domingo, 2 de agosto de 2015

Un poema dislocado y otro fatigado...

De nuevo en este primer 'Plácido domingo' de agosto, con algo de la poesía fatigada de Farwel, de ese lejano siglo 20 en el que transcurrió su más fuerte inspiración poética...

Ausencias

No imaginas el vacío que me dejó tu ausencia,
fue insondablemente negro, cerrado y patético.
Ausencias lacerantes de dolor...
Ventana abierta al abismo de la melancolía,
nostalgia inválida estremecida de tristeza.

Invadido espacio de lacerante dolor,
recuerdos huérfanos dejados en la puerta
cerrada con la deforme llave del olvido falaz,
sueños abiertos que solo conducen al asco.

Ironía de la vida que produce escalofríos,
sabiendo que el tiempo aliado reflejará el alivio de
las nostalgias hechas de espejismos de tiempos idos.

De tiempos lejanos... de otros tiempos que ya
no existen porque el dolor envilecido se fue
y el malogrado destino que me quedaba... huyó.

                                                            Farwel 1989.



La caricia.
                                                                  (En una variación)
La simple caricia de tu rostro...

Intranquila la caricia que se posa sobre sus senos
en maniobra sosegada que implica suavidad.
Al más ligero contacto con la piel excitada
se abandona ya ella en la penumbra pegajosa.

Parpadean sus ojos tendidos sobre el ya desnudo cuerpo
del hombre amado siguiendo la pista de un destino incierto,
y el cielo se abre en todos los sentidos de su arbitrario son
pulsando el bajo vientre sepultado de cerulea lujuria.

Y en la hondura de su cansada pero serenada carne
sólo la fatiga de la jornada dejó flácidos sus músculos
pero tienes que saber que esas ganas que se perdieron
fueron solo tuyas...

                                                                    Farwel 1989



La rutina.

E
n medio de esta rutina programada
de inevitables 'quehaceres' sin sentido,
actos mecánicos de hastío y resignación
la vida acontece irremediable y patética.

Llena de acumuladas ansias y obsoletas
tradiciones continuadas e irracionales,
aparece el cronometrado desespero por
ese diario ejercicio de la subsistencia...

Y en medio de mi siempre cuestionado
y decepcionante caos vital de mi sendero,
inesperadamente apareciste tú a destiempo,
inoportuna y simple, sencilla en tus misterios.

Sentenciando mi paz a una locura inacabada,
sorprendido gratamente por esa jodida compulsión
de hacer de mí un juguete de tus bellas locuras...
causas y efectos que no podía comprender pero
que adoraba sin poder asumirlas desde mi mutismo.

¿Porqué dejé ese espacio por donde llegaste ese abril?
 reproche inútil y desfallecido... ¡sucedió y fui feliz!
 inocentes fantasías inacabadas de provecta ilusión                                                                          
en juegos de seducción de entrega real y absoluta
donde los abismos infranqueables del tiempo y la edad
 mostraron la síntesis de incapacidad para decir un No.

Se que pudo haber dolido y desde luego a mi mucho más
y de hecho pasó pues solo al dejarlo fluir cobardemente,
la angustia, la tristeza y el dolor se apoderaron de mi ser,
conciencia de vivir lo irreal que era más real que lo real,
más cierto que todo lo vivido pero acontecía y no podía
detenerlo, no quería detenerlo pero no era justo para Ella.

Tenía que volver  a mi vieja rutina de dolores enclaustrados
No, no más amores desproporcionados y rendidos al dolor,
yo viejo y ajado roble, tu brezo de eterna y viva primavera,
en mi la senescencia anunciada en mi piel y en tu piel rosa
veíase esa fuerza creadora y prístina de una Natura serena,
yo cansado y tu vigor certeza de futuro en libertad...

Deja que suelte tu mano amorosa y te salve del naufragio
de mi vieja y ajada chalupa enajenada de miserias y rutinas,
se que te amo y por ello mismo el sacrificado debo ser yo
que he de volver a mi insalubre pétrea y húmeda 'ergástula'
en donde llegué a conocer sin pasión, esa sensación absurda
de hacer las cosas sin pensar puesto que siempre están ahí.

Sí, regreso a mi vida programada, sin sabor justificado de un
cambio desconocido, aguas turbulentas que no quiero compartir,
monotonía fiel en mi frío sendero, destino buscado con los años
mismo lugar de aromas paralizantes, camino siempre de vuelta
a la indiferencia fiel que no evitará mi cita clandestina con la muerte.
Tu nombre es libertad aunque seas y una bella y amable loca.

                                                                                         Hortensio 1986


                                                                           







Un desde luego abrazo rutinario pero sincero...

Hortensio.

domingo, 26 de julio de 2015

Aquí. Hoy.

Jorge Luis Borges (1899-1986), nos acompaña en este 'Placido Domingo' con el que se ha considerado uno de sus últimos poemas "versos peregrinos" (seis) al que se le niega su autoría,  escrito que el intitulo: Aquí. Hoy. Se cuenta que el propio Borges, le entregó a Franca Beer, una amiga italiana que vivió en Mendoza, casada con el pintor Guillermo Roux, y quien en una reunión le hizo unos dibujos al viejo y ya ciego maestro y ella como cosa muy suya, le pidió un poema inédito que Borges le entregó junto con otros cinco, ella hizo unas copias y los devolvió.



Paralelamente a este hecho en Colombia y más exactamente en la ciudad de Medellín, el escritor Colombiano Hector Abad Facilince, encontraba en 1987 en un bolsillo de la chaqueta de su padre a quien acababan de asesinar, dos papeles, uno que contenía una lista de nombres amenazados de muerte y el otro lo que parecía un poema escrito a mano y con las iniciales JLB. Investigó su autoría y concluyó que era de Borges, le pareció tan bello que lo publicó en un diario nacional y una de una de sus estrofas le sirvió de epitafio a la tumba de su padre: "El olvido que seremos" y se propuso escribir un libro sobre la vida su padre y que al cabo de 20 años, cuando lo editó, no tuvo otro titulo que "El olvido que seremos". 

Ahí comenzó la polémica sobre la autoría de Borges y su poema, pero eso es otro  tema que se podrá abordar en posterior entrada, solo quiero que Ustedes lo lean y lo saboreen y lo encuentren de su agrado porque es realidad es hermoso y a la altura de un Borges inspirado... y dice:

Aquí. Hoy.

Ya somos el olvido que seremos.
El polvo elemental que nos ignora
y que fue el rojo Adán y que es ahora
todos los y hombres y que no veremos.

Ya somos en la tumba las dos fechas
del principio y del término, la caja,
la obscena corrupción y la mortaja,
los ritos de la muerte y las endechas.

