domingo, 11 de enero de 2015

La codicia del "pastor".

Erase una ves, en un pueblito de Boyacá, bien al norte donde comienza el bello nevado del Cocuy, que esta historia pasó... allí vivían en una vereda una parejita de viejos campesinos muy pero muy pobres, ella Nicasia, era más joven que el pobre Joaquín, quien se encontraba muy enfermo por aquello de la 'diabetes' y lo que tenía que pasar pasó 'en una mañana de frío invierno' el viejo expiró y la pobre Nicasia desesperada acudió a sus vecinos para que le ayudasen a enterrar a su marido, todos tenían una disculpa para no ayudarla, entonces fue en busca del cura del pueblo quien le respondió que ya era muy viejo y no tenia tiempo para hacer obras de caridad que fuera y consiguiera algo de dinero para ver que podía hacer y la despachó.
Un amanecer en el campo...
En su desesparación decidió pedirle ayuda a un pastor evangélico que en un garaje recientemente había abierto una  iglesia con un cartel encima de la puerta que resaba: 'misión carismática' le contó a dicho pastor quien le puso muchas trabas como renegar del catolicismo, y acogerse a la disciplina de la "iglesia", pero lo importante tenía que conseguir algún dinero para diezmar; como esto era algo más que improbable llorando le pidió que la ayudara, el tal pastor viéndola vieja le preguntó si tenía tierra propia a lo que ella contestó que tenía una parcelita en una vereda cerca del pueblo pero que la tenía hipotecada al Banco Agrario y que la cosecha todavía se iba a demorar por lo que no tenía nada. El tal "hombre de dios" le prometió que lo iba a pensar y que luego la visitaría en su parcela.

La pobre campesina regresó a su ranchito y al ver a su difunto esposo, resolvió ella misma enterrarlo allí mismo en su parcela a los pies del viejo ciprés de la colina. Tomó un azadón y una pala y se dedicó con lágrimas de coraje y tristeza a cavar el hueco de la fosa, al cabo de un buen rato y cuando ya estaba cogiendo profundidad la pala tropezó con algo metálico, limpio la tierra... era un pequeño y pesado arcón de madera repujado de cuero e incrustaciones, chapa y manijas de metal muy antiguo, con la ayuda de una cuerda logró izarlo, al abrirlo aparecieron ante su vista muchas 'morrocotas' o monedas muy antiguas de oro puro, ella se echó tres bendiciones y salió corriendo para el rancho.
El tesoro de Nicasia.

- ¡Joaquín, Joaquín, no se imaginas lo que pasó...! encontré un tesoro allá junto al ciprés... es un milagro, ¿no tuvo nada que ver con ésto, cierto viejo? La cara del muerto parecía sonreír.

Como pudo en una carretilla llevó el 'tesoro' al rancho y lo escondió debajo de la cama no sin antes tomar una moneda, con ella salió de nuevo al pueblo pero esta vez se dirigió al Banco Agrario y pidió hablar con el gerente, a éste le contó de la muerte de su Joaquín y que necesitaba que le diera algo por esa moneda de oro para sufragar los gastos del entierro. El sorprendido gerente miraba y remiraba la moneda por sus dos caras...

-Es una verdadera joya esta moneda, es muy antigua, del virreinato de cuando Tunja era su capital y Carlos V rey de España, bueno vamos a pesarla y le voy a dar el precio que vale la onza a día de hoy... pero dígame doña Nicasia, ¿de donde la ha sacado?
- Ha, eso sumerced fue un regalo de mi difunta abuelita (ignorante pero no tonta para decirle la verdad).

Salió del banco con suficiente dinero como para hacerle un funeral de primera, con cura, gerente y pastor incluidos, hasta el alcalde se coló en la fiesta de despedida para el viejo Joaquín y todo fue muy bonito hubo misa, y entierro en el cementerio, chicha y aguardiente y mucho 'cocido boyacence' y desde luego muchos cuentos, dudas y preguntas sobre el regalo de la abuelita, pero todo quedó así... preguntas sin respuestas.

Y todo volvió a la normalidad...

Solo el ladino y codicioso 'pastor' no se creyó el cuento que la vieja Nicasia había contado y se propuso saber la verdad, dejó pasar unos días y cualquier tarde se apareció en el rancho de la vieja con un gran talego de pan fresco como regalo y así la visitó todas las semanas, la estrategia era ganarse su confianza y dio fruto... una buena tarde Nicasia le ofreció  un guarapo para la sed...

-Se lo acepto pero si me acompaña, doña Nicasia.
- Bueno, si sumerced así lo quiere.

Y después se tomaron el otro y la conversación se tornó muy amena y personal, hablando del futuro del uno y del otro y se tomaron el tercer guarapo y el codicioso pastor la llevo muy sutilmente al tema de la moneda de oro y ella llena ya de licor y de confianza le contó que tenía muchas más, pero que eso sería un secreto entre los dos; entro a la casa y sacó una moneda que se la dio como ofrenda para ayuda de la iglesia. Sigilosamente el canalla la espió por la ventana y vio el cofre, la tarde caía y se despidieron.

