lunes, 23 de marzo de 2020

La bruja y el amor...

La opinión pública es como el fantasma de un castillo,
nadie lo ha visto jamàs pero todos le tienen miedo.
H.Farwel

Un fuerte abrazo (virtual) desde ésta Bogotà en "Cuarentena"... En este verdaderamente atípico lunes, hoy con un cuento de Farwel, dice ser una variaciòn de un antiguo cuento que escuchó cuando era niño, es una historia de esas que dejan una moraleja que cada quien, -en su acomodo- busca... y este dice así:

La bruja y el amor...

Capítulo primero
Èrase una vez hace mucho pero mucho tiempo, en un reino muy lejano perdido en la 'bruma de la noche de los siglos' en donde existìan dioses, dragones, hechiceras, héroes, guerreros mitològicos y todo tipo de criaturas y desde luego, reyes legendarios, que uno de estos hombres mìticos hechos leyenda, una noche de un dìa, simplemente enfermò...
La vida se va de Josè Cukier.
Se trataba del rey Edward de Tarkin, quien mantenìa las fronteras de su imperio en constante hostigamiento por parte de las hordas nòmadas de los hombres de las lejanas estepas y por otra parte no menos peligrosa, una permanente lucha intestina contra las fuerzas oscuras y conspiradoras de su ambicioso tìo el Conde Jhon, quien aspiraba a la corona por sentirse heredero de mejor linaje. En este panorama se le iba la vida al joven monarca que solo veìa por la tranquilidad y la paz de sus súbditos, quienes lo adoraban como su líder.

Como dice el cuento, una noche se acostò a dormir y no volviò a despertar aunque seguìa vivo y su condiciòn empezaba notoriamente a deteriorarse, los dìas pasaban y los mèdicos del reino no podìan dar con la enfermedad ni mucho menos con su cura y cada vez estaba peor, un dìa llegaron a la unànime concluciòn de que estaba siendo envenado con 'Acua Tofana' ese fuerte veneno que no deja rastro.

Entonces ante la grave situaciòn del rey, llamaron con urgencia a William su mejor general y amigo que se encontraba en la frontera conteniendo un embate de los invasores de las lejanas estepas del oriente, cuando llegò ante el lecho de su amigo no pudo contener las làgrimas de verlo tan decaído y en ese estado de postraciòn pues no volvió a recibir bocado alguno y solo se esperaba su muerte.
A la habitaciòn entraron esa mañana dos criados para hacer el aseo y abrir las ventanas para airear el ambiente, y observaron que a su lado estaba el general que habìa pasado la noche junto al lecho de su amigo... uno de ellos el màs anciano, le comentò al otro en voz baja : - Su Majestad està hechizado...

El rey...

El héroe de Tarkin, alcanzò a oír el murmullo con claridad y poniéndose de pie se dirigiò ante el asustado sirviente que cogiò por la camisa: - ¿Què fue lo que dijiste? ¡Repìtelo...! el pobre no tuvo màs remedio que volver a decir su comentario esta vez ante la cara ensombrecida del general: - ¡Que su Majestad està hechizado! no envenenado como dice el mèdico, si me permite mi humilde opinión, general... - Mas te vale que me lo expliques bien o te mando cortar la cabeza. El anciano siervo con voz trèmula dijo: - En todos los años que tengo he visto los estragos que hace el veneno del 'Acua Tofana' el que la toma no dura vivo más de tres dìas y su Majestad va para la semana, además la vìctima muere con el mismo semblante que el dìa que la tomò, pero Èl ha recibido alguno que otro caldo y su piel ha empezado a tornarse amarilla, los médicos se equivocan... su Majestad, està hechizado.

