domingo, 18 de septiembre de 2016

Humor fino... sólo para una sonrisa.

Bueno, ya que te has asomado por estos lares, quiero compartir contigo y en este Plácido domingo algo de humor fino, ese que sólo consigue una sonrisa y no una carcajada, ese humor fino que es inteligente y aunque sencillo lo pone a uno a pensar; pero ¿qué es el humor y su etimología? los antiguos griegos todo se lo tomaban muy en serio: para ellos había cuatro sustancias en el cuerpo que correspondía a los cuatro elementos, ellos eran sangre, bilis amarilla, bilis negra y agua.

Ellos mismos y sus herederos los romanos, lo convirtieron en un tipo de expresión que venía de la intimidad del cuerpo, como si fueran fluidos (humedad) era una postura del espíritu -positiva o negativa- de tener buen humor o tener mal humor... y desde luego se asimiló a la salud y su buen estado (era muy raro ver a un enfermo con buen humor) pero también se abrieron con el paso de los siglos nuevos humores: el humor negro que se refería a las enfermedades y a la misma muerte; el humor verde, que se vinculaba a la sexualidad y a la obscenidad (cuentos o chistes verdes); el humor blanco que no tiene connotaciones negativas ( racismo, machismo o xenófobas...) y el humor que nos convoca: el humor fino o inteligente que no hace uso de cuestiones escatológicas, se puede leer entre líneas y tiene juego de palabras... hay que leerlo más despacio.

                                                      

Ahora unos pequeños ejemplos, sólo para una sonrisa:

El dueño de una tienda de verduras puso un letrero que decía: "Berenjenas, 25 centavos cada una. Tres por un dólar". Cada cliente que entraba le decía: ¡Que poca cabeza tiene Usted! deben ser cuatro berenjenas por un dólar... el dueño de la tienda humildemente cedía a la presión y hasta el regaño y empacaba las cuatro berenjenas.

El vecino que era un sastre, lo había observado todo el día por fin se acercó a su vecino y le dijo: ¿por qué no corrige el error? a lo que el tendero le contestó; -¿Pero cuál error?  exclamó: antes de poner el letrero nadie compraba más de una berenjena.

                                      

Un agradecido y acaudalado hombre de negocios invito a cierto abogado de apellido Aguado, a jugar golf en un exclusivo club; el pobre rábula aceptó y con sus ahorros se compró la mejor ropa para la ocasión y al presentarse en el campo parecía un verdadero profesional. En su primer tiro manda la pelota a lo profundo del bosque. En vez de aceptar la penalizaciòn y empezar de nuevo, decide ir a buscar la pelota y sacarla de allí con otro golpe. Por desgracia, ésta rebota en un árbol, le da en la cabeza y lo mata.
Cuando llega al cielo, San Pedro le dice:
- Usted parece golfista ¿juega usted bien?
- Pues usted dirá - contesta el Dr. Aguado- : llegué hasta aquí en dos tiros.

                                    

El orgulloso padre al que recién le había nacido su primogénito le contaba a su mejor amigo:
- Fíjate, mi hijo heredó mis ojos, mi nariz, mi boca y hasta mi quijada...
- Bueno, no te atormentes. Lo importante es que nació sanito.

                                   
En Rusia, durante la dictadura de Stalin, en una reunión del Partido, el camarada Dobrinsky se levantó de su asiento y habló de ésta manera:
- Camarada presidente, sólo quisiera hacer tres preguntas. Si como se dice ésta es la nación más industrializada del mundo, ¿qué ha pasado con nuestros automóviles? Si hemos desarrollado la agroindustria más avanzada, ¿qué ha pasado con nuestra comida? Si somos los mejores ganaderos del mundo, ¿qué ha pasado con nuestra carne?

El camarada presidente miró fijamente a Dubronsky durante unos instantes, y luego se excuso:
- Es demasiado tarde para responder su preguntas camarada, en ésta sesión pero en la próxima lo haré. Y levantó la asamblea.

La semana siguiente, cuando volvió a reunirse la asamblea, otro miembro del Partido se levantó y y pidió la palabra: - Yo sólo quiero hacer una pregunta... ¿Qué le paso al camarada Dubronsky?


Un ladrón se metió cierta noche a una casa en donde aparentemente no había nadie, de pronto oyó una voz que decía: "Te estoy viendo y el Santo también". El sorprendido ladrón trató de avanzar y de nuevo volvió a oír: "Te estoy viendo, y el Santo también". Entonces el ladrón dirigió la luz de su linterna hacia el lugar de donde provenía la voz, y descubrió a un loro.
- ¡Pajarraco estúpido! exclamó el ladrón en tono de desahogo. El ave repitió su cantaleta... ¡Cállate! ordenó el hombre mientras encendía la luz de la habitación. En ese instante vio a un gigantesco perro doberman, sentado junto a la percha del loro que empezó a mostrar sus dientes descomunales y mirada amenazadora.
- ¡Atácalo, Santo! chilló el loro.



