miércoles, 20 de noviembre de 2013

Mi querida ciudad ausente...

Del libro 'Poemas Dislocados' de 1.989, un poema a la ciudad que me albergó desde mi más tierna niñez... Bogotá


MI QUERIDA CIUDAD AUSENTE.
Bogotá D.C.

Con la mirada ausente,
recorro mi ciudad ausente,
que no significa nada de nada,
solo un sórdido y callado sinsentido;
solo un ir y venir por esas, sus calles
 viendo caras monótonas y frías
que saludan como ausentes,
sombrías las miradas se diría que...
¡tienen miedo...!

Miedo al vivir
miedo al placer
miedo al equívoco
miedo al amor fugaz
miedo al morir...
miedo a lo irrazonable
miedo a lo desconocido... ¿Yo...?

Ciudad vorágine de prisas
que no son otra cosa que
miedos y más miedos...
de nauseabundos parajes
secados al sol y al viento
seres descarnados de rutina
siempre obedientes por temor.

Miedo necesario... bienvenido,
en ésta mi ciudad ausente,
si no te miro de frente
un puñal de veneno en la espalda
encontrarás y penetrará con grande
sobredosis de asco, nausea y recelo
de hipocresía y falsedad...

Pero también es mi ciudad ausente
donde puedo encontrar porciones
de simples esquirlas de piedad,
impregnadas de sutilezas, ternuras
y hasta candidez que le pondrá
cara de dolor a la cotidianidad
de la maldad...
a la degradación, a las perversiones,
y a las 'cochinas' perversidades.

Pero, cosa extraña,
adoro su presencia
y muero por su olor
su ruido y su frío calor...

¡qué le voy a hacer!
te amo ciudad ausente
y pienso que mucho te debo
por eso y mucho más
 de regalo te dejaré
en mi sentir y en mi triste
testamento...
solo mi pútrido cuerpo al morir.

                                              (Farwel a su Bogotá 1989)


Un abrazo a tope de cielo...

Hortensio.

lunes, 18 de noviembre de 2013

La más 'bella' alabanza jamás contada.



ADVERTENCIA... lectura no apta para todos los estómagos...


Cuenta una muy antigua leyenda, que un esplendoroso y oloriente día, el Gran Maestro Moshe 'el Chucho' Dayán, primo del 'Bautista basurero', mago y místico cristiano del siglo segundo después de su Maestro, el carpintero, se encontraba a las orillas fétidas y nauseabundas del río Jordán (al día de hoy, cualquier río, por gran ejemplo, el río Bogotá... en todas las grandes ciudades hay uno y todos y cada uno de Ustedes, lo conocen); estaba sentado con sus discípulos muy cerca de la desembocadura de la quebrada el 'infiernito', llamada así puesto que salía del botadero de la ciudad, allá abajo en el basurero y crematorio de la puerta sur de la muralla del templo (el infierno) y que recogía todos los detritus de la "Nueva Puta Bablilónica" Jerusalén, y que desembocaba en esa porción de agua pútrida de la que tanto anhelaba el 'furioso tartamudo' Moisés, tomar un sorbito y que no lo pudo hacer por que Yahvé, se lo prohibió... quien sabe que cagada le hizo que no le perdonó.

Un nauseabundo tramo del contaminado río Bogotà

Como decía... el gran maestro, se encontraba allí, sentando en círculo a sus doce más queridos secuaces; uno de ellos el 'discípulo amado' le preguntó: - ¿Por que aquí, Maestro? y el buen Santo panzón, le contesto lleno de dulzura: - Por que hoy venimos a alabar a nuestro amado y temido Yahvé o ¿Jehová? como quieran decirle a nuestro único y terrible Dios 'Alfarero' de amor y hacerle una sincera y sentida petición y ruego....

Todos los apóstoles se miraron desconcertados unos a otros, incluso Aída, a la que se le conocía con el alias de 'La Magdalena' quien era la fiel cuidadora y amante del gran maestro; éste, con suave y entonada voz les dijo: Tengo que decirles, mis queridos 'saltamontes' que hoy he venido a predicarles sobre nuestro frágil y único vestido... nuestro cuerpo y de él uno los más bellos pasajes de nuestro diario devenir como insignificantes criaturas humanas, que fuimos hechas a la imagen y semejanza de nuestro Gran Señor y Alfarero Creador; que desinteresadamente (no se si se dio cuenta) lleno de amor, nos dio algo de verdad invaluable: 'la fisiología escatológica' y que inmerecidamente, no se lo hemos agradecido como se debe hacer muchas veces al día, día tras día, durante todos los días de nuestras vidas hasta llegar a su amada Presencia.

El Dios de Miguel Ángel en la Sixtina

En eso tomó la palabra la 'Mujer': ¡Perdón, Chucho!... ¿La qué carajos? Y el Santo Panzón, mirándola con piedad, tristeza y amor a 'esos negros ojasos moros que lo mataban' le repitió "la fisiología escatológica" esa delirante y fascinante porción de la medicina que se dedica al estudio de los excrementos y deshechos corporales, como 'el popocito' que tu haces todos los días -eso creo- o la materia fecal que todos Ustedes, cagones producen por toneladas; la orina dulce fluido de los cerveceros 'Urbi et torbi' y el frustrado endometrio, que en protesta por no ser fecundado, se convierte en la rojísima y fétida menstruación que es impronta de Ustedes, las 'Evitas' con cólico incluido y todo; pero es a la vez el estudio 'padre' de todas las 'Diagnosis' que se han producido desde los tiempos perdidos en la bruma de los siglos...

Ya entendemos porqué nos trajo a éstos escatológicos paisajes, Maestro 'Chucho', y ahora lo comprendo más que nadie, le interpeló Norfán, el discípulo incrédulo... una vez en mi 'pueblito viejo' siendo muy joven me comí unas gallinas robadas a don Trino, y mi Dios se me apareció en la forma de un inmenso 'gallo de pelea' y me dijo con voz de trueno: "¡Por tus deposiciones os conoceré!" me dijo el Padre, me había cagado en la cama. ¿Será posible Maestro, que hasta el día de hoy no pude interpretar tan fecal sueño?...
El símbolo de Dios o Yahvè

Y el anacoreta panzón, poniéndole una mano en su hombro, paternalmente le contesto: Que tan ciertos son los mensajes del Señor, hijo, tu mismo te castigaste por haber comido gallinas robadas, espero que tu padre terrenal, te haya dado de latigazos; pero que tan ciertas y bellas son las palabras de nuestro Dios y Señor: 'Por tus deposiciones os conoceré' así los 'galenos' de todos los tiempos, han podido establecer que contienen las entrañas, por eso siempre instintivamente todos miramos allí cada vez que 'hacemos del cuerpo' como eufemísticamente le llaman nuestros campesinos.

