de viaje
persistente, implacable como mi soledad.
¿Que culpa has de tener...?

Si fue el tiempo que pasó por mi
de largo sin tocarme ni llevarme
sin futuro, sin metas y sin temor
pero sin ataduras a mi libertad...

Bastardo nostálgico ¿libre...? no,
no creo, solo nostálgico bastardo
y nada más, ¿que pretendes?
solo hastío que no se sembró
pues siempre existió...

Sí, se sembró sin armonía sin luz ni alegría,
¡sin amapolas carmesí no hay color!
no hay mañanas tibias con olor a mar
ni ocasos fríos y serenos que mirar...

Y, moriré, claro, renegando de mi madrastra
sin buscar hechos que me justifiquen
ni tener la emoción efímera y caduca
de tener la audacia de inventar una vida
soñando tardíamente con ese amor secreto
que llamé... Utopía.

                                                Farwel 1989




                                       El café está servido...

Ya te lo dije un día
si no he tenido momentos
mucho menos horas
palabras que jamás dije...

Sin embargo allí está tu insolencia
tu bobo orgullo haciéndome daño
con tu indiferencia falsa e inútil
ven y calma tu deseo y bebamos
con fruidez la cosecha de mi locura...

Locura hecha de solo quererte
y bien lo sabes porque siempre 
regresas como golondrina a su nido
callada y despacio como sombra 
velada en la penumbra...

Penumbra que noche a noche
busca el refugio de mis brazos
entonces ¿para qué tu orgullo
que solo derrama tristeza y dolor?
acaba ya con tus ausencias...

Ausencias sin sentido que se van
metiendo en todas mis horas vacías,
toma mi mano y devuélveme la 
alegría de tus besos y la dulce miel
que deja tu amor por todo mi ser.

¡ven el café ya está servido...!
el terciopelo de la noche ha caído
suave y pendenciero sin tocar
nuestras vidas sin dañar el presente
sin tocar nuestro amor y por favor...

Por favor no te vuelvas a soltar de mi mano
no sea que en una de tus ausencias se me 
olvide tu nombre y se pueda borrar el
sendero que conduce a nuestro hogar, si
ese que tu y yo formamos con tanto amor.

                                                      Farwel 1989


Como siempre un abrazo.

Hortensio. 

domingo, 3 de enero de 2016

Mis muertos queridos...

"Visitamos unos muertos que conocemos
mejor que a la mayoría de los vivos".

                                                                                                                                                                   (C. Nooteboom)

Nuestros muertos nos acompañan,
son nuestros sigilos y ecos
un remanente de la fuente primera siempre presente.

                        (Elisa Alcántar Cereceda "Lichazul") 


Visitar, - en estos días de verano que nos ha regalado el "fenómeno del niño" - el Cementerio Central de Bogotá, sí, el de la calle 26 o avenida de 'El Dorado'... es inefable, es emocionante, es una experiencia de verdad sobrecogedora, no por lo triste sino por la belleza que encierran todos sus panteones y sus tumbas, es decir su arquitectura, el significado histórico y cultural de los inquilinos de éste museo, los nombres ilustres y no, que están allí... vivos en la memoria histórica del país. Pues en este bello y Plácido domingo, lo hice... me fui a buscar a mis antepasados y de pasada, recorrer las avenidas y calles del gran cementerio (Monumento Nacional). 

En el frontispicio de la entrada al cementerio, se
encuentra una estatua del viejo Cronos, dios del tiempo,
con un reloj de arena que significa el tiempo de
los mortales en la tierra y la oz, la muerte.

Y me aventure a entrar por su puerta principal, tenía que doblar a la derecha y encontrar el nicho de mi bisabuelo materno, el general Alcides Arzayús y allí estaba con la lápida de mármol que reza: 'recuerdo de sus hijas Tulia y Blanca'... dos golpes en su mármol y mi pensamiento que volaba hacia él, recordando las historias que mi abuelita 'Titita' (Tulia), contaba de su padre el general.

El general Arzayús.
Comandante del Ejército Nacional
de 1918 a 1921
Más abajo por la misma hilera de nichos, encontré en pésimas condiciones el nicho humilde de mi abuelita paterna Merceditas Samper, paradójicamente uno de sus hijos José Cepero Samper, tío mío, adquirió un costoso 'mausoleo' a unos cuantos metros del de su madre, desconociendo la historia por la cual no la invitó a compartir su última vivienda... ¡Què tristeza!

Hablando de ver sus lápidas en las tumbas y monumentos, al observarlas podemos decir con Nooteboom, que: "En algún rincón secreto de nuestro corazón albergamos la idea de que esa persona nos ve y se da cuenta de que seguimos pensando en ella. Pues eso es lo que queremos; queremos que los muertos reparen en nosotros, queremos que sepan que seguiremos leyéndolos, porque ellos siguen hablándonos. Cuando nos hallamos al lado de sus tumbas, sus palabras nos envuelven. La persona ya no existe, pero las palabras y los pensamientos permanecen." (fragmento de "Tumbas")

 
Tumba de José Ignacio de Márquez,
mi antepasado y primer presidente
civil y constitucional de Colombia.