Tenía que quedarse con el cofre sin despertar sospechas de nadie y desde luego sin la más mínima violencia sobre la vieja que sería muy fácil pero muy comprometedor pues solo a el le había contado y los vecinos ya habían notado las visitas, tendría que idear una estrategia limpia y la idea le llegó precisamente cuando regresaba al garaje de la iglesia y pasaba frente a una pequeña fábrica de curtiembres, entre muchas pieles en proceso y ya curtidas había una de cabra con la cabeza entera, cuernos y todo, no dudo en comprarla, y pasó por la zapatería donde le pidió a don Pedro que le prestara una aguja de esas de coser suelas e hilo grueso de cáñamo.

Encerrado en su iglesia, se puso a la tarea de coserse un abrigo con la piel del 'chivo' que le quedara ajustado y moldeó la cabeza para que le sentara como un casco, al amanecer lo tenía confeccionado y se lo midió... era perfecto para su idea. Esperó a que anocheciera y con linterna en mano salio llegando al rato al rancho de Nicasia, una vez allí empezó a dar golpes en la puerta y en la ventana gritando con voz ronca y fingida diciendo:

-¡Vieja ladrona, devuélveme mi oro...!

Nicasia se asomó a la ventana y vió claramente  a un hombre negro y cabeza y cuerpo de cabrío y una antorcha en la mano.

- Ay santo Dios, quien anda por ahí...
- ¡Soy yó, el diablo y usted se robo mis monedas...!
- Yo solo me las encontré - temblaba de terror.
- ¡O me lo devuelves o me llevo al viejo Joaquín al infierno y luego vengo por usted!
- Yo solo me las encontré señor diablo yo no me las robé - el terror casi no la dejaba hablar.
- ¡Mañana por la noche vengo por mi baúl y espero que me lo entregue!


Con el madero encendido, el codicioso canalla quemó algunas matas y lo estrelló contra la puerta alejándose, la aterrorizada mujer solo tuvo tiempo de asomarse a la ventana y ver las matas quemándosen, ya no había nadie...

Ese día fue eterno, paso por el cementerio, hablo con Joaquín y resolvió ir a donde el "pastor" al que le había tomado confianza, éste 'ni corto ni perezoso' le aconsejó que le devolviera las monedas, que con el diablo no se juega "guardese una moneda pero no más y cuando se valla con ellas, pídele al Señor que la proteja... ese dinero es maldito, ¡devuélvalo!"

Esa noche llegaba... la niebla se pegaba al otro lado del vidrio de la ventana y Nicasia ya tenía el cofre al pie de la puerta y el pícaro empezó con sus gritos...

- ¡Vieja ladrona, ya vengo por lo mio, dámelo o quemo todo el rancho!
- No señor diablo aquí tiene sus monedas, por favor no me haga daño.

En medio de la niebla y la oscuridad que le fueron propicias, el supuesto diablo se presentó ante la aterrorizada campesina con una tea ardiendo, recogió el cofre del tesoro y se alejo dando grandes carcajadas. Descargo el pesado cofre en la iglesia y lo contempló con ojos desorbitados... loco de codicia, lo cogía y lo olía... lloraba, lo abrio y besaba las monedas; después de largo transe, borracho de codicia lo guardó... debajo de la cama.

Despertó a la realidad, cuando trato de quitarse la piel y la cabeza de cabro, sencillamente no pudo se le había pegado a la piel de tal forma que al querer cortarlo se cortaba la piel y sangraba... desesperado chillaba como loco y rogaba al señor Jesús que lo ayudara, en medio del dolor, de la angustia y del miedo, solo se le ocurrió devolverle el tesoro a Nicasia a ver si así rompía ese maleficio; volvió al rancho y le pidió perdón llorando de dolor y desesperación, devolviéndole las monedas, pero ahora la piel le empezó a quemar y corrió como loco, aullando de dolor hacia el río, nada le calmaba entonces pensó en el hielo del nevado...

Nicasia cogió algunas pocas monedas y volvió a enterrar el tesoro en el hueco junto al ciprés tapándolo muy bien, abandonó el racho y el pueblo... nunca se supo más de ella.

Hoy en día hay quien dice en la comarca y "algunos lo han visto", que en noches de 'luna nueva' y en las nieves perpetuas del Nevado del Cocuy, se oyen alaridos de dolor como de un 'hombre-cabrío' que se lamenta y revuelca en la nieve.

¡Ha...!,Cosas del diablo y la codicia...


Del libro, Cuentos Boyacences... Hasta una próxima.

Hortensio.


domingo, 4 de enero de 2015

Tres de mis poemas predilectos.

Invictus
Henley...
Fuera de la noche que me cubre,
Negra como el abismo de polo a polo,
Agradezco a cualquier dios que pueda existir
Por mi alma inconquistable.

En las feroces garras de la circunstancia
Ni me he estremecido ni he llorado en voz alta.
Bajo los golpes de la suerte
Mi cabeza sangra, pero no se inclina.

Más allá de este lugar de furia y lágrimas
Es inminente el Horror de la sombra,
Y sin embargo la amenaza de los años
Me encuentra y me encontrará sin miedo.

No me importa cuan estrecha sea la puerta,
Cuan cargada de castigo la sentencia.
Soy el amo de mi destino:
Soy el capitán de mi alma.

                               (William Ernest Henley. 1875)






Si...