El sorprendido general soltando la camisa del viejo criado, como un niño ingenuo le preguntó : ¿Y qué puedo hacer...? y èste con gran serenidad, esa que dan los años, le dijo: -Solo una hechicera puede romper el hechizo de otra, y Usted conoce a la bruja Beth y la historia por la que el rey la desterrò de la corte a la 'Montaña Negra', Señor... nada se pierde si le consulta qué le pasa al rey, bùsquela pues si algo le llegare pasar a su Majestad, el imperio entrarìa en un gran caos. El apuesto guerrero agachò la cabeza y se quedò pensando unos segundos: - ¿Como te llamas?, se voltiò a mirarlo: -Roberth, señor... también servì al padre de Edward y he sido su ayuda de cámara desde que ascendió al trono.

El general y amigo...
- No se diga màs, estoy seguro que detrás de esta infamia està el Conde Jhon... voy a buscar a esa bruja y la traerè aunque tenga que arrastrarla del pelo, ayúdame con mi armadura y que preparen mi corcèl, salgo de inmediato no hay tiempo que perder. Tres horas despuès ya estaba en el condado vecino en donde a la distancia se podìa ver la imponente roca de granito oscuro conocida como la 'Montaña Negra' y hacia allì se encaminò con toda desiciòn aunque la tupida maleza le impedìa avanzar con rapidez. Al cabo de una interminable jornada encontrò un claro y allì descansaron con su viejo amigo de batallas cuando el sol ya estaba en su zenit.

Al comenzar la tarde, el apuesto héroe jefe de los ejércitos de su Majestad, estaba parado frente a la boca de una cueva, tal y como se la habìa descrito Roberth, el viejo y fiel sirviente.

Continuarà...




Un abrazo desde èsta prisiòn domiciliaria...

Hortensio.



















domingo, 15 de marzo de 2020

"La madresita"

Otra vez por aquí en éste Plácido domingo, hoy con una historia de poder, horror, violencia, de delaciones al día y a la orden, miedo, brutalidad policíaca, amenazas, manipulación mediática, persecuciones políticas y por sobre todo, los tristemente célebres 'correctivos'...


Todo comienza en el año de 1939, cuando el futuro dictador de Rumania, Nicolás Ceausescu, se conoce con una estudiante de química adscrita a una fábrica textil, dos años mayor que él de nombre Lenuta Petrescu o como le decía su enamorado y conocida por la historia Elena. Ellos se casan en 1945 después de la segunda guerra mundial.

Con el tiempo llegó a ser la "Madre de la Nación" y del partido comunista de Rumanía, la gerente del progreso y la independencia de la nación, la arquitecta visionaria del futuro, genio y milagro, estrella de la mañana (cantaban los niños en las escuelas) santa y diosa secular, salvadora y sol del pueblo... ¡Ah...! ¿no estabas de acuerdo? llamen a la 'securitate' -una de las fuerzas policíacas secretas màs brutales del mundo conocido-, para que aplicaran 'los correctivos'.

Tras de 25 años de dictadura, ya el pueblo no aguantaba màs los atropellos, los correctivos y el desabastecimiento de los productos primera necesidad y la racionalización de la carne, la leche, huevos, el papel sanitario y los medicamentos, cortes eternos de luz y del agua potable, la inmisericorde penuria del pueblo Rumano, llegó a sus límites. Entonces apareció 'la gota que rebosó el vaso' con la cara de un estúpido impuesto...

Elena y Nicolás...

Resulta que "La Madresita" con el visto bueno de su marido el dictador, la cagó literalmente hablando, cuando se metió con la juventud rumana de su amado país, resulta que se hizo aprobar un impuesto del 30% sobre los ingresos que debían pagar los solteros y solteras mayores de 25 años, por cometer el "delito" de no haberse casado, no podían permitirse "semejantes libertades", si no lo pagaban se enfrentarían a la policía secreta para los correspondientes 'correctivos'. Y el pueblo y sus juventudes se rebotaron en la màs grande manifestación en contra del régimen que fue brutalmente reprimida por el ejército... 400 muertos en los dos primeros días.

Cayó la dictadura...

