domingo, 10 de noviembre de 2013

La apuesta de Pascal


Como todo buen negocio, las sectas cristianas han querido imponer cada cual sus dogmas sobre la existencia de un Dios, todos basados en la insensata "fe de carbonero" sin el más mínimo análisis crítico; nuestro invitado de hoy, fue un filósofo, un físico pero sobretodo un eximio matemático, que quiso hacerse la eterna pregunta sobre la existencia de Dios, no mediante el 'método científico', sino de la manera más sencilla... usando la simple lógica.

Pascal... duda siempre duda.

Blaice Pascal, nacido en Clermont (Francia) por allá en el año de 1.623 en donde quedó huérfano de madre a la temprana edad de tres años, fue un genio precoz, cuando su padre es trasladado a Ruan como comisario real de impuestos, tomo afición por las matemáticas y el diseño, lo que lo llevó a construir una calculadora para sumar y ayudar a su padre en llevar las cuentas del recaudo, la llamaron 'la Pascalina', luego incursionó el la hidrostática y el vacío, se cuenta que para olvidar un dolor de muela, Pascal inicio su estudio de la cicloide que lo llevó a desarrollar 'el cálculo diferencial' y me haría interminable en narrar los aportes científicos de este sabio al bien de la humanidad, sólo que murió en París en 1.662


Volviendo a su famosa "apuesta", Pascal no intenta demostrar la existencia de Dios pues lo da por cierto... es cristiano de la secta jancenista, en pocas palabras, la apuesta viene a decir que, dado que no sabemos y no podemos saber si Dios existe, tenemos que considerar el tema como una apuesta en la que cada opción tiene una probabilidad y una recompensa/castigo. Así, las dos opciones que considera son, o bien existe ese Dios o nó categóricamente.

De igual forma, podemos actuar de dos maneras... como si existiera o como si no existiera. Si Dios existe y actuamos de conformidad, la recompensa sería ese 'hábitat extraterrestre' llamado comúnmente 'el cielo', mientras que de lo contrario si actuamos como si no existiera iríamos a la 'quinta paila' de ese otro 'hábitat sulfuroso' llamado muy comúnmente 'el infierno'. En el caso de que Dios no exista, pues no pasaría nada en tomar alguna de estas dos decisiones, solo perdida de tiempo...

Según la sencilla lógica de Pascal concluye que, tanto si existe como si no existe Dios, lo mejor es actuar como si existiera. De esa manera, nuestras posibilidades de recompensa serían o 0, + más infinito, mientras que si actuamos como si no existiera nuestras probabilidades serían o 0 o,  - menos infinito.


Pero, siempre los peros, ¿está bien planteada la apuesta? cuando uno se mete en un juego y va a plantear la apuesta en la que una solo desea ganar, pues debemos mirar las probabilidades de ganar esos premios que se obtienen en ambos lados... las críticas no se hicieron esperar y fueron los cristiano-centristas, los más acérrimos críticos; tal como está planteada, la apuesta se asume que únicamente es posible un dios, el cristiano. ¿Que ocurre con la inmensa cantidad de dioses que existen fuera del cristianismo? Cada religión exige un comportamiento diferente.

Si en realidad queremos estar seguros ¿qué hacer?... ¿vamos a la iglesia los domingos a misa, el sábado a la sinagoga y los viernes a la mezquita, por si acaso? ¿resamos a los santos católicos, realizamos ofrendas al shintoi japones, ofrendas a la Pachamama o quemamos niños en honor a Manes y así etc.,etc., porque ese si que es un problema, el de la pluralidad de creencias y religiones, contradictorias entre si pero todas válidas a los ojos de sus dioses... lo que es bueno para un dios y te premia, para el otro no y te condena; según esta teoría la apuesta está mal formulada de entrada; la pregunta está no entre las opciones de que Dios si existe o Dios no existe; sino que hacer entre miles de opciones: ¿que dios/ dioses adorar?... personalmente me gustan Zeus y Thor, pero Vishnú, no se les queda atrás.

