miércoles, 4 de junio de 2014

Puta traición...

En este Plácido domingo, poesía... un poema dislocado de 1989 y varios haikus y esquirlas. 

'El burdo camino del olvido'
La sangre se me viene de golpe,
y el corazón da un siniestro grito,
un latido funesto de grito...
La he visto y la he mirado,
 otro la tiene del brazo.

Latido grotesco de una ira contenida
la sangre se vuelve ira y ésta... sangre es.
El viento se enfría, la hemoglobina hierve,
y ella absorta se nota feliz, y yo felino
idiota como idiota absorto la acecho infeliz.

Y disculpo mi fatuo orgullo envanecido
y en la vil felonía me duelen las gónadas,
¿en qué momento me convertí en invidente?
quiero asesinar... descubrí que soy cobarde.

Engaño asqueroso y miserable ¡puta traición!
y como buen cobarde disculpo la inutilidad
de la violencia y busco los brazos hipócritas
de la supervivencia básica de la tolerancia boba.

Doy la espalda y parto por el camino del olvido,
oscurecido de sombras, de esperanzas e ilusiones y
 negarme a recorrer en mi memoria esos añorados espacios  
que me reducen miserablemente a la condición de un trapo viejo.

Situación nauseabunda que da risa en lugar de lástima.
¿Seré ese incierto fin que justifica los medios? y...
 perdido en el espacio de mil voces infamantes caminaré
hasta que la absurda distancia... así lo decida.

                                                 Hortensio Farwel.
                                               (Occidente de Bogotá 1998)



Un Haiku N° 12

Maldita soledad...
silencio que  es costra
que asfixia que mata.


Otro Haiku N° 13

Como tenues gotas de rocío
los segundos se deslizan
incrustándosen en el alma.



Y otro Haiku N° 14
Las aguas de los grandes ríos
encuentran sus leyendas
en el misterio de los mares.
                                                                     
                                                       
                                                                  Esquirla N° 22

Sólo quería salvarme de morir
entonces se presentó la oportunidad,
en mi vida te encontré te conocí...
y sin la más mínima respuesta,
en mi vida te perdí...


Esquirla N° 23

Más allá de la fría tormenta
más allá del tórrido huracán
más allá de ese loco tornado
encontrarás mi frío, tórrido
                      y loco corazón.


Un poético abrazo.

Hortensio.

lunes, 2 de junio de 2014

En un cuarto de hotel.

Esta entrada, es para hacerle un pequeño homenaje a quien yo considero una de mis poetizas preferidas... Maria Monvel cuyo nombre verdadero era Tilda Brito Letelier. Nació en Iquique en 1899 y murió a la tierna edad de 37 años en Santiago, en 1936. De Ella dijo la Mistral: Maria Monvel fue "la mejor poetiza de Chile, pero más que eso: una de las más grandes de nuestra América, próxima a Alfonsina Storni por la riqueza del temperamento y a Juana (de Ibarburou) por la espontaneidad. Que plenitud en mis acuerdos con la Novel... pero oigámosla en esa finura de erotismo, sin más preámbulos: 


                                                            En un cuarto de hotel.

Un lindo cuartico de hotel
En un cuarto de hotel lindo y desconocido:
- horizontes azules, focos esmerilados-,
en donde entramos juntos, absortos y turbados
por el fiero imposible que habíamos vencido.

El me beso en la boca, y le entregué rendido
mi cuerpo frágil, dulce, deseoso y extenuado...
¡Oh reposo indecible después de lo pasado!
¡Oh delicia inefable después de lo sufrido!

Yo no sentí rubor de mi carne desnuda
la dicha ahogaba como una mano ruda
y el cristal de mis ojos se enturbiaba de llanto

mientras él de rodillas, con sus besos furtivos,
abrazaba el marfil de mis pies sensitivos
con la fiebre ardorosa de su boca de santo.

                                          (Maria Monvel 1899-1936)


Después de un fuerte abrazo, les deseo lo mejor.

Hortensio





domingo, 1 de junio de 2014

Un cuento de la tradición Sufí.


El más grande símbolo de la cultura Sufí.
Un emperador estaba saliendo de su palacio para dar un paseo matutino  cuando se encontró con un mendigo.

Le preguntó:
- ¿Qué quieres?

El mendigo se rió y dijo:
- ¿Me preguntas como si pudieras satisfacer mi deseo?

El rey se rió y dijo:
- Por supuesto que puedo satisfacer tu deseo. ¿Qué es? simplemente dímelo.

Y el mendigo dijo:
-Piénsalo dos veces antes de prometer.