Con la llegada de Gorbachov, y su 'Perestroika', la dictadura de Ceausescu, perdió el apoyo de Rusia y el "paraíso" de los  Ceausescu, se desboronò; los militares se cansaron de disparar, matar, reprimir y torturar al pueblo, a sus conciudadanos para mantener a sus dictadores y cohonestar las infamias de la policía secreta (securitate) y sus degradantes correctivos (ver genocidio de Starvatiòn). El dictador y "La Madresita" huyen en un helicóptero que en pleno vuelo recibe la orden del alto mando militar que los lleven a un cuartel militar cerca de Bucarest.

La Madrecita...

25 de diciembre de 1989, 4 p.m. Cuartel de Tàrgoviste, un testigo narra esos momentos: "El pelotón de fusilamiento había descargado la última ronda de disparos y una nube de pólvora envolvía el patio. Durante un largo minuto, soldados, testigos, jueces y camarògrafos, permanecieron rígidos y en silencio, con las miradas fijas en los dos cuerpos caídos junto al paredón amarillento y descascarado. 120 impacto directos y el grueso hilo rojo que había empezado a dibujarse en el suelo, atestiguan que la poderosa Elena, "Madre de la Naciòn" y Nicolás Ceausescu, finalmente no eran dioses". Eran humanos y estaban muertos. (Siguiendo algunos datos de Susana Peiró... Mujeres con historia).

Un saludo revolucionario...

Hortensio.

domingo, 2 de febrero de 2020

La Marioneta.

De nuevo en éste primer Plácido domingo de febrero del 2020 con una preciosa poesía llena de realismo 'mágico' que metaforiza no a García Márquez,  que negó su autoría, sino esta vez de la mano de su verdadero autor, el poeta, ventrílocuo y abogado penalista mejicano Jhonny Welch.


El Nobel, la marioneta y el poeta.

La Marioneta.

Si por un instante Dios se olvidara que soy una marioneta de trapo y me
regalara un trozo de vida, posiblemente no diría todo lo que pienso pero, en definitiva pensaría todo lo que digo.
Daría valor a las cosas, no por lo que valen, sino por lo que significan. Dormiría poco, soñaría más. Entiendo que por cada minuto que cerramos los ojos, perdemos sesenta segundos de luz.

Andaría mientras los demás se detienen. Despertaría, cuando los demás duermen. Escucharía mientras los demás hablan y como disfrutaría un buen helado de chocolate.
Si Dios me obsequiara un trozo de vida, vestiría sencillo, y me tiraría de bruces al sol dejando al descubierto no solo mi cuerpo, sino mi alma.

Si tuviera un corazón... si yo tuviera un corazón les escribiría mi odio sobre el hielo y esperaría a que saliera el sol.
Pintaría con un sueño de Van Gogh sobre las estrellas, un poema de Bene- detti y un canción de Serrát, sería la serenata que le regalaría a la Luna.

Regaría las rosas con mis lágrimas, para sentir el dolor de sus espinas y el encarnado beso de sus pétalos.
Si yo tuviera un trozo de vida, no dejaría pasar un solo día sin decirle a la gente que quiero ¡Que la quiero!
Convencería a cada mujer que ella es mi favorita y viviría enamorado del amor.

A los hombres les probaría cuan equivocados están, al pensar que dejan de enamorarse al envejecer, sin saber que envejecen cuando dejan de enamorarse.
A un niño le regalaría alas, pero dejaría que aprendiera a volar.
Y a los viejos, a mis viejos, les enseñaría que la muerte no llega con la vejez sino con el olvido.
Dios mio, tantas cosas les he aprendido a los hombres.

He aprendido que todo el mundo quiere vivir en la cima de la montaña, sin saber que la verdadera felicidad está en la forma de subir la escarpada.
He aprendido que cuando un recién nacido aprieta con su pequeño puño por primera vez el dedo de su padre , lo tiene atrapado para siempre.
Y he aprendido que un hombre únicamente tiene derecho a mirar a otro hombre hacia abajo, cuando ha de ayudarlo a levantarse.

