viernes, 21 de marzo de 2014

La más grande estupidez de un Papa.

Corría el año de 1.233 cuando el conde Ugolino de Segni... alias Gregorio IX, papa de la  iglesia católica y tenebroso inventor de la Santa Inquisición, imparte una bula o decreto en contra de los gatos; ¿de los gatos...? así como lo están leyendo y su extraordinario y 'santo' argumento: "Los herejes adoran a los gatos pues en ellos habita satanás". Inmediatamente los pobres animalitos son imputados como enemigos de la cristiandad y fueron perseguidos, cazados, degollados y quemados vivos por miles en aquella Europa oscurecida por el miedo y la ignorancia.

El más vivo ejemplo se dio cuando recién salida la bula papal, un pobre animalito fue  capturado al interior de una iglesia, lo subieron a lo alto de la torre del campanario y desde allí fue lanzado al vacío. El gato que por cierto no era negro, en su caída se enderezó y cayó tocando tierra con gran flexibilidad en sus cuatro extremidades, ante la mirada estupefacta de curas y pobladores lugareños, el gatico salió corriendo y se perdió en la espesura de un bosque aledaño ¿se imaginan que pudieron sentir estos fanáticos ignorantes? se desató una implacable persecución de ese 'pobre diablo'...

¿Será que me está mirando satanás...?

No sobra decir cual fue la consecuencia de semejante estupidez y no cabe disculpa alguna (el clero actual siempre encuentra alguna como la trillada: "hay que tomar el contexto de la época") fue la más grande estupidez cometida por papa alguno en toda su absurda y cuestionada 'historia'... consecuencia: la proliferación exponencial e inmisericorde de las ratas y ratones vectores de cientos de enfermedades, los roedores empezaron su fiesta al no tener a su depredador natural que los molestara. Se mermaban las cosechas, y los graneros estaban infestados por esas 'criaturas de dios' que el estólido papa había protegido por IGNORANTE y absurdo.

En el año de 1.343 llega a Europa la tristemente celebre 'peste negra' o 'peste bubónica' en un barco
La inofensiva rata negra de campo
mercante italiano que cubría la ruta desde Crimea por el Mar Negro y al llegar a Venecia ya traía a varios marinos infectados y la mayoría habían muerto en el trayecto, al atracar el navío, ¡adivinen qué! por las cuerdas de amarre bajaron también los otros pasajeros... los ratones negros que habían subido desde Sebastopol, trayendo la enfermedad que recorrió la 'ruta de la seda' desde el lejano oriente.

 Pero en realidad no fue la rata en sí la causante de la peste sino la pulga común que cargaba en su pelambre y que al picar al animal lo infectaba en una cadena interminable la cual se ha establecido hoy en día como el vector de infección de portador a infectado... de la pulga a la rata y desde luego al sucio humano de esa oscura época en donde casi que habían exterminado a los gatos, depredador natural de ratas y ratones... Europa estaba indefensa ante semejante peligro y así sucedió, por el año de 1.348 ya habían muerto cerca de 25'000.000 de personas incluyendo un significativo número de curas enclaustrados y sucios, reyes, príncipes y hermosas princesas, gente del común y pordioseros... casi nadie se salvaba y estar vivo ese si que era un verdadero 'milagro'.

Los comentarios se los dejo con muchos puntos suspensivos y un felino abrazo.

Hortensio.

domingo, 16 de marzo de 2014

Osio... y los 4 evangelios.

Bueno, hace unas horas les conté la aparición de éste Patriarca cristiano, en la vida de la iglesia católica y en la vida del emperador Constantino I, cuando unificó al Imperio Romano después de la batalla del puente Milvio en el año 312 de nuestra era... Unos meses después redacta para los emperadores Constantino y Licinio el famoso 'Edicto de Milán' del año 313,  con el que pone fin a las persecuciones religiosas (edicto de tolerancia) el primer gran logro de Osio hacia su amada iglesia.

Iconografía de Osio en el santoral ortodoxo
en donde si se le considera santo.
Hoy nos vamos unos años después, cuando Osio ya estaba consolidado como 'mano derecha' del emperador y los problemas religiosos de los cristianos se estaban complicando - en divisiones- por toda la geografía del imperio; y vemos al "Genio del cristianismo" en la tras escena de los acontecimientos que pisan la senda de la historia, intrigando ante el emperador con el fin de que éste ordenara una reunión 'ecuménica' y preparando el sitio de dicho encuentro... lo logró.
segunda anécdota histórica.

A partir del siglo primero y segundo después de la muerte de Jesús de Nazaret, todo en esa comunidad primitiva de los que empezaron a llamarse seguidores de Cristo (cristianos) era sólo un conjunto de personas que se reunían conservando algunas tradiciones e historias orales que se narraban de una generación a otra, luego empezaron a ser recogidas en algunos papiros y rollos a los que llamaron 'Evangelios' de la palabra o vocablo de origen griego 'euanghélion' que significa en sentido general: 'alegre mensaje' o 'buena nueva' o 'mensaje que hace feliz' o 'buena noticia'; de éstas había más de cien que eran acogidas por diferentes facciones de esos 'cristianos nuevos'.

Osio, había reunido previamente a un grupo de obispos amigos en un sínodo y había sentado de antemano de que se trataría el concilio que el emperador y él habían convocado para el 25 de mayo del año 325, la ciudad escogida fue Nicea, en la costa oeste de Turquía, a donde acudieron casi la totalidad de los obispos de Europa, Oriente y África (318). Y dos eran sus prioridades en la convocatoria en la que el emperador en persona la presidiría: 1°.- Establecer la paz religiosa (rota por Arrio) como base a construir la unidad de la iglesia cristiana y 2°.- Oficializar un número mínimo y adecuado de evangelios (el ya había escogido 4) de los muchos que proliferaban por todo el territorio del imperio de Constantino.

Osio, había instruido al emperador que para acabar con la división que había propuesto Arrio y así unificar la iglesia, tenía que decir una sencilla formula. 'Jesús-Cristo, es consustancial con el padre' y así lo hizo dando lugar a la teoría de la 'santísima trinidad' base primordial de la cristiandad y descartando de plano la división arrianista, puesto que cualquier fractura divisionista religiosa era una amenaza para su imperio recién unificado, sólo así podía fortalecer su dominio si todos sus súbditos tuvieran las mismas creencias... fue una jugada maestra del creador del catolicismo.