El mendigo no era un mendigo cualquiera. Había sido el maestro del emperador en una vida pasada. Y en esta vida le había prometido: "Vendré y trataré de despertarte en tu  próxima vida. En esta vida no lo has logrado, pero volveré..."

Insistió:
-Es un deseo muy simple. ¿Ves aquella escudilla? ¿Puedes llenarla con algo?

Por supuesto - dijo el emperador.
Llamó a uno de sus servidores y le dijo:
- Llena de dinero la escudilla de este hombre.

El servidor lo hizo... y el dinero desapareció. Echó más y más y apenas lo echaba desaparecía. La escudilla del mendigo siempre estaba vacía.
Todo el palacio se reunió. El rumor se corrió por toda la ciudad y una gran multitud se reunió allí. El prestigio del emperador estaba en juego.

-Estoy dispuesto a perder mi reino entero, pero el mendigo no debe derrotarme.

Diamantes, perlas, esmeraldas... los tesoros iban vaciando. La escudilla parecía no tener fondo. Todo lo que se colocaba en ella desaparecía inmediatamente. Era el atardecer y la gente estaba reunida en silencio. El rey se tiró a los pies del mendigo y admitió su derrota.


Escudilla precolombina.
Le dijo:
- Has ganado, pero dime antes de que te vayas, satisface mi curiosidad. ¿De qué está hecha tu escudilla?

El mendigo se rió y dijo:
- Está hecha del mismo material que la mente humana. No hay ningún misterio secreto... simplemente está hecha de deseos humanos.

Un abrazo desprovisto de codicia.

Hortensio.

miércoles, 28 de mayo de 2014

El diente roto.

A los doce años, combatiendo Juan Peña con unos granujas, recibió un guijarro sobre un diente; la sangre corrió lavándole el sucio de la cara y el diente se partió en forma de sierra. Desde ese día principia la edad de oro de Juan Peña.


Con la punta de la lengua, Juan tentaba sin cesar al diente roto; el cuerpo inmóvil, vaga la mirada - sin pensar. Así de alborotador y pendenciero tornóse en callado y tranquilo.

Los padres de Juan, hartos de escuchar quejas de los vecinos y transeúntes víctima de las perversidades del chico, y que habían agotado toda clase de reprimendas y castigos, estaban ahora estupefactos y angustiados con la súbita transformación de Juan.

Juan no chistaba y permanecía horas enteras en actitud hierática, como en éxtasis; mientras, allá, dentro, en la oscuridad de la boca cerrada, su lengua acariciaba el diente roto - sin pensar.

- El niño no estaba bien; Pablo, decía la madre al marido . Hay que llamar al médico.
Llegó el doctor grave y panzudo y procedió al diagnóstico: buen pulso, mofletes sanguíneos, excelente apetito, ningún síntoma de enfermedad.
- Señora- terminó por decir el sabio después de un largo examen-, la santidad de mi profesión me impone declarar a usted...
-¿Qué, señor de doctor de mi alma? - interrumpió la angustiada madre.
- Que su hijo está mejor que una manzana. Lo que sí es indiscutible continuó con voz misteriosa-, es que estamos en presencia de un caso fenomenal: su hijo de usted, mi estimada señora, sufre de lo que llamamos hoy el mal de pensar; en una palabra, su hijo es un filósofo precoz, un genio tal vez.

En la oscuridad de la boca, Juan acariciaba su diente roto - sin pensar.

Parientes y amigos se hicieron ecos de la opinión del doctor, acogida con júbilo indecible por los padres de Juan. Pronto en el pueblo todos se citó el caso del "niño precoz" y su fama aumentó como una bomba de papel hinchada de humo. Hasta el maestro de la escuela, que lo había tenido por la cabeza más lerda de orbe, se sometió a la opinión general, por aquello de que voz del pueblo es la voz del cielo. Quien más, quien menos, cada cual traía a colación un ejemplo:
Demóstenes comía arena, Shakespeare era un pilluelo desarrapado, Edison, etc.

Creció Juan Peña en medio de libros abiertos ante sus ojos, pero que no leía, distraído por la tarea de la lengua ocupada en tocar la pequeña sierra de su diente roto - sin pensar. Y con su cuerpo, crecía su reputación de hombre juicioso, sabio y "profundo", y nadie se cansaba de alabarle el talento maravilloso de Juan.

En plena juventud, las más hermosas mujeres trataban de seducirlo y conquistar aquel espíritu superior entregado a hondas meditaciones, para los demás, pero que en la oscuridad de su boca tentaba el diente roto- sin pensar.

Pasaron meses y años, y Juan Peña fue diputado, académico, ministro, y estaba apunto de ser coronado presidente de la república, cuando la apoplejía lo sorprendió acariciándose su diente roto con la punta de la lengua.