Son tantas cosas las que he podido aprender de Ustedes pero finalmente de mucho no habrán servido, porque cuando me guarden dentro de esta maleta, infelizmente me estaré muriendo.

                                                                                       Jhonny Welch.

                                                                                       



Un abrazo de cariño y admiración.

Hortensio.











domingo, 19 de enero de 2020

El abogado de los pobres 2.

En esta segunda parte de "El abogado de los pobres" siendo un Plácido domingo primaveral, el desenlace en la vida del doctor José Raimundo Russi... cuentan que por aquella época turbulenta y violenta, en Bogotá se produjeron varios robos "extraños" sin violencia, sobre algunas casas de cachacos ilustres y aristócratas, que se les imputó a la 'Banda del Molino del Cubo', el pueblo los llamaba la 'Banda del Molino Rojo' por que vestían de negro y usaban ruanas rojas en sus fechoría.

El fantasma del doctor Russi, en un
amanecer de la fría capital, Bogotá.

Estos singulares robos, los hacían a plena luz del día cuando los "distinguidos bogotanos" se divertían bebiendo y viendo toros en la antigua plaza de las Nieves, entraban a las casas sin romper nada menos las puertas por lo que lo hacían mediante la intervención de un cerrajero.

Pero resulta que por esos días malhadados, apareció muerto el artesano cerrajero Manuel Ferro, miembro de la 'Sociedad de artesanos de Bogotá' quien era amigo de Russi, y cuyo cadáver apareció frente a la casa del abogado, el gobierno de José Hilario López encontró la oportunidad de quitarlo del medio e inculparlo de dicho homicidio, como 'chivo expiatorio' y fue capturado y puesto a buen recaudo, empezando a preparar un juicio que terminaría en sentencia confabulada por un fiscal indigno y un juez vendido y prevaricador, que los llevó a proferir sentencia de muerte contra el 'Abogado de los Pobres' para a ser fusilado en la Plaza Mayor a sabiendas de que era inocente.

En la fecha y hora de cumplirse con la sentencia, todo Bogotá se volcó a la Plaza Mayor (hoy plaza de Bolívar) y en uno de los muros de ese recinto fundacional, lo encadenaron con su espalda al muro, los brazos en alto y las piernas abiertas. Los artesanos pedían el indulto y el resto muerte. Junto a Él estaban también Castillo, Carranza y Alarcón, quienes confesaron - bajo tortura- ser de la banda, pero no incriminaron al abogado a quien tildaban de fungir como jefe de la misma.

Se negó el erudito a que se le vendasen los ojos pues quería mirar a sus verdugos, en especial a los del presidente López, a quien le gritó antes de sonar la descarga: ¡"FUI ABOGADO NO LADRÓN"! Con el transcurso inexorable del tiempo, su fantasma empezó a hacer milagros, prodigios y maravillas en favor de los pobres y marginados de la capital.

El cráneo del doctor Russi, en el Museo Nacional.

Unos años después, saquearon su tumba y hurtaron su cráneo en donde se notaba en el occipital derecho el hueco en donde impactó uno de los tiros que cayeron sobre él, lo marcaron con una caligrafía antigua con el apellido del abogado y lo llevaron al Museo Nacional, en donde se exhibe en la actualidad junto con la acuarela "Enigmático doctor José Raimundo Russi" del maestro José María Espinosa.

Un abrazo enigmático.

Hortensio.

domingo, 12 de enero de 2020

El abogado de los pobres 1

De nuevo un saludo desde este Plácido domingo de Enero con una historia que llegó a convertirse en leyenda con el paso del incontenible tiempo, y eso pasó en la Bogotá del siglo 19. Se trata de la historia del abogado Jose Raimundo Russi, a quien sus contemporáneos le decían "El abogado de los pobres"

Una antigua audiencia pública...

