domingo, 30 de octubre de 2022

"El último viaje"

La muerte nos sorprende sin 
saber siquiera nada de ella.
Farwel.

Plácido domingo... hoy con una hermosa poesía en prosa de la escritora y poeta granadina Ana Victoria Hinojosa, en la que reflexiona razonablemente sobre esa última instancia a la que nos sometemos ineludiblemente y que es a veces tan rápida que no tenemos tiempo de decir adiós a los seres que nos son queridos, lo llamó:



El Último Viaje

El último viaje llega sin
avisarnos, sin prepararnos
sin decidirlo.

A veces, no nos permite ni
despedirnos y nos vamos
sin un adiós, sin un abrazo,
sin un te amo, sin un perdóname.

Mientras vivimos, realizamos
tantos viajes y hacemos tantos
planes, pero nunca pensamos en
ese... que llega cuando menos lo
esperamos y como un ladrón nos
transportan a otro plano.

Es como un rapto que deja
una estela de dolor y llanto,
es inexplicable y lleno de
asombro, cuesta creerlo
porque parece una mentira
y lucha para los nuestros
poder aceptarlo porque duele
tanto, que hasta respirar se 
hace difícil.

Nunca pensamos que en
cualquier instante podemos
perder la vida y la desperdiciamos.
corriendo tras muchas cosas,
acumulando bienes y apegándonos
a todo, cuando sabemos que nada
nos llevaremos.

El último ocaso llegará indefectiblemente,

A veces salimos de casa
dando un portazo sin pensar
que quizá, ese sea nuestro
+ultimo adiós y será el
último recuerdo que dejaremos.
Pero así, es como vivimos...
"Inconscientes".

Ver morir a tanta gente a
mi alrededor, me ha hecho
reflexionar sobre éste tema
y al observar mi vida es solo
un eco lejano, que se ha ido
gastando y solo es un cuarto
lo que me queda, pero ¿Cómo
puedo saberlo?

Si el tren de regreso, solo te
recoge sin avisarte.

No le importa si estás dormido,
si estás despierto, si estás desnudo
o si estas vestido, si estas o no
estás listo, sólo llega... Y con él,
te lleva.

Pero ¿Cuál es el mejor momento?
me pregunto.

Y descubro que éste, es el mejor
momento, el único que y el único
que existe y el único en que puedo
ser y actuar.

Y decido que, a partir de hoy,
quiero vivir mi presente y dejar
de postergar las cosas, porque este
momento es el único seguro y lo
viviré día a día, como si fuera
el último.

La vida hay que vivirla día a día...

Para comenzar hoy quiero
agradecer por tantas cosas
y quiero darle las gracias ya,
a todas las personas que forman
parte de mi historia; ha sido como
especies alimenticias que le han
dado sabor a mi vida, sin la presencia
de ustedes sería insípida y vacía 
y quiero que se den cuenta de la 
importancia y el valor que tienen.

Todos los días quiero agradecer al
gran espíritu por todo lo vivido, por
todo lo aprendido, por todas mis
fallas y sobretodo, porque he amado,
porque amar, es lo único que me ha
llenado, ya que para amar, fuimos
creados.

Quiero saldar cuentas con la vida,
quiero perdonar y pedir perdón por
todos mis errores, soltar y dejar ir
todas mis amarras y así, como Amado 
Nervo, poder decir: "Vida nada te debo,
vida estamos en paz". 

Entonces estaré listo para tomar ese
último viaje, sin miedo ni culpa,

Ana Hinojosa.


Y yo me despido con un muy sentido abrazo...

Hortensio.





domingo, 23 de octubre de 2022

Como una mosca en leche.

Un personaje fantástico y que se está olvidando de la memoria de estas nuevas generaciones, es su presencia y su genio en el espacio y el tiempo en que le fue dado vivir dejándonos un imperecedero legado literario... en este Plácido domingo, Candelario Obeso Hernández. De la mano maestra de Alfredo Iriarte y su genial obra "Muertes Legendarias", habré de recordar para Ustedes, la efímera vida y la trágica muerte de este personaje, padre de la poesía negrista en Latinoamérica.

La única fotografía que se tiene del poeta.