Y doblaron las campanas, y fue decretado un riguroso duela nacional; un orador lloró en una fúnebre oración a nombre de la Patria, y cayeron rosas y lágrimas sobre la tumba del grande hombre que no había tenido tiempo de pensar.


                                                                                                        Pedro Emilio Coll.

Este sencillo y descriptivo cuento del genial caraqueño (1872-1947) quizá el más publicitado, es la apertura literaria en Venezuela del llamado 'modernismo', influenciado por la obra de Oscar Wilde la trasluce en su segundo libro de ensayos, El castillo de Elsinor (1921) y como historiador dio a luz sus ensayos que llamó La senda escondida (1927).

Como diplomático, representó a su país en plena primera guerra mundial, como cónsul  en París y luego en Madrid, de regreso a su país incursionó en política y en una vertiginoso carrera fue nombrado senador por el estado de Anzoátegui y posteriormente asumió como presidente del Congreso Nacional. Fue miembro de la Academia de la Lengua de Venezuela. Como editor de la revista El Cojo Ilustrado en 1907 publicó su primer cuento 'El diente roto' que he transcrito para Ustedes de este insigne narrador Venezolano y como un homenaje a los "políticos" desastrosos que están manejando en este presente tan absurdo y triste, a mi país hermano y que 'nunca han tenido tiempo de pensar' lo que están haciendo.

Con un fuerte y roto abrazo.

Hortensio.












martes, 27 de mayo de 2014

La pequeña 'Almendra' del amor.

Sí, es una 'almendra' literalmente hablando y queda en nuestro cerebro, se sitúa encima del hipotálamo y en lo más profundo de los lóbulos cerebrales y se llama la 'amígdala cerebral'; es la encargada - entre otras funciones- de almacenar, fijar e identificar las emociones básicas que van desde el miedo y la rabia hasta el amor. Tiene la demostrada importancia de alertar nuestro 'instinto de conservación' o de supervivencia que ha sido esencial para la evolución de nuestra especie.

Y, está también asociada al asentamiento de nuestra memoria y en ésta todos los recuerdos (buenos y malos) que se puedan recuperar de aquellos que por su marcada carga emocional, muy fuerte en intensidad se han fijado en la amígdala y que al estímulo de algún hecho externo (olores, sabores, lugares, etc.,) los avoca, nos los trae al presente de la memoria, en millonésimas de segundos.
Ubicación de la Amígdala en nuestro cerebro.
Ingentes estudios de afamados neurofisiólogos y neurobiólogos, han llegado a la conclusión de que la literatura Universal, por muchos siglos a tenido razón en sus crónicas y escritos... ¡el amor eterno, si existe!. Pero, ¿porqué es también la que he llamado 'La pequeña Almendra del amor' la que determina esta realidad fisiológica? pues sencillamente, porque el amor es una de las más importantes emociones del ser humano.

Al ser determinada ésta emoción -la del amor- si es de verdad amor, si ha sido un amor intenso o sinceramente fuerte, ésta emisión de información quedará fijada en esa 'pequeña almendra' de manera indeleble e indefinida, como las demás situaciones atípicas y desconocidas, sólo bastará algo evocador para que ese amor vuelva decodificado, al presente con toda la carga emotiva con la que se vivió, aunque ya no exista en ese presente, volveremos a sentir esa sensación con toda la intensidad de ese hermoso recuerdo del 'primer amor'... por mejor ejemplo.

Y los poetas ya lo sabían, aunque jamás se lo pudiesen explicar, solo sentir que el amor se movía a merced de fuerzas poderosas que no comprendían y menos pueden dominar; los novelistas lo tomaron como primordial en la relación de sus personajes en la construcción de sus ficciones y relatos. Además sería mucha mi pretensión si me pusiera a 'copiar' algo de la literatura científica y clínica de esos eminentes e inquietantes investigadores del cerebro, eso es para ellos y para bien de la humanidad... yo sólo aspiro a enunciar algo que ya está en plena investigación y compararlo con la literatura después de saber de donde puede venir eso del 'amor eterno'.

Y ya que empíricamente lo podemos determinar, decir con simplicidad que de los recuerdos acumulados en nuestra 'pequeña Almendra' nos hacen evocar esos lugares en donde fuimos felices y sentimos el amor por primera ves... ¿Quién no se acuerda con fruidez de ese, su primer amor? no digo que todos (pobres desgraciados) pero si es así y tiene la fortuna de hacerlo, eso es de por viva o más gráfico: será eterno, es decir que se llevará ese recuerdo a la tumba... ¿y más allá?

