domingo, 20 de marzo de 2016

"Por la evidencia".

En una bellísima carta (género epistolar) el biólogo experimental inglés, Richard Dawkins, le escribe a su hijita de tan solo 10 años -y como excusa- una carta, que es abierta al mundo, en cuyo texto enfrenta la creencia y la tradición, con el raciocinio y la lógica... es de tal claridad que en éste Plácido domingo, quise compartirla con mis ocasionales lectores, como una contribución a nuestra supervivencia en estos días tan agitados por los problemas que plantean todos los fundamentalismos de ésta sufrida "Aldea Global"; leanla despacio y asimilenla, vale la pena:

El biólogo...

Querida Juliet:

Ahora que has cumplido 10 años, quiero escribirte acerca de una cosa que para mí es muy importante. ¿Alguna vez te has preguntado cómo sabemos las cosas que sabemos? ¿Cómo sabemos, por ejemplo, que las estrellas que parecen pequeños alfilerazos en el cielo, son en realidad gigantescas bolas de fuego como el Sol, pero que están muy lejanas? ¿Y cómo sabemos que la Tierra es una bola más pequeña, que gira alrededor de esa estrella que es el Sol? La respuesta a esas preguntas es "por la evidencia". A veces, "evidencia" significa literalmente ver (u oír, palpar, oler) que una cosa sea cierta. Los astronautas se han alejado de la Tierra lo suficiente como para ver con sus propios ojos que es redonda. Otras veces, nuestros ojos necesitan ayuda. El "lucero del alba" parece un brillante centello en el cielo, pero con un telescopio podemos ver que se trata de una hermosa esfera: el planeta que llamamos Venus. Lo aprendemos viéndolo directamente (u oyéndolo, palpándolo, etc.) esto se llama "observación".

Muchas veces, la evidencia no solo es pura observación, pero siempre se basa en la observación. Cuando se ha cometido un asesinato, es corriente que nadie lo haya observado (excepto el asesino y la persona asesinada). Pero los investigadores pueden reunir otras muchas observaciones, que en un conjunto señalen a un sospechoso concreto. Si las huellas dactilares de una persona coinciden con las encontradas en el puñal, eso demuestra que dicha persona lo tacó. No demuestra que haya cometido el asesinato, pero además puede ayudar a demostrarlo si existen otras muchas evidencias que apunten a la misma persona. A veces, un detective se pone a pensar en un montón de observaciones y de repente se da cuenta que todas encajan en su sitio y cobran sentido si suponemos que fue Fulano el que cometió el asesinato.

Los científicos - especialistas en descubrir lo que es cierto en el mundo y el Universo- trabajan muchas veces como detectives. Hacen una suposición (ellos la llaman hipótesis) de lo que podría ser cierto y a continuación se dicen: si ésto fuera verdaderamente así, deberíamos observar tal y cual cosa. A esto se llama predicción. Por ejemplo, si el mundo fuera verdaderamente redondo, podríamos predecir que un viajero que avance siempre en la misma dirección acabará por llegar al mismo punto del que partió. Cuando el médico dice que tienes sarampión, no es que te haya mirado y haya visto sarampión. Su primera mirada le proporciona una hipótesis: podrías tener sarampión. Entonces va y se dice: "Si de verdad tiene el sarampión, debería ver..." y empieza a repasar toda su lista de predicciones, comprobándolas con los ojos (¿tienes manchas?), con las manos (¿tienes caliente la frente?), y con los oídos (te suena el pecho como suena cuando se tiene el sarampión?). Sólo entonces se decide a declarar "Diagnostico que la niña tiene sarampión". A veces, los médicos necesitan realizar otras pruebas, como análisis de sangre o rayos x, para complementar las observaciones hechas con sus ojos, manos y oídos.

La manera en que los científicos utilizan la evidencia para cosas del mundo es tan ingeniosa y complicada que no te la puedo explicar en una carta tan breve. Pero dejemos por ahora la evidencia, que es buena razón para creer en algo, porque quiero advertirte en contra de tres malas razones para creer cualquier cosa: se llaman "tradición", "autoridad",  "revelación".

Empecemos por la tradición. Hace unos meses estuve en televisión, charlando con unos 50 niños. Estos invitados habían sido educados en diferentes religiones: había cristianos, judíos, musulmanes, hindúes, sijs... El presentador iba con el micrófono de niño en niño, preguntándoles lo que creían. Lo que los niños decían demuestra exactamente lo que yo entiendo por "tradición". Sus creencias no tenían nada que ver con la evidencia. Se limitaban a repetir las creencias de sus padres y de sus abuelos, que tampoco estaban basados en ninguna evidencia. Decían cosas como "los hindúes creemos en tal y cual cosa", "los musulmanes creemos en esto y lo otro" " los cristianos creemos otra cosa diferente".

Como es lógico, dado que cada uno creía cosas diferentes, era imposible que todos tuviesen la razón. Por lo visto, al hombre del micrófono esto le parecía muy bien, ni siquiera se animó a discutir sus diferencias. Pero no es ésto lo que interesa de momento. Lo que quiero es preguntar de dónde habían salido sus creencias. Habían salido de la tradición. La tradición es la transmitida de los padres a los hijos, y así sucesivamente. O mediante libros que siguen leyendo durante siglos. Muchas veces, las creencias tradicionales se originan casi de la nada: es posible que alguien las inventara en algún momento, como tuvo que ocurrir con las ideas de Thor y Zeus; pero cuando se han transmitido durante unos cuantos siglos, el hecho mismo de que sean muy antiguas las convierte en especiales. La gente cree ciertas cosas sólo porque mucha gente ha creído lo mismo durante siglos. Eso es la tradición.

El problema con la tradición es que, por muy antigua que sea una historia, es igual de cierta o de falsa que cuando se inventó la idea original. Si te inventas una historia que no es verdad, no se hará más verdadera porque se transmita durante siglos, por muchos siglos que sean.

En Inglaterra, gran parte de la población ha sido bautizada en la Iglesia Anglicana, que no es más que una de las muchas ramas de la religión cristiana. Existen otras ramas, como la ortodoxa rusa, la católica romana, y la metodista. Cada una cree cosas diferentes, y también existen varias clases distintas de judíos y de musulmanes. La gente que cree una cosa está dispuesta a hacer la guerra contra los que creen cosas ligeramente distintas, de manera que se podrá pensar que tienen muy buenas razones -evidencias- para creer lo que creen. Pero lo cierto es que sus diferentes creencias se deben únicamente a diferentes tradiciones.