Algunas frases de Groucho Marx:

- ¿No es Usted la señorita Smith, hija del banquero multimillonario Smith.? ¿Noo...? Perdone, por un momento pensé que me había enamorado de Usted.

- Encuentro a televisión muy educativa. Cada vez que alguien la enciende, me retiro a otra habitación y leo un libro.

- Hace tiempo conviví casi dos años con una mujer hasta que descubrí que sus gustos eran exactamente como los míos: los dos estábamos locos por la chicas.

- La política es el arte de buscar problemas, encontrarlos, hacer un diagnóstico falso y aplicar después los remedios equivocados.

- Lo malo del amor es que muchos lo confunden con la gastritis y, cuando se han curado de la indisposición, se encuentran con que están casados.

- No piense mal de mi señorita, mi interés por usted es puramente sexual.


Por favor, ante todo buen humor que alivia nuestro tráfago diario... abrazo.

Hortensio.


domingo, 11 de septiembre de 2016

Dos poemas fatigados...

Y de nuevo en este aquí, siendo un Plácido domingo, algo de la 'poesía fatigada' de Farwel y al finalizar ésta entrada, el viaje a Itaca de Cavafis, un regalo para quienes como yo, hemos extraviado el camino a nuestro hogar:
Sólo te pido perdón... ¿Porqué es tan difícil?

¡Quizás me puedas perdonar! 

Y tu sabes que te extraño en casi todos los días de mis días,
y más de lo que se puede admitir y más de lo un ser debe...
y te extraño tanto que me siento asfixiado de nostalgias,
y te hablo en silencio para poder explicarte qué pasó...

Y se que no bastará, pues mis pensamientos no llegarán a ti,
y no te van a tocar, menos acariciar con la briza que llega del sur...
y guardo mis amores en palabras bonitas que desgarran mi corazón,
y callo mis versos buscando una respuesta correcta que no es fácil...

Y pienso que no será fácil buscar la pregunta que no sea errónea,
y cruel porque mentí inventando blasfemias que te alejaron de aquí...
y te alejaron en lugar de buscar esos verbos para retenerte e ingeniar,
y conjugar frases sinceras y honestas que reinventasen nuestro amor...  

Y no palabras absurdas y hasta infames que desconocí e hicieron tanto
y tanto pero tanto mal... quizás cuando me olvides ya en esas lejanías...
y me sepas perdonar, en ese instante pienses que un día te amé.

                                                                                                   Farwel 1986


Así te perdí aquella lluviosa tarde...

Cosas que pasaron...

Así como la tarde se oculta en la noche,
así te deje escapar de mi vida para ir a
ocultarte en las penumbras de una historia
perdida en los anhelos negados del silencio.

Así te perdí aquella lluviosa tarde de un ocaso
ensangrentado de ensueños viejos y caducos
en que acabé con esa fuerza que alimenta la 
esperanza para evocar la piedad de la memoria.

Así se apagó mi vida en el vacío que es refugio
de los viajeros perdidos que no tienen destino
cierto después de un destierro infame e injusto,
y a conjugar el tiempo perdido en pasado.

Pasado que anhela la resignación de lo que jamás
fue, pues fueron cosas que pasaron, cosas que se
fueron y trascienden el tiempo, la distancia y la
tan esperada muerte... 

                                                               Farwel 1986

Un abrazo muy fuerte y repetido si acaso pasas por aquí.

Hortensio.


domingo, 4 de septiembre de 2016

Perdón sí... pero ¿olvido...?


El perdón es el mayor acto de nobleza que pueda surgir del alma humana. A los 'enemigos de la paz' decirles que todo acto que pueda conducir a su consecución efectiva es de valentía, y es desde luego un acto de nobleza, conciliatorio, procedente y un deber Universal de Constitucionalidad...

Platón:

 "El mayor bien no se halla en la guerra ni en la revolución; está a la vez en la paz y en la mutua benevolencia. Incluso hay que dictar leyes bélicas, no para hacer la guerra en sí misma, sino para la consecución de la paz. La paz es el reconocimiento recíproco de la igualdad y de la dignidad como ciudadanos libres".