Aquí una pequeñita muestra literaria:


"Esto fue amor a primera vista, amor para siempre; un sentimiento desconocido, inesperado, imprevisto porque podría ser una cuestión de conciencia, tomo completa posesión de él y él entendió
con gran asombro, que esto era para toda la vida".

                                                                             (Thomas Mann, en 'Desorden y penas tempranas')


¡Aquella primera noche!

Aquella primera noche fue
la más hermosa en la vida
de ese audaz adolescente,
la más sublime, la más bella
la que nunca podría separar
de su imaginación por años
y años que pudiesen pasar.

Después de haberse entregado
el uno al otro sin la menor reserva,
de hacer el amor con salvaje ímpetu
de gozarse hasta lo increíble,
se quedaron dormidos abrazados
con las bocas eróticamente pegadas
¡compartiendo el aliento de su amor!
¿Cómo olvidarla jamás...?

                                                                        (Farwel, en el libro de 'Poesía Insustancial' 1985)

"Me acerque al catafalco. Aura parecía dormida; me incliné sobre ella y la besé en la frente. Al contacto de aquel beso pareció querer abrir los ojos para mirarme. ¡Cuan bella estaba así, cubierta con la sombra de la muerte!".

                                                (Vargas Vila en 'Aura o las Violetas').

Más en ésta breve noticia, se trata únicamente de destacar el impactante estudio de esos formidables aventureros del cerebro y su relación con la 'Amígdala' y sus referencias con el amor y la literatura...¡No era más...! Bueno sí, otro poema...

He sorprendido tu corazón
de pájaro
recorriendo mi soledad.

He sorprendido en tus ojos
la imagen de nuevos y
extraños territorios,

He descubierto en la arena
de mis caminos
Las huellas de tu presencia

                                                  (Carmen Amalia Camacho).


Un eterno abrazo de gratitud por esas 10.000 visitas motivadoras a mi Blog.

Hortensio.


domingo, 25 de mayo de 2014

Las Miróforas

Esta entrada, es para compartir la curiosidad que despertó en mi, esa bella palabra... 'Miráforas' en plural; como nadie de mis consultados supo de la razón etimológica de ella y de la existencia de tan rara y bonita palabra, no hubo más remedio que acudir a ese formidable  Oráculo que es Google en Internet, y poder documentarme en algo sobre el significado de tan "conocida" palabra para los cristianos de todas las épocas... ¡qué pena, yo no lo sabía!, ni lo sabía el cura de la parroquia del barrio que hizo una cara de perplejidad y repitió...¿las qué?, ni el 'pastor evangélico' que regenta, en un garaje, una iglesia... No sé, la verdad es que no me suena... ¿las qué? 

Después de mi consulta al Oráculo, se los dije y de inmediato recobraron la memoria y empezaron a sentar cátedra, la verdad, ya ni les 'pare bolas', yo ya tenía mi propia información que es ésta que comparto con vosotros: Se refiere a las mujeres (que estuvieron presentes en el 'Calvario') que fueron al sepulcro prestado por José de Arimatea, quien había pagado muy bien al centurión Casio Longinos, para qué, - pese a la prohibición romana de bajar o de desclavar a los 'cruzarios' del 'patíbulo' hasta que no fuera descarnado por los buitres y aves de rapiña, por encima y los perros, por abajo-, permitiera a Arimatea bajarlo y darle precipitadamente sepultura en la tumba que tenia destinada para él, al llegar su muerte.

Yo acudo a Lucas, mi evangelista de cabecera, para mostrar la importancia de éstas mujeres que nunca huyeron como sí lo hicieron los hombres por miedo a la represión... Ellas iban hacia la tumba, al alba de ese domingo, para limpiar a Jesús ya Cristo (ya sabemos como quedó después de semejante tortura 'fuetera' y/o latigueada, para acabar en la bárbara crucifixión) ungirlo y envolverlo en un sudario o sabana, desde luego prestada y llevarle flores frescas, todo esto según la tradición judaica. Iban preocupadas pensando "... ¿quién nos ayudará a mover la piedra que tapa la entrada del sepulcro?.."

Las Miróforas, en su antigua etimología no es otra cosa que 'portadoras de mirra' o myron (bálsamo o ungüento).

Las  siete Miróforas
Ellas fueron: Marta, la hospitalaria. María, la tímida y hacendosa hermana de Lázaro, Salomé, madre de los hijos de Zebedeo. María la de Cleofás, madre de Santiago. Juana, mujer de Cusa, la Samaritana, La hermosa rubia de ojos verdes, Susana, hija de Zelotes y la eterna enamorada de Jesús, al que siempre le llevaba flores frescas y la agradecida Hemorroísa, nadie supo jamás su nombre, tímida y audaz. Ellas, con la oposición de los apóstoles, siempre acompañaron a Jesús de Nazaret, desde Galilea hasta Jerusalén, en todo su ministerio evangelizador hasta su muerte y posterior 'resurrección'.