Vamos a hablar de una tradición concreta. Los católicos creen que María, la madre de Jesús, era tan especial que no  murió como cualquier otra persona. Estás otras religiones no hablan mucho de María, ni la llaman "Reina del cielo", como hacen los católicos. La tradición que afirma que el cuerpo de María fue elevado al cielo no es muy antigua. La Biblia no dice nada de cómo o cuándo murió; de hecho, a la pobre mujer apenas se la menciona en la Biblia. Lo de que su cuerpo fue elevado a los cielos no se inventó hasta unos seis siglos después de Cristo. Al principio, no era más que un cuento inventado, como Blancanieves o cualquier otro. Pero con el paso de los siglos se fue convirtiendo en una tradición y la gente empezó a tomársela en serio, sólo porque la historia se había ido transmitiendo a lo largo de muchas generaciones. Cuanto más antigua es una tradición, más en serio se lo toma la gente. Y por fin, en tiempos muy recientes, se declaró que era una creencia oficial de la Iglesia Católica: esto ocurrió en 1950, cuando yo tenía la edad que tienes tú ahora. Pero la historia no era más verídica en 1950 que cuando se inventó por primera vez, seiscientos años después de la muerte de María.  

Al final de ésta carta volveré a hablar de tradición, para considerarla de una manera diferente. Pero antes tengo que hablarte de las otras dos malas razones para creer una cosa: la autoridad y la revelación.

La autoridad, como razón para creer algo, significa que hay que creer en ello porque alguien importante te dice que lo creas. En la Iglesia Católica, por ejemplo, la persona más importante es el Papa, y la gente cree que tiene que tener razón sólo porque es el Papa. En una de las ramas de la religión musulmana, las personas más importantes son unos ancianos barbudos llamados ayatolás. En nuestro país hay muchos musulmanes dispuestos a cometer asesinatos sólo porque los ayatolás de un país lejano les dicen que lo hagan.

Cuando te decía que en 1950 se dijo por fin a los católicos que tenían que creer en la asunción a los cielos del cuerpo de María, lo que quería decir es que el Papa les dijo que tenían que creer en ello. Con eso bastaba. ¡El Papa decía que era verdad, luego tenía que ser verdad! Ahora bien, lo más probable es que, de todo lo que dijo el Papa a lo largo de su vida, algunas cosas fueron ciertas y otras no fueron ciertas. No existe ninguna razón válida para creer que todo lo que diga sólo porque es el Papa, del mismo modo que no tienes qué creer todo lo que diga cualquier persona. El Papa actual ha ordenado a sus seguidores que no limiten el número de sus hijos. Si la gente sigue su autoridad tan ciegamente como él le gustaría, el resultado sería terrible: hambre, enfermedades y guerras provocadas por la sobre-población.

Por supuesto, también en la ciencia ocurre a veces que no hemos visto personalmente la evidencia, y tenemos que aceptar la palabra de alguien. Por ejemplo, yo no he visto con mis propios ojos ninguna prueba de que la luz avance a una velocidad de 300.000 kilómetros por segundo, sin embargo, creo en los libros que me dicen la velocidad de la luz. Esto podría parecer "autoridad" pero en realidad es mucho mejor que la autoridad, porque la gente que escribió esos libros sí que había observado la evidencia, y cualquiera puede comprobar dicha evidencia siempre que lo desee. Esto resulta muy reconfortante. Pero ni siquiera los sacerdotes se atreven a decir que exista alguna evidencia de su historia acerca de la subida a los cielos del cuerpo de María.

La tercera mala razón para creer en las cosas se llama "revelación". Si en 1950 le hubieras podido preguntar al Papa cómo sabía que el cuerpo de María había ascendido al cielo, lo más probable es que te hubiera respondido que "se le había revelado". Lo que hizo fue encerrarse en su habitación y rezar pidiendo orientación. Había pensado y pensando, siempre solo, y cada vez se sentía más convencido. Cuando las personas religiosas tienen la sensación interior de que una cosa es cierta, aunque no exista ninguna evidencia de que así sea, la llaman a esa sensación "revelación". No solo los Papas aseguran tener revelaciones. Las tienen montones de personas de todas las religiones, y es una de las principales razones por las que creen las cosas que creen. Pero ¿es una buena razón?

Supón que te digo que tu perro ha muerto. Te pondrías muy triste y probablemente me preguntarías: "¿Estás seguro? ¿Cómo lo sabes? ¿Cómo ha sucedido? y supón que yo respondo: "En realidad no sé que Pepe ha muerto. No tengo ninguna evidencia. Pero siento en mi interior la curiosa sensación de que ha muerto". Te enfadarías conmigo por haberte asustado, porque sabes que una "sensación" interior no es razón suficiente para creer que un lebrel ha muerto. Hacen falta pruebas. Todos tenemos sensaciones interiores de vez en cuando, y a veces resulta que son acertadas y otras veces no lo son. Está claro que dos personas distintas pueden tener sensaciones contrarias, de modo que ¿cómo vamos a decidir cuál de las dos acierta? La única manera de asegurarse que un perro está muerto es verlo muerto, oír que su corazón se ha parado, o que nos lo cuente alguien que haya visto u oído alguna evidencia real de que ha muerto. 

A veces, la gente dice que hay que creer en las sensaciones internas, porque si no, nunca podrás confiar en cosas como "mi mujer me ama". Pero éste es un mal argumento. Puedes encontrar abundantes pruebas de que alguien que te ama. Si está  con alguien que te quiere, durante todo el día estarás viendo y oyendo pequeños fragmentos de evidencia, que se van sumando. No se trata de una pura sensación interior, como la que los sacerdotes llaman revelación. Hay datos exteriores que confirman la sensación interior: miradas en los ojos, entonaciones cariñosas en la voz, pequeños favores y amabilidades; todo eso es autentica evidencia.

A veces, una persona siente una fuerte sensación interior de que alguien la ama sin basarse en ninguna evidencia, y en estos casos lo más probable es que esté completamente equivocada. Existen personas con una firme convicción interior de que una famosa estrella de cine las ama, aunque en realidad la estrella siquiera las conoce. Esta clase de personas tienen la mente enferma. Las sensaciones interiores tienen que estar respaldadas por evidencias; si no, no podemos fiarnos de ellas.

Las intuiciones resultan muy útiles en la ciencia, pero sólo para darte ideas que luego hay que poner a prueba buscando evidencias. Un científico puede tener una "corazonada" acerca de una idea que, de momento, sólo "le parece" acertada. En sí misma, ésta no es una buena razón para creer nada; pero sí que puede tener una razón suficiente para dedicar algún tiempo a realizar un experimento concreto o buscar pruebas de una manera concreta. Los científicos utilizan constantemente sus sensaciones interiores para sacar ideas; pero estas ideas no valen nada si no se apoyan con evidencias.