Había nacido en Mompox Colombia) el 12 de enero de 1849 y muere en Bogotá el 3 de julio de 1876, amigo del presidente Tomás Cipriano de Mosquera, fue encargado en una misión diplomática en Francia. Políglota hizo varias traducciones de obras famosas como su preferida Othelo de Shakespeare. Había estudiado derecho en la Universidad Nacional, gracias a que su padre, un rico hacendado y abogado de Mompox, siendo hijo de una negra le tomo especial cariño y vio por su educación.

Ahora vamos a lo que los convoqué... El capítulo VI del libro "Muertes Legendarias" del escritor bogotano, Alfredo Iriarte, que lo llamó: 'Un Poeta con mala puntería'.

La típica "mosca en leche": un negro en la Bogotá decimonónica. Su condición de poeta le granjeaba a Candelario Obeso, la simpatía y la hospitalidad  de los intelectuales, más no llega a franquearle las puertas de la alta sociedad. Quimérico intento de reeditar la pasión de Otelo y Desdémona. Trágico final. Bella elección sobre cómo mamarle gallo a la muerte.

Finalizando la década de los setenta del siglo XIX Bogotá era una ciudad biétnica hasta bien avanzado el siglo XX. Había una aristocracia reinante cuyo sello más destacado era la blancura láctea de la piel, ya que entonces desconocían, y de conocerlos se habrían menospreciado, los encantos de la epidermis bronceada por las que suspiran las mujeres de hogaño.

Pero en verdad la raza negra era en éstas alturas una especie exótica, hasta el punto de que el vulgo creía con firmeza que los negros desteñían con solo pasarle un dedo por la epidermis.

Acaeció que en alguna de las numerosas reuniones de escritores y poetas a que era invitado con frecuencia, Obeso conoció a una bellísima bogotana de cabellera muy rubia y ojos zarcos que lo dejó enloquecido de amor en el acto. A partir de esa noche, la febril imaginación del poeta momposino comenzó a trabajar sin reposo en torno a la fantasía obsesiva de revivir en Bogotá el amor apasionado de Otelo y Desdémona, por supuesto sin la escena del estrangulamiento  final. Al principio lo invadió un optimismo desbordante: la fuerza incontrastable de sus poemas obraría a manera de mágico puente sobre el abismo de la diferencia racial. Y puso manos a la obra. La divina rubia empezó a recibir en su del barrio de la catedral, uno tras otro, los sobres que contenían los madrigales, las endechas, las octavas reales y las décimas en el que el poeta de altísima pigmentación celebraba su belleza y le declaraba su amor enloquecido. La respuesta de la beldad no pudo ser más cruel. Devolvió a Candelario los poemas hechos añicos y en una esquela de su puño y letra lo requirió para que la dejara de importunar con sus sandeces. La reacción del poeta fue inmediata y desesperada: se sumergió en el alcohol, dejó de asistir a las tertulias y sus amigos comenzaron a verlo deambular por las calles en los más deplorables extremos de embriaguez, sucio y desgreñado y, como si fuera poco todo ello, provocando pendencias con los pacíficos viandantes, como si fuera consecuencia de lo cual hubo de ser encarcelado varías veces.

Un triste día las tribulaciones del negro llegaron al clímax cuando se enteró que la bella, su Desdémona imposible, había celebrado esponsales con un apuesto y acaudalado cachaco y que, durante, la ceremonia, la pareja había fijado la fecha de la boda, la cual tendría lugar en una tradicional hacienda sabanera. La congoja de Candelario llegó a extremos demenciales. Ya para entonces solo suspendía las bebezonas cuando caía temporalmente abatido por las cataratas de aguardiente, que a veces mezclaba con chicha para lograr efecto.

