jueves, 13 de noviembre de 2014

El Muro de Adriano.

El Muro de Adriano... lo que queda.
Y cuenta la leyenda que la ´Gran Aventura' comenzó cuando Julio Cesar, que había cruzado por segunda vez, en el 54 a.C. el canal (hoy de la Mancha) con un gran ejercito, lo reunió en lo alto de los acantilados blancos de Dover y a una señal suya, mando 'quemar las naves' (algunas) que los habían transportado a Albión (montes blancos en celta), ese territorio desconocido e inhóspito que habría de ser Britania.
Los Acantilados de Dover, la gran muralla natural de Britania.
El fracaso no era una opción, no hay forma de regresar, no hay vuelta atrás o se vence o se muere, no
hay campo para el miedo y la incertidumbre que produce lo desconocido... así comenzó la invasión a Inglaterra que terminó con la construcción de 'El Muro de Adriano' hoy conocida como 'La Muralla', hacia el año 122 a 128 d.C. y que se extendió en el norte por 250 kilómetros, desde el mar del norte hasta el mar de Solwey. Adriano, cansado de la expansión del imperio y no poder cuidar sus fronteras, puso fín a ella; cuando visitó su Britania y cansado de la invasión de las tribus del norte en especial los Pictos, le ordenó al gobernador Aulos Platorius Nepos, la construcción de un muro de contención que diseñaron sus ingenieros militares, con la extensión antes dicha y características muy especiales que hacían de este muro casi que infranqueable. La grandeza del imperio la constituyó 'el legionario', ese formidable soldado que era una maquina completa en sí solo o en la legión, cada uno de ellos era un ingeniero en potencia y un  obrero calificado; cuando se emprendía una obra todas las legiones participaban miles de hombres dedicados a la guerra y a la construcción de carreteras (todos los caminos conducen a Roma), fuertes (muros), acueductos, anfiteatros y ciudades.
Un cuartel de la muralla y sus ruinas. 
Así fue, construyeron obras de ingeniería que hoy todavía asombran y una de esas obras de ingeniería militar fue la construcción de fortalezas y como ejemplo, el muro de contención que ordenó el Emperador en Britania.



Basta mirar el siguiente vídeo para comprender la magnitud de la obra hecha por legionarios romanos y asimilar - como una muestra- porqué fueron los dueños del mundo antiguo...:


Hoy quería rendir un tributo de admiración a esos increíbles constructores e ingenieros que fueron esos héroes anónimos... los Legionarios Romanos, valientes, aguerridos y hasta crueles, abnegados y orgullosos de ser ciudadanos de Roma.

Adenda: En sus morrales siempre llevaban una semilla de olivo, una pequeña cepa de vid y un talego de cuero con sal.

Un fuerte abrazo.

Hortensio.







domingo, 9 de noviembre de 2014

El dinero sí compra la felicidad.

El tema es milenario, partiendo que el 'mito de la felicidad' es solo eso, un mito; una felicidad permanente debe ser 'asquerosa' y de verdad que solo conociendo los malos momentos que son muchos y los buenos que son escasos, podemos conocer la dimensión de lo que llamamos 'felicidad' que son tan solo momentos de dicha y su relación con el oro o en esta época con el dinero ...siempre estará en la mesa de discusión... pues bien, en un extensísimo estudio de la universidad de Princenton (lo puede hacer cualquier universidad del entorno capitalista) la felicidad tiene un costo y desde luego, si cuesta se puede comprar. Relativo ¿no?


Las gentes de mayores ingresos de la sociedad afectan sus emociones de dos maneras diferentes: "una de manera emocional y la segunda de la manera de satisfacción general con la vida" opinó el premio Nobel y psicólogo Daniel Khaneman y la 'felicidad' aumentaba conforme aumentaban los ingresos de los encuestados. Entonces 'el bienestar emocional de la gente (felicidad)', depende de la situación económica de la persona, es decir, entre más dinero se tiene se está más contento... día a día.

El dinero está proporcionalmente relacionado con el estado de bienestar, y si se tiene la capacidad económica para 'comprar experiencias positivas', habrá que hacerlo y así evitar dolor, enfermedad y experiencias negativas. Con dinero se compra en definitiva la habilidad de disfrutar los tan mentados y famosos... 'pequeños placeres'... una pequeña fortuna, por ejemplo nos haría más felices. Y relativamente, los bajos ingresos y malos salarios entre la población vulnerable que son la gran mayoría de todos los países, llevan a sentimientos de mala fortuna. tragedias, divorsios y separaciones, enfermedades y 'dolor de soledad' (tristeza y angustias permanentes), nueva enfermedad del siglo XXI, que desemboca en suicidios... dije: ¡relativamente!, no siempre es así.


Yo fui feliz cundo nació mi hijo. Cuando conocí el mar, etc., etc., Cada cual con sus momentos. Pero, ¿el dinero da sentimientos de permanencia? Belleza, poder, fama y riqueza, en mi criterio, solo complementan ese estado de felicidad y sentimientos de bienestar, de paz y alegría con relación a su salud y calidad de vida y somos nosotros los que determinamos qué es felicidad y qué no, qué es lo positivo o lo negativo y sin podernos mentir a si mismos. ¿Hay que ser felices con lo que se tiene? ¿Se puede aprender a ser feliz y luchar por sus anhelos (esperanzas) y el de los seres que amamos? ¿Se rompe la felicidad con una tragedia? ¡Ah, que tema más difícil!, solo hay un axioma: cuando creas que ha llegado, tienes el deber ineludible de aceptarla, tomarla y disfrutarla en lo que dure. Y no he hablado de dinero.