Ya comentaba el jurista Juan Fernàndez Carrasquilla, acaso con mucha razón, que: "La paz es el valor social, jurídico y político superior a la justicia. Hay que restablecer la paz para que haya justicia". Y que: "La filosofía del perdón (la negrilla es mía) abarca dos dimensiones: moral y social. En sentido moral, es un acto interno, autónomo y generoso de la víctima, para rescatar su propia dignidad y la del victimario. Este perdón no debe ser solicitado ni ser "aceptado"; es un acto unilateral e incondicional".

Pero -siempre los peros- el perdón, en realidad, exige de alguien que se pone en un plano de superioridad moral (justificado) y otro que se "humilla" ante quien perdona. Ahora, si es cierto que el perdón siempre y sin dudarlo es mejor que la infame venganza, lo es también que más de las veces, este acto de perdón no es honesto... ¿¡olvido!? Con una gran contundencia dice el jurista: "Yo creo que el espíritu humano hace posible y lo imposible. Puede derribar muros y perdonar hechos graves e injustificados". Más de acuerdo no podría estar...

"Los estados no pueden perdonar a nombre de las víctimas. En su dimensión social, el perdón  requiere del reconocimiento de la gravedad e irreparabilidad del daño por parte de la víctima y victimario, y el arrepentimiento de éste último como garantía de no repetición. En esta misma dimensión, el perdón exige la reparación integral por parte del victimario". (Fernandez Carrasquilla)

Y para que el perdón sea la clave que el pueblo de Colombia y esencialmente las víctimas necesitan, requieren definitivamente de la verdad, solo la verdad para hacer justicia y reparar para nunca repetir

Quiero pensar que Edward Herbert, barón de Cherbury, ese insigne poeta y militar, diplomático y filósofo británico tenía razón -antes de morir por allá en 1648- sobre el perdón: "Aquel que no perdona a otros, destruye el puente sobre el cual él mismo debe pasar; porque todos los hombres necesitamos ser perdonados". Sí, en definitiva debemos tender puentes de reconciliación.
El perdón de Guayasamín 
Y el pueblo alemán que se ha visto envuelto en las dos guerras más crueles de la historia moderna, tienen un dicho que a cada paso repetían: "Perdonar no es olvidar, y en el perdón sin olvido sobran las palabras y falta corazón" y es cierto el perdón dignifica a la persona y la fortalece "Cuando perdonas, de ninguna forma cambias el pasado, pero de seguro cambiarás el futuro" decía el más famoso de los juristas y fiscal de los 'Juicios de Nüremberg', el abogado estadounidense Bernard D. Meltzer, refiriéndose al postconflicto después de la segunda guerra mundial. Y en su Argentina que fuera tiranizada por una casta de militares asesinos, Jorge Luis Borges, sólo atinó a aconsejar a sus compatriotas que "El olvido es la única venganza y el único perdón".

Tal vez sea verdad eso que se dice por ahí... que el perdón llega cuando los recuerdos ya no duelen. Pero ¿Olvidar... Cómo?. 

Un abrazo lleno de perdón.

Hortensio.

El padre de la cerveza.

De nuevo en éste Plácido domingo, hoy con unos de los personajes más queridos por miles de aficionados o adictos a una bebida que ha acompañado a los hombres desde los albores de la humanidad, se trata nada menos que de Arnoldo de Soisson, el inefable patrón de los cerveceros.
Una fabricante de cerveza en la ciudad
de Péluso, capital egipcia de la cerveza.
Sabemos que la cerveza fue descubierta como una serendípia (casualidad) por cazadores- recolectores de la época neolítica, que habían dejado en odres de barro cierta cantidad de granos de trigo y olvidadas a la intemperie a las puertas de su precarias y primitivas viviendas. Al regreso varias semanas después se encontraron con esas vasijas llenas de agua lluvia que por efecto de los elementos  y sol se habían fermentado, Vencidos por el cansancio y la sed probaron esa extraña y burbujeante bebida y les pareció buena y lo mejor les producía cierta sedación y euforia... había nacido la cerveza como tal, se cree que fue en ese valle fértil que queda entre los ríos Eufrates y el Tigris, la Mesopotamia, quizás hace unos seis mil años antes de la era cristiana.

