sábado, 16 de mayo de 2020

La misoginia en los Padres de la iglesia.

La mujeres es, reconozcámoslo,
un animal inepto y estúpido
aunque agradable y gracioso.
Erasmo de Rotterdam.

Las niñas empiezan a caminar y hablar
antes que los niños porque la maleza crece
 más rápido que las buenas semillas.
Martín Lutero

 Los misòginos y sus santos pensamientos... la iglesia desde la fundación de la secta cristiana por un proto apóstol de nombre Saulo de Tarso, se ha manifestado en total acuerdo con algunos -no pocos- pasajes del Pentauteco de ese viejo testamento y del que no quiero referirme -por ahora de ellos, - en lo que se refiere a esa práctica odiosa y vil, de ese fenómeno que llaman Misogìnia, o aversión a la mujer.

La entrada de éste atípico sabado de cuarentena, la dedicaré con todo el amor que siento por Ellas, a todas y cada una de las mujeres libertarias del mundo, en solidaridad y protesta por esa iniquidad... es una muestra que parece mentira viniendo de quien viene, los famosos y santos varones de la Iglesia Católica, conocidos como "Los Padres", no quiero hacer más preámbulos, solo miren lo que dijeron en su momento con la venia bendita de ese gran ateo que es Noe Molina, a quien sigo metodológicamente, de antemano le expreso mi admiración y respeto... miremos las perlas:

***


- Tertuliano.
(Líder de la iglesia y un prolífico escritor durante la segunda mitad del siglo segundo y primera parte del tercero)
"Tu eres la puerta del diablo. Tu persuadiste a aquel a quien el diablo
no se atrevía a atacar de frente. Por tu culpa tuvo que morir el Hijo
de Dios. Deberías ir siempre vestida de luto y harapos".

***


-San Jerónimo.
(Traductor de la biblia del griego u el hebreo al latín. Uno de los cuatro grandes Padres de la Iglesia latina)
"Si la mujer no se somete al hombre, que es su cabeza, se hace culpable
del mismo pecado que un hombre que no se somete a Cristo".

"Nada mas asqueroso que una mujer menstruando.
Todo cuanto toca lo convierte en impuro".

" -'Una mujer deja de ser mujer' - y hasta puede ser llamada
Varón, si ella quiere servir más a Cristo que al mundo".
(Comm. ad Ephesios, lib.III, cap. V)


"La mujer es la puerta del diablo, la senda de la iniquidad,
la picadura de la serpiente, en una palabra un objeto peligro".

***


San Agustín de Hipona.
(Es uno de los cuatro mas importantes Padres de la Iglesia latina.)

"Es Eva, la tentadora, de quien debemos cuidarnos en toda mujer...
No alcanzo a ver qué utilidad puede tener la mujer para el hombre,
si se excluye la función de concebir niños". (De civitate Dei 14, 11)

"Las mujeres no den ser iluminadas ni educadas en forma alguna. De hecho,
deberían ser segregadas, ya que son causa de insidias e involuntarias
erecciones en los santos varones"

"La mujer es un ser inferior y no esta hecha a imagen y semejanza
de Dios. Corresponde , pues, a la justicia así como al orden
natural de la humanidad que las mujeres sirvan a los hombres...
el orden justo sólo se da cuando el hombre manda y la mujer obedece".

***

San Juan Crisóstomo.
(Fue patriarca  de Costantinopla, y es considerado por la iglesia católica como uno de los cuatro grandes padres de la iglesia de oriente. En la iglesia ortodoxa griega es el más grande teólogo.)

"Que otra cosa es la mujer sino una enemiga de la amistad,
un castigo inevitable, un mal necesario, una tentación natural,
una calamidad deseable, un peligro domestico,
 un detrimento deleitoso, una naturaleza ruda
 pintada con bellos colores".

"Las mujeres están hechas esencialmente para
satisfacer la lujuria de los hombres".

***



San Ambrosio.
(Destacado obispo de Milán, y uno de los cuatro padres de la iglesia latina , teólogo y orador, hermano de santa Marcelina)

"Sus caras son como el viento abrazador, y sus voces silbidos de serpiente,
pero también aplican encantamientos nefastos a incontables
hombres y animales. Y cuando se dice que su corazón es una red,
se está hablando de la malicie insondable que impera en sus corazones".

"La mujer solo es fuerte en el vicio y daña la valiosa  alma del varón".
"Adán es igual que al alma. Eva es igual al cuerpo".

***


-Santo Tomás de Aquino.
(Filosofo y teólogo católico perteneciente a la orden de predicadores, es el principal representante de la escolástica, y fundador de la escuela tomista de teología.)

"El padre tiene que ser más amado que la madre y merece mayor respeto
porque su participación en la concepción es activa y la 
de la mujer simplemente pasiva y material". Summa Theologica I q. 99 a. 2 ad 2;
S. Th. Suppl. q. 64 ad 5 ad 2; Summa contra gent.III, 122 y 123.