Kipling...
Si puedes mantener en su lugar la cabeza cuando todos a tu alrededor,
han perdido la suya y te culpan de ello.

Si crees en ti mismo cuando todo el mundo duda de tí,
pero también dejas lugar a sus dudas.

Si puedes esperara y no cansarte de la espera;
o si, siendo engañado, no respondes con engaños,
o si, siendo odiado no te domina el odio.
Y aún así no pareces demaciado bueno o demasiado sabio.

Si puedes soñar y no hacer de los sueños tu amo;
Si puedes pensar y no hacer de tus pensamientos tu único objetivo;
Si puedes conocer el triunfo y la derrota,
y tratar de la misma manera a esos dos impostores.
Si puedes soportar oír toda la verdad que has dicho,
tergiversada por malhechores para engañar a los necios.
O ver cómo se rompe todo lo que has creado en tu vida,
y agacharte para reconstruirlo con herramientas maltrechas.

Si puedes amontonar todo lo que has ganado
y arriesgarlo todo a un sólo lanzamiento;
y perderlo, y empezar de nuevo desde el principio
y no decir ni una palabra sobre tu pérdida.
Si puedes forzar tu corazón y tus nervios y tus tendones,
para seguir adelante mucho después de haberlos perdido,
y resistir cuando ya no hay nada para tí
salvo la voluntad que te dice: "¡Resiste!".

Si puedes hablar a las masas y conservar tu virtud.
O caminar junto a reyes, y no distanciarte de los demás.
Si ni amigos ni enemigos pueden herirte.
Si todos cuentan contigo, pero ninguno demasiado.
Si puedes llenar el inexorable minuto,
con sesenta segundos que valieron la pena recorrer...

Todo lo que hay sobre La Tierra será tuyo.

y lo que es más: serás un hombre, hijo mío.

                                                  (Rudyard Kipling. 1896)




Ítaca

Kavafis...

Si vas a emprender viaje hacia Ítaca,
pide que tu camino sea largo,
rico en experiencias, en conocimientos.
No temas a los lestrigones ni a los cíclopes
ni al colérico Poseidón,
seres tales jamás allarás en tu camino,
si tu pensar es elevado, si selecta
es la emoción que toca tu espíritu y tu cuerpo.
Ni a los lestrigones ni a los cíclopes
ni al salvaje Poseidón encontrarás,
si no los llevas dentro de tu alma,
si no los yergue tu alma ante ti.

Pide que el camino sea largo.
Que muchas sean las mañanas de verano
en que llegues -¡con placer y alegría!-
a puertos nunca vistos antes.
Detente en los emporios de Fenicia
y hazte con hermosas mercancías,
nácar y coral, ámbar y ébano
y toda suerte de perfumes sensuales,
cuantos más abundantes perfumes sensuales puedas.
Ve a muchas ciudades egipcias
a aprender, a aprender de sus sabios.

Ten siempre a Ítaca en tu mente.
Llegar allí es tu destino.
Mas no apresures nunca el viaje.
Mejor que dure muchos años
y atracar, viejo ya, en la isla,
enriquesido de cuanto ganaste en el camino
sin aguantar a que Ítaca te enriquezca.

Ítaca te brindo tan hermoso viaje.
Sin ella no habrías emprendido el camino.
Pero no tiene ya nada que darte.

Aunque la halles pobre, Ítaca no te ha engañado.
Así, sabio como te has vuelto, con tanta experiencia,
entenderás qué significan las Ítacas.

                                        (Constantino Petrou Kavafis. 1863-1933)




Un feliz viaje hacia tus Ítacas...

Hortensio.











domingo, 28 de diciembre de 2014

La 'indulgencia' que pagó mi tía...

"Mi anciana tía le "regaló" a un cura párroco una casa avaluada en setecientos ochenta millones ($780.000.oo) de pesos, en el tradicional sector de Teusaquillo y que era parte de nuestra herencia ya que ella es soltera y nosotros hijos de su único hermano; al preguntarle el porqué había hecho tal cosa dijo que le habían prometido una indulgencia plena para cuando ella muriera se fuera derechito al Cielo y además le alcanzaba para un sufragio para sus padres y poder sacarlos del 'purgatorio', sobre todo a mi abuelo que "había sido terrible" fue todo lo que dijo cuando supimos de la pérdida del inmueble".

Cuando me lo contaron, ¡no lo podía creer...! Pensaba que las 'indulgencias' eran idioteces del pasado, ese pasado ridículo (a nuestros ojos hoy en día) y hasta siniestro (por sus consecuencias) con las que la Iglesia de Roma lleno el "Tesoro de las satisfacciones de Cristo y de los Santos" y dividió a sus 'fieles' los cuales protestaron (con Lutero y sus 95 tesis) ante tamaño despropósito... comprar la salida del 'purgatorio', ese tenebroso sitio de purificación por fuego (el elemento que más temor produce a la criatura humana) para poder ingresar a 'el cielo' y sentarse a los pies de ese 'ente trinitario' comúnmente llamado Dios, por toda la eternidad (terrible panorama).

Un ánima del purgatorio rescatada después de pagar la indulgencia.