Sí, los 'galenos' estudian las heces y así saben que comió y que les sentó mal, el porqué de la diarrea, la aparición de parásitos intestinales ¿que tal la contorsionista 'lombriz solitaria'...? y muchas inquietudes que pueden en un momento dado, acabar con la salud... el más grande tesoro terrenal que nos ha concedido nuestro único Dios, y que si quiere, nos puede castigar por nuestros pecados de gula, con una severa oclusión intestinal; ¡Oh, Gran Señor, no lo permitas jamás... mañana todos nosotros ayunaremos para tu gloria!

Sí, mis queridos 'cagones' todos los demás órganos y sistemas orgánicos de nuestra ingeniería fisiológica, son alabados por los escribas y fariseos, los médicos y los poetas, por reyes y lacayos, sabios e ignorantes, santos y asesinos, y así me haría interminable hablar del corazón de Salomón y su reina de Saba, el cerebro pervertido de David, de los pulmones de Éolo, del circuito sanguíneo de Drácula, perdón, no ha nacido todavía pero yo ya sé lo que hará en su época, vale el ejemplo, del soporte esquelético de Goliat, los músculos de Hércules y la piel de Venus, la 'vista' y los bellos ojos de Helena... ¿pero, del órgano digestivo, productor de mierda quien se 'vanagloria'? solo en la vergüenza, algunos lo compadecen y eso. 

Pero, es el verdadero dictador del cuerpo, y todos los órganos le rinden tributo, a quien no le ha pasado - y que tire la primera piedra - que en alguna ocasión negra y aciaga de nuestras vidas hemos estado a punto de 'explotar' literalmente hablando y nada se puede hacer o pensar que no sea ¡cagar!, sólo la angustia febril y absurda de buscar un pequeño rincón donde evacuar y así mismo, para dar gracias, mil y mil y otra vez mil gracias, por darnos a conocer lo que es el verdadero sentido de la palabra 'libertad' en toda su dimensión, una vez evacuados ¡que alegría más sincera! y en donde todos y cada uno de los demás órganos fatuos de ese cuerpo único e interactuado, pierden su idiota orgullo y no saben que hacer, se bloquean... pero al descansar su feo hermano el intestino, descansan ellos y vuelven a funcionar a plenitud y vuelve mi pensamiento a volar hacia el Hacedor de nuestros días y pienso con horror que cada vez que caga, debe ahogar una galaxia con su sacratísima mierda.

Jesús saca a fuete y coprolalia a los mercaderes del templo.

Y la 'mujer' se pronunció: "Oye Chucho, ¿no estarás blasfemando? ¿porqué tienes que ser tan descriptivo y a la vez tan coprolálico...?, el Maestro y sus discípulos se miraron con desconcierto, y éste tomo la palabra a nombre de la ignorancia... ¿Qué carajos es esa palabreja tan rebuscada...? Cual, inquirió Aída, alias 'La Magdalena' ¿la Coprolalia...? pues en alguna ocasión, me contó Barreto, el escriba del Templo, que nuestro maestro, el putativo de José, cuando sacó a fuete a los mercaderes del Templo, lleno de ira y con groserías inimaginables, pues pocos las entendían, lo hizo con inusitada violencia y coprolalia, lo único que se de la palabrita usada por 'Barreto el escriba' es que es la forma compulsiva de hablar inapropiadamente con obscenidades y vulgaridades al dirigirse a los demás sin controlar su vocabulario degradante y en tu caso, 'Chucho' con esos exabruptos fecales... que pena con Dios y sus sacras deposiciones.
WC de la era victoriana

A gracia de discusión, mi querida Magdalena, quiero decirle y explicarles a Ustedes, que la sencillez de mis palabras, aunque impregnadas de coprolalia fecal, -valla redundancia -no encuentro otras más bonitas para que suenen bien en sus oídos y si estamos predicando con humildad, tenemos que hablar como habla nuestro pueblo y así tenemos que alabar a nuestro único Señor y Dios celestial y no me distraigan de mi alabanza y demosle gracias, no de rodillas sino sentados en su altar, el W.C. con el incierto anhelo de poder evacuar y así agradarle al Señor tu Dios y agradarnos, epicúrea y placenteramente, a nosotros mismos, si lo logramos a satisfacción; ya le he dicho anteriormente, podemos estar ante uno de los dos más sagrados y exquisitos placeres que nuestro Señor y Dios le ha concedido como premio a nosotros, frágiles criaturas humanas y que éstas, en su Sagrado Honor, se debe así misma; hablando fisiológicamente, en su orden... la cagada y el orgasmo y así alabaremos al 'Gran Arquitecto del Universo' como lo llamó el hermano Hiram Hiram, el constructor del Templo de nuestro amado y 'puto' rey Salomón.

Cada quien tendrá sus razones, para mi, barruntaba el sabio glotón, el más perfecto, hermoso, simple y extraordinario sistema corporal es, que duda cabe, el digestivo, tesoro de tesoros, el que nos da o nos quita la felicidad... ¿han visto la cara de 'caca' que pone un infeliz estreñido con cinco días de no poder hacer? Dios nos libre, por eso cada vez que estemos en ese sacratìsimo e íntimo recinto, pequeño y oloroso altar del sanitario, le pidamos con devoción  inusitada al Altísimo, no de rodillas sino muy sentaditos, que nos permita, cumplir con su mandato fecal de cada día y rogarle que nos libre de todo estreñimiento, amén.

Hoy no quiero abrazarlos.¡Huacala!

Hortensio.






domingo, 17 de noviembre de 2013

Una Mujer... y otros poemas.


¡Hola...! un 'plácido domingo', hoy el turno es para la poesía, esa que nos pone a expresar palabras de emoción y sentimientos derivados de una inspiración, que no es otra que la propia vida en el reflejo de toda alma sensible hacia los demás, reflejo etéreo de nuestra existencia... del libro de 1986 'Poemas Fatigados'.


UNA MUJER.
En el laberinto de mi vida                  
con toda clase de seres
me he tenido que enfrentar,
desde una esposa y una amante,
desde amigos y enemigos...
locos, sabios, fatuos y demás.

Pero solo busco un ser
en cuya serenidad me
pueda refugiar y...
me pueda extinguir,
una verdadera Mujer.