Después de esta necesaria introducción, volvamos a nuestro personaje quien nace en el año de 1.040 en una pequeña villa enclavada en la región flamenca de Bélgica, llamada Ourdernaarde, vino a morir en 1.087 y durante sus pocos años en que vivió (47) tuvo una vida intensa, fue soldado mercenario que lo llevó a diferentes países y a estar inmerso en varias batallas de esa época, en donde repartía cerveza entre sus soldados heridos; cansado de sus aventuras mundanas que lo aficionaron a la deliciosa bebida, decidió convertirse en monje benedictino de la abadía de Saint-Médard. Con el tiempo y su carisma, fue ascendido como obispo de Soisson, Se cuenta que odiaba las responsabilidades de dirección, cuando lo nombraron abad de su monasterio una noche huyó del mismo para iniciar una vida de anacoreta, pero en el camino se encontró con un inmenso lobo que lo regresó a la abadía dejándolo en la puerta asta que entró. Lo mismo cuando fue nombrado contra su voluntad obispo y tratando de huir no pudo por lo que optó por la estrategia de solicitar por todos lo medios que le nombraran un remplazo... cuando lo logró y nombraron un nuevo obispo, Arnoldo se dedicó a hacer lo que verdaderamente le gustaba hacer: Cerveza.

Arnoldo, que vivió de cerca la peste del siglo XI, y se acordó y recogió las enseñanzas de otro grande que amaba la cerveza, Arnulfo de Metz, el austriaco que enseñó en Francia, los peligros de tomar agua contaminada y más bien consumir cerveza... del quien leyó su inmortal frase: "Del sudor del hombre y el amor de Dios, la cerveza vino al mundo". El benedictino notando que las gentes del común enfermaba por tomar agua contaminada de los ríos, lagunas y estanques, mientras que él y sus compañeros y algunas monjas que siempre consumían la cerveza, no les pasaba nada y en sus homilías empezó a llamarla "Don de Salud" y empezó a curar enfermos e implantó en su jurisdicción y más allá, la primera campaña de salud pública del mundo, al obligarlos a tomar ese "Regalo de la Vida" en vez del agua insalubre que consumían para saciar la sed... él les regalaba la cerveza y enseñaba su fabricación, para difundir su sano consumo.   

Con algunos compañeros decidió buscar un sitio nuevo y muy apropiado para fundar un monasterio - yo diría una fábrica de cerveza- y halló el sitio perfecto en un paraje donde había un muy pequeño manantial de agua pura, pidió permiso eclesial para fundar lo que se conoció como la abadía de Sant Peter de Oudenburg, cerca de la ciudad de Brujas, allí puso todo su conocimiento que a base de libros que guardaba como tesoros sacó a la luz recetas perdidas que el recuperó, desarrolló el arte de la fabricación de la cerveza tal como la hacían los soldados de las legiones romanas, es decir agua, un grano para maltear o fermentar, levadura que se sacaban de los fermentos que se iban al fondo de las vasijas durante la fermentación, y el lúpulo. trajo algunas semillas de sus andanzas y las cultivó con esmero durante toda su vida así como también sembró cebada en los campos aledaños a su monasterio; era una verdadera fábrica de cerveza, allí se fabricaba todo artesanalmente hablando desde las ollas de cobre para fermentar el grano y hervir el agua (sin saberlo estaba 'pasteurizando' la bebida), hacían precarias botellas de vidrio soplado en donde embazaban el líquido y así todo lo relacionado a éste bellísimo arte.
Arnoldo fabricando su elixir de sanidad
el 'Don de Salud' la cerveza.

Mientras la peste azotaba a toda Europa, Arnoldo salvo miles de vidas en la enseñanza de tomar cerveza y aunque desconocía el poder antiséptico de las recinas del lúpulo y de los polifenoles de la misma cerveza ya elaborada, el poder medicinal de la levadura que es el hongo que convierte los azucares en dióxido de carbono y etanol, rico en vitamina B, biotinas y elevadas dosis de proteínas y estimula el sistema inmune y alta cantidad de minerales y ácido fólico, sabía que era curativa, estimulante y de gran alimento, cuando en sus prolongados ayunos sólo se alimentaba con cerveza.
  
Murió en paz un 18 de julio a sus escasos 47 años de los cuales dedicó gran parte a la elaboración cada vez más técnica de su amado liquido dorado, en esa fecha se celebra el día de la Cerveza en Bélgica en su honor. 

   
Salud y brindo por el santo que amó la cerveza.

Hortensio.
  

domingo, 28 de agosto de 2016

El cambio.

En este Plácido domingo... la maravilla de estar vivos para el cambio, de vivir es en definitiva el cambio, pues todo en absoluto va cambiando, incluidas las cosas y las personas, pero... "Si te das cuenta de que todas las cosas cambian, no hay nada con lo que te querrás quedar. Si no temes la muerte, no hay nada que no podrás conseguir." Lao Tzu. De manera que dentro de esa sencilla lógica, si estás en una mala situación, no te preocupes cambiará. Si estas en una buena situación, no te preocupes, cambiará y ya lo decía Stephen Hawking: "La inteligencia es la habilidad de adaptación al cambio".
Nos deleitamos con la belleza de la mariposa, pero rara vez
admitimos los cambios por los que ha pasado para conseguir
esa belleza (Maya Angelou)

