jueves, 21 de enero de 2016

El pasado no tiene tiempo.

En éste atípico día, te dedico estas letras angustiadas a Ti, aunque ya se que...

El pasado no tiene tiempo.

Quiero verte ahora, para poder inventar futuros posibles
pues es nuestra historia y quiero vivirla cualquiera que ella sea,
y no quiero oír: 'dame un poco de tiempo' apenas un poco, nada más;
pues eso mi querida Señora, es lo que no hay... tiempo.
¿Porquè huimos de la realidad...? es nuestra historia de amor
y no la de su marido y sus hijos que ya te vivieron a más...
deja la farsa que no da sino angustias, deseos frustrados y rabia,
tragar melancolías todos los días no deja sino hastío...

¿Hasta cuando en las sombras...?
Y el paso del tiempo no perdona ni al diablo que cada vez es más sabio
pero más viejo, por eso quiero que vengas sin remordimientos cristianos
pues nuestro amor es ateo y sin culpas ni reproches signados de pena,
y ya que toda posesión trae ansiedad, yo quiero que te sientas libre...
sí libre antes de mustiar tu inmaculada belleza que sería un crimen
de lesa humanidad, y tu longa indecisión me hace daño, mucho daño,
que es mi mal de existir y miedo a esa dictadura del agotamiento vital
que de pensarlo solo da dolor, mucho dolor... dolor de vivir si  ti.

Sí amor, piensa solo en las oportunidades perdidas y sabes que tienes
que tomar el riesgo de ser "feliz" y tener un momento de verdad absoluta;
y por favor no me hagas sentir como el idiota que queriendo cambiar las
circunstancias no pudo o lo peor, no quiso, mintiendose a si mismo
acerca del gran tipo que fue por no haber destruido un "hogar" de rutinaria
fantasía y mentira ¿quien se apiada de ti y de los dos...? ya sabes que no,
no puedo pedir tolerancia pues sería un pordiosero de tu comprensiòn y
me uniría al naufragio inútil de nuestro amor y eso sería imperdonable...

Ten presente que la vida no puede ser una maldita espera que pueda llegar
a extinguir nuestra hoguera, y lo que más duele, cargada de amor y ternura,
no es justo y lo sabes... la vida no va cuando se cree que es dedicarla a otros,
aunque sería válido cuando el amor es honesto y el sentimiento se desborda.
Ahora, el idiota que asimiló el amor al ridículo con la vejez, merece el asco
y la guillotina, ¿que de malo hay en amar a los sesenta, cuando te he amado
toda una vida? y cuando tu, vida mía, tuviste la triste desgracia de ser "amada"
por quien no podías amar y lo peor le seguiste el juego sin poder parar.

Aquí te espero, vida mía... el vino está servido,
El pasado no tiene tiempo, ya lo se, pero, ¿no crees que ya es tiempo de
sacarte la careta del disfraz y no fingir más de lo que no hay?, a qué esperar
qué mas razones tienes para el sacrificio de tu vida... nada más que decir
salvo que lo nuestro fue un delito, si así se quiere, pero jamás un vil pecado...
huye por favor que aquí está mi vida toda mi vida esperándote.

                                                                                                  Farwel 2010



Un abrazo de provecto cariño.

Hortensio.

domingo, 17 de enero de 2016

El camino de la selva. 1.922

                                                                                                                                             A Lucas...
Los milites armados violaron a una humilde estulta porque según decían esas bestias con una descarada acrimonia: "la sensualidad hambrienta los hostigaba" y le causaron serios estropicios a su cuerpo y a su dignidad... eran temas drolàticos muy escasos de estudiar, comenzando por el apelativo de la indígena violada que resumía fonética en el lenguaje de Cambronne: La Merde.

La indígena.

En aquellas calendas estos policías tenían serios problemas de economía doméstica y la alcaldía para el pago de escarcelas que en veces terminaban entre denuestos e improperios contra el alcalde y en el pueblo todo era desabrimientos que tenían refugio en la parla de cafetín... la vida continuaba y transcurría sin que esos seres anodinos se diesen cuenta de su estado melancólico imbuido en la asfixiante rutina.

Así era esa tierra natalicia como le decían con harto cariño arcaico en la triste noche colonial y pasó que por aquellas épocas Misìa Lucrecia tuvo un golpe bonancible por la fortuna, le daban los parabienes como toda la grey, pero la envidia les concedió unos clarones pálidos a los ricachos del pueblo que no volvieron a la fonda de la agraciada y se mudaron al mesón de don Tachuelo, quien tenía fama de estólido pero no de bobo, y Ella en medio de esa saya de seres, se sentía preterida, menospreciada e indeseada.