Por aquellos días se hizo inminente la proximidad de la tragedia. Llegó la fecha del compromiso y Candelario no pudo más con el peso de la vida. Tomó una pistola y se disparó un balazo en el pecho. No murió en el acto, lo cual dio tiempo a algunos fieles amigos de acudir  llevándolo a un médico, quien luego de una somera revisión dictaminó que el fin estaba cerca. Fue requerida entonces la presencia de un sacerdote, a quien los amigos de Obeso engañaron piadosamente, dada la circunstancias de que eran aquellos tiempos en la que la absolución para un suicida era virtualmente inalcanzable. En consecuencia, los leales compañeros del poeta agonizante informaron al cura que Candelario se había disparado involuntariamente una bala en un solar cercano. Parece que el buen sacerdote no se tragó el cuento muy entero , puesto que al llegar al lecho del poeta le hizo preguntas muy concretas sobre las circunstancias del accidente. Y fue ese el momento grandioso en que este triste moribundo tuvo bríos para mamarle gallo a la muerte,  con estas palabras inmortales que con voz desfallecida y casi inaudible, dijo a su confesor: 

- Es verdad lo que mis amigos le dijeron, padre. Lo que pasa es que yo tengo pésima puntería. Le disparé al blanco y le pegué al negro.

Segundos después, se hundió en el sosiego definitivo de la muerte.

Un suicidio... un escape.



LUCHA Y CONQUISTA

A... S.G.L. 

¡Oh!, blanca, blanca hermosa,

¿Por qué me tratas así?

¿No sabes que la desgracia 

de compasión es digna...? 

En balde te demuestras

a mí cariño altiva;

¡En pechos como el tuyo

no cabe la perfidía...!

....…....….….............…...…......

¿Porque me ves la cutis 

de la color de la tinta

acaso crees que es negra

también el alma mía...?

En eso te equivocas;

¡Las piedras más bonitas,

en el carbón, a veces,

se hallan escondidas...!

Escúchame: si llegas

a consolar mi cuita,

serás a mis pesares 

la miel que necesitan,

en cambio de tu afecto,

te juro por mi vida,

qué con mi porte nunca 

te causaré una herida...

Seca mi llanto... Un beso

le basta a mi desdicha;

un beso de tu labios

de rosa y clavelina;

con él aquí en mi pecho 

¡florecerá más linda

la mata de mi suerte,

ya seca de afligida...!

........,....................................

¡Oh! blanca..., tú lo sabes...

(Acércate tranquila);

¿Qué flor le rivaliza...

(Acércate y no temas)

Si envuelto en él se mira 

un lazo bien lustroso

de mi color... expresiva...?

Tu pareces al nardo;

mis brazos son de endrina,

déjalos que a tu talle 

se enrollen como cinta...

¡Oh!, gracias, gracias... ahora 

quédate siempre así

¡y nunca de tu labio 

se vaya esa sonrisa!

                     ***

Nota: Ésta poesía se rescató de sus cuadernos y se salvó de ser destruida por esa iracunda dama blanca que fuera su amor imposible, porque no alcanzó mandársela.

Un abrazo.

Hortensio.

















domingo, 9 de octubre de 2022

¡Vae Victis!


Es ley de la guerra que los
vencedores traten a los
vencidos a su antojo.
Julio Cesar.

Como todos los domingos siempre espero que sea muy Plácido, hoy con la famosa frase de Brennus (Breno) jefe de los galos que tomaron a Roma en el 387 a.C. Los romanos vencidos no tuvieron más opción que negociar una Paz y la retirada de las hordas galas, por un pago de 1.000 libras de oro (357 kilos) al ir pesando en la balanza el oro, los romanos se dieron cuenta de que dichas balanza estaba adulterada por lo cual se quejaron con el rey galo... Breno, desenvaino su pesada espada y la colocó sobre las pesas de hierro y les gritó en latín: ¡Vae Victis!! (¡Ay de los vencidos!)

¡Ay de los vencidos!

Esta frase apocalíptica la sintieron las jóvenes mujeres francesas que colaboraron con el ejercito alemán que invadió a Francia, después de 'La Liberación' en el verano de 1944; en su mayoría eran las llamadas "colaboracionistas horizontales", es decir proxenetas, meretrices y prostitutas. 






sábado, 1 de octubre de 2022

La muerte y la literatura.

Lo único malo de la muerte
es que es para siempre.
García Márquez

Cuando de pequeño conoces
la muerte, empiezas a vivir
como adulto, así de duro es.
Farwel.

