miércoles, 17 de diciembre de 2014

Un simple 'loco'.


De sus 'Poemas Dislocados', de 1989 ésta simple locura:

Un simple loco.
Yo viví loco toda la vida
pero nadie se dio cuenta
y cuando lo contaba casi
nadie me lo podía creer, ¿loco...?
¿vive mejor quien esconde su verdad?

Internado en un 'nosocomio'
pase malos días de "curación"
y no les conté de mi vida a los
loqueros que eran desconocidos.

Pues de mi abuela aprendí que
no debía hablar con extraños...
que están más locos que sus
pobres víctimas y pacientes.

Serán tan locos que viven ellos de
escarbar en la basura de los otros
tratando de entender cómo perdieron
su último sentido que les robó la vida.

Y loco de verdad estoy, cómo lo se
de siempre, hoy una araña peluda y
gris me invitó a almorzar zancudo
le dije que en otra oportunidad sería.
El asombro el más bello requisito de la locura.

Cualquiera puede ser esquizofrénico
paranoico o psicótico yo solo me veo
loco o más mejor... oligofrénico de
expresión ausente que busca rincones.

Vi cómo en una biblioteca los libros
se movían y respiraban y susurrando
mi nombre me llamaban para que
pudieran contarme sus historias alocadas.
Había aprendido a leer en las hojas de los árboles.

Se de mi locura que he sabido esconder
detrás de una sonrisa tímida que se fue
sumergiendo en el mar de la simpatía
y en su taimada delicadeza espuria.

Carne de psiquiatra con eléctricas caricias
pase mis días en la vorágine sin retorno
de las 'celdas de amansamiento' ignotas
de miradas morbosas, curiosas y crueles.

Pero no callemos a la indiferencia vil...
cualquiera en un manicomio puede parar
porque estamos tan locos o tan cuerdos
como se quiera o como lo entiendan otros
seres que tal vez un día nos van a juzgar.

Desconocí el valor de los días y las semanas
pues un 'sabio' de blanca bata dedujo que yo
era 'un enfermo, un caso mental no rehabilitable'
y yo me lo creí era un caso perdido...¿perdido?
me sabía lúcido pues aprendí a hablar con las ratas.

Neurosis de sanatorio mental que hace a los
días feos y melancólicos, deprimente efecto
de pura tristeza, hilo invisible y delicado que
nos puede devolver a la normalidad o hundirnos
para siempre en ese oscuro laberinto sin salida.

Y la locura en mi silencio... me hace feliz.

                                                           Farwel 1989



Algunos pensamientos...






Un loco abrazo de amistad.

Hortensio.


domingo, 14 de diciembre de 2014

Ser valiente... no hay más.



                                                                                                                                            PARA LUCY...

Lo que importa es ganar, cada día, un día más.
          Georges Simenon.

Y conozco de cerca a ese degenerado impostor asesino y ya genocida al que llaman cáncer... se ha metido con mis seres queridos directamente, con decirles que mató a mi padre y a muchos amigos; no hay nada de raro que ya se haya instalado en mi y mis defensas estén en plena lucha contra el invasor, bueno a la larga lo sabré, pero hoy quiero transcribir el texto escrito por una muchacha mejicana que al referirse a el asesino, lo hacía en estos términos tan directos y ciertos:

Una visión siniestra de un cuerpo irradiado

"¿Cómo carajos creen que se ataca un cáncer...? -preguntaba MAR- ¿con miedo, agachando la cabeza, rezando, tomando maletas y largándose del país (bueno muchos lo hacen) ¡No! Un cáncer se ataca con quimio que puede hacernos palidecer, que puede hacernos sentir peor y no es la mejor cura, pero no tenemos otra cosa hasta ahora. Un cáncer se ataca ¡arrancándolo! y si no es suficiente, nos morimos con el enemigo en las entrañas.

Podemos elegir ya no hacer nada cuando sabemos que no tiene cura, o aceptarlo sin ponernos a gritar como histéricos, pero aquellas personas que se mueren con el cáncer se van con una sonrisa porque el enemigo muere con ellos... No señores, la pelea contra el cáncer es personal, pero sobre todo una lucha solitaria. Pueden necesitar, pedir y recibir apoyo, pero únicamente Ustedes entrarán al quirófano, únicamente ustedes serán rociadas de radiactividad. Pueden morir pero ¿es tan trágico? Todos morirán algún día, todo depende de la forma en que lo hagan y el porqué lo hagan..." Hasta aquí ésta valiente muchacha.