Diferentes son los documentos de época que se refieren a este personaje, los reseñaré: "Reminiscencias de Bogotá" del payanes, José María Cordovez Moure; "Una cabeza" del escritor Tunjano, José Joaquín Vargas Valdez, ambos contemporáneos de personaje (estuvieron en su proceso y ejecución); "El doctor Temis" de José María Ángel Gaitán; y en el siglo pasado "Ojos de Basilisco" del novelista Germán Espinosa. Todos tienen como personajes de fondo la figura del Dr. Russi, su mito, su vida y su época, y su tragedia.

O sea que 'de buena tinta' tenemos una historia aproximadamente exacta del personaje quien hacia el año de 1850 toma las riendas de la recién creada 'Sociedad Democrática de los Artesanos' como su secretario general junto con el sastre Ambrosio López, quien escribió dos violentos panfletos en contra del estado de cosas a los que llamó: "El triunfo de la serpiente roja" y "El desengaño" como reacción a las medidas librecambistas del gobierno de Jose Hilario López, quien había subido al poder con el apoyo de los artesanos del país y se sentían traicionados.

Pero veamos un sucinto semblante de este personaje de leyenda... El doctor Jose Raimundo Russi, había nacido en la Villa de Leyva, cerca del desierto de la Candelaria en la Boyacá profunda. Cuando terminò su educación secundaria se trasladó a Bogotá para estudiar derecho y terminò su carrera en una de las dos universidades que expedían títulos de idoneidad como abogado cosa que coronó con honores unos años después.
El más famoso retrato del abogado
obra del maestro Espinosa (Museo Nacional).

De alta estatura -medía màs de un metro noventa- flaco y semicalvo, de piel trigueña, de ojos muy negros y penetrantes. Siempre impecablemente vestido de traje  negro, chaleco y corbatín de color rojo poco vistosos, camisa pulcramente blanca, zapatos de charol, coronaba su atuendo una larga capa castellana negra con forro color purpura que caía de sus hombros hasta casi los tacones de sus zapatos, lo llamativo era que en su espalda traía un letrero visible: "Abogado de los Pobres".

En sus huesudas manos siempre un maletín de cuero en donde llevaba algunos procesos, la Constitución Nacional y una biografía de San Ivo de Treguier (1303) patrono de los abogados y sus causas. Se dice que era un gran orador, líder de masas y un apasionado de la 'Revolución Francesa', admirador de José Antonio Galán y la 'Rebelión de los Comuneros' y su personaje preferido era don Antonio Nariño, "El Precursor de la Independencia" por la traducción de los "Derechos del Hombre y del ciudadano", sus luchas y desdichas...

Se sabe por sus contemporáneos que el doctor Russi, no cobraba por sus defensas pues era el abogado de los menesterosos, el defensor de los artesanos, de los negros e indios marginados, prostitutas y analfabetos, ex-prisioneros, intelectuales autodidactas, leprosos y deudores, víctimas de la violencia, inquilinos y desempleados, viudas y huérfanos, arruinados en general y opositores al régimen del presidente Jose Hilario López, de quien en más de una reunión de masas le llamaba "chapetón arrepentido" y contaba como había sido uno de los que conformó el pelotón de fusilamiento que asesinó en 1817 a Policarpa Salavarrieta, la famosa heroína a quien le decían cariñosamente, 'La Pola'. Por supuesto que el presidente no se lo perdonaba y comenzó a perseguirlo con lo que tuviese a mano.



Continuará el próximo domingo...  

Hortensio.












domingo, 22 de diciembre de 2019

"Citas en la memoria".

Siendo ya casi la fecha de festividad de la Navidad y en este nuevo Plácido domingo, algunos escolios y ki pensamientos de Farwel de su libro "Citas en la memoria", tan solo para reflexiona unos momentos, nada màs...


1º.- La nostalgia nos da la verdadera dimensión de lo que llamamos experiencia.

2º.- Ya lo creo, la vida es corta y vivirla difícil, por eso debemos recurrir a la imaginación  que siempre será infinita...

