domingo, 14 de marzo de 2021

¡Total para Morir Nacimos...!

La parte racional del hombre,
convive en un precario y difícil
equilibrio con el lado oscuro y
 violento de la personalidad humana.
                                            Farwel


En desarrollo de esa verdad indubitada que siempre toma la muerte como cosa del azar y lo absoluto como un antojo de lo incomprendido -porque no se puede probar por inexistente e intangible-, en éste  Plácido domingo un pensamiento con aroma de mentira que arrastra al poeta al mundo de las ilusiones perdidas y a preguntarse ¿Quién soy yo...? se responde: 

Un tauro misantropo

Soy un alma contenida en el vórtice de la indiferencia en donde cada día soy más para mi y menos para alguien; un tauro misántropo empeñado en fastidiar a todo un mundo de imbéciles ilusionados maníacamente por culpa de eso que llamamos valores preestablecidos socialmente. ¿Qué quien soy...? soy un amargado que desprecia la gloria y vive en un infierno que me queda a la vuelta de la esquina, cerca de los olvidos y muy cerca del dolor y la tristura.

Soy un alma contenida que transita por los insondables misterios de la desmemoria desviada en abandonos fútiles de encrucijadas sin huellas que me dejan caminar en busca de instantes y destinos intrínsecos cargados de miedos acérrimos, de histerias y amarguras, pero de momentos muy pequeños de satisfacciones lúdicas que de vez en vez asoman a mis ojos y eso me ha permitido vivir -mejor subsistir- en éste mundo acanallado y vulgar... 

Un alma contenida y abdicada...

Soy un alma contenida y abdicada de vieja agorería, cervecero impenitente y casquivano, despreocupado e insensato que no perdió nunca la dignidad apasionada que me ha acompañado desde niño y después del ataque inmerecido de un cura hijueputa, todo por haber dudado de la existencia de su eólico e irreal Dios, entonces pude respirar un poco la atmosfera enrarecida de la ciencia y la razón. Un ser inferior con egos de gigante insomne envuelto en vapores etílicos que hieren sin misericordia el cerebro deshecho pero jamás embrutecido...

Soy en definitiva un alma contenida y abdicada que deambula perdida por laberintos desgastados por el uso del diario ejercicio de la subsistencia, en un sinfín y 'sinfinal' de palabras hirientes paridas para hastiar y mortificar en frases ácidas escritas al desgaire -aunque moribundas- que casi nunca hacen mal. En mis venas hierve el asco y la nausea por este mundo en el que me tocó existir aprendiendo a respirar en la serenidad del dolor y del vértigo atravesado de sombras y resplandores que me conducen al olvido y a la quietud de la Gran Resignación... ¡Total para morir nacimos!

Total para Morir Nacimos.


Un abrazo fraterno.

Hortensio.



  



domingo, 28 de febrero de 2021

La vida es simple...

Tal vez sea la propia simplicidad del 
asunto lo que nos conduce al error.
Edgar Allan Poe

La simplicidad es la clave
para la verdadera elegancia.
Coco Chanel

Saludos, espero que estén pasando un Plácido domingo hoy con una muy corta reflexión de esas que son como un bonsái delicado y pequeño, pero que no quería que se perdiera por ahí en la ignominia del olvido...

Y sí, es solo una reflexión: Ayer terminé de leer la vida de Alejandro de Macedonia 'el Magno', en esa inefable obra novelística de Valerio Massimo Manfredi "Alexandros" en el tomo que llamo; El Hijo del Sueño y me di cuenta de lo breve que es la vida del ser humano, su historia en los siglos pasados, sus personajes con sus logros, tragedias y hazañas que nos han legado. Las epopeyas y lo que sabemos de ellas, en realidad son poca cosa, pero existieron, como tantos millones de almas que vivimos en esta ergástula común...

Vivieron sus días, sus épocas y sus momentos, viviendo sus problemas y resolviendo sus conflictos... Un sabio cuyo nombre no me acuerdo dijo una vez: "La vida no es un problema para ser resuelto, es un misterio para ser vivido".

Para mí la vida es simple, lo difícil es ser simple. Un discreto mentir, sangre, sudor, lágrimas y mucho más y nada menos. Un poco más allá del paisaje de los tiempos y en las distancias infinitas, tu sombra, tus metáforas y tu muerte...

Quedo deudor una vez más.

Hortensio. 

domingo, 21 de febrero de 2021

El besar.

Un beso es un secreto que se dice
en la boca y no en los oídos.
Anónimo

Un Plácido domingo, hoy con uno de los grandes enciclopedistas, su gestor François-Marie Arouet, conocido universalmente como Voltaire (1694-1778) nacido y muerto en Paris y con un genial tema de su cosecha irónica, cáustica y con un toque de su fino sarcasmo... el Besar. el tema lo abordó nada más ni nada menos que desde su Diccionario Filosófico; algunos apartes y éste domingo de pandemia cae como 'anillo al dedo' piénsenlo dos veces antes de dar un beso ya desbordados por el impulso de la pasión, el virus todavía anda por ahí... Es textual de su traducción al hermoso castellano.

Voltaire...