Un gran General le dijo a sus hombres antes de una batalla: 'No pido soldados suicidas, pido soldados valientes'. Sí, a éste asesino hay que enfrentarlo con valentía y con decisión... sabemos que no podemos eludir el sentir miedo y mucha angustia (instinto de conservación) pero al adversario cruel, como en la ley de la selva sabemos que la mejor defensa es el ataque y hacerlo con todo el arsenal de que se disponga, no olvidemos ¡es una guerra! y como tal no se puede eludir o rendirse sin pelear...

¡Vencer o morir! es es lema de batalla desde la antigüedad de muchos pueblos y ejércitos que a sabiendas que tenían una justa causa de defenderse de un ataque aleve y vil de un cruel y despiadado enemigo, con miedo y todo, tenían que ser valientes y resistir como aquellos 300 espartanos que en las Termópilas, se enfrentaron y frenaron a un ejercito de un millón de persas... es cuestión de ser valientes y no hay más, y el enemigo tiene nombre... cáncer.


Leónidas y sus 300 espartanos... símbolo eterno de valentía. 

¡Vencer o morir! y quedando siempre en deuda...

Hortensio.










miércoles, 10 de diciembre de 2014

Mi Autismo.

De sus "Poemas Fatigados"... y algunas esquirlas:

¡Autismo!
Hay días que adoro mi autismo sin metástasis
porque así involuciono en mi ocio creativo
eclipsando el fatuo ruido que llega del exterior
y que hace irreal lo que rodea a mi pobre silencio.

Y mi autismo incipiente elude la realidad acumulada
en un extraño vértigo que se desliza desde ella a la
semiinconsciencia de mis días quejumbrosos en un
equilibrio moribundo que inunda mis paisajes lúdicos.

Y mi autismo congénito está ahí como irreverente
verdad indescifrable fría y sin respuestas plácidas
pero enajenada a hòrridos conceptos preconcebidos
incongruentes realidades que solo producen náuseas.

Por eso es que adoro mi crudo autismo degenerativo
delirios de agotamiento existencial que hibernan
en las angostas sombras de mi enfebrecido cerebro
reloj de arena que guarda mi historia ausente ¡autismo!
silencio interno inacabado... bella sensación de libertad.

                                                                          (Farwel 1986)


Naufragio.


Al otro lado del viejo puente
vi que su loca vida se destruía y
lo cruce sin medir el peligro y
sin miedo creí haberla rescatado.

Y me uní al desastre anunciado
sin escrúpulos me sometí a sus
codiciosas levedades y caprichos
negro silencio de orgullo pisoteado.

Abrazo perfumado que me devoró...
llevándome a la vergonzante fuga
triste y desgraciada, encallada en odios
de arrecifes brutales como su vida.

Unido a su tragedia corte el puente
'quemé las naves' no había regreso
y el diablo que toca a los idiotas me
apretó y resignado me uní al naufragio.

                                                         (Farwel 1986)

Arrecifes brutales como su vida...

Esquirla N° 38

Mi madre fue como una vela
que cuidándome se consumía
así misma sin pensar en ella
e iluminando mi fatigada vida.



Esquirla N° 39

No se pueden borrar así las
experiencias y mucho menos
si han sido extremas y dolorosas
queman cuando viajan al recuerdo.




Esquirla N° 40

Y es muy cierto que el dinero
todo lo da... por sobre todo
amigos 'gorrones' sexo mercenario
y eso sí... servilismo a discreción.


Un abrazo repetido.

Hortensio.


domingo, 7 de diciembre de 2014

'El poeta de la ausencia'.

En días pasados de 'acción de gracias' en la ciudad de New York, se dejaba morir, no sin luchar, víctima de un cáncer, el querido poeta Mark Strand (1934-2014) 'El poeta de la ausencia' y el típico poeta 'gringo' como le decía sus amigos; quería mucho a Colombia, (lo dijo en una entrevista radial en un español fluido... radiante) pues vivió una buena temporada en sus lares cuando de adolecente acompañó a su padre cuando fue ejecutivo de la Pepsi Cola... aquí empezaron sus amores por el castellano, su segundo idioma.
El poeta...
En uno de sus poemas que hoy podemos decir sirve de obituario, decía en aquel entonces : 'La vida es un vals, un delirante vals. Y la vida termina cuando termina la música, esa delirante música...' Bien, es duro decirlo pero se acabó la bella música de ese bello y delirante vals a sus 80 años, para Mark.