El concilio de Nicea con Osio presidiéndolo desde el púlpito.

El segundo punto a tocar era el de los evangelios que se iban a oficializar y que creaban indisciplina doctrinaria dentro de la iglesia, según la leyenda el modus operandi que se utilizó para seleccionar los 4 evangelios, fueron los siguientes y que según la tradición y su leyenda se extendió por todos los territorios del imperio:

1°.- Después de que los obispos rezaron mucho, los cuatro evangelios que conocemos hoy en día, volaron por sí solos hasta posarse en el altar.

2°.- Se colocaron cientos de evangelios en competición sobre el altar y todos cayeron al piso menos los 4 conocidos que no se movieron.

3°.- Se eligieron 4 evangelios y se pusieron sobre el altar y se conmino a Dios a que si había alguna sola palabra falsa en ellos cayeran al suelo, cosa que no sucedió con ninguno.

4°.- Penetró en el recinto del concilio de Nicea el Espíritu Santo, en forma de paloma, y posándose en el hombro de cada obispo, les susurró que evangelios eran auténticos y cuales falsos.

Estos - ridículos y 'sagrados'- argumentos, desde luego no sucedieron así... de nuevo el genio creador de Osio, que no tenía escrúpulos y autoritario, se puso en movimiento. Lo que pasó solo el emperador y él lo sabían: llegado el momento, el emperador ordenó a todos los obispos que depositaran sus evangelios sobre una mesa-altar que se
Los 4 evangelios escogidos por Osio 
en las tablas de concordancias de Eusebio
.
encontraba en un recinto o cuarto contiguo al salón de deliberaciones y dijo que los evangelios pasarían la noche allí con sus puertas selladas y custodiadas por guardias imperiales y los obispos que quisieran hacer velar la puertas. Al día siguiente, por mandato e inspiración divina, los evangelios que no cayeran del altar esa noche serían los evangelios oficiales de la iglesia y del imperio, los demás o apócrifos, serían destruidos y además prohibidos bajo severos castigos.

Lo que pasó: Después de grandes deliberaciones, la noche del 27 de mayo transcurría apaciblemente, en el recinto del congreso algunos obispos conversaban y rezaban junto a la puerta firmemente custodiada por soldados imperiales que hacían sus rondas, así entró el amanecer... lo que nadie sabía era que la pequeña estancia o cuarto del altar, tenía una entrada secreta detrás de un pesado cortinaje por la que escasamente cabía un cuerpo, el de Osio, quien alumbrado de una pequeña vela hizo su entrada y puso en el suelo y en forma desordenada por todo el cuarto los hoy llamados evangelios apócrifos y dejó en el altar los cuatro evangelios que a él le parecían los correctos y completos (se presume que también les metió la mano como el mejor de los interpoladores y experto en las escrituras judías) pero sobre todo en lecturas de libros cristianos del siglo II. Sin duda fue el padre de la "Nómina Sacra" con la venia de Eusebio de Cesárea.

A la mañana siguiente cuando el propio emperador rompió los sellos custodios del recinto y abrieron las puertas, él y los obispos se encontraron con el espectáculo montado y recreado por el 'Genio del Cristianismo'... sobre el altar los evangelios de Marcos, Mateo, Lucas y Juan, los demás regados por todo el suelo, los obispos gritaban ¡milagro, milagro...! y los enemigos de Osio, no se explicaban semejante acontecimiento.

Ésta es la historia real de lo que pasó en el Concilio de Nicea, y de cómo el más grande de los 'Cristianos Nuevos' creó la hoy Iglesia Católica o Universal y/o Ecuménica a partir del amor que le tenía a su congragación y a la tenacidad y sagacidad conque paso a paso la ideó para el bien de del imperio y de los fieles, está ahí con la imagen de Jesús-Dios como su más grande dogma... lo demás es historia de esa Iglesia, que nunca se imaginó a dónde iba a parar en el futuro y Constantino que vio en la nueva religión un bálsamo para unos ciudadanos desconcentrados en mil creencias dispares y hasta locas... consolidó todo, estado y religión. "Un solo Dios para un solo Imperio".

Miniatura de la muerte de Constantino en
donde Osio y Eusebio despiden al emperador
Bien vale la pena leer en extenso lo que fue la extraordinaria vida de éste creador de religión, cómo vivió y lo que sufrió cuando muere su amigo el emperador Constantino, por mantener la iglesia que él en compañía de Lactancio, Eusebio y Constantino el grande crearon para la historia de la humanidad... pero eso será una historia apasionante que habrá de emprender cada quien si quiere saber una verdad que se ha ocultado tendenciosamente por esa misma iglesia que él construyó... habrá que estudiarse y reivindicar al 'Dilexit Eclesiam' y 'el varón de feliz ancianidad' (aunque fue torturado ya centenario para que renegara de su propia creación). Murió a los 101 años, lejos de su tierra Hispania, desterrado a Sirmia en Panonia rayando el año 357 d.C. y la Iglesia Católica del rito oriental y la Iglesia Ortodoxa se unificaron para celebrar su santidad el día 27 de agosto.

Un abrazo Conciliar.

Hortensio.


Alguna bibliografía: A short History of Christian Doctrine, la Enciclopedia Británica, K. Deschner (historia criminal del cristianismo tomo1), J.F. Urbino, M. Menéndez Pelayo (historia de los heterodoxos) y la obra de J.M. Blanquez, Jacques-Paul Mingue, vol.VIII. en su Patrología latina. No buscar en el Index librorum prohibitorium et purgatorum, el Sacrae Romanae Rotae, ni las Decisiones Sen Sententiade... propiedad del Vaticano.









Osio... el inventor del catolisismo.

Siempre repito a mis amigos que soy un aficionado a la historia carente de erudición, pero inmensamente curioso e investigador de temas que me apasionan; uno de ellos es la formidable figura humana del 'Obispo' Osio de Córdoba y su relación con el emperador Constantino I, como asesor de temas de cristianismo en su imperio. Hoy solamente les voy a contar dos de los episodios más trascendentales de esa relación de 'amistad' que duró toda la vida del emperador y más allá con sus descendientes.

El emperador Constantino I... amigo y preceptor de Osio.

Primera anécdota histórica.