Una mujer que por su convicción
formación y austeridad,
no piense en que con mis triunfos
y mis fracasos seré superior o
no merecedor de lo que ha deseado
para sí... un amigo lleno de amor.

Una mujer que con su fortaleza de espíritu,
me pueda rescatar cuando en la adversidad
sucumba, dándome la mano...
su ternura y su calor.

Una mujer que nunca se considere inferior
ni mucho menos rival y que no se deje
deslumbrar por triunfos pasajeros
por la vanidad y por la gloria...
solo que tenga la correcta dimensión
del mérito y la dignidad.

Una mujer que tenga la delicadeza
de una flor y la belleza del amor
pero a la vez la fortaleza de la virtud;
que contraponga a la soberbia
una dulce ternura para que...
pueda amar y ser amada.

Una mujer que sepa ilusionar
y con imaginación y fantasía
me lleve a soñar por los claros
senderos del amor...

¡Una verdadera mujer...!

                 ***

    A QUIEN IMPORTA

¿A quien importa...
que a mi no me importe
lo que les pase a los demás?

Todo continua inalterable
y la rutina se come al tiempo,
con la indiferencia llevada de la mano, 
pasan a mi lado y no les importo nada;
solo se cuelan por ahí con la insistencia
de un mal olor...

Y al saber que no hay nada, 
a la nada me apego y empiezo
a entrar en la negrura húmeda
de esa cueva fría y áspera
que debe ser mi... fosa.

                 ***

EL FARO

Como un faro de luz muy lejano                    
Eres faro que ilumina mi vida.
en la cima del mundo... te veo;
en las fierezas de una tempestad,
altaneros relámpagos destellantes 
rasgan la fría oscuridad de esa noche.

Y el faro sin inmutarse, firme con su luz,
pródigo en susurros de silencios,
con toda su fuerza  y toda su calma,
embellecía, rompiendo sin temor
las sombras ambiciosas, negras y mojadas.

Así eres tu cuando entras en esos
espacios sombríos de mi vida...
solo sucede y allí tu luz me encuentra
secuestrado por esas sombras ambiciosas
de las que no logro salir.

Es allí donde te espero
es allí donde me encuentras
es allí donde despierto,
después de esa cruel tempestad,
en la grata luz de una mañana.

              ***

EL DESACUERDO

Al ver el desencanto y
al mirar el desacuerdo,
desprecie mi vida y
desprecié mis actos...

Tuve que buscar al
otro lado de mi vida
para no sospechar
de ese instante perfecto
en el que te vi y así...
evitar el desencuentro.

              ***
VAGABUNDEAR

Más que distraído, vagabundeaba.    
Vagando por la nada. 
Vagabundeaba por ahí sin rumbo     
en busca de senderos ya perdidos
que no iban a ningún destino...

Recordar sin aceptar
vagabundo de la nada,
nada de deseos
nada de angustias
nada de búsquedas
nada de amores... sólo
vagabundo de la nada
y nada más...

              ***
EL SEPULCRO

Cuando los siglos ausentes
pasen sobre mi sepulcro,
alguien, idiotamente al verlo
pensará... ¡que inútil es todo
en ésta efímera vida...!

Ya ni su nombre puedo leer
y nunca sabré quien sacramente
es el inquilino de ese sepulcro...
Cómo hubiese querido tan solo
saber su nombre.
              ***
Hasta una próxima tertulia virtual...

Un abrazo y un ósculo.

Hortensio.

miércoles, 13 de noviembre de 2013

¿Prosopagnosia...?


Como casi todas las palabras del 'argot' clínico, para los no entendidos, siempre nos parecen raras y hasta feas, pero casi todas vienen de palabras griegas o latinas y tienen que ver con figuras etimológicas que representan una realidad, tal es el caso de la PROSOPAGNOSIA, que deriva de una fusión de dos palabras griegas... que traducidas son: aspecto y desconocimiento. Es un delirio que es una de las variadas 'agnosias visuales' de ese impresionante arsenal psiquiátrico con que cuentan los investigadores de la mente...

Me gusta como 'la gente de a pie' le dice a éste mal: fantasmas del cerebro, la no imagen en el espejo, el que no encuentra su cara, el mal de ¡no te conozco! y muchas más que no me acuerdo por el estilo.
En realidad, éste síndrome, en palabras sencillas, es la incapacidad de reconocer caras; el cerebro interrumpe selectivamente la percepción del reconocimiento de rostros tanto del propio como de los demás ajenos o familiares... pueden ser vistos pero, no reconocidos. Resultado frecuente de un traumatismo cerebral.


Antes de contarles mi experiencia personal ante la 'Prosopagnosia', escuchen éste otro: Era el caso de un hombre que sufría intensamente por no poder reconocer la cara de su amada esposa después de un accidente traumático... al cerrar los ojos y abrasarla, al oler su perfume, su memoria olfativa lo llevaba a evocar, en la mente, su bello rostro y el verde azulado de sus imborrables ojos, mas al abrirlos su cara se esfumaba, sin poder comprender sus gestos y sus emociones y comenzaba de nuevo la pesadilla; la literatura se ha esforzado de mostrar en ficción y realidades, éstos males que aquejan al ser humano; interesante poder leer a un conocido escritor -Oliver Sacks- que a partir de varios síndromes construye y recrea varias historias y personajes; en un caso similar le ponía un sombreo a su esposa para poder reconocerla y de ahí el nombre de su muy buena novela: "Un hombre que confundía a su mujer con un sombreo".

A lo mío: Creo y estoy seguro, que una de mis tías maternas más queridas y entrañable, de la que me sentía orgullosamente uno de sus sobrinos preferidos (me llamaba 'pelusa'), a raíz de complicaciones cerebro- vasculares, en una ocasión que fui a visitarla, me sonrió y respondió a mi más cariñoso saludo, cuando me retiré un poco de Ella, le pregunto a una enfermera... ¿quien es ese Señor?; y aunque estaba en antecedentes de sus males, mi dolor fue grande de verla perdida en ese, su mundo de sombras.

Luego me contó una prima, que tuvieron que retirarle de sus habitaciones, todos los espejos porque cuando se asomaba a alguno de ellos, se ponía a pelear "con esa señora que está en el espejo"... ya no me cupo duda, también padecía de 'Prosopagnosia' y fue muy triste comprobarlo y aunque ya anciana, sin que a ella le importe poco, por su senectud... nosotros sus seres queridos no lo merecemos, pues siempre la amaremos.