Y supo que tenía un irremediable 'liposarcoma' que le quitaría la vida... "Yo no estoy pensando en la muerte, pero la muerte está pensando en mí." Con ese fino y silencioso humor que rayaba en un dulce cinismo puso hablar a la muerte...

Sí, estoy pensando en Strand,
estoy pensando que uno de estos días
estaré de vuelta meciendo mi guadaña
o sujetando mi reloj de arena contra la luna
y Strand aparecerá. Aparecerá de saco y corbata y juntos,
vagabundeando bajo los árboles en los bulevares,
nos adentraremos en la ciudad de las almas."

 Con sus 1,90 de estatura y de complexión delgada, de sonrisa permanente y mirada buena, era el típico gringo, que además había ganado entre otros muchos premios el típico premio gringo, el Pulitzer; en alguna ocasión una de tantas y tontas periodistas de farándula le inquirió diciéndole: 'Usted se parece a Paul Newman y a Clint Eastwood, que tiene que decir? a lo que el poeta con esa dulzura que lo caracterizo le contestó: "¡Por favor, niña!... Ellos tienen la gracia de parecerse a mí."  

Fue muy amigo de Octavio Paz al que tradujo con fidelidad al ingles y éste en reciprocidad lo trajo al castellano por primera vez en el año de 1976, en la revista Plural... de esas poesías, éstas dos que a mi me gustan y que las traigo como homenaje a su partida hacia la 'Gran Resignación'.

El poeta...

Lo que queda.

Me vacío de los nombres de los otros, vacío mis bolsillos.
Vacío mis zapatos y los dejo al lado del camino.
Cuando se hace de noche atraso los relojes.
Abro el álbum de fotos familiares y me miro de chico.
¿De qué sirve? las horas hicieron su trabajo.
Digo mi propio nombre, Me despido.
A las palabras se las lleva el viento, volando una tras otra.
Amo a mi esposa pero la mando lejos.

Mis padres se levantan de sus tronos, y suben
a las lácteas estancias de las nubes ¿Cómo voy a cantar?
El tiempo me revela  lo que soy, y cambio y soy el mismo.
Me vacío de mi vida y aún me queda vida.

                                                     
El final...

Mientras zarpa la nave y observa el muelle
ningún hombre conoce la canción que cantará al final
ni lo que pasará cuando esté atrapado, inmóvil, entre los rugidos
del océano sin posibilidad o esperanza de retorno, allá al final.

Cuando no haya más tiempo para podar las rosas
o acariciar el gato, y el crepúsculo que enciende el césped
y la luna llena que lo refresca no existan,
ningún hombre sabrá como remplazarlos.

Cuando el peso del pasado se apoye en la nada
y el firmamento sea apenas una luz en el recuerdo
y las historias de cirrus y cúmulos lleguen a su termino
y las aves permanezcan suspendidas en su vuelo,
ningún hombre sabe lo que le espera, o la canción que cantará
cuando la nave donde viaja entre a lo oscuro, allá al final.

¡Hasta el próximo vals, Mark...!

Hortensio.




lunes, 1 de diciembre de 2014

Haikus de famosos...


 raíz de la entrada de ayer domingo de algunos Haikus 'Libres' (porque no se respeta la forma estricta de la métrica de los versos, sino su particular esencia) de Farwel, quiero que lean algunos Haikus de como lo vieron, lo sintieron y escribieron algunos escritores de renombre que amaron estos pequeños versos...



   
                       Éste camino
                 ya nadie lo recorre
                 salvo el crepúsculo.

                                Matsuo Bacho.
                                  (1644- 1694)

                                                          
                                                            Mi jardinero
                                                      convertido en sirviente
                                                           de crisantemos.

                                                                           Yosa Buson.
                                                                           (1736- 1827)


De no estar tú
demasiado grande
sería el bosque.

