jueves, 19 de septiembre de 2013

Pornografía, Erotismo y Literatura

                                                                                   
                 Esta es una traducción de Fernando Lida García, por allá en 1969 de un artículo del escritor y cronista norteamericano David Loth, que yo conociera en la década de los 70s, lo tenía guardado para hacerle alguna reseña y algunos de comentarios, pero nunca se me dio la oportunidad... hoy quiero desempolvarlo para Ustedes y es mejor dejarlos con el texto que empezar a opinar... así se refería David Loth a lo que es el nombre de la entrada, tal ves sacado de su libro 'Pornografía Erotismo y Literatura:

'Bajos instintos'

          "Cualquier lector puede distinguir la obscenidad del resto de la literatura a su propia satisfacción. Pero no puede, con igual facilidad, explicarle a otra persona cómo la distingue, porque la pornografía, como como la belleza, esta por entero en los ojos del que la contempla. Esta no es una guía muy clara para ofrecer siquiera un criterio válido que permita decidir qué debería prohibirse.

            Lógicamente, adonde primero se recurre en procura de una definición autorizada es el diccionario, y éste nos informa que es la "descripción de las prostitutas y de la prostitución en relación con la higiene pública". Si no nos desanimamos demasiado pronto, podemos seguir la búsqueda hasta la aceptación secundaria: "La expresión o sugestión de lo obsceno en el habla, la escritura, etc.; arte o literatura licenciosos" No obtenemos mayor información a medida que proseguimos éste tipo de indagación de los significados de obsceno, licencioso y todos los demás sinónimos.

              Muchos hombres competentes, estudiosos, han propuesto explicaciones más específicas. Sería un alivio poder aceptar sus versiones. pero, por desgracia, se contradicen los unos a los otros dogmática y categóricamente. Y no siempre en el sentido que cabría esperar.

             Por ejemplo, una opinión digna de respeto es la de D.H. Lawrence, que fue perseguido durante casi toda su vida activa porqué, según las opiniones de muchos de sus contemporáneos, era un proveedor de obscenidad. Y, bien, Lawrence hubiddrea prohibido novelas del siglo diecinueve, tales como Jane Eyre porque las consideraba pornográficas. También estaba dispuesto a proscribir el Ulises de su contemporáneo James Joice, ¿por qué? Sostenía que la pornografía entra en lo que se escribe cuando hay en ella "excitación sexual con el deseo de ofender el sentimiento sexual, de humillarlo y degradarlo". Tanto Joyce como Charlotte Bronté - decía- eran culpables de eso, cada uno a su modo, no obstante ser éstos tan diversos.

                Un argumento literario más popular sostiene que la obscenidad existe sólo cuando el autor se lo propone, aunque generalmente se lo enuncia al revés diciendo que si un escritor tiene buenas intensiones no se lo debería calificar de obsceno. George Meredith expresó sucintamente este punto de vista cuando dijo: "Si ha sido concebido profundamente no puede ser inmoral". Algunas gentes agregarían que también la realización  debe ser artística. n cualquiera de los dos casos ninguna obra de genuino mérito literario podría ser pornográfica. El doctor Kinsey se atuvo a ésta orientación cuando definió la pornografía como "literatura o imagen cuyo objetivo deliberado y primordial o único es excitar eróticamente al lector u observador".

¿Porqué siempre la mujer y la culebra...?

               Esta corriente del pensamiento la contradice en forma tajante un crítico muy dotado, Clifton Fadiman, quien afirma que sólo las obras de verdadero mérito pueden jactarse legítimamente de ser pornográficas.

               La pornografía es una de las artes literarias más restringidas y aún estaba por decir una de las más puras -escribe- . Es trabajo estrictamente para profesionales. Su finalidad es sencilla: proporcionar el placer peculiar e inenarrablemente humano que brinda la contemplación vicaria de imágenes lascivas".

            El difunto George Orwel sostenía que la pornografía es sinónimo de sadismo, y un jurista noruego más culto que lo corriente, el juez Thrap, de la Corte Suprema, expreso la opinión de que un libro podría ser obsceno aunque "satisfaciese completamente los criterios literarios y artísticos". Y explicó: "Estoy pensando sobre todo en los libros cuyo contenido y tendencia son marcadamente perversos y sádicos".

                Para contribuir a la confusión, el profesor y filósofo Abraham Kaplan, al escribir sobre la "obscenidad como categoría estética (Obcenity as an Esthetle Category), declara que la pornografía nunca es arte. Pero dice que la obscenidad a menudo si lo es, porque ella puede ser "la sustancia misma de la imaginación". "La pornografía -asegura- es seria y vehemente y sólo se nutre de la frustración".



             Los antropólogos saben que entre cualquier grupo de gente, en cualquier época, una obscenidad no es otra cosa que un simple artefacto más, uno de esos objetos producidos artificialmente que revela algo de la cultura que lo produjo, como una olla o un vaso adornado. Ninguno de los conceptos, vocablos o situaciones que para nosotros han sido tabú lo son universalmente ni mucho menos. Los pueblos para quienes hablar de sexo o mostrar el cuerpo desnudo o aún practicar públicamente el coito resulta perfectamente  lícito tienen sus propias ideas acerca de lo que es vergonzoso: para unos, ser vistos mientras comen; para otros, sonarse la nariz; para los de más allá, sacarse los zapatos.

               Los japoneses consideraban el besarse como mucho más obsceno que la exhibición del cuerpo desnudo, en tanto que las mujeres esquimales en el interior de sus iglúes visten modestos taparrabos en presencia de extraños, sin sentir vergüenza, mientras conservan puestas sus botas. Entre los bagandas de África las mujeres pueden hallarse desnudas en cualquier compañía, pero los hombres deben permanecer cubiertos desde el cuello hasta las rodillas aún en compañía exclusivamente masculina. Algunos malayos consideran que mostrar el pene es sumamente incorrecto, pero exhiben los testículos con toda naturalidad. Y, así, casi ad infinitum.



