martes, 26 de enero de 2016

El asesino silencioso...

El solo hecho de existir causa una angustia inconsciente que no se puede describir científicamente aunque se le ha llamado en su conjunto como el 'síndrome del estrés' o 'angustia existencial' otros con más razón lo han apodado 'El asesino silencioso'. Yo, como un simple "hablante lírico" con respeto pero no sin asco, le he dedicado estos degradantes versos en prosa decadente...
        
                         
      Estrès, el asesino silencioso... 

¡Cómo no sentir esa magia que agita el viento!
así es el 'asesino silencioso'... sutil, taimado e infame,
inquietante oscuridad que trae una penumbra de
terciopelo azul, suave, delicada y hasta hermosa
que nos hace recordar nuestra extraña realidad
de angustia y zozobra, temor y desconcierto...

Pero no sentimos su asesina presencia ni su sombra.
Intranquilidad y excitación, deseo y reverencia
que se convierten en un excitante horror que llena
de desconcierto y culpabilidad la existencia...
enmarañada y desequilibrada, angustiada y viva.

 Y ahí está presente en lo más recóndito de nosotros,
 atento a que lo concitemos para mostrar su nefasta cara
para infectarnos hasta la náusea, destrozando nervios y
fingir euforia pero también pesadumbre que no nos deja
distinguir cualquier sensación de la otra, caos y locuras
en esa existencia irrenunciable que no se ha podido vivir...

Esa es su infame y perlática presentación, todos la callamos.
Por que, ¡ha difícil que es vivir! en todo el sentido que
esa palabra implica llegando a la pregunta que es necesaria:
¿Cómo vivir nuestra existencia en éste medio tan hostil?
por que es hostil hasta la física y degradante agresión...

La respuesta no puede ser general, cada quien la vive
a su manera, la siente en su interior como su síntoma
de estar vivo, sensación que casi se puede tocar, oler
y desde luego oírla y verla como un reflejo doloroso...
que de no enfrentarlo indefectiblemente nos asesinará.


Ya con su veneno en nuestra sangre, en nuestras entrañas
a buscar el antídoto.... el más difícil y anhelado de todos los
tiempos, actuales, pretéritos y añorado por el no nacido
e incierto futuro: La Paz... sí, esa criatura pálida hija de
la Tranquilidad y el Reposo, padres que no tienen igual.

Pero, estamos en la Tierra y somos sus creaciones, hijos
de Natura, nuestra adorada madre, la sabia y única maestra
enigmática, bella y misteriosa pero peligrosa y despiadada
que no da concesiones al desadaptado que se dejó abordar
por el abyecto y vil asesino, porque La Naturaleza es así.

Sí, así es nuestra madre Naturaleza... nos da pero nos quita,
si la entendemos sin duda nos adaptaremos y ahí comienza
la lucha por la existencia que será sin tregua sin concesiones
a cada instante de nuestra existencia y porque desde
 el momento prístino en que empezamos a respirar...
 solo oxido tendremos hasta el final.

No cedas ni dejes de luchar contra la degradante impotencia 
que trae el 'asesino' ni te abandones en flaqueza a su mezquina 
tortura velada y silenciosa que siempre invita a la angustia tapada
de desesperante gangrena corrosiva que acaba poco a poco con
la estabilidad emocional, fuego dormido en pedernales negros...

La desesperación, mala consejera.
Y el asesino encuentra el suelo fértil para sus homicidios en  la
deshumanización de una sociedad contraria al bienestar, civilización
masificadora y envilecida de canalladas permanentes que se transmiten
genéticamente entre generaciones presas en las paredes de esa maldita 
y necesaria "civilización técnica" fenicia y mercantilista... antinatura.

Y el asesino silenciosamente tomara tu cuerpo hasta asfixiarlo
si llegamos en definitiva a aceptarlo a que viva en la callada
soledad de nuestros cuartos y en la tibieza de nuestras camas;
es tu responsabilidad, ten presente que el azar no existe, tedio vital
atrofiado compulsivamente, inercia viciosa y esclerotizada, vil
conformidad que mantiene nuestro caos y nos aísla hasta la disolución.

Y así infectados y contaminados nos asomamos a subsistir en el diario
fragor de la existencia y con esa sensación de que algo no anda bien y que,
se está facilitando una rendición más fácil y manipulada aberrantemente
por el 'asesino' a quien le hemos dado pie para que se instale en nosotros;
No hay otra salida, atacar siempre ha sido la mejor defensa, nosotros o él.


Un belicoso abrazo y una lágrima helada...