"La mujer es un defecto de la naturaleza, , una especie de hombrecillo defectuoso
y mutilado. Si nacen mujeres se debe a un defecto del esperma o a
los vientos húmedos. Solo es necesaria para la reproducción."
S.Th. Suppl. q. 52 a. 1 ad 2; S.Th. II-II q. 70 a.3

"Una de las malas  consecuencias de la lujuria
 es la feminización del corazón humano".
S.Th. II-II q. 83 . 5 ad 2

***



San Isidoro de Sevilla, Obispo.
(Considerado por la iglesia católica como "el hombre más erudito y docto que ha aparecido en los últimos tiempos" arzobispo de Sevilla por mas de tres décadas.)

"El hombre fue hecho a causa de si mismo.
La mujer fue creada sólo como ayuda al varón".

***
Marbodio de Rennes.
(Reconocido místico y obispo francés, poeta y hacedor de himnos, hagiógrafo catedrático de teología en Bretaña)

"De las numerosas trampas que nos tiende el hábil enemigo,
el peor y que casi nadie  puede evitar es la mujer,
tallo débil, raíz dañina, fuente de vicios, que propaga
el escándalo por el mundo . ¡Oh, mujer, dulce maldad,
veneno con miel! ¿Quien persuadió a nuestro primer padre
para que probara el fruto prohibido? ¡Una mujer!




Por ahora basta ya de estúpidos misóginos,
Un repetido abrazo de un hombre que admira no solo a su madre sino a todas Ellas.

Hortensio.
























































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































 


domingo, 3 de mayo de 2020

La ínfima criatura que derrumbó un imperio.


El miedo siempre está dispuesto
a ver las cosas peor de lo que son.
Tito Livio
En medio del confinamiento sanitario llamado comúnmente "Cuarentena" me puse a leer un aparte del libro de 'Crónicas' sobre las guerras del Peloponeso en el siglo V a.C. entre Esparta y Atenas (411 años antes de nuestra era) de Tucídides, el historiador, político y guerrero ateniense, este observador de su mundo ambiente o cronista observa y sugiere...: "Solo bastó una ínfima criatura para derrumbar un imperio."

La peste de Atenas...

El sitio que Esparta había impuesto a su eterno enemigo Atenas, llegaba a su sexto año, cuando los espías espartanos comunicaron que en la ciudad se había desatado una gran epidemia que estaba matando a la gente sin saberse el motivo. Cuenta el cronista que a las afuera de la ciudad amurallada, se habían levantado unas inmensas hogueras para cremar los cuerpos infectados. Cuando se abrían las inmensas e indestructibles puertas de la Ciudad Estado, el cuadro era aterrador a los ojos de los distantes ejércitos de Esparta, cerros y cerros de cientos de cuerpos que iban a las hogueras para ser incinerados. Llegaron a pensar que los dioses estaban de parte de Esparta para ganar esa ya larga guerra o simplemente era una advertencia de lo que les pasaría si llegaban a intentar el asedio y saqueo de la gran metrópolis... optaron sabiamente por retirarse y dejar que Atenas se consumiera en su desgracia.

Miles de años después de la angustiada crónica médica del gran Tucídides, -que presentía a su agresor pero no lo podía ver (Tifus)- gracias a la tecnología desarrollada por hombre con la invención del microscopio electrónico, pudimos ver la foto del asesino parásito en toda su dimensión para abrirle el prontuario correspondiente, parece inofensivo pero es letal, ataca en manada como las hienas con la diferencia que ellas no mutan como lo a hecho el virus Covid 19 de corona, a lo largo y ancho de los siglos de vida en la Tierra.

Tucídides.

Los estudiosos del tema concuerdan con que esta familia de parásitos había asomado sus tentáculos letales por allá en el siglo IX a.C cuando apareció en sociedad en el 3.300 a.C. y fue apodado Beta corona, luego le dio por mutar 300 años después dándole el nombre de Delta corona, caprichosamente volvió a mutar en el 2.800 a.C. y los investigadores le llamaron Gamma corona, años después llegó la pandemia del 2.400 a.C. y fue apodada como la Alpha corona.

Y así siguió la desproporcionada y desigual lucha (no lo podían ver) de los virus corona contra el homo sapiens. La lucha de ese 'dios de la muerte' contra la criatura humana, que solo poseía un pobre arsenal defensivo y que con el tiempo se llamarían Anticuerpos, los adquirimos en la lactancia, de la placenta a la sangre de la madre y de ahí al feto, no teníamos más para oponernos a ese formidable enemigo.

El covid 19 coronavirus.

Todo ser vivo es susceptible de ser infestado por estos pequeños asesinos pues somos sus huéspedes preferidos para que puedan vivir y mutar sin ser invitados cuando cruzan y rompen la llamada "barrera de las especies" y sus efectos son devastadores. Fuera de lo que se ha llamado "inmunidad de rebaño" nunca hemos tenido más defensa que nuestros anticuerpos que con los siglos se han fortalecido para enfrentar esa cadena de infección. Hasta que en el año de 1796 se inventaron las vacunas esta vez contra la viruela y posteriormente la vacuna contra la rabia.