                Para muchos de estos pueblos resulta sencillo determinar lo que es obsceno: lo es todo aquello que sus antepasados tenían por tal. Pero como han intervenido tantas culturas diferentes y tantos estadios de cultura en la formación de los usos sociales, nos sentimos bastante incapaces de decidirnos firme y unánimemente por ningún criterio.

Bueno espero que les haya inquietado, en mi próxima entrada dos casi desconocidas poesías de dos 'monstruos' de la poesía contemporánea...

Un erótico abrazo.

Hortensio.














domingo, 15 de septiembre de 2013

La poesía es la vida misma.

 _
En el quiebre entre la vida y la muerte, entre lo etéreo y lo material, está la belleza de la poesía que emerge como una imagen sutil pero 'nueva', a cada paso de las horas y en todas nuestras rutinas diarias, está esa fascinante zona poco recurrida y muy poco observada por la inmensa mayoría de los espíritus 'vulgares' que la rodean y no la ven; pero se encuentra allí y allí habita en ese lugar que es su hogar, para entrar a esos lares sólo se necesita la suficiente sensibilidad para oblitar sus puertas y sacarla de esas sombras cotidianas en donde se diluye. Para donde mires la podrás encontrar y sería interminable su ejercicio pues la poesía., 'es la vida misma'.

A donde mires encontrarás poesía.
Yo, me he atrevido, con la venia de los poetas, a tomar la posta y a modo de ejemplo de ese interminable ejercicio tan bello y tan, tan personal de sacar a la poesía de todas mis cotidianidades, éstas serían algunas de las que se me ocurren, tú sabrás de las tuyas... 

 La he sacado: de la mirada azul de mi nieta; de la sonrisa pícara de la persona amada cuando te apoya en silencio; en ese 'helado' de fresa montado en una bola de vainilla; en el sucio 'smog' que botan los autos de tu ciudad... saca esa poesía de un cementerio en donde has ido a despedir a un buen amigo; del balcón de tu casa que da a la calle en donde conociste tu primer amor; de tu cama en donde noche a noche sueñas con cambiar al mundo; sácala de la hermosura de música que nos diò Vivaldi en sus 4 estaciones; del rústico reclamo de un trabajador explotado en medio de una plusvalía odiosa e intolerable; del aroma  excepcional de ese sencillo arbusto al que llaman 'el caballero de la noche' y del perfume más simple y sencillo que la Naturaleza nos ha regalado a nosotros los 'simples mortales'... el perfume de una noche de amor.

Sácala de la nostalgia que habita en el alma de una niña que ha conocido el amor por primera vez; de la irracional potencia del motor de ese auto que devora kilómetros y kilómetros en busca de algún anhelo que está al final de ese camino; de un 'filete miñón' tres cuartos con una ensalada de frutos rojos; ayuda a salir a esa poesía, al oír el suspiro que brota de tu ocasional compañera de 'transmilenio'; de tu viejo computador que se infectó con un virus desconocido y se está muriendo; sácala de un largo beso de despedida o un abrazo pleno de regreso; de esa enorme luna llena que se asoma detrás de los cerros 'tutelares' de tu Santafé o del 'sol de los venados' en los ocasos de los llanos de Casanare; de las bellas notas de un bolero-balada de Manzanero; de la lectura del 'Nocturno' del melancólico suicida.

Es bello pensar que puedes sacar a la poesía de la dura rutina de tu trabajo al que valoras por ser el sentido de tu 'bienestar'; de esos 5 goles inmortales de la selección, en un argente pueblo que no conocía en su historia derrota más absurda; de aquel amor que perdura en el tiempo de un espacio inasible y que se resiste a morir tercamente; de esa tertulia intrascendente de amigos alrededor de una rubia hermosa... y 'helada' cerveza; de la compra barata de un gran libro, que abandonado por su dueño, pasa a ser viejo y de segunda; sácala de esa tragedia que parece insuperable.

De ese sueño que se te volvió inalcanzable y que tercamente como un 'tauro' no abandonas; de las pequeñas cosas que con el tiempo se te vuelven imprescindibles; de éste año nuevo de 1.993 de expectativas diluidas por una 'Carta Magna' que se llena de lagunas; sácala sin miedo de tus propios miedos; de tener a tus años a tu madre viva, de poder abrazarla y de ver que aún te increpa con el dedo inquisidor, alguna idiota acción que como niño haz cometido y de esa bendición verdadera que te da con sinceridad y amor, y que la recibes con la amarga alegría de que puede ser la última.

Sàcala de tus alegrías y sinsabores del día; del ruido de la gente por una calle del centro de la ciudad; de una huella que camina 'por la blanca arena que lame el mar' y que se pierde en las olas de su inmensidad...¿suicidio?; de tus sueños revolcados y rebuscados en un pasado que quieres traer al siempre presente; de tus recuerdos de amor; de tus nostalgias guardadas como 'oro en paño'; de la lectura siempre interrumpida de la 'Divina comedia' de un Dante azufrado y trágico; del 'grafiti' en un muro abandonado que se siente orgulloso porque nos envía un mensaje inteligente desde su muda integridad; de recordar con nostalgia a ese 'pueblito viejo' que todos llevamos en el alma... mi Tunja adorada.

Sácala de ese 'Urapán' que con su presencia llena y adorna nuestros parques y avenidas, miles y miles de ellos traídos desde su lejana y ancestral Rusia, para que se aclimataran en la hermosa sabana fría; y desde luego saca a la poesía de tu propia vida cuando sientas que esa persona, ese objeto, ese momento que rodea tu ansiedad es el motivo exacto de convertir en verso todo ese universo que está a tu alrededor y de paso te entrego el 'testigo' de relevo y sigue por tu lado, querida amiga, amigo de antiguo, pues es casi que un deber, sacarla a la vida y a la realidad de las cosas a esa tímida y bella dama a quien con amor llamamos poesía.

De lo etéreo a lo material entre la vida y la muerte.