Y podemos decir por experiencia que la más pequeña decisión puede en un momento dado cambiar nuestras vidas para siempre. Y cierto también que "La gente subestima su capacidad para cambiar. No hay momento correcto para hacer algo difícil" (Jhon Porter). Y con una contundencia que sólo el maestro de maestros William James, podría decir nos dijo: "Si piensas que sentirte mal o preocupado cambiará un evento pasado o presente, estás viviendo en otro planeta con otro sistema de realidad" es cierto el pasado no cambiará para nada lo que estás viviendo ahora y si esto te está sucediendo es el momento de cortar con los remordimientos "inútiles" que solo amargan los momentos presentes... es el momento de cambiar.

Y estés seguro de algo: "Cualquier cambio, incluso un cambio para mejorar, siempre estará acompañado de inconvenientes e incomodidades" (Arnol Bennett). Entonces si no te gusta alguna situación en la que se involucren personas desagradables a tu entrono de vida, sencillo ¡cámbialas! no eres un árbol y puesto que vivir es cambiar y ese cambio es lo único que nos lleva al progreso inatajable, que no te vayas a quedar resagado por que cambias o te cambian, que sería lo peor, acéptalo. 'El gran estoico', el emperador romano Marco Aurelio lo decía con sabiduría: "La perdida no es más que cambio, y el cambio es un deleite de la Naturaleza." Toda idea creativa pone en funcionamiento el cambio y hay que estar preparados para él. 


En una entrevista Steve Jobs, contesto a su interlocutor: "En los últimos 33 años, me he mirado al espejo cada mañana y me he preguntado: ¿Si hoy fuese tu último día de vida, querrías hacer lo que vas hacer hoy? Y si la respuesta ha sido "no" durante demasiado tiempo, se que necesito algún cambio." De manera que el cambio no es ausencia de problemas, es tratar de cambiarlos de saber manejarlos y determinarlos... no huir de ellos, pues como lo decía el gran Heráclito, a unos quinientos años a.C.: "No hay nada permanente, excepto el cambio." Es la duda y el miedo a lo nuevo lo que de común frena el rápido progreso y el cambio inevitable; Aristóteles, decía a sus alumnos: "El cambio en todas las cosas es dulce" y debe ser verdad, pues el cambio es la única evidencia de que estamos caminando por la vida.

Para terminar esta sencilla entrada de cambio, les dejo la Plegaria de la serenidad de Reimhold Niebuhr...


Un abrazo de continuo cambio.

Hortensio.




  




domingo, 21 de agosto de 2016

¡Dolor...!

  
El dolor es la dignidad de la desgracia.
 Concepción Arenal.

El arte de la vida es el arte de evitar el dolor.
Thomas Jefferson


En éste Plácido domingo, le dedico ésta entrada y en especial ese boleraso a mi hermano Camilo Cepero Marquez - y no se el porqué, si él ha sido un hombre feliz a su manera- sólo hablaré un poquito de dolor, sí de ese dolor que da en el alma, pena y que duele por todo el ser que se ve afectado por él... sí, ese que nos lleva a la nostalgia y a la tristeza, ese dolor que hizo decir a André Malraux, que: "Todo hombre se parece a su dolor" y a el Dante Alighieri, que: "Quien sabe de dolor, todo lo sabe". Y es verdad que "Nadie puede librar a los hombres del dolor, pero le será perdonado a aquel que haga renacer en ellos el valor para soportarlo" (Selma Lagerlof).


Dolor, eres mi eterno compañero
eres mi amigo y mi enemigo, 
eres la cruz de mi sendero...
vivir muriendo un poco cada día,
buscando en sueños el amor.

Dime porqué brindarle al mundo
mi sonrisa, si llevo el llanto en cada risa,
y en mi alma anidas tú... dolor.
fingir si estoy hastiada ya de tí
vete ya y déjame vivir,
soñar, reír y amar... 


Y claro, todo dolor proviene de una herida, dicen que las que no se ven son las más profundas, pero también que cada dolor te hace más fuerte aunque se sienta atrapado en ese oscuro sentimiento y todo dolor te hace sufrir cuando es autentico... es inevitable aunque haya mil y un consejo para superarlo, será difícil desarraigarlo del todo dejando una gran cicatriz que a cada momento y sin proponerselo... sangra. Ya lo decía bellamente Farwel: "La respuesta es simple como un verso: esquivando el dolor y el sufrimiento perdemos también la felicidad".

Y todas estas cortas reflexiones, para justificar el bellísimo bolero que creara la abuelita (confieso que desconozco su nombre) de Ile (de calle13) y que canta a dúo con Cheo Feliciano... a propósito, fué su última grabación antes de su fatal accidente...