                Kabayashi Issa.
                 (1763- 1827)


                                              
                                                               Hecho de aire
                                                             entre pinos y rocas
                                                               brota el poema.

                                                                               Octavio Paz
                                                                              (1914- 1998)


Sola en el gentío
contando las baldosas
bajo la lluvia.

                   Mirta Gili.
(Chinchilla de Monte Aragón)

                 
                                                     En  el cofre cerrado
                                                   guarde mi sentimiento
                                                        perdí la llave.

                                                                     Mario Benedetti.
                                                                       (1920- 2009)


Desde aquel día
no he movido las piezas
del tablero.

                        J.L.Borges.
                      (1899- 1980)


De nuevo un pequeño gran abrazo.

Hortensio.


















domingo, 30 de noviembre de 2014

Sudor de odio.

Un viejo poema 'fatigado' y una cascada de 'pequeños' Haikus...'libres' en éste plácido domingo.

Sudor de odio.
Hay momentos que sudo odios
y me pregunto el porqué de eso,
la verdad es que lo siento y lo vivo
tal vez sea porque me acuerdo qué...

Que el mundo es una mierda
desde que me dejaste tan solo,
hoy tengo muchas ganas de ir
allí a escupir sobre tu tumba...

Hay momentos que sudo iras
que sufro migrañas de dolor al
pensar lleno de esos celos inacabados
en los malditos gusanos que te devoran...

No se porqué tengo que recordarte así
¿será un vicio maldito no redimido?
jamás lo sabré pero te odio por haberme
dejado miserablemente solo así no más...

Creo, qué duda cabe, que éste sudor
de odio solo se me calmará al momento
de llegar allí  y de pie mirar tu tumba y 
 de rodillas besar la lápida... con llanto, con amor.

                                                                                     Hortensio Farwel.
                                                                                Poemas Fatigados 1986.



                     Haiku N° 15

¿Por qué melancolía?
llegó el otoño...
cosas que se dejaron de hacer.


                                              Otro Haiku N° 16

                                                           Año de 2.000
                                                        el decenio se cerró
                                                      ahí están nuevos miedos.

                                                                                     
 Y otro Haiku N°17

                                                                 Conocí mucha gente                                                                   se atravesaron, otras
                                                                   muchas se alejaron                                                                                                                   

               

                                      Un Haiku N° 18

                                        Así es la primavera
                                        opaca, baja y lluviosa...
                                        flores, alergias y humedad.

   
                                                     
                                                     Una Esquirla N° 37 
   
                                                    Cincuenta años y un día
                                                        es para pensarlo
                                                   es tener fe en sí mismo
                                                   es momento de ser feliz.


                                                                                           
                                                                                            
                                                                                               Otro Haiku N° 19 

                                                                                            Jueves húmedo y azul
                                                                                                 y me dejé ser...
                                                                                             fui libre como más.


Y otro Haiku N° 20

Nunca pude aprenderlo
No se esperar...
por eso solo te encontré.


                                                    Haiku N° 21

                                            En un pasado no lejano
                                              vi tu belleza arcaica...
                                          como inexistente ¿tal ves?


                                                                                                             Otro Haiku N° 22

                                                                                     Finalmente lo supe
                                                                                         estaba loco...
                                                                                     sabía lo que quería.

                Y otro Haiku N° 23

                                       Hojas verdes festonadas
                                         flores rojas en capullo...
                                             solo semilla soy.


                                                             Haiku N° 24

                                                      Soy tormenta de la sierra
                                                       vendaval de la montaña
                                                          brisa suave de mar.


                                                                                Otro Haiku N° 25

                                                                               Guayaba y limón
                                                                                 clavo y canela
                                                                                 magia de sabor.


Y otro Haiku N° 26

Como un cierto frenesí
perturba mi calma...
algo bueno ha de venir.


Un pequeño grande abrazo.

Hortensio.
















































miércoles, 26 de noviembre de 2014

Alias 'Suicidio'

                                                                                        "Todo consiste en morir, Dios mediante, cuando uno quiera
                                                                                           y no cuando él lo disponga" (Pedro Paramo de Rulfo).