Eran los ventisqueros de agosto y el embeleco de las cometas llegaron a esos lares y la historia y la tragedia de la pobre indiesita se fue olvidando y todo quedaba atrás olvidado como noticia vieja en un pasquín botado a la vera de un ejido; para Ella, nostalgia y tristezas envueltas en vergüenzas ateridas de asco y dolor. Fue una crónica criminal cerrada y olvidada... ¿donde quedaba la entenebrecida tarde
que terminó con cárdenas de sangre enceguecidas por el alcohol? Justicia mezquina y desviada, puta impunidad. Pareciera que Ella con quebrada y delgada voz de tristeza como verso becqueriano nos dijese:

"Entro la noche y, del olvido en brazos caí.
Cual piedra, en su profundo seno dormí.
Y al despertar exclamé:
              Alguno que yo quería ha muerto."               

Y tras la ordalìa de pasión infame y la impunidad abstrusa, degradante y áspera, zaherida y desvaída, La Merde, indígena de cierta belleza clásica, muy al amanecer cuando apriesa el cántico de los gallos, tomó su acémila que cargó con comida y trastos viejos y tomó camino de la selva que con toda la decisión de su llamada, hacia la tarde se internó ya en la cerrada manigua, en el tremedal amenazante de soledad y peligro de la selva en busca de una playa alejada y tranquila del río Magdalena, que a su vera se desliza embrujador y misterioso, para vegetar mustiamente sin un halago de nadie, sin una esperanza, sin un porvenir, bajo el resistero asolador de ese trópico dramático.

La manigua.
Pero los desgraciados recuerdos y pensamientos le llegaban de lejanías entorpeciendo su camino y su falgar en un desmadre bizarro que le impedía caminar con terquedad, si los hados le eran propicios y favorables llegaría al río en un día o una tarde de cualquier día en compañía de ese gigante abogado de los caminantes... san Cristóbal, Ella acezaba ya de cansancio y de inquina, apocada y cancina, desgraciado y amargo destino en estoto camino, fragoso y sombrío, cruel y desconocido que confunden los tonos cenitales del sol con la noche que aparece insulsa y llena de azares inevitables y peligrosos en un sino de pesadilla y ausencia en los dominios de lo desconocido que alonga en sus vespertinos horizontes las adustas figuras de los árboles gigantes y llegando con la noche ese raro Orfeón zoológico de la mano de las sombras dando paso a que las fieras entonen su lenguaje bronco y amenazador.

El río...

Una mañana llegó a la rivera del gran río con sus líneas arcifinias limitándolo en aquella orilla y piso una playita... el laudade fue total, jubilosa ufanía dolora; toco su barriga que latía y pensó que el camino recorrido fue hecho con terco amor pero con mucho dolor. Valió toda la pena.

                                                                                                 "El camino de la selva, 1922" (Farwel)

Un abrazo de gratitud y estima.

Hortensio.

Post escriptum: Si tomas un diccionario que sea el más arcaico.

   


domingo, 10 de enero de 2016

La suerte ha sido mi madrastra.

En este Plácido domingo, más poesía de esa lejana época de los ochenta. El café esta servido y La suerte ha sido mi madrastra... 'poemas dislocados'.

La suerte ha sido mi madrastra.

Oh sí... la suerte ha sido mi madrastra,
La mala suerte fue mi madrastra...
como si hubiese sido un pastor sin rebaño
en un mundo sin color, oscuridad silenciosa
bilis fría y amarga que brota de mi alma.

Caos miserable de locuras pasionales,
noche de luna llena que no ilumina nada
quiero decir que no me apena mi desgracia
por esa loca ilusión que se niega sin razón...

Y me refugio en mi lánguido pasado,
siempre bueno como traidor de realidades
tránsfuga, sumiso, resignado y paciente
como si fuera esperanza que no volverá.

Entonces me pongo arrogante con
mi pobre amiga La Adversidad,
que ha sido mi fiel compañera de viaje
persistente, implacable como mi soledad.
¿Que culpa has de tener...?

Si fue el tiempo que pasó por mi
de largo sin tocarme ni llevarme
sin futuro, sin metas y sin temor
pero sin ataduras a mi libertad...

Bastardo nostálgico ¿libre...? no,
no creo, solo nostálgico bastardo
y nada más, ¿que pretendes?
solo hastío que no se sembró
pues siempre existió...

Sí, se sembró sin armonía sin luz ni alegría,
¡sin amapolas carmesí no hay color!
no hay mañanas tibias con olor a mar
ni ocasos fríos y serenos que mirar...