Hortensio.










domingo, 24 de enero de 2016

La abjuración de Galileo

Cada época de la humanidad ha tenido sus pro y sus contras, pero esa nefasta que va desde la caída del imperio romano a la 'ilustración' y que se ha denominado tristemente como 'el oscurantismo' no tiene parangón ni perdón de dios, en ella se cometieron a nombre de Jesús- Cristo y de una iglesia absurda y dogmatizada por leyes dictadas por la inspiración del 'espíritu santo' (?!!!?) las más atroces y degradantes persecuciones a quienes no estaban de acuerdo a su apestosa ignorancia... éstas normas degeneraron en un santo tribunal de justicia "divina" denominado la Santa Inquisición, autora de crímenes inimaginables, que no son del caso recordar en este preciso momento.
El sabio... humillado.
En este Plácido domingo, con el 'qué bueno' haber nacido en éstos tiempos, un ejemplo de la degradación y humillación a que fue sometido uno de los más ilustres científicos de su tiempo... pocos conocemos el acta de la retractación del sabio (abril 30), para que no fuera quemado vivo en la hoguera; a estos extremos fue sometido y condenado a prisión un 22 de junio de 1633; le dieron una domiciliaria por su lamentable estado de salud y por viejo... miren esto:

"Yo, Galileo, hijo del difunto Vincenzo Galilei, florentino, de setenta años de edad, compareciendo personalmente como acusado ante este tribunal y arrodillado ante vosotros, eminentísimos y reverentísimos señores Cardenales Inquisidores Generales contra la depravación herética a lo largo y lo ancho de toda la comunidad cristiana, teniendo ante mis ojos y tocando con mis manos los Santos Evangelios, juro que he creído siempre, y creo ahora, y que, con la ayuda de Dios, creeré en el futuro, todo lo que sostiene, predica y enseña la Santa Iglesia Católica Apostólica Romana.

Pero en vista de que, después de habérseme intimado judicialmente por este Santo Oficio el mandato de que yo debía abandonar por completo la falsa opinión de que el Sol es el centro del mundo y está inmóvil y de que la Tierra no es el centro del mundo y se mueve, y de que yo no debía sostener, defender o enseñar de ninguna manera , verbal o por escrito, dicha falsa doctrina, y después de habérseme notificado que dicha doctrina era contraria a las Sagradas Escrituras, escribí e imprimí un libro en el cual discuto esta nueva doctrina ya condenada, y presentó argumentos grandemente convincentes en su favor, sin presentar ninguna solución de ellos, he sido declarado por el Santo Oficio como vehemente sospechoso de herejía, es decir, por haber sostenido y creído que el sol era el centro del mundo e inmóvil, y que la Tierra no era el centro y se movía.

Por lo tanto, deseando quitar de las mentes de sus Eminencias y de todos los fieles cristianos la vehemente sospecha justamente concebida contra mí, con sincero corazón y no fingida fe, yo abjuro, maldigo y detesto los antedichos errores y herejías y, en general, todo otro error, herejía y secta que sea en absoluto contraria a la Santa Iglesia, y juro que en el futuro nunca dire o afirmaré, verbal o por escrito, nada que pudiese dar ocasión a una sospecha similar con respecto a mí.

Pero, si llegase a conocer a cualquier hereje o persona sospechosa de herejía, lo denunciaré ante este Santo Oficio o ante el Inquisidor General y Ordinario del lugar donde yo pudiese estar. Más aún, juro y prometo cumplir y observar en toda su integridad todas las penitencias que me han sido impuestas o que me serán impuestas por éste Santo Oficio.

Y, en el caso de que contraviniese (¡que Dios no lo permita!) cualquiera de estas mis promesas y juramentos, me someto a todas las penas y penitencias impuestas y promulgadas en los cánones sagrados y en otras constituciones generales y en particular contra tales delincuentes. Que así me ayuden Dios y estos Santos Evangelios que toco con mis manos.

Yo, el antedicho Galileo Galilei, ha abjurado, jurado, prometido y obligado a mi mismo según lo dicho anteriormente, y en testimonio de su veracidad he suscrito con mis propias manos el presente documento de mi abjuración y lo he recitado palabra por palabra, en Roma, en el convento de Minerva, este día 22 de junio de 1633."

Texto original de su abjuración en su parte final.

 No más que decir... ¿cómo, con que ganas? ha, al salir del tribunal de la inquisició, cabizbajo y apesadumbrado se le oyó decir: "Eppur si muove" (más sin embrago se mueve).

El sabio tratando inútilmente de convencer a su ignorantes
verdugos de que la ciencia no era incompatible con la religión.

Un triste abrazo de indignación.

Hortensio.


P.D.:  359 años, 4 meses y 9 días después de su condena y abjuración, el papa romano-polaco, alias Juan Pablo II, le pidió perdón a la comunidad científica y de por sí a Galileo, el gran filósofo y matemático de Pisa, en una inútil e idiota satisfacción póstuma... que los libres pensadores la aceptamos y que no se vuelva a repetir.

Notificación de la condena

Otra P.D: En 1632 Galileo publicó en Florencia su libro: 'Diálogo sobre los dos Máximos Sistemas, tolomeico y coperniquiano', en el que defendía la concepción heliocéntrica del Universo formulada por Copérnico, frente a la afirmación de que era el Sol el que giraba en torno a la Tierra, que estructuraba el absurdo sistema de Tolomeo y su "antropocentrismo inmanente a su fe en la creación"

  

jueves, 21 de enero de 2016

El pasado no tiene tiempo.

En éste atípico día, te dedico estas letras angustiadas a Ti, aunque ya se que...

El pasado no tiene tiempo.