Todo tiene un principio y un fin, sentimientos y experiencias que brotan dentro de tí, independientemente de si se es rico o pobre, pobre sin necesidades. Y las felicidades son miles de miles como los hombres y mujeres de éste mundo, cada quien con su concepto sobre el mito más relativo que se plantea la criatura humana. Y no he hablado de dinero.


Pero lo cierto es que es un estado de ánimo, sencillo y sin cinismos, el más importante, el de sentirse libre ese si que da felicidad; ahora que si se tiene la ayudita de un buen dinero, cuanto mejor... los totales solo se dan en matemática y hasta los locos, locos de verdad, tienen sus momentos de lúcida felicidad, pero ojo no dejes que se pinte de obsesivo la consecución de ese mito tan esquivo.

De manera que hay que acumular momentos felices para tener recuerdos felices en la memoria. Yo por mi parte estoy aprendiendo a ser feliz aunque no es mi meta o ¿si? y cuando pienso en 'La Gran Resignación' en el 'Momento Supremo' y estoy feliz, no puede dejar de tener ciertos rescoldos de infelicidad y todo vuelve a comenzar, tormentas y calmas; debemos aprender a ser felices en medio de los problemas. ¿Habrá quien nos enseñe a ser felices? lo dudo. Y no he hablado de dinero.

Esa 'pseudo utopía' que llamamos felicidad en definitiva "se puede comprar" por pequeñas dosis, pero no hay paquetes completos con destino y sin fecha de caducidad y con preservantes... parece como si fuera magia, ¿en donde se esconde? ¿en la hermosa lujuria que nos despierta el amor? ¿En disfrutar una deliciosa cerveza helada en compañía de amigos? ¿En volver a la tierra amada? etc. etc.,Y no he hablado de dinero, más bien de afectos. Al final, en la edad provecta, el cariño de los seres amados por sobre todo los nietos, le dan a uno 'voluntad de vivir' hasta el último aliento y saber que se contó con infinidad de instantes felices que llenaron mil vacíos en esa gran aventura que es vida en la existencia de cada ser humano.


Un abrazo... felicidades.

Hortensio.


miércoles, 5 de noviembre de 2014

La dipsómana...

Del libro de poesías 'Dislocadas' de 1989, esta en especial:

En una inscripción egipcia datada hacia el año 2.200 a.C rezaba:
"La boca de un hombre perfectamente contento está llena de cerveza"


"He hecho correr sin medida como corre el agua del rio, torrentes de cerveza,
para dar gracias sobre el altar de Marduk y su esposa Sarpanitu."
(Nabucodonosor)


Y he bebido una cerveza fuerte como beben aquellos
que se entregaron valerosamente al placer.
(Kavafis...)

La dipsómana...
Agotado y enfermo en la madrugada despertó,
de lejos escucho la melodía mañanera de un gallo
la angustia de no recordar nada lo hizo volver en sí
mirando en su rededor pudo ver que todo estaba ahí.

Sudaba por angustia o por temor infecto... dolor de todo
cerró los ojos, pretendió recordar lo que había sucedido
pasó sus manos por el desnudo temblor de su cuerpo
todo parecía estar bien menos su cabeza que dolía a morir.

Callada e inquebrantable su decisión ya estaba tomada...
no volvería con ella ya era cosa olvidada cuestión del pasado
y no culparia al viejo destino de todas sus desgracias...
¿qué culpa tenía de estar siempre presente y no advertirle  nada?

¿Qué culpa tiene el viejo destino de no  presentir la sombra de
su presencia de nuevo en su cama y no saber nada de ella...?
¿qué culpa tiene el viejo destino si él mismo lo había ultrajado
creyendo de nuevo en ella en sus labios en no dudar de su ternura?

Que gran jugada del azar que nadie vio mostrándole de nuevo
que el amor es una extraña trampa en la había caído y caído sin
la menor incertidumbre una y otra vez sin poder ver la experiencia
y en la que persistía entrar sin la menor pena sin prever la tragedia.

Mil cervezas...¿Dónde caben? y la noche cómplice de la intoxicación
los movió atados en sus cuerpos hacia el refugio que fue de sus padres
que fue de sus hijos y le había regalado a ella cuando todo compartían
pero su decisión ya estaba tomada y de verdad que no volvería con ella.

¿Pero qué hacer si ella era el pan fresco de sus deseos y de sus lujurias?
la puerta del cuarto se abrió de repente su silueta estaba allí en el marco
¡levántate borrachito perezoso! tómate estas aspirinas y date una ducha
tienes que ir a trabajar ya son las seis, espero que recuerdes lo de anoche.

Asustado se tocó la cabeza con ambas manos y trató de recordar la laguna
alcohólica se lo impidió... no recordaba nada solo que ¡no volvería con ella!
pero ella continuó: Sí, anoche llorando como un niño me pediste perdón
me juraste no volver con ella, juraste amor eterno pero ¡Yo ya no vuelvo!

Que noche tan fantástica, tan llena de amor y promesas pero de verdad mi
decisión está tomada ¡ya no vuelvo contigo!  y si lo deseas seremos amigos
sigue con ella maldita y dipsómana cerveza esa rubia sí que te ama de verdad
y el tufo de su amor te acompañará hasta la tumba en donde brindaremos por ti.

Mi adorada rubia... te amo.