Y, moriré, claro, renegando de mi madrastra
sin buscar hechos que me justifiquen
ni tener la emoción efímera y caduca
de tener la audacia de inventar una vida
soñando tardíamente con ese amor secreto
que llamé... Utopía.

                                                Farwel 1989




                                       El café está servido...

Ya te lo dije un día
si no he tenido momentos
mucho menos horas
palabras que jamás dije...

Sin embargo allí está tu insolencia
tu bobo orgullo haciéndome daño
con tu indiferencia falsa e inútil
ven y calma tu deseo y bebamos
con fruidez la cosecha de mi locura...

Locura hecha de solo quererte
y bien lo sabes porque siempre 
regresas como golondrina a su nido
callada y despacio como sombra 
velada en la penumbra...

Penumbra que noche a noche
busca el refugio de mis brazos
entonces ¿para qué tu orgullo
que solo derrama tristeza y dolor?
acaba ya con tus ausencias...

Ausencias sin sentido que se van
metiendo en todas mis horas vacías,
toma mi mano y devuélveme la 
alegría de tus besos y la dulce miel
que deja tu amor por todo mi ser.

¡ven el café ya está servido...!
el terciopelo de la noche ha caído
suave y pendenciero sin tocar
nuestras vidas sin dañar el presente
sin tocar nuestro amor y por favor...

Por favor no te vuelvas a soltar de mi mano
no sea que en una de tus ausencias se me 
olvide tu nombre y se pueda borrar el
sendero que conduce a nuestro hogar, si
ese que tu y yo formamos con tanto amor.

                                                      Farwel 1989


Como siempre un abrazo.

Hortensio. 

domingo, 3 de enero de 2016

Mis muertos queridos...

"Visitamos unos muertos que conocemos
mejor que a la mayoría de los vivos".

                                                                                                                                                                   (C. Nooteboom)

Nuestros muertos nos acompañan,
son nuestros sigilos y ecos
un remanente de la fuente primera siempre presente.

                        (Elisa Alcántar Cereceda "Lichazul") 


Visitar, - en estos días de verano que nos ha regalado el "fenómeno del niño" - el Cementerio Central de Bogotá, sí, el de la calle 26 o avenida de 'El Dorado'... es inefable, es emocionante, es una experiencia de verdad sobrecogedora, no por lo triste sino por la belleza que encierran todos sus panteones y sus tumbas, es decir su arquitectura, el significado histórico y cultural de los inquilinos de éste museo, los nombres ilustres y no, que están allí... vivos en la memoria histórica del país. Pues en este bello y Plácido domingo, lo hice... me fui a buscar a mis antepasados y de pasada, recorrer las avenidas y calles del gran cementerio (Monumento Nacional). 

En el frontispicio de la entrada al cementerio, se
encuentra una estatua del viejo Cronos, dios del tiempo,
con un reloj de arena que significa el tiempo de
los mortales en la tierra y la oz, la muerte.

Y me aventure a entrar por su puerta principal, tenía que doblar a la derecha y encontrar el nicho de mi bisabuelo materno, el general Alcides Arzayús y allí estaba con la lápida de mármol que reza: 'recuerdo de sus hijas Tulia y Blanca'... dos golpes en su mármol y mi pensamiento que volaba hacia él, recordando las historias que mi abuelita 'Titita' (Tulia), contaba de su padre el general.

El general Arzayús.
Comandante del Ejército Nacional
de 1918 a 1921
Más abajo por la misma hilera de nichos, encontré en pésimas condiciones el nicho humilde de mi abuelita paterna Merceditas Samper, paradójicamente uno de sus hijos José Cepero Samper, tío mío, adquirió un costoso 'mausoleo' a unos cuantos metros del de su madre, desconociendo la historia por la cual no la invitó a compartir su última vivienda... ¡Què tristeza!

Hablando de ver sus lápidas en las tumbas y monumentos, al observarlas podemos decir con Nooteboom, que: "En algún rincón secreto de nuestro corazón albergamos la idea de que esa persona nos ve y se da cuenta de que seguimos pensando en ella. Pues eso es lo que queremos; queremos que los muertos reparen en nosotros, queremos que sepan que seguiremos leyéndolos, porque ellos siguen hablándonos. Cuando nos hallamos al lado de sus tumbas, sus palabras nos envuelven. La persona ya no existe, pero las palabras y los pensamientos permanecen." (fragmento de "Tumbas")

 
Tumba de José Ignacio de Márquez,
mi antepasado y primer presidente
civil y constitucional de Colombia.

Desde luego me entró la inmensa curiosidad y casi que una necesidad de buscar la tumba de José Ignacio de Márquez, quizá el más ilustre de mis antepasados, todo un recorrido por la historia republicana de los comienzos de la Patria con un paralelismo con la vida del general Francisco de Paula Santander, del cual fue su vicepresidente y luego derrotó para llegar a ser el primer presidente civil de la república; eximio jurista y civilista, proyectó y ejecutó el código penal que duró hasta bien entrado el siglo 20.