BESAR

"Pido perdón a los jóvenes de ambos sexos si no encuentran en este artículo lo que buscan, porque lo escribo para gente seria y para los sabios, que son a los que puede interesar.

Se abusaba de los besos en la época de Molière. En la madre coqueta de Quinaul, Champagne pide besos a Laura, y ella contesta: "¿No estás satisfecho todavía? Pues yo ya tengo vergüenza, porque te he besado dos veces." Champagne le replica: "¿Qué, tu cuentas cuando besas?". Los criados pedían besos,  a las modistillas, y unos y otros se besaban en el teatro. Esto era fastidioso e insoportable, sobre todo cuando los actores eran repugnantes y feos. El autor que busque besos, debe leer el Pastor fido; en esa obra hay un coro que no hace mas que hablar de besar, y su argumento se funda en un beso que Mirtillo dio un día a la hermosa Amarilis, jugando a la gallina ciega. "Un bacio molto saporito", como dice el autor,

También  es bastante conocido el artículo en que Juan de La Caasa, arzobispo de Benavente, dice que podemos besarnos desde la cabeza hasta los pies. Le dan lástima las narices largas, que difícilmente pueden acercarse unas a otras, y aconseja a las damas que tengan la nariz larga que escojan amantes chatos.

El beso el precioso beso...
Besarse era la manera de saludar más común en la antigüedad. Refiere Plutarco que los conjurados contra César, antes de matarle, le besaron el rostro, la manos y el pecho. Tácito refiere que cuando su suegro Agrícola regresó de Roma, Domiciano le recibió besándole con frialdad y luego le dejó confundido entre la multitud. El inferior que no conseguía saludar a su superior besándole, acercaba la boca a su propia mano y le enviaba un beso, y el superior lo devolvía del mismo modo cuando tenía gusto en ello. Empleaban ese mismo signo para adorar a los dioses. Job, en su parábola (que es quizá el libro mas antiguo que conocemos), dice que no adora al sol y a la luna como los demás árabes, porque no se lleva la mano cuando contempla a los astros que él no adora. De esta costumbre tan antigua solo quedó en Occidente la formula pueril, que todavía enseña a los niños en algunos pueblos, de besarse la mano derecha cuando se les regala algún dulce.


Consideraban los antiguos que había algo de simbólico y sagrado en los besos, porque besaban las estatuas de los dioses y las barbas, cuando a los escultores se les ocurría ponérselas. En los misterios de Ceres, los cristianos y cristianas se  besaban en la boca en los ágapes, esto es, en las comidas que se verificaban en las iglesias, porque la palabra  significa "comida de amor". Se daban recíprocamente el beso santo, el beso fraternal, el beso de la Paz. Esa costumbre duró mas de cuatro siglos, pero por sus consecuencias tuvo que abolirse. Esos besos "fraternales" atrajeron  mucho tiempo a los cristianos, que aún eran  poco conocidos, la nota de libertinos, con que los clasificaron los sacerdotes de Júpiter y las sacerdotisas de Vesta. Según vemos en Petronio y en otros autores profanos, los disolutos se llamaban hermano y hermana, y creyeron que entre los cristianos los mismos nombres significaban las mismas infamias, y contribuyeron ellos mismos, inocentemente, a difundir sus acusaciones en el Imperio Romano. 

Un beso sensual...

Existieron al principio diez y siete sociedades cristianas distintas, como existieron nueve entre los judíos,  incluyendo en ellas las dos clases de samaritanos. Las sociedades se jactaban de ser las más ortodoxas y acusaban a las otras de cometer las impurezas más inconcebibles. La palabra gnóstico, que al principio fue muy honrosa y significaba "sabio",  "ilustrado", ·puro", se convirtió en palabra despreciable e indigna. San Epifanio, qué escribió en el siglo III, afirma que en los primitivos tiempos del cristianismo se hacían cosquillas los hombres y las mujeres; que luego se dieron besos muy impúdicos, juzgando del grado de fe que tenían los que se daban por la voluptuosidad de los besos; que el marido decía a la mujer al presentarle a un joven iniciado: "Celebra el ágape con mi hermano" y que ellos celebraban el ágape.

En la secta de los pietistas, tratando de imitar a los cristianos, se dan actualmente besos de paz cuando salen de sus reuniones y se dan el tratamiento de hermanos, según me confeso hace veinte años una pietista muy hermosa y muy sensible. Los pietistas conservan religiosamente la antigua costumbre de besarse en la boca.

El peligro de besarse en la boca consiste en que hay un nervio del quinto par que va desde la boca al corazón, y desde allí más abajo, pues la Naturaleza todo lo dispuso con la más delicada industria. Las pequeñas glándulas de los labios, su tisú esponjoso, su piel fina, dan una sensación exquisita y voluptuosa, que tiene analogía con una parte más oculta y todavía más sensible. El pudor puede perderse en un prolongado beso que saboreen dos pietistas de diez y ocho años. 

El arte de dar un beso...

Honradamente no podemos seguir tratando de ésta cuestión interesante, aunque Montaigne haya dicho: "Se debe hablar sin vergüenza de éste asunto; no nos abstenemos de hablar en voz alta,  de matar, de herir y de hacer traición, y de esto apenas nos atrevemos a hablar entre dientes."