Simplemente un deseo sincero de que tengan hoy un muy Plácido domingo, hoy con  La muerte y la literatura... Es un poco difícil saber en qué momento del 'estadio intelectual' del ser humano frente a esa aventura que es la vida, el Homo sapien, racionalizó la muerte y lo condujo a preguntarse ¿Porqué pasa eso...? 

La muerte y su representación literaria.

Acaso ¿con esa pregunta nace la filosofía? a mí no me cabe duda de que fue así; muchos filósofos de la antigüedad 'redundantemente lejana', afirmaban - en sus escuelas- que la conciencia de la muerte dio carácter humano a nuestra especie, sabiendo que esa traumática experiencia durante la infancia, es de las de mayor magnitud de cuántas vivimos.

Para aseverar este criterio psíquico, tomamos de la mano a nuestra eterna compañera de viaje La Literatura: en un pasaje de una Biblia (apócrifa por cierto) encontré un pasaje fantástico que lo tiene como central... se cuenta en ese evangelio mirando la infancia de Jesús , que desconcertado ante la muerte de su compañerito de juego es inculpado de su muerte, sin pensarlo mucho, lo resucitó por un rato para que le dijese a su angustiada madre que él se había caído por accidente desde una altura.

Y en una de las piezas literarias más antiguas conocida por el hombre y que ha llegado hasta nuestros días, "El poema de Gilgamesh" escrito entre Mesopotamia hace más de 3.000 años, alude al significado de la vida y su problema máximo, la muerte, su inmortalidad anhelada y la resignación ante ese destino ineludible; pero deja esa incierta esperanza de la posibilidad de que el hombre pueda alcanzar un nombre hacia la eternidad.

"Después de haber caminado por la estepa como un vagabundo/ ¿me espera solo reposar en la Tierra/ y dormir en ella por toda la eternidad?" se quejaba amargamente Gilgamesh. Sí, la Literatura presente desde tiempos inmemoriales ante ese fenómeno que es la muerte; El Libro tibetano de los muertos y El Libro los muerto de los egipcios, dan testimonio literario de ese evento crucial... 

La literatura ante la muerte...

Me haría interminable en el tema, pero me encanta el Poema del Mío Cid y cuando gana su última batalla -decisiva- ya muerto;  y Hamlet, de Shakespeare, dónde el espectro de su padre lo conmina a vengarlo. Y que decir de La Ilíada y La Odisea, de Homero...?

Todos pero todos los grandes, pequeños y desconocidos escritores y poetas, han tocado en sus obras ese gran misterio y tema que es esa..."La gran Resignación" como llama Farwel, a la muerte. 

Espero haber podido reflexionar en su compañía sobre éste apasionante tema.

Un abrazo repetido...

Hortensio.

domingo, 18 de septiembre de 2022

El fantasma de tu recuerdo.

La muerte es un castigo para algunos,
para otros un regalo, y para muchos
un favor.
Séneca.

La poesía de Abigail Sandoval, nos hunde con Ella, en sus profundas emociones sobre la angustia, la tristeza, el amor, la vida y el sinsentido de la muerte, en ese verso tan libre y asonante que produce el ideal de dolor regado por el hondo sentimiento de tristeza a la muerte de su amado... hoy:

El fantasma de tu recuerdo.

Dolor... Tristeza.
El recuerdo de tu vida es un fantasma que tiene su destino
ligado al mío sin motivo pero con razón de embrujo.
He intentado organizar sin éxito mi vida, y mi presente 
llenando las horas de mi angustia jugando con el tiempo 
que es intemporal sin saber si es mío o es tuyo fluyendo 
peligrosamente.

Sobran las preguntas para no responder nada como quien
busca una quimera ilusionada en donde existe solo el 
otoño de jna vida. Una noche permanente y negra agita 
mi amargado espíritu y aunque sale el sol, vivo en una
penumbra en dónde esa luz ni se ve ni se esconde.

Un mundo sin horizonte, sin destino, sin certezas, 
en el olvido cruel que implacable se niega a claudicar.
Tortura que sin pudor ni vigilia me ata a una incómoda
 cadena sin fin de la que intento huir para respirar vida
 aunque me suma en profundos silencios que duelen.

Así lloro mi amor perdido, efímero y eterno a la vez, 
desgarrado por suspiros interminables que abandonan
mi cuerpo en busca de tu boca... y tú lo sabes.


