domingo, 5 de junio de 2016

Solo prosa...

No tiene nada de lógica lo que llamamos "vida normal", es decir esa vida en los que los días y en las noches siempre pasan las mismas cosas... ¡no prendas la T.V.! por favor o te encontrarás con la realidad de la injusticia social, cientos miles de ellas, el crimen, la sangre, el terror, las religiones, los rateros y las putas, los políticos y la corrupción y un largo etcétera, etc... y el murmullo de tu silencio cómplice, cada vez más cómplice, cada vez más silenciado. Cuanta locura y hiel, ruido y dolor cotidiano, solo busco olvido en lejanías, en el confín azul del horizonte y en el esquivo verde de tus ojos; solo así podré dejar de pensar que estoy consumido en esa escena a la que llamamos "vida normal".


Faltas tú... todo lo demás sobra en la vida y te fuiste un 25 de abril por la noche; me angustia saber que estoy haciendo distancia y que de seguro cosecharé olvidos, mi espíritu quedó conturbado... ¿Cómo tomar el camino del volver, si no cuentas con las ganas de vivir? Sabía amar como ninguna y yo la adoraba; estoy lleno de su ausencia y mi corazón vacío, vacío de Ella, todo me ensombrece... creo que me he secado.



Todo camino es como un reto ineludible, es que hay que afrontarlo antes de anclar la ruta que sería desertar ineluctablemente, entonces habrá que rasgar toda espera que asfixia y desechar ese espectro de la inmovilidad que todo aproxima a la nada en una agonía que siempre hace metástasis en el tiempo y acaba con matar... la esperanza. 


En una noche de tibio verano convertiste mi fría noche de invierno y acompañé, -con tu permiso- la ardiente primavera de tu vida, cuando ya mi otoño, entre la bruma del pasado ya no creía en nada pues venía muriendo por el sendero del desamor y el desengaño que expiaba una pena que se convirtió en mi destino cruel. Entonces apareciste por ahí... y mis ojos fatigados se fijaron en los tuyos, vivaces y brillantes, rotundos y altaneros ¿por qué no quitaste tus ojos de mí...? Azar, querido azar, hasta ayer nunca había creído en ti, perdona, hoy me haz hecho muy feliz, aunque angustia me dé tanta dicha... ¡Gracias! porque tu presencia vino de la mano de la mujer que amo...Tú.


Que triste es la paradoja del dinero... al principio es un miedo recurrente a no tenerlo; luego con el paso del tiempo y cuando lo acunamos, llega el miedo a perderlo, entonces nace el deber y la necesidad angustiosa de cuidarlo y a pasar el resto de nuestras efímeras vidas en aumentarlo y protegerlo a como dé lugar, ese, nuestro tesoro que nos costó tanto y tanto esfuerzo conseguirlo. Y todo a sabiendas que estamos en el mundo de lo transitorio; ¿te acuerdas de los faraones y sus tumbas? los profanadores penetraron en ellas y se llevaron todo, pero... Todo.


Hastiado de mis días, solo siento que soy un extraño en ésta ciudad que me ha desahuciado como fétida basura y me pone a buscar, sin cerrar la puerta de atrás, la salida a un mundo acanallado y cruel y vulgar;  angustia de no encontrar nada... ¿muerte? quizá, pero sabiendo que es el mismo final, me pregunto: ¿que hago aquí añorando eternidad? absurdas esperanzas que no han de llegar, búsqueda terca de preguntas huérfanas de respuestas y de realidades. Solo huesos y carnes que se convertirán en polvo rumbo al muladar y eso si que es real y eso si que será mi destino, sintiendo que me hastié de mis días, esos que sólo cosecharon piedras en el desierto... sabor amargo de un adiós inútil, tiempo que no verá la madrugada. 


Un abrazo lleno de prosa...

Hortensio.

domingo, 29 de mayo de 2016

El infame genocida.



El infame genocida.

"¿Hasta cuando los dioses nos harán sufrir?
¿Van hacernos sufrir enfermedad  para siempre?"
Atrahasis de Mesopotamia.
cinco mil años a. de C.

 En este no muy Plácido domingo... tengo que estar de acuerdo con el mundo entero: "La mayor maldad conocida por la humanidad es el asesinato" Quitarle la vida a un ser humano es la mayor de todas las aberraciones y la más detestable que pueda existir. Es por ésto que la humanidad entera condena y odia a los homicidas y sus matanzas, y en todas las legislaciones tienen, en sus códigos penales las máximas penas a imponer a esos asesinos... pero cuando el asesinato es premeditado, selectivo o sistemático, masivo con fines de exterminio de una raza o grupo social, motivado infamemente por cuestiones de "limpieza étnicas" o de razas, política o religión (exterminio de seres de otra fe), todo eso se potencializa y degenera en lo peor de lo peor que pueda tener la criatura humana, su 'crueldad animal'.