El primero y de gran importancia fue la guerra que Constantino le declaro a Majencio, en aras de unificar el imperio; Osio formaba ya el séquito del emperador como asesor espiritual de los soldados cristianos que por su intervención entraron a formar parte de los cuarenta mil (40.000) hombres que invadieron la península itálica, junto con aguerridos romanos de oriente, germanos y britanos. Majencio contaba con ciento diez mil (110.000) hombres. Constantino cruzo los Alpes. Tomo ciudad tras ciudad del norte italiano entre ellas Milán y Turín y por último cayó Verona y se encaminó a Roma con su ejercito en malas condiciones. El emperador Majencio se fortifico en Roma, mandando destruir el famoso puente Milvio (puente suave) que conectaba a Roma con la Vía Flaminia, única entrada a la ciudad por el norte sobre el río Tíber.

Sabiéndose superior en número de efectivos, tomo ya no la decisión defensiva sino de ataque, para ello mandó construir un pontón sobre el Tíber, que permitía ser cortado a la mitad si luego de la batalla los enemigos los pudiesen perseguir y mando a su ejercito pasar el Tíber y esperar a Constantino en la ribera norte del puente Milvio y con la orden de presentar batalla el 27 de octubre del año 312. Según los espías de Constantino el emperador de Roma los superaba en proporción de tres a uno con tropas bien equipadas y descansadas, ésto desmoralizó a sus oficiales y de por sí a sus tropas... es aquí en donde entra la genialidad de Osio de Córdoba; le dice al emperador que el sabe como ganar la batalla si le hace caso a su consejo... y Constantino tuvo una visión (la que le dijo Osio) miró al cielo y en un espacio abierto entre las nubes apareció un signo luminoso que no era otro que la cruz-monograma de Cristo con una leyenda en latín que decía: 'In hoc signo Vinces' y que todos los escudos debían llevar pintado el lábaro o signo de la cruz en sus escudos y estandartes.

Constantino con Osio a sus espaldas, mira al cielo y entre nubes ve la cruz.

Entonces Osio, 'El genio del cristianismo' mando mensajeros cristianos expertos nadadores que cruzaran el río y dieran la noticia a todos los cristianos de Roma y sus catacumbas para que se presentaran en ayuda del emperador de Cristo que venía en su ayuda para liberarlos... cuenta la leyenda que salieron miles de hombres de todas las edades que empuñaron las armas equilibrando así las fuerzas; el día de la batalla los fanáticos cristianos abrieron la vanguardia y se lanzaron a morir por Cristo y su enviado el emperador; fue tanto su arrojo que a las pocas horas cuando entraron en combate las fuerzas frescas de Constantino, ya los cristianos habían sembrado el desorden en los Romanos de occidente... la batalla estaba ganada y Majencio ordeno la retirada para fortificarse en Roma, la única vía era el pontón de madera que no resistió el peso atolondrado de los soldados en su huida y el propio Majencio falleció tras ahogarse en el río en un desesperado intento por escapar; recuperado su cuerpo lo adornó y en un catafalco exhibió su cadáver que precedió la entrada triunfal del monarca en una Roma ya unificada. 

He bebido ésta historia de los escritos del historiador Lactancio, lo mismo que de Eusebio que coinciden en la visión premonitoria de Constantino y su charla nocturna con Jesús que le anunció su triunfo a cambio de dejar las persecuciones a su pueblo y la promesa de convertirse al cristianismo, cosa que jamás quiso  hacer sino hasta el final de sus días en los que Osio logró que cumpliera el pacto que hiciera con él y con el dios cristiano, en vísperas de la batalla del puente Milvio. Pero sí, en contraprestación Constantino nombró al 'Viejo Osio',- (como cariñosamente le llamaban a sus espaldas) al que admiraba y quería- como su principal consejero en asuntos de religiones.

Poster con el que se está invitando
 al congreso 'reivindicatorio' de Osio.
El emperador, ordenó que en conmemoración, cada año por la fecha de la batalla, todos los ciudadanos del Imperio Romano, deberían poner en sus frentes y con cenizas (en recuerdo del triunfo y de los muertos de la batalla) el signo de la cruz y debían repetir la frase latina: 'In hoc signo vinces'... ¿consejo de Osio? nada tiene de raro, lo cierto es que la actualidad existe todavía ese rito pagano, llamado por los católicos posteriores... 'Miércoles de Ceniza' ¿se acuerdan? por ahí se siente Osio el obispo de Córdoba que la iglesia que tanto amó y creó, lo sacó de los altares y tendenciosamente lo ha ignorado... "Así paga Dios a quien bien le sirve" dice la sentencia popular.

Por ahora me despido con un abrazo y en unas horas, les contaré la segunda anécdota de este gran personaje de la historia del cristianismo y les daré alguna bibliografía para los que quieran saber más sobre él...


Un fuerte abrazo si han pasado por aquí...

Hortensio



domingo, 9 de marzo de 2014

Julia la Mayor.

Fue Julia, la mayor de las hijas del emperador romano Augusto, hermosa y muy inteligente y quien siendo aún muy joven quedó viuda y sin hijos... ante la fama que estaba cogiéndo de 'viuda alegre de Roma', su padre la casó de nuevo, ésta vez con uno de sus más fieles y allegado de sus generales Marco Vipsanio Agripa, 25 años mayor que ella quien se enamoró perdidamente de 'La Mayor' y ambos fueron fecundos más no 'felices' en su matrimonio.

Julia embarazada... bella e infiel.





Media Roma sabía de las infidelidades de Julia y de los mansos 'cachos' del general que ya era viejo; pero lo más admirable de éstas relaciones consentidas, fue que los 5 hijos del matrimonio en su orden... Cayo Julio César Vipsanio, Julia 'la menor', Lucio, Agripa 'la mayor', incluyendo al menor que no conoció al padre, Marco Vipsanio Agripa 'El Póstumo', fueron de un parecido excepcional de todos con su padre, el fenotipo de la cara y la nariz, sacadas ´patéticamente' de la genética del general.

Y, todos se preguntaban... con lo infiel y promiscua que era Julia 'La Mayor' ¿como era posible que todos sus hijos fueran tan parecidos a su marido y entre ellos en particular y que ninguno de esos hijos fuesen distinto y de algún amante?, a la pregunta que le hiciera su más íntima amiga, al respecto de cómo lo hacía, ésta le confesó:

"Nunca acepto pasajeros hasta que la bodega de carga está llena."    

Dictum: Un sabio consejo desde la Roma imperial y una frase cómo para esculpirla en mármol...

Un abrazo 'El Mayor'.