Quiero verte ahora, para poder inventar futuros posibles
pues es nuestra historia y quiero vivirla cualquiera que ella sea,
y no quiero oír: 'dame un poco de tiempo' apenas un poco, nada más;
pues eso mi querida Señora, es lo que no hay... tiempo.
¿Porquè huimos de la realidad...? es nuestra historia de amor
y no la de su marido y sus hijos que ya te vivieron a más...
deja la farsa que no da sino angustias, deseos frustrados y rabia,
tragar melancolías todos los días no deja sino hastío...

¿Hasta cuando en las sombras...?
Y el paso del tiempo no perdona ni al diablo que cada vez es más sabio
pero más viejo, por eso quiero que vengas sin remordimientos cristianos
pues nuestro amor es ateo y sin culpas ni reproches signados de pena,
y ya que toda posesión trae ansiedad, yo quiero que te sientas libre...
sí libre antes de mustiar tu inmaculada belleza que sería un crimen
de lesa humanidad, y tu longa indecisión me hace daño, mucho daño,
que es mi mal de existir y miedo a esa dictadura del agotamiento vital
que de pensarlo solo da dolor, mucho dolor... dolor de vivir si  ti.

Sí amor, piensa solo en las oportunidades perdidas y sabes que tienes
que tomar el riesgo de ser "feliz" y tener un momento de verdad absoluta;
y por favor no me hagas sentir como el idiota que queriendo cambiar las
circunstancias no pudo o lo peor, no quiso, mintiendose a si mismo
acerca del gran tipo que fue por no haber destruido un "hogar" de rutinaria
fantasía y mentira ¿quien se apiada de ti y de los dos...? ya sabes que no,
no puedo pedir tolerancia pues sería un pordiosero de tu comprensiòn y
me uniría al naufragio inútil de nuestro amor y eso sería imperdonable...

Ten presente que la vida no puede ser una maldita espera que pueda llegar
a extinguir nuestra hoguera, y lo que más duele, cargada de amor y ternura,
no es justo y lo sabes... la vida no va cuando se cree que es dedicarla a otros,
aunque sería válido cuando el amor es honesto y el sentimiento se desborda.
Ahora, el idiota que asimiló el amor al ridículo con la vejez, merece el asco
y la guillotina, ¿que de malo hay en amar a los sesenta, cuando te he amado
toda una vida? y cuando tu, vida mía, tuviste la triste desgracia de ser "amada"
por quien no podías amar y lo peor le seguiste el juego sin poder parar.

Aquí te espero, vida mía... el vino está servido,
El pasado no tiene tiempo, ya lo se, pero, ¿no crees que ya es tiempo de
sacarte la careta del disfraz y no fingir más de lo que no hay?, a qué esperar
qué mas razones tienes para el sacrificio de tu vida... nada más que decir
salvo que lo nuestro fue un delito, si así se quiere, pero jamás un vil pecado...
huye por favor que aquí está mi vida toda mi vida esperándote.

                                                                                                  Farwel 2010



Un abrazo de provecto cariño.

Hortensio.

domingo, 17 de enero de 2016

El camino de la selva. 1.922

                                                                                                                                             A Lucas...
Los milites armados violaron a una humilde estulta porque según decían esas bestias con una descarada acrimonia: "la sensualidad hambrienta los hostigaba" y le causaron serios estropicios a su cuerpo y a su dignidad... eran temas drolàticos muy escasos de estudiar, comenzando por el apelativo de la indígena violada que resumía fonética en el lenguaje de Cambronne: La Merde.

La indígena.

En aquellas calendas estos policías tenían serios problemas de economía doméstica y la alcaldía para el pago de escarcelas que en veces terminaban entre denuestos e improperios contra el alcalde y en el pueblo todo era desabrimientos que tenían refugio en la parla de cafetín... la vida continuaba y transcurría sin que esos seres anodinos se diesen cuenta de su estado melancólico imbuido en la asfixiante rutina.

Así era esa tierra natalicia como le decían con harto cariño arcaico en la triste noche colonial y pasó que por aquellas épocas Misìa Lucrecia tuvo un golpe bonancible por la fortuna, le daban los parabienes como toda la grey, pero la envidia les concedió unos clarones pálidos a los ricachos del pueblo que no volvieron a la fonda de la agraciada y se mudaron al mesón de don Tachuelo, quien tenía fama de estólido pero no de bobo, y Ella en medio de esa saya de seres, se sentía preterida, menospreciada e indeseada.

Eran los ventisqueros de agosto y el embeleco de las cometas llegaron a esos lares y la historia y la tragedia de la pobre indiesita se fue olvidando y todo quedaba atrás olvidado como noticia vieja en un pasquín botado a la vera de un ejido; para Ella, nostalgia y tristezas envueltas en vergüenzas ateridas de asco y dolor. Fue una crónica criminal cerrada y olvidada... ¿donde quedaba la entenebrecida tarde
que terminó con cárdenas de sangre enceguecidas por el alcohol? Justicia mezquina y desviada, puta impunidad. Pareciera que Ella con quebrada y delgada voz de tristeza como verso becqueriano nos dijese:

"Entro la noche y, del olvido en brazos caí.
Cual piedra, en su profundo seno dormí.
Y al despertar exclamé:
              Alguno que yo quería ha muerto."               