Desde luego quedan excluidas, por su importancia, la María de Magdala, quien dio la noticia de que la tumba estaba vacía cuando las Miróforas se dirigían a limpiar el cuerpo del interfecto; Ella, 'La Magdalena' fue la compañera del cristo, 'la que me lavó y me beso los pies', la discípula amada, "La igual que los apóstoles", de la que dijo El, en casa de Simeón: "la que me amó mucho" (Lucas 7,47) y para muchos estudiosos de la materia, la esposa, teniendo en cuenta que a 'El Maestro' le llamaban Rabí o rabino, y uno de los requisitos 'si ne quanon' para serlo era el de estar casado, y María, la madre de Jesús. venerada y santificada con Hiperdulía en el más bello culto que se pueda tener de una persona humana. Lucas las encuentra camino de Éfeso, pero eso será otro capítulo, polémico y muy interesante que abordar en otra oportunidad; por ahora...

Un abrazo pleno de olores a mirra.

Hortensio.


domingo, 18 de mayo de 2014

Atrapar el placer del momento...

Hace cinco días un muy buen amigo traspasaba las fronteras del misterio y se entregaba a la gran resignación, era un enamorado de la vida y de lo vivido con su gran 'proyecto de vida' al que dedicó gran parte de sus energías vitales y era feliz , así me lo hacía saber cuando de vez en cuando departia conmigo unas cervezas bien frías y "poder atrapar el placer del momento" que nos llevaba al campo de la filosofía, por que eso es la vida, y a sabiendas de que en el fondo de cada ser humano hay un filósofo, eso hacíamos: hablar de la vida... filosofar.

En el último encuentro me habló de su proyecto de vida, el que desarrolló a través de 58 años con lucidez y merecimiento, con sentido común y mucha lógica y lo sacó adelante con reconocido mérito, fue un buen 'jurista' pero tenía un estricto sentido de responsabilidad que en ocasiones lo "amargaba", no siempre en derecho se puede ganar y eso lo llevaba a irracionales cuadros depresivos en los que me buscaba para desahogar su frustración y encontrar algo de consejo.

Y le comentaba que en el horizonte de las infinitas situaciones humanas era fundamental aferrarnos a un proyecto de vida de características muy personales, muy de uno, muy propias y pensado para uno mismo en donde llevarlo a cabo nos aleja del dolor de una vida sin sentido y de mediocridad dándole a esa existencia un verdadero sentido de su valor con el trasfondo siempre vital de estar en paz con la Naturaleza.

Paz en tu viaje sin regreso, querido amigo.

Así podremos enfrentarnos a las situaciones sin sentido que nos depara la subsistencia diaria, como el dolor, la infame enfermedad y la misma muerte y estábamos de acuerdo, ese proyecto de vida tan personal, lógico y deseado, es un aliciente que marca una bitácora de vida en los perturbadores senderos que debe recorrer cada criatura humana; y lo lúdico hace parte de esa existencia. ¿Qué de malo hay en "atrapar el placer del momento"? pues nada, lo malo e ilógico es que eso se vuelva permanente y querer vivir 'para nada' eso ya es desesperación y vacío que conduce a conductas no deseadas y de por sí, neuróticas.

Por ahora yo me siento muy "feliz" y me llevo la satisfacción de haber "atrapado en compañía de mi amigo, ese último momento de placer"... sí, en un momento dado antes de su fulminante infarto que truncó su proyecto de retirarse de la vida citadina y comenzar un nuevo y pequeño proyecto que lo llevaría a las raíces de su estirpe en el campo a envejecer, enfrentar y disfrutar de esa vida a la que tanto amó.

En memoria de Richard Niño... un pozo de buenos recuerdos.

¡Tenga su sombra paz!

Hortensio. 







jueves, 15 de mayo de 2014

Mi viejo reloj.



De los 'Poemas Dislocados' de 1.989...

                                                                 
                                                                 Mi viejo reloj.
Cada amanecer, mi viejo reloj me dice
con su terco tic-tác, que mi vida se me
está escurriendo entre las puntiagudas
manecillas de su agonía...

Me siento ausente incesantemente ausente
otro día de rutina y mi viejo reloj me lo dice:
"no reniegues, sólo subsiste..."
y me revelo, no quiero subsistir solo vivir
y dejarme llevar por la añorada Libertad.

Pero nada puedo hacer, mi viejo reloj ese
'obtuso dictador' me dice que son las seis 
y tengo que entrar a mi rutina a las ocho,
"no seas idiota, ¿Qué es eso de Libertad...?