Los genocidios:

Pero están los peores, los genocidas, cuya palabra deriva de unir la raíz griega genos (familia o tribu) y del vocablo latino cidio (de cidere, matar). Aquí una pequeña, pero pequeñita muestra para recordar lo que han sido esos asquerosos "seres" que se hacen llamar líderes (religiosos o políticos) y su crueldad; podríamos hacernos casi que interminables, pero estos son los más nombrados:


El holocausto del pueblo armenio por los turcos otomanos liderados por Ismail Enver Pashá, con más de un millón de armenios masacrados; las matanzas de la inquisición en cabeza del tristemente célebre cura dominico, Tomás de Torquemada, miles de inocentes torturados y quemados; el holocausto del pueblo judío en Europa a manos de un loco como Hitler y sus secuaces; los miles y miles de asesinatos selectivos, desapariciones y tortura del pueblo ruso de la mano tiránica y asesina de Stalin y su régimen comunista; los asesinatos masivos del régimen maoísta de Pol Pot y sus 'jemeres rojos' (Khemer Rouge) se calcula que casi tres millones de camboyanos murieron en los campos de la muerte; Yakubo Bowon, asesinó a más de un millón de sus opositores de etnia en Nigeria; el omnipotente Kim il-Sung, que en una purga de opositores, asesinó a más de millón seiscientos mil coreanos del norte; los crímenes del apartheid en Sudáfrica; el buen rey católico y cristiano Leopoldo II de Bélgica, que patrocino y trató de callar y esconder la vergüenza de ser autor de uno de los más grandes genocidios de la historia humana, con más de diez millones de congoleños asesinados; Mao Zedong, que con su revolución cultural, asesinó a más de 20 millones de chinos nacionalistas... ¡qué muestrica!... ¿No?

El furibundo y vengativo dios
de Miguel Angel en la Sixtina.

Estas 'masacres' o genocidios y asesinatos son catalogados por la comunidad internacional como crímenes aberrados de 'lesa humanidad'crímenes que agravian, ofenden e injurian a toda la humanidad en su conjunto, motivo por el cual jamás pueden prescribir por la acción del tiempo.

Pero comparando, si así se puede decir, a éstos criminales con el furibundo e intolerable dios de los judeo-cristianos llamado Yahvé, o ¡¿Jehová!?  el que hasta hoy en día se pasea por las ensangrentadas páginas de la Biblia, con la premisa de que esas historias son Ley o dogma u orden divino, es decir palabra de Dios, y no se puede tan siquiera dudar de ella, entonces podemos, Biblia en mano y leyendo, contabilizar página por página, los asesinatos que ordenó éste ser invisible, como si fuese un extraño 'monstruo' que odió al hombre y atentó contra de toda la humanidad. 

Miremos sin entrar en detalles... Ordenó el diluvio universal, con cálculos que podrían quedarse cortos para casi asegurar que murieron más 50 millones de personas que no conocían a este 'homicida despiadado', luego, cuando la humanidad se recuperó,  ordenó el exterminio de otros pueblos y ciudades enteras (Sodoma y Gomorra) ciudades que podían pasar de 50.000 habitantes y seres humanos que no tenían la culpa, perdón, 'la gracia' de no creer en El y en su 'pueblo escogido' y por el solo hecho de ejercer su "sacrosanto" libre albedrío.

Ese dios en el que 1Juan 4,8 tanto creyó y del que decía: "Dios es amor"... es muy bonito, pero cuando empezamos a caminar por los versículos del antiguo testamento, podemos ver con nuestros propios ojos que ese "dios" no es como lo pinta el versículo de Juan, es algo más y peor, nada amoroso ni mucho menos entrado en misericordias con sus enemigos; es sin dudarlo un despiadado asesino que premeditadamente y por voluntad propia quiso serlo, y pienso en su crueldad y sevicia... cómo fue capaz de asesinar a todos los primogénitos egipcios Ex 9:25, por desarraigar a un pueblo sucio, incrédulo y vulgar, que no quería ir a una "tierra prometida" que nunca existió; se tienen varias referencias de cálculos de que con ese genocidio murieron más de un millón doscientas mil de personas, seres humanos. Me pregunto, ¿porqué no mató al faraón y evitó tantas muertes? Y ¿qué le hicieron el millón de etíopes que mandó matar? 2Cro 14:9:14 o el aberrante caso de los 42 muchachos o niños que mató porque se burlaron de la calva de un profeta suyo ¿en las garras y fauces de dos gigantescos osos sedientos de sangre como su dueño? 2Rey 2: 23-24. O cuando hirió y mató lentamente (siete días) a un bebé. 2Sam 12: 14-18. 

Pero en la discusión, no faltó el buen creyente que salió con lo de siempre : 'Los pasajes de la Biblia no deben interpretarse literalmente' entonces ¿qué hacer, con la palabra-ley de ese amoroso Dios? Las cifras y los hechos ¿son ficción? o hablan por sí solos... ¿Cual es la excusa?


El diluvio o exterminio de la humanidad
ordenado por Yahvé...