No soy el insensato que se aferra
al mágico sonido de su nombre;
pienso con esperanza en aquel hombre
que no sabrá que fui sobre la tierra.

Bajo el indiferente azul del cielo
esta meditación es un consuelo.

                                                      JLB.

El Maestro... 

Apócrifo o no es un lindo soneto sobre la muerte, que sin duda ya presentía... ahora ¿porqué encontrarle sentido a un verso? siempre escapa a nuestro razonamiento y repito es un lindo poema
con la calidad y la arquitectura 'borgiana'. Pero para poner un punto de controversia algo que decía el propio escritor: 'Si todo fuese bello desaparecería la belleza misma'...

Un abrazo borgiano.

Hortensio.

domingo, 19 de julio de 2015

Mis vecinos, los del barrio...

En este placido domingo cedo mi Blog a mi nieta Isabella, con el cuento corto que envió al 9° Concurso Nacional de Cuento del Ministerio de Educación.


Este cuento no es de ficción pero a mi me lo pareció cuando un domingo por la mañana acompañé a mi mamá a una ineludible cita con el destino del barrio y supe del porqué teníamos que acudir a esa reunión. Resulta y pasa -contado por mi madre- que una noche muchos de los residentes del barrio, recibieron un 'panfleto' invitación dejado por debajo de la puerta, era aterrador y trágico, pero en este caso iba firmado con los garabatos de dos  "vecinos" y en el que describían un panorama  dramático y hasta trágico para el pobre barrio.

Mi mamá y yo somos -Ella lo dice- simples mortales de clase media y sin títulos ni pergaminos que nos hagan superiores a los demás, al leerlo, me cuenta que sintió escalofrío ya que en esos 11 años (esa es mi edad) no se había enterado del gravísimo problema que se cernía sobre nosotros y mis "vecinos"... la cosa pintaba como grave.

El domingo último de mayo salimos muy puntuales a eso de las 10 de una mañana soleada a cumplir con la cita de invitación de los dos vecinos y subimos hacia el potrero... perdón 'el parque' y digo subimos porque nosotros vivimos hacia el lado de la carrilera del tren paralela a la avenida 9a. y la cita era dos cuadras abajo de la carrera 7a. Una vez llegamos encontré a gran diversidad de personas, señoras y señores 'de todos los colores y sabores' que en esos 11 años jamás ni siquiera los había ojeado, pero ahí estaban mis "vecinos".

El espectáculo fue lamentable en un principio (ah, el mundo de los adultos) ante la vocifería y la desorganización, mi madre opto por sentarse en el pasto un poco retirada del grupo y arrastrarme a su lado y me decía pasito: -"vamos a ver quien dispara el primer puñetazo para que se prenda la batalla campal" gritos aquí, manotazos allá, ataques personales, maldecían, blasfemaban, vociferaban y renegaban..." yo hice aquello y 'Ud. ¿que ha hecho? ¡ineptos!" y hasta una señora que ayudaba como secretaria le inventaron un amante, al presidente de la junta no lo bajaban de ratero, al fiscal le llamaban 'retardado mental' y así a todos los que se atrevían a intervenir con algún argumento, salían pringados con algún apodo, me imagino que gratuito.

Y mi madre le decía en voz muy baja a una conocida:- "Todo esto es una farsa, no creo que esa pobre secretaria tenga amante, y el presidente no tiene qué robarse y el fiscal es un buen señor y así todos los que en corrillos de comadres denigraban de los "vecinos". 

En fin, el espectáculo quedo en continuación cuando llegó la policía del CAI de la carrera 7a. y "pacíficamente" y entre gritos e injurias se disolvieron mis "vecinos", para la cita ineludible del próximo domingo, ésta vez  la que los invita soy yo, no se la pierdan díganles a sus papás que los lleven a ver ese mundo extraño en el que viven los adultos, es divertidísimo, mucho mejor que salir a la ciclo-vía o quedarse en la cama viendo televisión; vengan que no se arrepentiran.

De verdad, no se arrepentirán, hay unas escenas que los harán destornillarse de la risa y otras tan dramáticas que los harán soltar una 'furtiva lágrima' y si nos va bien uno que otro susto, es genial ver ese circo de los "vecinos", por ejemplo los de las manzanas de arriba lideradas por un 'capitán' en retiro que a una seña mandaba a un coro de 'cotorras' para que apabullaran al que estaba hablando en su contra que por lo general son la 'chusma' de los de abajo del parque y que a la vez reaccionan formando tal escándalo que aveces uno teme por su seguridad, menos mal siempre hay policía y la cosa no pasa a mayores y la diversión que nos proporcionan los "vecinos", continua... 

Pero los niños de mi edad no somos tan niños y tontos como aveces piensan que somos, yo he hablado con algunos "vecinitos" y hemos entendido que la verdad no es como la pinta el "vecino" al que llaman Harol, en su panfleto o carta abierta alarmista en ella cuenta que vamos a perder el parque y que los cerros orientales se van a derrumbar sobre el barrio causando una verdadera catástrofe y que se perderán los auxilios parlamentarios... ¿los qué...? no es posible que todo este alboroto es por la plata que un político le dio a la junta de acción comunal del barrio, ¡qué bárbaro! ahora si se fregó la "vecindad" ¿donde está la plata del político? ahora que aparecen los auxilios parlamentarios (así le dicen al dinero que regaló para los votos) ahí si salen los "buenos vecinos", los redentores, los desinteresados y preocupados por el servicio a la comunidad y el progreso del barrio.

Con que todo se trataba de dinero y ya es hora de que se pasen las cuentas claras para que evitemos a aquellos "vecinos vivos" que ahora si se interesan por el progreso del barrio, lo que sea es que en mi como en mi mamá tendrán una implacable sombra para saber el destino de los dineros donados por lo cual con mis "vecinos más pequeños" y todo lo que veamos de extraño se lo contaremos a Ustedes, "queridos vecinos" pues fuera de comunicativa, si quiero que todo esto camine bien para todos y que este 'capitalismo salvaje' deje de ser un poco menos salvaje para poder convivir con una mejor calidad de vida.

"Vecinos" nos vemos en la próxima reunión de la 'Acción Comunal'.   

Isabella Dominguez Cepero.
Colegio Anglo Colombiano
5° grado.







domingo, 12 de julio de 2015

La summa cena de Caius Apicio.

En esta ineludible cita en que se me han convertido mis 'Placidos Domingos', tengo para la ocasión la historia de ese "Loco extraño" y hasta genial que fue Marco Gavio Apicio, más conocido como Caius Apicio, es considerado como el primer Gourmet  o gastrónomo de la historia, un hombre que ya desde niño se obsesionó por el arte  y el placer de la cocina y sus sabores y olores y colores y sus especias, hoy en día todavía para referirse a la 'alta cocina' se usa la expresión: "El arte de Apicio".