Por último pasé por el panteón del ejército que fue morada de mi padre Alberto Cepero Samper, por cerca de diez años antes de encontrar su descanso definitivo en los cenizarios del Gimnasio Moderno.

Panteón militar con su bandera a media asta
y sus pétreos soldados como eternos custodios
de su paz.

"La muerte no nos roba los seres amados. Al contrario, nos los guarda y nos los inmortaliza en el recuerdo. La vida sí que nos los roba muchas veces y definitivamente." (Mauriac)
   
Francisco Martín Moreno: "Se impresionó al descubrir que los muertos morían dos veces, una cuando perdían la vida y la otra cuando ya nadie se acordaba de ellos ni les llevaban flores al cementerio."

Por mi lado, aunque no lleve flores a sus tumbas, les recordé con mucho cariño y agradecimiento, por ser Mis muertos queridos... espero seguir visitándolos más a menudo y pensando firmemente que no están muertos y que allí tan solo reposan los cuerpos que utilizaron una vez en sus vidas. ¡Firmarìa eso!

Un abrazo sepulcral.

Hortensio.

Una hermosa tumba, las palabras están demás...

Post escriptum: En el camino del cementerio se encontraron dos amigos. -Adiós, dijo el vivo al muerto. - Hasta pronto.- respondió el muerto.



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domingo, 27 de diciembre de 2015

Alegato de un Inca ante Dios.

Camilo Blajaquis
En esta mañana de Placido domingo, un invitado especial...

El poeta y cineasta argentino,
Cesar González, quien escribe
con el seudónimo de Camilo Blajaquis. De su libro "La venganza del cordero atado" una de sus "poesías sin candados" (esquizofrenia poética) de Camilo Blajaquis, ésta que intituló: "Alegato de un Inca ante Dios."
                        ***

¿Acaso no sabías que existía este continente? ¿Por qué la Biblia no lo nombra? ¿O acaso tu mano omnipotente sólo se encargó de crear Europa y parte de Oriente? Qué eres un gran creador... eso no lo niego, porque fue tu inspiración la que creó al hombre blanco que primero nos esclavizó, después nos robó y violó y finalmente nos aniquiló.

Siempre creímos que lo peor que habían traído los españoles en las carabelas había sido la pólvora y las enfermedades, pero nos equivocamos... ¡fuiste tu! ¿Por qué no te quedaste allá? ¡por qué no te devoraron los tiburones en el océano?
¿Dime cuales de los mandamientos estábamos transgrediendo? ¿No robar? ¿No matar? ¿No mentir? Ya se cual debe ser, no levantar imágenes de piedra de falsos ídolos, pero si esa fue la razón por la cual nos trituraron en tu nombre, déjame decirte que nosotros siempre adoramos cosas que supuestamente tú habías creado, como el Sol, la Luna, el Mar. El único de piedra eres tú. Solamente alguien de piedra puede quedarse mirando mientras se tortura y se arrasa con millones.

Además,  nuestros dioses jamás nos pidieron ofrendas monetarias ni un diezmo del sueldo, ¡Cómo puede ser que un Dios que dice  que es amor puede avalar la existencia del dinero, principal motivo de la sangre que corre en la Tierra?
Ahora entiendo por qué permitiste que nos exterminaran en tu nombre. Te molestaba tanto que existan seres de un color que tú no habías creado, en un continente que tú no habías creado, y que hayan creado una civilización tan hermosa, tan justa, tan organizada y tan superior a la del hombre blanco y rubio que tú hiciste a tu semejanza.

¿Es Jesús tu manera de pedirnos perdón, rey de reyes? En nuestra gente desde que llegó tu doctrina a nuestras tierras hay millones que murieron de hambre, humillados y ahogándose en una mina, aplastados totalmente y en todo sentido. Tu Jesús sufrió el látigo algunas horas, nosotros lo estamos sufriendo hace más de cinco siglos. Con la diferencia que a tu Jesús lo tienes sentado a la derecha de tu trono (que seguramente habrás remodelado con el oro que nos robaron), y en cambio al Inca lo mandaste al infierno, porque crucificado y todo, te escupió en la cara.     




Un desconocido poeta... Killer Gally (seudónimo o no) y una poesía de 1995; no hay más datos, si alguien sabe algo de éste personaje, por favor, me gustaría se me informara, pues su prosa me gustó. 




Un abrazo pleno de regreso.