Y este es el panorama que hemos estado viviendo desde siempre y en éstos dos últimos siglos con mayor énfasis... búsqueda inclaudicable en crear vacunas para seguir en ésta confrontación eterna.


Un abrazo pandémico.

Hortensio.




.















                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                 

domingo, 29 de marzo de 2020

El profeta y el virus.

Todas las desgracias del hombre
provienen de no hablar claro.
Albert Camus (La Peste)

Plàcido domingo en plena cuarentena. Bueno, a día de hoy y como siempre no dejo de sorprenderme de las imbecilidades que la ignorancia hace cometer a ésta, la Criatura Humana. Y esta historia que me a conmovido de manera especial por las consecuencias que provocó en su comunidad, comenzó cuando la paciente Nº 31 fue llevada a un hospital de Seúl la bella capital de Corea del sur el 21 de febrero del 2020, tras un accidente automovilístico, al ser revisada por los médicos de urgencia, notaron que dicha señora tenia una fiebre muy alta y tosía frecuentemente, sin dudarlo fue diagnosticada con Covid19 de corona-virus y desde luego comenzaron  las investigaciones de rigor... 

El profeta...

El resultado:

La paciente Nº 31 confesó haber asistido la semana anterior a un culto (misa) pues pertenecía a la secta cristiana llamada Iglesia de Jesús Shincheonji, que tiene su sede en la ciudad de Daegu. liderada por el profeta y visionario Lee Man-Hee, de 88 años quien dice ser uno de los '5 receptores' que quedan vivos para interpretar 'las metáforas ocultas de la Biblia' por inspiración divina.

Cuando los investigadores llegaron hasta las instalaciones del 'templo del tabernáculo', los secuaces del profeta había saqueado las oficinas sustrayendo los registros de los miembros de la iglesia, fue cuando dicho individuo al verse asediado por la policía secreta y sanitaria, citó a una rueda de prensa y ante un grupo significativo de desconcertados periodistas reconoció que trató de parar la Pandemia con una gran cadena de oración de sus seguidores (cerca de 25.000) que vestidos de blanco y tomados de la mano le habían implorado a Jesús y a su padre para que alejara el virus de Satanás de ellos y de Corea. Pidió perdón de rodillas al pueblo y a las autoridades de Corea por su insensatez, prometiendo colaborar con las autoridades dando el nombre y dirección de sus miembros.

Lee Man-Hee, pidiendo perdón.

Este "iluminado" loco místico, había esparcido no solo la palabra del señor, sino el letal virus chino, se dice por las autoridades sanitarias, que ésta iglesia o secta cristiana, era la responsable del 40% de los infectado del país. La cacería se dirigió hacia un grupo élite de la iglesia que eran los 12 apóstoles del profeta que habían huido y se encuentran escondidos en algún lugar y contagiados hasta la médula por el virus... o se entregan o se mueren.

Pero ahí no para esta absurda historieta, resulta que un fanático de la iglesia convencido (como todos) de que Jesús y el señor lo guiaban en su santa cruzada, se dirigió al hospital de Deagu, al pabellón psiquiátrico y como era conocido le abrieron las puertas, como de costumbre en su voluntariado consistía en evangelizar a "esas pobres almas abandonadas por la mano de dios" y sabiéndose portador del virus estuvo todo el día con los inquilinos de ese nefrocomio, dándoles a conocer 'la palabra de dios'... consecuencia, de los 105 pacientes 103 dieron positivos en las pruebas de corona-virus. Me acordé de la santísima madre Teresa de Calcuta cuando supo del virus que desató la pandemia del VIH, decía: "Es un justo castigo para una conducta sexual incorrecta".

La iglesia en plena cadena de contagio...

Desconozco cuántos muertos- hasta el momento de escribir esta entrada-  ha producido el estúpido sectarismo de esos cristianos y 'su justo castigo divino' pero lo que sí sé, es que el justo de castigo para este 'profeta de la muerte' por mano de la Ley humana, es la de "homicidio agravado por contagio intencional de agentes infecciosos"... estaré pendiente del juicio para saber a cuántos años será sentenciado este 'agente infeccioso de Dios' y sus secuaces que están en desbandada y negando que son miembros de la iglesia, cobardes como Pedro el apóstol de los gallos.


Un abrazo a la distancia, desde mi refugio en Serrezuala.

Hortensio.



En pleno culto del contagio...

sábado, 28 de marzo de 2020

El desenlace...


No seré tu primer amor, pero
si la mejor de tus historias.
Anónimo



Capítulo final. 

La bruja y el amor.