Fue tan rentable el miedo al infierno y la posibilidad de comprar la salida del purgatorio, después de habersen perdonado las 'culpas' de los pecados (graves o benignos) que la famosa 'cajita de latón' (alcancía) alcanzó su máximo furor por allá en el año de (1517)... consistía en que los pecadores depositaban sus monedas en la cajita y al tocar el fondo y producir el característico ruido, los curas daban las gracias diciendo que: "ha salido un alma del purgatorio" (¿precursores de los juegos tragamonedas?) el sonido del choque de los metales, producían el efecto deseado y todos querían en algún momento, sacar un alma de semejante suplicio... algún día alguien los sacaría a ellos.

Grabado de la época en donde se aprecia con toda la crudeza
la venta de 'indulgencias' en un mercado de pueblo.
Pero, el pecado de las religiones, por sobre todo las cristianas... la codicia, llegó a un punto de exacerbación con la venta indiscriminada de cargos eclesiásticos o simonías (hasta obispados y cardenalatos) venta de reliquias de santos y desde luego las indulgencias' y el "Acto heroico de caridad" o también llamado "Voto de ánimas" (ya no sabían que eufemismos cursis inventarse para robar los 'bienes terrenales' de los incautos fieles y disfrazar el acto de coerción como un acto 'voluntario' ante posibles reclamos legales frente al Estado) que por definición canónica era una donación completa en la que se ofrece a Dios, uno de los bienes temporales en favor de las 'almas del purgatorio'; el único formalismo y requisito fundamental para que Dios lo recibiera, es que se haga de todo corazón teniendo en cuenta que "se gana más de lo que se cede" por eso es Heroico.

No era una tarifa de reparación por los pecados confesados y arrepentidos, no... ni más faltaba, era una sencilla y amorosa donación de un "Vere penitentibus et confessis" (Ha latín... bello, muerto, misterioso y hoy sagrado, que solo los vicarios de Cristo lo dominan a su antojo y conveniencia por 'saecula saeculorum').

Formato de las 'indulgencias plenas' que durante
 su papado (1721- 1724) Inocencio XIII concedía. 
Pero de todo esto se desprendía el sufragio, que es la ayuda, el 'socorro' por las 'ánimas del purgatorio'... hay que ayudarlas monetariamente (¡?) para que puedan salir de ese "fuego purificador" y son actos tan fuertes y de tan sentido estímulo solidario con las ¨almas en purificación del purgatorio", que traspasan y cruzan el umbral de la muerte...

"¿Cómo no sufragar para aliviar la situación de otros? y conjuntamente con las 'indulgencias' puede el pecador acogerse a un "indulto de gracia" en virtud de los méritos de Cristo y de los Santos, de tales características que el donante entra en una serena alegría y en la sobria ebriedad de creer en que han contribuido en su salvación y en la de los pobres irredentos del purgatorio, esperando regresar a los brazos de Jesús, después del peregrinaje por éste mundo de tribulaciones." (la bella incoherencia de no decir nada... ¡cantinflesca! la contestación de un obispo al responder la pregunta sobre las indulgencias y sufragios, en el canon de referencia del código canónico actual; ¡por Dios, es un insulto a la inteligencia de cualquier ser humano del siglo XXI...! Pidan limosna, pero no roben.

Canon 992 del código canónico vigente, que define
lo que son las 'indulgencias'

Hoy que nos proponemos demandar el acto por haber producido una 'Lesión Enorme' sobre los bienes patrimoniales de la susodicha anciana que le tocó reducirse a un cuarto de su propia casa, me remonto a épocas medievales en que por físico miedo a el fuego del 'infierno' y a la "Ira Sagrada de Dios", pagaban en físico oro (ducados), la salvación del alma del "fuego pavoroso" del purgatorio, antes de verle la cara a Dios. Deseo de todo corazón que no les llegue a pasar esto a nadie y que puedan en un momento dado perder a manos de curas y pastores inescrupulosos y codiciosos, el capital que con tanto esfuerzo fabricaron sus padres (herencia) o Ustedes mismos, van a parar a manos de seres ociosos que solo trabajan con sus mentes retorcidas y sus 'lenguas fecales' para quedarsen con los bienes terrenales de ignorantes creyentes...

Un abrazo y cuidado.

Hortensio. 

Apostilla 1: Me acuerdo de aquel cura descarado que lanzaba los diezmos y limosnas para arriba diciendo en voz a pecho: "Lo que coja El Señor será para él, lo que caiga para mí."

Apostilla 2: A todos los capitanes (as.) y tripulaciones de esas naves internautas que navegan por el océano de la Internet, a todos los blogueros y sus bitácoras, les deseo que sigan navegando sin novedad en éste año de 2.015 con 'buen viento y buena mar' y que el tiempo les sea propicio para sus aventuras literarias.



































































































viernes, 26 de diciembre de 2014

Algunos 'Escolios' de Farwel.


.-Toda soledad, sino es buscada, es... inmerecida.

.- Así como como cada día malo tiene su final, también las pesadillas tienen un principio al que hay que buscarles... un final adecuado.

.- Algunos recuerdos nos devuelven a esa agonía infame del... ¡porqué!.

.- Si el infierno existiera realmente, no sería parecido tan siquiera a ésto que estoy viviendo.