Te prometí que volveríamos a lo de la tradición, para considerarla de una manera distinta. Me gustaría intentar explicar por qué la tradición es importante para nosotros. Todos los animales están construidos (por el proceso que llamamos evolución) para sobrevivir en el lugar donde su especie vive habitualmente. Los leones están equipados para sobrevivir en las llanuras del África. Los cangrejos de río están construidos para sobrevivir en agua salada. También las personas somos animales, y estamos construidos para sobrevivir en un mundo lleno de otras personas. La mayoría de nosotros no tienen que cazar su propia comida, como los leones y los bogavantes; se la compramos a otras personas, que a su vez se la compraron a otras. Nadamos en un "mar de gente". Lo mismo que el pez necesita branquias para sobrevivir en el agua, la gente necesita cerebros para poder tratar con otra gente. El mar está lleno de agua salada, pero el mar de gente está lleno de cosas difíciles de aprender. Como el idioma.



Tú hablas inglés, pero tu amiga Ann-Kathrin habla alemán. Cada una de vosotras habla el idioma que le permite hablar en "su mar de gente". El idioma se transmite por tradición. No existe otra manera. En Inglaterra, tu perro Pepe es un dog. En Alemania, es ein hund. Ninguna de estas palabras es más correcta o más verdadera que la otra. Las dos se transmiten de una manera muy simple. Para poder nadar bien en su propio "mar de gente", los niños tienen que aprender el idioma de su país y otras muchas cosas acerca de su pueblo; y esto significa que tienen que absorber, como si fuera papel secante, una enorme cantidad de información tradicional (recuerda que "información  tradicional" significa, simplemente, cosas que se transmiten de abuelos a padres y de padres a hijos.) El cerebro del niño tiene que absorber toda información tradicional y no se puede esperar que el niño seleccione la información buena y útil, como las palabras del idioma, descartando la información falsa o estúpida, como creer en brujas, en diablos y en vírgenes inmortales.

Es una pena, pero no se puede evitar que las cosas sean así. Como los niños tienen que absorber tanta información tradicional, es probable que tienda a creer todo lo que los adultos les dicen, sea cierto o falso, tengan razón o no. Muchas cosas que los adultos les dicen son ciertas y se basan en evidencias, o, por lo menos en el sentido común. Pero si les dicen algo que sea falso, estúpido, o incluso maligno, ¿cómo pueden evitar que el niño se lo crea también? ¿Y qué harán los niños cuando lleguen a adultos? Pues seguro contárselo a los niños de la siguiente generación. Y así, en cuanto la gente ha empezado a creerse una cosa - aunque sea completamente falsa y nunca existieron razones para creérselas-, se puede seguir creyendo para siempre.

¿Podría ser esto lo que ha ocurrido con las religiones? Creer en uno o varios dioses, en el cielo, en la inmortalidad de María, en que Jesús no tuvo padre humano, en que las oraciones son atendidas, en que el vino se transforma en sangre..., ninguna de éstas creencias están respaldadas por pruebas auténticas. Sin embargo, millones de personas las creen, posiblemente porque se les dijo que las creyeran cuando todavía eran suficientemente pequeñas como para creerse cualquier cosa.

Otros millones de personas creen en cosas diferentes, porque se les dijo que creyesen en ellas cuando eran niños. A los niños musulmanes se les dice cosas diferentes de las que se les dicen a los niños cristianos, y ambos grupos crecen absolutamente convencidos de que ellos tienen razón y los otros se equivocan. Incluso entre los cristianos, los católicos creen cosas diferentes de las que creen los anglicanos, los episcopalianos, los shakers, los cuáqueros, los mormones o los holly rollers, y todos están absolutamente convencidos de que ellos tienen la razón y los otros están equivocados. Creen cosas diferentes exactamente por las mismas razones por las que tu hablas inglés y tu amiga Ann-Kathrin habla alemán. Cada una de los dos idiomas es el idioma correcto en su país. Pero de las religiones no se puede decir que cada una de ellas sea la correcta en su propio país, porque cada religión afirma cosas diferentes y contradice a las demás. María no puede estar viva en la católica Irlanda del Sur y muerta en la protestante Irlanda del Norte. 

¿Qué se puede hacer con todo esto? A tí no te va a resultar fácil hacer nada, porque tienes sólo 10 años. Pero podrías probar una cosa: la próxima vez que alguien te diga algo que parezca importante piensa para tus adentros: "¿Es ésta una de esas cosas que la gente suele creer basándose en evidencias? ¿O es una de esas cosas que la gente cree por la tradición, autoridad o revelación". Y la próxima vez que alguien te diga que una cosa es verdad, prueba a preguntarle "¿Qué pruebas existen de ello? Y si no pueden darte una respuesta, espero que te lo pienses muy bien antes de creer una sola palabra de lo que te digan.

Te quiere,

Papá.    


Ya le saqué varias copias y se las regale a mis nietos...
Un abrazo de razonable incredulidad.

Hortensio.


La evolución humana en un cómic.

domingo, 13 de marzo de 2016

Escolios y otros pensamientos de Farwel.





1º.- Siempre habrá  una mentira en donde no hay mas que verdades... y en el reino de las mentiras siempre la verdad se cuela por cualquier rescoldo.

2º.- ¿Quieres ser "feliz"...? entonces, valora y aprecia lo que tienes.

3º.- Alguien dijo que: "Nunca vuelve quien se fue, aunque regrese".

4º.- ¿Mañana...? es casi posible que sea demasiado tarde.

5º.- Un poquito mas nos dice el corazón cuando nuestro orgullo nos dice ¡No màs!

6º.- Los antiguos estoicos, decían que: "la vida te da cosas, pero el destino algunas veces te las quita".
Acaso nosotros... ¿no hacemos nuestro destino?

7º.- Levanten las copas: ¡Brindo por todo lo malo que he hecho, porqué de lo bueno nadie se acuerda!

8º.- ¿Si no he de olvidar los favores recibidos, por qué he de olvidar las traiciones...?

9º.- Solo hay una verdad; la vida continua cuando las cosas se acaban y las personas se vàn.

10º.- Es triste descubrir que no estás enamorado... solo acostumbrado.

11º.- Me cancè de que me quieras solo cuando tu quieras...

12º.- Te amo de lejos, como se miran las fieras en los zoológicos... a distancia, no hay nada mejor.

13º.-  Hay algo peor que la rabia y el resentimiento que la traición da... ¡decepción!

14º.- Si no he muerto de tedio ni de pereza, ¿por qué he de morir de amor...?