Un saludo de especial sentimiento.

Hortensio.

El eco de tu voz.

Todo en la vida es un eco
qué siempre regresa a tí.
                         H. Farwel.


Y gracias a mi querida Margarita, heredera única del manuscrito de nuestra compañera de lírica como lo fue su ilustre madre, en éste Plácido domingo otra pieza de su triste y sutil poesía en prosa, oigámosle:

El eco de tu voz.


Lejos de todo y de la nada
oigo tu voz en mis oídos doloridos... 
esa voz ausente que golpea en la
quietud de la espesa noche, mis sienes.

Y más allá de la penumbra oigo el 
eco de tu voz lejana y ausente en éste 
instante vivo, y siento de nuevo mil muertes, 
un dolor sinsentido que taladra mi pecho 
partido en fríos desvelos.

Cierro con fuerza mis ojos pidiéndole compasión 
al sueño que se niega a venir y el insomnio no me 
deja mentir... oigo tu voz como el eco de mis 
pensamientos y la tristeza me aplasta con una fuerza 
inusitada que vuelca mi corazón en llanto.

Solo le pido al tiempo que me de la razón al entregarle 
toda ésta melancolía que me está matando lentamente 
a la absurda ausencia de tu voz…
¡Absurda, absurda, absurda!

Abigail Sandoval.
Sogamoso, Boyacá. 2019

Datos al margen:

Con la venía de su hija, iré publicando en este blog, algunos  poemas -los que más pueda- sin miramientos pues todos son hermosos, de su obra inédita, para poder mirarlos en letra de molde, aunque su caligrafía manuscrita es muy clara y bonita.

domingo, 11 de septiembre de 2022

Oblivión...

Un muy feliz y tranquilo Plácido Domingo... Esa palabra oblivión de origen latino (obivlio), tiene como traducción a nuestro bello castellano, Olvido.

el símbolo de Oblivion...

Éste concepto filosóficamente tiene que ver con la no existencia del individuo después de la muerte convirtiéndose en un concepto básico del ateísmo.

Pero en otro concepto y otra reflexión, la memoria, el pasado, la historia, el conflicto, el perdón y el recuerdo son la vía de la reconstrucción del olvido. Es el tiempo empleado entre la memoria y el olvido, en Aras de llegar a una reconciliación con el presente... Es un hecho claro que el olvido nada puede contra la memoria puesto que ella es la guardiana del tiempo de todo ser humano, es el pasado que merece conservarse en el recuerdo. La desmemoria no es capaz de destruir un recuerdo que halla marcado un instante o un momento dado en la vida de un ser humano. Pero olvidar y recordar son palabras que oscilan en el diario ejercicio de nuestro pensamiento y nuestra propia historia.

El guerrero de Oblivión...




domingo, 4 de septiembre de 2022

Perdida en el silencio.

Una poesía vista desde ese ángulo multiforme del dolor, de la pérdida y la desesperanza... en éste Plácido Domingo, de nuevo fluye la triste lírica en una prosa limpia de Abigail Sandoval, oigámosla:

Estoy consumida...

Perdida en el silencio

Perdida en el silencio de la más fea apatía,
jamás me conformé con ser una sombra fugaz, 
y aunque ya no aguanto más, me conforta el 
pensar en el suave sabor de lo inesperado.
Y me resigno a ésta suerte espuria.
Sin olvidar cumplir con la sentencia de mi soledad
que la acojo con serenidad impuesta.

Ya ves, estoy consumida, estoy finalizada, fruto de éste
avatar en que nos sumieron los adalides del mal y la injusticia.
Ya no hay forma de buscar el calor de tus brazos en éste 
invierno cruel que me rodea aunque sea abril.
Dolor profundo, dolor que da un raro placer, pasión
viva con olor a muerte...

Pensar en ti es el destello de un fragmento de luz que prende
la oscuridad de mi triste presente en los oscuros rincones
de mi pobre existencia.
Solo en la sepia nitidez de mis recuerdos viendo las eternas
figuras de las fotos que quieren salir de su cárcel solo para
enturbiar mi opaco sueño de estar a tu lado, me conformo con
mirarte bello e inmóvil y beso tu retrato.