.- Después de una tragedia es común oír que la vida sigue, para algunos no es verdad, solo siguen los días y los años... ¿vida?

.- ¿Cómo resistir la tristeza, los infortunios, las incomprensiones, los equívocos, las injusticias y el desamor...? pues, con esa fortaleza y esa dignidad que implica... el silencio.

.- ¿Cuál es la diferencia entre especial y diferente? si cuando se es diferente eso te hace especial o ¿viceversa...?

.- Es tan corta la vida que no vale la pena enquistarse en nada... ni en certezas ni en odios y menos si son inamovibles.

.- Deja el idioma de 'la queja', estás vivo y algo ha de pasar... no todo puede ser malo para siempre, ¡puedes morir! y eso ya es bello.

10°.- Los días raros son muchos, los buenos... raros.


11°.- Bien vestido va el romance que no tiene 'intereses de fondo'.

12°.-  Las buenas noticias son par contarlas y darles... aire.

13°.- Hablan de encontrarse a si mismo, pero bobamente... ¿cómo te vas a encontrar si nunca te haz perdido?

14°.- Si quieres a tu jardín no tardarán en llegar las más bellas mariposas... sólo cuídalo.

15°.- Hay seres tan despreciables que pasan por la vida sin dejar huellas, sólo cicatrices de su asquerosa presencia.

16°.- La decepción, la duda y la mentira son armas tan letales que pueden matar a un ser bueno y noble si se tiene el infortunio de estar... enamorado.

17°.- Es triste saber de seres humanos que no dejaron huella en la memoria de nadie... solo alguna referencia insustancial.

18°.- Un rencor que aflora a la boca, daña la dulzura de la venganza y pudre el odio.

19°.- ¿Qué puedo esperar si nada tengo? que desespere el que tiene mucho que al final... nada será.

20°.- El final de un cuento es lo que hace del cuento el verdadero cuento.


21°.- Ver a un ser tristemente resignado es conmovedor, es mirar a un 'zombi' o un ser que vive pero que parece muerto.

22°.- No hay cosa más placentera y bella que poder -ya viejo- rememorar con ternura y nostalgia, el ardor de su lejana... juventud. 

23°.- Hay gentes que sufriendo se dan cuenta de que están vivas de verdad y eso es de por sí, impagable... pero, ¿porqué sufriendo, si ahí afuera está la otra vida? 

24°.- No te inmovilices, poder decir adiós te dará siempre la sensación de libertad y ahí comienza todo... de nuevo.

25°.-  El sol se puso sobre mí y entonces pensé... ¿Será que toda historia viene con fecha de caducidad...?

26°.- Es la actitud o el estado de ánimo frente a un momento dado, lo que lo hace bellamente inolvidable o un total desastre que merece el estigma del olvido.

27°.- Si pudiera detener un breve instante en el tiempo durante toda la vida, elegiría éste.

28.- El suicidio es en una vida la decisión... fatal por excelencia.

29°.- Si no conocemos de dolor, ¿cómo identificaremos la felicidad cuando llegue?

30°.- El suicidio, un derecho... un destino.  

Un apretado abrazo...

Hortensio.








martes, 23 de diciembre de 2014

Dos microrelatos de trenes.


"La ciudad te seguirá
vagarás por las mismas calles
y en los mismos barrios te harás viejo."

                                             (Cavafis)


La estación del tren,,, un vector del tiempo y el espacio.
Subí a aquel tren porque me sentía tan perdido que necesitaba que algo en mi vida tuviese un sentido claro. Por equipaje llevaba un hato de tristezas y una maleta de decepciones. Me senté en un rincón y me dejé mecer por el dulce traqueteo. Por curiosidad comencé a posar mi mirada en los viajeros. Entonces te vi hermosamente afligida, tiernamente apenada, Ocupe el asiento que había junto a ti y te sonreí. Dos paradas más tarde mi mano reposada sobre la tuya. Cuando nos bajamos al final del trayecto, olvide recoger el equipaje con el que me había subido.  
                                                                                                                        (J.Fornis)



El tren dio su último silbido como llamando en su lamento agudo a quienes estaban rezagados para subir, los que iban a emprender el viaje por 'la ruta del sol' ya estaban a bordo y la locomotora con un gran crujido empezó el arrastre de sus vagones... era un diciembre de 1.966 y mi destino, llegar a Santa Marta a conocer la Quinta de San Pedro Alejandrino, en donde 'El Libertador' Simón Bolívar, había dejado su último suspiro a Colombia un 17 de diciembre de 1.830, el camino era de verdad muy largo desde Bogotá, pero bien valía la pena esa expectativa grande de ir a conocer la 'Bahía más bella de América'.

Mis ocasionales acompañantes de trayecto era un señor ya maduro y sus dos hijas, el era sirio-libanes y había llegado a la costa norte de Colombia en un barco mercante, huyendo de la desintegración del imperio otomano en donde perdió a casi toda su familia, eso me contó durante el camino con ese acento 'turco' tan sonoro y especial con que se expresan los hijos del medio oriente.