15º.- El dolor que causa una traición, sin duda te volverá màs fuerte y hasta màs hábil pero sin duda te volverá... màs sabio.

16º.- Cómo es posible que habiendo tantos y tantos lugares bellos en el mundo, mi preferido seas tu.

17º.- El olvido que nos trae el tiempo tiene la virtud de hacernos vivir el presente y planear el devenir...

18º.- Si no gritas todo lo que sientes, en un momento dado, los silencios te harán vomitar las angustias que quisiste callar.

19º.- ¿Quieres enterarte de algo? pues ponte a revisar lo que no debes.

20º.- Un poco de locura y humor le da sal y pimienta a eso que llamamos "felicidad" sino, se corre el riesgo de aburrirla y lo peor, de hastiarla.















Escolios y pensamientos de Farwel.



1º.-  ¿Qué sentido tiene esperar toda una vida por alguien que no ha de venir y que de seguro no esperaría por ti...?

2º.- Cuando alguien te diga que no vales nada, es valido contestarle que los órganos en el mercado negro se cotizan muy bien...

3º.- El idiota siempre cree en lo que le dice el chismoso, sin ver que detrás de ese ser despreciable esta el odio y la envidia que desata el rumor; me acuerdo de Maquiavelo: ¡calumnia que algo queda!

4º.- A la distancia hoy es un recuerdo, pero en su momento ¡cómo dolió! Y claro está que al recordarlo se vuelve al dolor...

5º.- Como la vida viene sin manual de instrucciones, es posible que en el aprendizaje cometa errores y más errores... yo veré cómo manejo mis experiencias para ir ordenando mi propio manual.

6º.- Un perdón, tal vez si. Confianza... jamás.

7º.- La imaginación, aunque muy válida, para un pobre celoso es su peor pesadilla cuando nada ve.

8º.- Que tu seas de esas personas que merecen el recuerdo,  y no el vil olvido...

9º.- Y un anónimo más que válido: "Si eres bueno en algo, nunca lo hagas gratis".

10º.- Si presientes que esa persona es falsa e hipócrita, no esperes nada bueno de ella y menos algún sentimiento real de confianza.

11º.- Las más graves heridas son las que no sangran y nadie ve... hemorragia interna que puede causar la muerte...

12º.- En la escuela te enseñan a estudiar y en la iglesia a rezar, pero es en la calle en donde te enseñan a luchar.

13º.- Decían las abuelas: "El que vive de ilusiones muere de decepciones".

14º.- Y yo sin poder dormir por causa de alguien que quizá este durmiendo feliz como si nada y lo peor... acompañada.

15º.- Es mil veces mejor una cruel verdad que una que mentira ilusionada.

16º.- El reflejo de tus actos en la filosofía oriental se llama karma ¡¡??...

17º.- Cuando un pasado no tiene futuro, -como es normal- quédate con tu presente y gòzalo, que muy efímero es.

18º.- No le cuentes demasiadas infidencias a los demás que a la hora de hacer daño cuentan con excelente memoria... eso lo aprendí en política.

19º.- Y el cínico francés que tenía su hacienda personal en bancarrota le decía a sus amigotes: "Como hoy no he visto a nadie importante, mañana volveré a usar la misma ropa de hoy".

20º.- De acuerdo, el trago no soluciona mis problemas, pero tus críticas... tampoco.










domingo, 6 de marzo de 2016

El curioso caso de John Blackman.

No se si hay casos que en realidad hay que tomarlos con alguna seriedad, como si se tratase de una paradoja de premonición, que no es otra que lo que tenga que ocurrir indefectiblemente ocurrirá o una mera y preocupante casualidad; en éste Plácido domingo, un curioso caso que sucedió en Inglaterra, por aquellos años de la post-guerra en el año de 1.922... la leí en una vieja revista y que trataré de resumir como yo la asimilé:

Se llamaba John Blackman y era un ciudadano de la ciudad de Sussex, quien se negó a pasarle una pensión de manutención a "la mujer que me amargó la vida" y prefirió  ir a la cárcel antes de darle un centavo a su ex-mujer. Es aquí en donde comienza esa "rara historia" de muertes sucesivas... Fué encarcelado por un corto periodo por ser la primera vez, el juez instructor murió repentinamente. Nuevamente fue llamado a juicio por la misma infracción y condenado por reincidente... de nuevo el juez responsable del caso falleció accidentalmente. Luego de pagar su pena en prisión recobró la libertad con la amenaza de que si no cumplía con el pago de la pensión iría de nuevo a la cárcel.
John, advirtiendo a uno de sus jueces
del peligro de juzgarlo. (caricatura)

"Preocupado" por la situación de los jueces que tomaban su caso, John le advirtió al nuevo juez de sus temores, el jurista 'no le paró bolas' y no las bajo de ridículas casualidades y le advirtió que si se negaba a pasarle la pensión a su ex-mujer lo condenaría de nuevo: "Está advertido, Su Señoría y me niego a pasarle un solo centavo a esa mujer"... fue de nuevo condenado y el implacable juez, una noche cualquiera murió mientras dormía.

Con el tiempo de nuevo salió de la cárcel a llevarle flores al cementerio a sus jueces y de nuevo su ex-mujer lo denunció nuevamente; puesto ante la justicia como un terco reincidente del delito de manutención... el nuevo juez instructor que ya conocía la historia de sus antecesores, no sin preocupación lo volvió a condenar, murió en extrañas condiciones, el terco John, volvió a salir de la cárcel a la espera de una nueva denuncia.

Afortunadamente para la justicia británica, el quinto juez que sería designado y sometido a estricto reparto entre los jueces titulares de la jurisdicción, quienes estaban "nerviosos y preocupados" tuvieron la "muy buena noticia" por parte de la esposa de John, que éste acababa de morir y ese 'desgraciado y afortunado' quinto juez se había salvado de una muerte segura y Blackman se libró de la tortura de la cárcel a que le sometió su terquedad y su odio por aquella que le amargó la vida.

Ustedes que opinan... ¿son premoniciones o meras casualidades? ¡Valla uno a saber!

Un casual abrazo.


Hortensio.


domingo, 28 de febrero de 2016

Las 'Novias de la muerte'.

En éste Plácido domingo, me he propuesto hacer un 'pequeño homenaje recordatorio' de aquellas excepcionales mujeres que desde la sensibilidad de su poesía "decidieron cuándo apagar la luz" y tomaron la válida decisión de poner fin a sus días por su propia mano. Hoy tres suramericanas de nuestra época: la argentina Delfina Tiscornia,(1966 -1996); la Peruana Marta Kornblith (1959-1997) y la colombiana María Mercedes Carranza (1954-20039).