Y ponerla en tu mundo, es un hermoso modo de caminar por los senderos de la vida y verla surgir de ese espacio que va de lo etéreo a lo material, entre la vida y la muerte... ¡mírala! déjala fluir...

Un abrazo etéreo.

Hortensio.

domingo, 8 de septiembre de 2013

El beso de los amantes


Quienes visitan en París el museo de Augusto Rodin, se sorprenden de ver tantas y tan 'portentosas' obras escultóricas del autor a través de su vida, pero hay una que llama poderosamente la atención, por lo menos a mi me 'fascina' y es ese mármol que creara entre los años de 1882 al 89 y que no es otro que el Beso, 'Le Baiser' como lo llamó  Balzac y desde luego el público... así se quedó, puesto que Rodin la llamó su "gran bibelot'' para que el escritor así lo aceptare, pero no fue posible y así se quedó.
El beso

Muy pocos de los guías turísticos narran de donde vino la inspiración de Rodin para lograr semejante belleza de escultura, por eso es definitivo que antes de emprender un viaje de cultura, lean hacia donde se van a dirigir y así no depender tanto de esos 'necesarios ordenadores de tiempo' y de sus escasos conocimientos... ¡no somos gringos!

La inspiración vino de la lectura del poema V de la 'Divina Comedia' del Dante, que a la vez fue inspirada en una trágica historia real que sucedió en la 'edad media', fueron los amores adúlteros de Francesca y Paolo (por eso el Dante los pone en el infierno), que tanto ha inspirado a los más connotados poetas , escritores, pintores y escultores de todos los tiempos; ya poco hay que decir, sólo recordarles a mis eventuales seguidores, la verdadera historia de cómo pasaron estos hechos tan desafortunados...

La Historia:  
                      Francesca da Rímini o de Polenta, nacida en 1255 y muerta en 1285, era una hermosa noble italiana hija del gobernador de Rávena que por acuerdos políticos y para mitigar la lucha con su par de Rímini, la comprometió con el hijo mayor de éste gobernante; llamado Gianciotto Malatesta le decìan 'el cojo'... aquí comienza la 'tragedia'. En 1275 se ha concertado el matrimonio de la heredera de Rávena y el heredero de los Malatesta, para unir estas familias y poner término a las disputas territoriales de las dos ciudades; el viejo Malatesta a sabiendas de que su hijo podría ser rechazado por la hermosa joven, ya que éste (Gianciotto) era deforme por su gran joroba y cojera, además mal encarado, mando a su hijo menor Paolo, joven apuesto y de excelsas cualidades a pedir la mano de Francesca por su hermano, ella no entendió la maniobra de los Malatesta y al ver a Paolo, quedó prendada de él pero Paolo a su vez se enamoró al solo verla.

En el camino a Rímini, Paolo le contó lo del pacto de sus padres y la palabra empeñada que de ser rota, desataría una guerra; Francesca se casó con el Malatesta deforme, que le empezó a dar mala vida por qué no era correspondido, la situación se volvió insostenible y el ambiente pesado, motivo por el cual el viejo Malatesta, envió a Paolo y a su esposa (Orabile Batrice de Ghaggiuolo) lejos a cuidar las fronteras del reino en Giancciotto y el tiempo pasó y los deseos de estos enamorados se iban concentrando, con una disculpa de mala salud de su esposa el matrimonio regreso a Rímini, a cumplir su cita con el destino.

El cojo no le quitaba los ojos en ningún momento a su esposa y en aquella mañana trágica, desde la torre la observaba, estaba en el jardín leyendo un libro a la luz tibia de un sol primaveral, en esas apareció en el escenario su hermano que se sentó junto de ella y le empezó a leer algunas páginas del romance prohibido entre Lancelot y Ginebra, ambos subieron al cuarto... la cercanía de sus cuerpos encendió esa loca pasión retenida e irrefrenable y se unieron en un frenesí de beso apasionado como ninguno. El marido que había bajado enceguecido de celos, desenvaino la espada y los atravesó de una sola estocada, cuentan los juglares que fue tan certera que los dos murieron en el acto.

Paolo y Francesca.

La historia es muy mezquina en lo que pasó después de semejante tragedia, pero todo fue muy impactante para semejante época medieval, o falta investigación o simple curiosidad; lo que quiero enfatizar es el gran movimiento artístico y poético que conmovió a grandes personajes alrededor de este crimen pasional y lo voy a reseñar con sus mejores piezas poéticas, comencemos con el inspirador de Rodin, quien los coloca en el infierno, ya que no tuvieron tiempo de arrepentirse:


Cómo el amor a Lanzerote hiriera,
por deleite, leíamos un día:
soledad sin sospechas la nuestra era.

Palidecimos, y nos suspendía
nuestra lectura. a veces  la mirada;
y un pasaje, por fin, nos vencería.

Al leer que la risa deseada
besada fue por el fogoso amante,
éste, de quien jamás seré apartada,

La boca me besó todo anhelante.
Galeoto fue el libro y quien lo hiciera:
no leímos ya más desde ese instante.
(...)

Y así termina el canto diciendo:

Mientras que un espíritu ésto decía,
el otro lloraba de modo que da piedad
me vino algo así como si muriese;
y caí como un cuerpo muerto cae.

                                                           Dante Alighieri, Canto V, 127/138. 



Por su lado el gran Gustavo Adolfo Becquer, le compuso una de sus inmortales rimas, que llamó:

"La bocca mi baccio tutto tremante"

Sobre la falda tenía
el libro abierto,
en mi mejilla tocaban
sus rizos negros:
no veíamos la letras
ninguno, creo,
y, sin embargo, guardábamos
hondo silencio.

¿Cuánto duró? Ni aún entonces
pude saberlo.
Sólo se que no se oía
más que el aliento,
que apresurado escapaba
del labio seco.
Sólo sé que nos volvimos
los dos a un tiempo
y nuestros ojos se hallaron
y sonó un beso.
(...)

Creación de Dante era el libro,
era su infierno.
Cuando a él bajamos los ojos
yo dije trémulo:
¿Comprendes ya que un poema
cabe en un verso?
Y ella respondió encendida:
¡Ya lo comprendo!