Ella era Amira, la hija mayor de mi vecino de viaje y sus hermosos ojos color de aceituna del Mediterráneo no dejaban de mirarme durante el viaje y yo no podía dejar de mirarlos... me habían hechizado. Jamás llegué a Santa Marta, hoy veinte años después pude conocer el monumento a Bolívar, en compañía de Amira, mis dos hijos y mi anciano suegro que jamás dejo su acento sonoro y especial que tienen los hijos del medio oriente cuando hablan el español.

                                                                                                                                  (Hortensio Farwel

Un ferroviario abrazo.

Hortensio.




domingo, 21 de diciembre de 2014

'El abuelo que saltó por la ventana y se largó'


   implemente en este 'placido domingo' no me aguanté las ganas de fungir como "crítico literario" o más bien como comentarista (¿reseñador?) de un libro que acabo de leer y que me fascinó, recomendación experta de una gran lectora y escritora que me digna con su amistad y me prestó (regalo) el libro cuyo nombre da título a ésta entrada.

Siempre leo en las noches antes de 'dormir' y bien acomodado en mi acogedora y plácida cama, en ésta oportunidad cayó en mis manos el libro del periodista sueco Jonas Jonasson, y quien lo intituló: 'El abuelo que saltó por la ventana y se largó' y es el inicio de la aventura ficcionada de un centenario personaje que da vida a la novela. Es el tipo de lectura que divierte, que me divirtió como ninguno y me alejó de mis más 'oscuros pensamientos hechos de realidad...'

Hallan, el viejo y bello 'canalla'... largándose. 

Qué difícil de soltarlo fue, lo disfrute sin poder borrar de mi cara una sonrisa de solo ver el libro en mi mesita de noche. Que personaje tan bien logrado y tan humano, del que uno sin proponérselo le toma un cariño especial a ese maravilloso 'canalla' de Allan Karlsson, el viejo centenario; no me explico - y eso pensamos en la América hispana - como su autor siendo sueco, tiene tal sentido del humor y tal sentido común, en este caso desbordado, que impregna a su personaje... qué personajote tan bellamente humano y lógico, imposible de ignorar y olvidar.

El libro sorprende desde la primera página, sorprende, más bien desde la formidable dedicatoria a su abuelo, con esas vueltas inesperadas que a mi me gustan tanto en una historia. En su traducción muy bien lograda sin duda al español, casi me lo leo de 'un jalón' (416 páginas), pero me di el lujo de ir saboreándolo al trasnoche, poco a poco, de capítulo en capítulo (Una semana). Ahora que lo he terminado, con qué placer he incursionado en el mundo de las reseñas literarias (nunca lo había intentado) para recomendarlo como a mi lo hicieron.

Carátula del libro de 'Salamandra' que se encuentra en Colombia.

No pretendo hacer un resumen de la obra, solo el contexto de la vida del abuelo en sus cien años de absurdas pero lógicas aventuras en las que se le pasaron sus 'explosivos' días, enmarcados en la historia contemporánea del siglo XX y sus absurdas relaciones con los más representativos actores (Franco, Truman, Mao, Stalin entre otros) de la segunda guerra mundial y la subsecuente 'guerra fría' hasta llegar al ancianato del que se voló y conocer a los nuevos amigos con los que emprende su última y loca aventura, de verdad fascinante...

Ahora, el manejo del 'flash back' o el desarrollo de esa interesante figura de la retórica llamada 'Analepsis' la logra con mucha maestría al remontar con facilidad y simpleza, las épocas históricas en que Hallan se mueve en su periplo de vida... "A los cien años aún queda mucho por vivir".

Si pueden conseguir y leer éste entretenido libro, su historia les dejará 'el gran sabor de la satisfacción' y una sonrisa de plena aceptación al cerrar su última página, no por el final que de verdad es genial, sino por toda la novela que acaba de terminar... de verdad lo recomiendo, no se defraudarán.

Un gerontófilo abrazo.

Hortensio. 

miércoles, 17 de diciembre de 2014

Un simple 'loco'.


De sus 'Poemas Dislocados', de 1989 ésta simple locura:

Un simple loco.
Yo viví loco toda la vida
pero nadie se dio cuenta
y cuando lo contaba casi
nadie me lo podía creer, ¿loco...?
¿vive mejor quien esconde su verdad?

Internado en un 'nosocomio'
pase malos días de "curación"
y no les conté de mi vida a los
loqueros que eran desconocidos.

Pues de mi abuela aprendí que
no debía hablar con extraños...
que están más locos que sus
pobres víctimas y pacientes.

Serán tan locos que viven ellos de
escarbar en la basura de los otros
tratando de entender cómo perdieron
su último sentido que les robó la vida.

Y loco de verdad estoy, cómo lo se
de siempre, hoy una araña peluda y
gris me invitó a almorzar zancudo
le dije que en otra oportunidad sería.
El asombro el más bello requisito de la locura.

Cualquiera puede ser esquizofrénico
paranoico o psicótico yo solo me veo
loco o más mejor... oligofrénico de
expresión ausente que busca rincones.

Vi cómo en una biblioteca los libros
se movían y respiraban y susurrando
mi nombre me llamaban para que
pudieran contarme sus historias alocadas.
Había aprendido a leer en las hojas de los árboles.

Se de mi locura que he sabido esconder
detrás de una sonrisa tímida que se fue
sumergiendo en el mar de la simpatía
y en su taimada delicadeza espuria.