Pero incluso si ignoramos la multitud de posibles religiones y creencias, la apuesta sigue teniendo fallas de importancia. Otro 'detalle' es el cálculo de probabilidades: está implícitamente planteada en la apuesta, que la existencia de Dios es, al menos, tan probable como su no existencia. Bien, si ésto fuera tan evidente, no habría tan encendidas discusiones sobre el tema a través de los siglos. Si llegamos a la conclusión de que la probabilidad de que exista un solo dios, es infinitamente pequeña y el planteamiento de la apuesta cambia  sustancialmente. Y, dada la inmensa cantidad de dioses contradictorios que se adoran hoy en día y en el pasado, la probabilidad de acertar cual es el dios verdadero, suponiendo que éste exista... es casi nula.

Además, en muchas religiones, como la cristiana, le da gran importancia a la "verdadera fe", es decir, a realmente creer en Dios. Si uno simplemente actúa como si Dios existiera sin realmente creer en él, sino como producto de un cálculo de probabilidades, ¿realmente obtendría la salvación?

Por último está el problema de cómo cuantificar las recompensas y los castigos... según se plantea en 'la apuesta' original de Pascal, si no existe Dios, da lo mismo que uno crea o no en él. Pero, siempre los peros, ¿es eso verdad? por ejemplo: si un hombre se 'ordena' sacerdote o una pobre mujer se hace monja (católicos) y renuncia a disfrutar del exquisito y necesario sexo y a tener una familia y en general disfrutar plenamente de la vida, para que luego resulte de que no existe ese Dios al que se ha encomendado, ¿diríamos que no se ha perdido nada...? ¡Hummm...! 

Si empleamos todos los domingos de nuestra precaria y corta vida en acudir a cultos y misas para escuchar... ya sabemos a quienes, basados en un Dios inexistente, ¿no perdemos nada?. ¡Hummmm...! Si realizamos costosas ofrendas para obtener favores de divinidades inventadas o si una pobre mujer se pone una 'burka' porque es lo que lo que ordena un Alá falso, ¿realmente, no perdemos nada? ¡Hummm...!

Así que deberíamos plantearnos, según la apuesta de Pascal, ¿en cuanto valoramos desperdiciar nuestra única, efímera y limitada vida? No sé los demás, pero yo consideraría ésta perdida de tiempo, como una verdadera condenación eterna... UNA PERDIDA INFINITA. 

Un discutible y pascaliano Abrazo.

Hortensio.

viernes, 8 de noviembre de 2013

Por el camino viejo...


Precisamente, 'a día de hoy', mirando una foto de carné, de no hace cinco años me puse a compararla con una tomada hace unos escasos días, pude ver - sin apasionamientos - cómo la vida (el tiempo) había operado cambios "sutiles" en mi rostro; en apenas un lustro, no quisieran ver como  cada preocupación por las que pude haber pasado y pasé, habían dejado su huella en mí y bien visible (no recomiendo dicho ejercicio por aquello de la depresión) y esto me llevó a pensar en la edad, esa en la que estoy cruzando la frontera de la madurez a la vejez o a la eufemística 'tercera edad' por no decirnos ancianos.

Sin palabras...

Bueno, yo ya le di la palmadita de despedida en la espalda a mi madurez y he saludado con emosiòn de explorador a mi nueva etapa... un viejo pensador oriental así lo entendió cuando barruntando dijo: 'De joven se puede enfrentar con más capacidad, un evento trágico y dejarlo pasar una vez concluido'... Pero a nosotros, ya maduros y viejos, de verdad, que nos cuesta trabajo dejar de mirar para atrás, de ahí esa sentencia popular tan polémica: 'todo tiempo pasado fue mejor' decía con contundencia, bueno por eso es que es polémica.

La gente de mi edad (provecta) y algunas más jóvenes, tienden a enfocarse más en lo que se ha perdido que en lo que se ha ganado, si se ha de mirar atrás, que sea para aprender solamente pero, no mucha 'miradura' solo la suficiente para poder decir que has vivido de la mejor forma con que la vida nos deparó.