Desde luego me entró la inmensa curiosidad y casi que una necesidad de buscar la tumba de José Ignacio de Márquez, quizá el más ilustre de mis antepasados, todo un recorrido por la historia republicana de los comienzos de la Patria con un paralelismo con la vida del general Francisco de Paula Santander, del cual fue su vicepresidente y luego derrotó para llegar a ser el primer presidente civil de la república; eximio jurista y civilista, proyectó y ejecutó el código penal que duró hasta bien entrado el siglo 20.

Por último pasé por el panteón del ejército que fue morada de mi padre Alberto Cepero Samper, por cerca de diez años antes de encontrar su descanso definitivo en los cenizarios del Gimnasio Moderno.

Panteón militar con su bandera a media asta
y sus pétreos soldados como eternos custodios
de su paz.

"La muerte no nos roba los seres amados. Al contrario, nos los guarda y nos los inmortaliza en el recuerdo. La vida sí que nos los roba muchas veces y definitivamente." (Mauriac)
   
Francisco Martín Moreno: "Se impresionó al descubrir que los muertos morían dos veces, una cuando perdían la vida y la otra cuando ya nadie se acordaba de ellos ni les llevaban flores al cementerio."

Por mi lado, aunque no lleve flores a sus tumbas, les recordé con mucho cariño y agradecimiento, por ser Mis muertos queridos... espero seguir visitándolos más a menudo y pensando firmemente que no están muertos y que allí tan solo reposan los cuerpos que utilizaron una vez en sus vidas. ¡Firmarìa eso!

Un abrazo sepulcral.

Hortensio.

Una hermosa tumba, las palabras están demás...

Post escriptum: En el camino del cementerio se encontraron dos amigos. -Adiós, dijo el vivo al muerto. - Hasta pronto.- respondió el muerto.



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domingo, 27 de diciembre de 2015

Alegato de un Inca ante Dios.

Camilo Blajaquis
En esta mañana de Placido domingo, un invitado especial...

El poeta y cineasta argentino,
Cesar González, quien escribe
con el seudónimo de Camilo Blajaquis. De su libro "La venganza del cordero atado" una de sus "poesías sin candados" (esquizofrenia poética) de Camilo Blajaquis, ésta que intituló: "Alegato de un Inca ante Dios."
                        ***

¿Acaso no sabías que existía este continente? ¿Por qué la Biblia no lo nombra? ¿O acaso tu mano omnipotente sólo se encargó de crear Europa y parte de Oriente? Qué eres un gran creador... eso no lo niego, porque fue tu inspiración la que creó al hombre blanco que primero nos esclavizó, después nos robó y violó y finalmente nos aniquiló.

Siempre creímos que lo peor que habían traído los españoles en las carabelas había sido la pólvora y las enfermedades, pero nos equivocamos... ¡fuiste tu! ¿Por qué no te quedaste allá? ¡por qué no te devoraron los tiburones en el océano?
¿Dime cuales de los mandamientos estábamos transgrediendo? ¿No robar? ¿No matar? ¿No mentir? Ya se cual debe ser, no levantar imágenes de piedra de falsos ídolos, pero si esa fue la razón por la cual nos trituraron en tu nombre, déjame decirte que nosotros siempre adoramos cosas que supuestamente tú habías creado, como el Sol, la Luna, el Mar. El único de piedra eres tú. Solamente alguien de piedra puede quedarse mirando mientras se tortura y se arrasa con millones.

Además,  nuestros dioses jamás nos pidieron ofrendas monetarias ni un diezmo del sueldo, ¡Cómo puede ser que un Dios que dice  que es amor puede avalar la existencia del dinero, principal motivo de la sangre que corre en la Tierra?
Ahora entiendo por qué permitiste que nos exterminaran en tu nombre. Te molestaba tanto que existan seres de un color que tú no habías creado, en un continente que tú no habías creado, y que hayan creado una civilización tan hermosa, tan justa, tan organizada y tan superior a la del hombre blanco y rubio que tú hiciste a tu semejanza.

¿Es Jesús tu manera de pedirnos perdón, rey de reyes? En nuestra gente desde que llegó tu doctrina a nuestras tierras hay millones que murieron de hambre, humillados y ahogándose en una mina, aplastados totalmente y en todo sentido. Tu Jesús sufrió el látigo algunas horas, nosotros lo estamos sufriendo hace más de cinco siglos. Con la diferencia que a tu Jesús lo tienes sentado a la derecha de tu trono (que seguramente habrás remodelado con el oro que nos robaron), y en cambio al Inca lo mandaste al infierno, porque crucificado y todo, te escupió en la cara.     




Un desconocido poeta... Killer Gally (seudónimo o no) y una poesía de 1995; no hay más datos, si alguien sabe algo de éste personaje, por favor, me gustaría se me informara, pues su prosa me gustó. 




Un abrazo pleno de regreso.

Hortensio