Me haría interminable en contarles uno a uno los asesinatos ordenados por éste ignoto ser de venganza, pero Noé Molina, un juicioso y curioso estudiante de la Biblia, se tomó en serio la tarea de averiguar hoja por hoja, versículo por versículo, las andanzas crueles y homicidas de éste Señor, en su blog. de "Ateísmo para Cristianos" y en la entrada que llamó: "Los Asesinatos de Dios", la cual consulte y verifique, con la "Inspiración Divina" de la Biblia en mano, la veracidad de los versículos que son la prueba de sus crueldades homicidas... convicto y confeso de haber ordenado el asesinato de más de 60 millones de personas, hombres, mujeres, ancianos y niños, hasta animales... ¿me quedé corto? No lo sé... Ustedes tendrán su propia opinión, con la Sacratísima palabra de Dios en la mano, su santísima Biblia.

Un desconcertante abrazo.

Hortensio.

P.D.: Poco antes de morir en 1826, Thomas Jefferson, el que fuera el tercer presidente de los Estados Unidos, decía en una reunión de la logia masónica, algo que no ha cambiado a éstas alturas del Siglo XXI: "Millones de seres inocentes, hombres, mujeres y niños, desde la introducción del cristianismo, han sido torturados, asesinados, puestos en prisión y quemados, y sin embargo no hemos avanzado ni una pulgada hacia el consenso general. ¿Cuál ha sido el efecto de obligar a la gente a creer? Que la mitad de la humanidad vive engañada y la otra mitad vive en la hipocresía, con tal de que el error y la mentira no desaparezcan del mundo." 

domingo, 22 de mayo de 2016

¿Qué de malo tiene tener miedo?.


El valor no es la ausencia del miedo,
es la conquista de éste.
Anónimo.

Si pensáramos cuantas cosas hemos 
perdido por el miedo, o nos aterraríamos
o nos 'moriríamos' de la risa...
Farwel.

La máxima expresión 
del miedo es el terror...
Anónimo.

Valor, adrenalina... ¡miedo!
De verdad ¿qué de malo tiene el tener miedo? nada, y en éste Plácido domingo, ¡qué bueno es tener miedo!.. y sí, los miedos, esos que nos acompañan desde niños, aparecen en oportunidades indeseadas ya de adultos y "liberados", estos se reenfocan en un momento dado en tu mente, quien es la creadora de ellos y en ella se estancan por años y años silenciosamente esperando el momento de salir de nuevo a la superficie al menor momento de percibir un peligro - real o supuesto-  y desde luego desde el presente, futuro o guardado desde el pretérito. Es el instinto de conservación que genéticamente nos ha acompañado desde siempre como la más limpia de las emociones primarias de la criatura humana y es el miedo lo que nos ha permitido perpetuarnos como 'raza humana'. 

Y un anónimo decía..."El miedo es la prisión del corazón" y Bertrand Russell, concluía: "La experiencia de superar el miedo es increíblemente deliciosa". Y otro anónimo: "El miedo es solo una palabra de 5 letras"; pero también: "Donde el miedo se haya ido no quedará nada" recitaba una plegaria... y así podría recitar y escribir mil sentencias que ayudan y hasta nos hacen pensar que el miedo no es nada o es superable... otra cosa es la realidad de sentirlo y de vivirlo.

El Pánico y la necesidad de escapar
de la situación (Museo de Madrid)

Y así aparece el miedo instintivo a lo desconocido y a lo indescifrable, siempre presente como espejos de nuestra debilidad ante esa vida llena de temores y hasta de 'terror', miedo cavernario y primitivo que reitero se pego a nuestro ADN ancestral; delgada linea que separa la locura de la realidad. Con este bagaje construimos nuestra propia identidad desde nuestra temerosa naturaleza humana, débiles y mal hechos estructuralmente, endebles y de carpintería precaria que nos acompaña en ese temor irracional a la muerte que representa el lado oscuro de todos nosotros.

Quien no le teme a la muerte no es humano o ya está muerto, con este temor nos agrupamos como grandes cardúmenes de sardinas en ciudades y conglomerados gigantes, en sociedades que desde siempre tienden a descomponerse en favor de unos pocos, ciudades que tienden a aterrorizar el día a día de sus asociados, nos paraliza y nos lleva a protegernos sin darnos cuenta, sin saber que nosotros mismos vivimos sometidos en sociedades caníbales y asesinas. Como decía Freud: "Si quieres vivir, prepárate para la muerte".
El pavoroso miedo incontrolado a los
grandes fenómenos de La Naturaleza.
Al esclavizarnos de nuestros temores o miedos, - que es lo patológico- nos definimos como seres amorfos, sin discurso ni denominación, nos alienamos irracionalmente bajo esa amenaza constante de
agobio que nos asedia y alimenta nuestros miedos en lo que R. MacKee, llamó "El teatro de la mente": esa capacidad racional de recrear lo impensable, lo inconsciente y desde luego lo invisible y lo violento, convirtiéndonos en víctimas de un estatus sociológico de objeto... cosa; todo ésto pareciera no tener sentido por su complejidad. Pero en definitiva si no tuviésemos miedo no mediríamos el peligro que atenta contra nuestra existencia, no estaríamos alerta de nuestro entorno y no nos permitiría pensar entre pelear o huir solo para mantenernos con vida... entonces es bueno que el miedo se active, pero, ¿cuando el miedo nos paraliza...? y nos bloquea, que gran desastre... miedos hechos de puras inseguridades.