3º.- No maldigo mi suerte sencillamente porque el mañana no existe y la vida se me va...

4º.- Cualquier incendio por fuerte que sea, se apagarà màs rápidamente que una pena de amor.

5º.- En definitiva la mejor manera de librarse de una tentación, es caer en ella... decían los abuelos.

6º.- En un grafiti: La mujer siempre tiene por dónde. El hombre no siempre tiene conque.

7º.- Quien habla es dueño de sus intensiones; quien oye lo es de sus prejuicios.

8º.- La política es el arte de obtener el dinero de los ricos y el voto de los pobres, con el pretexto de proteger a los unos de los otros.

9º.- Si logras detectar lo que debes desechar en el olvido, tu vida será màs amable puesto que recordarlo todo seria un infierno.

10º.- Después vino el sentimiento de nostalgia, pues fue algo muy pero muy especial y es especial porque sabíamos que no duraría para siempre.


11º.- La historia es el fantasma del pasado.

12º.- Los fantasmas del pasado, son los creadores de la historia.

13º.- El susurro de una hoja marca el rumbo y el rumor de la huella que los humanos nos negamos a oír.

14º.- ¿Por qué habría de avergonzarme del desahucio del paraíso...? Gracias a Eva, nos volvimos humanos muy humanos.

15º.- Pensar en soledad es una invitación a la búsqueda de la verdad.

16º.- En la penumbra de una iglesia, buscando unos labios juveniles, mi primer beso se perdió.

17º.- En el libro del mundo hallaràs màs infamias, tristezas e injusticias que en ninguno otro, puesto que fue escrito con lágrimas y sangre.

18º.- Mi primera cita clandestina con la mujer de un prójimo, fue en la sacra penumbra del recinto de un templo dedicado al amor... pero de Dios.

19º.- Nada ni nadie por inmensa que sea su fuerza podrá quitarnos el sagrado derecho a la esperanza.

20º.- Mis certezas siempre en la intimidad de mis silencios, se han estrellado con la ínfima pequeñez de una duda...


Una ñapa: Sabemos que la muerte nos alcanzarà sin siquiera saber nada de ella.

Un abrazo.

Hortensio.











domingo, 15 de diciembre de 2019

El epílogo de Susana.

Un muy fraternal saludo de Plácido domingo, hoy con el epílogo de lo que fue el paso infernal de Susana (narrada en este mismo blog. en entradas anteriores) por este mundo terrible en el que le toco subsistir...
La tristeza de Susana...
Pensaba Farwel, que la historia general de los pueblos tiene un sustrato y no es otro que la historia de las gentes humildes y del pueblo, ciudadanos de a pie, sujetos todos ellos a la que llama "historias de la vida cotidiana". Miguel de Unamuno, la llamaría "Intrahistoria". Son las historias simples y sencillas de personajes del sub-mundo humano, -deshumanizado- que existen en Bogotà y en todas las ciudades del mundo y desde luego, en todas sus épocas... es el hilo conductor de la existencia de Susana en medio de su cotidianidad asfixiante, cruel, tenida por su carácter frágil, que con esa mirada anhelante de suicidio comenzaba cada mañana al 'despuntar el alba' para salir del infierno de la noche anterior.

Con el fulgor desequilibrante de un gosar momentáneo, busca dónde evacuar sus miserias fisiológicas para volver a la realidad de su nauseabunda rutina, sin dejar de pensar en el ser amado que en una madrugada fría se lo asesinaron en un callejón; y recurría con su inmensa tristeza a la que ya se había convertido en una pesada melancolía que todo lo nublaba, solo pensaba que lo suyo fue una entrega divina que se envolvió en un capricho carnal cumplido en un sentido sublime de ideas enredadas como si fuese un canto de sirenas iluso pero peligroso, palabras que no hallaban ninguna respuesta, al saberse en si misma como una semilla estéril, una sombra desquiciada en una constante reinvención y rodeada de un terror movido por ligeras briznas. 