Bueno, un fuerte y dolorido abrazo.

Hortensio.


domingo, 14 de agosto de 2016

Consejos para un "Carpe Diem".

                                                                                                   A mi hermano Juan Pablo Cepero Màrquez.
                                                                                                   Siempre con un buen consejo...

En éste Plácido domingo, unos pequeños consejos que se me vinieron a mente... y repito hasta el cansancio que no soy nadie para darlos, sólo léelos y si te son propicios, guárdalos para ti y ponlos en práctica, no son nada nuevos solo que quise recordarlos...

Sí, por la Paz de mis nietos... se la merecen.

Desde luego que hay que ser solidario con la miseria, pero para serlo se necesita ser santo, tener mucho amor o en definitiva ser... loco.

Ni a la sabiduría ni a la inteligencia se le pueden dar títulos y menos derechos de autor... Pero, si te quedas callado ante un abuso, eres el más vil de los cómplices... 

Ya sabemos que si dejáramos ese feo y desobligante vicio de comparar a las personas, sabiendo que son únicas, viviríamos en un entorno de más tranquilidad puesto que si somos únicos y desde luego parecidos a los demás -como género humano- en un tiempo y un espacio efímero que no tiene dueño, también lo es que en nuestra individualidad somos responsables de nuestros actos personales ante ellas, la sociedad y ante nosotros mismos... Nadie puede escapar a las consecuencias de sus propios actos, hacerlo sería la más vil de las cobardías.

Y, que ese vaso que tienes en la mano puedas verlo lleno, aunque sea de aire y no desocupado de molestias; al despertar le pediríamos a la mañana ¡por favor cinco minuticos más...! para poder recomponer los sueños o terminar la pesadilla que nos abordó en la madrugada, sin huirle, seríamos más felices pues terminaríamos algo que de quedar inconcluso nos daría intranquilidad, mal genio y hasta angustia...


Ahora, es una manera lógica, digna y acertada, hacer de los esfuerzos de tu vida una verdadera pasión, pero eso sí... pensando que ningún trabajo por apasionado que éste sea podrá estar por encima de los seres que amas o de tu familia. Tenlo presente que lo que es importante para ti, no tiene porqué serlo para los demás.

Y, las experiencias si son malas tendrás que valorarlas, si los recuerdos son buenos podrás guardarlos, es por eso que nunca debes arrepentirte de lo pasado... Pero recordar no basta que hay dos dictaduras en la vida de los hombres, por virtuosos que ellos sean... El deseo y el vicio, que van de la mano y uno siempre depende del otro. El deseo es el combustible que hace andar la vida...

No olvides que la belleza no es sino una sucesión de momentos irrepetibles que siempre estarán guardados muy cerca del alma y el corazón, nadie la podrá mirar de la misma forma que tus ojos la ven...


Son pequeños y muy simples consejos de cualquier Carpe Diem...

Si pasas por aquí, un muy fuerte abrazo.

Hortensio.


   

domingo, 7 de agosto de 2016

Poesía de Farwel... años 80's.

¿Odias a la gente? -No los odio...
simplemente me siento mejor
cuando no están cerca.
Bukowski

Misantropía.




Buscar la razón de las cosas
con la mente más que abierta
es intuir lo escondido y lo oculto
y es llegar a la raíz de un todo...

Pero, la velocidad de los días
el agite de la vil cotidianidad,
el capitalismo, las religiones,
la pobreza y las desigualdades...

No nos dejan pensar con claridad y no hay tiempo para reflexionar,
es un realismo sucio que nos hace vomitar tribulaciones de agonías...

Así frustrados y en amargura continua nos encontramos con la realidad fría de ese pantano de incomprensiones en
que se han convertido nuestras vidas...

Sólo nos queda la absurda impotencia
y encerrar en nuestros puños la cólera,
pensando que en los surcos de nuestros
cerebros se encuentra el mapa del camino...

Que nos llevará lógicamente a lo insólito
aunque todo se nos oponga a la razón de
lo imposible y al absurdo de lo desconocido,
tristemente con el paso del tiempo...

Pero ese burdo esmeril que no para, con los años aplicado 
a nuestro pobre cerebro,
ya no puede responder al pensamiento ni
a los gratos recuerdos que se van perdiendo...

Entonces desistimos de buscar la verdad y
callamos ante la discusión ya perdida de
antemano dejando que el eco de la frustración
se convierta en un trágico y pútrido silencio...