Hortensio.

viernes, 7 de marzo de 2014

Mi prima... un cuento de Farwel.


MI PRIMA

                                                                          "Prendiste mi corazón en una de tus miradas..."
                                                                                (Cantar de los cantares, IV,c.4, v.9)

Se llama Dilsa y es mi prima hermana, sí hermana. Desde niña fue a vivir a nuestra casa pues sus padres murieron en un grave accidente y sus únicos parientes eramos nosotros es decir mis padres y yo -ambos mi prima y yo fuimos hijos únicos- y el tiempo pasó y nos hicimos adolescentes y fuimos felices como hermanos, luego les toco el turno de partir a mis padres, primero murió él de un cáncer linfático y al poco tiempo mi madre lo siguió; yo, tenía por esa época 23 años y me puse al frente del negocio familiar como heredero universal... Dilsa estaba por los 20 abriles y fue nuestra 'primera juventud'.

Cómo describirla, si jamás en los años que he vivido había visto reunidos en una persona y de forma más categórica esa inefable belleza, de esbelta hermosura cautivadora e indefinible en ese concepto que nosotros los hombres hemos llamado feminidad como está rebosada en Dilsa, con tanta certeza y no se el porqué lo digo, pero me afirmo en que si alguna vez ha existido la palabra 'feminidad' para referirse a una mujer ésta se desborda en Dilsa (nunca supimos el porqué de su nombre), ella se formó para sí, una extraordinaria personalidad perfectamente definida dentro de la inexplicable psicología femenina aún después de que dejó su adolescencia, como una forma específica de su ser, tenía una transparente definición de lo que es ser verdadera mujer y sin temor a la hipérbole, Dilsa fue siempre responsable y comprensible aún en sus extravagancias personales y muy particulares, la vida siempre ha ido a su encuentro fácil y trivial, siempre sensual a la hermosa muchacha que es.

Ella es la 'primera dama de la casa' y todo bajo su dirección marcha como un reloj de fina maquinaria suiza en donde todo ese engranaje estaba bajo su control en aquella gigante estancia que fue la mansión que mi padre le regaló a mamá y yo, desde luego me despreocupe por completo del funcionamiento de la misma y me acostumbre a esa deliciosa cotidianidad... cuando dejaba la fábrica no tenía la menor intensión de no emprender el regreso al hogar y Ella salía a recibirme y después de un beso en la mejilla me cogía del brazo y entrabamos a la biblioteca mi lugar preferido de la casa, entonces ella intuía cómo estaba de 'genio' cuando me preparaba un whisky como aperitivo y esperaba la cena que ella había dirigido con inusitado esmero y me preguntaba con voz meliflua y casi apagada como indulgente, "cómo estaba de apetito" mirándome a los ojos sin parpadear como buscando una respuesta muda en el fondo de mis pupilas... de verdad era una rutina deliciosa.

Respetaba mis silencios o los ¿interpretaba? cuando estaba abstraído en meditaciones incoloras Dilsa se quedaba mirándome como absorta tal vez comprendiéndo todo o lo que sentía y pasaba por mi mente, siempre estaba silenciosa como si temiese cortar el hilo de mis meditaciones con algún ruido imprudente, con una prudencia impresionante, esperaba paciente y pendiente de que saliera de los mismos cuando iniciaba una agradable conversación que siempre se convertía en una deliciosa tertulia de dos; no tengo recuerdos que en donde Ella no esté presente pues ha llenado todos los espacios de mi existencia, sus consejos siempre fueron acertados cuando los ponía en práctica y nuestras noches casi siempre fueron de alegría y disfrutábamos al máximo todo lo que hacíamos... ¡que bella ingenuidad! hermanos al fín.

Una foto antigua de su mirada
Pero lo que más adoro de mi prima son esos divinos y hermosísimos ojos verdes claros cuando se posan en mí, grandes, sombríos e insondables, que sonreían y a la vez hablan por si solos, donde todo lo penetra y lo anega, asomados bajo el arco elegante de sus negras cejas melancólicas, son las delicias de mi vida en esas noches grises de pesimismo en que dudaba de todo, Ella y su mirada verde me acompañan y sus pupilas me acarician con tristeza. En alguna ocasión se me acercó, comprendiendo que en ese momento yo necesitaba ternura. Sí ternura... jamás he visto tanta como en sus ojos y en su voluptuosa suavidad. Me comprende con solo mirarme.

Era muy suave en todos y cada uno de sus ademanes y movimientos, dulce diría yo y en todos esos actos le imprimía esa silenciosa suavidad; sus pasos por la vieja mansión eran mudos, ni un ruido leve delataba su presencia, miraba a todos con sus fantásticos ojos acariciadores y a todos parecía someterlos, era como una ironía hecha de superioridad, sus mimos y sus quejas eran suaves. Huía del escándalo por odioso; pero porqué no decirlo, Dilsa, era egoísta en exceso, buscaba sitios y lugares donde encontraba la comodidad y la exhibición... porque sabía de su belleza y quería mostrarla, no en balde la cuidaba tanto: conservaba cuidadosamente su blancura inmaculada y en alguna ocasión la encontré mirándose semi-denuda poniéndose un pendiente en su orejita de porcelana rosada, en el espejo de luna de mi cuarto que es el más grande de la casa, ¡que visión más bella...! pálida como noche de luna, se lo regalé mostrándome una gratitud de 'perro recogido'.

Nos queríamos como hermanos... una noche fuimos a una fiesta de carácter ineludible, coqueta Ella miraba a los hombres en especial a un joven que parecía un Adonis rubio, no lo niego sentí unos tremendos celos como los de Otelo, cuando al bailar éste la apretaba y ella se dejaba con una sonrisa de placer y ¿Dónde quedaba la confianza tan grande que nos teníamos? es mi prima y no podía sentir ni permitirme tales sentimientos; pero que hacer si los sentía... sentía una oleada de celos sin explicármelos y me sentía como un pobre amante que comparte humildemente su amor secreto o como un idiota marido complaciente. Fingí un malestar imprevisto y logré sacarla a regañadientes de ese 'infierno'; al llegar a casa trató de atender mi malestar "inventado" y la empujé no sin fuerza contra un sofá a donde fue a dar y quedó sentada, incrédula y petrificada, no entendía mi actitud o ¿sí...? me miró con esos ojasos anegados de llanto y odio, echaba chispas como preguntándose del porqué de esa crueldad y salió de la sala corriendo; nunca la había maltratado ni siquiera de palabra... yo mismo me desconocí, fui un patán que no pudo reprimir ese desgraciado y espurio sentimiento de los celos y la traté como Otelo a Desdémona... imperdonable, de verdad imperdonable, esa noche creo que consumí todo el whisky que había en la casa y allí mismo amanecí en la biblioteca, intoxicado de alcohol y de culpa.