Un abrazo muy pietista...

Hortensio.










domingo, 3 de enero de 2021

Un mechón de tu cabello.

En este primer Plácido domingo del 2021 quiero compartir algo que se me ocurrió cuando cumplí la promesa de cortarme el pelo el último día del año. Éste me había crecido durante los meses de la pandemia del año 2020 hasta los hombros y algo más abajo de ellos. Para ésta entrada solo me voy a referir a una bonita costumbre -muy de antaño- de regalar y guardar mechones de cabello como un recordatorio de amor ante una separación inminente (no es mi caso), ya que hay ciertamente y de cualquier manera, mucho que hacer -simbólicamente- con un mechón de pelo, por ejemplo ¿se imaginan uno de ellos en manos de una bruja...?

El arte de guardar un mechón de cabello.

Recordé la bella costumbre de la 'edad media tardía' y del "romanticismo europeo" de regalar con amor un pequeño mechón de cabello a su ser amado cuando se partía para la guerra. Bella costumbre que hoy sonaría a cursilería cuando se está por fuera del hechizo de una relación de verdadero amor con su pareja en un momento dado de trágica separación. Y de nuevo mi mente voló a la novela de Gabriel García Márquez, "El Amor en los Tiempos del Cólera" practicado en un arrebato de vehemente arranque de amor cuando Fermina Daza, se corta la trenza de su pelo para dárselo a su gran amor Florentino Ariza, cuando son cruelmente separados, cuenta 'Gabo' que el pobre enamorado vivió aferrado a ese gran amor y a el pelo de su amada 51 años, 9 meses y 4 días, un verdadero amor eterno y único.

Fermina Daza y Florentino Ariza 51 años después.

También fue considerado como un signo de "mortalidad" cuando los padres se lo cortaban al cadáver de sus hijos que morían a muy temprana edad, de forma que una parte de ellos se quedaba siempre con sus progenitores como una reliquia amada... El acto de regalar un 'mechón de cabello' conlleva el aura de romance y devoción entre dos enamorados, es darle una parte de tú cuerpo a esa persona amada para que siempre te acompañe a donde vayas. Se cuenta que el gran Sultán otomano Suleimán 'El magnifico', a la muerte de su amada esposa la Sultana Hürrem, le cortó un mechón de su roja cabellera y lo metió en un medallón de oro que él mismo fabricó para guardarlo cerca de él hasta el día de su muerte el 6 de septiembre de 1566.

También sabemos que por unos rizos del célebre compositor Ludwig van Beethoven, subastados por Sotheby's  de Londres en 1994 y con la anuencia del dueño que facilitó algunos cabellos, el investigador vienes Christian Reiter, llegó después de un análisis de ellos, a la conclusión de que había muerto a causa de envenenamiento por plomo, su médico le trató una pulmonía con sales expectorantes a base de ese elemento, el plomo era muy usado en la medicina de esa época con buenos resultados pero desconocían sus nefastos efectos secundarios...

Bonaparte y sus mechones de pelo.

Pero el caso de investigación forense más famoso fue el de la muerte del emperador francés Napoleón Bonaparte en la isla prisión de Santa Elena; el 'pequeño gran hombre' era muy dado a regalar mechones de su escaso cabello a sus admiradoras, con base a varios pelos que les fueron facilitados por sus celosos dueños, 120 años más tarde de la autopsia echa a su cuerpo por su médico personal Francesco Antommarchí, su diagnostico del 6 de mayo de 1821 fue rebatido en la actualidad, por un equipo de detectives forenses, tomando aquella antigua teoría y convirtiéndola en plena certeza de que había sido asesinado por envenenamiento con arsénico, elemento que tiene la característica de ser incoloro, sin sabor e inoloro y sin riesgo de ser detectado.

El método clásico para matar a alguien sin dejar muestra o rastro -aparente- incluye dos fases, la primera o fase latente que es la ingesta poco a poco y en pequeñas cantidades del veneno en forma progresiva y periódica, y luego la fase mortal o golpe de gracia... cuando está muy deteriorado de salud por cualquier enfermedad, llega la sobredosis y la muerte natural. El asesino del emperador, tenía acceso a la comida y bebida del preso real en Longwood Hause, pero no fue puesto el veneno en la comida que todos compartían sino en el vino que era exclusivo para Napoleón, el famoso vino Constanza importado para él desde Ciudad del Cabo, allí si se le suministró el arsénico, y gracias a ese mechón de su cabello fue descubierta la causa de su muerte.

"Un mechón de tu cabello"

Bueno ya me he extendido lo suficiente sobre la bella costumbre de regalar 'un mechón de tu cabello' que tan bellamente el canta-autor italiano Adamo, le dedicase -esa canción- a un viejo amor, vale la pena escucharla. Mi mechón se lo regalé a mi nieta y los dos lo guardamos celosamente de la vista de los demás hasta que muera y ella sabrá que hacer con él, hoy reposa entre las páginas de una novela que se haya en mi amada biblioteca...

Un fuerte abrazo si llegas a pasar por aquí.

Hortensio.

domingo, 27 de diciembre de 2020

El origen histórico de las guerras biológicas.