Hortensio

jueves, 24 de diciembre de 2015

Ded Moroz, el papá Noel ruso.

En éste atípico día 24 de diciembre, en Colombia y en gran parte del mundo, ya saben, se celebra la navidad, que es fecha de regalos y cenas muy familiares, pues bueno yo les voy a regalar - de Navidad- un pequeño cuento del folklore ruso en una de sus múltiples versiones, a mi me gusta ésta que les voy a contar pues es la más breve y como dice el título de la entrada, es sobre DED MOROZ, el papá Noel ruso...

Ded Moroz, el 'Viejo Nieve'
Había una vez, un granjero (mujik)  que enviudó quedándole de su amada esposa, una bella niña de muy noble y bello corazón. Con el correr del tiempo este hombre se casó con una viuda que también tenía otra hija. La madrastra trataba muy mal a su hijastra quien superaba en gracia y hermosura a la suya, obligó al marido a abandonar a su hija en lo profundo del bosque en pleno invierno, condenándola a morir.

Y, así pasó... la niña estaba congelándose cuando en estas apareció Ded Moroz, quien le preguntó amablemente: "¿Estas bien, niña?" y aunque ella estaba a punto de morir de frío, con una esforzada sonrisa le contestó: "Estoy bien, gracias". Al ver el comportamiento noble y bien educado de la niña, el 'Abuelo Nieve', le dió un grueso y bello abrigo de piel y una caja llena de joyas.

Al día siguiente, el padre arrepentido fue a buscarla cuando en estas ella regresaba a casa, el padre la abrazó y lloró de contento pidiéndole perdón y llevándola de nuevo a su hogar. La madrastra después de oír la historia de la niña y ver el cofre lleno de joyas se llenó de avaricia y abandonó a su hija en lo profundo del bosque esperando una recompensa similar... y así pasó, llegando al final del día se le apareció Ded Moroz, y le formuló la misma pregunta, la chiquilla le contestó "pues no vez, me estoy congelando, viejo maldito" Moroz dio la vuelta y desapareció.

Sí, un poco cruel el cuentico, pero así son los rusos.

Una feliz Navidad y un fuerte y repetido abrazo.

Hortensio.  

domingo, 20 de diciembre de 2015

El amanecer de Omaira

En este mes de noviembre y ya al cumplirse 30 años de la más grande tragedia que sufrió Colombia en toda su historia con más, mucho más de 25.000 muertos y la desaparición total de la bella y próspera ciudad de Armero en el departamento del Tolima, por una avalancha provocada por el volcán nevado del Ruiz, el recuerdo está vivo.

Siempre viene a mi memoria, viva y actual, como si hubiese sido ayer, la presencia del increíble símbolo de la tragedia en que se convirtió la trágica muerte de Omaira, la niña que no pudo ser rescatada de la anegada ciudad. Conmovido, como muchos colombianos y gentes del mundo que la vieron en televisión en directo, escribí un opúsculo con el corazón en la mano, transido de amor y rabia, lo intitulé… 

El amanecer de Omaira


En el mes verde más verde del año, esa noche el volcán nevado majestuoso y cruel, vomitó sus intestinos y todo lo que tenía adentro evacuando solo sangre, barro y dolor; ¿Qué pasó…? Noche de horror y muerte, tierra humeante aún que trata en este despuntar del día de confundirse con el rocío; ojos que se cierran en gestos de horror al ver la ciudad borrada en el alba de un amanecer inundado de final que sólo será nombrada con lástima y compasión ¡Armero!

Con una muy queda vocecilla te preguntabas ¿qué pasó? Es todo lo que atina a decir antes de restregarse los párpados y mirar hacia el viento tratando de adivinar si es que está en un sueño de pesadilla y mi querida Omaira, respira gemidos con alma de mártir golpeada en su diminuto cuerpo que no puede mover.

Omaira en su agonía...
Un pozo anegado de fétidas aguas es todo lo que queda de su hogar y sus inquietantes ojos parecen quietos como si fuesen reflejos de una triste noche azul, pero en pleno amanecer… de nuevo se pregunta ¿Dónde estoy…? ¡Qué pasó! ¿Qué es todo esto…? Pero no hay respuesta; ve pasar la brisa que parece todavía un sueño de paz y escucha gemidos lejanos que no comprende y en su soledad, llena de miedo y de angustia, la niña da un grito de ansiedad, de zozobra y agonía que se escapa hacia las nubes que se insinúan bellas y aborregadas en el rosado amanecer, pero nadie escucha; la vida enmarcada en su frágil cuerpecillo torna a la semi- penumbra y a la duermevela de sus desesperados pensamientos ya que su grito solo fue un canto de esperanzas truncas, una voz de horizontes sin eco, arroyo sin manantial que desemboca en el río de la muerte…

Pero qué va a saber Omaira de muerte, si su vida era de entera “felicidad”; Armero y su familia lo eran todo para vivir con su adorable ingenuidad de niña noble. Y los minutos pasaban formando horas de terror en donde no podía mover sus piernas ¡estaba atrapada…! Y el dolor se estaba durmiendo, sus delicadas manitas se aferraban con desesperación a un frágil tronco tan pequeño como ella, pero era su salvavidas, el contacto con la vida y en espera de escuchar el nacimiento del amanecer sobre aquella tierra muerta que alguna vez fuera una bella ciudad fértil, umbría y feraz.