Ese día no pude trabajar bien, al llegar la noche me encamine a la casa y nadie salió a recibirme y recordé la absurda escena del día anterior, entre en la biblioteca como de costumbre y en la penumbra sentí su olor y su presencia, me pareció que sus ojos brillaban fosforescentes, tristes pero cariñosos; me acerqué lentamente y me senté a su lado le tome sus manos y delicadamente la atraje hacia mi sin oposición, acercó su cabecita y la recostó contra la mía... yo empecé a susurrar un 'perdoname, perdóname' me abrazó con fuerza... me había perdonado. Le bese la frente en una oleada de frenesí como en un delirio contenido y así abrazados permanecimos por unos bellos y eternos minutos, me preguntó si quería comer algo, le conteste que no, entonces en silencio y cogidos de la mano nos encaminamos por la escalera principal al segundo piso y bajo el dintel de la puerta de mi recámara la volví a abrazar y dándole un beso en la mejilla le dije un ¡hasta mañana...! Muchos días después le confesé mi actitud y mis celos "infundados", miedos e inseguridades y de nuevo su compresión como de satisfacción no disimulada, me desoló haciéndome sentir de nuevo como un infame. Todo volvió a la normalidad hasta que unos meses después...

Un día, por un problema de la fábrica de carácter imprevisto, tuve que hacer un viaje repentino al exterior, que esperaba fuera corto; Ella lo comprendía y me llevó al aeropuerto, la abracé y besé (nunca en muchos años nos habíamos separado) le prometí que mi ausencia sería fugaz - una semana a lo sumo- y pronto regresaría a Ella; su mirada verde me tranquilizó... pero aquel que era tan solo un viaje de negocios resultó trascendental en mi vida ¡"me enamoré"!

Cristina, mi prometida.

Se llamaba Cristina, quien era una mujer alegre, inteligente y de una belleza excepcional, una caricia para los ojos; poco a poco fui postergando la fecha del regreso engañándome a mi mismo con la disculpa del 'negocio' que aún no estaba terminado y que su conclusión me requería allí. Pero yo sabía que en el fondo la verdadera causa de mi tardanza en aquella ciudad se llamaba Cristina, que me hacía difícil el regreso... me fascinaba y disfrutaba con su compañía, sus hermosos ojos negros en el que se perdía su pupila eran fascinantes y su madurez de ejecutiva empresarial, me volvía las horas interminables, y su cuerpo perfecto hacían mi dicha, nos volvimos novios y fue un noviazgo al que la pasión hizo tomar el ritmo alucinante del vértigo, al mes de conocerla me comprometí en matrimonio y no sin temor fundado tuve la entereza de llamar a mi querida prima Dilsa, para contarle mi nueva buena y pretender su beneplácito y comprensión... con voz apagada y lejana me dio un ¡te felicito! y me colgó. Cristina insistió en fijar una fecha cercana y de acompañarme a la Capital para conocer mi mundo y desde luego a mi prima, quien era mi única familia y así emprendí el regreso a mi vieja mansión acompañado de mi prometida.

Llegando a casa, un mal presentimiento y una angustia rayana en el pánico se iban apoderando de todo mi ser, no sabía el porqué, Cristina se dio cuenta y trato de entender mi estado y calmarme, fue inútil y me prendí del timbre de la casa, cuando salieron los empleados domésticos... sus caras me lo dijeron todo, Dilsa había desaparecido días después que la llamé para anunciarle mi matrimonio; ¿cómo imaginar su reacción y como la mía? corrí hasta la biblioteca gritando su nombre, como un loco subí a su cuarto y todo allí estaba intacto, no se había llevado nada, fue tanta mi desesperación que salí a la calle a buscarla gritando su nombre intermitentemente a gritos, a voces, a murmullos... me senté en el sardinel y como un niño impotente me puse a llorar.

Cristina llegó a mi lado, no la sentí me paso su brazo sobre mi espalda y trato de consolarme, yo no reaccionaba con mis manos me tapaba la cara para que no vieran mi desesperación, entonces apareció Mariela, el ama de llaves y me lo contó todo. Había salido la semana pasada inesperadamente sin llevarse el auto, se fue a pie sin decirnos nada; desde su última llamada ya casi no volvió a hablar y dormía en la cama del señor, de día la veíamos pasearse por la casa sin darnos la más mínima orden, solo muy de vez en cuando me hablaba a mi y no la entendía, me repetía: lo he perdido, lo he perdido y se ponía a llorar en la biblioteca sentada en el sillón del señor, así pasaba los días; todos pensábamos que se iba a enfermar si no probaba bocado, y nosotros no sabíamos qué hacer, una mañana que no se levantaba la encontré como desmayada y llamé al doctor Ramirez que vino de inmediato y la reanimó, la encontró muy mal y la obligo a tomarse un caldo de carne cargado y nos dio instrucciones para que no la perdiéramos de vista hasta la llegado del señor... esa mañana hace más de una semana salió sigilosamente y se nos perdió, avisamos a la policía y ya la están buscando, pero todo ha sido inútil; no demoran en llegar y traer noticias.

Busqué los ojos negros de Cristina en busca de compasión más que de comprensión y pronuncié por fin mi declaración de amor que por muchos años la había reprimido: ¡no sabía que la amaba tanto... perdóname!; ella si lo comprendió tomó un taxi y con mucha altura desapareció de mi vida.

Una mañana me la trajo una patrulla de la policía, la habían encontrado vagando por unas calles desoladas, como buscando algo y perdida en sus pensamientos, sus hermosos ojos desarraigados e inestables, me miraron errabundos; era casi un esqueleto... sucia, su pelo tan bello, sedoso y brillante estaba sucio de hollín y barro, sus labios resecos y su cara demacrada, Mariela mujer de edad provecta que ya formaba parte de la familia, la llevó a su cuarto y la bañó... pedimos una ambulancia y nos trasladamos a una clínica privada, lo demás era cuestión de tiempo.