Un triste ejemplo de 'Prosopagnosia' es el de Brad Pitt, un maravilloso y joven exponente del 'séptimo arte', que en una conmovedora entrevista, reconoció que sufre de éste terrible mal; no se como habrá hecho para llevar su vida adelante, pero, en definitiva, para éstas criaturas 'mal acabadas' llamadas 'homo sapiens' es un mal que no se lo deseo a nadie, sólo a 'mi peor enemigo' a ver si por fin se olvida de mi cara y deja de joder... 

Les dejo un simple ¡Abrazo...!

Hortensio.









domingo, 10 de noviembre de 2013

La apuesta de Pascal


Como todo buen negocio, las sectas cristianas han querido imponer cada cual sus dogmas sobre la existencia de un Dios, todos basados en la insensata "fe de carbonero" sin el más mínimo análisis crítico; nuestro invitado de hoy, fue un filósofo, un físico pero sobretodo un eximio matemático, que quiso hacerse la eterna pregunta sobre la existencia de Dios, no mediante el 'método científico', sino de la manera más sencilla... usando la simple lógica.

Pascal... duda siempre duda.

Blaice Pascal, nacido en Clermont (Francia) por allá en el año de 1.623 en donde quedó huérfano de madre a la temprana edad de tres años, fue un genio precoz, cuando su padre es trasladado a Ruan como comisario real de impuestos, tomo afición por las matemáticas y el diseño, lo que lo llevó a construir una calculadora para sumar y ayudar a su padre en llevar las cuentas del recaudo, la llamaron 'la Pascalina', luego incursionó el la hidrostática y el vacío, se cuenta que para olvidar un dolor de muela, Pascal inicio su estudio de la cicloide que lo llevó a desarrollar 'el cálculo diferencial' y me haría interminable en narrar los aportes científicos de este sabio al bien de la humanidad, sólo que murió en París en 1.662


Volviendo a su famosa "apuesta", Pascal no intenta demostrar la existencia de Dios pues lo da por cierto... es cristiano de la secta jancenista, en pocas palabras, la apuesta viene a decir que, dado que no sabemos y no podemos saber si Dios existe, tenemos que considerar el tema como una apuesta en la que cada opción tiene una probabilidad y una recompensa/castigo. Así, las dos opciones que considera son, o bien existe ese Dios o nó categóricamente.

De igual forma, podemos actuar de dos maneras... como si existiera o como si no existiera. Si Dios existe y actuamos de conformidad, la recompensa sería ese 'hábitat extraterrestre' llamado comúnmente 'el cielo', mientras que de lo contrario si actuamos como si no existiera iríamos a la 'quinta paila' de ese otro 'hábitat sulfuroso' llamado muy comúnmente 'el infierno'. En el caso de que Dios no exista, pues no pasaría nada en tomar alguna de estas dos decisiones, solo perdida de tiempo...

Según la sencilla lógica de Pascal concluye que, tanto si existe como si no existe Dios, lo mejor es actuar como si existiera. De esa manera, nuestras posibilidades de recompensa serían o 0, + más infinito, mientras que si actuamos como si no existiera nuestras probabilidades serían o 0 o,  - menos infinito.


Pero, siempre los peros, ¿está bien planteada la apuesta? cuando uno se mete en un juego y va a plantear la apuesta en la que una solo desea ganar, pues debemos mirar las probabilidades de ganar esos premios que se obtienen en ambos lados... las críticas no se hicieron esperar y fueron los cristiano-centristas, los más acérrimos críticos; tal como está planteada, la apuesta se asume que únicamente es posible un dios, el cristiano. ¿Que ocurre con la inmensa cantidad de dioses que existen fuera del cristianismo? Cada religión exige un comportamiento diferente.

Si en realidad queremos estar seguros ¿qué hacer?... ¿vamos a la iglesia los domingos a misa, el sábado a la sinagoga y los viernes a la mezquita, por si acaso? ¿resamos a los santos católicos, realizamos ofrendas al shintoi japones, ofrendas a la Pachamama o quemamos niños en honor a Manes y así etc.,etc., porque ese si que es un problema, el de la pluralidad de creencias y religiones, contradictorias entre si pero todas válidas a los ojos de sus dioses... lo que es bueno para un dios y te premia, para el otro no y te condena; según esta teoría la apuesta está mal formulada de entrada; la pregunta está no entre las opciones de que Dios si existe o Dios no existe; sino que hacer entre miles de opciones: ¿que dios/ dioses adorar?... personalmente me gustan Zeus y Thor, pero Vishnú, no se les queda atrás.

Pero incluso si ignoramos la multitud de posibles religiones y creencias, la apuesta sigue teniendo fallas de importancia. Otro 'detalle' es el cálculo de probabilidades: está implícitamente planteada en la apuesta, que la existencia de Dios es, al menos, tan probable como su no existencia. Bien, si ésto fuera tan evidente, no habría tan encendidas discusiones sobre el tema a través de los siglos. Si llegamos a la conclusión de que la probabilidad de que exista un solo dios, es infinitamente pequeña y el planteamiento de la apuesta cambia  sustancialmente. Y, dada la inmensa cantidad de dioses contradictorios que se adoran hoy en día y en el pasado, la probabilidad de acertar cual es el dios verdadero, suponiendo que éste exista... es casi nula.

Además, en muchas religiones, como la cristiana, le da gran importancia a la "verdadera fe", es decir, a realmente creer en Dios. Si uno simplemente actúa como si Dios existiera sin realmente creer en él, sino como producto de un cálculo de probabilidades, ¿realmente obtendría la salvación?

Por último está el problema de cómo cuantificar las recompensas y los castigos... según se plantea en 'la apuesta' original de Pascal, si no existe Dios, da lo mismo que uno crea o no en él. Pero, siempre los peros, ¿es eso verdad? por ejemplo: si un hombre se 'ordena' sacerdote o una pobre mujer se hace monja (católicos) y renuncia a disfrutar del exquisito y necesario sexo y a tener una familia y en general disfrutar plenamente de la vida, para que luego resulte de que no existe ese Dios al que se ha encomendado, ¿diríamos que no se ha perdido nada...? ¡Hummm...! 

Si empleamos todos los domingos de nuestra precaria y corta vida en acudir a cultos y misas para escuchar... ya sabemos a quienes, basados en un Dios inexistente, ¿no perdemos nada?. ¡Hummmm...! Si realizamos costosas ofrendas para obtener favores de divinidades inventadas o si una pobre mujer se pone una 'burka' porque es lo que lo que ordena un Alá falso, ¿realmente, no perdemos nada? ¡Hummm...!