De manera que a recibir lo que se nos viene y a disfrutarlo sin el más mínimo miramiento o temor, sería injusto para nuestras efímeras existencias y lo poco que nos queda; ahora, que algo salga mal en el futuro no es de nuestra incumbencia pues éste no existe, has de cuenta que día a día nos regalan un bono extra de vida, de realidad y con cada salida del sol... una promesa de "felicidad"; goza a tu manera y sólo a tu manera de lo que te resta de vida ya que no hay repuestos para ella...

¿Y, de las enfermedades y los accidentes, qué...? aunque ningún ser humano desde los 'homus erectus' hasta nuestros días se ha escapado de ser víctima de alguna enfermedad dentro de ese, su entorno y medio ambiente - 'de resistencia' - siempre hostil y deshumanizante, tómalo con actitud positiva y ciérrale espacios a la angustia, a la tristeza, a la frustración, a la nostalgia y a la depresión, pues no sabemos aún lo que los años que nos quedan por respirar y acabarnos de oxidar nos puedan deparar...  mientras tanto, gózatela en hacer lo que más te guste y algo más, en mi caso muy particular en que mi amante es la literatura, seguiré, con coherencia inamovible y sin nostalgia de pasado, como un árbol bien plantado, escribiendo hasta el final.

Consciente estoy que mi historia -obviamente- no ha terminado todavía, y ésta la seguiré construyendo día con día, nueva y distinta, dentro de una amena y adorable rutina de trabajo literario, tratando de salvarme de la esclavitud de la moda y de la enajenación de la velocidad, por ejemplo: volver a leer muy, muy despacio y saborear mis lecturas como un sápido manjar. Poder mirarme como un ser borrado pero latente, sabiendo que la palabra sencilla es resistencia disonante contra el ruido alienador que asesina el sagrado silencio de las almas y poder volver a nuestro camino viejo...

"Por el camino viejo, camino viejo que va a la ermita..."

El camino que siempre ha estado ahí, el camino antiguo que de tanta cotidianidad se nos ha vuelto invisible, y es así como se nos pierde la vida propia (no la existencia) y nos la viven los demás, (solo aquí cabe la avaricia, de ese mi tiempo) volvamos a ganarla para nosotros y por el "camino viejo que va a la ermita" caminar lo que nos falta por vivir, enfrentando lo extraño e impredecible que nos pueda traer ese 'enigmático' futuro, por ese sendero tan propio, tan nuestro que de seguro nos llevará rumbo a la vejez, a la enfermedad y por fin... a la muerte.

¡Sí...!, estaremos preparados, -no tanto física pero sí mentalmente- para enfrentarlas, de a una o todas juntas; hoy por hoy, en el instante en que escribo estas astillas de notas en ésta entrada de mi blog, a mis sesenta y cinco abriles, me siento bien, muy bien y así pienso que será mañana sábado y pasado mañana domingo, no más, pues no pienso pecar de optimista, sobre todo en éste mundo lleno de sombras y lados oscuros, mundo acanallado y vulgar en el que nos tocó vivir, siendo paradójicamente tan sensible y bello y único... es nuestra única nave espacial, nuestra 'aldea global'; por eso solo pido un día con otro y si se me da el otro, será una hermosa ganancia.

En este 'rabioso presente' ¡un abrazo...!

Hortensio.
  
  

martes, 5 de noviembre de 2013

Anoche soñé...


¿Fue un sueño o una pesadilla?... Jamás lo sabré; caminaba y caminaba por un sendero interminable y brumoso, creí pasar por un pórtico algo lúgubre que no pude detallar. Era un sendero sin fin que se me hacía eterno, el paisaje yermo y desolador ¿a donde conduciría? cuando despejo la niebla, ¡que duda cabe! era un cementerio, un enorme 'campo santo' y yo caminaba por su calle principal por el 'sendero de muerte' y pensé... ¿pensé? si estaba dentro de una pesadilla como iba a pensar, pero lo hice, ¿estaba buscando mi propia tumba? era una pregunta elemental.