No volver jamàs... nunca.
Y el tiempo que no nos da tiempo; en la última página, del último capítulo, de su último libro, cuando conscientemente por una decisión muy, pero muy personal, traspasó la frontera entre la vida y el resto de su vida, cruzando el umbral del no retorno en donde los días cuentan los segundos y no las veinticuatro horas, el beso de La Muerte acalló el hambre de la nada, emprendiendo la ruta incierta por senderos desconocidos perdidos en la bruma de miasmas degradadas. Era en un peligroso viaje estático esperando que ese "buen Amigo" - al que denigran y ponen el alias de 'Suicidio' sin saber de su hermoso carácter humanitario -, llegue a sus lares sin tarjeta de invitación, silencioso y espontáneo, firme y anhelado sin darle espacio a la querida duda... Ahí estás, ¡Bienvenido!, ya sabe él, que jamás podrá tener retorno alguno a lo cotidiano, a lo despreciable a la bendición de lo asqueroso y con la firme "esperanza" de no volver ya, jamás... nunca. Ya tendía la mano a Thánatos para ir al poniente macerado y bello a entregarse al abismo que por fin llegaba.

Un abrazo y un ósculo...

Hortensio.

domingo, 23 de noviembre de 2014

Poemas dislocados.

Las emociones son las que hacen
que el hombre sea... humano.
Farwel.

En este 'Plácido domingo' de noviembre, tres versos del libro de Farwel, "Poemas Dislocados" de 1989...

Vomita...
¿Y quién te prometió días y días de placer
sabiendo que se venían días y días de dolor?
¿Quién te prometió amor y más amor sin mirar
que se venían días y días de tedio y hastío?

¿Quién te prometió paz cuando solo se
presagiaban días y días de incertidumbre y tristezas?
¿Quién te prometió esta vida y la otra?... No fui yo,
no pude haber sido yo... por favor vomita tu cólera,
vomita tu frustración, vomita tu asco y tu desamor. 



Niña Mía...


Una noche de lluvia en mi 'pueblito viejo'.

Mil besos de tus labios brotan
mil cuitas brotan de tu boca
mil suspiros de tu pecho brotan
mil caricias brotan de tus manos.

Mil destellos brotan de tus ojos
mil feromonas de tu cuerpo...
¿Cuándo tendré Niña Mía
un solo beso de tus labios?

Una sola cuita de tu boca
un solo suspiro de tu pecho
una sola caricia de tu cuerpo
¿Cuándo la tendré Niña Mía...?

Solo te veo pasar divina y lejana
como sombra altiva y desafiante
que me mira desde su mundo joven todo el
tiempo, mirada, silencios... ausencias.

Paso la mirada y se prende a tu falda
pendiente como idiota de tu contoneo,
instantes en el que eres una con el viento
en certezas y en pretextos.

Es para mi dicha lejana que todo lo conviertes
en visiones de prolongada y tierna ilusión...
madurez de vino añejo pasado en reposo
agua de manantial de pura y bella juventud...
no creo en el destino, solo lo que mis ojos ven.


Alzhéimer

¿Porqué es tan terrible tener alzhéimer...?
¿si sabes llegar a casa y no te pierdes...?
solo eso puede importar
de nada te haz perdido en este mundo...

De cuerdos insanos
de locuras aceptadas
de estupideces compartidas.
De sonrisas en beneplácito
de canalladas vulgares
de vivencias esquizoides.

¿De qué te has perdido...?

Desde éste rincón, un abrazo pleno de cariño.

Hortensio.





jueves, 20 de noviembre de 2014

Sala de espera.


Todo hombre es sincero a solas;
en cuanto aparece una segunda
persona empieza la hipocresía.

                                           (Emerson)
Aeropuerto internacional de 'El Dorado' Bogotá... allí me encontraba para abordar un vuelo que me
llevaría a mi aventura por 'El Tayrona', nada había que hacer, el vuelo estaba suspendido por mal tiempo, a poner buena cara y darle cabida a la paciencia. Me senté en la 'sala de espera' y me acomode en una de sus sillas, busqué entre mi maleta de mano el libro que me acompañaría en mi correría... Los Thibault, tomo 4 del premio nobel 1937, Roger Martin du Gard, y me dispuse a continuar con la lectura...