Delfina Tiscornia, el primero de junio de 1966 a sus 30 años, decidió por su propia cuenta despedirse de este mundo .

Delfina...

Esa noche                                    

Esa noche
levantamos la muerte de la mesa
y lavamos los platos.

Esa noche
tu cintura rodó como globo de fuego.
Nos reímos
debajo de la cama.

Al día siguiente
te miré fijo:
echamos a la suerte
 quien cocinaría
los restos húmedos.

En adelante
siempre fuimos otros:
jugamos a ser príncipes
en una casa desalojada.

hoy descubrí una araña transparente
en el techo del cuarto;
mañana quizás
salte por la ventana.


Martha Kornblith, aunque nació en Lima Perú desde muy niña fue llevada a Caracas en donde se quitó la vida un 29 de mayo de 1997 lanzándose al vacío desde un quinto piso... era esquizofrénica.

Martha y su más célebre foto.

La calle está llena

La calle está llena
y hay una mujer
que en el fondo de su cuarto
llora sola.

Ama a un hombre
que escribe teorías.

Recuerda el día
lleno de adioses últimos.

Esa noche,
y afuera
me llueve.

Porque es viernes,
diciembre
y te vas.



Maria Mercedes Carranza, nació y murió en Bogotá en donde puso fin a sus días una noche del 11 de julio de 2003 con una sobredosis de barbitúricos y Whisky.

La poetiza antes su muerte...

Maldición

Te perseguiré por los siglos de los siglos.
No dejaré piedra sin remover.
Ni mis ojos horizonte sin mirar.

Donde quiera que mi voz hable
llegará sin perdón a tu oído 
y mis pasos estarán siempre
dentro del laberinto que tracen los tuyos.

Se sucederán millones de amaneceres y de ocasos,
resucitarán los muertos y volverán a morir
y allí donde tu estés:
Polvo, luna, nada, te he de encontrar.




Si pasas por aquí, recoge mi abrazo.

Hortensio.

domingo, 21 de febrero de 2016

A Julio Cesar Cantor Donato.

"Aquel que tu lloras por muerto,
no ha hacho màs que precederte"

Sèneca, año 2 a.C.
                                                                                                                                     
                                                             
                                              "Juco"
Y éste Plácido domingo se convirtió en nostalgia por la muerte de un ser querido que se nos marchó de la vida en edad que apenas comenzaba a darle forma a sus realidades... pero injustamente un cáncer asesino nos lo quitó cruelmente ante la mirada impotente y desconcertada de los que lo queríamos; bueno ¡asì es la vida! Con estos hechos sellamos y aceptamos ese acontecimiento ineluctable.

Por eso les digo a los que quedamos en éste 'lugar común' que recordarlo es un deber de amor y es vivirlo ya que recordar es volver y volver es resucitar; por eso los santos cuando querían que se operase un milagro de resurrección le decían al muerto: "¡Vuelve!" y aunque utópico ese pensamiento, es bello pensarlo con saudade y fruición.

Saberlo, que soportó  las tempestades y las fricciones de su existencia y sufrió sin queja el infortunio del dolor en su enfermedad, es creer con sinceridad, que aceptó lo ineludible con la resignación de lo que no se puede cambiar aunque la esperanza se niegue a creerlo y eso es ser valiente, cuando rindió la jornada de su vida, ahora es dable dar 'paz a su tumba', mientras nuestras vidas seguirán pasando monótonas, alegres e indiferentes. Algún poeta decía con mucha propiedad a la partida de 'un ser querido': "Su muerte nos deja mensajes inesperados que sacuden y nos cambian por completo la visión.... de su drama y de su ausencia".

¡Gracias 'Juco'...! por recordarnos y mostrarnos el camino que todos tenemos que recorrer, en busca siempre terca de lo inevitable... nos veremos luego.




Con un abrazo de cariño a la Familia.

Hortensio.









domingo, 14 de febrero de 2016

Versos peregrinos... sin son ni tón.

De nuevo y una semana después en éste Plácido domingo... unos versos salidos del alma siempre peregrina de Farwel, eso sì, 'sin son ni tón...'


                           I.

Cuando duermas sin poder soñar,
cuando llores sin dejar caer tus lágrimas,
sentirás que la ausencia soñó sin sueño
y lloró silencios de orgasmos sollozados.



       II.
Niña necia, ¿por qué me preguntas qué es amar?
difícil de decir... Amar es un fuego escondido,
un sabroso veneno y una agradable llaga...
una dulce amargura y una deleitable dolencia,
un alegre tormento que nos da un riesgo que 
siempre vale la pena de llevar en la memoria.
Ven acércate que te voy a amar aquí y ahora,
para que yo pueda entrar en tus recuerdos. 



                          III.

Llegaste a mi vida una tarde de un día...
y no sé cómo me enamoré de tí,
y no sé cómo me llenaste de amor y alegría,
y no sé cómo conocí la angustia de la pérdida
y no sé cómo la tristeza y el dolor...
una tarde de un día comprendí que no eras para mí



                                                  
                                                                         IV.

¿Quién te permitió seducir la tranquilidad de mis sueños?
¿Quien te dejó tocar éste terciopelo azul de mis noches?
Vete al rincón de mis tristezas y besa el pesado dolor
de tus engaños para que puedas morir tranquila en el 
abismo sin fin y cruel de mi desprecio...


                             
                                     V.

Dame un instante para sentir en mi piel tus gemidos,
y un instante para poder darte los gemidos de mi piel,
y poder decir sin el dolor cruel, que ya te puedes ir....
bello y fugaz instante.


                                                                         VI.

Y creía que nada era perfecto hasta hoy... te conocí.
Y tus besos devoraron mi cuerpo y me dejé consumir.
Agradezco a tus padres el haber creado semejante
proyecto de arquitectura erótica dedicado a la belleza,
obra maestra de inmaculado valor, templo arcano que
no imaginó Fídias al crear la hermosura de su venus
guiado por la silueta de la inefable Friné...
Y yo que creía que nada era perfecto y hoy te conocí.


                                
                              VII.

Y dejó constancia al rendir su vida a lo inevitable,
como lo hicieron tantos y tantos hombres y mujeres
que dejaron su impronta indeleble como certificado
notarial de fe y presencia de ese mundo bello y cruel
en el que les tocó vivir y llenar sus anhelos, sus sueños,
sus amores y temores que hicieron de esa vida única
destino que les jugó el detalle ineludible de estar
acorralados en ese lapso de tiempo y espacio que sin
proponérselo, ocuparon; por ese simple detalle,¡escribo!


Un fuerte abrazo peregrino.... sin son ni tòn.