A lado y lado de aquel 'sendero de muerte', tumbas y más tumbas, lápidas con epitafios mórbidos, otras con tan solo nombres desconocidos, otros no tanto, parientes y gentes conocidas y famosos; tumbas viejas de gente joven que se fueron demasiado pronto, niños que se salvaron de vivir y viejos que aunque se salvaron de morir por un tiempo, allí descansan...

'El pensador' de Rodín.

Mi angustia se precipita... ¿a donde voy, estaré buscando mi sepulcro? ¡Qué sentido tiene este sueño del que estoy consciente! de pronto... un escalofrío recorre mi espalda y eriza mi piel, muy al fondo percibo una figura sentada al borde de una fosa abierta, ¿será el sepulturero o alguna estatua de mausoleo... no doy y no puedo detenerme, mi marcha se hace más rápida, mis pasos se precipitan sobre la figura del fondo del cementerio y llego cerca de ella:

- ¡Hola hijo...! - me estaban hablando... ¿Una estatua? - Se que estas pasando por un mal momento y quiero que me escuches tal vez por última vez.
- ¡Papá...! ¿por qué no te mueves, estas petrificado?, diablos, era la estatua de 'El Pensador de Rodìn' que me hablaba... ¿como es posible que esto este pasando?
- Tranquilo, no busques explicaciones a eso que es solo un sueño y nada más, ahora solo escucha este pequeño consejo para que lo pongas en práctica:

"Toda tragedia, por grande y grave que ésta sea... pasará; y aunque cosa sencilla no será, tendrás que olvidar. La vida seria imposible si todo se recordase, de manera que trata de escoger con que recuerdos vivirás y cuales tendrás que desechar para dedicarlos al dios del 'Olvido', el gran aliado de nosotros los mortales que aspiramos a vivir un rato más... ¡Te quiero! y eso sí, no me olvides porque en ese instante dejaré de existir...
- ¡Espera, no te vayas, no te... me había despertado con una leve taquicardia; ¡gracias papá! jamás te olvidaré mientras tenga un soplo de vida en mi pecho.

Anoche soñé...

Hortensio.



lunes, 28 de octubre de 2013

Todo momento... llega.


Ese 'malquerido' momento que no quieres que llegue... llegará, y tendrás que ponerle el pecho pase lo que pase, para bien o para mal y, como tiene que llegar, lo veraz frente a frente para aprender o para empezar a ignorar; luego de éste 'momento' tan personal y circunstancial, las consecuencias asoman y estarán presentes en la memoria como talladas en ella, y como mortaja las cargaremos a cuestas.

El arte de vivir con ese 'momento' es mirarlo a los 'ojos' y saberlo dejar atrás pues ya no cabe en nuestro presente, y, todos pero todos tenemos como un derecho, la ineludible oportunidad de comenzar de nuevo...

El instante en la foto.

Sin ésta formula, que duda cabe, seguiremos cargando culpas, propias o ajenas que obstaculizaran el camino que nos conduce al destino que anhelamos. Hay que tener el valor para caminar con nuestro pasado al hombro pero con la suficiente tranquilidad e inteligencia para sentir que nuestro pretérito no podrá eclipsar el sol que nos muestra el futuro...

Oh, momento... Vete y no vuelvas jamás, el ruido de la incertidumbre que no me dejaba oír la realidad, se irá contigo... ¡Adiós!

Abrazos sin culpas.


Hortensio.

 

domingo, 27 de octubre de 2013

El Manifiesto de la Lujuria


En ese 'Manifiesto' de 1.913 a cien años de su publicación, la Lujuria sigue siendo "la búsqueda carnal de lo Desconocido", eso decía una extraordinaria y controvertida Mujer adelantada a su tiempo... la polifacética francesa nacida en Lyon, Anna Jeanne Valentine Mariane de Glans de Cessiat (1875-1953) y cuyo seudónimo de combate fuera el de Valentin de Saint-Point, y porqué no decirlo, lujuriosa como ninguna (viuda a los 24 años se caso varias veces y amante inconfesa de muchos intelectuales de su época), incursionó en casi todos los campos de la cultura pues fue escritora, dramaturga, pintora, poeta, periodista, militante política, crítica de arte, amaba la danza y fue coreógrafa y era fruto de su Belle Époque (que va de la última década del siglo XIX al estallido de la 'Gran Guerra de 1914').