A lo único que hay que
 temerle es al miedo mismo.
Roosevelt 1936

Si estás atravesando el 
infierno, continúa.
Churchill 1943
Desde mi trinchera... en éste nuevo y último Plácido domingo de diciembre, quiero hacer - en su compañía- un recorrido cronológico e histórico de la más letal plaga documentada y el desolador cuadro de devastación y muerte que dejó a su paso azotando inmisericordemente a la humanidad de aquel siglo XIV, y desde otro punto de vista... la primera y nefasta 'Guerra Biológica' como arma y así descrita como tal... la PESTE NEGRA.

La Peste Negra...

Cuando el hombre se dio cuenta de que agentes invisibles (Virus, bacterias, hongos, venenos y un largo etcétera) se convertían en un arma de proporciones apocalípticas inimaginadas, las empezó a usar en su favor sin tener la más mínima idea de su procedencia y letalidad, solo importaban sus mortales consecuencia, con temor pero superado solo por el odio que sentían por su enemigo... las empezaron a usar.

Ésta es la historia de la gran ciudad- puerto de Caffa hoy Feodosia, (federación rusa) en la ya famosa e histórica península de Crimea  y el asedio mongol de la "Horda Dorada" del gran Khan Jani Beg, quien sucediera a su padre Öz Beg; el nuevo Khan ascendió al trono después de haber matado cruentamente a sus dos hermanos. Pero ésta historia tiene su antecedente histórico que comienza cuando un grupo de ricos comerciantes genoveses le compran al Batú Khan, nieto del gran conquistador y fundador del imperio mongol Genghis Khan, el derecho a establecer una avanzada comercial y un consulado en esa pujante ciudad estratégica de la 'ruta de la seda' y el mayor puerto sobre el Mar Negro y abrir rutas de comercio con el centro de Rusia, como también se convirtió en el mercado más grande de esclavos de Europa, desplazando a los venecianos. El tratado se firma en el año de 1266 y año tras año la ciudad paso a ser netamente genovesa, en el idioma y sus gentes cristianas que hasta llegaron a italianizar el nombre por el de Kaffa.

Battuta conoció Caffa en todo su esplendor.


El famoso escritor, historiador, viajero, geógrafo, cartógrafo y explorador árabe Ibn Battuta, describe en un escrito el puerto en estos términos: "en sus muelles fondeaban doscientos barcos, tanto buques de guerra como mercantes, pequeños y grandes", entonces en 1307 los 'tártaros' como se conocían a los guerreros mongoles la sitiaron cuando descubrieron que los italianos estaban vendiéndole esclavos turcos a el sultán mameluco de Egipto; por espacio de un año la cercaron provocándole en el asedio final la destrucción e incendio y saqueo de la ciudad y su total abandono por parte de los genoveses.

La ciudad permaneció en ruinas y vacía hasta el año de 1312, pero a la muerte del Khan Tokhta, los genoveses llegaron con mas ínfulas, la reconstruyeron y fortificaron, hasta el Papa Juan XXII instaló una diócesis y nombró a Gerolamo, como su primer obispo. Volvió a renacer con un nuevo y pujante esplendor, lo que desató la envidia de los venecianos quienes se aliaron con su flota a los ejércitos de tierra de los mongoles y en 1345 comenzó el sitio a la gran ciudad... es cuando aparece la gran protagonista de esta historia, la Peste Negra.
 
Esta no es otra cosa que una enfermedad infectocontagiosa provocada por la Yersinia Pestis, una enterobacteria anaeróbica que fue la causante de la tristemente celebre Peste Bubónica, se llamó así porque la piel de los infectados tomaba un color azulado que se volvía negra en el sitio en donde salían unos bubones, unas tumefacciones inflamatorias de los ganglios linfáticos que se brotaban por lo general en el cuello y se tornaban de color negro gracias a los trombos que originaba la coagulación intravascular y cuya trasmisión se lleva acabo por la picadura de las pulgas que habitaban en la pelambre de las ratas y roedores que en el proceso inoculan las bacterias previamente ingeridas de la sangre del huésped (los ratones) y de ahí saltan y pican al ser humano y le inoculan la bacteria... 
 
Jani Beg, lanzando cadáveres sobre Caffa.

Jani Beg, fue azotado por esta peste que trajeron algunas tribus de oriente y cada vez era peor el contagio y ya a punto de abandonar el campo de batalla, en un arranque de genio e imaginación, ordenó poner los cadáveres de los soldados fallecidos en las catapultas y lanzarlos sobre la almenas y murallas de Caffa. La mejor descripción que ha llegado hasta nuestros días de esos hechos, es la de Gabriel Mussis, quien era notario en Piacenza, así nos lo cuenta: "En vista de ello, los tártaros, agotados por aquella enfermedad pestilencial y derribados por todas partes como golpeados por un rayo, al comprobar que perecían sin remedio, ordenaron colocar los cadáveres sobre las máquinas de asedio y lanzarlos a la ciudad de Caffa. Así pues, los cuerpos de los muertos fueron arrojados por encima de las murallas, por lo que los cristianos, a pesar de haberse llevado el mayor número de muertos posible y haberlos arrojado al mar, no pudieron ocultarse ni protegerse de aquel peligro. Pronto se infectó todo el aire y se envenenó el agua y se desarrolló tal pestilencia que apenas consiguió escapar uno de cada mil"