En el ahora, mi prima y yo, somos absolutamente 'felices' si es que esa palabra existe, ya tengo 70 y ella un poco menos y estamos en París caminando por los Campos Elíseos, cogidos de la mano... nuestro hijo mayor está al frente de los negocios familiares y mis nietos son la dicha de nuestro ocaso.

Fin

    

domingo, 2 de marzo de 2014

¿Qué es el 'Alma'...?

n esta entrada y sin el menor ánimo de crear polémica y especulando un poco sobre éste caso en particular en el que todos hablan del 'Alma' y pocos muy pocos o nadie sabe que decir fuera de especular como decía, me atreví a poner mi concepto dubitativo sobre éste apasionante tema que siempre me ha cautivado... mi concepto y mis argumentos muy personales pueden leerse así:

Y, sin ser filósofo, ni matemático cuántico, ni mucho menos místico o teólogo, médico o psiquiatra, jamás especulador pastoril o cura, intentar un concepto de tan polémico tema desde mi punto de vista de 'empirosociopatólogo' y muy personal es algo atrevido, pues antes de argumentar sobre cualquier tema (en general), siempre hay que plantearse el mayor de los problemas, el más importante y posiblemente el que casi siempre se pasa por alto... la definición. 

Y definir qué es el 'Alma' si que es difícil ya que hasta el día de hoy y a la fecha de ésta entrada, no existe una definición "oficial" ni acuerdos generales de suficiente importancia como para pasar la definición y la argumentación por el filtro de la ciencia o la especulación filosófica en últimas, el resto es fideísmo fanático que no vale la pena ni mencionar, y todo son preguntas por lo que se hace problemático confirmar su existencia o refutarla.

La idea visual más común... el 'Alma' saliendo de su contenedor (?)

¿Y como concebir la vida sin algo más? ¿Somos tan solo carne y huesos? y la muerte ¿habrá algo después de ella? y donde quedan conceptos tan importantes que nos han acompañado durante toda nuestra existencia como criaturas humanas... la conciencia y el amor como ejemplos mayores, conceptos que están cocidos y sujetados estrechamente al concepto de 'Alma' con cierto grado de espiritualidad; es sin duda un paradigma común con el que creo todos al tocar el tema se sienten identificados, dejando a un lado las definiciones personales (todo ser medianamente culto la tiene) sobre la persistencia en la existencia de algo incorporal, fuera o dentro de ese contenedor que es el cuerpo, ¿existe el 'Alma'?.

Nadie por ambigua que sea la definición de 'Alma' ve en ella algo negativo y eso ya es algo, su hipotética existencia es la base 'Sine qua nón' de todas las espiritualidades habidas y por haber, sería interminable abordar porqué las personas se ven inspiradas espiritualmente por la definición de 'Alma' como una 'identidad' que tiene un ciclo vital eterno y para las sectas de todos los pelambres el 'Alma' es el vehículo en el que se basa la promesa de viajar (si lo merecemos o si pagamos) al paraíso de felicidad eterna, contrario sensu... al dolor de quemarse en el 'infierno' (si lo merecemos o no se nos dió la gana de pagar). ¿Qué haríamos sin alma? ¿Cómo viajaríamos a esos sitios extraterrestres?...

Para mi concepto, casi todo pero todo lo que he podido leer y estudiar sobre el tema, ha sido decepcionante y todo me regresa al Yo y su subsecuentes preguntas ¿quién soy yo? y ¿donde reside mi conciencia? y cuando mi cuerpo no sea capaz de seguir vivo ¿qué pasará con lo que creo es mi 'Alma'?... es un verdadero dilema caótico, pero, como todos nos consideramos únicos y "eternos" y por instinto de conservación desechamos la muerte en sí, pues cada quién tiene su muy personal definición o creencia en el 'Alma'.

Pregunta: ¿Donde está contenida mi 'Alma'? ¿en que sitio u órgano de mi mal construido y efímero cuerpo está el contenedor de esa entidad incorpórea?, cada pensador lo ubica en donde le parece que él la siente, la mayoría con Descartes la ubican en el cerebro que contiene la memoria y los recuerdos, las terminales nerviosas y sus impulsos, pero ¿es ahí? tiene algo de lógica poder pensarlo pues es en esta región donde residen nuestra voluntad, la conciencia y nuestros pensamientos; pero con los avances de la ciencia y la tecnología ya podemos determinar con certeza las reacciones bioquímicas que el cerebro genera, como las emociones que sentimos y que activan voluntariamente por él, pero si llegase a tener - por ejemplo- un accidente cerebro-vascular, me pregunto... eso ¿afectaría a el 'Alma'? y si le amputan una pierna ¿también al 'Alama? y si el cerebro falla definitivamente, ¿se nos va la vida y se abre el contenedor del 'Alma'?... es un argumento fuerte en apariencia.

Y, en qué momento o pequeña fracción de tiempo ¿el 'Alma' tomo poseción de nuestro cuerpo? en la concepción o ¿en el mensaje que envían sus padres desde el espermatozoide o ya viene instalado en el óvulo de la madre? todas son preguntas simples pero válidas; entonces sino podemos ligar el 'Alma' a alguna parte del cuerpo, como no podremos decir que el amor reside en el corazón, entonces ¿cómo aventurarnos a explicar una definición coherente? Es acaso nuestra consciencia ¿un 'avatar' de nuestro cuerpo o algo más abstracto?

Bueno, me van a perdonar por ponerme en éste 'placido domingo' a especular sobre tan sensible tema que ha puesto a barruntar a las más  preclaras mentes de la humanidad de todas las épocas... seguiré estudiando sobre éste tema tan inabarcable, reitero que sólo quería reflexionar sobre una pregunta que siempre recurre en mis horas de soledad... ¿Donde estás 'Alma' mía?

Y, aquí nace una nueva pregunta ambigüa como la más: ¿que diferencia hay entre alma y espíritu? de nuevo nace el problema y tenemos que recurrir a la definición, les prometo que trataré de buscarla, por ahora dejemos ésto para otro ataque de reflexión, de esos que para un ¿'Alma' o 'Espíritu'? inquieto nos asalta de vez en cuando.

Un abrazo reflexivo.

Hortensio.




sábado, 1 de marzo de 2014

La ninfa del agua.