                                                         (Farwel, 1.989)
 

P.D.:  En la puerta de su cuarto unos golpes suenan...
          - ¿Quien es...?
          Una suave voz de mujer contesta...
          - Yó, el amor de tu vida.
          - ¡Mentira... la cerveza no habla!


¡Qué decir!... solo un abrazo.

Hortensio.






martes, 4 de noviembre de 2014

Solo esquirlas...

En esta ocasión algunas (diez) esquirlas de poesía, versos insospechados que gritaban: Déjanos salir... no importa lo que piensen los demás... ¡Déjanos salir! y salieron... ahí están felices y llenos de Libertad.


 Esquirla N° 27
                                                                          
Noche que jamás repetirá
¿Cómo pasó...?
seguro que pasó
La mente no es lógica,


Esquirla N° 28

Cuán frágil e insignificante
somos tu y yo míseros mortales
algo debería cambiar sin dudarlo
el mundo o tú...


Esquirla N° 29

Debes estar cansada
debes estar muy sola
debes estar odiando
debes estar... amando.




                Esquirla N° 30

No des valor a lo que realmente no lo tiene
No pierdas el tiempo en guardar baratijas
No pienses ni añores lo que  no conoces
Lo que tiene valor... eso, ya es muy tuyo.


 Esquirla N° 31

Uno cuenta las historias de su vida
con pasión y orgullo...
cuando a lejanías las has superado
otros muchos... solo optan por callar.


Esquirla N° 32

Loco creo siempre fui
creo saberme loco 'lúcido'
me he cruzado con una hormiga
     y ésta con una sonrisa me saludó...


            
             Esquirla N° 33

Ahora que todo en mi vida cobra sentido
porque existes... porque que estás aquí
solo pido al tiempo un poco de piedad
detén por un instante tu inclemente pasar.





Esquirla N° 34

Pensar no implica decidir
pero decidimos pensar
no decidimos amar
solo amamos y nada más.


Esquirla N° 35

Buscándome en el espejo
no encontré mis ojos ahí
se me olvidó por completo
que un día te los regalé.


Esquirla N° 36

Esa esperanza que pusiste en mí
nunca fue una mentira que dije al azar
fue bello muy bello que fuera verdad
pero ya sabemos que solo esperanza fue.


Está ya bien de esquirlas, como granadero les deseo mucha paz.
Y un abrazo aunque sea fragmentado.

Hortensio.


domingo, 2 de noviembre de 2014

El gran amor de Bolívar.

Mucho se ha hablado de los amores que el 'Libertador' mantuvo durante sus escasísimos y turbulentos 47 años en los que piso ésta, su amada tierra Americana, más de 20 siendo cronológicamente las más conocidas: la rubia revolucionaria mejicana Iganacia Roriguez de Velasco y Osorio, llamada la 'Güera Rodríguez', quien lo tomó siendo casi un adolescente. En Francia conoce a su prima lejana Fanny Du Villars, hija del Barón de Tibiard, 'mi adorable Fanny' , como la llamaba Bolívar; en Jamaica conoce a la exuberante Luisa Crober, una bella mulata de ojos verdes quien sin proponérselo le salva la vida al futuro Libertador, al atraerlo a su lecho y alejarlo de su cuartel en donde un asesino a sueldo llegó hasta su hamaca y mató a Félix Amestoy, un gran amigo, quien se recostó en ella para esperarlo.

Luego aparece la margariteña Asunción Jimenez, a este fugaz amorío siguió Isabel Soublette, hermana de su general y 'mano derecha' Carlos Soublette. Durante la Campaña Admirable, encontró a una bella campesina de Capacho en el Táchira, Juana Pastrano Salcedo, y a quien su madre la oculto cuando El Supremo Comandante regresó para libertar a Venezuela. En La Gran Colombia disputaron sus amores 'Las Ibañez' Nicolaza y Berdardina, la primera en Ocaña hacia 1813 y la segunda en la capital de la Nueva Granada en 1819, después del triunfo de Boyacá. Unos años después aparece en la vida del Libertador Manuelita Sáenz de Thorne, en la entrada triunfante a Quito después de la batalla de Pichincha el 16 de junio de 1822. Son también recordadas pero más fugaces, Bendita Natal; Therese Lesnais, madre de Flora Tristán; Anne Lenoit; sus primas las hermanas Aristiguieta;  Barbara y Juana de Dios Lemus; Salustiana y Maria de Jesús Patiño; Manuela White, hermosa maestra de párvulos en Caracas; Teresa Mancebo; la efímera enamorada Janeth Hart; Tomasa de Suero y Larrea poetisa peruana; la milanesa Marina; la esquiva Delfina Guardiola y no podía faltar una bellísima realista, la joven y hermosa Aurora Pardo, a quien conoce en un baile en Lima en honor a Sucre.
Bolívar y Pepita, en la película
'El hombre de las dificultades'

Sí, ellas fueron amantes del 'Genio de América', pero también es cierto que solo tres emblemáticas mujeres llenaron de verdad el corazón y el tiempo del 'Libertador'... su esposa Maria Teresa Rodriguez del Toro y Alayza; Manuelita Saenz y entre las dos está el verdadero amor de Bolívar, Josefina Machado Madriz, conocida cariñosamente como 'Pepita' o doña 'Pepa' como respetuosamente la llamaban la tropa y la oficialidad del Libertador. La primera su esposa y la segunda su amante y Pepita 'mi adorada mujer'. La mujer que lo acompañó durante siete años a la construcción del 'sueño bolivariano' aquella que lo siguió en los peores años y en las peores condiciones, en las batallas y sus largos desplazamientos y travesías por la inhóspita geografía de Venezuela, aquella que lo esperaba noche y día, todos los días para darle la paz y el descanso de su regazo hasta su muerte en 1820 diez años antes de la muerte de su amado "negrito" como le decía a Simón.