                                                     Gustavo Adolfo Becquer




Y el gran Borges, en pleno siglo XX, no pudo contener su pluma ante la nefasta historia y escribió su poema que intituló:

Inferno, V, 29

Dejen caer el libro, porque ya saben
que son las personas del libro.
(lo serán de otro, el máximo,
pero eso qué puede importarles.)
Ahora son Paolo y francesca,
no dos amigos que comparten
el sabor de una fábula.
Se miran con incrédula maravilla.
las manos no se tocan.
Han descubierto el único tesoro;
han encontrado a el otro.
No traicionan a Malatesta,
porque la traición requiere un tercero
y sólo existen ellos dos en el mundo.
Son Paolo y Francesca
y también la reina y su amante
y todos los amantes que han sido
desde aquel adán y Eva
en el pasto del Paraíso.
Un libro, un sueño les revela
que son formas de un sueño que fue soñado
en tierras de Bretaña.
Otro libro hará que los hombres,
sueños también, los sueñen.

                                                                       Jorge Luis Borges, La cifra, 1981.


Una 'esquirla' de la la poética del inmortal mexicano, al respecto:

"Paolo, tu culpa romancesca
Viene a mi espíritu, Francesca,
unida siempre a Paolo vas,
Impúlsanos funanbulesca
Ronda, más vivo, mucho más..."

                                                                     Amado Nervo


Se que es pretencioso hasta más no decirlo -por eso pido disculpas de antemano- poner mi poema al lado de semejantes 'titanes', pero eso es lo bello de los Blogs, que la página es de uno y en ella uno hace "lo que le venga en gana" en mi caso con 'humildad' y responsabilidad, mi heterónimo lo llamó:

El sublime beso de Paolo a Francesca

La tragedia del beso

Un sólo beso bastó
para que el Dante
los condenara al infierno;
y a Petrarca le mostrara
 su triste compasión...
y nada más pudo hacer.

Hoy siguen los amantes
hasta el fin de los tiempos
sin poder tocarse...
sólo suspirar y anhelar
el beso de pasión que un día
escapó de sus labios y
el libro que de sus manos cayó.

                                                               Hortensio Farwel, Mayo de 2012



Un infernal abrazo.

Hortensio.



domingo, 1 de septiembre de 2013

Definiciones.


Uno de mis libros de cabecera, en esta temporada es 'Perfiles y Nostalgias'. De la mano de Fernando Mejía, hoy quiero presentarles a mis escasos pero fieles seguidores del segundo decenio del siglo XXI, 'el siglo de las esperanzas' a una persona excepcional y por muchos de nosotros desconocida, pero por mi no olvidada, que ha llenado un pedacito de mi aprender poético, si decir así se puede, y no es otra que Beatriz Zuluaga, la imponderable poetisa caldense...


Ella es para muchos 'eterna' por su inteligencia, sensibilidad y valor civil ante los problemas de su amado terruño. En alguna ocasión sostuve que su voz era de una de las de mayor aliento lírico en la poesía colombiana de los últimos tiempos. Esto lo confirman sus dos primeros libros: "La ciega esperanza" y "Este cielo boca abajo". Pero Beatriz, como en el verso de Enrique González Martínez, resolvió un día, después de vivir mucho y meditar más, torcerle el cuello al cisne de engañoso plumaje. Es decir, decapitó la grandilocuencia que se henchía vigorosa en su poesía anterior y la despojó del falso plumaje de las palabras superfluas y los atavías inútiles.

Su nuevo libro (no se si tiene algunos poemas inéditos como todos los poetas) "Definiciones", sitúa a Beatriz Zuluaga, en el plano más sustancial de la poesía contemporánea. La palabra directa es apenas la estructura que le sirve a su voz para sostener las ideas y el ritmo justo que requiere toda auténtica poesía, La fronda que ostenta el ruido falaz de la retórica ha sido completamente podada, y apenas si queda la savia medular, la austeridad necesaria para que el verso sobreviva sin el apoyo de la intemperancia verbal que tanto ha deteriorado nuestra poesía comarcana.

Todo tipo de rima ha sido suprimido, porque la rima, cuando no es utilizada por los grandes poetas, es engañosa, pues carece de sentido poético. De ahí que la fórmula del último de los grandes poetas, Juan Ramón Jiménez, el de "Dios deseante y deseado" empieza a tener plena vigencia. De esto tomó conciencia en su madurez el genio de "Poemas agrestes" y "Elegías Puras".

Esta nueva expresión de Beatriz Zuluaga podrían tomarla como anti-poesía, quienes desconocen la evolución tan significativa y vital de las nuevas escuelas, que han logrado superar en América movimientos tan importantes como lo fue el Modernismo. La poesía, como toda manifestación artística, está sujeta al devenir histórico. Beatriz ha logrado saltar sobre lo anacrónico, porque vive y entiende la problemática del hombre contemporáneo.

Sabe muy bien que el poeta debe asumir una posición decidida y sin titubeos frente a la época,  - que para fortuna o desgracia -, nos ha tocado vivir. De ahí que su canto nos transmita los afanes del hombre sujeto a los avatares de un medio social enclaustrado dentro del más absurdo oscurantismo. Su voz denuncia y protesta por las injusticias y la corrupción moral que nos corroe en forma desmesurada y letal. Los desamparados "que no tienen madres ni poetas para sus penas", como dice Neruda, encuentran eco generoso en esta poesía.

Beatriz no se lamenta: protesta, denuncia y reclama. Porque "sólo la verdad anda desnuda" dice el gran poeta que hay en Beatriz Zuluaga. Esto es cantar sin tapujos y sin temores. Este es el ejemplo humano de una mujer de alma fuerte, de corazón valeroso y de voz afirmativa que realiza el milagro cotidiano de la poesía sin falsas apariencias.