Cuando Farwel, conoció la obra pictórica de Otto Theodore Gustav Ligner (Alemania 1856- 1917), y en particular su bella "Ninfa del agua" comentó que trató de darle los síntomas del 'Síndrome de Stendhal' y no es para menos... recuperado de la visión, tomó una servilleta y en ella escribió un pequeño poema que habla por sí solo, mirémoslo:

La ninfa de Ligner en todo su esplendor.


Mi querida y adorada 'Ninfa del agua'
desde que te concibió Ligner
como su más bella y sentida pintura,
creí que lo había visto todo...
hasta me consideraba un poco feliz
de estar vivo,
entonces supe de tí...

                                            Farwel 1970


Con  ese "entonces supe de tí" seguido de puntos suspensivos, Farwel deja a la imaginación de sus lectores lo que con eso quiso decir.. (?)

Con Stendhal, un abrazo y nada más,

Hortensio.

domingo, 23 de febrero de 2014

La espada de Damocles.

Hoy me voy a referir a una famosa historia, que más que una leyenda es una anécdota que sucedió en la corte del tirano de Siracusa Dionisio II 'el joven' hijo y heredero del Dionisio I 'el viejo'; éste personaje histórico que vivió por allá en el siglo IV a de C. y de su cortesano Damocles y su famosa espada, que es tomada como referencia de expectación e incertidumbre y la permanente amenaza de peligro que se cierne sobre la cabeza del poder... Cicerón la tomo de referencia, para sus discursos, del historiador griego Diodoro Sículo...

Se sabe que Damocles era un adulador empedernido del tirano que siempre buscaba las prevendas de un cargo en el que tuviese más poder; en una ocasión y aprovechando su amistad le dijo: "Como hombre de poder y autoridad rodeado de magnificencia, eres un hombre verdaderamente afortunado" que ese poder que ejercía sobre la isla, le daba mucha envidia. Cuando Dionisio escuchó esas palabras, ni corto ni perezoso le contestó : "Damocles, dado que esta vida te deslumbra, ¿querrías saborearla por ti mismo durante un día para así juzgar la realidad de tus palabras?.

Damocles ve la espada sobre su cabeza.

Con éste ofrecimiento que aceptó encantado de que ocupara el trono por un día, Damocles empezó a disfrutar las supuestas 'mieles del poder'... ya terminando la jornada y en plena cena se cuenta que Damocles alzó la vista hacia el techo y vio una enorme espada desnuda que tenía sobre su cabeza y lo más terrible, que pendía amarrada de un pelo de crin de caballo; le dio un ataque de pánico y trato de saltar del trono pero Dionisio se lo impidió calmándolo...

¿Porqué semejante espada tan grande y pesada colgaba de tan frágil crin... cual es la razón? y el Tirano le contestó: "La espada sobre tu cabeza representa el peligro permanente que se tiene desde esta posición, es el peligro del poder". "Desde la distancia, el poder es una cosa deseada por muchos por ser una situación de privilegio, en la que al estar por encima de los demás te sientes único, sólo acercate a él y podrás sentir el peligro permanente que representa la espada."

Se cuenta que Damocles después de semejante lección, dejó las adulaciones melifluas y se convirtió en el más atento y estudioso de los consejeros del tirano quien siempre fue cruel y odiado por los siracusanos, fue derrocado y murió en el exilio... de Damocles no quedó rastro alguno sólo la anécdota histórica que les acabo de contar.

Con el poder de un abrazo...

Hortensio.

domingo, 16 de febrero de 2014

Tres poemas de Farwel...


Ya en el ocaso.
En ese hermoso ocaso encendido
de un agitado y extraño día,
Una montaña de la zona esmeraldina
llegaba hasta él la tristeza y la inquietud,
y, mirando los colores del atardecer,
siempre solitario suspiraba...

Mirando en lontananza la magnifica
llama encendida del ocaso,
en muda y agitada mirada,
se le aparece el bello jardín esmeralda
de su verde mirada...

Jardín de su tierra lejana que relumbra,
deslumbrando con su trémula luz
de una inapreciable 'gota de aceite',
de su occidente desangrado en sus
montañas envueltas en verdes pasiones,
durmientes deseos de inmovilidad...

Un grito, una queja y llanto, mucho llanto,
que atravesaba su garganta en muda protesta,
Una esmeralda 'gota de aceite' Boyacá.
quebró todo su ser, opacando su talento,
y, al frente todo el abismo magno y puro,
besó la tierra que dormía a sus pies y
en sus pupilas un mundo que mostraba su fin...

Saltó con sus ojos cerrados hasta el dolor,
con una sonrisa trémula en su rostro
y, una visión de paz y delirio insondable,
rasgó los sombríos lugares del abismo...

                            Hortensio Farwel
                  (Chivor, enero de 1996 Boyacá.)



Un camino ya sin tí.
(En una variación)

Qué falta me hubieras hecho tú
para compartir mis pequeños logros
y mis aterradoras derrotas...

Ya sé, de la que te haz salvado
de haber tenido que compartir
mi desequilibrada vida llena de
vicios y absurdas contradicciones...

Una vida en solitario.
Y me tocará seguir y seguir sólo
sin tu presencia, tu diaria presencia,
ya lo haré por los dos en tu ausencia...

Cómo me hubiese gustado que me
acompañaras aquí en mi vida
para haber compartido las pocas
cosas buenas que me han pasado...

Efímeros triunfos, mis escritos y mis
sueños rotos, mi música y mis nostalgias,
mis deseos frustrados y los golpes de la vida,
que mal o bien he podido asimilar...

Pero, todo se fue contigo cuando te perdí.
Y hoy comprendo que te salvaste de mí,
de mi vida malgastada, disoluta y bohemia
pues he vivido de acuerdo a mis sentimientos...

Y mis circunstancias, nostálgicas y sombrías
que te hubieran agotado el amor que me tuviste,
crecieron en mi de manera desproporcionada, absurda,
que triste es contártelo pero, que realidad más amarga...

Todo se fue contigo, sólo tengo tu legado pretérito
de amor con el cual vivir, he vivido y viviré hasta que
'la gran resignación' aparezca frente a mi y me
pase su negra factura para hundirme en el olvido.

                                                                Hortensio Farwel 
                                                                Bogotá, noviembre de 1986.




Una vez más... la noche.

Y cierro mis ojos, para intentar dormir,
sabiendo que será inútil, sólo añorada idea,
¿pero que hacer cuando el cansancio manda?

Y cierro mis ojos, para que aparezcan los recuerdos
plagados de besos y deseos de una realidad perdida.