Al anochecer el joven guerrero y su séquito habìan alcanzado la orilla oriental del Gran Rìo y acamparon a la luz de una inmensa Luna llena con la idea de retomar el camino al amanecer; esa noche sucediò algo inexplicable, los centinelas de turno habìan visto a una hermosìsima mujer entrar desnuda a las frìas aguas del rìo, lo extraño es que jamàs volviò a salir: - ¿Tú la viste...? o fue imaginación mía a - le dijo un guardia al otro que solo murmuró: - Que hermosa imagen la que vimos, pero qué se hizo? era muy real para ser una alucinación. Pero mira allí está su ropa. -Una hermosa túnica de seda de impoluta blancura estaba sobre el césped- cuando el guardia tratò de cogerla, esta se desvaneció ante los ojos desorbitados de los soldados que solo optaron por regresar asustados al campamento, prometiendo no contárselo a nadie puesto que los creerían locos.

El sol despuntaba sus primeros rayos de luz desde las verdes colinas que allende tutelaban al reino de Tarki, luego de un frugal desayuno y cuando William abrió la portezuela del carruaje de la bruja no la encontró ...: - ¡Guardias!, dònde està mi esposa. El que había llegado primero a la presencia del marido solo pudo decir :- No la he visto Señor, por mi puesto no ha pasado. No habìa acabado de dar explicaciones cuando desde el otro lado de la verde y ondulada vega, y a lo lejos apareció la enjuta y jorobada bruja con su paso cadencioso, todos la vieron pasar rumbo al carruaje con cierta repulsión y el héroe de Tarki la ayudó a subir no sin antes recriminarle: -Nunca te vuelvas alejar de mi presencia sin mi permiso, son epocas muy dificiles y no sabrìa manejar la situación si algo te pasará y esa fue mi promesa matrimonial...¡cuidarte!.

La ninfa del agua...

Levantaron el vivac y se encaminaron hacia el ponteadero en donde descansaba una gigante plataforma hecha de grandes troncos de madera y amarrada a dos grandes columnas de cuyas cimas se desprendía una gran polea y una soga o camello tejido de grandes dimensiones que cruzaba el río hasta la otra orilla casi a ras de la fuerte corriente.

Ya en la otra orilla, estaban en el condado y la caravana siguió rumbo a vieja casona fortificada que era el centro administrativo y militar de toda la región una horas después estaban ante la imponente edificación y aunque la noticia de ese matrimonio anormal ya había llegado hasta los rincones más alejados del imperio, los habitantes de la comarca le dieron la bienvenida al guerrero insigne. Muy preocupados pero resignados vieron descender a la bruja en compañía - cosa rara- de un fraile- del carruaje y entrar por la puerta principal de la soberbia casona Aventina, en donde William dio las órdenes pertinentes de la acomodación de la hechicera y en la alcoba principal y que la servidumbre le atendiera hasta el más mínimo capricho.

Después se propuso recorrer, en compañía de sus hombres de confianza, todo el condado y conocer todos los poblados de la región y hacerse conocer como el nuevo amo y señor de la comarca aventina; en eso se le fue todo el día. Entrada la noche arribaron a la casona y William se dirigió a su pequeño cuarto aledaño a la habitación señorial. Al pasar por el frente escucho ciertos ruidos que le intrigaron y se propuso entrar de sorpresa a la misma, pero el sorprendido fue él. En el interior de encontraba una hermosísima mujer rubia, de esbelta figura y vestida de con una túnica de seda de impoluta blancura que parecía brillar en la penumbra de la habitación que trascendía de un suave y fresco aroma...

Beth...

- ¡Quién es Usted, conteste! y en dónde está mi esposa, -instintivamente se llevó la mano al cinto tomando su daga dorada- Ella cruzó sus brazos y sus blancas manos sobre su vientre bajo y esperó tranquila el embate del desconcertado joven.
- Dígamelo o aquí mismo la haré confesar por la fuerza, donde está mi esposa y qué hace Usted aquí, conteste, -ya había llegado frente a frente ante la 'diosa' que le miraba con ternura. - No pudo separar su mirada de los celestes ojos de la hermosa mujer, cuando pudo romper el embrujo acariciador de esa mirada, retrocedió y sacó la daga y la apuntó hacia Ella como para iniciar un ataque...
- Espera, -dijo con una dulce y suave voz- soy Beth.
-No me mienta, esto no puede ser - y se puso a recorrer la instancia en una búsqueda inútil de la bruja- explíqueme o no respondo de mis actos...
- Por favor escúchame... así como tu rey, fui víctima de las infamias siniestras del conde Jhon, cuando mi padre se opuso a darme en matrimonio cuando aún era una niña, pues sabía que estaba muy enfermo y pronto moriría, el heredaría todo por ese matrimonio, desde luego las tierras de mi familia pues era única hija. Mi padre al sentir que se moría escribió una carta al padre de Edward pidiéndole que me protegiera, mientras tanto, me escondió en la cueva de la montaña negra, pero para mi desgracia la carta fue interceptada por Morgana que me encontró en mi escondite matando a mi mamá quien me cuidaba. Y así lanzó su poderoso hechizo sobre mí. 
-¿Y cuál fue ese hechizo que te tiene ante mi de una forma diferente y no como la bruja con la que me casé... no lo puedo entender?
-Fue simple pero a la vez muy complicado. En el día sería una bruja y en la noche recobraría mi imagen natural, esto hasta que cumpliera los veintiún años cuando me casaría con el Conde, mientras que Morgana se encariñó conmigo y me empezó a enseñar su magia como una aprendiz para que algún día la reemplazara. Así crecí lo suficiente como para empezar a urdir mi venganza y fui descubierta y el hechizo se hizo perpetuo, pero como todo hechizo es susceptible de romperse y mientras no lo pueda hacer, mi desdicha es seguir en este estado de cosas. En el día bruja ante los ojos despreciativos de todos y en la noche tengo que salir a llorar hasta el amanecer toda mi desdicha.
- Y yo que puedo hacer para ayudarte, si es que es verdad todo lo que me has contado, es mi deber pues ahora soy tu esposo...
- Nada, ya has hecho lo suficiente con haberme desposado... ahora, por favor déjame salir, tengo que cumplir con mi hechizo o voy a morir si lo incumplo.