Marco Gabio Apicio,
el primer gourmet de la historia.

Nació y vivió en el siglo I d.C. (año 25) heredó una inmensa fortuna de sus padres, se dice que más de 100 millones de sestercios una enorme fortuna que el 'nuevo rico' y patricio no dudo en gastarla en su gran pasión: la comida y comenzó su historia... remodeló la cocina de su villa y de sus casas, se rodeó de cocineros, comerciantes de especias, artesanos, ganaderos de todo tipo, agricultores y bodegueros, que le proporcionaban lo mejor que se podía encontrar en esa época pensados para su exquisito paladar; su deseo de experimentar y crear nuevos platos, lo llevaron a extender sus redes y contactos hasta los límites del imperio y del mundo conocido, en búsqueda siempre terca de alimentos extraños y exquisitos para hacer manjares que ningún paladar hubiese probado antes y desde luego, para 'descrestar' a sus amigos he invitados especiales como senadores, generales, filósofos y los más connotados patricios de su época.

Voy hacerles una descripción aproximada de apuntes que el gran estoico iberio Séneca, hizo de una suntuosidad de banquete que pasó a la historia por su extravagancia y exquisitez... Cuenta el sabio que fue uno de los invitados, que después de ir a las 'termas de Caracalla' llegaron a la casa de Apicio, que los recibió - antes de entrar a los triclinium, con unos delicados 'gustatios' (entradas de aperitivos) y un vino 'Viola Adorata', después se les ofreció agua pura y limpia llena de pétalos de rosa aromatizadas para hacer la 'ablición' de las manos y acto seguido pudimos pasar a acomodarnos en los triclinium para comer recostados sobre nuestros codos izquierdos, la 'Summa cena'.

Ésta consistía -como era costumbre inmemorial- de cuatro platos principales o 'servicium' que se encontraban en el centro de la estancia rodeados por los triclinium al alcance de la mano. Para la ocasión de aquel 'gaudeamus' (festín) de cerca de 100 invitados, se sirvieron una inmensa cantidad (más de mil ) lenguas de flamencos rosados y un número parecido de sesos de ruiseñor, vulvas de cerda rellenas que había alimentado con vino y miel para dar mejor sabor a sus carnes y trucha de rio cebadas con higos secos, y toda estas delicias, sazonado con el "apestoso" pero infaltable e inefable y exquisito "Garum" traído de sus tierras de Hispania o Iberia meridional y de la colonia de Baelo Claudia, cerca del estrecho de Gibraltar o las columnas de Hercules, con una receta de un toque desconocido hasta nuestros días.

Todas estas delicias culinarias, desde luego era regadas con diversos vinos entre los más delicados estaba el 'rosato de Pompella' llamado también el Piedirosso, en abundancia descomunal pero a lo 'puro merum' es decir mezclado con agua caliente y especias aromatizantes; ya sabemos que el vino puro solo se podía tomar en las fiestas o 'libaciones' religiosas. Luego se sirvió un delicado 'secundae mensae' o postre de original receta que llamó "pastel de rosas". Así nos contaba el gran sabio estoico sobre ese ser extravagante, su asiduo amigo Casius Apicio, él mismo (Séneca) no era muy frugal en sus comidas y ya todos sabemos que el Maestro, predicaba pero no aplicaba.

El libro

Y así se pasaba la vida de este excéntrico lujurioso de la "buena" gula y hedonista romano, dedicado al amor de su vida, la cocina, la alta cocina experimental que iba escribiendo en notas que configuraron un libro que llamó "De re coquinaria de Apicio" (sobre el arte de la cocina de Apicio) y que ha prevalecido hasta nuestros días como el primer libro o compendio gastronómico de occidente, como un monumento arqueológico de gran valía descubierto en el siglo V, es seguramente una copia muy antigua de sus 493 recetas. Pero un día al comprobar que era "poco" lo que le quedaba de su inmensa fortuna para seguir llevando ese epicureísmo exacerbado, entro en una gran depresión y preparó un fuerte veneno que disolvió en vino y lo tomó, prefirió la muerte a reducir su tren de vida, solo le quedaban como poco más de 10 millones de sestercios unos 50 millones de Euros a esta época (pobrecillo no le alcanzaba para despilfarrarlos) en fin fue su delirio y así acabó con sus días.


Aquí una de sus recetas que a mi personalmente me ha gustado:

AVESTRUZ A LA MOSTAZA.

- Hervir con la mínima cantidad de agua ligeramente salada, 500 gramos de avestruz y proceder hacer la salsa de mostaza.

Ingredientes:

- 6 gramos de pimienta negra
- la misma cantidad en volumen de apio
- dos cucharaditas de tomillo
- una cucharadita de mostaza en grano
- dos cucharaditas de miel
- una cucharada de vinagre
-2 cucharadas de liquamen (garum) o salsa de calamar o en su defecto soja.
- 4 cucharadas de aceite de oliva.

Preparación:

Sencillo, calentar esta preparación sin hervir con la carne para homogeneizar los sabores.
Al 'emplatar' con alguna guarnición al gusto y arroz, debemos recordar que el libro de Apicio traducido del latín, trae la formula cualitativa es decir los ingredientes sin medida.

Observaciones:

Hoy en día, es relativamente fácil encontrar encontrar carne de avestruz en tiendas especializadas, refrigeradas y empacadas al vacío, en trocitos ideal para este tipo de receta.

Todo por hoy, espero les haya gustado y no sean pacatos, experimenten con Apicio y verán que delicias podemos llevar a nuestros delicados paladares.


Un apetitoso abrazo.

Hortensio.



domingo, 5 de julio de 2015

Deja ya...

En éste Plácido domingo un poema fatigado de Farwel del año 1986 y una esquirla emocional.

Deja ya...



Me iré, me alejaré y me alejaré...

Deja ya de jugar con mis tristezas
que no quiero compartir...
Deja de manosear mis temores
que se desbordan de simplezas.
Deja de buscar en mis secretos
que duelen por ausentes...

Deja ya de robar mis sensaciones
que se limitan al amor y al odio.
Deja ya de tocar mis cicatrices
que se atoran de rencores y desprecios.
Deja de mirar mis miserias
que duelen como puñales...

Deja ya de criticar mi locura
que rasga mis memorias idas.
Deja de hablar de mis vergüenzas
que me saturan de viejos dolores.
Deja de burlar mis precarias esperanzas
que se apagan de pena y angustias...

Deja ya de perturbar mis silencios
que es todo lo que tengo de propio.
Deja ya de rechazar mi ternura
que en nadie se inspira solo en tí.
Deja de recordarme cual es mi causa perdida
que es todo cuanto tengo para vivir...