Y tras la ordalìa de pasión infame y la impunidad abstrusa, degradante y áspera, zaherida y desvaída, La Merde, indígena de cierta belleza clásica, muy al amanecer cuando apriesa el cántico de los gallos, tomó su acémila que cargó con comida y trastos viejos y tomó camino de la selva que con toda la decisión de su llamada, hacia la tarde se internó ya en la cerrada manigua, en el tremedal amenazante de soledad y peligro de la selva en busca de una playa alejada y tranquila del río Magdalena, que a su vera se desliza embrujador y misterioso, para vegetar mustiamente sin un halago de nadie, sin una esperanza, sin un porvenir, bajo el resistero asolador de ese trópico dramático.

La manigua.
Pero los desgraciados recuerdos y pensamientos le llegaban de lejanías entorpeciendo su camino y su falgar en un desmadre bizarro que le impedía caminar con terquedad, si los hados le eran propicios y favorables llegaría al río en un día o una tarde de cualquier día en compañía de ese gigante abogado de los caminantes... san Cristóbal, Ella acezaba ya de cansancio y de inquina, apocada y cancina, desgraciado y amargo destino en estoto camino, fragoso y sombrío, cruel y desconocido que confunden los tonos cenitales del sol con la noche que aparece insulsa y llena de azares inevitables y peligrosos en un sino de pesadilla y ausencia en los dominios de lo desconocido que alonga en sus vespertinos horizontes las adustas figuras de los árboles gigantes y llegando con la noche ese raro Orfeón zoológico de la mano de las sombras dando paso a que las fieras entonen su lenguaje bronco y amenazador.

El río...

Una mañana llegó a la rivera del gran río con sus líneas arcifinias limitándolo en aquella orilla y piso una playita... el laudade fue total, jubilosa ufanía dolora; toco su barriga que latía y pensó que el camino recorrido fue hecho con terco amor pero con mucho dolor. Valió toda la pena.

                                                                                                 "El camino de la selva, 1922" (Farwel)

Un abrazo de gratitud y estima.

Hortensio.

Post escriptum: Si tomas un diccionario que sea el más arcaico.

   


domingo, 10 de enero de 2016

La suerte ha sido mi madrastra.

En este Plácido domingo, más poesía de esa lejana época de los ochenta. El café esta servido y La suerte ha sido mi madrastra... 'poemas dislocados'.

La suerte ha sido mi madrastra.

Oh sí... la suerte ha sido mi madrastra,
La mala suerte fue mi madrastra...
como si hubiese sido un pastor sin rebaño
en un mundo sin color, oscuridad silenciosa
bilis fría y amarga que brota de mi alma.

Caos miserable de locuras pasionales,
noche de luna llena que no ilumina nada
quiero decir que no me apena mi desgracia
por esa loca ilusión que se niega sin razón...

Y me refugio en mi lánguido pasado,
siempre bueno como traidor de realidades
tránsfuga, sumiso, resignado y paciente
como si fuera esperanza que no volverá.

Entonces me pongo arrogante con
mi pobre amiga La Adversidad,
que ha sido mi fiel compañera de viaje
persistente, implacable como mi soledad.
¿Que culpa has de tener...?

Si fue el tiempo que pasó por mi
de largo sin tocarme ni llevarme
sin futuro, sin metas y sin temor
pero sin ataduras a mi libertad...

Bastardo nostálgico ¿libre...? no,
no creo, solo nostálgico bastardo
y nada más, ¿que pretendes?
solo hastío que no se sembró
pues siempre existió...

Sí, se sembró sin armonía sin luz ni alegría,
¡sin amapolas carmesí no hay color!
no hay mañanas tibias con olor a mar
ni ocasos fríos y serenos que mirar...

Y, moriré, claro, renegando de mi madrastra
sin buscar hechos que me justifiquen
ni tener la emoción efímera y caduca
de tener la audacia de inventar una vida
soñando tardíamente con ese amor secreto
que llamé... Utopía.

                                                Farwel 1989




                                       El café está servido...

Ya te lo dije un día
si no he tenido momentos
mucho menos horas
palabras que jamás dije...

Sin embargo allí está tu insolencia
tu bobo orgullo haciéndome daño
con tu indiferencia falsa e inútil
ven y calma tu deseo y bebamos
con fruidez la cosecha de mi locura...

Locura hecha de solo quererte
y bien lo sabes porque siempre 
regresas como golondrina a su nido
callada y despacio como sombra 
velada en la penumbra...

Penumbra que noche a noche
busca el refugio de mis brazos
entonces ¿para qué tu orgullo
que solo derrama tristeza y dolor?
acaba ya con tus ausencias...

Ausencias sin sentido que se van
metiendo en todas mis horas vacías,
toma mi mano y devuélveme la 
alegría de tus besos y la dulce miel
que deja tu amor por todo mi ser.

¡ven el café ya está servido...!
el terciopelo de la noche ha caído
suave y pendenciero sin tocar
nuestras vidas sin dañar el presente
sin tocar nuestro amor y por favor...