Carne de psiquiatra con eléctricas caricias
pase mis días en la vorágine sin retorno
de las 'celdas de amansamiento' ignotas
de miradas morbosas, curiosas y crueles.

Pero no callemos a la indiferencia vil...
cualquiera en un manicomio puede parar
porque estamos tan locos o tan cuerdos
como se quiera o como lo entiendan otros
seres que tal vez un día nos van a juzgar.

Desconocí el valor de los días y las semanas
pues un 'sabio' de blanca bata dedujo que yo
era 'un enfermo, un caso mental no rehabilitable'
y yo me lo creí era un caso perdido...¿perdido?
me sabía lúcido pues aprendí a hablar con las ratas.

Neurosis de sanatorio mental que hace a los
días feos y melancólicos, deprimente efecto
de pura tristeza, hilo invisible y delicado que
nos puede devolver a la normalidad o hundirnos
para siempre en ese oscuro laberinto sin salida.

Y la locura en mi silencio... me hace feliz.

                                                           Farwel 1989



Algunos pensamientos...






Un loco abrazo de amistad.

Hortensio.


domingo, 14 de diciembre de 2014

Ser valiente... no hay más.



                                                                                                                                            PARA LUCY...

Lo que importa es ganar, cada día, un día más.
          Georges Simenon.

Y conozco de cerca a ese degenerado impostor asesino y ya genocida al que llaman cáncer... se ha metido con mis seres queridos directamente, con decirles que mató a mi padre y a muchos amigos; no hay nada de raro que ya se haya instalado en mi y mis defensas estén en plena lucha contra el invasor, bueno a la larga lo sabré, pero hoy quiero transcribir el texto escrito por una muchacha mejicana que al referirse a el asesino, lo hacía en estos términos tan directos y ciertos:

Una visión siniestra de un cuerpo irradiado

"¿Cómo carajos creen que se ataca un cáncer...? -preguntaba MAR- ¿con miedo, agachando la cabeza, rezando, tomando maletas y largándose del país (bueno muchos lo hacen) ¡No! Un cáncer se ataca con quimio que puede hacernos palidecer, que puede hacernos sentir peor y no es la mejor cura, pero no tenemos otra cosa hasta ahora. Un cáncer se ataca ¡arrancándolo! y si no es suficiente, nos morimos con el enemigo en las entrañas.

Podemos elegir ya no hacer nada cuando sabemos que no tiene cura, o aceptarlo sin ponernos a gritar como histéricos, pero aquellas personas que se mueren con el cáncer se van con una sonrisa porque el enemigo muere con ellos... No señores, la pelea contra el cáncer es personal, pero sobre todo una lucha solitaria. Pueden necesitar, pedir y recibir apoyo, pero únicamente Ustedes entrarán al quirófano, únicamente ustedes serán rociadas de radiactividad. Pueden morir pero ¿es tan trágico? Todos morirán algún día, todo depende de la forma en que lo hagan y el porqué lo hagan..." Hasta aquí ésta valiente muchacha.

Un gran General le dijo a sus hombres antes de una batalla: 'No pido soldados suicidas, pido soldados valientes'. Sí, a éste asesino hay que enfrentarlo con valentía y con decisión... sabemos que no podemos eludir el sentir miedo y mucha angustia (instinto de conservación) pero al adversario cruel, como en la ley de la selva sabemos que la mejor defensa es el ataque y hacerlo con todo el arsenal de que se disponga, no olvidemos ¡es una guerra! y como tal no se puede eludir o rendirse sin pelear...

¡Vencer o morir! es es lema de batalla desde la antigüedad de muchos pueblos y ejércitos que a sabiendas que tenían una justa causa de defenderse de un ataque aleve y vil de un cruel y despiadado enemigo, con miedo y todo, tenían que ser valientes y resistir como aquellos 300 espartanos que en las Termópilas, se enfrentaron y frenaron a un ejercito de un millón de persas... es cuestión de ser valientes y no hay más, y el enemigo tiene nombre... cáncer.


Leónidas y sus 300 espartanos... símbolo eterno de valentía. 

¡Vencer o morir! y quedando siempre en deuda...

Hortensio.










miércoles, 10 de diciembre de 2014

Mi Autismo.

De sus "Poemas Fatigados"... y algunas esquirlas:

¡Autismo!
Hay días que adoro mi autismo sin metástasis
porque así involuciono en mi ocio creativo
eclipsando el fatuo ruido que llega del exterior
y que hace irreal lo que rodea a mi pobre silencio.

Y mi autismo incipiente elude la realidad acumulada
en un extraño vértigo que se desliza desde ella a la
semiinconsciencia de mis días quejumbrosos en un
equilibrio moribundo que inunda mis paisajes lúdicos.

Y mi autismo congénito está ahí como irreverente
verdad indescifrable fría y sin respuestas plácidas
pero enajenada a hòrridos conceptos preconcebidos
incongruentes realidades que solo producen náuseas.

Por eso es que adoro mi crudo autismo degenerativo
delirios de agotamiento existencial que hibernan
en las angostas sombras de mi enfebrecido cerebro
reloj de arena que guarda mi historia ausente ¡autismo!
silencio interno inacabado... bella sensación de libertad.

                                                                          (Farwel 1986)


Naufragio.