Hortensio.




domingo, 7 de febrero de 2016

El Primer Papa Americano.

A raíz de la visita del Papa argentino a México y en éste Plácido domingo... la curiosa historia de un cura capuchino terciario o cómo decirlo mejor: sacerdote de la tercera orden de san Francisco - el canónico y 'gonfalonero' de Senigallia e hijo del conde Girolamo Mastaï-Ferretti y la condesa Antonia Cattarina Solazzi... Giovanni María Mastaï-Ferretti, quien (según él), se jactaba de ser el 'Primer Papa Americano' y hasta chileno, como solía repetirlo "Por que nada de lo que puede ocurrir en los países de allende el mar puede serme ya indiferente". Por otra parte algunas raras coincidencias con Francisco. 

Nacido en la ya decaída ciudad de Senigallia, la casa solariega de los condes Mastaï-Ferretti, había venido a menos, y él, noble por sus apellidos y abolengos en medio de una 'miseria altiva' de esas de "toma agua y eructa vino" en su palacio ya ruinoso, de muchacho conoció el idioma castellano que tantas aventuras le habría que deparar en sus lecturas de la picaresca española y de la mano de un soldado español herido que llegó a ésta ciudad para recuperarse de sus locas incursiones en la Nápoles hispana, lo aprendió con mucha pasión a leerlo a escribirlo y por sobre todo a dialogar con su buen amigo el soldado español, luego encontró un libro de que cambiaría su vida, "El Criticón" alegoría de la vida humana en una fabulosa critica social del aragonés, Baltasar Gracián y Morales, que recorre todo el ciclo de la vida de un hombre en medio de la crisis de esa sociedad del barroco. 
Mastaï-Ferreti en América.

Con este libro bajo el brazo y curado de su aparente epilepsia, partió hacia Roma el novel aventurero, con algunas cuantas monedas que le regaló su madre, allí con algunas recomendaciones se internó en la fastuosa sociedad romana que lo acogió gracias a sus apellidos ignorando la precariedad casi mísera del apuesto joven conde quien adoraba las invitaciones, no por las hermosas muchachas o el baile al compás de la 'licenciosa novedad de la valse' o los conciertos y recitales sino por la angustiosa llamada de los mayordomos a pasar al comedor en donde podía saciar su hambre atrasada.

En una de esas 'fiestas' conoció a una bella muchacha que lo enamoró de 'prima facie' y todo parece que la cuestión se volvió pasional, hasta que el padre de la enamorada descubrió que su amado 'novio' no era lo que decía y solo era un "condecillo de pacotilla" que no tenía en que caerse muerto y los separó, la decepción fue de 'colapso fatal'... solo pensó en dejar este mundo y al mejor concejo ingresó a la orden mas "humilde" de la cristiandad la franciscana, para perderse en medio de su humildad, voto de castidad y pobreza a la que ya estaba habituado y en la que vivió toda su vida; así se ordenó sacerdote. Si mal no estoy, a Francisco le pasó algo parecido, su novia lo dejó y se fué de cura.

Estando es su aislamiento de humildad y resignación en un oscuro hospicio de huérfanos como mentor, llegó el "milagro" no deseado a su vida; monseñor Giovanni Muzzi, arzobispo de Filipópolis en Macedonia, cuna de Alejandro Magno, es nombrado Delegado Apostólico en Chile por el Papa Pío VII a quien el Libertador Bernardo O'Higgins, quien quería organizar la curia con sacerdotes criollos que dependieran directamente de Roma y no de España y sacar a esos curas españoles, monarquistas, conservadores y revanchistas que atentaban a cada paso la estabilidad precaria de la libertad en aquellas latitudes. Muzzi, jamás ha visto a Mastaï-Ferrara, pero fue muy bien recomendado por un abate amigo en común, ya se podrán imaginar el porqué... sí, su dominio total del castellano y su condición de franciscano, imagen secular de humildad y pobreza que siempre despierta admiración.

Mastaï, recurre a un viejo amigo masón español, caballero Kadoch de la Logia Lautaro de Cádiz, hija de la Gran Reunión Americana de Londres, fundada por Francisco de Miranda y que ya tenía filiales en todas las capitanías y virreinatos del 'Nuevo Mundo'; este singular y antiguo amigo de farras en Roma lo pone al tanto de los acontecimientos de la 'América libertada' y de sus personajes, cultura y costumbres de esas lejanas y agrestes tierras a las que se dispone viajar en la gran aventura de su vida. Le cuenta de Simón Bolívar, de Sucre, de San Martín y del mismo O'Higgins, el estuvo en una ocasión en Cuba y Cartagena y por esto era el más idóneo para ponerlo al tanto y así lo hizo al son de unos tragos de pésimo morapio, que por su poca calidad y alta gradación alcohólica, lo puso a cantar como una cotorra.

Rumbo al mar de Colón...

Así, el 5 de octubre de 1823, desde Génova se hizo rumbo a las Columnas de Hércules y al mar de Colón, cuando leva anclas el navío "Heloísa" (¿la de Abelardo?) camino de América en compañía de Muzzi, don Salustio, secretario particular del Nuncio, el dominico Raimundo Arce, y el archidiácono Cienfuegos, ministro plenipotenciario de Chile ante la Santa Sede en reciente nombramiento hecho por Director General, O'Higgins. La odisea oceánica termina sin novedad cuando hace presencia ante sus ojos las ondas terrosas del Río de la Plata, y atracan en una escala 'técnica' en el puerto de Montevideo. La impresión es decepcionante, en sus palabras :"parecía un enorme establo,...todo era rústico". Luego la llegada a Buenos Aires, la ciudad huérfana por años de un obispo y que "ni siquiera tenía un puerto, sino una mala bahía.." "Las calles, ciertamente eran rectas, como tiradas a cordel, pero demasiado llenas de un barro revuelto, chapaleado, apisonado y vuelto a apisonar, amasado y revuelto otra vez..." "Demasiado olía a talabartería, a curtido de pieles, a pellejo de res, a ganado, a saladura de tasajo, de cecina, a sudor de hijares y sudor de jinetes, a boñiga y estiércol,...".

"Pero, al lado de esto, florecía una auténtica, aristocracia de vida abundosa y refinada -como decía Carpentier-  vestida a la última de París o de Londres". Pero, por desgracia, las modas ultramarinas no llegaban solas y con ellas había llegado la "peligrosa manía de pensar". Y así, no fué bien recibida por Bernardino Rivadavia, Ministro del Gobierno y destacado francmasón argentino, la delegación papal, cuando le hizo saber a Muzzi, que le quedaba prohibido hacer confirmaciones y le invitaba a que continuara su viaje a Chile.
El Aconcagua... en los Andes chilenos.