El miedo es la advertencia de peligro por excelencia y lo que nos da la experiencia es que  podamos crear en muy pocos segundos conciencia de la situación entre el estímulo externo y la respuesta emocional ante éste. Pero cuando el miedo ya no te pertenece y ha desaparecido, la cosa es muy grave pues el miedo es como la madre, cada uno tiene una... pero son muy personales.

El miedo a la muerte...
Y es una verdad que se debe tener por cierta: "Nunca debe ser triste, lo que no tiene remedio" pues deberíamos decir también que ¿la felicidad es la ausencia de miedo? quizá, es bonito pensarlo y ¿si te da miedo a perder lo que se tiene? yo en definitiva estoy de acuerdo con Montaigne: "No hay cosa de la que tenga tanto miedo como del miedo". 'Tenle miedo a un hombre con miedo, puede ser extremadamente peligroso', decía Farwel. Y uno de mis poetas preferidos Horacio (65 a.C.- 8 a.C.) sentenciaba: "Quien vive temeroso, nunca vivirá libre";  y ya lo decía otro pensador: "Todo miedo es imaginario, la realidad es su antídoto" (Comte-Sponville). Para terminar, Edmund Burke, tiene el colofón de ésta entrada: "El miedo atento y previsor es madre de la seguridad".

De manera que no hay nada de malo en tener miedo, bajo ese parámetro... ¿O.k.?

Un previsor abrazo.

Hortensio.






domingo, 15 de mayo de 2016

Guadalupe...


"Es mejor ser odiado por lo que uno es, que amado por lo que no se es."
Anónimo.

Esta poesía 'erótica', si se ha de llamar así, está dedicada a una persona muy querida y una verdadera pionera de los movimientos de la liberación del ser humano contra la imbécil discriminación de género... Alguien ante un ataque homofóbico entregándole una flor a su detractor le dijo: "Su amor no daña, su odio sí". Un Plácido domingo, queridos lectores... 


Un amor libre.

Guadalupe encontró su amor y
la sociedad la condenó tácitamente; se amaron en silencio devorándose
con la mirada por todos los rincones
de esa oficina tensionante de estrés.


Era ternura, era lujuria santa... era amor,
 su pasión se volvió tormenta que alejaba
la calma y no presentía paz;
de día escondían su atormentado amor
ya de por sí anormal y ¿qué es anormal
cuando en el amor se es honesto...?

Apariencias fatigadas de temor, sí,
de temor a ser juzgadas provocándoles
angustias y ansiedad, sí, ansiedad de 
no poder amar con locura, de besar
con expiación y sin límites... de destrozar
la piel en un incalculado abrazo sin fin. 

Por eso buscaban la deseada y taciturna
noche, sí, la noche que al caer sobre la
indolente ciudad, las volvía invisibles e
incógnitas entre la multitud de seres anodinos
y anónimos, sintiendo seguridad en la indiferencia
impensada y sutil de gentes que pasaban a su lado.

Rumbo a su refugio amado a su suave tálamo nupcial
con una sápida desaparición, sabían que allí
encontrarían la tan anhelada y absurda felicidad
que tenía la necesidad de que pareciera eterna;
al llegar como enajenadas daban rienda suelta a sus
enfebrecidos cuerpos para que fuesen ellas mismas.


Y ante la llamada cierta de la lujuriosa Naturaleza,
enardecidas se amaron, se amaron hasta el agotamiento
y así al cabo de horas interminables llegaba la exigida
calma del cansancio, habían desfogado todo aquel
sentimiento de frustración guardado durante el cruel
día que las separaba en cercanas y absurdas lejanías.

Y llegaba con la fatiga las caricias y la ternura
que Guadalupe sentía por esa criatura frágil y bella
que encontró esperando en su camino como premio a
su insistente seducción de sortilegios por ella soñados...
 mañana sería otro día con la amada rutina de esperar
segura que la noche llegara para de nuevo huir;
sí, huir que siempre es una opción válida. 

                                                                                                             Farwel 1989


Paseo en la llegada de la tristeza.

Tengo la muerte
adherida en mis zapatos.

No importa donde vaya,
siempre me anda matando.

Quizás entiendas, ahora,
por qué vamos viviendo
al tiempo que caminamos.

                         (Carlos del moral)
El suave vuelo de una
mariposa puede modificar
la fuerza del viento al
otro lado del mundo,
creando huracanes...

Esta es, la teoría del caos.


Pienso que "El cura rojo" se hubiese sentido orgulloso
de que su ilustre melodía para virtuosos del violín,
estuviese en manos de ésta encantadora 'niña'...


Un caótico abrazo.

Hortensio.

domingo, 8 de mayo de 2016

"Esfuérzate por ser feliz"


¿Quien en un momento de su vida, no ha escuchado éste hermoso e intemporal poema? En éste Plácido domingo, la verdad sobre uno de los más queridos, bellos, motivadores, ciertos, reflexivos e inspiradores poemas de la era moderna... fueron tantas y tantas - millones- las recordaciones del poema que el autor, renunció a sus derechos de autor y los regaló a la humanidad, esto se encontró en su diario: "Debería dejar este humilde regalo (desiderata) este trozo de prosa que ha alcanzado tan nobles rumores", pero sabemos que él fue refractario a la figuración y no publicaba sus poemas...