Por favor no te vuelvas a soltar de mi mano
no sea que en una de tus ausencias se me 
olvide tu nombre y se pueda borrar el
sendero que conduce a nuestro hogar, si
ese que tu y yo formamos con tanto amor.

                                                      Farwel 1989


Como siempre un abrazo.

Hortensio. 

domingo, 3 de enero de 2016

Mis muertos queridos...

"Visitamos unos muertos que conocemos
mejor que a la mayoría de los vivos".

                                                                                                                                                                   (C. Nooteboom)

Nuestros muertos nos acompañan,
son nuestros sigilos y ecos
un remanente de la fuente primera siempre presente.

                        (Elisa Alcántar Cereceda "Lichazul") 


Visitar, - en estos días de verano que nos ha regalado el "fenómeno del niño" - el Cementerio Central de Bogotá, sí, el de la calle 26 o avenida de 'El Dorado'... es inefable, es emocionante, es una experiencia de verdad sobrecogedora, no por lo triste sino por la belleza que encierran todos sus panteones y sus tumbas, es decir su arquitectura, el significado histórico y cultural de los inquilinos de éste museo, los nombres ilustres y no, que están allí... vivos en la memoria histórica del país. Pues en este bello y Plácido domingo, lo hice... me fui a buscar a mis antepasados y de pasada, recorrer las avenidas y calles del gran cementerio (Monumento Nacional). 

En el frontispicio de la entrada al cementerio, se
encuentra una estatua del viejo Cronos, dios del tiempo,
con un reloj de arena que significa el tiempo de
los mortales en la tierra y la oz, la muerte.

Y me aventure a entrar por su puerta principal, tenía que doblar a la derecha y encontrar el nicho de mi bisabuelo materno, el general Alcides Arzayús y allí estaba con la lápida de mármol que reza: 'recuerdo de sus hijas Tulia y Blanca'... dos golpes en su mármol y mi pensamiento que volaba hacia él, recordando las historias que mi abuelita 'Titita' (Tulia), contaba de su padre el general.

El general Arzayús.
Comandante del Ejército Nacional
de 1918 a 1921
Más abajo por la misma hilera de nichos, encontré en pésimas condiciones el nicho humilde de mi abuelita paterna Merceditas Samper, paradójicamente uno de sus hijos José Cepero Samper, tío mío, adquirió un costoso 'mausoleo' a unos cuantos metros del de su madre, desconociendo la historia por la cual no la invitó a compartir su última vivienda... ¡Què tristeza!

Hablando de ver sus lápidas en las tumbas y monumentos, al observarlas podemos decir con Nooteboom, que: "En algún rincón secreto de nuestro corazón albergamos la idea de que esa persona nos ve y se da cuenta de que seguimos pensando en ella. Pues eso es lo que queremos; queremos que los muertos reparen en nosotros, queremos que sepan que seguiremos leyéndolos, porque ellos siguen hablándonos. Cuando nos hallamos al lado de sus tumbas, sus palabras nos envuelven. La persona ya no existe, pero las palabras y los pensamientos permanecen." (fragmento de "Tumbas")

 
Tumba de José Ignacio de Márquez,
mi antepasado y primer presidente
civil y constitucional de Colombia.

Desde luego me entró la inmensa curiosidad y casi que una necesidad de buscar la tumba de José Ignacio de Márquez, quizá el más ilustre de mis antepasados, todo un recorrido por la historia republicana de los comienzos de la Patria con un paralelismo con la vida del general Francisco de Paula Santander, del cual fue su vicepresidente y luego derrotó para llegar a ser el primer presidente civil de la república; eximio jurista y civilista, proyectó y ejecutó el código penal que duró hasta bien entrado el siglo 20.

Por último pasé por el panteón del ejército que fue morada de mi padre Alberto Cepero Samper, por cerca de diez años antes de encontrar su descanso definitivo en los cenizarios del Gimnasio Moderno.

Panteón militar con su bandera a media asta
y sus pétreos soldados como eternos custodios
de su paz.

"La muerte no nos roba los seres amados. Al contrario, nos los guarda y nos los inmortaliza en el recuerdo. La vida sí que nos los roba muchas veces y definitivamente." (Mauriac)
   
Francisco Martín Moreno: "Se impresionó al descubrir que los muertos morían dos veces, una cuando perdían la vida y la otra cuando ya nadie se acordaba de ellos ni les llevaban flores al cementerio."

Por mi lado, aunque no lleve flores a sus tumbas, les recordé con mucho cariño y agradecimiento, por ser Mis muertos queridos... espero seguir visitándolos más a menudo y pensando firmemente que no están muertos y que allí tan solo reposan los cuerpos que utilizaron una vez en sus vidas. ¡Firmarìa eso!

Un abrazo sepulcral.

Hortensio.

Una hermosa tumba, las palabras están demás...

Post escriptum: En el camino del cementerio se encontraron dos amigos. -Adiós, dijo el vivo al muerto. - Hasta pronto.- respondió el muerto.



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domingo, 27 de diciembre de 2015

Alegato de un Inca ante Dios.

Camilo Blajaquis
En esta mañana de Placido domingo, un invitado especial...