"Muévete o llegarás tarde y ya van dos,
¿me quieres dejar sin mi rutina...?
piensa solo en  tu 'pensión de retiro'
no en estúpidas Libertades,
¡ya habrá tiempo para eso!..."

A las siete salgo en busca del
diario ejercicio de la subsistencia
y mi viejo reloj siempre tiene razón:
¡ya habrá tiempo para otras cosas!
menos para pensar en Libertad.
Esa está por ahí...

                                                 Farwel 1.989 




Esquirla N° 21 

En las fronteras del hastío
donde se pierden los nombres del amor,
sólo se presienten tumbas y sombras
y senderos sin memorias de olvido...



Tiempo cruel... déjame.

¿Cómo se encuentra el tiempo en el silencio?
¿Cómo se puede en el silencio retomar un segundo?
El tiempo, ese eterno y mortal enemigo del ser
nos da su mano y nos aprieta...

En minutos sentimos en nuestra piel ese tiempo
que en su quietud de milenios se mueve...
que se mueve y se mueve con sus milenarias
horas que no tienen regreso que no tienen piedad.

Y su presencia que es ausencia mortal, se nos muestra
 con ese intermitente vaho tórrido y helado de su aliento.
¡Oh! tiempo cruel, déjame descansar en el canto
de la bienvenida muerte que no siempre esperamos,
que no siempre sentimos, que no siempre deseamos.

                                                               Farwel. 1989
                                                        

                   Dolor de ausencia.

Y me duelen los ojos de buscarte en la penumbra,
y mi boca de pronunciar tu amado nombre,
y me duele el alma de no encontrarte en mi destino,
y todo mi ser se derrumba ante la añoranza de tu amor.

Y me consumo en el grito de dolor de un espejismo,
y te ansío y te quiero y te deseo y te anhelo, y...
pero sin tu presencia, ¡que le voy hacer!
solo me queda tomar el melancólico camino de
perderme en la tiniebla de la nada...

                                                     Hortensio 1.989


Después de un fuerte abraso, les deseo lo mejor...

Hortensio.

domingo, 11 de mayo de 2014

Lucas... 'el médico de Cristo'.

Hablar de Lucas es hablar de Jesús (el histórico) y de su apóstol (agregado) Pablo (Saulo de Tarso). Pero saber de éste honesto y formidable escritor es bien difícil y hacerle una biografía tan siquiera aproximada lo es mucho más. La vida del más 'confiable' y lógico de los evangelistas que siempre ha sido considerado por los estudiosos del tema como un "periodista del primer siglo" yo diría como un estudioso historiador de su época, se debe a su indomable vocación y amor por investigar y describir la vida de Jesús (al que no conoció) a través de las personas que tuvieron contacto con El y sus milagros (¿curiosidad científica? ¡racionamiento!) que no podía describir desde el punto de vista de su formación como médico, por eso se propuso investigar "con diligencia todas las cosas desde su origen" (Lucas 1:3) para darle un órden lógico y creíble a tan desconcertantes eventos realizados por éste 'Hombre'... Jesús.

Para corroborar lo que he dicho, todos sin excepción en la arqueología bíblica moderna, están de
Lucas, el médico de Cristo 
acuerdo en que es Lucas, el que aporta y confirma más datos precisos sobre lo que era ese lejano siglo primero después de Cristo... estudiosos como J. McRay, C.Lorit y L.Strobel coinciden plenamente, que éste formidable escritor, historiador y periodista, de una gran cultura (que no tenían los demás evangelistas que sin duda, narraban para que otros los ayudaran a escribir) dio referencias precisas sobre 32 países, 54 ciudades y 9 islas sin cometer el más mínimo error al referirse a la geografía, líderes, culturas o eventos que sucedieron en los lugares descritos. Siempre reportó hasta con detalles pequeños y secundarios e insignificantes lo que sucedía en aquella época y por eso tuvo el respeto histórico de escribir con toda la honestidad el más grande evento del cristianismo que fue la muerte y la resurrección de Jesús a base de exaustivas investigaciones y entrevistas con las gentes que fueron testigos presenciales de éstos milagros... y con sus notas de una simplicidad encantadora, produjo sus dos famosos libros: el tercer evangelio y Los Hechos de los apóstoles, a fin de que Teófilo (a quien dirige sus libros) "conozca la solidez de las enseñanzas que ha recibido" (Lucas 1, 1-4)

Pero la pregunta que se han hecho los historiadores y los escasos biógrafos es de donde 'diablos' salió Lucas o Lucano... ese es el tema que nos convoca ésta mañana de 'plácido domingo'. Personalmente siempre admiré a Lucas al que me he propuesto llamar: 'El gran curioso neobíblico' ese formidable escritor de estilo puro, elegante y exacto, de una bella y sencilla prosa que siempre escribió en tercera persona y en la que se incluye cuando es partícipe de un viaje o un 'hecho'. Con certeza sabemos que era el único de los evangelista que no era judío, era 'gentil' natural de Antioquía, pagano y de estirpe griega... era también políglota hablaba en su griego natal, dominaba el latín como su segunda lengua y entendía el hebreo y el dialecto egipcio con el que estudió medicina en la gran Alejandría, algunos otros dialectos de la cuenca del Mediterráneo.