Así que deberíamos plantearnos, según la apuesta de Pascal, ¿en cuanto valoramos desperdiciar nuestra única, efímera y limitada vida? No sé los demás, pero yo consideraría ésta perdida de tiempo, como una verdadera condenación eterna... UNA PERDIDA INFINITA. 

Un discutible y pascaliano Abrazo.

Hortensio.

viernes, 8 de noviembre de 2013

Por el camino viejo...


Precisamente, 'a día de hoy', mirando una foto de carné, de no hace cinco años me puse a compararla con una tomada hace unos escasos días, pude ver - sin apasionamientos - cómo la vida (el tiempo) había operado cambios "sutiles" en mi rostro; en apenas un lustro, no quisieran ver como  cada preocupación por las que pude haber pasado y pasé, habían dejado su huella en mí y bien visible (no recomiendo dicho ejercicio por aquello de la depresión) y esto me llevó a pensar en la edad, esa en la que estoy cruzando la frontera de la madurez a la vejez o a la eufemística 'tercera edad' por no decirnos ancianos.

Sin palabras...

Bueno, yo ya le di la palmadita de despedida en la espalda a mi madurez y he saludado con emosiòn de explorador a mi nueva etapa... un viejo pensador oriental así lo entendió cuando barruntando dijo: 'De joven se puede enfrentar con más capacidad, un evento trágico y dejarlo pasar una vez concluido'... Pero a nosotros, ya maduros y viejos, de verdad, que nos cuesta trabajo dejar de mirar para atrás, de ahí esa sentencia popular tan polémica: 'todo tiempo pasado fue mejor' decía con contundencia, bueno por eso es que es polémica.

La gente de mi edad (provecta) y algunas más jóvenes, tienden a enfocarse más en lo que se ha perdido que en lo que se ha ganado, si se ha de mirar atrás, que sea para aprender solamente pero, no mucha 'miradura' solo la suficiente para poder decir que has vivido de la mejor forma con que la vida nos deparó.

De manera que a recibir lo que se nos viene y a disfrutarlo sin el más mínimo miramiento o temor, sería injusto para nuestras efímeras existencias y lo poco que nos queda; ahora, que algo salga mal en el futuro no es de nuestra incumbencia pues éste no existe, has de cuenta que día a día nos regalan un bono extra de vida, de realidad y con cada salida del sol... una promesa de "felicidad"; goza a tu manera y sólo a tu manera de lo que te resta de vida ya que no hay repuestos para ella...

¿Y, de las enfermedades y los accidentes, qué...? aunque ningún ser humano desde los 'homus erectus' hasta nuestros días se ha escapado de ser víctima de alguna enfermedad dentro de ese, su entorno y medio ambiente - 'de resistencia' - siempre hostil y deshumanizante, tómalo con actitud positiva y ciérrale espacios a la angustia, a la tristeza, a la frustración, a la nostalgia y a la depresión, pues no sabemos aún lo que los años que nos quedan por respirar y acabarnos de oxidar nos puedan deparar...  mientras tanto, gózatela en hacer lo que más te guste y algo más, en mi caso muy particular en que mi amante es la literatura, seguiré, con coherencia inamovible y sin nostalgia de pasado, como un árbol bien plantado, escribiendo hasta el final.

Consciente estoy que mi historia -obviamente- no ha terminado todavía, y ésta la seguiré construyendo día con día, nueva y distinta, dentro de una amena y adorable rutina de trabajo literario, tratando de salvarme de la esclavitud de la moda y de la enajenación de la velocidad, por ejemplo: volver a leer muy, muy despacio y saborear mis lecturas como un sápido manjar. Poder mirarme como un ser borrado pero latente, sabiendo que la palabra sencilla es resistencia disonante contra el ruido alienador que asesina el sagrado silencio de las almas y poder volver a nuestro camino viejo...

"Por el camino viejo, camino viejo que va a la ermita..."

El camino que siempre ha estado ahí, el camino antiguo que de tanta cotidianidad se nos ha vuelto invisible, y es así como se nos pierde la vida propia (no la existencia) y nos la viven los demás, (solo aquí cabe la avaricia, de ese mi tiempo) volvamos a ganarla para nosotros y por el "camino viejo que va a la ermita" caminar lo que nos falta por vivir, enfrentando lo extraño e impredecible que nos pueda traer ese 'enigmático' futuro, por ese sendero tan propio, tan nuestro que de seguro nos llevará rumbo a la vejez, a la enfermedad y por fin... a la muerte.

¡Sí...!, estaremos preparados, -no tanto física pero sí mentalmente- para enfrentarlas, de a una o todas juntas; hoy por hoy, en el instante en que escribo estas astillas de notas en ésta entrada de mi blog, a mis sesenta y cinco abriles, me siento bien, muy bien y así pienso que será mañana sábado y pasado mañana domingo, no más, pues no pienso pecar de optimista, sobre todo en éste mundo lleno de sombras y lados oscuros, mundo acanallado y vulgar en el que nos tocó vivir, siendo paradójicamente tan sensible y bello y único... es nuestra única nave espacial, nuestra 'aldea global'; por eso solo pido un día con otro y si se me da el otro, será una hermosa ganancia.

En este 'rabioso presente' ¡un abrazo...!

Hortensio.
  
  

martes, 5 de noviembre de 2013

Anoche soñé...


¿Fue un sueño o una pesadilla?... Jamás lo sabré; caminaba y caminaba por un sendero interminable y brumoso, creí pasar por un pórtico algo lúgubre que no pude detallar. Era un sendero sin fin que se me hacía eterno, el paisaje yermo y desolador ¿a donde conduciría? cuando despejo la niebla, ¡que duda cabe! era un cementerio, un enorme 'campo santo' y yo caminaba por su calle principal por el 'sendero de muerte' y pensé... ¿pensé? si estaba dentro de una pesadilla como iba a pensar, pero lo hice, ¿estaba buscando mi propia tumba? era una pregunta elemental.

A lado y lado de aquel 'sendero de muerte', tumbas y más tumbas, lápidas con epitafios mórbidos, otras con tan solo nombres desconocidos, otros no tanto, parientes y gentes conocidas y famosos; tumbas viejas de gente joven que se fueron demasiado pronto, niños que se salvaron de vivir y viejos que aunque se salvaron de morir por un tiempo, allí descansan...

'El pensador' de Rodín.