Era Ella, una joven y hermosa caraqueña de 20 años con un armonioso cuerpo sensual como ninguno que hubiese conocido el 'mantuano', de tez morena clara, ojos ensoñadores muy oscuros, provocativos labios enmarcados en una poblada y ensortijada cabellera negra. Valiente y tenaz, mujer del deber... Ella le cocinaba a su compañero, le cocía su ropa que se la mantenía limpia, después de las batallas fungía como una amorosa y dedicada enfermera y en fín... "Era de carácter audaz y dueña de una memoria envidiable. Saludaba por su nombre y apellido a todas las personas a quienes había conocido con gestos airosos y desembarazados. Su inteligencia cautiva al Libertador y juntos deciden hacer pública la unión." Desde luego, a pesar de la época, instituyó en su vida lo que sería a futuro la "Unión Libre" jamás se volvió a casar.

Y así Pepita acompaña a Bolívar por toda la geografía de los llanos venezolanos lucha tras lucha hasta la batalla de las Queseras del Medio, aquella que se recordará como la de "Vuelvan Caras" en abril de 1819. Allí el 'Gran General' se dispone, no volver a Caracas, sino emprender el 'Paso de los Andes' en compañía de Santander, prohibiéndole más que rogarle a Pepita que se quedara en Angostura mientras el emprendía la difícil y admirable campaña hacia Santa Fé de Bogotá, la capital del virreinato de la Nueva Granada, de la que sale victorioso después de la definitiva y contundente Batalla de Boyacá en agosto de 1819.

Victorioso y apertrechado con un gran ejercito, el 'Vencedor de Boyacá' regresa a Venezuela por Angostura, "... sin que sus amoríos con Bernardina Ibañez, la bogotana, la desplazaran. La caraqueña había adelgazado. Sus bellos ojos brillaban febriles sobre unas cuencas amoratadas. La tuberculosis según le dijeron los médicos se había declarado. Quizá el clima de Bogotá -dijo uno de ellos- le sentará mucho mejor," Así embarcó a su amada con su ejercito en la navidad de ese año inmortal, por el río Orinoco. En la correría Pepita tuvo dos crisis (hemoptisis). Al llegar a Achaguas ya está tosiendo demasiado y esputa sangre muy de seguido; después de un grave cuadro febril pierde el conocimiento y entra en coma y muere. Bolívar, destrozado de dolor la entierra en una colina donde no llegan las aguas cuando la sabana se inunda y a 'doña Pepa' la despiden con honores de gratitud y cariño, en los primeros días de 1820.

Qué duda cabe, fue su gran amor, la de los 'años terribles'... "Comprendió en ese momento, y así lo dio a entender en sus escritos, que 'la gloria y el poder no valían nada si al ser amado se lo lleva la muerte'. Pepita, desde que perdió a su primera mujer dieciocho años atrás, hubiese sido el único ser por el que quebrantaría su voto de permanecer viudo hasta el final de sus días. Por ella, a pesar se todos sus triunfos y laureles, hubiese aceptado 'el ser un pacífico alcalde de San Mateo'..."

Así hablaba el Libertador muchos años después, cerca de su ocaso: "Nunca el destino me permitió más de seis meses de paz y alegría, acicateándome por lo contrario con todas las penas y rigores de la que es capaz e sufrir el alma humana. ¿No me arrebató también a mi querida Pepita Machado,mi compañera de más de siete años? ¿No murió acaso del mismo mal que mató a mi madre y que desde niño aprendí a temer y a conocer con espanto? El, como todos sabemos con certeza clínica, diez años después de haber enterrado a su Pepita, moría del mismo mal de esos dos seres tan amados, en la hacienda de San Pedro Alejandrino, en Santa Marta, un 30 de diciembre de 1830.

Desconozco el autor de este poema, pero transcribo un fragmento de él en honor al gran amor del "Hombre de las Dificultades"... Pepita Machado:

Agobiado por jóvenes brillantes,
entra Bolívar en la capital.
La Caracas de corte colonial
que lo recibe con honor triunfante.

Y la linda Josefina Machado.
fina, guapa, radiante, buenamoza,
está muy cerca junto a la carroza,
luciéndole al viajero entusiasmado. 

Es la Pepita, noble, inteligente.
Mira a los ojos del libertador.
Rosa la tez, cubierta de rubor,
y su mirada, por demás, ardiente.

Fue un cálido romance, amor sincero,
que el tiempo se llevó en larga jornada.
Y Josefina, toda engalanada,
sintió rigores del sentir viajero.

Con gracia, con lisonjero,
tan llena de sensuales candideces,
quiere entregar su corazón con creces
y marcha a Bogotá tras del guerrero.

Soplaron otros aires, otros vientos,
y las flechas giraron al poniente,
y se rompió la magia de repente.

¡Fue el ocaso! Quizás otros momentos...


Dibujo contemporáneo de Pepita.

En alguna ocasión paseando por las arenas del la quebrada de la Logia, Pepita en forma premonitoria le dijo estas palabras a su amado 'negrito': "Algún día serás de bronce y tus pies extrañarán el calor de la arena..." Y en sus cartas de ausencia le decía: "Todos los segundos de mi memoria, van sumando las horas de tu recuerdo." Ella fue 'mi mujer'... el amor de la vida del Libertador.





domingo, 26 de octubre de 2014

¿Porqué mataron a Montserrat?