Mañana -si es que llega- solo me limitaré con limpiar las 
telarañas del olvido para que sigas vivo.
Estéril como un suspiro que se deja sentir en la soledad de
nuestro cuarto media una penumbra lapidaria que me lleva 
al dolor que solo es una ironía de la vida...

Vanidad de esa vida que andando en el sendero del suplicio no
vuelve por que se perdió en el vórtice de mis miserias aletargadas.
Eres ese simple destello en el largo túnel de las dudas y las
ausencias hacia las cuales camino sin remordimientos pero con
una angustia que se desvive en la impaciencia del reencuentro.

Y soy como esa brújula que perdió su norte llevando en el pecho
una herida que se niega a cicatrizar perdida en el naufragio de
mi existencia... Pero tranquilo... ¡Yo te encontraré!

Abigail Sandoval.
Sogamoso 2019.


Un conmovido abrazo.

Hortensio.


sábado, 27 de agosto de 2022

Diógenes Olímpico

El unico medio de conservar
el hombre su libertad es estar
siempre dispuesto a morir por ella.
Diógenes de Sinope.

En este nuevo Plácido domingo, último de agosto, una casi desconocida anécdota del gran filósofo cínico Diógenes de Sinope...

Diógenes retirando a Alejandro,
para que o le tapara la luz del sol.


Se cuenta que Diógenes se hallaba una vez de simple espectador en los Juegos Olímpicos de Grecia, durante cuya celebración los jóvenes mejor dotados por la Naturaleza, pugnaban por conquistar el triunfo ya en la carrera, por medio de las piernas, ya en las justas del pugilato por medio de sus brazos y puños.

De pronto, sin que se supiera cómo ni porqué, se vio al filosófico con el laurel triunfal sobre su cabeza y la frente, sin embargo, él no era de esos que habían inscrito su nombre en los registro de la Liza... nadie supo cómo saltó a la arena del estadio ni mucho menos de que hubiese participado en ninguna disciplina deportiva, y desde luego con su débil y contrahecho cuerpo pensar en conquistar la corona de laurel que ceñía en su calva testa.

Era de ver entonces, cómo los otros, los que se bañaban en sudor en la pista o en el caliente redondel de la lucha, protestaban con grandes muestras de disgusto, por esa expresión de triunfo inusitado que mostraba el cínico que al oír esas voces de descontento y que nunca había pedido laureles para él, levantó sus brazos hacía la gran concurrencia y sereno como un dios bañado el rostro con la Paz de las cimas, pidió silencio para poder hablar (Diógenes era muy conocido y hasta respetado por su sabiduría y salidas memorables) se expresó en estos términos:

"Si tener piernas ágiles y correr velozmente es el ideal del mundo, deberían coronar a los venados; si lo perfecto está en los músculos, os superan con mucha ventaja los bueyes y los búfalos. ¿Creéis acaso que el ideal humano debe ser el retorno del ser humano hacia los cuadrúpedos, hacia el venado y hacia el buey?

Si es que pensáis así, razón tienen de sobra vuestras protestas clamorosas; pero antes de decir en firme, primero oíd lo que yo soy, sabedlo, amigos. Yo he vencido a contrincantes mil veces más temibles a esos a los que ahora estáis pretendiendo vencer."

"Yo he vencido a la pobreza, a la proscripción y al infortunio; yo tengo músculos más poderosos que los vuestros; porque los vuestros buscan el halago del Lauro como estímulo, y los míos en cambio, han rechazado los halagos de los príncipes y los potentados; porque los vuestros os atan, mientras que los míos me liberan; yo he vencido al placer, al dolor, al qué dirán, a la cólera, al miedo, al amor y a la muerte; y por último, he vencido a un campeón mil veces más terrible que todos ellos juntos, porque me he vencido a mi mismo".

Limpiándose el sudor que perlada su rugosa frente, el sabio concluyó ante el silencio de todo un estadio: "Ahora, decidid por vosotros o por mí; si vosotros podéis conquistar en vuestras lizas una victoria semejante a esa, si es así, serán mis propias manos las que coloquen sobre vuestras frentes la corona del triunfo".