Valentina de Saint- Point (1875- 1953)


Cansada de la galopante 'Misoginia' desatada por la 'sociedad correcta' de su tiempo, ésta "loca" tan bella, que quien sabe el porqué se convirtió al Islam, presumo que ´por llevar la contraria', respondió con el ya famoso "Manifiesto futurista de la Lujuria" a sus siempre desconcertados 'amigos' de época; comienza con esta idea fundamental, 'La lujuria, entendida fuera de todo concepto moral y como elemento esencial de dinamismo de la vida, es una fuerza'... repetía hasta el cansancio que la lujuria era esencial al hombre, como respirar y definitivamente era ¡una fuerza! que jamás debería ser reprimida; personalmente me gustó y me lo imagino en el contexto de esa época, debió ser un escándalo venido de una mujer... "Es preciso hacer de la lujuria una obra de arte".



El manifiesto


Respuesta a los periodistas deshonestos que mutilan las
 frases para ridiculizar la idea; a las mujeres que piensan lo
yo me he atrevido a decir; a aquellas para las que la
Lujuria sigue siendo solamente un pecado; a todos los que en
la Lujuria llegan sólo al Vicio; y en el Orgullo, sólo a la Vanidad.


La lujuria, entendida fuera de todo concepto moral y como elemento esencial de dinamismo de la vida, es una fuerza.

Para una estirpe fuerte, la lujuria, al igual que el orgullo, no es un pecado capital. Al igual que el orgullo, la lujuria es una virtud estimulante, un fuego del que se nutren las energías

La lujuria es la expresión de un ser proyectado más allá de sí mismo; es el gozo doloroso de una carne que ha llegado al culmen, el dolor gozoso de una exuberancia; es la unión carnal, más allá de los secretos que unifican a los seres; es la síntesis sensorial y sensual de un ser que quiere hacer más libre su espíritu; es una partícula de humanidad que entra en comunicación con toda la sensualidad de la Tierra; es el estremecimiento imprevisto de un fragmento de la Tierra.

La lujuria es la búsqueda carnal de lo desconocido; es el gesto de crear, y es la creación. La carne crea, como crea el espíritu. Ante el Universo, su creación es igual. Una no es superior a la otra. Y la creación espiritual depende de la creación carnal.

Nosotros tenemos un cuerpo y un espíritu. Reprimir una para expandir el otro es prueba de debilidad, y un error. Un ser fuerte debe realizar todas las posibilidades carnales y espirituales. La lujuria es un tributo a los conquistadores. Tras una batalla en la que han muerto hombres, es normal que los victoriosos, seleccionados por la guerra, se vean impelidos, en la tierra conquistada, hasta el estupro para recrear la vida.

Después de las batallas, los soldados aman la voluptuosidad, en la que se relajan, para renovarse, las energías en continuo asalto. El héroe moderno, no importa en qué campo actúe, siente el mismo deseo y el mismo placer. El artista, gran médium universal, tiene la misma necesidad. Incluso la exaltación de los espíritus iluminados de religiones nuevas, que sienten todavía la tentación de lo desconocido, no es sino una sensualidad espiritualmente desviada hacia una sagrada imagen femenina.

El arte y la guerra son las grandes manifestaciones de la sensualidad; de ella florece la lujuria. Un pueblo exclusivamente espiritual y un pueblo exclusivamente lujurioso caerían igualmente en la esterilidad.

La lujuria estimula las energías y desencadena las fuerzas. Ella empuja implacablemente a los hombres primitivos a la victoria, por el orgullo de llevar a la mujer los trofeos de los vencidos. Ella empuja hoy a los grandes hombres de negocios que gobiernan la banca, la prensa y los tráficos internacionales a multiplicar al oro, creando núcleos, utilizando energía, exaltando a las multitudes para adornar, enriquecer y magnificar el objeto de su lujuria.