Hoy sabemos que el contacto directo con los cadáveres no contagia la enfermedad pero la gente ignorante de aquellas remotas épocas creían que de aquellos cuerpos emanaban unas miasmas venenosas que infectaban todo. El ardid del khan mongol dio sus efectos malignos y la ciudad cayó en 1347 y ni siquiera trataron de entar a saquearla por miedo al contagio, los que lograron escapar de los 'Tártaros' se embarcaron rumbo a Italia llevando y contagiando todos los puertos en donde hacían escala... aquella macabra flota genovesa llegó a Constantinopla con su carga mortal a bordo, muchos de aquellos barcos quedaron a la deriva llena de cadáveres, por ejemplo algunos de estos fueron rechazados para descargar sus pasajeros como en Mesina en la isla de Sicilia, en donde no bajo ningún humanos pero las ratas sí. La flota macabra dispersa alcanzó a Marsella, Génova y sin querer venganza tocaron tierra en Venecia, de allí toda Europa y África del norte y parte de Asia, fueron infectadas. El resultado más de 25 millones de muertos solo en Europa y de 60 a75 millones en Asia y África, en un estimado cercano a los 200 millones de humanos muertos por la 'Peste Negra' en todo el mundo...

La Peste.

Ésta es la historia de la primera guerra bacteriológica y su arma mortal La Peste. Y como resultado la tragedia de la Peste Bubónica, que casi acaba con una Europa sucia y falta de higiene que facilitó su contagio.

Un abrazo alejado del miedo y de la 'pestilencia' y un año nuevo de 2021 lleno de Paz y sin tantos sobresaltos para poder tener los mejores logros personales posibles...

Hortensio.













martes, 22 de diciembre de 2020

Esperar y ver que pasa.

En este atípico martes de pandemia, antesala de la navidad, una inquietud que me asaltó ante la cantidad de noticias sobre las 'vacunas' y su implementación a nivel de los países y esto es lo que tengo que decir al respecto de lo ya sabido...

Ser un país del "tercer mundo" en medio de ésta pandemia agotadora del SARS - CoV - 2 o 'Covi' como le llaman "cariñosamente" en las calles, pues en este caso específico de las vacunas, tiene sus ventajas y me explico: 
La angustia del contagio y la mortal infección por parte del invisible asesino, tiene loco a toda la humanidad llevándola a extremos del pánico total que ha conducido y como consecuencia, a la acelerada carrera farmacéutica por la creación de dicha 'vacuna'... y todo parece que se ha logrado.

La Incertidumbre...

Qué bien que sean los "ricos" los se vacunen de primero y nosotros los pobres (que hemos aprendido a vivir con el mismo demonio) estaremos atentos a los resultados terapéuticos de ella y eso incluye sus efectos secundarios. Como cada uno de nosotros tiene sus propios miedos y valores, las circunstancias de cómo manejarlos, yo con ésta nota quiero darles - a los que me lean- un poco de tranquilidad si es que pueden entenderlo...

En el sentido empírico del método científico del razonamiento deductivo del problema (análisis de datos con su rechazo y confirmación) es la forma de comprobar la eficacia de un experimento o una prueba determinada y para volver al tema propuesto en el título de ésta entrada,  los científicos prudentemente llaman a ésta técnica "Inercia terapéutica intencionada" que no es otra cosa que "el arte de no hacer nada" y esperar los resultados de los experimentos ajenos que es una posición por demás prudente y lógica ante el fenómeno de la incertidumbre. 

Ésta se define como falta de seguridad, de confianza y de certeza sobre algo y especialmente cuando crea inquietud e inseguridad, duda y vacilación,  en definitiva, todo huele a indecisión y sospecha. Todo eso provocan las tales 'vacunas' en la inmensa mayoría de las gentes del común incluyendo todo tipo de las llamadas "teorías de la conspiración ".

Teorías de la conspiración...

Ahora, no hacer nada -por el momento- y esperar, es la mejor opción terapéutica y diagnóstica, pero eso sí, mantener una actitud expectante y a la prudente espera de que haya más conocimiento sobre las mismas y sus resultados...




Un abrazo expectante.

Hortensio.

Post escriptum: Yo sí me voy a vacunar... no se Usted.


domingo, 20 de diciembre de 2020

tu regreso del olvido.

Un poema signado por la pena y la nostalgia, escrito desde la depresión y la añoranza de la muerte que se tarda en llegar, que trata de buscar en el olvido una realidad que está presente en el diario ejercicio de esa alocada subsistencia. En este Plácido domingo te lo comparto...

El regreso del olvido...

Cuando regresas del olvido, tu mirada primaveral de repente
 se vuelve amor y mi pensamiento en cada noche se llena de pasión.
Solo eludo el dolor de haberte perdido con esa despedida que 
no tiene fin en el crepúsculo de mi ya larga vida sin ti, 
y que sólo piensa en que tu regreses del olvido
 para ser lenitivo y sedante de ésta fea melancolía
 que se instaló en mi alma sin ser invitada y antes de
 que todo se disuelva sobre el aire de las tinieblas eternas...