Deja ya de decir que extrañas mi vida
que solo es mi destino incierto...
que extrañas mis besos y mi lujuria ruin,
que solo son asco pero en el que no hay dolor y...
Deja el estúpido rencor que daña la venganza.

Deja de soñar con el futuro en donde se disfraza
la felicidad que siempre escapa al amanecer...
Deja de hablar de magia y de amores eternos
carentes de realidad, frágiles y vacíos de misterios.
Deja la maña de meter a Dios en todo sin razón alguna
cuando perdida la cordura el tiempo ya no la cura.

Deja de luchar contra el poderoso anhelo de lo inalcanzable
y el milagro inútil de conquistar lo imposible...
Deja el sinsentido de la propia existencia en donde nada
parece ocurrir y busca razones para alejarnos de la culpa.
Deja quieto al olvido que es una manera cierta de evadir
el trágico recuerdo y razón tendida para vivir en paz...

Deja la cadencia de los celos que son sin dudarlo dolor
que se embriaga en la lucha inagotable que añora la pena
que añora la tragedia arañando el alma que agotada llora.
Deja de mentir sobre tu vida tus ausencias y tus desamores.

Que limitan mi presencia en tus nostalgias y en tus desvaríos,
solo déjame a la deriva que desatará mi ostracismo mi ruina
y mi fin tan solo por eso me iré, me alejaré y me alejaré...


                                                                                        Farwel 1986

***

Esquirla N° 46

Ese amor que no tiene tiempo
ese amor que todo lo da
Ese amor que quiebra barreras
lo siento no puede ser...
(ya tengo 50 y tu tan solo 26.)

                                   Farwel.


Lolita...¡ no es justo!, un abrazo.

Hortensio.

jueves, 2 de julio de 2015

Perdido en el silencio.


Parte cuarta.


"Se dio cuenta que no tenía nada 
que perder excepto su ridícula vida..."

 Farwel.




Las alucinaciones de una agonía (B)

El indómito Sahára.

¿El desierto...?


¡Cómo es que estoy en el Sahara...! ahora sí me jodí, estoy delirando, llegó mi final... un sol de plomo se estaba derritiendo sobre mi cabeza, menos mal a lo lejos se veía un campamento de beduinos al que me dirigí con la angustia del que camina sin una gota de agua en su poder, y caminaba sobre una arena quemante. Y caminaba y caminaba y ya me estaba acercando ya lo podía tocar... ¿qué hacían esa partida de dipsómanos de 'Paloquemao' en la tienda del beduino? tomando cerveza helada, al verme todos levantaron sus botellas y brindaron:  ¡Salud, por la tuya...!

¡Salud!, ¿que puta ironía era esa? me estaba muriendo de sed y no sé de qué otra cosa, cada vez que estiraba la mano para tomar la botella de 'Costeña' helada que el beduino sin cara me ofrecía, veía mi mano al final de mi brazo, enormes, alargados y no podía llegar a ese manjar que los dioses le dieron algún día a los mortales para completar felicidad de la 'Creación', ¡ya casi! el susodicho beduino estaba ataviado con una túnica verde pálido con turbante y tapaboca, solo se le podían ver sus ojos achinados que echaban chispas, ya estaba por atrapar el 'néctar' embotellado, cuando el piso empezó a temblar a moverse y el espejismo de la tienda beduina y los dipsómanos empezó a difuminarse ante mis aterrados ojos, sí, era un maldito espejismo y yo muriéndome de sed y calor.

Y el piso no dejaba de temblar con un ruido estrepitosamente raro, y yo solo podía gritar ¡Nooo!!! por favor no se vayan... el calor llegaba a un extremo fatal... ¡Aguaa...aguaaa!!! salí de la pesadilla con una angustia sublimada por una severa taquicardia. El beduino no era otro que un médico cirujano que trotaba junto a la camilla que vertiginosamente se dirigía a un sitio del que no se definir (o no quiero mencionar) vestido para el quirófano, todo de verde, con gorro y tapabocas, la camilla atravesó el pasillo y pude ver lo que quería ignorar... sobre la punta de mis pies claramente me acercaba a una puerta con un letrero grande que rezaba: 'Sala de cirugía'. Ahora sí que de verdad me jodí pero jodido de verdad, la fiebre era tan alta que temieron por mis meninges, comentaba la auxiliar de enfermería que ya pasaba de 41° (al este del norte o al sur del noroccidente) estaba delirando y perdía mi lucidez y la conciencia del momento... quería dejar de pensar, !pensar¡, sí, dejar de pensar... ¿es mucho pedir? 

Me levantaron de la camilla y me pasaron a una 'mesa' espectacularmente fría, qué delicia cuando mi cuerpo la tocó, (fue mi última delicia orgásmica) alguien con un algodón húmedo de agua lo paso por mis resecos labios, pero no por compasión sino que, pensándolo bien, era para que los tubos se deslizaran mejor por mi orificio bucal y luego la mascarilla de los gases, ¡Adiós...! era anestesia...5.4.3.2---- fuera---- ¡_______________! "Era una llama al viento y el viento la apagó__________".


Fin




martes, 30 de junio de 2015

Perdido en el silencio.



Es sabido que el absurdo es
consustancial a la vida de la 
criatura humana.

                    Farwel




Parte tercera.

El viento blanco.

Las alucinaciones de una agonía. (A)


Y me dormí...

Mientras dormía empecé a sentir un intenso frió, me atacaba inmisericorde y fue de tal magnitud que me sentía perdido en un 'blizzard' ese que se da en la tormenta polar que los esquimales llaman 'el viento blanco' del Ártico, buscaba un iglú, 'un montículo de gaviota' (los 'habitantes del hielo' saben de qué se trata eso, cuando se les viene encima una tormenta) un liquen para hacer fuego, pero el hielo congeló el fuego, temblaba y mis huesos crujían, mis mandíbulas parecían castañuelas andaluzas... entré en una severa hipotermia y, ¿ahora qué...? Estaba pensando en medio del hielo de la nada y no he muerto todavía ¡ya es algo! y en éste absurdo optimismo y a punto de claudicar en mi total abandono, una figura femenina me recogía y me arrastraba a no se donde, 'el viento blanco' no me dejaba mirar más allá de mi nariz congelada, era un refugio dentro de un gigante bloque de hielo y era tibio, y era respirable, y era sosegado y era era un duende ¡¿una duende?!... qué susto, era una pesadilla y lo peor, no podía despertar.