Vuelve a cerrar sus lindos ojos impertérritos, que no quieren mirar las paredes tibias del pestilente foso aunque siempre fueron ojos hechos para buscar sin encontrar y encontrar sin haber buscado; un par de ojazos negros en donde se perdía la pupila, bellos y brillantes, repletos de vida y reflejando amor, impávidos, hechos para hechizar pero que en aquella situación de total angustia estaban preocupados y sinceramente conmovidos… los abrió y volvieron a fabular, a pintar en el espacio, lo que imaginaba en la incertidumbre de una tragedia que no llegaba, tan siquiera, a dimensionar. Su pequeño y querido mundo se derrumbó ante su mirada desconcertada; la luz por vía de las tinieblas venidas de una noche cruel y absurda, presagiaba que se dirigía hacia una noche de calma y de paz.

Colombia y yo al recordarla lo hacemos con el llanto en la memoria, como buscando otros sueños con el rumor del pasado… ¡Omaira!
Y en su pequeña ergástula su cara se volvió mundo y el mundo se volvió cara, ¡aquí es, aquí es… por aquí! Y respira en voz baja que sale tan rápida como los latidos de su corazón reflejados en la bella mirada de sus ojos ya cansados, pero la esperanza resurgió… un ángel vestido de naranja intenso apareció en la boca del pozo y ya es media mañana de ese incierto amanecer que le pareció eterno.

El ángel solo atinó desconcertado ante la tragedia a decir -¡Cómo te llamas! Omaira, pero por favor sáqueme de aquí. Su carita fantasmal por la magia del vil barro casi no se distinguía, se iluminó solo sus ojos anegados con lágrimas de alegría pudo mirar al ángel.

Y el tiempo quedó atrapado en un bucle azabache del pelo de Ella, y esa figura humana vestida de naranja intenso, le tendió una botella de agua pura con sabor a llanto para que remojara sus labios, luego le limpio de su rostro el pegajoso barro que se adhería infamemente a su piel descubriendo en Ella una tenue y bella sonrisa que se borró con una mueca de dolor al tratar de izarla de sus dos bracitos… descubrieron la aterradora realidad, tenía sus piernas atrapadas por los escombros de su propia casa que estaba sepultada bajo sus pies y lo peor… el fétido barro acuoso estaba subiendo hacia su cara y se quedaba sin tiempo, los minutos era fugaces y vertiginosos, y en ellos había que trabajar sin descanso en esa atmósfera enrarecida de angustia y dolor… todo intento resultaba inútil en medio de la más absoluta desolación.

Dolor profundo que produce la tristeza de la impotencia, ¿cómo medirla, si el tamaño de la herida era tan grande como el nefando nevado? Dolor único e incomparable de una agonía lenta y desesperante a límites de volver locos a los que vivieron las escenas del fallido rescate; sufrimiento y congoja, amargura y cólera ante la puta impotencia, dolor insondable que es tan grande que se puede tocar y Ella se desvanecía y eso le dolía a Colombia como daga acerada entrando en nuestras propias carnes, en nuestras propias almas.

Murió de belleza...

¿Dónde se había escondido ‘La Piedad’…? ¿Cómo permitió esa trampa oscura que la arrastraba al abismo…? Yo sí que lo sé y, no quiero herir susceptibilidades espurias. Y Ella le habló al mundo y a su mamá con fatiga, pero con una fatiga diferente, de plácida renuncia y el mundo lloró con Ella al presentirse el final. Su rostro tomo una expresión tranquila conservando tan solo un matiz de altivez y dolor que inspiraba paz… el alivio no vino y Ella quedó quieta, más allá del tiempo, en la fuerza que da el último instante de abandono… una bruma de dolor nos envolvió, te habías ido, pero te quedaste inmarcesible e inmortalmente con nosotros, mi adorada Omaira, nada más que decir.

Visitaré tu tumba en cada lustro de tu aniversario, tu recuerdo despuntará una y otra vez la niebla en que nos envolviste y ante la serenidad de tu bello rostro, en el que la infame agonía no pudo dejar sus huellas… podríamos decir que te moriste de belleza.