Un flashback necesario.
Esto me pasó a mí, no se si a alguien también en alguna ocasión le haya pasado. Leyendo una pequeña novela 'negra' (238 págs..) su protagonista una hermosa, inteligente y sagaz detective catalana -la trama se desarrolla en Barcelona- a quien el escritor llama Montserrat (Monse para sus amigos), comienza una investigación sobre una serie de defraudaciones, hurtos y 'lavado de activos' y la desaparición y secuestro de un importante ejecutivo bancario, la trama de la novela la lleva a descubrir vínculos de algunos importantes miembros de la alta sociedad barcelonesa con la mafia colombiana y carteles españoles y africanos de la 'droga'.

Imagen de una moderna mujer detective... ¿Montserrat?
Hasta ahí, todo iba muy bien y la trama comenzaba a atraparme de verdad y la bella Montserrat, estaba a punto de desenmascarar a un importante personaje corrompido por los carteles que sin dudarlo la llevaría al desaparecido. Xavier, su compañero de aventuras e investigaciones, llegó con la noticia de que siguiendo las pistas que Ella le había dado, sabía donde se encontraba el susodicho. Monse, valiente como ninguna, monta el operativo y lo encamina meticulósamente...al llegar al sitio, una elegante villa a las afueras de la capital, entran a la mansión y efectivamente se enfrentan al quien se encontraba "secuestrado" y el miserable la recibe a traición con una andanada de disparos que la alcanzan y muere, es decir la matan (el escritor y el supuesto secuestrado) a la altura de la página 159 mucho más allá de la mitad de la novela... ¡No hay derecho!

De verdad que quedé consternado, frustrado y desorientado, para mi hasta aquí llego la novela; no quise saber de su desenlace en honor a Montserrat, mis dedos subieron por la hoja y doblaron la esquina de la página sobre el número... odié al 'escritor asesino' y en aquel borde preciso comenzó lo incierto y lo desconocido al cerrar el libro; lo coloque en la mesita de noche. Mi mente velaba de mano de mi imaginación, ¿cómo pudo matarla y de manera más idiota? Se me acabó el sueño y el cansancio antes de medianoche.

El aire de mi cuarto perdió transparencia y se puso pesado, busqué una libreta de apuntes y me propuse reorganizar la escena del crimen en un salto atrás minutos antes del encuentro traidor en un flashback necesario para mí (Analepsis en nuestro bello castellano) y para mi tranquilidad, para poder descansar... ''Ella presintió la sombra de su agresor, rodó sobre si misma y disparó a tiempo que una bala 'asesina' la alcanzaba en un brazo, sus balas daban de lleno en la humanidad del corrupto auto-secuestrado"... ya no me importó el desenlace, la había ¡salvado!

Ahora ya me puedo ir a dormir, aunque la duda del desenlace me mortifique... creo que algún día,  -por respeto a mi colega el escritor que mato a mi bella Montserrat-, terminaré de leer la novela a partir de la hoja a la que doblé en la esquina superior tapando en número de la página y que tan dura decepción me provocó.

Con un abrazo en flashback.

Hortensio. 




miércoles, 22 de octubre de 2014

¡¿Hasta cuando...?!

La guerra vuelve estúpido al vencedor
y rencoroso al vencido.
F. Nietzsche.

La guerra... un sin sentido.

La estúpida y sangrienta guerra entre palestinos e israelitas, no parece tener fin, ni un acuerdo razonable, ni una viabilidad pronta, eso ya está visto, pero... ¿Qué hacer? Nadie pero nadie en éste maltratado planeta tiene una mínima idea de qué se puede hacer y todo se van en estrategias especulativas e ilusorias de genios en la materia geopolítica e histórica, pero, ¿y qué? ¡¿Hasta cuando... parar con las masacres?!. El Consejo de Seguridad de ONU, no tiene "autoridad" pues los que manejan el veto no tienen autoridad moral, Rusia, Estados Unidos, Francia y China, comprometidos en guerras descaradas o subrepticias, entonces ¿qué pasará? Preguntas, preguntas y más preguntas... ¿Dónde hallar respuestas? Nadie, pero nadie en éste victimizado planeta tiene la más mínima idea. Mientras tanto...

La absurda y estúpida DESPROPORCIÓN,

Muertos y más muertos que no caben en las estadísticas. Lo que hace Israel con el pueblo de Palestina, si tiene nombre: Desproporción descarada, crueldad innecesaria y asquerosa inmoralidad, tapado con el revaluado argumento de la... supervivencia (por lado y lado).

Y claro, los descerebrados del Hamas, idiotas fundamentalistas, que creen que lanzando cohetes contra las ciudades judías van a ganar una guerra absurda ("hay que borrar a Israel") y los están es borrando a ellos; y lo imperdonable: poniendo a su población civil (niños, mujeres y ancianos) de escudos humanos. ¡Por Dios...Por Alá! ¿qué es ésta demencia? y no hay forma de pararla, ¿en donde va a parar toda ésta estupidez humana? Preguntas, preguntas y más preguntas, ¿quien da una respuesta? Mientras tanto...¡muertos, mutilados y más muertos!

Los ilusos y descerebrados del Hamas.