Estos hombres, sobrecargados de oblaciones pero fuertes, encuentran tiempo para la lujuria, motor principal de sus acciones y de las consiguientes reacciones que repercuten sobre una pluralidad de gentes y mundos.

También en los pueblos nuevos, cuya lujuria todavía no se ha liberado ni se ha declarado abiertamente, que no poseen la brutalidad primitiva ni el refinamiento de las civilizaciones antiguas, la mujer es la gran promotora, a la que todo se ofrece. El culto discreto que el hombre le tributa no es más que el impulso aún inconsciente de una lujuria adormecida. En estos pueblos, como también, por diferentes motivos, en los pueblos nórdicos, la lujuria es casi exclusivamente procreadora. Pero se definan como se definan, normales o anormales, los aspectos bajo los que se manifiesta, la lujuria es siempre la suprema incitadora.

La vida brutal, la vida enérgica, la vida espiritual, llega un momento en que exigen una tregua. El esfuerzo por el esfuerzo acaba derivando en el esfuerzo del placer. Lejos de hacerse daño mutuamente, realizan plenamente un ser completo.

Para los héroes, para los creadores espirituales, para los dominadores de cualquier campo, la lujuria es la exaltación magnífica de su fuerza: para todo ser, es una motivación a superarse, con el simple intento de emerger, de ser notado, de ser escogido, de ser elegido.

Sólo la moral cristiana, tomando el lugar de la pagana, fue desventuradamente inducida a considerar la lujuria como una debilidad. De éste gozo sano que es la exuberancia de una carne potente ella ha hecho una vergüenza que hay que esconder, un vicio del que hay que renegar. La ha cubierto de hipocresía; y de ese modo la ha convertido en pecado.

Dejemos de burlarnos del deseo, ésta atracción, sutil y brutal al mismo tiempo, de dos carnes, no importa el sexo que sean, de dos carnes que se desean, que tienden a ser una sola. Dejemos de burlarnos del deseo disfrazándolo bajo los lamentables y piadosos despojos de la vieja y estéril sentimentalidad. No es la lujuria la que desagrega, disuelve y aniquila, sino las hipnotizantes complicaciones del sentimentalismo, los celos artificiosos, las palabras que embriaguen y engañan, el patetismo de las separaciones y de las fidelidades eternas, las nostalgias literarias; todo el histrionismo del amor.

¡Destruyamos las siniestras baratijas románticas, las margaritas deshojadas, los dúos bajo la luna, los falsos pudores hipócritas! Que los seres aproximados por una atracción física, en lugar de hablar exclusivamente de sus frágiles corazones, que desean expresar sus deseos, las preferencias de sus cuerpos, pregustando las posibilidades  de gozo o de ilusión de su futura unión carnal.

El pudor físico, por su naturaleza variable según los tiempos y los países, tienen solo el efímero valor de una virtud social.

Es preciso ser conscientes ante la lujuria. Es preciso hacer de la lujuria lo que un ser hace de sí mismo y de su propia vida. Es preciso hacer de la lujuria una obra de arte. Fingir inconsciencia o desfallecimiento para explicar un gesto de amor es hipocresía, debilidad o estupidez. Es preciso desear concientemente una carne, como se desea cualquier otra cosa.

En lugar de darse y tomarse (por flechazo, delirio o inconsciencia) como seres multiplicados por las inevitables desilusiones del imprevisible mañana, es necesario escoger sobriamente. Es necesario, guiados por la intuición y la voluntad, valorar las sensibilidades y las sensualidades, emparejando y culminando solo aquellas que puedan completarse y exaltarse. Con la misma conciencia y la misma voluntad directora, es necesario llevar el gozo de éste emparejamiento a su paroxismo, desarrollar todas las posibilidades y hacer florecer plenamente el germen de las carnes unidas. Es necesario transformar la lujuria en una obra de arte, hecha, como toda obra de arte, de instinto y de consciencia.