Si Uds. agrandan el documento
fácilmente se podrá leer que su
autor la patentó en el año de 1927.
Pero ésto lejos de cumplir su cometido, se prestó a múltiples abusos y malintencionadas autorías, una de ellas la que inventó un cura avivato que llegó a decir que el poema había sido descubierto escrito en una muy antigua tumba y burdamente lo mandó tallar, para atraer incautos admiradores del poema a su paupérrima parroquia y sacarle ganancias "con avemarìas ajenas"... desde luego no aguantó la más simple revisión. Otro... que lo escribió hace 500 años un monje ciego y de por sí, anónimo y el otro anónimo, que se encontró misteriosamente en el banco de una iglesia hace 200 años.

La mentira más "seria" provino también (como cosa rara) de otro cura, el reverendo Kates, esta vez de la iglesia de Saint Paul de Baltimore en Meryland, en 1956 recopiló una serie de textos para regalarlos a sus feligreses, entre ellos se encontraba Desiderata, pero cometió un gravísimo pecado y hasta 'mortal', omitió poner el nombre del autor del poema y al final de éste colocó: Iglesia de San Pablo, 1692, refiriéndose desde luego a la fundación de dicha iglesia.

Un enfebrecido parroquiano, al leer el poema se propuso a publicarlo en un periódico local y como se dice ahora se convirtió en un fenómeno "viral" que desembocó en el movimiento hippy de los años 60'as... fue su himno de paz; pero esa publicación mantuvo el craso error encima que el delirante feligrés le dio al tema: había sido escrito por una mano anónima y encontrado en esa iglesia de Baltimore en 1692, ya se sabe que el misterio de un texto tan bello y encontrado después de cientos de años, no deja de tener su encanto.

(1.872 - 1.945)
Pero, hay que darle honor a quien honor merece, el único autor del poema se llamó Max Ehrman, abogado y filósofo de Harvard, de origen alemán, se desconoce el porqué el poeta y escritor, escogió el nombre Desiderata, que viene del latín desiderátum, que quiere decir "cosas deseadas" o "cosas que se desean" y todo parece ser que lo escribió poco antes del 1927 que fue el año en que lo patentó.

En 1948, tres años después de su muerte en septiembre 9 de 1945, su viuda publicó sus poesías y sus escritos, entre los que se encontraba Desiderata, en un libro que llamó: "Los poemas de Max Ehrman."

Hoy no escribiré el bello y conocido poema que nos concitó, pues de sobra creo, que lo conocemos, pero me propongo transcribir otra de sus afamadas poesías, menos conocida y que él llamó:

Todos somos barcos.

Cargados con experiencias de vida,
memorias de trabajo, buenos tiempos y pesares,
cada uno con su carga especial;
y es nuestro común destino
mostrar las marcas del viaje,
aquí una proa astillada, allí un cordel emparchado,
y cada casco ennegrecido
por el incesante apaleo de las incansables olas.

Ojalá seamos agradecidos por los buenos tiempos y mares apacibles,
y en el tiempo de tormenta tener coraje y
la paciencia que caracteriza a todo buen navegante;
y, sobre todo, ojalá tengamos la alentadora esperanza de gozosos encuentros,
cuando nuestro barco finalmente tire su ancla en el agua quieta de la eterna bahía.

Bueno, después de éstas aclaraciones, solo me queda abrazarlos con mis deseos de que se esfuercen por ser felices.

Hortensio.




domingo, 1 de mayo de 2016

Entrada ya la noche.

En este Plácido primer domingo de mayo, un poco de la poesía fatigada de Farwel, y otro poema dislocado:

Entrada ya la noche.

Entrada ya la noche...
cansado mi cuerpo al regreso,
sentía una paz sin argumentos,
entonces la percibí en la penumbra.

¿Quién podría interpretar sus suspiros?
muy quedos... casi imperceptibles,
ya no había duda estabas ahí...
podía oler tu tibio perfume.

Sí, estabas ahí, qué duda cabe,
te respiraba tan solo al presentirte,
se que te estás acercando con sigilo
lenta y serenamente... sin prisa.

Apenas si percibía tus movimientos
rítmicos, armoniosos, en pasos suaves
y yo esperaba, estaba en ¡alerta máxima!
permanecía inmóvil como embrujado.

Y bajo la misma luna de madrugada,
pensaba que todo en la vida tiene su
momento y yo deseoso la esperaba;
estaba ahí al otro lado de mi cama...

Expectante y seductora frente a mí
esperando mi señal y mi mano se
movió golpeando el cubrelecho...
saltó felinamente y se puso a mi lado.
Ella...


Mirándome con esos ojos rotundos y
bellos, ronroneando se deslizó junto a mí.
mi hermosa, delicada y amada gatita...
en ese ritual de finura y elegancia que
se repite cada vez... entrada ya la noche.

                                                    Farwel 1986





Una espera inagotada.