El poeta y cineasta argentino,
Cesar González, quien escribe
con el seudónimo de Camilo Blajaquis. De su libro "La venganza del cordero atado" una de sus "poesías sin candados" (esquizofrenia poética) de Camilo Blajaquis, ésta que intituló: "Alegato de un Inca ante Dios."
                        ***

¿Acaso no sabías que existía este continente? ¿Por qué la Biblia no lo nombra? ¿O acaso tu mano omnipotente sólo se encargó de crear Europa y parte de Oriente? Qué eres un gran creador... eso no lo niego, porque fue tu inspiración la que creó al hombre blanco que primero nos esclavizó, después nos robó y violó y finalmente nos aniquiló.

Siempre creímos que lo peor que habían traído los españoles en las carabelas había sido la pólvora y las enfermedades, pero nos equivocamos... ¡fuiste tu! ¿Por qué no te quedaste allá? ¡por qué no te devoraron los tiburones en el océano?
¿Dime cuales de los mandamientos estábamos transgrediendo? ¿No robar? ¿No matar? ¿No mentir? Ya se cual debe ser, no levantar imágenes de piedra de falsos ídolos, pero si esa fue la razón por la cual nos trituraron en tu nombre, déjame decirte que nosotros siempre adoramos cosas que supuestamente tú habías creado, como el Sol, la Luna, el Mar. El único de piedra eres tú. Solamente alguien de piedra puede quedarse mirando mientras se tortura y se arrasa con millones.

Además,  nuestros dioses jamás nos pidieron ofrendas monetarias ni un diezmo del sueldo, ¡Cómo puede ser que un Dios que dice  que es amor puede avalar la existencia del dinero, principal motivo de la sangre que corre en la Tierra?
Ahora entiendo por qué permitiste que nos exterminaran en tu nombre. Te molestaba tanto que existan seres de un color que tú no habías creado, en un continente que tú no habías creado, y que hayan creado una civilización tan hermosa, tan justa, tan organizada y tan superior a la del hombre blanco y rubio que tú hiciste a tu semejanza.

¿Es Jesús tu manera de pedirnos perdón, rey de reyes? En nuestra gente desde que llegó tu doctrina a nuestras tierras hay millones que murieron de hambre, humillados y ahogándose en una mina, aplastados totalmente y en todo sentido. Tu Jesús sufrió el látigo algunas horas, nosotros lo estamos sufriendo hace más de cinco siglos. Con la diferencia que a tu Jesús lo tienes sentado a la derecha de tu trono (que seguramente habrás remodelado con el oro que nos robaron), y en cambio al Inca lo mandaste al infierno, porque crucificado y todo, te escupió en la cara.     




Un desconocido poeta... Killer Gally (seudónimo o no) y una poesía de 1995; no hay más datos, si alguien sabe algo de éste personaje, por favor, me gustaría se me informara, pues su prosa me gustó. 




Un abrazo pleno de regreso.

Hortensio

jueves, 24 de diciembre de 2015

Ded Moroz, el papá Noel ruso.

En éste atípico día 24 de diciembre, en Colombia y en gran parte del mundo, ya saben, se celebra la navidad, que es fecha de regalos y cenas muy familiares, pues bueno yo les voy a regalar - de Navidad- un pequeño cuento del folklore ruso en una de sus múltiples versiones, a mi me gusta ésta que les voy a contar pues es la más breve y como dice el título de la entrada, es sobre DED MOROZ, el papá Noel ruso...

Ded Moroz, el 'Viejo Nieve'
Había una vez, un granjero (mujik)  que enviudó quedándole de su amada esposa, una bella niña de muy noble y bello corazón. Con el correr del tiempo este hombre se casó con una viuda que también tenía otra hija. La madrastra trataba muy mal a su hijastra quien superaba en gracia y hermosura a la suya, obligó al marido a abandonar a su hija en lo profundo del bosque en pleno invierno, condenándola a morir.

Y, así pasó... la niña estaba congelándose cuando en estas apareció Ded Moroz, quien le preguntó amablemente: "¿Estas bien, niña?" y aunque ella estaba a punto de morir de frío, con una esforzada sonrisa le contestó: "Estoy bien, gracias". Al ver el comportamiento noble y bien educado de la niña, el 'Abuelo Nieve', le dió un grueso y bello abrigo de piel y una caja llena de joyas.

Al día siguiente, el padre arrepentido fue a buscarla cuando en estas ella regresaba a casa, el padre la abrazó y lloró de contento pidiéndole perdón y llevándola de nuevo a su hogar. La madrastra después de oír la historia de la niña y ver el cofre lleno de joyas se llenó de avaricia y abandonó a su hija en lo profundo del bosque esperando una recompensa similar... y así pasó, llegando al final del día se le apareció Ded Moroz, y le formuló la misma pregunta, la chiquilla le contestó "pues no vez, me estoy congelando, viejo maldito" Moroz dio la vuelta y desapareció.

Sí, un poco cruel el cuentico, pero así son los rusos.

Una feliz Navidad y un fuerte y repetido abrazo.