Mi angustia se precipita... ¿a donde voy, estaré buscando mi sepulcro? ¡Qué sentido tiene este sueño del que estoy consciente! de pronto... un escalofrío recorre mi espalda y eriza mi piel, muy al fondo percibo una figura sentada al borde de una fosa abierta, ¿será el sepulturero o alguna estatua de mausoleo... no doy y no puedo detenerme, mi marcha se hace más rápida, mis pasos se precipitan sobre la figura del fondo del cementerio y llego cerca de ella:

- ¡Hola hijo...! - me estaban hablando... ¿Una estatua? - Se que estas pasando por un mal momento y quiero que me escuches tal vez por última vez.
- ¡Papá...! ¿por qué no te mueves, estas petrificado?, diablos, era la estatua de 'El Pensador de Rodìn' que me hablaba... ¿como es posible que esto este pasando?
- Tranquilo, no busques explicaciones a eso que es solo un sueño y nada más, ahora solo escucha este pequeño consejo para que lo pongas en práctica:

"Toda tragedia, por grande y grave que ésta sea... pasará; y aunque cosa sencilla no será, tendrás que olvidar. La vida seria imposible si todo se recordase, de manera que trata de escoger con que recuerdos vivirás y cuales tendrás que desechar para dedicarlos al dios del 'Olvido', el gran aliado de nosotros los mortales que aspiramos a vivir un rato más... ¡Te quiero! y eso sí, no me olvides porque en ese instante dejaré de existir...
- ¡Espera, no te vayas, no te... me había despertado con una leve taquicardia; ¡gracias papá! jamás te olvidaré mientras tenga un soplo de vida en mi pecho.

Anoche soñé...

Hortensio.



lunes, 28 de octubre de 2013

Todo momento... llega.


Ese 'malquerido' momento que no quieres que llegue... llegará, y tendrás que ponerle el pecho pase lo que pase, para bien o para mal y, como tiene que llegar, lo veraz frente a frente para aprender o para empezar a ignorar; luego de éste 'momento' tan personal y circunstancial, las consecuencias asoman y estarán presentes en la memoria como talladas en ella, y como mortaja las cargaremos a cuestas.

El arte de vivir con ese 'momento' es mirarlo a los 'ojos' y saberlo dejar atrás pues ya no cabe en nuestro presente, y, todos pero todos tenemos como un derecho, la ineludible oportunidad de comenzar de nuevo...

El instante en la foto.

Sin ésta formula, que duda cabe, seguiremos cargando culpas, propias o ajenas que obstaculizaran el camino que nos conduce al destino que anhelamos. Hay que tener el valor para caminar con nuestro pasado al hombro pero con la suficiente tranquilidad e inteligencia para sentir que nuestro pretérito no podrá eclipsar el sol que nos muestra el futuro...

Oh, momento... Vete y no vuelvas jamás, el ruido de la incertidumbre que no me dejaba oír la realidad, se irá contigo... ¡Adiós!

Abrazos sin culpas.


Hortensio.

 

domingo, 27 de octubre de 2013

El Manifiesto de la Lujuria


En ese 'Manifiesto' de 1.913 a cien años de su publicación, la Lujuria sigue siendo "la búsqueda carnal de lo Desconocido", eso decía una extraordinaria y controvertida Mujer adelantada a su tiempo... la polifacética francesa nacida en Lyon, Anna Jeanne Valentine Mariane de Glans de Cessiat (1875-1953) y cuyo seudónimo de combate fuera el de Valentin de Saint-Point, y porqué no decirlo, lujuriosa como ninguna (viuda a los 24 años se caso varias veces y amante inconfesa de muchos intelectuales de su época), incursionó en casi todos los campos de la cultura pues fue escritora, dramaturga, pintora, poeta, periodista, militante política, crítica de arte, amaba la danza y fue coreógrafa y era fruto de su Belle Époque (que va de la última década del siglo XIX al estallido de la 'Gran Guerra de 1914').

Valentina de Saint- Point (1875- 1953)


Cansada de la galopante 'Misoginia' desatada por la 'sociedad correcta' de su tiempo, ésta "loca" tan bella, que quien sabe el porqué se convirtió al Islam, presumo que ´por llevar la contraria', respondió con el ya famoso "Manifiesto futurista de la Lujuria" a sus siempre desconcertados 'amigos' de época; comienza con esta idea fundamental, 'La lujuria, entendida fuera de todo concepto moral y como elemento esencial de dinamismo de la vida, es una fuerza'... repetía hasta el cansancio que la lujuria era esencial al hombre, como respirar y definitivamente era ¡una fuerza! que jamás debería ser reprimida; personalmente me gustó y me lo imagino en el contexto de esa época, debió ser un escándalo venido de una mujer... "Es preciso hacer de la lujuria una obra de arte".



El manifiesto


Respuesta a los periodistas deshonestos que mutilan las
 frases para ridiculizar la idea; a las mujeres que piensan lo
yo me he atrevido a decir; a aquellas para las que la
Lujuria sigue siendo solamente un pecado; a todos los que en
la Lujuria llegan sólo al Vicio; y en el Orgullo, sólo a la Vanidad.


La lujuria, entendida fuera de todo concepto moral y como elemento esencial de dinamismo de la vida, es una fuerza.

Para una estirpe fuerte, la lujuria, al igual que el orgullo, no es un pecado capital. Al igual que el orgullo, la lujuria es una virtud estimulante, un fuego del que se nutren las energías

La lujuria es la expresión de un ser proyectado más allá de sí mismo; es el gozo doloroso de una carne que ha llegado al culmen, el dolor gozoso de una exuberancia; es la unión carnal, más allá de los secretos que unifican a los seres; es la síntesis sensorial y sensual de un ser que quiere hacer más libre su espíritu; es una partícula de humanidad que entra en comunicación con toda la sensualidad de la Tierra; es el estremecimiento imprevisto de un fragmento de la Tierra.

La lujuria es la búsqueda carnal de lo desconocido; es el gesto de crear, y es la creación. La carne crea, como crea el espíritu. Ante el Universo, su creación es igual. Una no es superior a la otra. Y la creación espiritual depende de la creación carnal.

Nosotros tenemos un cuerpo y un espíritu. Reprimir una para expandir el otro es prueba de debilidad, y un error. Un ser fuerte debe realizar todas las posibilidades carnales y espirituales. La lujuria es un tributo a los conquistadores. Tras una batalla en la que han muerto hombres, es normal que los victoriosos, seleccionados por la guerra, se vean impelidos, en la tierra conquistada, hasta el estupro para recrear la vida.

Después de las batallas, los soldados aman la voluptuosidad, en la que se relajan, para renovarse, las energías en continuo asalto. El héroe moderno, no importa en qué campo actúe, siente el mismo deseo y el mismo placer. El artista, gran médium universal, tiene la misma necesidad. Incluso la exaltación de los espíritus iluminados de religiones nuevas, que sienten todavía la tentación de lo desconocido, no es sino una sensualidad espiritualmente desviada hacia una sagrada imagen femenina.