Entonces recordé una leyenda de Groenlandia. Vestida de blanco de cabeza a los pies, ataviada con una piel de oso polar inmaculadamente blanco, una duende del Ártico o Ingnerssaak, recogió a un esquimal moribundo y le salvó la vida pero a cambio le pidió un hijo, y así sucedió, el pobre esquimal pasó allí nueve meses y el niño nació, cuando este cumplió tres años, el padre que añoraba su pueblo y a su gente amiga, en un descuido de la duende se robó al pequeño y regresó a su aldea.

Una Ingnerssaak.
Pero la ingnerssaak (valla nombrecito) una noche de un día se le apareció en la casa al secuestrador y le profirió una terrible amenaza:- "Cuando  mi hijo tenga edad para salir a cazar, con su kayak y en compañía de sus amigos, él regresará a mí y tú volverás al 'viento blanco' y allí en solitario te convertirás en un témpano".

Y el tiempo pasó inexorable y el muchacho construyó su primer kayak, sus arpones y sus cuerdas, en una tibia mañana sin que el pobre esquimal se diese cuenta zarpó en compañía de sus amigos a cazar focas y osos para traer a casa su carne y sus pieles. Cuando se enteró, el pobre hombre se sintió desolado pues pensaba que "no hay fecha que no se llegue ni plazo que no se cumpla" y el sol realizó su periplo geodésico y ya al anochecer todos regresaron menos su hijo... el pobre esquimal salió a buscarlo a por la orilla del mar, gritando su nombre a todo pulmón; así desesperado lo busco por varios días y llegó la tormenta y el 'viento blanco' lo envolvió.

Cuando estaba a punto de congelamiento sintió la presencia de la Ingnerssaak, vestida con su piel de oso polar de blanco inmaculado, que lo arrastró de nuevo al iglú que le era conocido y tibio, allí estaba su hijo metido en un bloque de hielo...: - "Solo con tu sacrificio, el recobrara la vida y podrá salir del hielo". - ¡Acepto! lo dijo con decisión, movido por su amor de padre. ¿qué debo hacer? - "Me darás tu corazón y para eso tendré que sacártelo, no morirás hasta que nuestro hijo recobre la vida y el conocimiento". -Acepto y eso me hará feliz y lo podré soportar, hazlo... un enorme cuchillo de cacería se alzó a la luz de la hoguera de liquen... ¡Yá! fue un grito ahogado y profundo, gutural, de nuevo ¡Yá! un electrochoque en el pecho me había hecho saltar grotescamente en el lecho de moribundo...¡Volvió! fue la palabra que con satisfacción soltó la enfermera que vestida de pies a cabeza de estricto uniforme blanco, sonrió y yo buscaba en ella la piel de oso polar sin mácula.   

Había hecho un paro cardíaco, nada grave por supuesto, solo un paro; me cubrieron con una cobija térmica, Aida, en un rincón de la habitación con sus manos tapándose la boca como para no gritar no lo podía creer, ahí estaba la llama al viento que no se quería apagar. La careta de oxígeno con su meliflua y pausada melodía me arrullaba cíclicamente, y levanté un poco mi pesada mano izquierda como para llamarla a mi lado y pensaba absurdamente que siempre levantaba la siniestra, no se el porqué pero me acordé de mis años en la Universidad Nacional cuando en compañía de mi amigo el 'cura guerrillero' Camilo Torres, la alzaba con el puño cerrado al cantar el himno de nosotros los proletarios: "La Internacional" hasta el final... ella vio mi seña siniestra y se acercó tomándome la mano y apretándola levemente con sus tibias manos y la boba pregunta de siempre salió de sus labios: - ¿Cómo te sientes? le apreté un poquito sus manos tibias, ¡que! ¿ya lo dije? que me importaba a estas alturas del paseo cuando puedo decir lo que me dé la puta gana, lo que pasa es que nadie me escucha; quiero descansar pero sin dejar de pensar y estaba pensando como nunca...

Un eco lejano llegaba a mi: "el Señor está delirando y no demora en entrar en coma" y dele con el 'coma' y yo muriéndome de hambre y ésta me está matando y de nuevo comienzan mis alucinaciones. 


Fin de ésta otra parte.

lunes, 29 de junio de 2015

Perdido en el silencio...

No existe nada tan devastador y cruel
como el eco de una agonía prolongada... 
es una herida tan dolorosa que solo añora la
muerte esa que algunos idiotas inhumanos
con argumentos fútiles tratan de... prolongar. 

                                                            Hortensio Farwel.


Parte segunda



La culpa y la disculpa.

¡Todos afuera...!
Se prohíben las visitas, por favor...¡salgan!... una sonrisa cínica y sardónica (como la del marrano) se asomó a mi cara; que bella y apacible le pareció Ella, única que dejaron seguir contemplando el espectáculo del 'ocaso' de esa vida... mi muerte. ¿Será apacible...? pensaba yo, ¿Estará tranquilo...? pensaba Ella. Con la mirada entreabierta la miré: serena y resignada pero triste hasta el infinito, ahora se que me amó de verdad (¡maldita sea! ¿porqué hasta ahora? estúpido incrédulo) a pesar de sus años aún le pareció hermosa; ¿qué le ves idiota...? ¡mírala con mis ojos! no entiendo dentro de este teatro de lo absurdo, por qué me estoy reprochando yo mismo, en definitiva la muerte es absurda y le hablé sin que me escuchara: - Se que fui un infame y todo lo mucho que puedas decir que fui, pero después de ese "fracaso con aroma de tragedia" que hizo de mi vida un antes y un después, yo quería arreglar mi presente mirando de frente a los pocos días del futuro incierto que nos quedaban por compartir, en cambio tú mi querida Aida, solo buscabas la manera de ajustar cuentas con el pasado...

Tú, exitosa a base de un terco esfuerzo por la supervivencia diaria del hogar, lógica y aterrizada, distabas mucho de mi; yo, un perdedor irredimible, con una vida que siempre me pasó de mal a peor hasta llegar a una total 'sin salida' atascado como si fuera la impronta de una maldición contra mi destino, como un atributo irrefragable; y Tu, reprochándome  con entera razón los avatares de nuestro matrimonio... culpas y disculpas y más culpas que nunca llevaron a nada sino a reproches dolorosos, amarguras y desistimientos, que como en la muerte de un ser querido se tiene al final, ira y frustración, impotencia y tristeza, dolor y decepción, y en esto último te volviste experta, pues solo te dí decepciones pero, eso si, siempre lo tuve presente para poder en algo, reparar mis conductas pueriles y absurdas.

Al ver angustiada mi conducta, decides ir en busca de una solución más radical en aras de contener el despeñadero por el que iba rodando el matrimonio y mantener la estructura arquitectónica del hogar... no te quedaste en casa, los niños ya se podían defender "solos", saliste a buscar otro destino, a desafiar tus temores y a enfrentar una vida diferente y muy a tu modo y a fe que lo lograste. Yo en cambio (mea-culpa) lograba el incierto camino del estancamiento paulatino y aunque ya logré mi cometido y estoy detenido y atascado e inmovilizado rumbo irremediable a los brazo de 'La Gran Resignación' he llegado a ésta agonía, en donde ya no hay regreso como para hacer algo mejor...