El formidable guerrero trató de impedirle el paso, pero ella lo apartó con con delicadeza, más bien con suavidad, este quedó petrificado y no pudo impedir que saliera. Esa noche no pudo dormir esperando la llegada de su esposa convertida en bruja... no podía quitarse de su mente esos divinos ojos azules llenos de tristeza, y se repetía una y otra vez que tenía que haber algo para romper el hechizo y así transcurrieron las horas hasta que el gallo cantó en lejanías y sintió unos pasos casi inaudibles cuando salió al pasillo Beth, convertida en bruja acababa de cerrar la puerta de su cuarto, había dicho la verdad: - Mejor la dejó descansar, esta noche la visitaré y algo tendré que hacer, pensó para si.

El ocaso pintó el cielo de rojo sangre envuelto en rayos dorados que le daban la despedida al día y la noche llegó, William se despidió de sus amigos y entró en la casona subiendo a trancazos la distancia que lo separaba de su esposa. Abrió la puerta y ella estaba allí sentada al borde de la cama. Hasta ahí llegó y de rodillas le tomó las manos entre las suyas y le susurro : - Dime lo que debo hacer, anoche no dormí pensando en tí, dime que hacer, tú conoces el hechizo. Ella levantó su mirada y sus ojos anegados de llanto le miraron como suplicantes, el captó el mensaje, la hizo levantar y sin poder pensar en lo que estaba haciendo, simplemente la besó... ella se desmayó y no recobró el sentido sino después de unos angustiosos minutos.

William y Beth...

-Solo dime que me amas...
- Te amo desde ese primer momento que miré tus ojos. Y de nuevo la besó con ternura.
-El hechizo se ha roto y dos eran las condiciones de Morgana, una que debía casarme con un noble caballero y ya lo eres, pero la más importante, que me llegase a amar y ese primer beso fue puro y lleno de sentimiento. Gracias esposo mío.

Y sí, vivieron felices, desde luego comieron perdices y la comarca floreció de prosperidad así como la familia del guerrero y la bruja, -perdón - la bella dama Lady Bheth y como por arte de magia el tío Jhón fue desterrado más allá del 'Mare Nostrum' y de Morgana no se volvió a saber nada, el hechizo de amor fue más poderoso. El rey Edward, se casó por conveniencia con la hija de otro rey y la paz no tardó en llegar al Imperio...


Fin.




  Un abrazo lleno de retorno.

Hortensio.

La bruja y el amor.

Usted cree en lo desconocido,
yo en lo que puedo conocer...
H. Farwel.


Capítulo tercero

Empezaba el cielo a teñirse de rojo y oro anunciando el crepùsculo de ese día cuando bajaron el puente levadizo para cruzar el inmenso foso que resguardaba la fortaleza del castillo y tanto la tropa como la gente que habitualmente se encontraba dentro de las murallas empezaron a salir estupefactas al ver a su héroe pasar con la bruja que atenazaba su cintura al paso cadencioso y firme del hermoso animal que se encaminaba al frontispicio del gran salón del trono. William, de un salto dejò la cabalgadura y tomó a la anciana por la cintura y como si fuese una pluma la depositò en el suelo.

El castillo de la historia...
Las pesadas puertas se abrieron y los dos franquearon su umbral... en esas y como si hubiese visto al mismo demonio apareciò Roberth :- Sir William, su Majestad ¡està agonizando! ràpido, no hay tiempo que perder. Pasaron por detrás del trono y se encaminaron a las escaleras que subìan a los demás niveles  y en ese tercero estaban las habitaciones reales, abrieron las custodiadas puertas e ingresaron, en el fondo se podìa claramente ver al agònico rey respirando con dificultad sus últimos momentos de vida. La bruja mirò hacia la ventana en cuyo marco se encontraba un cuervo negro, cuando se encamominò hacia el pajarraco, èste emprendiò el aleteo emitiendo un ruido gutural que helò las venas de los presentes, entonces nuestra bruja gritó : - ¡Morgana! 