Hortensio Farwel, 1.990
En el primer lustro de tu partida.
















  




   









domingo, 13 de diciembre de 2015

Un grano de humor para el amor...

Sí, como lo dice el título de esta entrada plácida y dominguera... algunos conceptos sobre el amor y el porqué tiene que ser matizado siempre con un granito de humor para que pueda subsistir en el tiempo y ser más llevadero (¿sería eso lo les faltó a mis ahijados?), eso sí, sin decir que el amor no es el trasunto de lo idílico y el humor una simple forma de evasión. Estar enamorado, dice Borges, es crearse una religión cuyo dios es falible; en eso ya hay algo de humor. El que ama sin fundar el hecho recíproco y al cual se referían algunos viejos anarquistas como "al gusano enamorado de una estrella", no dejará de pensar con un joven levantisco, Rimbaud, que hay que reinventar el amor. Porque el amor no es más que la reconciliación del hombre consigo mismo.


Pero no se trata del amor en abstracto ni el humor evasivo, de lo que necesitamos. Pues ese amor que "ama a la humanidad" pero que no se preocupa por el otro, el de carne y hueso, menos se preocupa por ese individuo-mujer, que según don Karl Marx, "es la clase obrera del hombre". No es entonces el amor debilidad sino fortaleza, algo así como ponerse por traje la desnudez.

Y es el amor el que funda el mito (Tristán e Isolda) y el humor lo corrige (Quijote y Dulcinea). Amar es estar seguro de sí, decía ese embrujado del amor llamado André Bretón, y nada es comparable al hecho de amar. Parafraseando, uno podría decir que quien tiene humor, sobre todo si lanza sus dardos contra él mismo, también está seguro de sí. En realidad, amar sin humor es el nombre del tedio. (¿Les llegaría el tedio a mis ahijados?) no lo sabré.


Pero como no hay una definición que satisfaga sobre el amor, ni siquiera esa bella de Rilke que dice que "el amor es la unión de dos soledades que se respetan", ni para el humor, ni siquiera esa de Gómez de la Serna que dice que "definir el humor es intentar clavarle las alas a una mariposa con un poste de telégrafo". Para cerrar esta trilogía sobre el fallido matrimonio de mis ahijados, estoy de acuerdo con lo que escribiera Whitman: "Aquel que camina una solo legua sin amor, camina amortajado a su propio funeral." Agreguemos: Aquel que camina una sola legua sin humor, camina amortajado a su propio funeral.

Un abrazo, ojalá de reconciliación duradera.

Hortensio.

P.D.: Un millón de gracias a todos mis ocasionales lectores, puesto que el día de ayer crucé la barrera de las 20.000 visitas a mi página desde el día en que forjé esta bitácora para escribir sobre los más variados y hasta disparatados temas, trasladar mis poesías desde mis dos libros (Poemas Fatigados y Poemas Dislocados) y desde luego invitar a esta página a los más afamados y a veces desconocidos poetas de todos los tiempos; en fín yo me lo he gozado y espero de corazón que Ustedes también yo por mi lado los seguiré leyendo cada vez que pueda. De nuevo un millón de gracias.  











martes, 8 de diciembre de 2015

Dos poesías 'Dislocadas'...

Alma gitana.
Alma furtiva en cuerpo de mujer gitana...
Tu alma gitana en cuerpo de mujer
calma sosegada con cara de huracán
ángel de ternura que esconde infiernos 
muerte lenta de quien se acerca a tí.

Sonrisa engastada en la humedad de tu piel
silueta sostenida en la luz de tu sombra
letras que devoran la paz de las musas en
melodías alegres que acaban con tus ruidos.

Con ilusión esclava que terminan en cenizas
tu alma furtiva en cuerpo de mujer gitana
será refugio inagotable de mi triste amor
y de mis desquiciados delirios por ti... 

Y te beso con devoción para que el mundo 
se detenga y no puedas huir de mis querencias
pues mi frágil ocaso se apagaría para siempre
en los negros brazos de esa parca siempre odiada.

Apiadate de mi, dame tu primavera de frenesí
para no caer en la melancolía fatal por tu partida
que sería devastación, miseria, sufrimiento, abismo.
Solo le susurro al viento un te quiero... un te amo.

                                                                                                          Farwel 1989


Solo una fantasía...


Una fantasía hecha mujer...











En mi memoria tu amada imagen
quedó impregnada como aquellas
madrugadas en las que te ame con
loco frenesí y de forma apasionada y
                                                   febril...