Sabemos algo de la historia de Lucas, por él mismo y por citas de Pablo, por él es que sabemos que fue médico ("Lucas, el médico muy amado") y por que seguramente cuidaba la salud quebrantada del 'gran apostol' ya anciano... por nadie más y eso hace difícil saber que fue de su vida anterior al contacto con esa secta de primarios cristianos, a los que conoce hacia el año 40 cuando se entrevista con la ya anciana y 'bella' venerable Virgen María, camino a Efeso y a la que acompañó con gran amor a su destino final cerca de Antioquía en donde el salió también a recibirla (según la tradición, la tumba de María en el monte del ruiseñor quedaban como Antioquía y Efeso, en  Siria, en lo que hoy es la Turquía mediterranea).

La anunciación
Lo impresionó vivamente y la empezó a venerar después de que le cuenta Ella con detalles lo que fue la vida de Jesús en familia y sus aventuras, es el único que cuenta intimidades tales como la visita de Isabel y su excelso cántico del Magnificat, la Anunciación, un detalle del que María no le había contado a casi nadie que no fuera de su propia familia y muy allegados, "entre esos informantes, sobre todo en los primeros capítulos de su Evangelio, se puede oír también la suave voz de la propia Madre de Jesús" y es él, que con una inspiración casi 'divina' pinta por primera vez un retablo de María con el niño Jesús en sus brazos. María lo induce para que busque a los apóstoles que quedan vivos y le da indicaciones de Pablo que se encamina a predicar por esos lares, caminos y ciudades; Lucas sale a su encuentro y lo conoce en Tróade, Macedonia en el año 51 y es cuando los vemos juntos por primera vez.

A partir de allí no se separarán más, es conmovedora la dedicación de Lucas por Pablo, participa de
 Martirio de Pablo.
sus alegrías y dolores y hasta de sus cautiverios entre otras en la prisión de Cesárea en la que casi muere Pablo sino es por los cuidados médicos de su inseparable amigo... "El único que está conmigo es Lucas" dice tristemente Pablo en la segunda epístola a Timoteo (4,11) durante su segundo cautiverio en Roma. Se puede creer que Lucas escribió su evangelio hacia el año 53 cuando predicaba en Acaya con Pablo y su segundo libros Hechos, en el año 63 en el segundo cautiverio de Pablo en Roma.

Pablo paso dos años preso en la cárcel Mamertina y cerca de allí en la vía Hostia en donde hoy queda la abadía de las tres fuentes sufrió el martirio (llamada así por las tres fuentes que surgieron, cuando su cabeza, separada ya del cuerpo, rebotó tres veces) y Lucas estuvo presente con Tito, otro discípulo cuando la espada cayó sobre la nuca de Pablo, con veneración recogieron el cuerpo y la cabeza del ´Gran Apostol' y lo llevaron a la catacumba de Calixto, en donde le dieron 'santa' sepultura.

A partir del martirio de Pablo, que devasto al médico, su prestigio dentro y fuera de la comunidad cristiana fue inmenzo, casi mitológico, le empezaron a llamar 'el médico de Cristo'. Camino a Jerusalén en donde quería llegar a dar su testimonio sobre su encuentro con La Santa María Madre de Jesús y los hechos de los martirios de Pedro y Pablo, como testigo presencial, salio de Roma para siempre y tomo la ruta terrestre a Grecia, en donde se propuso a cristianizar a su pueblo amado, predicó y leyó tanto su testamento como los 'hechos' y allí le pasaron los años y los años, y nunca llegó a Jerusalén; a sus 84 años murió Beocia (Grecia), rodeado de sus miles de seguidores en medio de la adoración del cristianismo que el mismo ayudó a crear.

Tumba de Lucas en Thebas, Grecia.

Un abrazo evangelizante.

Hortensio.









domingo, 4 de mayo de 2014

Lo que me queda de vida será para mí...

LO QUE ME QUEDA DE VIDA.

Por el camino de la vida...

Y entonces llegué a los 60 abriles, un 24...
muchos en una vida por ser diferente,
y si serlo es tufo de locura, locura con tufo será
ya que no pude ser un hombre cuerdo de remate.