Cuando veo morir las horas
muy quedamente en el reloj
de la pared viene la nostalgia
y veo de nuevo como lentamente
me atrapa el recuerdo de tus
besos y de tus caricias lacerantes,
como si fuera mi destino caminar
por tus senderos de luz y sombra
en una memoria incrustada en el alma
en ese camino solitario más allá
del todo y de la nada.

Y en la hermosa llanura de tu cuerpo
no puedo amordazar el... éxtasis,
sueño con tu piel en el anhelo
que la distancia no acorta ni acerca,
con tu voz callada que no me toca
pero que anida muy cerca de mi
corazón desde un siempre que trato
de no olvidar porque lo he tenido
abrazado a tu recuerdo y guardado
en mis sentimientos más hondos
esperando el momento, el instante de
tu llegada con la briza del horizonte...
detenido miro siempre desde el
borde del sendero algo que aparezca
más allá del todo y de la nada... Tú.
                                                       
                                                       Farwel 1989

Al borde del sendero... más allá del todo y de la nada.

Un abrazo de gratitud y estima.

Hortensio.

martes, 26 de abril de 2016

Mi pequeño rìo Teatinos

En éste atípico martes, recupero unas pequeñas notas que hice -no se cuantos años, pues no le puse fecha- sobre el importante Río de la Libertad... el Teatinos, aquel pequeño río que pasa por debajo del inmortal 'Puente de Boyacà' en donde se llevó a cabo la Batalla de su nombre, entre las fuerzas patriotas encabezadas por Simón Bolívar y las tropas realistas de la reconquista del virrey Sámano y que le dio la libertad a Colombia y el inicio de la caída del imperio español en la América hispana o suramérica. Lo llame "Mi pequeño río Teatinos".

Mi pequeño río Teatinos abajo de Puente Piedra,
en su hermoso paso por Samacà. 
La piedad del silencio atado a tu sìngulo de flores, luna humedecida que riega el sepulcro de mil héroes a las orillas del glorioso y bolivariano río Teatinos, bajo ese frágil puente de Boyacá, hecho de radiantes ímpetus de belicosas voces, fuego sagrado de las armas que desahuciaron al tirano felón; oculto en la desnudez de tus prístinas aguas, viste pasar al Libertador, rumbo a la cita con su triste y extraño destino que se vistió de ingratitud vulgar.

Pequeño río que a la Patria sació de su sed de libertad, en tu grandeza inconmensurable exumas los recuerdos de la hazaña que cubrió de sangre tu precario caudal, para que La Gran Colombia, fuese libre. Al pisar tus orillas sagradas, respiro como hijo de ésta tierra, hondas evocaciones de aquellas gestas libertadoras en hierro urdidas y es donde pienso que muy pocos de nosotros Colombianos y Boyacenses, conocemos parte de tus intimidades, como donde termina tu camino hìdrico, pero no donde naces y donde vas a verter tus sagradas aguas y cómo recorres las tierras y los campos labrantíos...

Se dice con certezas que naces, por allá arriba del pueblito de Samacà, en el Alto del Santuario, a 3.500 metros por encima de la orilla del Caribe y del mar de Balboa, dando de beber a toda la región que recorres en tu carrera fertilizadora con tus aguas puras y pasar por tu idílico estanque o represa que lleva tu románico nombre y volver a salir rumbo a la vereda en donde te inmortalizó la contundente batalla, allí construyeron un puente para pasar tu torrente que más de las veces se puede vadear a pie (no en aquella época agreste y torrencial) hoy si.

Y es en tu devenir por esas feraces tierras de Boyacá, que recibes en tus riberas unas hermosas cañadas y quebradas como afluentes que te hacen crecer y que amorosas rinden su hilos plateados a tu caudal; está la altiva Yerbabuena, la zigzagueante y hermosa del Cortaderal; la enigmática y coqueta quebradita de las Juntas y su hermana de riego del Chintal; y cómo olvidar aquella bella y cristalina cinta de agua que los campesinos llaman con amor la de las Pilas... son todas ellas que unidas llenan tu caudal de vida.

Por ser conocedor del enigma de los bosques, las alondras y las brumas de los páramos, toda esa formación vegetal que cruzas, los entendidos te llamaron eufemísticamente: "Bosque húmedo montano bajo" y al bellìsimo y sereno estanque donde viertes  tus primeras aguas, lo clasificaron como "Presa de tierra con talud enrocado"; todo es bello en tu destino mi pequeño grande Teatinos y allí se esparcirán sobre tus aguas, parte de mis cenizas, anticipando tu permiso, con respeto y amor.
En un aniversario más de tu gloria y la de tu
 ejército en el Puente de Boyacà por donde pasas
orgulloso y sereno lleno de memorias...


Un abrazo boyacense, ahora mira la gran obra de la Madre Naturaleza... 

Hortensio.



domingo, 24 de abril de 2016

La piadosa muerte...


No sé en qué momento, mi vida se enamoró de la muerte,
solo espero tomar su mano y saber de ese incierto instante
para unirme a mi nuevo amor...

Farwel. 