Pero llega otro día y tu imagen que siempre regresa del olvido
 se desvanece en los cristales brumosos de mi ventana 
y mis ojos se niegan a mirar la luz del nuevo amanecer...
Entonces todo mi ser se niega a creer en la mentira
 que elude mi sueño y mi destino infame de no tenerte
 junto a mi y así paso el día de cada día en espera
 de que llegue la noche...

Y con ansias que raya en la locura el ocaso vertiginoso
 vuelve seguro y con él el regreso de tu amada imagen
 que llega desde el olvido y se duerme como siempre
 a mi lado y junto a mí. Hasta que toda esa anhelada  rutina
 se convierta en certeza y tome tu mano para que sea mi dulce
final y nos hundamos en el olvido que siempre anhelé 
desde aquel canalla día de tu partida cruel...
                                  
                                                                             Farwel 2010




Un abrazo de nostalgia, si llegas a pasar por aquí....

Hortensio.

domingo, 13 de diciembre de 2020

La señora Ordoñez.

Hola otra vez en esta bella mañana de domingo pandémico hoy con con algo de literatura erótica y con dos invitados de lujo... la suicida argentina Marta Lynch y el poeta 'gringo' Allen Gingsberg. Espero le tomen el ritmo de erotomanía con que narran sus escritos ficcionados...

La señora Ordoñez...?

La señora Ordoñez. (un segmento)
Todo iba a empezar como tantas otras veces, el mismo acto, los mismos movimientos, hasta el aire del dormitorio tomaba una consistencia espesa, aún las maderas de las camas y el recuadro ancho y gris de la ventana. Con tristeza todavía, sin fuerzas para decir que no, pensó que la cosa se desparramaría sobre ella. Podría haber dictado a su marido cada actitud. A eso la llevaba el largo matrimonio y aún abrió los ojos una vez más y en un ángulo absurdo advirtió la esquina izquierda del cielo raso sin molduras, algo como un chispazo en el que entraba el cuarto, los muebles y la amable realidad, todo sin razón aparente, mientras el rito comenzaba y ya sí, entonces, sobrevino el asco y la rebeldía interior.

Raúl la acostaba hábilmente. Lo sintió con el pantalón piyama sobre la carne y con infinita repulsión bajó ella misma el elástico hasta palpar las nalgas musculosas. Si al menos fuera piedad, pensó desesperada y todo su cuerpo huyó con espanto de la cama, es decir su verdadero cuerpo porque ella se había aferrado a su delicada esquizofrenia como un artista que preserva con pudor lo mejor de sí. 

Pensó: no es posible, ahora insistirá en besarme y si llega a la boca me sentiré muy mal. Tanto mejor -sollozó con un gemido seco que él entendió como de placer- ojalá hubiera sido de esas felices mujeres a las que tanto da una cosa como otra. Pero sólo  tuvo la conciencia de ese beso espeso y el beso vino peor que de costumbre, más húmedo, más absurdo, como son siempre los besos sin amor, mancillándola y mancillar es una palabra para la madre, para la abuela, para las mujeres de otras épocas en que cosas como ésa que ocurría ahora en su cama se absorbían a ojos cerrados, sin comunicación, como un último y necesario sacrificio para retribuir la casa, los proveedores pagos y los hijos entremezclándosen en el afecto. El beso fue entonces hacia el lado izquierdo de su cuello y sobrevino la envidia y la melancolía por aquellos que amaban todavía; el beso de Raúl, el olor de su saliva y su manía de repetir obscenidades para devolver al acto algo de esplendor. 

Pero del comienzo afortunado solo quedaban algunos gestos y la bestialidad , el ridículo despanzurrarse sobre las sábanas revueltas en tanto, un desconocido a veces, un hermano otras, introducía su mano y su hálito por la intimidad. Cuando bajó por el cuello, todo se hizo inevitable porque él acometía la empresa con una última generosidad, con masculina cortesía de procurarle placer, procurándoselo generosamente, sin usura, con caricias que la ofendían y excitaban a la vez. Sabe que si me acaricia todo terminará en seguida, insistió estudiando el hecho con voracidad, como el cirujano sobre el vientre abierto en la camilla. Era curioso asomarse al mecanismo infinito de su cuerpo y a los restos de una sensualidad poderosa, viva aún,  en tanto la sentía despertarse como una bocanada liberadora.





Poema de amor sobre un tema de Whitman.

Entraré silenciosamente en el dormitorio y me echaré
entre el novio y la novia,
esos cuerpos caídos del cielo acostados esperando
desnudos e inquietos,
los brazos apoyados sobre los ojos en la oscuridad,
sepultaré mi rostro en sus espaldas y pechos, respirando
su piel,
y acariciaré y besaré el cuello y la boca y descubriré y
conoceré sus dorsos,
piernas alzadas y encogidas para recibir, sexo en la 
oscuridad atormentado y agresivo
endurecido desde el orificio hasta la cabeza excitada,
cuerpos enlazados desnudos en los estremecimientos,
flancos cálidos y nalgas enroscadas entre sí
y ojos, ojos resplandecientes y seductores, dilatados en
miradas de abandono, 
y gemidos al moverse, voces, manos en los cabellos,
manos entre los muslos,
manos en la humedad, sobre los blancos labios,
palpitante contracción de los vientres
hasta que lo blanco se derrama por las agitadas sábanas,
y la novia implora piedad, y el novio se cubre con
lágrimas de pasión y compasión,
y yo me levanto del lecho pleno de los gestos
íntimos y besos de adiós;
todo antes de que la  mente despierte, detrás de sombras
y cerradas  puertas en una casa a oscuras
donde los habitantes vagan insatisfechos en la noche,
desnudos espectros buscándose entre sí en el silencio.