El arte y la guerra son las grandes manifestaciones de la sensualidad; de ella florece la lujuria. Un pueblo exclusivamente espiritual y un pueblo exclusivamente lujurioso caerían igualmente en la esterilidad.

La lujuria estimula las energías y desencadena las fuerzas. Ella empuja implacablemente a los hombres primitivos a la victoria, por el orgullo de llevar a la mujer los trofeos de los vencidos. Ella empuja hoy a los grandes hombres de negocios que gobiernan la banca, la prensa y los tráficos internacionales a multiplicar al oro, creando núcleos, utilizando energía, exaltando a las multitudes para adornar, enriquecer y magnificar el objeto de su lujuria.

Estos hombres, sobrecargados de oblaciones pero fuertes, encuentran tiempo para la lujuria, motor principal de sus acciones y de las consiguientes reacciones que repercuten sobre una pluralidad de gentes y mundos.

También en los pueblos nuevos, cuya lujuria todavía no se ha liberado ni se ha declarado abiertamente, que no poseen la brutalidad primitiva ni el refinamiento de las civilizaciones antiguas, la mujer es la gran promotora, a la que todo se ofrece. El culto discreto que el hombre le tributa no es más que el impulso aún inconsciente de una lujuria adormecida. En estos pueblos, como también, por diferentes motivos, en los pueblos nórdicos, la lujuria es casi exclusivamente procreadora. Pero se definan como se definan, normales o anormales, los aspectos bajo los que se manifiesta, la lujuria es siempre la suprema incitadora.

La vida brutal, la vida enérgica, la vida espiritual, llega un momento en que exigen una tregua. El esfuerzo por el esfuerzo acaba derivando en el esfuerzo del placer. Lejos de hacerse daño mutuamente, realizan plenamente un ser completo.

Para los héroes, para los creadores espirituales, para los dominadores de cualquier campo, la lujuria es la exaltación magnífica de su fuerza: para todo ser, es una motivación a superarse, con el simple intento de emerger, de ser notado, de ser escogido, de ser elegido.

Sólo la moral cristiana, tomando el lugar de la pagana, fue desventuradamente inducida a considerar la lujuria como una debilidad. De éste gozo sano que es la exuberancia de una carne potente ella ha hecho una vergüenza que hay que esconder, un vicio del que hay que renegar. La ha cubierto de hipocresía; y de ese modo la ha convertido en pecado.

Dejemos de burlarnos del deseo, ésta atracción, sutil y brutal al mismo tiempo, de dos carnes, no importa el sexo que sean, de dos carnes que se desean, que tienden a ser una sola. Dejemos de burlarnos del deseo disfrazándolo bajo los lamentables y piadosos despojos de la vieja y estéril sentimentalidad. No es la lujuria la que desagrega, disuelve y aniquila, sino las hipnotizantes complicaciones del sentimentalismo, los celos artificiosos, las palabras que embriaguen y engañan, el patetismo de las separaciones y de las fidelidades eternas, las nostalgias literarias; todo el histrionismo del amor.

¡Destruyamos las siniestras baratijas románticas, las margaritas deshojadas, los dúos bajo la luna, los falsos pudores hipócritas! Que los seres aproximados por una atracción física, en lugar de hablar exclusivamente de sus frágiles corazones, que desean expresar sus deseos, las preferencias de sus cuerpos, pregustando las posibilidades  de gozo o de ilusión de su futura unión carnal.

El pudor físico, por su naturaleza variable según los tiempos y los países, tienen solo el efímero valor de una virtud social.

Es preciso ser conscientes ante la lujuria. Es preciso hacer de la lujuria lo que un ser hace de sí mismo y de su propia vida. Es preciso hacer de la lujuria una obra de arte. Fingir inconsciencia o desfallecimiento para explicar un gesto de amor es hipocresía, debilidad o estupidez. Es preciso desear concientemente una carne, como se desea cualquier otra cosa.

En lugar de darse y tomarse (por flechazo, delirio o inconsciencia) como seres multiplicados por las inevitables desilusiones del imprevisible mañana, es necesario escoger sobriamente. Es necesario, guiados por la intuición y la voluntad, valorar las sensibilidades y las sensualidades, emparejando y culminando solo aquellas que puedan completarse y exaltarse. Con la misma conciencia y la misma voluntad directora, es necesario llevar el gozo de éste emparejamiento a su paroxismo, desarrollar todas las posibilidades y hacer florecer plenamente el germen de las carnes unidas. Es necesario transformar la lujuria en una obra de arte, hecha, como toda obra de arte, de instinto y de consciencia.

Es preciso despojar a la lujuria de todas las veladuras sentimentales que la deforman. Solo por la vileza e le ha cubierto con todos estos velos, puesto que la sentimentalidad estática colma: en ella reposamos y nos envilecemos.

En un ser sano y joven, siempre la lujuria se contrapone a la sentimentalidad, es la lujuria la que prevalece. Las convenciones sentimentales siguen las modas, la lujuria es peremne. La lujuria triunfa porque e la exaltación gozosa que empuja al individuo más allá de sí mismo, es el gozo de la posesión y el dominio, la victoria perpetua de la que renace la perpetua batalla, el deseo de la conquista más embriagadora y más cierta. Y ésta conquista cierta y temporal vuelve a empezar sin pausa.       

La lujuria es una fuerza porque afina el espíritu purificando con el fuego las turbulencias de la carne. De una carne sana y fuerte, purificada por las caricias, el espíritu mana lúcido y claro. Solo los débiles y los enfermos se engatusan y envilecen con ella.

La lujuria es una fuerza, porque mata a los débiles y exalta a los fuertes, favoreciendo la selección.

La lujuria es una fuerza, por último, porque no conduce nunca a la miseria de las cosas seguras y definitivas, prodiga por la tranquilizante sentimentalidad. La lujuria  es una perpetua batalla nunca del todo ganada. Tras el triunfo pasajero, en el mismo efímero triunfo, aparece la renacida insatisfacción que, en una voluntad orgiástica, empuja al ser a abrirse, a superarse.

La lujuria es para el cuerpo lo que el ideal es para el espíritu: magnifica quimera, eternamente abrazada y nunca capturada, la que los seres jóvenes y ávidos, de ella embriagados, persiguen sin tregua.

La lujuria es una fuerza.

Valentine de Saint-Point.
Manifiesto futurista de la lujuria.
París, 11 de enero de 1913.  


Un sensualizado abrazo.