Fue no solo fantasía, fue pasión cierta
al ver mis deseos descubriendo tu piel
en una huella que dejó tu esencia, tu olor.
Sueño furtivo que no quería despertar
                                                   cansado...

Pero solo fue eso... sueños rotos
sueños brujos en ensueños de neblinas,
noches de luz que guardaban el olor
de tu pelo y el sabor de tu piel en
                                                mi piel...

Al despertar había olvidado tu nombre,
feromona pérdida que eligió tu cuerpo
para arraigar su olor para perder mi sueño,
fantasía que fué pasión que fué dolor y fue
                                                     mi muerte...

                                                     Farwel 1989


Un fuerte y 'dislocado' abrazo.

Hortensio.

domingo, 6 de diciembre de 2015

Cuando trataron de asesinar a Venus.

La Venus del Espejo.
El 10 de marzo de 1914, se produjo en la National Gallery de Londres, el más infame y despiadado atentado contra una obra de arte desde que el maldito Eróstrato, quemara el templo de Afrodita en Efeso, un día 21 de julio del año 356 a.C. una de las siete maravillas del mundo antiguo, para que lo recordara la posteridad (y lo logró); el turno fue para una de las obras consagradas del arte universal, la inefable y bella "Venus del Espejo" de Diego Velázquez, quien la pintó entre 1647 y 1651... su perpetradora una desquiciada sufragista canadiense de 25 años de nombre Mary Richardson, alias 'Slasher Mary' ... María la acuchilladora

En una forma fría y descarada, sin mostrar el más mínimo remordimiento, al responder el interrogatorio ante la policía  declaró refiriéndose al acto: 

"El primer golpe con mi hacha rompió el cristal protector.Pero, por supuesto hizo algo más que eso, hizo que el detective del museo se levantara de su silla con el periódico aún en la mano y rodeara su lujoso asiento de terciopelo rojo mirando a la cúpula de cristal que acababa de ser reparada. El ruido del cristal también llamó la atención del guarda que en frenéticos intentos por alcanzarme resbaló en el pulido suelo y cayó de cara, por lo que tuve un tiempo extra para asestarle cuatro cuchilladas más antes de ser atacada..." 

Después del atentado... sin palabras.
Pero el resultado fué más tenebroso y  catastrófico, fueron siete cuchilladas que rasgaron el lienzo del maestro español tal y como puede apreciarse en la foto realizada unos días después:

Para  fortuna de la humanidad, los daños causados a la obra de Velázquez, aún resultando desastrosos y espectaculares, no eran irreparables... salvo un pequeño fragmento de lienzo que nunca llegó a recuperarse, se trataron de cortes limpios que fueron milimétricamente restaurados por expertos de la misma galería, quienes con dedicación y amor recuperaron su original esplendor.
La acuchilladora siendo llevada a los tribunales.
Y surgió la pregunta pertinente de ¿porqué la desquiciada atacó esa obra en particular del  museo?, fuera de un acendardo puritarismo y la simbología de la utilización del cuerpo femenino como objeto, también que la National Gallery, había pagado 45.000 libras a comienzos de 1906. Desde luego que logró llamar la atención del público en general hacia su lucha en favor del voto feminista... fue de nuevo encarcelada, (seis meses de prisión) ya había estado en prisión otras nueve veces por el asalto al ministerio del Interior y cuando lanzó una bomba en una estación de ferrocarril y otras acciones terroristas en nombre de la WSPU. la feminista, la 'loca eventual', diría tiempo después,que lo hizo por la detención de su amiga un día antes del atentado contra La Venus:

 "Yo he intentado destruir el cuadro de la mujer más bonita de la historia mitológica como una protesta contra el Gobierno por destruir a la Sra. Pankhurst, quien es el personaje más bonito de la historia moderna, La justicia es un elemento de belleza tanto como el color y trazo sobre una tela. La Sra. Pankhurst busca procurar justicia para la feminidad y por eso está siendo  asesinada lentamente por un gobierno de políticos Iscariotes".

Ya retirada en 1952 y al recordarle el episodio de la Venus, comentaba que: "No le gustaba la manera como los hombres que visitaban el museo permanecían todo el día como idiotizados frente al cuadro".


Una reconstrucción de los hechos,
en dibujo de la época.
'La acuchilladora', militó políticamente durante muchos años más en varias facciones de la vida pública hasta 1935 en que se retiró a escribir sus memorias, muriendo en el año 1961 en su apartamento de Hasting. Cuando estén frente al cuadro - si es que van a Londres- y lo admiren, no traten de buscar las barbaras cuchilladas de la loca, pues no las verán, solo traten de sentir la fuerza de la obra y su belleza que fue salvada para regocijo de la humanidad.

Solo un abrazo muy apretado