                                               Allen Gingsberg.



Un erotómano saludo.

Hortensio.

Gracias, muchísimas gracias por haber pasado por ésta página, con más de 80.000 visitas desde su creación a esta fecha, ha sido una bitácora literaria que hizo posible escribir desde mis cuadernos borradores de apuntes, -que me han acompañado desde 'siempre'-, mis conceptos literarios de toda índole y que he podido compartir con todos Ustedes.

No me queda más que agradecer su paciencia para seguirme y lo mejor, leerme sobre todo mi poesía que es difícil y pesada, pero con un estilo que he tratado de depurarlo para evitar enmarcarme dentro de alguna escuela o en el estilo de algún inmenso Vate de aquellos que han sido mi guía por todos estos años.  


Hortensio.

domingo, 6 de diciembre de 2020

Cuando un poema dicta los recuerdos.


El recuerdo abre la cicatriz de la 
herida que 'curó' el tiempo...
H. Farwel

El recuerdo es como un perro,
que se hecha donde le apetece. 
  Nooteboom 

Hola, mis estimados amigos tengan un muy bonito Plácido domingo hoy de nuevo con la prosa polifónica y decadente de Farwel, con unos rasgos de poesía que siente vivirla transformándose en metáforas y silogismos que parecen desembocar en axiomas que atrapan los recuerdos de una partida y su angustia por el presentimiento de la cruel lejanía...

Hortensio Farwel

La Pomarrosa.

Mido la longitud del tiempo
al probar una Pomarrosa...
y se me hace largo el camino
que me ha traído hacia tí.

Cincuenta años y unos más,
no sé porqué al morderla en 
un vertiginoso viaje al pretérito
pongo mi mente en Boyacá.

Allí mi adorada abuela me la
dio por primera vez, era rosa
más bien rosada pálida, pequeña
y redonda muy bonita pensé...

Fue una mezcla divina de emoción
y fascinación y no se diga cuando
la mordí... cerré los ojos y su sabor
irradió un aroma de divina felicidad.

Esa sensación quedó en mi mente
para un siempre inolvidable de razón
superior que fue uno de los grandes
privilegios de  mi vida...


¡Y lo triste, mi adorada Pomarrosa
es que estás en vías de extinción!

                                  Farwel 1966





Mi primer amor.

Mi alma libre está atada a éste cuerpo
físico que no renuncia a viajar a esos
pretéritos que se han arraigado con
fiereza en los recuerdos que dicta la razón,
esto me permite poner mis sentimientos
fuera de la cárcel perecedera a la que
estamos indefectiblemente ligados...

No le temo a la soledad, es más me gusta
cuando de recuerdos bellos se trata, pero
cuando los sueños son así de hermosos me
queda la sensación fea de que no volverán
y eso me entristece.

Uno de ellos cuando de niño mi pasión era
llegar a la casa de mi abuela querida en Tunja,
sentirla y olerla, ver sus ojos azules como
destellaban con pasión y dulzura, cuando se
encontraban con los míos.

Fui el único nieto que vivió con Ella, los miraba
para poder leerlos pues casi no hablaba, lo hacía
para lo que nació... mandar, dar órdenes.
Aprendí a leer en su mirada, la adoraba con
respeto, siempre me cogía suspirando.

Sabía que me quería muchísimo y Ella sabía
que la adoraba con veneración, su carisma me
fascinaba y fue mi primer amor intemporal y
eterno, la llore en silencio cuando me despedí
dándole un beso en la frente que todavía guarda
su tibieza... añoro volver a verla cada noche en 
los recuerdos fugaces antes de entrar en la 
sombra de mis sueños...

                                           Farwel 1978



Un abrazo fraterno...

Hortensio.



 












domingo, 29 de noviembre de 2020

Un falsificador llamado Leonardo da Vinci.

"Leonardo, es como alguien despierto
 cuando todos los demás duermen" 
Sigmund Freud


Corría el verano del año de 1482 en las calles de Florencia, cuando encontré en una de ellas cerca de la piazza Signoria a mi viejo amigo Leonardo da Vinci, sentado en un pequeño taburete de madera rústica tocando un desvencijado laúd y rodeado de varios dibujos pegados en la pared de una muralla con una goma hecha de mazapán y clara de huevo. Lo vi negociando el retrato al carboncillo de una jovencita, cosa que me extrañó sobremanera, no me resistí los deseos de saludarlo...