Hortensio.




domingo, 20 de octubre de 2013

Yo soy yo... Porfirio Barba Jacob.


El 'Ashaverus' (el judío errante) de la poesía latinoamericana, eso fue 'Porfirio Barba Jacob' último seudónimo de Miguel Ángel Osorio Benítez (1883- 1942), que como todos los personajes de su época fue poeta (posmodernista) y periodista (panfletario) colombiano, en su éxodo de 25 años por las tres américas y el Caribe, tres destierros, en una vida de andanzas y dificultades, de lujos y derroches, avaro e inmoral, de amigos y enemigos, de vicios y enfermedades, 'dandi decadente' y vividor empedernido, anarquista, adulador y bohemio, un esplendido charlatán marihuanero y alcohólico que vivió de su lengua, fabulador de su propia vida y de algunos inspirados poemas, poeta maldito y desgraciado, homosexual, inestable de "lealtad dudosa". Talentoso como todo farsante, su vida fue una impostura. Una máscara detrás de la cual no existió nada... creo que no me faltó nada y ya de por sí se hicieron una imagen de El. Hoy quiero invocarlo para Ustedes...


Porfirio Barba Jacob (1883-1942)
Nacido en Santa Rosa de Osos, así describe el escritor antioqueño 'el antipatriota' y misántropo Fernando Vallejo, a ese pueblito y da su opinión sobre sus coetáneos, los antioqueños: "... con sus casitas blancas de tejados rojizos, sus calles tortuosas y su plaza empedrada. Y nada más, la tierra yerma. Sin un huerto, sin una arboleda, sin un cultivo. Nada. Porque lo único que cultiva el antioqueño es su pereza ladrona y su fama de trabajador honrado. En un principio se dedicaron los antioqueños al laboreo de las minas y a la tala de árboles. Todo lo escarbaron y lo desolaron.
Monumento a la colonización antioqueña en Pereira.
Con "el hacha que mis mayores me dejaron por herencia "talaron los inmensos bosques de robles que cubrían el Valle de los Osos, donde se fundó Santa Rosa, y cuando nació el poeta solo quedaban las cañadas y los cerros cortados a pico y azadón por toda la comarca, para dar testimonio del paso de sus antepasados por la faz de la tierra... y de ahí la razón de la leyenda del poeta: el antioqueño ha tenido que marcharse siempre en busca de otras tierras donde tumbar árboles; es la colonización antioqueña y el poeta se largó de su tierra porque ya no había 'árboles que talar' a esa América que era toda suya, sin fronteras, sin nacionalidades.

En ese panorama se levantó el poeta en ciernes quien empezó a llamarse a si mismo Ricardo Arenales y su obra no es sino el reflejo de su vida apasionada, trágica, aciaga y nostálgica. Asesino a Arenales y tomo el nombre de Porfirio Barba Jacob... En una entrevista con un incógnito personaje a una pregunta: ¿Cuál es su profesión de la fe como escritor y como poeta? éste le contestó: - "Yo soy yo, expreso mi dolor metafísico, mi angustia vital, mis alegrías y mis terrores, mis transiciones espirituales, mi esperanza de un modo personal, con las formas que me son conocidas y cuyo dominio creo poseer, pero sin que me importe la filiación a determinada escuela, ni las rutas seguidas por otros poetas. He dicho en mis poemas precisamente lo que anhelaba decir. No me querello de la inutilidad de la palabra, ni del ensueño estrangulado ni de la voluntad que fracasa. He realizado en algunas de mis producciones - las que yo llamo poesías perfectas - lo que deseaba realizar. La moda y la notoriedad nada me importan". (farsante)

De vuelta a México, quiso asesinar el nombre de Porfirio y tomar el de Juan Pedro Pablo pero no lo logró ya que murió en la miseria más lamentable, corroído por la cirrosis, la sífilis y la tuberculosis el 14 de enero de 1942... aquí dos de sus poesías más sensitivas, bellas e inmortales (-futuro- fue su epitafio).

Futuro
 
Decid cuando yo muera... (¡y el día esté lejano!)
soberbio y desdeñoso, prodigo y turbulento,
en el vital deliquio por siempre insaciado,
era una llama al viento...

Vagón sensual y triste, por las islas de su América;
en un pinar de Honduras vigorizó el aliento;
la tierra mexicana le dio su rebeldía,
su libertad, su fuerza... Y era una llama al viento.

De simas no sondadas subía a las estrellas;
un gran dolor incógnito vibraba por su acento;
fue sabio en sus abismos, y humilde , humilde, humilde,
porque no es nada una llamita al viento.

Y supo cosas lúgubres, tan hondas y letales,
que nunca humana lira jamás esclareció,
y nadie ha comprendido su trágico lamento...
Era una llama al viento y el viento la apagó.

Tumba del poeta y el último verso de 'Futuro' como epitafio.


Canción de la vida profunda

Hay días en que somos tan móviles, tan móviles,
como las leves briznas al viento y al azar.
Tal vez bajo otro cielo la Gloria nos sonríe.
La vida es clara, undívaga, y abierta como un mar.

Y hay días en que somos tan fértiles, tan fértiles,
como en abril el campo, que tiembla de pasión:
bajo el influjo próvido de espirituales lluvias,
el alma está brotando florestas de ilusión.

Y hay días en que somos tan sórdidos, tan sórdidos,
como la entraña obscura de obscuro pedernal:
la noche nos sorprende, con sus profusas lámparas,
en rútiles monedas tasando el Bien y el Mal.

Y hay días en que somos tan plácidos, tan plácidos...
(¡niñez en el crepúsculo! ¡Lagunas de zafir!)
que un verso, un trino, un monte, un pájaro que cruza,
y hasta las propias penas nos hacen sonreír.

Y hay días en que somos tan lúbricos, tan lúbricos,
que nos depara en vano su carne la mujer:
tras de ceñir un talle y acariciar un seno,
la redondez de un fruto nos vuelve a estremecer.

Y hay días en que somos tan lúgubres , tan lúgubres,
como las noches lúgubres el llanto del pinar.
El alma gime entonces bajo el dolor del mundo,
y acaso ni Dios mismo nos puede consolar.

Más hay también ¡Oh Tierra! un día... un día... un día...
en que levamos anclas para jamás volver...
Un día en que discurren vientos ineluctables
¡un día en que ya nadie nos puede retener!


"Todo lo que debe acabar es efímero" escribió un místico y creo que al final de sus días el poeta anhelaba la quietud del sepulcro, donde nada se desea.

Un abrazo muy sensitivo.

Hortensio.