Diógenes de Sinope.

Tras unos segundos de silencio sepulcral, la gente del estadio irrumpió en gritos y aplausos para el héroe de la jornada y en homenaje a la sabiduría del gran Diógenes de Sinope.

Un abrazo si es que pasas por aquí...

Hortensio.

 

domingo, 21 de agosto de 2022

El invento del Diablo.

Nunca escuchamos la versión de la
historia del diablo, porque solo Dios
escribió el libro.
Anatole France.

De nuevo en éste Plácido domingo... Hoy con un tema de cultura histórica y una pregunta: ¿de dónde salió el malvado Satanás? Pues la teoría más aceptada y su leyenda viene del dualismo del bien y el mal que crearon las culturas de la gran Mesopotamia.


El Señor Único.
Todo viene de la visión irania y su cosmovisión de su mundo. Si hay que señalar a un culpable de la invención de Diablo, se debe a los sacerdotes iranios del 500 a.C. con la aparición de Zoroastro conocido en occidente como Zaratustra, un hombre del que se sabe muy poco pero que cambió el politeísmo por un solo dios al que llamó Ahura Mazda, "el Señor Único", aquí nació el monoteísmo.

Cuenta esa antiquísima leyenda que 'Ahura Mazda' para terminar con los dioses antiguos creo una 'emanación divina' y creó dos ángeles muy poderosos: el bueno Spenta Manyu y el malo Agra Manyu,"Al principio ambos fueron la cara y la cruz de la misma moneda, pero al final Agra, acabó por convertirse en un antidios, enemigo declarado de Ahura Mazda... Por eso se puede decir más alto pero no más claro: Satanás nació en Irán en el siglo VI a.C.

Los judíos desterrados a Babilonia por el rey Nabucodonosor II y su cautiverio de más de 50 años, bebieron profusamente de las fuentes del Zoroastrismo y tomaron la esencia de la lucha del bien contra el mal y el concepto de ángeles. Después de su liberación por el rey Ciro I el Grande rey de Persia, comenzó su primera diáspora y con ella llevaron en su imaginario ese concepto de la lucha de los ángeles del bien y el mal, pero en los libros sangrados hebreos nunca aparece Satán como líder de un imperio del mal que ha declarado la guerra a Yahvé y a la humanidad... esto solo sucede en la nueva religión llamada cristianismo en el siglo I d.C.

Ahura Mazda, dios persa.

Quién se inventó las bases satánicas del cristianismo fue el autor del Evangelio de Juan y su raro Apocalipsis. Es ese Juan quien lo nombra como señor de las tinieblas y causante de todos los males y la llegada del Hijo de Dios a la Tierra, quebrantó ese dominio diabólico.

Este "excéntrico" individuo o individuos, lanzó la más terrible sentencia en su Evangelio contra los hebreos: "los judíos son hijos del diablo". Fuera de ser acusados de deicidio (asesinos del hijo de Dios) este individuo puso a decir a Jesús, que ellos (los judíos) "procedéis del diablo, que es vuestro padre". Esto dio 'carta blanca' para que los cristianos persiguieron y diezmaran al pueblo judío y humillarlos durante siglos.

Juan evangelista.

Bueno esto fue un solo dato curioso y nada más, hay mucho de donde cortar pero ésta simple entrada te puede introducir al tema de la ‘demonología’… 
Un abrazo demoníaco de cariño.

Hortensio.

Post escriptum:
La presencia del mal siempre - desde la oscuridad de los siglos - ha estado presente en los actos más significativos de la humanidad: eventos catastroficos naturales, enfermedades y pandemias, desgracias personales... siempre se le atribuían a esperitus malignos, crueles y malvados pero nunca fueron elevados a la categoría de un ser supremo del mal puro.

Estudiando las religiones antiguas como la griega y la romana, éstos no conocían al diablo, entre los 400 dioses celtas, mucho menos tuvo cabida un maligno, lo mismo en las tribus africanas no influidas por misioneros cristianos, los indios americanos desconocían este concepto, ni siquiera en el sintoismo japonés, el taoísmo chino y el budismo. Solo se da en el cristianismo religión inventada por un sicario llamado Saulo de Tarso.