Y ¿esa segunda oportunidad a que todos los seres humanos tenemos derecho? es muy tarde pedazo de idiota, pero de haberla tenido hubiera vendido mi alma al diablo, -si es que ese pobre diablo existe- para cambiar las cosas desde las malas experiencias, y te lo digo, y te lo confieso, ciertamente, de todo corazón que la levedad de tu sombra, siempre y cada instante del día y la noche, cerca o lejos de tí, me acompañó durante mi periplo de oxidación vital hasta en estos momentos, ya lo ves; pero lo que me quema el alma es saber que ya nada puedo hacer. 

Y, siguen las culpas y las disculpas... ¿cómo fue posible que te haya sometido a esas situaciones infames de abandono a que te sometí? debió darte mucha tristeza, decepción y resentimiento, pérdidas y ausencias sin sentido que fueron las raíces de muchas de nuestras batallas y luchas de pareja ¡qué peleas! ¿te acuerdas...? Mejor no. Quise injustamente someterte a mi bastarda dictadura, porque aunque te cueste trabajo creerlo, siempre te amé, eso sí, a mi manera, pues el que no tiene sentido de propiedad, lo puede perder todo y así pensaba en aquel entonces... hoy creo que cometí el más absurdo de los despropósitos y el hecho de que estés aquí, en éste instante que te miro, en este último trance, el definitivo, es un gesto de amor de tu parte aunque yo crea que sea de nobleza. No podré agradecértelo suficientemente porque no tendría cómo y ya ¿como carajos si me estoy consumiendo como la llama de Barba Jacob?... 'Soy una llama al viento y el viento...' no ha podido apagarla todavía. Y aquí me tienes de espaldas pidiéndote perdón, ¡Perdón!

Todo en mi es gratitud hacia ti y hacia la vida que me tocó vivir, llevaré esa gratitud hasta la tumba... cual tumba si me van a 'cremar', me van a volver chicharrón cuando entre al horno crematorio, como el marrano de La Tebaida (y dale con el marrano); por último te encargo mis cenizas, ya no las vayas a botar al río Teatinos, mi mamá me destinó un rinconcito junto a ella y mi papá, en los bellos cenizarios del Gimnasio Moderno, allí descansaré por siempre... ¿No que no le importaba su destino animal después de muerto? ¿dónde está su patético ateísmo de pacotilla? ¡pues no lo se, sumerce! El olvido me alcanzará por otros medios y no detrás de una placa de mármol en donde terminan todos los ilustres desconocidos, pero no me hagas caso... llévame allí. 

Pero, que son todas estas barruntadas de idiota, si me estoy muriendo tirado en ésta cama y teniendo entre mi mano izquierdista la tuya derechista (y dale con las tonteras), con el ojo derecho que me abría más, te miré de frente y musité muy, muy quedo, la frase insignia de los 'gringos' cuando la cagan: ¡lo siento mucho, de verdad lo siento' y me quedo dormido (¿como puede dormir, si está a un instante de dormir para toda la eternidad?) es absurdo lo que hace la criatura humana ante el trance definitivo de rendir por siempre la vida a la muerte.  

Pero, me dormí...

Fin de esta parte.


domingo, 28 de junio de 2015

Perdido en el silencio...

En toda sumisión humana hay
algo de primitivo, algo de amoral. 
(Hortensio Farwel)



Por sobre todo, la sumisión a la muerte, a la 'Gran Resignación' aunque es lo más primitivo en la criatura humana, es también amoral como símbolo (entre otros) de injusticia no aceptada, y...


Primera parte


El precio de una agonía lúcida.

Mi respiración era corta y profunda, seguida de largas exhalaciones, mi respiración era un patrón de agonía, de profunda angustia, pues sabía muy bien lo que venía; es espantoso estar lúcido ante aquella última situación y pensaba (bobamente) que ¿era el castigo de ese Dios vengativo, que primero me permitió llegar a viejo para después sumirme en este caos infame de la lucidez, como castigo por no haber nunca creído en él? (sí, debía estar lúcido, definitivamente lúcido) pero ¡qué infame venganza!

Lo que más me dolió fue la despedida húmeda de mis nietos, y esto sí que me 'traumatizó', creo que no podré seguir viviendo con eso, las pocas lágrimas que me quedaban se escaparon; Ella, se sentó justo a mi lado preferido, el izquierdo que de milagro no tenía esos molestos 'cablecitos' en donde a chorros me clavaban dextrosa, antibióticos y la amada, añorada y anhelada morfina, y me tomó la mano y me beso la frente... pude oler por última vez el perfume que la acompañó toda su vida "Touch", la memoria olfativa es quizás la más fuerte de todas las memorias sensitivas y ya tarde lo comprendí (¿por qué siempre tarde?) ese exquisito aroma me pareció eterno y eterna su mirada que me esculcaba el alma por la única parte en que se puede ver y hablaron sin el sonido de las palabras que le dieron un ¡hasta pronto...! ya estaba 'Perdido en el silencio'.

¡Búscame! le dije -angustiado de que no me fuera oír- por ese valle negro y tenebroso de la muerte (será un valle ¿'dantesco'?) pues he tenido sensaciones de que me convertiré -por allá- en un topo, en un maldito topo ciego... ¿para qué los ojos, en ese puto mundo? y aterrado pudo escuchar que me decía...¡calla que te estás muriendo, ¿no te das cuenta viejo loco? y pensaba con 'susto curioso'... ¿cómo supo lo del topo? ya nunca lo podré saber, pero es fascinante las cosas que uno puede descubrir mientras esperas la llegada de la apestosa 'Parca'; con gran esfuerzo le habló pasito, en inaudible susurro al oído: - No sabía que fueras telépata y Ella me tapó la boca con uno de sus adorados dedos... el índice derecho.

Siempre la derecha callando a los seres curiosos... (asombro-curiosidad= ciencia) y ésta siempre chocando con dioses atrabiliarios y seres inaprensibles e imaginarios y los dogmas de sus 'sicarios' terrícolas. Sí, estoy agonizando, entonces, ¿por qué carajos estoy pensando en semejantes pendejadas? Uno jamás entenderá, -en toda su eternidad de vida- la condición humana, es desconcertante, por ejemplo, debería estar cagado del susto y pensar (lógicamente) ¿a donde diablos voy a ir a parar? De tanto oír las idioteces de los judeo-cristianos, se me pegó lo único bonito que tienen sus creencias, ir al "paraíso"... la esperanza de un 'más allá'; me merezco "el castigo eterno" y fritarme en azufre hirviendo en la 'quinta paila' como decía mi abuelita, cuando uno cometía una picardía... menos mal murió y no vio las cagadas tan grandes que cometí durante mi oxidación vital.