Y la culpa de todo esto, de todo... la tiene (y no lo digo yo, lo dice un librito al que llaman 'Biblia') 'El terrible Tartamudo' como le decían sus contemporáneos a don Moisés, es la génesis primigenia del conflicto y hasta comprensible para esa ennegrecida época bíblica, este personaje se inventó una 'tierra prometida' y después de vagar por más de  40 años por el desierto. "...las avanzadas de Josué, divisaron el río Jordán. ¿Se imaginan Ustedes, después de tanto tiempo en un desierto encontrar un RÍO un delicioso RÍO con todo y AGUA?... ¡Milagro, gracias Yahvé, nos has conducido a la tierra que nos prometiste! y toda esa turba famélica y sedienta, 'chusma' de tribus se botó sobre esas "sacratísimas tierras".

Pero resulta que en esa 'tierra prometida' por ese 'sanguinario Dios bíblico' no se si sabía o no le importó, que desde la época prehistórica 'albores de la humanidad' y la edad del bronce, allí existía el pueblo de Canaán, es decir cananeos, gabaonitas y desde luego en las riberas del Mediterráneo, los filisteos, habían vivido allí por cuarenta siglos como grandes y prósperos agricultores y pastores... una tierra rica en recursos. 

Los sucios, cochinos y desgraciados -literalmente- israelitas (que no se podían bañar puesto que la escasísima agua, era para tomarla, se inventaron el famoso pacto con Yahvé a través de la circuncisión, para evitar los terribles estragos producidos por el esmegma en el prepucio sucio) no quisieron integrarse pacíficamente a los pueblos vernáculos sino que había que desplazarlos o exterminarlos, pero ellos sí tenían que integrarse a ese, el 'pueblo escogido por Dios' o morir... así por 'mandato divino' esos territorios eran de esas apestosas tribus (¡qué tal!)... los pueblos reaccionaron y comenzó la "guerra santa o interminable".

Esa es muy por encima pero, muy tangencialmente, la génesis de la historia de esa cruenta lucha que no tiene ni tendrá fin porque es en definitiva una guerra santa en donde Dios, Yahvé y Alá, nunca se pondrán de acuerdo, menos los estúpidos "seres humanos" que tratan de seguir sus 'tontos mandatos'.

Seguir ahondando en el tema es necedad... ¿qué pasará? ni los dioses lo sabrán (salió en verso).

Un desconsolado abrazo.

Hortensio.

P.D. Al momento de estar leyendo esta entrada, incontables muertos en su mayoría palestinos estarán siendo llorados por sus pueblos y familias llenas de odio y clamando venganza... una venganza interminable, estúpida e injusta.






domingo, 19 de octubre de 2014

Un 'Cronopio'.

Durante la semana leí algo "pequeño" de la inmensa obra de Cortazar... 'Historias de Cronopios y de Famas" (20 historias). En él, éste que es el Gran Cronopio, describe y cataloga a la forma de actuar de la 'fauna humana', en tres categorías: los Cronopios, que son seres ingenuos, idealistas, sensibles, desordenados y poco convencionales, en claro contraste con los Famas, que son organizados, rígidos y sentenciosos, burgueses; por último tenemos a los Esperanzas: sedentarios, simples, indolentes, aburridos e ignorantes... "esos microbios relucientes" aquellos seres anodinos que siempre les gusta estar al lado de lo prestigioso. "Sí, son los blandos".
El Gran Cronopio.
No es fácil meterse al mundo de Cortazar y sus cronopios, muchos admiradores y estudiosos de esa, su "pequeña" obra, están de acuerdo que un Cronopio es aquel que ve las cosas no como son, sino realmente como son... el Cronopio no mira una casa simplemente por verla, es el que la mira y la observa, no es solo una casa, sino que es una casa... (no se si me hago entender) lo mejor es poner el ejemplo:

Haga como si estuviera en su casa. 

Una Esperanza se hizo una casa y le puso una baldosa que decía: Bienvenidos los que llegan a este hogar.
Una Fama se hizo una casa y no le puso mayormente baldosas.
Un Cronopio se hizo una casa y siguiendo la costumbre puso en el porche diversas baldosas que compró o hizo fabricar. Las baldosas estaban colocadas de manera que se las pudiera leer en orden.
La primera decía: Bienvenidos los que llegan a este hogar.
La segunda decía: La casa es chica, pero el corazón es grande.
La tercera decía: La presencia del huésped es suave como el césped.
La cuarta decía: Somos pobres de verdad, pero no de voluntad.
La quinta decía: Este cartel anula todos los anteriores. Rajá, perro.

Así nos introducía Cortazar a su mundo: "... a mi me pareció bien darle el conjunto del trabajo al lector, para que él hiciera un poco el mismo camino." Son fábulas sin moralejas por ejemplo: "Cuando el cronopio se está cepillando los dientes y deja caer la pasta en la calle y estropea los sombreros de los fama, los famas suben a protestar por sus sombreros. Pero además le dicen que no debe derrochar la pasta dentífrica". O en esa historia en la que los cronopios disparan "sobre la muchedumbre congregada en la Plaza de Mayo, con tan buena puntería que bajaron a seis oficiales de marina y a un farmacéutico" de éste cronopio dijo: "No hubo ninguna intención de mi parte".


¿Entendieron lo que es un cronopio? ... pues yo tampoco o trato de hacerme a la idea, trataré de seguir explorando el tema y a la larga si creo entenderlo, crear mi propio cronopio, para algún día merecer ese gran honor de ser llamado: CRONOPIO. 

Un cronópico abrazo.

Hortensio.

domingo, 12 de octubre de 2014

Cuando nadie me ve...