"Definiciones" es un libro orgánico y compacto como lo anota acertadamente el escritor Jaime Echeverri, autor del prólogo. Mucho se podría decir sobre este hermoso y estremecido poemario de Beatriz Zuluaga, quien parece haber interpretado a cabalidad el precepto de León Felipe, cuando ella afirma:

                         "Deshaced ese verso.
                         Quitadle los caireles de la rima,
                         el metro, la cadencia
                         y hasta la idea misma...
                         Aventad las palabras...
                         y si después queda algo todavía,
                         eso
                         será poesía.
                         ¿Qué
                         importa
                         que la estrella
                         esté remota
                         y deshecha
                         la rosa...?
                        Aún tendremos
                        el brillo y el aroma".


Ya lo ven mis queridos amigos, ésta admirada mujer contestataria como ninguna, amada por muchos y 'criticada' por algunas momias del 'Parnaso' criollo, es la poetisa casi olvidada que hoy les he traído y que en posteriores entradas trataré de llevarles su voz y sus versos para que como yo, no sólo la admiren sino por qué no... amarla.

Un abrazo abisal.


Hortensio.

viernes, 30 de agosto de 2013

Comentarios a "La Tetera de Russell"


Sus alumnos siempre trataban de inducirle al tema de su ateísmo, ¿maestro, existe Dios?, para sacudirse de tan recurrido tema que muy poco le interesaba, el  filósofo ingles Bertrand Russell, por allá en el año de 1.952 escribió un artículo en la revista Illustrated a petición de ésta y dedicada a sus alumnos 'universalmente' sus opiniones sobre este específico dogma religioso... en "¿Is there a God?" (¿Habrá un Dios?") postuló su famosa tesis que pasó a llamarse inmortalmente "la tetera de Russell", recordémosla:

"Si yo sugiriera que entre la Tierra y Marte hay una tetera de porcelana que gira alrededor del Sol en una órbita elíptica, nadie podría refutar mi aseveración, siempre que me cuidara de añadir que la tetera es demasiado pequeña como para ser vista aun por los telescopios más potentes. Pero si yo dijera que, puesto que mi aseveración no puede ser refutada, dudar de ella es de una presuntuosidad intolerable por parte de la razón humana, se pensaría con toda razón que estoy diciendo tonterías. Sin embargo, si la existencia de tal tetera se afirmara en libros antiguos, si se enseñara cada domingo como verdad sagrada, si se instalara en la mente de los niños en la escuela, la vacilación para creer en su existencia sería un signo de excentricidad, y quien dudara merecería la atención de un psiquiatra en un tiempo iluminado, o la del inquisidor en tiempos anteriores."

                                                                                                                Bertrand Russell.


En 'El capellán del diablo', libro de Richard Dawkins que viene unido al concepto de Russell, sus conceptos son contundentes y así lo desarrolló:

"La razón por la que la religión organizada merece hostilidad abierta es que, a diferencia de la creencia en la tetera de Russell, la religión es poderosa, influyente, exenta de impuestos y se la inculca sistemáticamente a niños que son demasiado pequeños como para defenderse. Nadie empuja a los niños a pasar sus años de formación memorizando libros locos sobre teteras. Las escuelas subvencionadas por el gobierno no excluyen a los niños cuyos padres prefieren teteras de forma equivocadas. Los creyentes en las teteras no lapidan a los no creyentes en las teteras, a los apóstatas de las teteras y a los blasfemos de las teteras. Las madres no advierten a sus hijos en contra de casarse con infieles que creen en tres teteras en lugar de una sola. La gente que echa primero la leche no da palos en las rodillas a los que echan primero el té."

                                                                                                               Richard Dawkins


Su gran actualidad se ha prestado a todo tipo de interpretaciones en, religión, corrientes psudocientíficas, 'astrofantásticas' y de todos los tipos de teologías; ya sabemos que estas proclamas interesadas de pseudos intermediarios del más allá autoungidos, desde luego son un medio efectivo de quitarles el dinero de los crédulos y llegar a tener influencia  y control sobre estos 'tontos' que ya son ejercitos de borregos que creen en todo lo que estos 'esquilmadores' les dicen tendenciosamente, sin ponerlo en tela de juicio y que degenera en el indefectible fanatismo idiota que llegan a los peores excesos de 'ira sagrada' sin son criticados o cuestionados o si osan dudar de sus doctrinas; nada más peligroso que una persona de fe. Pero eso ha sido demaciado visto y evidenciado y no merece mayores comentarios, por otro lado...

Si bien es cierto que nadie pero nadie y menos yo, poseemos la verdad, esa VERDAD verdadera, no es menos cierto que la ciencia y el pensamiento crítico humano nos hayan aportado dentro del método científico e investigativo PRUEBAS EMPÍRICAS, que nos han mostrado y entregado muchas pero muchas verdades irrefutables y lo seguirán, sin duda alguna haciendo, para bien de la criatura humana y su entorno 'habitat'. ¿Qué han aportado las religiones...? fuera de la gran tragedia de sangre, oscurantismo, miedo azúfrico y fanatismos demenciales, no han aportado nada más, ni una sola prueba empírica de lo que creen. ¿Creer? es una palabra de lo más ambiguo que pueda existir, depende de quien lo diga y donde lo diga y en que contexto lo diga, tendrá diferentes significados y muchísimos matices en ese mundo diferencial y subjetivo que es en el que se mueven todas y cada una de las religiones teístas, afirmando la existencia de 'algo'  basados en la fe y en la total ausencia de pruebas o las que medio logran hilvanar con alguna coherencia, no pasan el examen más sencillo de la lógica y la razón desde luego científica.

'Creer' en cambio en el ámbito del pensamiento crítico, racional y por extensión científico, es afirmar algo con base en pruebas que han soportado grandes y exaustivos procesos dentro del método científico y que desde luego darán mayor credibilidad y hasta certeza, así la creencia será más firme y cierta. Cuando un científico, escéptico o empirista racional de 'raca mandaca' de 'tomo y lomo' dice "creer en algo está afirmando implícitamente que tiene pruebas para ello y no de mera creencia de fe al respecto". Nada que meterse el sin sentido religioso o dioses en el progreso y la tecnología (harto mal retardatario le han hecho a la humanidad) puesto que no está basada en Leyes físicas y químicas reales que se puedan aplicar al progreso tecnológico... "Si por la religión fuera, seguiríamos en la edad media". "Un sin fin de estupideces amarillistas que alimentan el circo escatológico de la New Age". Falacias... 
¡El que tenga oídos que oiga!





domingo, 25 de agosto de 2013

¡Se me acabó el camino!