Cierren las ventanas gritò Roberth a los demàs sirvientes, Beth, estaba sacando sus pòcimas en una mesa aledaña, pidiò un vaso de vino y en èl vertiò el menjurje que habìa preparado, cuando se iba a acercar al moribundo, el protomédico se le atravesò y trato de oponerse a las intenciones de la bruja, entonces se oyò la fuerte voz del guerrero que le gritò: ¡No se le ocurra tocar a mi prometida! el silencio y la sorpresa se apoderaron de los presentes. Abriò el libro de los hechizos roìdo de polilla y en un idioma que parecìa un latìn muy primitivo, con su vocecilla de anciana, recitó unos versos inentendibles, tomò la copa y le dijo a su prometido que le levantara levemente la testa real, acercò el borde a los labios resecos y dejò caer el contenido por su garganta.

La expectativa era total, la bruja cautelosamente se retirò a lo màs oscuro de la habitaciòn y el sacrificado amigo sostenièndo el cuerpo real empezò a sentir que se agitaba, de pronto hizo una muy fuerte y profunda aspiraciòn que llenò sus pulmones y exalò abriendo los ojos desmesuradamente, estos se encontraron con los de su amigo: -William, què haces aquì, debieras estar en la frontera... ¿que ha pasado? porquè estoy en cama y rodeado de todos estos vagos... ¡Roberth, mi capa! se fue a incorporar pero no pudo, el cansancio parecìa superior a sus fuerzas. Su amigo lo depositò nuevamente en el lecho y le dijo: - Su majestad, estaba agonizando y lleva màs de una semana delirando con fiebre y por ùltimo hoy casi no respiraba, temìamos lo peor.

El siniestro aroma del hechizo...
- Còmo es posible -susurró el rey- si esta mañana estaba de lo mejor y... ¿que dijiste, una semana en cama? que pasò. El guerrero que no se apartaba de su lado le comentò frìa y llanamente: -Lo envenenaron con un hechizo y creo saber quien fue, mi prometida gritò un nombre: Morgana, ¿le dice algo ese nombre...? se quedò callado y cerrando los ojos habló en voz casi inaudible. -La hechicera que tratò de matar a mi padre y amiga de mi tio, viejo traidor le harè pagar lágrimas de sangre... menos mal mis mèdicos lograron sacarme de este trance tan terrible. :- No su Majestad,  ellos no pudieron hacer nada, era un hechizo y muy fuerte. El rey tratò de incorporarse tomando el brazo de su amigo y como pudo gritò:- ¡Beth, maldita bruja déjate ver!

La pequeña, apestosa y horrorosa bruja empezò a emerger de la penumbra como temerosa de la ira del rey y se detuvo a cierta distancia: -Te dije que si te volvìa a ver te cortarìa tu inmunda cabeza, bruja traidora... Entonces, la pequeña mujer pareciò crecer y brillar de repente y con potente voz  habló: -Edward de Tarkin, esperè por muchos años este momento para reivindicar mi nombre y el de mi familia que fue mancillado por su maldito tío, El Conde Jhon y la conjura que hizo en copañìa de Morgana, quien odiaba a tu padre por que la rechazò en matrimonio y como venganza le ofreció tu vida para derrocarte y acceder al trono, todos fueron testigos de su presencia hoy aquì, de tu vida ya nada quedaba, solo el amor fraterno de tu amigo William te pudo salvar, ese era uno de los requisitos para romper el hechizo, el cariño sincero de un hermano que sacrificò todo por salvar la tuya.

-William, ¿es verdad lo que dice este engendro del demonio que tratò de envenenarme con 'Acua Tofana'  por orden de mi tiò...? Con voz fuerte, para que fuera oìdo por los presentes le contestò: -Me temo que todas y cada una de las palabras de mi prometida, son ciertas y solo Ella podìa salvarte y asì lo hizo. El imperio le debe gratitud. Se incorporò del todo y se puso de pie tomado del brazo de su amigo y hermano: - Un momento, explicame eso de que la bruja- señalàndola con el índice lleno de desprecio - es tu prometida... :- Era el precio de tu vida y empeñe mi palabra.
La nueva tierra del Conde William...
No sin opociciòn, el rey como testigo y un fraile mendicante, antiguo amigo de la familia de Beth, los caso en la capilla privada del palacio. Agradecido por el sacrificio de su mejor guerrero y amigo, les regalò un condado que quedaba allende el riò grande y le concediò el tìtulo de Conde Aventino. El nuevo noble saliò del castillo y en la puerta fue despedido por el rey con un fuerte abrazo. Montò su noble alazán y presidió la caravana de la carroza de su esposa y el pequeño ejército de su guardia personal. Era primavera, cuando bajaron el puente de la fortaleza y empezò a cabalgar sobre él, el sol que le daba de frente lo acariciaba y el viento llegaba cargado de aromas primaverales. Estaba muy tranquilo, ignorando su destino pues no presentìa lo que el futuro cercano le depararìa...