Sin palabras.
Su vaho fue purificante en noches que la estrangulaban, recuerdos aniquilantes en esos sus caminos interrumpidos siempre por el frío amanecer de Bogotà. Mudanzas perpetuas con bostezos que tenían un sabor a muerte, no sentía hambre, solo una sed infinita de encontrar sosiego a su agitada mente. Era una tonada silenciosa y repetida en un marco decadente de túneles olvidados en falsas promesas que siempre las considero absurdas e inútiles... hipócritas, de una obscena ambigüedad moral. Pesadillas, negras pesadillas sin fin... cadáveres corriendo, monstruos con textura humana, sacrificios con olor a muerte, caricias ebrias y extaciantes que una noche de un día se la llevaron por una salida que esperaba anhelante y que se abría al silencio total con un marcado sabor a inanición.

Si, murió de hambre y de tristeza... La fosa común fue su postrer destino. Cuantos seres como Susana, subsisten en las las calles bulliciosas y desoladas de la gran ciudad, en espera de una nada que jamás podrá llegar y condenadas a llevar una existencia que a nadie, en su invisibilidad, importa.
Y se quedo dormida de inanición.
Un abrazo muy quebrado...

Hortensio.









domingo, 1 de diciembre de 2019

Himnos de revolución.

Esta entrada es solo para oír: El himno de los proletarios del mundo, "La Internacional"...

Y este es el himno de la resistencia partisana, contra el fascismo y los nazis.



Espero que le hayan gustado... hay cientos de versiones màs, pueden buscarlas:

Un abrazo revolucionario, 'desde mi casa'.

Hortensio.

domingo, 24 de noviembre de 2019

El Pueblo Unido Jamás será Vencido.

Colombia necesita con urgencia
un nuevo pacto social desde la
implementación de la Constitución
del 91. Para tener una nueva idea
de lo que es vivir juntos...
Hortensio Farwel.

¡El Pueblo Unido Jamás será Vencido!
¡Un grito de libertad y de honor...!

Hoy después de varios días de protestas, no solo en nuestro país (21N) sino en casi toda América del Sur y siendo un tranquilo "Plácido domingo", recordé ese hermoso y además ya inmortal himno de protesta y rebelión que hizo ya carrera en el mundo junto con ese imperecedero himno de los proletarios del mundo: 'La Internacional' y 'Bella Ciao', el otro himno a la resistencia contra el fascismo y los asesinos nazis durante la segunda guerra mundial... 'El Pueblo Unido Jamás será Vencido', fue compuesta por el grande músico y compositor chileno Sergio Ortega y su amigo hacedor de letras Eduardo Carrasco, en honor al sacrificado presidente socialista Salvador Allende, unos días antes del 11 de septiembre de 1973 y en contra del atroz golpe de cuartel dado por el fachistoide Pinochet. El grupo histórico Quilapayún fue su intérprete...

Es un himno que va dirigido a la Patria, a los trabajadores con sus salarios de hambre, al pueblo raso que escasamente puede comer y subsistir a la desigualdad y al cinismo de un estado y una oligarquía insensible, explotadora e infame. Pero es ante todo un himno de protesta, de descontento, de esperanza, libertad y lucha. ¡Es el grito y la consigna Universal por antonomasia! El  brazo izquierdo con el puño cerrado golpeando el aire hacia el cielo y gritando a todo pulmón: "El Pueblo Unido Jamás será Vencido."

Su letra dice:

El pueblo unido, jamás será vencido,
el pueblo unido, jamás será vencido...
el pueblo unido jamás será vencido...

De pie, cantar que vamos a triunfar.
Avanzar ya banderas de unidad.
Y tu vendrás marchando junto a mí
y así verás tu canto y tu bandera florecer.
La luz de un rojo amanecer anuncia ya
la vida que vendrá.

De pie, luchar el pueblo va a triunfar.
Será mejor la vida que vendrá a conquistar
nuestra felicidad y en un clamor mil
voces de combate se alzarán, dirán canción
de libertad con decisión la Patria vencerá.