Y así lo hicieron después de dos meses de hostilidad del gobierno y una muy nutrida afectividad incluso de la nueva oligarquía argentina de ese entonces; a mediados de enero de 1824 los clérigos emprenden el camino hacia su destino... Chile. La pampa infinita, fue su hogar interminable por los próximos días, pareciera que no se movieran ante la inmensidad monótona del paisaje, camino sin fín. Pero al cabo de muchísimos días, el infinito horizontal se convirtió en infinito vertical... habían llegado por fín a los Andes, cuyas cimas se extraviaban entre las nubes casi perpetuas como sus nieves, empezando el penoso y lentísimo ascenso por caminos al borde de acantilados sin fondo y ventisqueras ululantes y llegar a la terrible soledad de los páramos, luego a volver a subir hasta el próximo conjunto de montañas y una vez alcanzado volver a subir y hasta la próxima y entre ellas los inhóspitos páramos, al filo de la cordillera... hasta que un día de esos tantos de intensos fríos, empezaron el descenso por caminos interminables hacia los cálidos verdes valles de Chile... nueve meses desde la partida de Génova, habían terminado, ¡Qué parto...! dijo aliviado el franciscano al ver los primeros campos arados de esa parte del mundo. 

Al llegar los viajeros a Santiago, conocieron la infausta noticia de que O'Higgins, había sido derrocado por su hombre de confianza, el general Ramón Freire, quien los trató con infinita indiferencia y descortesía, pues tenía en mente secularizar el clero chileno; pero para el joven conde, fue de dicha y admiración vivir esos días en Santiago, y al ver esa oligarquía criolla pedante  e ilustrada, optó por una estrategia que consistía en presumirse más liberal que los mismos liberales y le dió resultado, era invitado de honor a las más refinadas tertulias capitalinas en donde despotricaba sutilmente contra contra los filósofos como Voltaire y Rousseau, "habían sido hombres de extraordinarios talentos" pero que "pertenecían a generaciones  muy superadas" y había que ponerse al ritmo de la época... ésto desconcertaba a los jóvenes políticos que veían a Mastaï-Ferreti, como un hombre avanzado a su tiempo y gran inspirador de temas de avanzada, atropellaba a la 'Revolución Francesa' que no la bajaba de ser un acontecimiento dejado atrás y que ya no era en Europa, sino una referencia de gentes de otro siglo: "utópico afán que a nada había llevado, promesas incumplidas, ideales traicionados..." y "eso lo afirmo yo que soy eclesiástico y que ustedes me deben como un hombre encerrado en los límites de un pensamiento dogmático y anticuado" "hay en Europa un liberalismo de nuevo género, un liberalismo situado a la izquierda de la misma izquierda".

Y así se hizo amigo de la vieja y joven aristocracia chilena que se iba compactando en torno de la misión apostólica pero como todo con el tiempo empezó a deteriorarse, el puntillazo se clavó cuando monseñor Muzzi, aplicó una viejísima y obsoleta ley evocadora de tiempos coloniales cuando tercamente se negó a casar a un viejo y viudo aristócrata con su hijastra y se llegó a decir que el mantenimiento de la misión inoperante venida de Roma, le costaba al erario público 50.000 pesos y para colmo de chismes se les consideró espías de la 'Santa Alianza' y se anunció que el clero chileno ya quedaba eximido de toda obediencia a Roma...

Sin embargo el joven Mastaï, seguía siendo admirado por la alta sociedad de Santiago, lo admiraban, lo invitaban y hasta se hizo querer sinceramente por 'los pipiolos' que lo consideraban un amigo... pero Muzzi, ante tal realidad y en un acto de cólera santa anunció que regresaría a Roma ya que su buena voluntad había sido defraudada por el nuevo gobierno de turno. No bastó los ruegos de los amigos del cura-conde, que le rogaban a Muzzi, que lo dejara a cargo de alguna parroquia de las muchas que había en Santiago, que no se lo llevara... el mismo franciscano lo rogó, pero la himillación estaba sobre toda la misión y no solo sobre Muzzi, que emprendió camino de Valparaiso.

Un bergantín atravesando el temible 'Cabo de Hornos' 

Mastaï, quedó devastado, como quedó la ciudad en los dos terremotos que le tocó vivir, afligido le tocó obedecer después de 9 meses y medio de un "agradable apostolado" se puede decir que fue feliz y la gente de chile llegó a quererlo... la despedida fue triste. Y allí, en una fonda portuaria fue invitado a conocer  las delicias y gloriosos sabores del piure, el loco, el cochayuyo y el monumental centollo de la Tierra de Fuego. Y por fín se hicieron a la mar a bordo del "Colombia", velero de buena andanada y sólido casco, desde allí pudo observar fascinado el paso sonoro de las ballenas rumbo al norte, al paso por el paralelo de Valdivia, y se prepararon para emprender y arrostrar la temible prueba del paso del Cabo de Hornos.

"Y allí, ocurrió un milagro: el mar, frente a la más famosa fragua de tempestades, frente a los monumentos de granito negro barridos por mugientes vientos australes, que marcan el término del continente, estaba quieto como las ondas de un lago italiano. El capitán y los marinos del "Colombia" se asombraron ante una paz que jamás habían conocido en tal lugar del globo" bueno, así paso y el regreso fue también de calma.

Con el paso de los tiempos, ese aventurero, progresista y liberal cura de la tercera orden de San Francisco, fue elegido Papa de la cristiandad y tomo el nombre de Pío IX o como lo llamaban cariñosamente Pío Nono y hasta el día de su muerte estuvo hablando y escribiendo en su amado castellano y recordando su aventura por América del sur.


Pío IX el Papa aventurero.

Un abrazo pleno de aventura...

Hortensio.







  
  

martes, 2 de febrero de 2016

El acosador acosado...

En este atípico día y pensando lo que por estos primeros días del 2016 ha pasado en una institución de la mayor importancia para los pueblos y en especial en Colombia,- tan azotada por la violencia y el delito - como es 'La Defensoría del Pueblo'... pues su director fue acusado y suspendido por el delito de acoso laboral y acoso sexual, cosa más lamentable y vergonzosa... ¡Acoso!

La reina y el acosador...

En su defensa habló de haberse enamorado de una 'reina' que fungía como su secretaria privada, de eso no hay culpa, es inherente a la criatura humana enamorarse y por humano es imposible no hacerlo, pero no a la fuerza que desembocó en acoso, imperdonable ese tipo de violencia de manos de una persona que ostentaba esa calidad de dirección en la majestad de una institución de la importancia de 'La Defensoría del Pueblo'... para el pueblo y por el pueblo. Y el reyezuelo se derrumbó por donde no debía.