De nuevo con algo de la poesía de Farwel, en su poemario de 1989 "Poemas Dislocados" de  sencilla factura, sutilmente corta y muy sensitiva; espero la disfruten queridos poetas, pues todos lo somos de una u otra forma solo que a veces nos vamos de éste mundo sin haberlo descubierto y de verdad, que gran perdida...


Se me acabó el camino...
           (Una variación)

 ¡Se me acabó el camino!
¿Qué voy a recorrer ahora,
Si no conozco otra vida...
y nunca fragüé un plan B...?

¿Cómo pedir algo de justicia a mi
soledad ingrata y a mi angustia,
 y a esa ausencia degradada y necia 
caprichosa y olvidada en un recuerdo
si ya me cansé de eternidad...?

Solo me queda la náusea
de mi decepción y mi tristeza,
borrar mis huellas
borrar mis ilusiones
borrar el desamor
borrar...mi vida.

Es lo más acertado y
centrarme en escuchar
mi propio corazón en ese
péndulo del diástoles y sís...

Oír el ruido de ese silencio
en un no más, en un no decir más,
ya no decir más...
Se me acabó el camino.
¡Me canse de eternidad!


                                              Tu ombligo...

                                                                 Hace mucho una imagen
                                                                 no me abandona, y recurre,
                                                                 es tu ombligo extraño,
                                                                 ¿mal curado? ¡deforme!
                                                                fuera del contexto de tu
                                                                hermoso abdomen...

                                                                No lo imagino a los nueve
                                                                salido y al revés...
                                                                solo quiero reinventarte
                                                                para que la imagen
                                                                de tu ombligo escape
                                                                y me abandone...

                                                                                              
                                                                                             Recompensas.

                                                                                            ¿Cómo llegar a esos
                                                                                            recuerdos perdidos?
                                                                                            ¿Ideas que se me extraviaron?
                                                                                            incertidumbre por los
                                                                                            errores que voy a cometer,
                                                                                            cómo voy a llegar a ellos
                                                                                            ¿si no los encuentro...?                                                                                                                                  
                                                                                           Extravío que parece levedad
                                                                                           que parece laberinto...
                                                                                           para encontrarme,
                                                                                           sólo tengo que huir de mí y sè
                                                                                           que huir tendrá sus recompensas.

           Libélula.

Q
uisiera ser como la libélula azul
que quieta en la hoja del Urapán,
espera el embate del bestial frenesí
de un huracán y emprende vuelo...

No se preocupa de pensar na',
y menos en la odiosa muerte...
solo de dejarse llevar al vaivén...
de la bella fuerza de la Natura.

¡Solo libertad es su palabra...!



       Selena.

 Como todo poeta miro a
 nuestra más bella inspiración...                                          
 Oh, Selena, celeste y bella Luna
 cuán sola te debes sentir,
 roca bella y abandonada
 ¿Qué destino tiene el hombre
  para tì...?

                                                                                                   
                                                                                                        Sufrir...

                                                                                           ¡Sí!, quién no le teme al sufrir?
                                                                                            es una buena excusa para huir
                                                                                            del amor, es solo miedo...
                                                                                            miedo al abandono, miedo a sufrir...

                                                                                            Pero nos atrevemos al amor
                                                                                            a sabiendas de que algún día
                                                                                            nos tendrán que abandonar,
                                                                                            ¡Tiene gracia!... ¿No lo crees?

Un suspiro.
(Una esquirla)

Por no llorar, reías
por no reír, suspiras
¿Qué importa reír
si tienes que suspirar?

                                            El brindis...

                                                              Yo tenía mis penas y
                                                         creo que todos las tenemos;
                                                               Brindo por la noche
                                                                brindo por la vida...
                                                          aunque las penas me maten,
                                                          ¡Ay! mira como me matan.
                                                            Levanta la copa... ¡Salud!



Caminante, un abrazo de ánimo...

Hortensio.






















































Algunos Epitafios


Un ingenioso epitafio.
Hace algunos años en mi ciudad natal, la muy noble y leal ciudad de Tunja, fui al cementerio en busca de la tumba de algunos parientes a los que les guardaba especial cariño y otros de los que solo tenía alguna referencia; entre los vericuetos y callejuelas propias de un cementerio, me llamó la atención una lápida inclinada y medio derruida con un epitafio que se estaba borrando, presumo que por el paso del tiempo y la inclemencia de los elementos y con un mensaje, que duda cabe, algo cruel, tal vez merecido que decía:
                          
                                                             Pablo Emilio S (...)
                                                       Nov...1.919- Marzo de 1.981
                                                    "Sumo y multiplico, jamás restó.
                                                Sus parientes agradecidos, dividirán" 

Esto me dio pie para recordar algunos epitafios de personajes famosos que en sus tumbas recuerdan sus pequeños datos personales y la manera de pensar de algunos de ellos, acompañenme a hecharles una mirada:

"Disculpe que no me levante"  Groucho Marx (comediante Norteamericano)

"Estoy aquí en el último escalón de mi vida. Marlene 1901- 1992" Marlene Dietrich.

"Si no viví más, fue por que no me dió tiempo" Marqués de Sade.

"Sólo le pido a Dios que tenga piedad con el alma de este ateo" Miguel de Unamuno.

Cuando encontraron la tumba de Arquímedes, se dice que había como único epitafio un cilindro circunscrito a una esfera.