Hortensio.  

domingo, 20 de diciembre de 2015

El amanecer de Omaira

En este mes de noviembre y ya al cumplirse 30 años de la más grande tragedia que sufrió Colombia en toda su historia con más, mucho más de 25.000 muertos y la desaparición total de la bella y próspera ciudad de Armero en el departamento del Tolima, por una avalancha provocada por el volcán nevado del Ruiz, el recuerdo está vivo.

Siempre viene a mi memoria, viva y actual, como si hubiese sido ayer, la presencia del increíble símbolo de la tragedia en que se convirtió la trágica muerte de Omaira, la niña que no pudo ser rescatada de la anegada ciudad. Conmovido, como muchos colombianos y gentes del mundo que la vieron en televisión en directo, escribí un opúsculo con el corazón en la mano, transido de amor y rabia, lo intitulé… 

El amanecer de Omaira


En el mes verde más verde del año, esa noche el volcán nevado majestuoso y cruel, vomitó sus intestinos y todo lo que tenía adentro evacuando solo sangre, barro y dolor; ¿Qué pasó…? Noche de horror y muerte, tierra humeante aún que trata en este despuntar del día de confundirse con el rocío; ojos que se cierran en gestos de horror al ver la ciudad borrada en el alba de un amanecer inundado de final que sólo será nombrada con lástima y compasión ¡Armero!

Con una muy queda vocecilla te preguntabas ¿qué pasó? Es todo lo que atina a decir antes de restregarse los párpados y mirar hacia el viento tratando de adivinar si es que está en un sueño de pesadilla y mi querida Omaira, respira gemidos con alma de mártir golpeada en su diminuto cuerpo que no puede mover.

Omaira en su agonía...
Un pozo anegado de fétidas aguas es todo lo que queda de su hogar y sus inquietantes ojos parecen quietos como si fuesen reflejos de una triste noche azul, pero en pleno amanecer… de nuevo se pregunta ¿Dónde estoy…? ¡Qué pasó! ¿Qué es todo esto…? Pero no hay respuesta; ve pasar la brisa que parece todavía un sueño de paz y escucha gemidos lejanos que no comprende y en su soledad, llena de miedo y de angustia, la niña da un grito de ansiedad, de zozobra y agonía que se escapa hacia las nubes que se insinúan bellas y aborregadas en el rosado amanecer, pero nadie escucha; la vida enmarcada en su frágil cuerpecillo torna a la semi- penumbra y a la duermevela de sus desesperados pensamientos ya que su grito solo fue un canto de esperanzas truncas, una voz de horizontes sin eco, arroyo sin manantial que desemboca en el río de la muerte…

Pero qué va a saber Omaira de muerte, si su vida era de entera “felicidad”; Armero y su familia lo eran todo para vivir con su adorable ingenuidad de niña noble. Y los minutos pasaban formando horas de terror en donde no podía mover sus piernas ¡estaba atrapada…! Y el dolor se estaba durmiendo, sus delicadas manitas se aferraban con desesperación a un frágil tronco tan pequeño como ella, pero era su salvavidas, el contacto con la vida y en espera de escuchar el nacimiento del amanecer sobre aquella tierra muerta que alguna vez fuera una bella ciudad fértil, umbría y feraz.

Vuelve a cerrar sus lindos ojos impertérritos, que no quieren mirar las paredes tibias del pestilente foso aunque siempre fueron ojos hechos para buscar sin encontrar y encontrar sin haber buscado; un par de ojazos negros en donde se perdía la pupila, bellos y brillantes, repletos de vida y reflejando amor, impávidos, hechos para hechizar pero que en aquella situación de total angustia estaban preocupados y sinceramente conmovidos… los abrió y volvieron a fabular, a pintar en el espacio, lo que imaginaba en la incertidumbre de una tragedia que no llegaba, tan siquiera, a dimensionar. Su pequeño y querido mundo se derrumbó ante su mirada desconcertada; la luz por vía de las tinieblas venidas de una noche cruel y absurda, presagiaba que se dirigía hacia una noche de calma y de paz.

Colombia y yo al recordarla lo hacemos con el llanto en la memoria, como buscando otros sueños con el rumor del pasado… ¡Omaira!
Y en su pequeña ergástula su cara se volvió mundo y el mundo se volvió cara, ¡aquí es, aquí es… por aquí! Y respira en voz baja que sale tan rápida como los latidos de su corazón reflejados en la bella mirada de sus ojos ya cansados, pero la esperanza resurgió… un ángel vestido de naranja intenso apareció en la boca del pozo y ya es media mañana de ese incierto amanecer que le pareció eterno.

El ángel solo atinó desconcertado ante la tragedia a decir -¡Cómo te llamas! Omaira, pero por favor sáqueme de aquí. Su carita fantasmal por la magia del vil barro casi no se distinguía, se iluminó solo sus ojos anegados con lágrimas de alegría pudo mirar al ángel.