A raíz de la muerte temprana de mi cuñado, me quedó algún tiempo para recapacitar sobre lo que siempre he llamado "La piadosa muerte" y de estas disquisiciones tomé, para la entrada de éste Plácido domingo, algunas que me parecen importantes, porque en algún momento de nuestras vidas o de las de nuestros 'seres queridos' las podremos pasar o desde luego, como en mi caso, he pasado.

La piadosa muerte... no se puede frustrar.
Sí, ya lo he vivido... vi 'torturar' - con radioterapia y droga experimental- con sólo 15 años, a mi padre, a manos de médicos oncólogos que por allá en los años 60's estaban en pañales sobre el tratamiento del cáncer siempre terminal... y así sucesivamente a través del paso del tiempo vi a muchos familiares y amigos estar sometidos a esos avatares crueles. Los avances de la medicina, tanto en la prevención como en el tratamiento de las enfermedades terminales, han experimentado un gran avance cientìfico. Dan sin lugar a dudarlo muchas más esperanzas de vida, es verdad, pero también lo es (y aquí voy de la mano de Canal Ramìrez) que se han exagerado indecorosamente esas expectativas por métodos mecánicos muy válidos pero muy cuestionables, por ser indignos para con la persona humana y éste es el tema...

Se trata de no frustrar la muerte. Y esto es de mediana cultura. Sabemos hasta la saciedad que la muerte es un fenómeno natural y la Naturaleza, ni es mezquina ni mucho menos masoquista; las compensaciones de la Madre Naturaleza son oportunas y es por ello que hemos podido vivir muchos más años ante la expectativa de vida de cada uno de nosotros, y se preguntaba Cicerón: "Cuando estamos saciados de la vida, ¿qué importa la muerte?

La Naturaleza ayuda a morir como ayuda a todo. Basta con no oponernos, con aceptar la ayuda que aparece siempre en forma puntual y oportuna. Un gran científico cansado de luchar contra su "linfosarcoma no Hodgkin" y de enmascarar sus desgraciados dolores con la dulce 'morfina', un día gritó: "No frustren mi muerte, no sean canallas" pero su enamorada mujer no pensaba igual y creía en que algún dios (aliado capitalista de los galenos dueños de los morideros) le haría el milagrito de curarlo... casos se han visto. Es anti-Natura y muy grave frustrar una muerte, entendidos estos términos en el sentido de alargar inútilmente esa tortura por unos días más y mèdicamente se puede, pero sin ninguna posibilidad de curar o sanar.

Solo espero tomar su mano...
Esa barrera artificial para detener la muerte es cruel, es absurda y es denigrante, pues impide a la Naturaleza actuar. Ilusión malsana para sus deudos y lucro espurio para los médicos que disfrazan su falta de ética con la boba esperanza del milagrito que le dan a los deudos... después viene la consabida cuenta de cobro. Dichosos los pobres e indigentes que si los dejan morir tranquilos, ya sabemos el porqué...

Es infame (es la palabra justa) ver a un condenado a muerte y sin remedio, en este escenario del asqueroso "capitalismo salvaje" - qué sentido tiene- verlo 'encadenado' literalmente hablando a una máquina que le proporciona estimulación mecánica y artificial de oxígeno y químicos, asaeteados de inyecciones, catéteres y tubos, sondas, drenajes y cuanto instrumento de tortura tengan a su disposición para tenerlos con vida... ¡Un día más...! Una digna imagen del martirio que se llevaran para el recuerdo, quienes con amor tienen con qué pagar. ¿Para qué? eso es puro y fatuto egoísmo de los sobrevivientes contra el moribundo... ¡infames unos y otros! buscando lo irreparable, lo irremediable.

Contra el aplazamiento artificial de la muerte ya hay en el mundo un movimiento, el de "morir dignamente" el de dejar obrar a la Naturaleza, sin anticipos pero sin retardos, sin desconocer que la misma eutanasia, es un anticipo artificial de la muerte. Hay que ser partidarios de la nueva corriente médica de la "terapia de la muerte" que encabezó el médico humanista L. Shwsrtzemberg y que propone en su libro "Changer la mort"... preparar al enfermo terminal y para auxiliar a La Naturaleza, para que la persona pueda morir a tiempo. "La angustia del moribundo no es tanto saber que va a morir, sino la incertidumbre." Y esa terapia de la muerte se debe imponer cuando la terapia de la vida no tiene razón de ser.

La muerte es un destino común no una amenaza en contra suya... nada personal, solo que es la "Gran Resignación" y nadie pero nadie ha escapado a ella y sin creerse eterno, podemos solo aplazarla, cuidando la vida. La medicina no puede impedir la muerte y eso es categórico. Y por creerlo humano y digno desde éste mi blog, autorizo y exijo, si es del caso, que no frustren mi muerte con artificios médicos. Amo la vida, hasta donde pueda vivirla bien, de ahí en adelante amaré a la muerte y muy bienvenida será.

Un abrazo lleno de vida...

Hortensio.

 
Sin palabras...

jueves, 21 de abril de 2016

Versos peregrinos... sin son ni tòn.