Al otro lado del viejo puente
vi que su loca vida se destruía y
lo cruce sin medir el peligro y
sin miedo creí haberla rescatado.

Y me uní al desastre anunciado
sin escrúpulos me sometí a sus
codiciosas levedades y caprichos
negro silencio de orgullo pisoteado.

Abrazo perfumado que me devoró...
llevándome a la vergonzante fuga
triste y desgraciada, encallada en odios
de arrecifes brutales como su vida.

Unido a su tragedia corte el puente
'quemé las naves' no había regreso
y el diablo que toca a los idiotas me
apretó y resignado me uní al naufragio.

                                                         (Farwel 1986)

Arrecifes brutales como su vida...

Esquirla N° 38

Mi madre fue como una vela
que cuidándome se consumía
así misma sin pensar en ella
e iluminando mi fatigada vida.



Esquirla N° 39

No se pueden borrar así las
experiencias y mucho menos
si han sido extremas y dolorosas
queman cuando viajan al recuerdo.




Esquirla N° 40

Y es muy cierto que el dinero
todo lo da... por sobre todo
amigos 'gorrones' sexo mercenario
y eso sí... servilismo a discreción.


Un abrazo repetido.

Hortensio.


domingo, 7 de diciembre de 2014

'El poeta de la ausencia'.

En días pasados de 'acción de gracias' en la ciudad de New York, se dejaba morir, no sin luchar, víctima de un cáncer, el querido poeta Mark Strand (1934-2014) 'El poeta de la ausencia' y el típico poeta 'gringo' como le decía sus amigos; quería mucho a Colombia, (lo dijo en una entrevista radial en un español fluido... radiante) pues vivió una buena temporada en sus lares cuando de adolecente acompañó a su padre cuando fue ejecutivo de la Pepsi Cola... aquí empezaron sus amores por el castellano, su segundo idioma.
El poeta...
En uno de sus poemas que hoy podemos decir sirve de obituario, decía en aquel entonces : 'La vida es un vals, un delirante vals. Y la vida termina cuando termina la música, esa delirante música...' Bien, es duro decirlo pero se acabó la bella música de ese bello y delirante vals a sus 80 años, para Mark.

Y supo que tenía un irremediable 'liposarcoma' que le quitaría la vida... "Yo no estoy pensando en la muerte, pero la muerte está pensando en mí." Con ese fino y silencioso humor que rayaba en un dulce cinismo puso hablar a la muerte...

Sí, estoy pensando en Strand,
estoy pensando que uno de estos días
estaré de vuelta meciendo mi guadaña
o sujetando mi reloj de arena contra la luna
y Strand aparecerá. Aparecerá de saco y corbata y juntos,
vagabundeando bajo los árboles en los bulevares,
nos adentraremos en la ciudad de las almas."

 Con sus 1,90 de estatura y de complexión delgada, de sonrisa permanente y mirada buena, era el típico gringo, que además había ganado entre otros muchos premios el típico premio gringo, el Pulitzer; en alguna ocasión una de tantas y tontas periodistas de farándula le inquirió diciéndole: 'Usted se parece a Paul Newman y a Clint Eastwood, que tiene que decir? a lo que el poeta con esa dulzura que lo caracterizo le contestó: "¡Por favor, niña!... Ellos tienen la gracia de parecerse a mí."  

Fue muy amigo de Octavio Paz al que tradujo con fidelidad al ingles y éste en reciprocidad lo trajo al castellano por primera vez en el año de 1976, en la revista Plural... de esas poesías, éstas dos que a mi me gustan y que las traigo como homenaje a su partida hacia la 'Gran Resignación'.

El poeta...

Lo que queda.

Me vacío de los nombres de los otros, vacío mis bolsillos.
Vacío mis zapatos y los dejo al lado del camino.
Cuando se hace de noche atraso los relojes.
Abro el álbum de fotos familiares y me miro de chico.
¿De qué sirve? las horas hicieron su trabajo.
Digo mi propio nombre, Me despido.
A las palabras se las lleva el viento, volando una tras otra.
Amo a mi esposa pero la mando lejos.

Mis padres se levantan de sus tronos, y suben
a las lácteas estancias de las nubes ¿Cómo voy a cantar?
El tiempo me revela  lo que soy, y cambio y soy el mismo.
Me vacío de mi vida y aún me queda vida.

                                                     
El final...

Mientras zarpa la nave y observa el muelle
ningún hombre conoce la canción que cantará al final
ni lo que pasará cuando esté atrapado, inmóvil, entre los rugidos
del océano sin posibilidad o esperanza de retorno, allá al final.

Cuando no haya más tiempo para podar las rosas
o acariciar el gato, y el crepúsculo que enciende el césped
y la luna llena que lo refresca no existan,
ningún hombre sabrá como remplazarlos.

Cuando el peso del pasado se apoye en la nada
y el firmamento sea apenas una luz en el recuerdo
y las historias de cirrus y cúmulos lleguen a su termino
y las aves permanezcan suspendidas en su vuelo,
ningún hombre sabe lo que le espera, o la canción que cantará
cuando la nave donde viaja entre a lo oscuro, allá al final.

¡Hasta el próximo vals, Mark...!

Hortensio.