Y ante esa realidad ficcionada que da vértigo, 
nos convertimos en tontos e idiotas funcionales
agotados en tratar de poder pensar y barruntar; 
los demás nos volveremos resentidos...
 ¡misántropos!

                                                                          Farwel 1989



Mi destierro...

Tu voz otrora dulce melodía,
hoy me quema con desprecios,
tus gritos se incrustan en mi piel
y eso ya es morir un poco, es dolor es suplicio... 

Ese poco tiempo que me queda
no lo voy a canjear por unas pocas
monedas de plata sería una burda insensatez,
solo busco un poco de paz y amor si se posible...

Per no lo mendigaré humillándome,
no degradaré hasta allí mi amor propio 
y aunque asfixiado en este infierno,
torturado, maltrecho y desilusionado...

Tendré que seguir unos metros más
por el sendero de la vida y al intuir la 
tragedia que se adhiere a mis entrañas,
no lo dudes, huiré como un vil cobarde...

Por eso creo que sacaré a pasear al olvido
antes que el agotamiento se apodere de mi,
de mis días y mis pocas horas de tranquilidad
y ver a los ojos, ese ingrato momento que
llenará de zozobra y agobio mi destierro.

                                                   Farwel 1986

Como la ve... ¿Ah...?

Un abrazo fuerte y repetido.

Hortensio.

domingo, 31 de julio de 2016

Algunos Haikus de Farwel.

En este Plácido domingo... Haikus, libres, (aunque la ortodoxia no lo acepte) livianos y espontáneos. Seguir las reglas arcaicas del Haiku del bello Japón, son dispendiosas y conflictivas para los occidentales que no pueden ser estrictos en su métrica, por aquello del idioma y la pictografía nipona, eso no es óbice para que intentemos acercarnos a esa hermosa y pequeña poesía si decirse así se puede, para escribir pensamientos, impresiones y sentimientos en tan pocas sílabas en una línea de belleza austera (Wabi), y paradojas en juego de palabras.


       Haiku Nº 54
 El sauce descansa
   fuerte y desnudo
entonces ¿por qué llora?

                                                                                                                   
                                                                                                                                        Haiku Nº 55              

    Los besos no dados    
son onírica realidad    
que esconden un secreto.

                                                                




  
                                                     Otro Haiku Nº 56                                                            
Libre como el viento
intentó volar
sin miedos sin razón.


        Haiku Nº 57
El tiempo se desdibuja
  en miradas inocentes
  y sonrisas azarosas.


                                                                                                                                   Haiku Nº 58
¿Qué expresa tu silencio?   
¿Qué es ese matiz de voz?   
Deja que tus instintos hablen.


                                                                     Haiku Nº 59
Desearte a cada instante
acariciar las curvas de tu cuerpo
es el completo arte de amar.


           Haiku Nº 60
No caer bajo tu hechizo
 No caer bajo tu embrujo
es el vano refugio del amor.

                                                                                                                                               Haiku Nº 61
El secreto canalla
robaba lágrimas  
suspiro de tus ojos.



                                                                                        Otro Haiku Nº 62
Tuve miedo de hacerlo
otra vez tuve miedo 
 lo rompí y te besé.


        Haiku Nº 63 
 Busco el abrazo y
   la caricia no llega
soledad, nunca serás buena.

                                                                                                                                                   
                                                                                                                                                              Y otro Haiku Nº 64
La luna al reflejarse en el agua
despierta lo que fue un sueño 
con el alba vendrá mi despedida.



                                                                                                                                                                                    Haiku Nº 65                                                                
Si tengo que estar solo
que sea por decisión propia
lo ajeno no puede ser.


             

                  Haiku Nº 66
El secreto guardado en silencio
     es una calle sin nombre
     a una cita sin hora... voy.

                                                                                                                                                              Haiku Nº 67                                     
Tan efímero como un suspiro
olvido por un instante     
lo ajena que puedes ser.  

     Y otro Haiku Nº 68
El secreto guardado en silencio
        es la magia oculta
        de no pensar en él.


                                                                                             Haiku Nº 69
Un secreto develado
es un silencio compartido
cómplice y canalla.



Un pequeño y fuerte abrazo.

Hortensio.

domingo, 24 de julio de 2016

Talía, Sol y Luna.

Allá por el año de 1.635, apareció publicado un pequeño libro de cuentos que se intituló "Pentamerone" su escritor Giambattista Basile... dentro de ellos este pequeño cuento, que dice así:

La princesa Talía.
"La princesa Talía, corría el riesgo de morir al pincharse el dedo con el huso de una rueca oculta entre frazadas de lino, según advierten los sabios y astrólogos. El rey y la reina deciden prohibir la entrada de ruecas, husos y lino a palacio y para evitar que la princesa sufriese algún percance; siendo ya una adolescente, encuentra un huso y una rueca para hilar lino y se clava en el dedo una astilla del huso de la rueca bajo la uña, cayendo "muerta".