La palabra peregrino viene del latín peregrinus, extranjero... viajar por el extranjero a un santuario (p.e.: peregrinos a La Meca) quería hacer esta salvedad ya que Farwel, solo los llamó 'peregrinos' a sus versos por un eufemismo poético, aunque no se si ya han peregrinado. En éste atípico jueves, nuevos versos 'sin son ni tòn'...

VIII.

Anoche, en el sueño perdido
por pensar en ti, me encontró
la madrugada despierto y...
me acordé de la gitana que al
mirarme la mano me dijo que
sería "feliz" y lo soy cuando
cada vez que no puedo dormir
en mi almohada cuento con
tu visita amada...


                       IX.

Cuando pienso en ti me angustio,
pues no te encuentro en mis archivos.
Hasta el recuerdo se cayó, y se calló
enmudeciendo puesto que en mi
memoria no encuentro las huellas
que tu dejaste por el camino viejo.
X.

Todo el mañana está envuelto
en mágicas incertidumbres
de incógnitos anhelos...
Los de ayer envueltos en miedos
idos y disueltos en perdidos sueños,
excusas seniles de querer volver
pero solo hay un ¡siempre ahora!
y nada más...


                      XI.

En esa orilla inasible del ocaso,
horizonte que se pierde en ese
infinito constante de horas olvidadas,
encuentro tu vibrante dimensión de
crepúsculos de enigmático color,
sombra lúcida que se esconde en
extrañas fábulas de frías lontananzas,
paisajes grises de fronteras difuminadas
donde oscila el misterio de tu vida...
por favor, ¡deja de huir ya...!



XII.

Y te llevaré a ese hermoso lugar en
donde mi locura tiene la forma de tu cuerpo
y mi lucidez el color de tus ojos verdes.
No hacerlo sería una cordura inaceptable
y entonces te perdería... dame tu mano
y saltaré al vacío ¡nada más! consciente
de nuestra bella y extraña existencia.
Si estás conmigo ¿què más puede importar?


                        
                     XIII.

Era una mujer hirientemente hermosa...
El siendo y sintiéndose un hombre hostil,
mediocre, que por muchos años fue todo
lo que pudo ser... ahora era él y todo lo
que quería; Ella era su hermosa mujer...


Un muy fuerte abrazo peregrino...

Hortensio.



domingo, 17 de abril de 2016

La mirada...

                                                                                                                            A mi amigo, Germán Aguirre Licht.


En éste Plácido domingo, comencemos por el final, esto es haciendo clic sobre el hermoso Adagio de Albinoni, interpretado por la filarmónica de Berlín, bajo la dirección del maestro Herbert von Karajan, el "dios de la batuta" y después si empezar a leer la entrada propuesta y dispuesta.

                                                                                                         

                                                                                         
 
                                                                                                                                          El silencio puede ser una caricia, 
       el encierro siempre será refugio.
                                                Farwel.

Y me encontré con la misteriosa mirada de aquel hombre, perdida en una ausencia de inmensa lejanía que causaba 'terror' revuelto con un inmenso vacío inescrutable. Y le dije tocándole el hombro, ¡Que miras...! no se inmutó, no contestó. En verdad ¿Qué miraba...? si al frente solo estaban los cristales mojados de la ventana, con sus culebrillas cristalinas rodando por ellos, fruto de la pertinaz llovizna que caía en el declive de aquella tarde gris.

Cuanto daría por mirar a través de esos ojos tristemente ausentes y conocer la historia que lo llevó a ese estado de inanidad; ¿por qué angustias estaría pasando...? ¿Qué dolores estaría escondiendo? Así había durado horas y horas hasta que los enfermeros del nosocomio lo retiraron del asiento frente a la ventana y él estaba allí pero, ¿su mirada donde...?  

Era un viejo bueno...

Esas son las tristes imágenes que uno ve a diario cuando se es psiquiatra... no saber nada de nada y lo peor, no poder ayudar ¿Quién conoce el misterio de la mente "enferma" de esa criatura evolucionada que es el hombre, cuando no se quiere abrir al diálogo? ¡Qué dolorosa impotencia! Cuando se puso de pie, un pequeño papel arrugado por la presión de la mano, cayó al piso... lo recogí, en una hermosa caligrafía se podía leer: "Faltas tú... todo lo demás sobra en la vida".

Al leer su historia clínica se hizo una imagen de su personalidad y anotó: "Era un viejo bueno que tenía la maña de acariciar su tristeza, de abonar sus melancolías, de mimar sus nostalgias, de amar el dolor, por qué cuando ese dolor se vuelve costumbre, ya no duele; como no podía localizar el dolor, desistió, porque no lo podía palpar como las tinieblas, y aunque no le dolía en ninguna parte, le dolía todo."

"Nunca encontró alivio a sus tensiones. Enervamiento de lo cotidiano. Era un predestinado de las penas, que se exaltaba ante la belleza de un atardecer y se deprimía con la penumbra de la noche, porque no aprendió nunca a vadear su ansiedad, entonces acepto su vida con indiferencia y con cinismo, pero con serenidad y un bien llevado renunciamiento... se nos ha ido para siempre.

Hasta aquí el concepto médico o ¿poético...?

Un nostálgico abrazo.





¡Qué hermosura...!

Hortensio.