De inmediato vino a mi memoria un bello, válido y descriptivo pensamiento del escritor Javier Marías, en su novela "Así empieza lo malo" que encaja al respecto... miren Ustedes y evalúen lo dicho:

"¿Por qué habría de querernos el que señalamos nosotros con dedo tembloroso? ¿Por qué ése justamente, como si nos tuviera que obedecer? ¿O por qué habría de desearnos aquel que nos turba o nos enciende y por cuyos huesos y carne morimos? ¿A qué tanta casualidad? Y cuando se da, ¿Por qué ha de preservar algo tan frágil y tan prendido con alfileres, la más rara conjunción? El amor correspondido, la lascivia recíproca, el enfebrecimiento mutuo, los ojos y las bocas que se persiguen simultáneamente y los cuellos que se estiran para divisar al elegido entre la multitud, los sexos que buscan juntarse una y otra vez y el extraño gusto por la repetición, volver al mismo cuerpo y regresar y volver... Lo normal es que casi nadie coincida, y si existen tantas parejas supuestamente amorosas es en parte por imitación y sobre todo por convención, o bien porque el que señaló con el dedo ha impuesto su voluntad, ha persuadido, ha empujado, ha obligado al otro a hacer lo que no sabe si quiere y recorre un camino por el que nunca se habría aventurado sin apremio ni insistencia ni guía, y ese otro miembro de la pareja, el halagado, el cortejado, el que se adentró en la nube, se ha ido dejando arrastrar. Pero eso no tiene por qué persistir, el encantamiento y la nebulosidad terminan, el seducido se cansa o despierta, y entonces al obligador le toca desesperarse y sentir pánico y vivir en vilo, volver a trabajar si todavía le restan fuerzas, montar guardia a la puerta y rogar e implorar noche tras noche y quedar a merced de aquél. Nada expone ni esclaviza tanto como pretender conservar al que se eligió e inverosímilmente acudió a la llamada de nuestro tembloroso dedo, como si se obrara un milagro o nuestra designación fuera de ley, eso que no tiene porqué ocurrir nunca jamás..."

Nada a la fuerza es dable y mucho menos en el amor... no es posible que cuando se acaba la relación, esa 'prendida con alfileres' se recurra a la violencia o al acoso, 'el obligador' no tiene derecho a ser maltratador y menos esclavizar, eso es ponerse al margen de la ley y perder la dignidad que desde siempre acorrala y que, "invariablemente, nos hará cínicos y traicioneros" y nuestra "designación fuera de ley". Y como dice Marías "eso no tiene por qué ocurrir nunca jamás...".

Tan solo un abrazo.

Hortensio.


Post escriptum: Un anciano padre al retirarse de la dirección de la empresa familiar y entregársela a su hijo, solo atinó a darle este emotivo consejo: "Hijo mio, si quieres que la empresa continúe su devenir con paz y éxito, ¡nunca pero nunca vayas a meter el pipí en la nómina!".









domingo, 31 de enero de 2016

Secretos.

En este Plácido domingo, de nuevo con mi amante la poesía -inédita y casi olvidada- de ese lejano 1986 de ese siglo 20... pequeñas poesías en versos doloridos:



                                                           Secretos

Todos tenemos secretos inconfesables
de esos que nos acompañan a través
de los momentos que componen la vida...
están los que dejan una herida que a cada
rato sangra en el silencio de la alcoba,
están los que han dejado una honda huella
que recordamos a cada paso que damos,
y los más, esos que no podemos contar
porque se murieron... en el olvido
que nos dejò el tiempo.

                                 


          Esquirla N° 47

Todo recuerdo preso en la cárcel
de una mente enferma de dolor,
se muere como se muere la penumbra
al roce de los primeros rayos del sol.



El Inventario

En el inventario de toda una vida solo me quedaron...
recónditos deseos perdidos, arrebatos de ambición,
férvidos desvaríos de amor, extremos de postración,
biomas feos de pútrida aniquilación impuesta,
huérfanas de alegría y esperanza, alma en pena,
virus contagiantes de aflicción, dolor de desespero,
quejas bañadas en salmuera de agrios reproches...
eso quedo de mi vida o así la veo y así la siento.

Con ese feo inventario de desventuras anodinas,
me propongo borrar de mi mente enfebrecida,
toda huella de dolor angustiado, de tristeza mortal,
buscando esa cura inasible que nos trae el pasado,
como ese amor que ha muerto y que no puede revivir,
en ese dolor de ausencias de absurdas lejanías;
por esas absurdas ideas concedidas por el dolor,
brindo con vino añejo, vino de olvido... ¡Salud!


    Un plano sin retorno.


El silencio de la Luna en su lúgubre andar
cubre las longas sombras distraídas de la noche
con claridad de plata que hace huir la oscuridad
mostrándonos como en una visión de claridad, la
relación con todo lo que amamos y perseguimos
y con todo aquello que nos parece inalcanzable y
alejado que nos lleva hacia planos sin retorno a esos
espacios ocupados por nuestros caros fantasmas que
se niegan a morir porque si pasa, morimos con ellos.

Y así, en esos pequeños momentos de la majestuosa
noche, el silencio acuna las palabras y las adormece
hasta apagarlas en una impotencia en que ellas para
describir lo que se está sintiendo, solo reconocen la
imposibilidad de una humildad aceptada... inacabada.

Noche, deja que la Luna pálida de amores nos arrulle
en estos instantes de sentida espera de un regreso que
no esperamos, de un instante frío que ya jamás volverá...


Esquirla N° 48

Se había transformado desde su bella foto
en una existencia perpetua de mis adorados
recuerdos perturbándome sin razón y sin
sentido de una manera grata siempre grata...



 Un futuro no nacido.


Y ese rabioso presente caminaba a su lado
sabiendo que Ella se había ido cerrando la
puerta tras de sí a un futuro no nacido... olvido,
dejándole un vacío permanente que ya nada 
ni nadie podía llenar ni mucho menos ocupar.

No había  consuelo posible, solo dolor presente
solo presente que sólo añoraba un futuro incierto,
y porque no hay peor olvido que una memoria
guardada en un inasible presente que no quiere
acabar para darnos la bella libertad de la muerte...

Esa que es término de todos esos 'rabiosos presentes'
y de todas las penas irracionales e infatigables que
la angustia trae para no traspasar sus umbrales en
busca siempre terca de ese futuro que nunca nacerá
esfumándose como quimera que se escondió en el aire.


Bueno, de nuevo un abrazo repetido.


Hortensio.