Continuarà:

De nuevo un abrazo a la distancia.

Hortensio.



miércoles, 25 de marzo de 2020

La bruja y el amor..

Todo viento por fuerte que sea es una caricia
cuando enfrentas un problema con desiciòn.
H. Farwel.

CAPÍTULO SEGUNDO

Tras una corta jornada, William estaba parado frente a la boca siniestra de una cueva que había sido  horadada al borde de la montaña de granito oscuro, entrò con paso firme pero cauteloso con su daga dorada en la mano por un pasadizo iluminado tenuemente por unas pocas antorchas mortecinas que dejaban ver las delicadas telas que las arañas por años habían tejido, el piso irregular estaba tapizado de toda clase de huesos y porquerías, las ratas entraban y salían a sus anchas pero lo peor era ese olor acre y rancio que asaltaba a golpes su nariz y se hacía cada vez más penetrante y nauseabundo...

La bruja de Goya.
Al cabo de un corto recorrido que se le hizo eterno, al dar una sinuosa curva el pasadizo desembocó en una amplia e iluminada caverna, sitio del que sin duda salía ese asqueroso olor; atiborrada de todo tipo de trastos y elementos desconocidos, en el centro de ella se veía de espaldas una figura pequeña y vestida de harapos oscuros que echaba cosas en un gran caldero suspendido por una gruesa cadena sobre una hornilla de llama viva y sostenida.

Caminó al encuentro de la bruja quien sin voltear a mirarlo y sin inmutarse hizo oír su tenue pero muy clara vocecilla de anciana cuando le dijo: -Lo esperaba desde hace mucho tiempo, ahora, ¿que quiere el invensible hèroe de Tarkin de ésta pobre mujer desarraigada del mundo por orden de un hechizo y de un rey que fue engañado por su propia familia para que me desterrara a èsta inmunda pocilga por una infame acusación? Desconcertado ante el inusual recibimiento no encontró más palabras que decir: - ¡Te necesito, mi rey está muriendo y solo tu lo podrás salvar! Pero solo obtuvo por respuesta una risita siniestra Jijijiii..: ¿Quien te dijo que yo soy la persona que pueda lograrlo o que quiera hacerlo? y lentamente empezò a volver su enjuto y encorvado cuerpecito dejando ver su abominable rostro; disimulando su asco le dijo...:- Un viejo sirviente que conoce tu historia y sabe de tus poderes... - Ha el viejo perro de Roberth.

El silencio parecìa pesar entre las miradas del apuesto general y la horripilante bruja, ninguno bajó la mirada ni se arriezgò a decir la primera palabra que romperìa ese silencio de cristal; y fue ella la que con una furia indisimulada le contestò:- En definitiva ¡No y No! no soy la persona indicada el hechizo a que fue sometido tu rey es muy poderoso y viene del màs allà. Tratò de dar la espalda pero Willian sin pensarlo la tocò sintiendo una descarga eléctrica que casi lo bota al piso. :- No me obligue a llevarte por las malas al castillo, mi amigo se èsta muriendo y el reino corre un peligro inmenso. Su voz se sintiò enérgica pero a la vez suplicante. :- Solo contèstame: ¿hasta donde irías por ver a tu amigo sano del poderoso hechizo?... sin dudarlo le contestò: -Darìa mi vida por verle bien. - Entonces, solo hay una manera de que yo salga de esta maldita cueva y vaya a la corte a salvarlo... El guerrero hablò: - Solo dime el precio y lo obtendrás, tienes mi palabra de Honor.

La bruja y su cueva...
El silencio volviò a brotar y de nuevo la bruja lo rompiò en forma categòrica y erguida la mirada le dijo : - ¡Solo exijo que te cases conmigo! El asombro cubriò el rostro del joven guerrero quien al cabo de unos segundos solo contestò: -Tienes mi palabra. La bruja quedò anonadada, espantada literalmente hablando, no lo podìa creer, ¿era tanto el amor fraterno que no le importò semejante sacrificio? Como una estatua y moviendo solo la cabeza ordenò a la abominable mujer que se pusiera en camino.:- Tengo que recoger algunas pociones y mi hermoso libro de hechizos, no demorò en hacerlo se puso su capa con capucha y se encaminò a la entrada de la cueva seguido por William...

El formidable guerrero montò su corcèl y estirando la mano a su prometida la levantò hasta la grupa de la noble bestia tomando un atajo secreto que solo ella conocía, si apuraba el galope llegarìan antes del anochecer.

Continuarà:




Un abrazo fraternal...

Hortensio.







lunes, 23 de marzo de 2020

La bruja y el amor...

La opinión pública es como el fantasma de un castillo,
nadie lo ha visto jamàs pero todos le tienen miedo.
H.Farwel

Un fuerte abrazo (virtual) desde ésta Bogotà en "Cuarentena"... En este verdaderamente atípico lunes, hoy con un cuento de Farwel, dice ser una variaciòn de un antiguo cuento que escuchó cuando era niño, es una historia de esas que dejan una moraleja que cada quien, -en su acomodo- busca... y este dice así:

La bruja y el amor...