Llegó el momento de deshacer mis pasos
sobre ese sendero maravilloso que fue mi vida,
para qué negarlo... maravillosa,
y decir un No más, a tantas y tantas estupideces
que cometí montado en un ego pernicioso y
una vanidad espuria que no me dejó nada...
nada por nada y de nada sólo momentos
equívocos e imprecisos, huérfanos de lucidez
en una realidad cruel, concluyente e insustancial.

La responsabilidad de la que un día me ufané,
se que conscientemente la dejaré atrás sabiendo
que si hay algo que de verdad embriaga
es la Irresponsabilidad bella y enajenante
de no ser responsable de nuestros actos...

Y me llegó la hora de mandar al diablo y al carajo
las obligaciones, el trabajo y los compromisos
siempre enfermizos e hipócritas y dejar de pensar
en los demás que no son sino rémoras que de a poco
consumieron mi vida, mi existencia y mi paz...
Maldita responsabilidad fatigante que solo me dio
hábitos errantes e infecundos de tolerancias llenas
de fragilidad, miedos, e inseguridades, fatalidad inútil
que solo son afugias fatigantes que desvelan y angustian.

Ahora, es la hora de sentirme abierto a un futuro de misterios
y buscar la compañía sincera y paradigmática de la soledad,
salir de mis tristezas, buscar un sendero bien propio que me
lleve a esos ineluctables paisajes de colores y esencias lúdicas.
Tocar y limpiar de ese polvo que todo lo llena y todo se lleva...
volver a mi precaria y adorada biblioteca y pagar con lectura esa
deuda que me consume con ella y los grandes sabios y maestros
que habitan allí y que los tengo abandonados en los brazos
quebradizos del olvido con la imperdonable sensación de ingratitud.

Mi ocaso...

Lo que queda de mi vida será para mí...
y en cumplimiento del mandato divino que ordena:
'Amarnos a nosotros mismos sobre todas las cosas' lo cumpliré,
apoyándome en mi propia convicción de que tengo un cansancio
de siglos, fatiga cerval que está estrangulando mis horas y mis días
y con la bella disculpa de que ya estoy por encima del bien y del mal,
me propongo a obedecer el mandato Superior que inspira ese, mi bien.

Lo que fui... fuí, y de regreso nada traeré,
y en esta hora de la hora sabré que ella es para mí,
que solo le rendiré cuentas a mi oscura y estilizada sombra
y sé que aquellos seres que amo y amé, seguirán cada uno
por los torvos caminos de sus responsabilidades, afanes y
preocupaciones inútiles que sin saberlo demarcarán sus vidas...

Y contaminado de ese voraz virus del 'meimportaunculo'
plácidamente volveré a llamar a mis maestros todos muertos
para que con su gran experiencia me ayuden a preparar
el último e ineludible trance... La gran resignación;
dejando ese instinto inconsciente de arraigo y conservación
sucedáneo de tantas y tantas emociones, a los que jamás
supieron apreciar aquello de 'la dignidad por el amor propio'.

Hablaré con Diógenes de Sinope, para que me enseñe a ser
más cínico de lo que he sido y rogaré a Epicuro de Samos,
para que me lleve y me deje entrar a su 'Jardín de las Delicias'
y poder sentir en mi piel lo que es la verdadera idea del placer
y ser así el más sutil y aplicado alumno de su 'Edonismo'.

Con Maquiavelo, para que me guíe sobre cómo no todo fin
justifica esos medios degradados por la ambición humana, su
codicia y sus mentiras y mostrarme cómo le mostró a Lorenzo,
su 'Príncipe' dedicado a ver la inmundicia que es la política pero,
qué necesaria para aquellos mesías perturbados por el poder.

Tomaré las cosas al final de mi recorrido vital, como toman los sabios
sus vivencias con la calma de la brisa que precede al huracán y la
prudente serenidad madre de todas las virtudes, así con toda la calma
 y serenidad que mi ser pueda dar ante los imponderables de la vida.
 Incluida la penuria económica, tomaré el único valor agregado que
 me pueda dar la vejez... la sabiduría y con ella la prudencia lógica
que me acompañará a realizar poemas cargados de vivencias otoñales,
a sabiendas que cuando las escribo ¡las letras se van a regocijar...!

El frágil puente
hacia la vejez

Y ya al final del ocaso construiré un fuerte y bello puente
no para salvarme del caudaloso río de la vida, turbio y feroz,
sino para unir mi destino último con lo que queda de mí...
Sí, lo único cierto que quedó de aquella vida fue ese sincero
amor por mí mismo.
Hortensio Farwel.       
Bogotá, 24 de abril de 2008