Alguien que había llegado al sitio y se sentó frente a mi en diagonal, llamó mi atención gratamente -en principio-  cuando apenas acariciaba la tapa del libro y como buen 'voyerista' y 'fisonomista' no pude, desde ese instante, quitarle los ojos de encima. Se acomodó con aire de 'digna' indiferencia y ademanes delicados... era una hermosa mujer 'madura' que cuando se posó, recorrió con su mirada, lentamente el terreno circundante hasta que me toco el turno de encontrarme con su mirada azul impasible pero triste.


Si, pude leer en su rostro una inocultable tristeza que me impresionó, solo pude barruntar... toda mirada triste esconde un sentimiento ¿por qué situaciones estaría pasando? ¿Qué o quien la tenía así de triste? Jamás lo sabré y de nuevo pasó su mirada triste que la sostuvo un instante más al ver seguramente que yo también la estaba mirando como extasiado, (seguramente estaría acostumbrada a sostener miradas y algo en mí le llamó la atención... ¡estúpida vanidad!) lo cierto es que se leía en ese bello rostro una inmensa tristeza que se podría romper -como el más fino cristal de Murano- en un segundo en llanto... eso me pareció, fue un momento fugaz pero de verdad inquietante.

La incontenible tristeza

De repente ese semblante de tristeza se trocó en una suave sonrisa que desdibujó su tristeza; se levantó como en 'cámara lenta' llena de una dignidad solo adquirida en la realeza europea ¿sería una princesa en línea sucesoral? y levanto su mano derecha al aire y la agitó, tomó su maleta y se alejó en dirección de dos amigas a las que saludó de beso en mejilla, entonces oí su risa suave pero franca...

Baje la mirada y abrí como 'en automático' las tapas del libro y no pude leer ni una sola letra, tenía clavada esa mirada triste en las arrugas de mi cerebro y vino de repente en mi ayuda, una vieja sentencia o más bien un viejo escolio de Farwel, que es casi que un axioma; más o menos así dice:

"Basta dejar a alguien solo un breve momento a solas, para que brote en su cara lo que en realidad se es y que no se quiere mostrar al mundo" 

Levanté instintivamente la mirada para verla alejarse con delicado contoneo de su cadera al vaivén del ritmo 'alegre' de su frondosa cabellera, en medio de una charla rica en carcajadas; pero esa mirada que leí en su rostro como de 'conformada tristeza ausente', era pura y sincera. Y así, sin temor a equivocarme, somos todos cuando estamos a solas, a la cara nos brota como un reflejo nuestro verdadero sentimiento interior.

Un abrazo sincero... sin careta.

Hortensio.



domingo, 16 de noviembre de 2014

El Baobab.



El 'árbol de la vida' en África
En la hermosa y bella ciudad de la 'Eterna Primavera'... Medellín (Antioquia, Colombia) un codicioso y ¡grandísimo idiota! de esos que no faltan, del sector de 'el poblado', una de las zonas más exclusivas de la ciudad, le dio por talar un árbol más que centenario por ganarse unos poquísimos metros de construcción, -noticia del diario El Espectador-, de hace algunos días; pidió permiso a la alcaldía para acometer semejante crimen, pero algunos sensibles y sensatos vecinos del perpetrador, se le opusieron y la cosa fue a parar a otras instancias en busca de expertos de la correspondiente secretaría del 'medio ambiente', de la Universidad Nacional y el jardín Botánico, quienes no encontraron ninguna equivalencia a árboles endémicos o traídos de otras regiones, por lo que lo bautizaron como N.N. y comenzó la famosa "exhaustiva investigación" de los burócratas de turno. Un estudioso agrónomo se interesó por el caso y llegó a la conclusión de que se trataba de un extraordinario y raro 'Baobab'... ¿Cómo en América?... pues Sí. (hasta aquí la noticia, para no extenderme más). Veámoslo en todo su esplendor:

Un hermoso y extraordinario Baobab en su África natal.