Capítulo primero
Èrase una vez hace mucho pero mucho tiempo, en un reino muy lejano perdido en la 'bruma de la noche de los siglos' en donde existìan dioses, dragones, hechiceras, héroes, guerreros mitològicos y todo tipo de criaturas y desde luego, reyes legendarios, que uno de estos hombres mìticos hechos leyenda, una noche de un dìa, simplemente enfermò...
La vida se va de Josè Cukier.
Se trataba del rey Edward de Tarkin, quien mantenìa las fronteras de su imperio en constante hostigamiento por parte de las hordas nòmadas de los hombres de las lejanas estepas y por otra parte no menos peligrosa, una permanente lucha intestina contra las fuerzas oscuras y conspiradoras de su ambicioso tìo el Conde Jhon, quien aspiraba a la corona por sentirse heredero de mejor linaje. En este panorama se le iba la vida al joven monarca que solo veìa por la tranquilidad y la paz de sus súbditos, quienes lo adoraban como su líder.

Como dice el cuento, una noche se acostò a dormir y no volviò a despertar aunque seguìa vivo y su condiciòn empezaba notoriamente a deteriorarse, los dìas pasaban y los mèdicos del reino no podìan dar con la enfermedad ni mucho menos con su cura y cada vez estaba peor, un dìa llegaron a la unànime concluciòn de que estaba siendo envenado con 'Acua Tofana' ese fuerte veneno que no deja rastro.

Entonces ante la grave situaciòn del rey, llamaron con urgencia a William su mejor general y amigo que se encontraba en la frontera conteniendo un embate de los invasores de las lejanas estepas del oriente, cuando llegò ante el lecho de su amigo no pudo contener las làgrimas de verlo tan decaído y en ese estado de postraciòn pues no volvió a recibir bocado alguno y solo se esperaba su muerte.
A la habitaciòn entraron esa mañana dos criados para hacer el aseo y abrir las ventanas para airear el ambiente, y observaron que a su lado estaba el general que habìa pasado la noche junto al lecho de su amigo... uno de ellos el màs anciano, le comentò al otro en voz baja : - Su Majestad està hechizado...

El rey...

El héroe de Tarkin, alcanzò a oír el murmullo con claridad y poniéndose de pie se dirigiò ante el asustado sirviente que cogiò por la camisa: - ¿Què fue lo que dijiste? ¡Repìtelo...! el pobre no tuvo màs remedio que volver a decir su comentario esta vez ante la cara ensombrecida del general: - ¡Que su Majestad està hechizado! no envenenado como dice el mèdico, si me permite mi humilde opinión, general... - Mas te vale que me lo expliques bien o te mando cortar la cabeza. El anciano siervo con voz trèmula dijo: - En todos los años que tengo he visto los estragos que hace el veneno del 'Acua Tofana' el que la toma no dura vivo más de tres dìas y su Majestad va para la semana, además la vìctima muere con el mismo semblante que el dìa que la tomò, pero Èl ha recibido alguno que otro caldo y su piel ha empezado a tornarse amarilla, los médicos se equivocan... su Majestad, està hechizado.

El sorprendido general soltando la camisa del viejo criado, como un niño ingenuo le preguntó : ¿Y qué puedo hacer...? y èste con gran serenidad, esa que dan los años, le dijo: -Solo una hechicera puede romper el hechizo de otra, y Usted conoce a la bruja Beth y la historia por la que el rey la desterrò de la corte a la 'Montaña Negra', Señor... nada se pierde si le consulta qué le pasa al rey, bùsquela pues si algo le llegare pasar a su Majestad, el imperio entrarìa en un gran caos. El apuesto guerrero agachò la cabeza y se quedò pensando unos segundos: - ¿Como te llamas?, se voltiò a mirarlo: -Roberth, señor... también servì al padre de Edward y he sido su ayuda de cámara desde que ascendió al trono.

El general y amigo...
- No se diga màs, estoy seguro que detrás de esta infamia està el Conde Jhon... voy a buscar a esa bruja y la traerè aunque tenga que arrastrarla del pelo, ayúdame con mi armadura y que preparen mi corcèl, salgo de inmediato no hay tiempo que perder. Tres horas despuès ya estaba en el condado vecino en donde a la distancia se podìa ver la imponente roca de granito oscuro conocida como la 'Montaña Negra' y hacia allì se encaminò con toda desiciòn aunque la tupida maleza le impedìa avanzar con rapidez. Al cabo de una interminable jornada encontrò un claro y allì descansaron con su viejo amigo de batallas cuando el sol ya estaba en su zenit.

Al comenzar la tarde, el apuesto héroe jefe de los ejércitos de su Majestad, estaba parado frente a la boca de una cueva, tal y como se la habìa descrito Roberth, el viejo y fiel sirviente.

Continuarà...




Un abrazo desde èsta prisiòn domiciliaria...

Hortensio.