- Hola Leonardo, qué sorpresa tan agradable el volverte a ver...
- Vaya, que si es mi querido amigo Hortensio, ven dame un abrazo y déjame verte, ya son muchos años desde Milán... ¿cierto?
-Tu lo has dicho, desde la época que subió a la regencia del duque de Milán 'el Moro' a la muerte de Francisco, ¿te acuerdas que borrachera nos pusimos aquel día? 
- Cómo....todavía tengo resaca, pero que placer... cuéntame ¿que te trae por esta ciudad de ingratos rústicos?
- Voy camino a Roma en busca de finiquitar un negocio que he venido aplazando...
-¿Ya almorzaste...?
- No, pero por favor déjame que yo invite y tu escoges el lugar, al fin es tu ciudad y yo el fuereño.
- Vale, espera a que recoja mis haberes que son casi todos y nos vamos.

Invirtió el taburete y en una especie de cajón metió su pequeño laúd y sus pinturas, sonriéndome me dijo: - Es todo, vayámonos a buscar el único lugar donde se puede comer en esta bendita ciudad de los Médicis...

***

Leonardo, fue un adorador de la buena cocina y es patológica su sensibilidad por este arte que comienza en su niñez cuando su madre Caterina, se casa con Accatabriga di Piero del Vacca, en segundas nupcias un "encantador repostero, grosero, desaliñado y glotón" quien inculca al joven, todo lo que la cocina tiene de belleza y de arte, desde esos tiernos tiempos aprende a moldear mazapanes, costumbre que lo acompañara por el resto de sus 67 años cuando hacía las maquetas de sus inventos.

El gran polímata

-Aquí cerca del 'Puente viejo' hay un pequeño sitio en el cual me atienden bien y sin tanta polenta que me fastidia y hasta odio...
-Vamos pero con la condición de que yo pago. 
-No es justo, pero acepto...

Serían las 3 de la tarde de un cálido verano cuando terminaron de comer un buen pedazo de pierna de cordero que fue aderezado con las indicaciones del maestro y pasaron a regar el condumio con una cerveza de la famosa casa de Roseti (restaurante en donde se encontraban), muy cargada de malta y lúpulo, fuerte en su fermento.

- ¿Porqué Leonardo está en la calle y en esas condiciones, acaso "el magnífico" le quitó su mecenazgo?
- A ti no te puedo mentir, caí en desgracia pero como se avecina una guerra con el Papa, me ha recomendado con "el moro" Sforza, como profesor de música, valiente estúpido... desconociendo mis cualidades y virtudes para los menesteres de la guerra y de 'arte de Apicio'... mira ésta estupidez.
- ¿El arte de Apicio...?
- Sí, el gran romano Marco Gavio Apicio, más conocido como Caius Apicius, el primer gran cocinero de la historia y quien escribiera un tratado que llamó: "La Summa Cena de Caius Apicio", tienes que adquirir un ejemplar ya que vas a Roma, búscalo no te arrepentiras...
- Que buena recomendación, lo intentaré.
- Ya que estamos aquí en una mesa decente, sé testigo y mira lo que voy hacer...

Se inclinó hacia donde había dejado su precario equipaje y sacó un papel limpio en donde plasmaba sus bocetos y pinturas, lo estiró con cuidado y luego puso la lacónica recomendación de Lorenzo de Médicis, a un lado. Sacó un tintero y con gran cuidado empezó a imitar la caligrafía del escriba del "Magnífico" y redactó lo que ya es conocido por la historia como su Currículum Vitae:

"Estimado Ludovico, con ésta estela te presento formalmente al maestro Leonardo da Vinci,  fiel servidor mío y quien ha de trasladarse a tu gran ciudad, él te cuenta su CV. te lo recomiendo. Vuestro... Lorenzo de Médicis". Firma y sello lacrado. 

CV.: "No tengo par en la fabricación de puentes, fortificaciones, catapultas y otros dispositivos secretos que no me atrevo a confiar en este papel. Mis pinturas y esculturas pueden compararse ventajosamente a las de cualquier artista. Soy maestro en contar acertijos y atar nudos.Y hago pasteles que no tienen igual."

-Que opinas, ésta sí es una verdadera recomendación ¿no lo crees? mírala...
-En cuanto la caligrafía perfecta es idéntica, pero ¿cómo harás con el sello y la firma?
-Observa...

Sus inventos culinario...


Con sumo cuidado digno de un cirujano, con una cuchilla de gran filo, rebanó en sus contornos y desprendió el sello lacrado que trasladó al nuevo papel y lo pegó con alguna fórmula de pegamento inventada por el genial. Luego se concentró en mirar la firma por un largo rato que a mí se me hizo eterno por lo que se avecinaba... mojó la pluma y garabateó la firma de Lorenzo de Médici, el resultado una perfecta falsificación, casi idéntica por no decir idéntica. Me quedé boquiabierto mirando la una y la otra, había completado una nueva obra de arte caligráfico. Guardo con gran delicadeza su CV. y pedimos más cerveza para celebrar el ilícito y ya entrada la tarde preludio de un ocaso bello de verano, nos despedimos con un fuerte abrazo, ya nunca más nos volveríamos a ver... Pero eso sí, supe que fue nombrado en Milán como maestro de fortificaciones y concejal de ceremonias entre otras dignidades. Su pequeña obra de arte había funcionado a las mil maravillas.
En un sueño de verano de 1482.

Un caligráfico abrazo.


Hortensio.