Bueno, como la única referencia que yo tenía de ellos era el de ese querido aviador, A. de Saint-Exupéry, que los menciona en el capítulo cinco de su 'Principito' y que de seguro los conoció personalmente impresionándose de tal modo como para haberlos tratado así en su obra (yo creía que era invención del escritor, ¡confieso apenado mi ignorancia!); pero bueno, como poco sabía de éste nuevo gran 'amigo' recurrí y me acerqué a ese otro gran amigo: Google y su ya famoso e imprescindible 'Oráculo' quien me introdujo en el misterioso y bello mundo de los Baobabs... 
El Baobab en Madagascar.
Por su forma anatómica, si decir así se puede, pareciera que sus ramas son las raíces y que se elevan al cielo como pidiendo... algo, 'pareciera que creciera de arriba hacia abajo' puesto que el follaje de sus ramas solo crecen en los meses de verano... miremos una antigua foto de la fotógrafa canadiense Elaine Ling, la 'enamorada' de los Baobabs, de una serie en blanco y negro de Baobabs que fuera galardonada en su tiempo, y en la que se podrá comprender lo dicho anteriormente y la  leyenda que les contaré:
¿Ramas o raíces? el enorme árbol pereciere que
 está enterrado al revés con sus raíces al aire.
Nótese la silueta de un hombre en su base.
La leyenda que a mí más me gusta, de muchas, es la de Madagascar, que cuenta que: "En los 'principios' el baobabera un bello árbol de frondoso ramaje verde pero que desobedeció a Dios, cuando dio cobijo a un pájaro 'Estrilda' que estaba maldito. Dios al enterarse, ciego de ira, arrancó el árbol de cuajo y hundió su frondosa copa verde en la tierra dejando sus raíces al descubierto".

Ya van viendo lo que es un Baobab, para mi y desde ahora, en más bello, hermoso, extraordinario,
El árbol botella.
pero sobre todo útil árbol, que la Naturaleza puso en la Tierra y como 'entre gustos no hay disgustos' y desde luego no hay absolutos que valgan, a mi personalmente me parece bello por no decir hermoso, extraordinario y fantástico. Originarios del África y de su isla Madagascar, llegaron también a Australia; a estos gigantes les tienen diversos apodos, los más conocidos son el del 'árbol de la vida' y el de 'árbol botella' (boad) por su forma. Sus características son insólitas: un Baobab adulto puede llegar a medir más de 40 metros de alto por más de cinco y más de circunferencia, pero eso varía de acuerdo a su especie y la zona donde ha crecido.



Las inmensas proporciones de
un Baobab milenario en África.
El gran explorador ingles del África austral David Livingstone en el siglo XIX, llegó a describir en uno de estos ejemplares, en un reporte a la sociedad científica de Londres, en el que según él, "en la cavidad hecha en su tronco podía albergar 20 y 30 hombres" pero se sabe que es mucho más y en su crónica se pudo haber quedado corto, pero en fin, también se interesó por aquellos "arbolitos" el gran hombre y apóstol del África y hay que creerle. También está reseñado que en la ciudad de Queesland, Australia, había un Baobab, que era usado como cárcel.


¿Pueden creer que allí está, ese extraordinario
Baobab, fotografiado por Elein Ling?

El majestuoso 'árbol de la vida' puede vivir más de tres mil años según la datación del isótopo del 'carbono 14' pues no tiene anillos para medir su longevidad, tiene la capacidad de almacenar hasta 120.000 litros de agua utilizada en épocas de sequía, pero también da comida, su fruto al que llaman 'pan del mono' alimenta nutritivamente como sus caducas hojas que son ricas en vitaminas y minerales y son medicinales, su tronco parecido al corcho pero más leñoso, da albergue y vivienda, fibras para hacer vestidos y de él de aprovecha todo, hasta de sus efímeras flores que nacen en el ocaso y mueren o se marchitan durante el día, se hace una harina cosmética de gran valor, en 'resumida cuenta' es una de las grandes maravillas de la Naturaleza. 



¿Un edificio de varios pisos en un Baobab? Ahí está... ¡increíble!
No he podido saber 'en qué paro' la pretendida tala de ese hermoso árbol que raramente creció en Medellín, tengo entendido que por vicios en la solicitud de destrucción, los vecinos apelaron el permiso que extrañamente y "dolosamente" se le había concedido al futuro 'arboricida' y por el momento se ha salvado. Ojalá que el dios de los árboles lo proteja por otros mil años a nuestro único e invaluable Baobab colombiano para la admiración de los 'paisas' y de todos nosotros, quienes así se lo imploramos... Amén y amén y que así sea.


¿Negros nubarrones para mi amigo de Medellín?
Un abrazo lleno de plegaria ecológica...

Hortensio.