El rey y la reina, afligidos por la pérdida de su hija e incapaces de enterrarla, depositan el cuerpo de su hija sobre una tela de terciopelo, cierran el palacio y lo abandonan. Un noble príncipe, llamado Jorge, que solía cazar en el bosque, un día siguiendo a su halcón, éste lo lleva al palacio abandonado donde halla a la princesa. Enseguida queda prendado de su belleza y, no contento con besarla, tras de intentar despertarla, mantiene relaciones sexuales con ella.

Nueve meses después la princesa Talía, aún durmiente, da a luz a dos gemelos, un niño y una niña cuyos nombres, Sol y Luna, fueron puestos por las hadas que cuidaban a la princesa mientras dormía. Un día el niño trata infructuosamente de coger el pecho de su madre, encontrando finalmente su dedo, empieza a chuparlo y logra, casualmente, extraerle de su piel la astilla envenenada. En ese preciso momento Talía recupera el conocimiento.

Pasa el tiempo y el noble, recordando los "buenos momentos" vividos con la muchacha durmiente, decide acudir de nuevo al palacio del bosque. Para su sorpresa, la princesa está despierta y además no está sola, sino que la acompañan sus dos hermosas criaturas. El noble príncipe Jorge se da cuenta de que son sus hijos y así se lo explica a Talía, quien enamorada a primera vista, lejos de enfadarse, decide iniciar una relación con él. La pareja pasa una semana de romance y entonces el noble príncipe Jorge se marcha con la promesa de volver y sin mencionar el motivo de su partida que no es otro que el obligado retorno a sus deberes y a su esposa.
El príncipe Jorge y Talía...

Entonces el noble príncipe, empieza a mencionar en sueños el nombre de Talía, Sol y Luna y con ello la esposa se entera de todo, conociendo así la existencia del palacio del bosque y de la princesa que en el vive y de los hijos bastardos de su esposo. Enfadada y celosa hasta no más poder, manda a su secretario a secuestrar a Sol y Luna, que acaba entregándoselos al cocinero real con la orden de degollarlos y de hacer con su carne un sabroso plato. No contenta con esto, la celosa esposa decide quemar viva en la hoguera a Talía que también había sido capturada por el secretario real quien era leal a la esposa. En el momento de llegar a la hoguera la princesa solicita poder quitarse las prendas más delicadas una a una, a lo que la mujer accede y con cada prenda que Talía se quitaba emitia un agudo grito de dolor, sonido que el noble príncipe acaba por oír.

Al llegar al sitio la esposa con gran satisfacción le comunica al príncipe que Talía ha sido quemada en la hoguera y que durante la comida, "¡te has comido lo que es tuyo!", es decir a sus propios hijos. Incrédulo ante tanta maldad, el príncipe Jorge ordena que la esposa, el cocinero y el secretario, sean también quemados en la hoguera. Sin embargo a último momento Talía es salvada de las llamas y el cocinero le explica que no había sido capaz de semejante crimen y que los niños estaban a salvo y lo que había comido era sólo carne de cabra. El futuro rey y la princesa Talía se casaron y el cocinero recibió el título de tesorero real".
La bella durmiente del bosque
Lo que siguió solo fue una serie de plagios de la idea original de Basile (1635)... el primero de ellos fue el del conocido cuentista Charles Perrault, en una versión de su libro "Cuentos de Mamá Ganzo" que publicó en 1697 y que llamó La Bella Durmiente del Bosque. En 1812 los hermanos Grimm, cuentan la historia de la bella durmiente con el nombre de "Dornröschen" (La espina de la rosa) y desde luego con las variaciones que creyeron del caso. Por último aparece la versión de 1959 de Walt Disney, (Aurora) que acomodó en su película textos de Perrault y los hermanos Grimm, y que le dió su fama universal.

Nadie se atrevió a contar la verdad siniestra del cuento: a el príncipe se le acabo la nobleza no pudiendo detener su libidinoso proceder... violó en estado de indefección a la pobre y bella durmiente, que desde luego, no se pudo defender. Lo demás se arreglo por el camino.
Aurora, la espina de la rosa...

Bueno, nadie sabe para quién trabaja, perdón, para quien escribe y aquí se ha comprobado; lo que sí es cierto es que los plagios siempre se descubren y Talía y su príncipe Jorge, salieron bien librados de todos los intentos e historias que de ellos partieron, por allá en ese lejano año de 1.635

Un abrazo de Plácido domingo...

Hortensio.