Y el tiempo quedó atrapado en un bucle azabache del pelo de Ella, y esa figura humana vestida de naranja intenso, le tendió una botella de agua pura con sabor a llanto para que remojara sus labios, luego le limpio de su rostro el pegajoso barro que se adhería infamemente a su piel descubriendo en Ella una tenue y bella sonrisa que se borró con una mueca de dolor al tratar de izarla de sus dos bracitos… descubrieron la aterradora realidad, tenía sus piernas atrapadas por los escombros de su propia casa que estaba sepultada bajo sus pies y lo peor… el fétido barro acuoso estaba subiendo hacia su cara y se quedaba sin tiempo, los minutos era fugaces y vertiginosos, y en ellos había que trabajar sin descanso en esa atmósfera enrarecida de angustia y dolor… todo intento resultaba inútil en medio de la más absoluta desolación.

Dolor profundo que produce la tristeza de la impotencia, ¿cómo medirla, si el tamaño de la herida era tan grande como el nefando nevado? Dolor único e incomparable de una agonía lenta y desesperante a límites de volver locos a los que vivieron las escenas del fallido rescate; sufrimiento y congoja, amargura y cólera ante la puta impotencia, dolor insondable que es tan grande que se puede tocar y Ella se desvanecía y eso le dolía a Colombia como daga acerada entrando en nuestras propias carnes, en nuestras propias almas.

Murió de belleza...

¿Dónde se había escondido ‘La Piedad’…? ¿Cómo permitió esa trampa oscura que la arrastraba al abismo…? Yo sí que lo sé y, no quiero herir susceptibilidades espurias. Y Ella le habló al mundo y a su mamá con fatiga, pero con una fatiga diferente, de plácida renuncia y el mundo lloró con Ella al presentirse el final. Su rostro tomo una expresión tranquila conservando tan solo un matiz de altivez y dolor que inspiraba paz… el alivio no vino y Ella quedó quieta, más allá del tiempo, en la fuerza que da el último instante de abandono… una bruma de dolor nos envolvió, te habías ido, pero te quedaste inmarcesible e inmortalmente con nosotros, mi adorada Omaira, nada más que decir.

Visitaré tu tumba en cada lustro de tu aniversario, tu recuerdo despuntará una y otra vez la niebla en que nos envolviste y ante la serenidad de tu bello rostro, en el que la infame agonía no pudo dejar sus huellas… podríamos decir que te moriste de belleza.

Hortensio Farwel, 1.990
En el primer lustro de tu partida.
















  




   









domingo, 13 de diciembre de 2015

Un grano de humor para el amor...

Sí, como lo dice el título de esta entrada plácida y dominguera... algunos conceptos sobre el amor y el porqué tiene que ser matizado siempre con un granito de humor para que pueda subsistir en el tiempo y ser más llevadero (¿sería eso lo les faltó a mis ahijados?), eso sí, sin decir que el amor no es el trasunto de lo idílico y el humor una simple forma de evasión. Estar enamorado, dice Borges, es crearse una religión cuyo dios es falible; en eso ya hay algo de humor. El que ama sin fundar el hecho recíproco y al cual se referían algunos viejos anarquistas como "al gusano enamorado de una estrella", no dejará de pensar con un joven levantisco, Rimbaud, que hay que reinventar el amor. Porque el amor no es más que la reconciliación del hombre consigo mismo.


Pero no se trata del amor en abstracto ni el humor evasivo, de lo que necesitamos. Pues ese amor que "ama a la humanidad" pero que no se preocupa por el otro, el de carne y hueso, menos se preocupa por ese individuo-mujer, que según don Karl Marx, "es la clase obrera del hombre". No es entonces el amor debilidad sino fortaleza, algo así como ponerse por traje la desnudez.

Y es el amor el que funda el mito (Tristán e Isolda) y el humor lo corrige (Quijote y Dulcinea). Amar es estar seguro de sí, decía ese embrujado del amor llamado André Bretón, y nada es comparable al hecho de amar. Parafraseando, uno podría decir que quien tiene humor, sobre todo si lanza sus dardos contra él mismo, también está seguro de sí. En realidad, amar sin humor es el nombre del tedio. (¿Les llegaría el tedio a mis ahijados?) no lo sabré.


Pero como no hay una definición que satisfaga sobre el amor, ni siquiera esa bella de Rilke que dice que "el amor es la unión de dos soledades que se respetan", ni para el humor, ni siquiera esa de Gómez de la Serna que dice que "definir el humor es intentar clavarle las alas a una mariposa con un poste de telégrafo". Para cerrar esta trilogía sobre el fallido matrimonio de mis ahijados, estoy de acuerdo con lo que escribiera Whitman: "Aquel que camina una solo legua sin amor, camina amortajado a su propio funeral." Agreguemos: Aquel que camina una sola legua sin humor, camina amortajado a su propio funeral.

Un abrazo, ojalá de reconciliación duradera.

Hortensio.

P.D.: Un millón de gracias a todos mis ocasionales lectores, puesto que el día de ayer crucé la barrera de las 20.000 visitas a mi página desde el día en que forjé esta bitácora para escribir sobre los más variados y hasta disparatados temas, trasladar mis poesías desde mis dos libros (Poemas Fatigados y Poemas Dislocados) y desde luego invitar a esta página a los más afamados y a veces desconocidos poetas de todos los tiempos; en fín yo me lo he gozado y espero de corazón que Ustedes también yo por mi lado los seguiré leyendo cada vez que pueda. De nuevo un millón de gracias.