Y ahora el pueblo que se alza en la lucha
con voz de gigante gritando: ¡adelante!

El pueblo unido, jamás será vencido,
el pueblo unido , jamás será vencido...

La Patria está forjando la unidad.
De norte a sur se movilizará
desde el salar ardiente y mineral
al bosque austral unidos en la lucha
y el trabajo irán, la Patria cubrirán.
Su paso ya anuncia el porvenir.

De pie, cantar el pueblo va a triunfar.
Millones ya, imponen la verdad,
de acero son ardiente batallón, sus
manos van llevando la justicia y la razón.
Mujer, con fuego y con valor ya estas
aquí junto al trabajador.

Y ahora el pueblo que se alza en la lucha
con voz de gigante gritando: ¡adelante!

El pueblo unido, jamás será vencido,
el pueblo unido, jamás será vencido...

     



Post escriptum:



                                      Santiago de Chile. Plaza de Italia, Noviembre de 2019.


Un abrazo revolucionario.

Hortensio.




























domingo, 17 de noviembre de 2019

Don Juan en Santa Marta.

Fanny...
Un saludo muy especial en este Plácido domingo... y en consecuencia con la anterior entrada, un gran escritor venezolano, don Andres Mata (1870- 1934) escribía refiriéndose al amor entre Simón Bolívar y su prima Fanny du Villar, que el "Libertador" recibió una misiva de Ella desde Francia lo cual motivó al Gran Hombre a escribir su última carta como lo vimos el pasado domingo. Leamos pues, su celebre  página poética que intituló...

Don Juan en Santa Marta.

Al salir del Perú ya consumada la obra de su genio y de su espada
En la América austral,
Bolívar desde Francia recibía, una carta de amor y poesía de Fanny du Villar
Aquella ardiente carta en su memoria, removía una historia de veinte años atrás.
Mundano, voluble y libertino, París se interponía en su camino de Lima a Bogotá.

Fanny, le confesaba todavía el recuerdo penoso de aquel día que me persigue tenaz.
Voz sacabas el llanto a mi semblante mientras yo enloquecida y suplicante
No os dejaba marchar, no quiero resignarme al desengaño y en prueba de afecto
Requerida mi efigie y un puñal tales prendas han de ser en nuestras vidas, el arma
de defensa requerida por mi efigie y un talismán.

De Lima a Quito de Bombona a Pamplona, hasta el valle que el Avila corona,
fue una marcha triunfal de corazones, se pusieron en pie cinco naciones para verlo pasar.
Habló a su corazón tanta vehemencia, no era fácil sondear en la conciencia del caudillo
inmortal, pues en él estaban confundidos en estrecha alianza Aquiles y don Juan.

Placían las pasiones voluptuosas, olvidando las glorias por el vals, los claveles por
las rosas y en medio del placer propicio solía plantar su vivac.
Ya proximo a su muerte en Santa Marta, aquella carta recordó frente al mar
miró por última vez el océano y rompió a sollozar.




En el año de 1804 recién enviudado, Simón Bolívar llega a Francia y a París procedente de Madrid, donde encuentra a su prima segunda, cuyo nombre de soltera era Fanny Trabian de Aristiguetta, de 27 años de edad, casada con el botánico y coronel M. Derviu du Villar, quien la doblaba en edad, surgiendo entre Bolívar y Fanny un torrentoso romance, pero el alma inquieta del futuro Libertador 
necesitaba mucho espacio y para el año 1805 emprende viaje por diferentes países de Europa hasta llegar a Italia, donde en Roma tiene el feliz encuentro con su amado maestro don Simón Rodriguez y de allí al monte Aventino y el famoso juramento, no regresaría jamás a París, como era su intensión primaria de volver a ver a su adorada Fanny... su recuerdo lo acompañó hasta la muerte.

Un abrazo de recuerdo bolivariano.

Hortensio.