En la lápida de Gabriela Mistral (Premio Nobel de literatura. Chilena): "Lo que el alma hace por su cuerpo, es lo que el hombre hace por su pueblo"

"Don Gonzalo Torrente Ballester. 1910- 1999. Insigne escritor e hijo predilecto del pueblo del Ferrol. Descansa en paz"

"Aquí yace El Pensador Mexicano quien hizo lo que pudo por su pueblo" Fernandez de Lizardi.

Rainer María Rilke; escritor austriaco, murió de leucemia en diciembre de 1.926. El empeoramiento de su estado físico se produjo a raiz de haberse pinchado con la espina de una rosa mientras cuidaba el jardín del castillo de Muzot, en Suiza, donde vivió retirado los últimos años de su vida; en su tumba un epitafio que él mismo escribió, reza así: "Rosa, oh contradicción pura, placer, ser el sueño de nadie bajo tantos párpados".

Benjamín Franklin: Turgot pronunció en su honor el siguiente epitafio: "Arrebató el rayo a los cielos y el cetro a los reyes".



"No es que yo fuera superior. Es que los demás eran inferiores" Orson Welles.

"Aquí yace alguien cuyo nombre se escribió en el agua" John Keats, para sí mismo.

"Aquí yace Moliére el rey de los actores./ En estos momentos hace de muerto/ y de verdad que lo hace bien". De Moliére para sí mismo.

"Aquí yace el poeta Vicente Huidobro/ Abrid su tumba/debajo de su tumba se ve el mar" Hecho de un fracmento de uno de sus versos.

"Aquí reposan los restos de un ser que poseyó la belleza sin la vanidad, la fuerza sin insolencia, el valor sin la ferocidad y todas las virtudes de un hombre sin sus vicios" De Lord Byron para su perro 'Botswain'.

Enrique Jardiel Poncela: "Si quereís mayores elogios, moríos".

Camilo José Cela, hizo famosa -hasta convertirla en epitafio - aquella frase segú la cual: "Quien resiste gana".

"Volveré y seré millones" el epitafio en la tumba de Evita Perón.

Alfred Hitchcock, pensó en su epitafio: " Esto le pasa a los chicos malos". Nadie se atrevió a ponerlo en su tumba.

Thomas Jefferson, Presidente de los Estados Unidos entre 18801 y 1809, seleccionó como parte de su epitafio la frase: "Padre de la Universidad de Virginia".

"Lo hizo a la manera difícil" Bette Davis (Actriz estadounidense)

"Estuve borracho muchos años, después morí" Francis Scott Fitzgerald.


Hasta aquí y solo por ahora, estos abrebocas de epitafios, que luego de investigar un poco más les compartiré.

Un abrazo y sería bueno que empezaren a pensar un sus propios epitafios.

Hortensio.



domingo, 18 de agosto de 2013

¿Cuales fueron sus últimas palabras?

 
       
          Hoy movido por el recuerdo histórico de un  brutal 'guerrero' de nuestra gesta emancipadora, al que llamaron el 'vengador de la patria' y que ejecutó (asesinó) a cientos de españoles, pues nunca tomo prisioneros, un cura español al que fusiló por realista, al ver sus actos sanguinarios le recordó una sentencia bíblica: "A quien hierro mata a hierro muere" a lo que el general de división, Hermógenes de la Maza y Loboguerrero, mas conocido como Hermógenes Maza, le contestó antes de dar la orden de ¡fuego!... ya lo veremos; murió en Monpox ciudad de sus afectos de una severa cirrosis hepática debido a su desaforada dipsomanía, trasladado al hospital, se cuenta que llamó a una monja a la que le dijo algo al oído, volteó su cara contra la pared y murió tranquilamente. Cuando sus compañeros de armas se enteraron de su deseso buscaron a la monja y le preguntaron: ¿Cuales fueron sus últimas palabras? a lo que ella les contestó encendida de pena: "¡ahí les dejo su mundo de mierda!"... y murió.
    


          Después de ésta introducción un poco escatológica y asesorado por el 'Buscabiografías' recordaremos algunas de 'las últimas palabras' de algunos personajes históricos como una curiosidad que bien vale la pena recordar; comencemos con las de Nerón, en el proceso de su suicidio antes de que se le escapara la vida dijo: ¡Que artista muere conmigo!

          Del Padre de la Patria, Simón Bolívar, 'El Libertador' después de decir su última arenga testamentaria en la que termina con: "Mis últimos votos son por la felicidad de la Patria... si mi muerte contribuye a que cesen los partidos y se consolide la unión, yo bajaré tranquilo al sepulcro" algunos días después y ya en transe final se comparo así con... : "Los tres mayores necios que ha habido jamás son Cristo, el Quijote y yo". El 17 de diciembre de 1.830 antes de expirar se le oyó decir: "He arado en el mar".

             El famoso autor de la 'Comedia humana' un escritor genial y conpulsivo, Honorato (Honoré) de Balzac, después de una gran fiebre que lo llevó a la tumba, dijo: "Ocho horas con fiebre, ¡me habría dado tiempo a escribir un libro!"

          El gran escritor ruso, Antón Chéjov, irrumpió su coma, trató de incorporarse y levantando su mano derecha exclamó: ¡Champán...! y el autor de 'La Madre' y el inmenso escritor soviético Máximo Gorki, antes de morir dijo con cara de angustiado "... Habrá guerras... Hay que prepararse".

           Y Lewis Carroll, el autor de 'Alicia en el país de las Maravillas' muriendo en su casa, enfadado con la enfermera que trataba de acomodarlo le dijo: "Quíteme ésta almohada. Ya no la necesito". Por otro lado el filósofo, matemático y linguista austriaco, nacionalizado ingles, Ludwing Wittgestein, autor del 'Tractatus', antes de morir se le oyó decir: "Dígales que mi vida ha sido maravillosa", murió en Cambridge, el 29 de abril de 1.951.