No se imaginan a mi abuela, lo bella (físicamente) y adorada (en sentimientos) que era mi 'Titita' - así la llamaba amorosamente- ¡mi primer amor!, se que aunque suene incestuoso, fue así, que le voy hacer, sabía que me adoraba cuando con su mágica mirada celeste me decía: - 'Pelusita', qué hermosa era y se con toda la seguridad del mundo, que fui su segundo amor, por respeto a mi abuelo Eduardo, y cuando partió para no volver, recuerdo que ya adulto me encerré en un baño y lloré y lloré a mares mirando y besando su foto intermitentemente, creo que en ese absurdo momento se me secaron las lágrimas -que me quedaban- de por vida y duré semanas devastado... jamás visité su tumba, pues en mi memoria siempre estaba viva y la aversión que le tengo a las tumbas, solo trae memorias de muerte.

Pero, ¿no que me estaba muriendo?... sí y eso es lucidez desgraciadamente y seguía pensando en cómo una noche se me presentó oníricamente, hermosamente fragante y bella cual Afrodita inmortal tras un sutil velo blanco de seda muy fina y con mucho amor, con ese cariño cierto que me profesaba, abrió mi pequeña boca y con sus delicados dedos (y eso fue verdad) empezó a sacarme las cucarachas que tanto me gustaban, pero eran muchas...cientos, miles, millones y desperté gritando ¡Auxilio...! no quería morir asfixiado dentro de una pesadilla, fue la última vez que la vi, como cualquier miserable e infame ingrato, me olvidé de la promesa auto-impuesta de no olvidarla jamás hasta el día de mi muerte, ¡qué ingrato! menos mal me estaba muriendo y ya no podré pedirle perdón por el pequeño olvido, pero de algo si estoy seguro... la abrazaré en el 'paraíso perdido' de mis añoranzas...

¡Auxilio..! todos me miraban estupefactos al ver que trataba de meterme la mano a la boca, había tenido una convulsión inesperada y yo que pensaba que era la despertada de la pesadilla... llegó el momento y no hay remedio -pensé-. Pero no me van a creer, de repente sentí un hambre milenaria, sí hambre, física hambre y a mi mente me llegó como un milagro, un oloroso y exquisito plato de 'lechona tolimense' de esas que venden allá por la avenida Caracas con alguna calle del sur de Bogotá, en el barrio Restrepo, es la mejor y allí tiene su génesis ese plato típico del 'Tolima Grande'...
la boca se me hizo una piscina, cerré los ojos con fuerza para poder retener esa visión celestial y algún canalla desde lejos se 'tiró todo', lo oí decir que "a la larga uno se parece a lo que come" y de inmediato mi lúcida memoria me traslado al municipio de La Tebaida, en el Quindío, allí en un 'año nuevo' en la finca de un amigo ayudé a matar a un lechón o marrano... el infeliz cerdo me miraba con una cínica y sardónica sonrisa  y le pude leer en su sucio hocico que me decía -sin palabras- :"morirás como una rata, asesino" y eso si que me asusto de a deveras, que marrano tan vengativo... se me botó a morderme, casi me caigo de la cama; había tenido un segundo espasmo y luego una tremenda convulsión que supieron 'atajar' los galenos.

Un inmenso cansancio de eternidades contenidas se me metió por todos los intersticios del cuerpo, no podía ni mover los párpados, súbitamente... el bendito 'túnel luminoso' , ahora sí me jodí y lo miraba todo incendiado de luz cegadora que me impedía ver al final, ¿cómo empezar a caminar si estaba tan 'mamado'? sin embargo podía oír una voz lejana muy lejana -creo que al otro lado- que repetía como en un eco ¿cómo estaaaá, ¿cómo estaaaá...? pero nadie aparecía para darme la mano, esa última manito que me sacara de esa fotofóbica visión... ahora si distinguí a la dueña de la voz: ¡Adriana! ¿Adrianita...? mi adorada 'Koquí', ¿pero dónde estás? y ¿porqué en éste maldito túnel que ya me tenía ciego y del que nadie salía a mi encuentro ? por qué me preguntas ¡cómo está! ¿si tu siempre me tuteaste?... ¡Cómo está! ¡cómo está!... entonces grité con todas las exiguas fuerzas que me quedaban  y a todo pulmón ¡Estoy Bien!

-¿Qué fue lo que dijo, doctor...? murmullos y más murmullos a mi alrededor...:  -¡No lo sé! creo que dijo bien; como pude abrí los ojos, un 'matasanos' me estaba levantando uno de mis pesados párpados y con una linterna me estaba mirando el fondo del ojo; sí, una potente linterna y a su lado mi adorada hija Adrianita, que le preguntaba por mi condición, ¿Como está...? ¡valla túnel! casi que caigo en el cuentico tonto de los que han regresado del 'más allá' por ese incierto sendero... yo por ahora seguía, sin duda, en este 'más acá' y eso me tranquilizó un poco, sólo un poco. El heredero de Escolapio, creyendo que no lo oía con voz pausadamente fingida y triste le contestó: - "Está muy grave, en cualquier momento entra en coma".

¿Coma...?, y quien lo creyera, seguía con hambre, pero esta vez no pensaba en nada en especial, no quería pensar pero eso ya sabemos que nos es imposible, pero como sensación de hambre frustrada ¡duele! de verdad ¡duele! por qué siempre aparece ese enano insaciable y peligroso, enemigo de las dietas estresantes que se hace llamar antojo y yo me antojé, me antoje de lo más tonto y de lo más simple por lo que la boca de nuevo se me hizo una laguna... salchichón con pan francés y Colombiana bien fría, con cara de mujer, ¿de mujer... pero acaso no era una bebida? sí, la botella de la gaseosa tenía cara de mujer; ¡qué problema! empezaron a pasar caras y caras cientos de ellas todas conocidas pero ninguna igual, con cuerpo de botella; cuando pretendía detenerme en alguna de ellas más rápido desaparecía, ¡qué tortura! me estaba muriendo de hambre y no podía comer.