En éste 'Plácido domingo' un poco de poesía, haikus y esquirlas... disfrútalas.

Cuando nadie me ve...

Cuando nadie me ve...
es cuando estoy conmigo,
lavo mis caretas y
remiendo mis disfraces rotos.

Cuando nadie me ve...
me encuentro y me insulto,
después me consiento y
me preparo para salir.

Sólo, cuando nadie me ve...

                                 Farwel 1989
                            


                                                                                                Esquirla N° 25
                                                                                                    (Cronopio)

A ratos perdidos
te pienso con pasión,
perdidos o no...
mi pasión es pensarte,
así pierda mis ratos de pasión.






Esquirla N° 26

Era como un susurro en voz alta
antes de hundirse en los sueños
en la melancolía inasible
de una penumbra definitiva.



                                                    El rastro de tu perfume...

Y siempre busqué el rumbo de tu recuerdo
en el sensitivo rastro de tu perfume
L'eau Ambrée de Prada... notas rosas
rosas de mayo con ámbar y limón
absurda y obsesiva memoria olfativa
que me lleva a buscar... el rastro de tu perfume. 

                                                           Farwel 1989


Haiku N° 15

El cielo está vacío
huérfano de nubes
es profundo su azul.


                                            Haiku N° 16

                                                    Tu sonrisa diabólica
                                                  es angelical
                                                      cuando te lo propones.


                                Haiku N° 17

Dame un beso tan tierno
que me robe la razón y
el sentido del tiempo.

                                    
      
                                                            Eco de mi pasado.

En ese espacio silencioso
de límites abstractos encuentro
un desasosiego críptico,
vacío absurdo e indeterminado
de orgasmos de ficción
donde mi vida se consume en
un fuego que quema mis entrañas
que domina mi lacerado cuerpo
que desgarra lenta y brutalmente
esa cosa a la que llamamos alma,
esa que se rinde ante el gran misterio
traidor de la vida, eco de mi pasado.
                                      
                                                     Farwel 1986


Un abrazo de quimera poética.

Hortensio.



domingo, 5 de octubre de 2014

Diógenes de Sinope y sus anédotas.


Dicen que lo nacieron por allá en el 412 a.C. y sus días acabaron 86 años después, camino de Corinto...
Cuanto más conozco a la gente,
más quiero a mi perro.

Y aunque era lo suficientemente conocido en Corinto, Esparta y Atenas en donde vivió la mayor parte de su existencia, su apasionante vida y su fama en Grecia y el mundo antiguo, llegó de la mano de Alejandro de Macedonia, a quien su maestro Aristóteles, le contó un encuentro con su padre y se lo había referenciado al contarle de la existencia de la 'Escuela de los Cínicos' en Atenas y de un personaje muy peculiar que vivía en un barril (un tonel viejo y grande donde se añejaba vino), llamado Diógenes de Sinope.

Como era de esperarse, cuando Alejandro llegó a Corinto, supo que Diógenes estaba por esos lares, lo primero que hizo fue localizarlo  y lo encontró en una calle fuera, en el pórtico de la casa de su único amigo Xeniades sentado tomando el sol, el monarca macedonio se le presento: -"Señor mío ¡yo soy Alejandro Príncipe de Macedonia...! y yo, le contesto el 'cínico' ¡soy un perro al que llaman Diógenes...! Alejandro quien tenía antecedentes del filósofo siguió careándolo... "estaría encantado de hacer por Usted cualquier cosa que esté a mi mano" a lo que el filósofo con gran indiferencia le contestó: "Gracias... apártate que me tapas el sol." Según sigue la anécdota, algunos de sus generales se rieron de la contundente respuesta de Diógenes por no aprovechar la ocasión y de ver la cara de asombro de Alejandro, quien les reprocho sus burlas diciendo: -"De no ser Alejandro, habría deseado ser Diógenes." Este lo miró y asomó a su sonrisa desdentada dos colmillos en aceptación de lo dicho y agregó: "Gracias joven por no quitarme aquello que de otra forma jamás me podrás dar". Más tarde, días después lo encontró mirando un montón de huesos humanos, Alejandro le pregunta qué miras con tanto interés... el 'cínico' le contesta: "estoy buscando los huesos de tu padre pero no los diferencio de los de los esclavos" - "¿acaso conociste a mi padre?" - "Nó, el tuvo el honor de conocer a un filósofo". Alejandro conocía la anécdota del encuentro de Diógenes con Filipo de Macedonia, quedó maravillado de haber también conocido a Diógenes. El rey lo invitó a que lo siguiera como su consejero pero ya estaba viejo para esos 'trotes' se despidió con una estruendosa carcajada y una palmada en su joroba con gran respeto y lo dejó tranquilo... aunque preguntaba por Él y sus anécdotas jamás lo volvió a ver.

El encuentro de Diógenes con Filipo, fue el siguiente: una patrulla encontró al maestro y lo capturó por un camino cerca de Queronea y fue presentado al rey quien le preguntó: ¿Quién eres? el 'cínico' le contestó: "Soy el espía de su insaciable codicia" Filipo con esa respuesta reconoció al filósofo y le indicó dónde se hallaba Aristóteles a quien había ido a saludar.

Pero ¿porqué se encontraba en Corinto? es una historia larga que la resumo así: Como se sabe Diógenes había nacido en Sinope ciudad griega que quedaba en lo que hoy es Turquía, allí por su forma de ser -transgresor, irónico, altanero, displicente, ofensivo y peleador- fue expulsado con su padre por alterar monedas por sus enemigos, ya en las afueras de la ciudad les gritó: "¡Ustedes me condenan a irme... yo los condeno a quedarse! soy ciudadano del mundo".