Y cierro mis ojos, para ya no poder dormir en paz,
sino para evocar tus labios húmedos en tu sonrisa
y fundirme en un soñado y encantador abrazo de
sentida suavidad al apretar tu delicado cuerpo
que sin pedirlo ni pensarlo, se acomoda al mío.

Y cierro mis ojos, para beberme el rocío de tu piel
que a mi contacto derrite la nieve eterna
de tus mudos y bellos deseos.

Y cierro mis ojos, para saciar mi loca sed de pasión
en el inagotable manantial de tus frenéticas caricias,
que fecundan con amor los espacios de mi alma. 

Y cierro mis ojos, para huir de esa absurda locura
que me produce estar en la realidad de la noche,
arenas movedizas que se tragan mis precarios anhelos
turbándome hasta el delirio.

Y cierro mis ojos, para evadirme de ese incierto mundo
construido de mentiras y falacias de grotescas añoranzas
y para saber que quiero quedarme en ese sueño inagotado
en el que siempre y para siempre tú serás mía.

Y cierro mis ojos, para sentirme morir en el inagotado sueño
y despreciar la luz de un nuevo día lejos de tu presencia y
en el que tú abrigues mis silencios y espantes mis miedos.

¡No quiero abrir mis ojos...! 


                                                                   Farwel
                                                        En una noche de 1.986



Un breve ósculo y un abrazo.

Hortensio.


4 poetas... 4 poemas... 4 estilos.

Ésta es una mañana poética y mis invitados son cuatro poetas de los que conservo sus libros de poemas en mi biblioteca y de vez en cuando los releo con fruición... Thomas, poeta, dramaturgo y cuentista, bohemio y 'borracho' por excelencia, un gran declamador. Atahulpa Yupanqui, canta-autor, poeta, músico y guitarrista, interprete del folclore latino americano. Hugo von Hofmannsthal, poeta, narrador, dramaturgo y ensayista austriaco y quien dijo: que "Una pluma se puede convertir en una piedra, dependiendo de la mano". Y Paul Éluard, creador del movimiento dadaísta, con Aragón, Bretón y otros destacados poetas que participaron en el surrealismo poético.
Oigámoslos:  


Y yo estoy mudo

La fuerza que por el tallo impulsa a la flor
Dylan Thomas
impulsa mis verdes años; la que marchita la raíz del árbol
es la que me destruye.
Y yo estoy mudo para decirle a la encorvada rosa
que la misma fiebre invernal dobla mi juventud.

La fuerza que impulsa el agua entre las rocas
impulsa mi roja sangre; la que seca los arroyos parlantes
vuelve cera los mios.
Y yo estoy mudo para contarle a mis venas
cómo la misma boca bebe del manantial de la montaña.

La mano que arremolina el agua en el estanque
remueve las arenas; la que amarra las ráfagas del viento
iza mi vela de sudario.
Y yo estoy mudo para decirle al ahorcado
que el barro del verdugo está hecho de mi arcilla.

Los labios del tiempo sorben del manantial;
el amor gotea y se acumula, mas la sangre vertida
calmará sus pesares.
Y yo estoy mudo para decirle al viento en la intemperie
cómo ha trazado el tiempo un cielo entre los astros.

Y yo estoy mudo para decirle a la tumba de la amada que
en mi sábana avanza encorvado el mismo gusano.

                                                    Dylan Thomas 
                            (Swansea, Gales 1914- New York 1953)



Milonga del solitario

Si la muerte traicionera
me acogota a su palenque
hágame con dos rebenques
la cruz pa mi cabecera.
Si muero en mi madriguera
mirando los horizontes
no quiero cruces, ni aprontes,
ni encargos para el Eterno.
Tal vez pasando el invierno
me dé sus flores el monte.
Atahualpa Yupanqui (Hector Roberto Chavero)

Toda la noche he cantado
con el alma estremecida.
Que el canto es la abierta herida
de un sentimiento sagrado.
A naides tengo a mi lado
porque no busco piedad.
Desprecio la caridad
por la vergüenza que encierra.
Soy como el león de mi cierra:
vivo y muero en soledad.

             Atahulpa Yupanqui
             (Pergamino Argentina 1908- Nimes Francia 1992)


Vivir aquí

Cuando la he visto, la he perdido.
Paul Éluard (Eugéne Grindel)
La  huella de un armiño entre cristales escarchados,
Una estrella, apenas una estrella, la luz,
Sus uñas en el despierto mármol de la noche.

No hablo ya para nadie,
El día y la noche se mezclan tan bien en su cabellera,
Bajo mi mirada, bajo sus cabellos ella se marchita,
Ser virtuoso, es estar solo.

Desconocida, ella era mi forma preferida,
Yo no tenía la preocupación de ser un hombre,
Y, en vano,  me asombro de haberme visto obligado a sufrir.
Mi deseo como un rayo de sol en agua fría.

                                                     
                                           Paul Éluard 
                (Sanint-Denis 1895- Charenton-le- Pont 1952)



Poemas

I

Quiero colocar la sombra de preclaros destinos
con grandeza junto al fondo de los versos,
las prodigiosas miradas de los jóvenes héroes
y otros dioses que animan el pensamiento.

Mas antes dejadnos probar los frutos:
provienen de las montañas y del mar,
de tumbas reales que no conocen descanso,
no olvidemos su origen.

Ni son nuestros hermanos  de sangre
y todas las restantes criaturas
de la gran tumba, las que el viento de la tarde
con alas o pesadas  cabezas empujan.

Y cuando más tarde hagamos palmas, 
como hacen los reyes y los niños,
los esclavos de la música se dignarán a
brindarnos un destino sobrehumano.

Hugo von Hosfmannsthal

II

Quiero colocar la sombra de preclaros destinos
con grandeza junto al fondo de los versos,
las prodigiosas miradas de los jóvenes héroes
y otros dioses que animan el pensamiento.

Entonces debes inclinarte sobre tu limbo
y, plenamente entregado a esas obras,
deparar sólo más tarde en tu imagen en declive
con un silencio soberbiamente espantado.

               Hugo von Hofmannsthal 
               (Viena 1874- ídem, 1929)



Espero les haya gustado; como lo dije en un principio son cuatro poetas de una misma generación, pero de distintos estilos y nacionalidades... un austriaco, un argentino, un británico y un frances.

Un poético abrazo.

Hortensio.