Las mujeres con cuerpo de botella no me dejaban, con un extremado esfuerzo traté de coger la botella, pero al apretarla en mi mano, ésta se me soltó y como en 'cámara lenta' vi como caía al vacío, que angustia, ellas me miraban con sus ojos desorbitados pidiéndome ayuda, si tocaba el piso del abismo se harían añicos y ellas quedarían sin cuerpo... morirían qué duda cabe, gritaban alarmadas que las ayudara, la botella tocó el fondo y se quebró. El estruendo fue de 'bomba atómica' quedé literalmente sentado en la cama... mi nieto Nicolás, enredado en los cables del oxígeno y venoclisis, cayó de bruces sobre la mesa auxiliar en donde se encontraba un 'pato' lleno de mis orines blancos cargados de dextrosa y medicamentos desechados... tronó duro y dulcemente bañando con mi agua bendita a los morbosos que sentados en un sofá, habían ido a 'despedirse'... que recuerdo imperecedero se llevaron ¡gracias Pinchi! me hiciste volver a la realidad, pero qué realidad, se supone que estaba agonizando y la taquicardia empezó a ceder y la respiración volvió a su ritmo de 'pre-difunto'. Era corta y profunda, seguida de largas exhalaciones, un patrón inequívoco de agonía.

¡Todos fuera...!      
  
Fin de la primera parte


domingo, 21 de junio de 2015

'Viejo mi querido viejo'

En éste (aparente) 'placido domingo' sobre nuestro amado terruño: Colombia, se está celebrando "El día del Padre" y qué mejor homenaje que una muy pequeñita antología de poesía escrita por destacados poetas que amaron a sus padres...


Soneto a su padre.


Esta luz de Sevilla... Es el palacio
donde nací,con su rumor de fuente.
Mi padre en su despacho. -La alta frente,
la breve mosca, y el bigote lacio-.

Mi padre, aun joven. Lee, escribe, hojea
sus libros y medita. Se levanta;
va hacia la puerta del jardín. Pasea.
A veces habla solo, a veces canta.

Sus grandes ojos de mirar inquieto
ahora vagar parecen, sin objeto
donde puedan posar, en el vacío.

Ya escapan de su ayer a su mañana;
ya miran en el tiempo, ¡padre mío!,
piadosamente mi cabeza cana.

                                                  Antonio Machado



Algo sobre la muerte del Mayor Sabines (xv)

Jaime Sabines, el poeta de Chiapas.
Papá por treinta o por cuarenta años,
amigo de mi vida todo el tiempo,
protector de mi miedo, brazo mío,
palabra clara, corazón resuelto,

te has muerto cuando menos falta hacías,
cuando más falta me haces, padre, abuelo
hijo y hermano mío, esponja de mi sangre
pañuelo de mis ojos, almohada de mi sueño.

Te has muerto y me has matado un poco.
Porque no estás, ya no estaremos juntos
completos, en un sitio, de algún modo.

Algo le falta al mundo, y tu te has puesto
a empobrecerlo más, y hacer a solas
tus gentes tristes y ti Dios contento. 

                                                      Jaime Sabines





                                                A mi padre.


Don Jose del Carmen Rojas
Padre de Neruda.
A Dios doy gracias por ser mi padre.
por tus reproches y consejos.
Por el bien que me enseñaste
y de mi ser siempre cuidaste.

Por ser padre bondadoso
lleno de paz y sabiduría.
Por que amas la verdad.
Justicia y rectitud en demasía.

Por ser mi padre amado
y enseñarme la caridad.
Sentimientos nobles te cubren.
No conoces la maldad.

Caballero noble y parco,
me enseñaste a luchar.
Aspirando siempre a lo más alto
y a mis sueños no renunciar.

Por aborrecer todo lo malo.
Por tus celestiales valores.
Por guiarme de la mano
en senderos llenos de flores.

                                 Pablo Neruda.



                                    Los pasos lejanos.

Padres de Cesar Vallejo.
Mi padre duerme. Su semblante augusto
figura un apacible corazón;
está a hora tan dulce...
si hay algo en él de amargo, seré yo.

Hay soledad en el hogar; se reza;
y no hay noticias de los hijos hoy.
Mi madre se despierta, ausculta
la huida a Egipto, el restañante adiós.
Está ahora tan cerca;
si hay algo en él de lejos, seré yo.

Y mi madre pasea allá en los huertos,
saboreando un sabor ya sin sabor.
Está ahora tan suave,
tan ala, tan salida, tan amor.

Hay soledad en el hogar sin bulla,
sin noticias, sin verde, sin niñez.
Y si hay algo quebrado en esta tarde,
y que baja y que cruje,
son dos viejos caminos blancos, curvos.
Por ellos va mi corazón a pie.

                                              Cesar Vallejo.


                             Alberto Cepero Samper, mi padre...
 
El teniente Cepero Samper.

                             Y la muerte te llegó justo cuando nadie lo esperaba
como nadie quiere que se acabe un bello atardecer
en lo profundo de un ocaso que presagia la noche
nostalgia que pervive en un destino fatal y cruel.

Por que, ¿como podías escapar de él sin luchar?
y lo hiciste, con valor y entereza que no esquivaste,
ejemplo de hombría sin un quejido sin un gemido
cuando te mataba el dolor y no lo reprochabas.

Así te fuiste y soltaste las amarras para ir a buscar
el infinito con otro afán otro rumbo otra nueva ruta
al puerto de la 'verdad absoluta' al timón de tu barco
que albergaba pensamientos nobles y tu corazon bueno.

Morir quisiera para acompañar tu viaje pero ¡no más dolor!
como toda muerte injusta me queda el triste sabor de no
poderte ver envejecer pero ya lo vez tenemos la insignificante
alegría de evitar las injusticias de la edad provecta y sus males. 

Sólo nos queda la última esperanza de poder calmar la pena
que abruma nuestras vidas y que nos hace pensar que nada hay
mejor que un hombre que enfrenta la posteridad con la bondad
de una resignación como la tuya que espanta con honor sublime.

Un adiós es poco un hasta luego muy pobre y ¿hasta siempre...?
es lo correcto y lo que hace creíble eso que nos parece imposible,
tu prematura partida... solemne juramento de que no morirás en
vano mientras uno de tus hijos respire el mismo aire que un día
                                                                                         fue tuyo.


                                                                                Hortensio Farwel.
                                                                            (Poema fatigado de 1971)   



 A mi Padre.
Jorge Guillermo Borges,
filósofo anarquista y abogado
Tú quisiste morir enteramente.
La carne y el gran alma. Tu quisiste
entrar en la otra sombra sin el triste
gemido del medroso y del doliente.

Te hemos visto morir con el tranquilo
ánimo de tu padre ante las balas.
La roja guerrera no te dio sus alas.
la lenta parca fue cortando el hilo.

Te hemos visto morir sonriente y ciego.
Nada esperabas ver del otro lado,
Pero tu sombra acaso ha divisado
los arquetipos que Platón el Griego
soñó y que me explicabas. Nadie sabe
de que mañana el mármol es la llave.

                                                  Jorge Luis Borges.



Un paternal abrazo y ¡Feliz día del Padre!

Hortensio.