En un viaje por mar a Egina, fue atacado y hecho preso por piratas que lo vendieron en Creta; al verlo tan flaco, calvo y medio jorobado sólo cabían tres preguntas: "Usted que sabe hacer, para qué sirve, cuál es su arte" contestaba: "mandar", sus amos le daban latigazos por 'altanero'. Cupo la fortuna de que por ese entonces estaba en la isla Xeniades de Corinto a quien llamó la atención y a el respondió a la lógica pregunta: "Mandar. Comprueba si alguien quiere comprar un amo" de inmediato lo compró y le dio la libertad sin saber que se trataba del filósofo Diógenes, entablo una gran amistad con su salvador y mecenas quien lo nombró tutor de sus dos hijos; la casa de Xeniades, fue su hogar hasta su muerte.

En Atenas conoció a su maestro a Antístenes quien lo corrió a palo de su gimnasio del Cinosargo (El perro blanco) y el insistía todos los días, hasta que el 'perro mayor' como le decían al filósofo,  blandiendo su bastón le pregunta: ¿Por qué insistes...? y Diógenes le contestó ofreciendo su cabeza: "Golpea, pues no encontrarás madera tan dura que sea capaz de hacerme desistir de mi empeño en lograr que me digas algo como creo que debes hacer". Conocemos a la escuela de los cínicos no tanto por el maestro como por su discípulo.
Su tocayo Diógenes Laercio, recopiló sus anécdotas
 y nos las lego para la posteridad.
Las 'locuras' como le decían sus contemporáneos a sus actos (Platón decía que era un Sócrates que se había vuelto loco) y su reputación de 'cínico' no era inmerecida... no por nada hoy en día la palabra 'cínico' tiene esa connotación y significado. Un día un panadero de la isla de Eubea le preguntó al filósofo: -"¿En qué lugar de Gracia hay hombres dignos? a lo que le contestó: "Hombres, en ninguna parte, muchachos guapos, en Esparta".

Y solía salir por Atenas con una linterna prendida a plena luz del día, preguntado por ello, contestaba que "estoy buscando a un hombre honrado". Otro día apareció en medio del 'Ágora' dando gritos repetidos: "¿No hay hombres honrados en Atenas? Cuando acudieron algunos, blandió su bastón contra ellos y los ahuyentó con éste otro alarido: "¡He dicho hombres, no desperdicios!".

En una ocasión sabiendo que había un banquete de jóvenes se presentó Diógenes con media barba afeitada diciendo: "yo también soy imberbe (siempre se colaba donde había comida y vino) salió molido a  palos. Pero Diógenes era Diógenes y no perdonaba, escribió en una tablilla blanca los nombres de los jóvenes que lo sacaron a palo de la fiesta y se la colgó al cuello y se paseaba por el 'Ágora' hasta que les hizo pagar con creces la afrenta que había recibido y exponiéndolos a la censura, al escarnio y al desprecio público. Uno de aquellos muchachos no aguanto el desprecio de sus conciudadanos y le pidió disculpas: "Diógenes, te pido perdón", el 'cínico' blandiendo su bastón le preguntó: -"¿Cuál eres tú? señalando la tablilla... ¡anda, ven, cobarde y borra tu mismo tu nombre" como es obvio no se le volvió a arrimar.

Otro día lo invitaron a un banquete con el fin de burlarse de él, cuando todos habían terminado de comer comenzaron a arrojarle huesos como si se tratara de un perro. Diógenes se les plantó enfrente y comenzó a orinarlos encima, tal como lo hubiese hecho un perro. En otra ocasión que estaba comiendo en el Ágora empezaron unos jóvenes a gritarle 'perro'... les contestó: "perros vosotros, que me rondáis mientras como".

Era subversivo ante lo pudoroso, se cuenta que una tarde lo encontraron a la entrada del Ágora masturbándose, ante el estupor de muchos le preguntaban por qué lo hacía, a lo que contestó:"Ojalá frotándome el vientre, el hambre se extinguiera de manera tan dócil". Al verlo así un aprendiz de filósofo le increpó: - ¿Es eso filosofía? dices que eres filósofo y ¡no sabes nada! Diógenes dejó sus manoseos y le contestó: "Yo sólo aspiro a saber, y eso es justamente la filosofía". Y para ti que es la sabiduría? al ver que tenía mucha audiencia le contestó al aprendiz: "Es algo que sirve de freno a la juventud, de consuelo a los viejos, de riqueza a los pobres y de adorno a los ricos" aplausos...

En alguna ocasión Aristipo, ministro del rey encontró a Diógenes comiendo lentejas
 en un pórtico le dijo: ¡Ay, Diógenes! si aprendieses a ser más sumiso y adular más
 al rey, no tendrías que comer tantas lentejas. Diógenes le contestó; " ¡Ay Aristipo!
si aprendieras a comer lentejas, no tendrías que ser tan sumiso ni adular tanto al rey.
Murió Diógenes el Sinopeo, en el año 323 a.C. en Corinto, el mismo día en que falleciera ALEJANDRO, su más grande admirador, debido a una grave intoxicación al comer un pulpo, sus admiradores le erigieron un monumento... una columna de mármol que sostenía un perro sentado, por única leyenda en  el pedestal se leía DIÓGENES.

Un cínico pero sincero abrazo.

Hortensio.