          La reina Isabel I de Inglaterra, a las dos de la mañanael 24 de marzo de 1.603 tomando la mano de su ministro: "Todas mis posesiones por un momento de tiempo". En el reinado de Enrique VIII cuando mandando a ejecutar por decapitamiento a su reina Ana Bolena, madre de la anterior, ésta le dijo a su verdugo: "No le dará ningún trabajo: tengo el cuello muy fino". Y muchos años después su coterraneo el primer ministro y gran heroe de la segunda guerra mundial Winston Churchill, en ese enero de 1.965 a quien se le atribuyeron varias últimas palabras la más probable fue: "¡Todo es tan aburrido! 

         El inmortal Lord Byron: "Ahora yo me iré a dormir. Buenas noches. Y Federico Chopin: "Ahora, estoy en la fuente de la felicidad". Y la inolvidable bailarina Ana Pavlova: ¡Que esté preparado mi traje de cisne!.

          En su lecho de muerte, el escritor chileno Jose Donoso, al parecer no dijo nada. Solo pidió que le leyeran el poema "Altazor" de su compatriota Vicente Huidobro, en ese lapso de la lectura murió; el poeta referido a su vez saliendo brevemente de la inconsciencia de su agonía le confeso a sus familiares:"Tengo miedo". Luego se incorporó y le dijo a su amiga Henriette: ¡Cara de poto!

          Humphrey Bogart, el estupendo actor estadounidense de 'Casa Blanca' y conocido por las insuperables cantidades de alcohol que consumió durante toda su vida, comentó en sus últimos momentos, con un gran humor, estas palabras: "Nunca debí cambiarme del wisky a los martinis". Y su colega del cine Bela Lugosi, exclamó: "Yo soy el conde Drácula, el rey de los vampiros, soy inmortal".

       Utilizando como tinta su propia sangre, el poeta ruso Sergueí Alexándrovich Yesenin, transliterado en occidente como Serguei Esenin, compuso su última poesía a los 30 años, que fueron sus últimas palabras: "Adios amigo, sin gestos, sin palabras.Que no haya dolor ni tristeza en tu frente./ En esta vida, morir no es nada nuevo,/ pero vivir, por supuesto, es menos nuevo aún." Luego se colgó de unas cañerías de agua que había en su pieza en un hotel de San Petesburgo.

          A las 5:07 horas del 29 de agosto de 1.947 después de haber sido corneado por toro de Miura 'Islero', en Linares, Manuel Rodrigez 'Manolete', pronuncia sus 'últimas palabras' ante el médico Giménez Guinea: "Qué disgusto le voy a dar a mi madre"... "Don Luis, que no veo, no veo nada".

          Don Ramón María del Valle-Inclán, poco antes de morir dijo: "España no está aquí, está en América, en Méjico está la esencia más pura de España". James Joyce, el famoso autor de 'Ulises' de 1922 y de Fannegans Wake, su última novela de 1.939, lleva al personaje a soñar en un lenguaje que combina el ingles con palabras procedentes de varios idiomas. Joyce muere a raiz de una ulcera duodenal perforada a las 2:15 de la madrugada del 13 de enero de 1.941. Preocupado por su última novela en donde la crítica la calificó de 'incomprensible', poco antes de morir y en medio de las transfusiones de sangre, preguntó: "¿En serio nadie la entendió...?

          Frank Kafka: le dio sus últimas palabras a su médico de cabecera ésta frase kafkiana: "Máteme, sino usted es un asesino" y expiró. El autor de las 'Penas del joven Werter' sensurada porque justifica el suicidio y del poema dramático 'Fausto', el gran Goethe, dijo segundo antes de expirar en Weimar: "¡Luz más luz!".  

Por ahora éstas pocas 'Ultimas palabras'... les prometo que voy a hurgar algunas otras biografías para seguir con este bonito y necrófilo asunto.

Un abrazo rompehuesos.

Hortensio.





domingo, 11 de agosto de 2013

Niña y otros poemas.

De su poemario de 1986 "Poemas Fatigados" de Farwel, propongo éstos aislados versos:

Niña.
¡Ola... hermosa niña!
no me mires así ¡Por favor!
sigue tu candoroso camino
aquí ya no hay nada.

Solo el reflejo de un despojo
que ya no vale la pena...
¡por favor! No me mires así
sigue tu candoroso camino.


                                           Enfermo de ti...
                                                               
                                                                  Infectado de tu amor
                                                                  y envenenado por tus besos
                                                                  resisto inútilmente la epidemia...

                                                                  Voy camino de mi fosa
                                                                  por el sendero de las dudas,
                                                                  y el lánguido mirar de tus pupilas...


                                                                                                     Ausencias.
                                                                                             
                                                                                              Todo se fue quedando atrás...
                                                                                                 ausencias y más pérdidas,
                                                                                                 nada de eso se pudo evitar
                                                                                              en la eterna y fatigada nostalgia
                                                                                                   que acompaña mis pasos,
                                                                                                      que ya extraviados...
                                                                                                        sólo buscan paz.


Añoranza...

Sólo tuve una sutil añoranza
que no se pudo realizar...
como una ilusión perdida,
añoré lo que jamás existió
entre nosotros dos... el amor
que solo añoranza de amor fue.                                     
                                                                               
                                                                    
                                                                        El oasis.
                                                          
                                                           
                                                               Eras como una pajita
                                                                 precaria y liviana
                                                               que llegaste con el viento
                                                               al oasis bello y anhelado...
                                                              Allí renaces y floreces...
                                                                   Oh, idiota vanidad
                                                                  ¿y cómo no decirlo?
                                                            ¡claro está, el oasis era yo!


                                                                                                      
                                                                                                              

                                                                                                                  El vacío.

                                                                                                                    El vacío es...
                                                                                                 La pérdida de la objetividad
                                                                                                La soledad de la muerte,
                                                                                                               La esencia del sepulcro.

                                                                                            La indefensión,
                                                                                                La sensación de miedo y
                                                                                               La náusea del vacío
                                                                                               que sólo es nada
                                                                                                        y vacío es...             

 Esquirla N° 12

S
e que mi vida es como
aquellas novelas corticas,
que se leen en un...suspiro
y no dejan huella.



De nuevo, un sincero abrazo.

Hortensio.