Es preciso despojar a la lujuria de todas las veladuras sentimentales que la deforman. Solo por la vileza e le ha cubierto con todos estos velos, puesto que la sentimentalidad estática colma: en ella reposamos y nos envilecemos.

En un ser sano y joven, siempre la lujuria se contrapone a la sentimentalidad, es la lujuria la que prevalece. Las convenciones sentimentales siguen las modas, la lujuria es peremne. La lujuria triunfa porque e la exaltación gozosa que empuja al individuo más allá de sí mismo, es el gozo de la posesión y el dominio, la victoria perpetua de la que renace la perpetua batalla, el deseo de la conquista más embriagadora y más cierta. Y ésta conquista cierta y temporal vuelve a empezar sin pausa.       

La lujuria es una fuerza porque afina el espíritu purificando con el fuego las turbulencias de la carne. De una carne sana y fuerte, purificada por las caricias, el espíritu mana lúcido y claro. Solo los débiles y los enfermos se engatusan y envilecen con ella.

La lujuria es una fuerza, porque mata a los débiles y exalta a los fuertes, favoreciendo la selección.

La lujuria es una fuerza, por último, porque no conduce nunca a la miseria de las cosas seguras y definitivas, prodiga por la tranquilizante sentimentalidad. La lujuria  es una perpetua batalla nunca del todo ganada. Tras el triunfo pasajero, en el mismo efímero triunfo, aparece la renacida insatisfacción que, en una voluntad orgiástica, empuja al ser a abrirse, a superarse.

La lujuria es para el cuerpo lo que el ideal es para el espíritu: magnifica quimera, eternamente abrazada y nunca capturada, la que los seres jóvenes y ávidos, de ella embriagados, persiguen sin tregua.

La lujuria es una fuerza.

Valentine de Saint-Point.
Manifiesto futurista de la lujuria.
París, 11 de enero de 1913.  


Un sensualizado abrazo.

Hortensio.




domingo, 20 de octubre de 2013

Yo soy yo... Porfirio Barba Jacob.


El 'Ashaverus' (el judío errante) de la poesía latinoamericana, eso fue 'Porfirio Barba Jacob' último seudónimo de Miguel Ángel Osorio Benítez (1883- 1942), que como todos los personajes de su época fue poeta (posmodernista) y periodista (panfletario) colombiano, en su éxodo de 25 años por las tres américas y el Caribe, tres destierros, en una vida de andanzas y dificultades, de lujos y derroches, avaro e inmoral, de amigos y enemigos, de vicios y enfermedades, 'dandi decadente' y vividor empedernido, anarquista, adulador y bohemio, un esplendido charlatán marihuanero y alcohólico que vivió de su lengua, fabulador de su propia vida y de algunos inspirados poemas, poeta maldito y desgraciado, homosexual, inestable de "lealtad dudosa". Talentoso como todo farsante, su vida fue una impostura. Una máscara detrás de la cual no existió nada... creo que no me faltó nada y ya de por sí se hicieron una imagen de El. Hoy quiero invocarlo para Ustedes...


Porfirio Barba Jacob (1883-1942)
Nacido en Santa Rosa de Osos, así describe el escritor antioqueño 'el antipatriota' y misántropo Fernando Vallejo, a ese pueblito y da su opinión sobre sus coetáneos, los antioqueños: "... con sus casitas blancas de tejados rojizos, sus calles tortuosas y su plaza empedrada. Y nada más, la tierra yerma. Sin un huerto, sin una arboleda, sin un cultivo. Nada. Porque lo único que cultiva el antioqueño es su pereza ladrona y su fama de trabajador honrado. En un principio se dedicaron los antioqueños al laboreo de las minas y a la tala de árboles. Todo lo escarbaron y lo desolaron.
Monumento a la colonización antioqueña en Pereira.
Con "el hacha que mis mayores me dejaron por herencia "talaron los inmensos bosques de robles que cubrían el Valle de los Osos, donde se fundó Santa Rosa, y cuando nació el poeta solo quedaban las cañadas y los cerros cortados a pico y azadón por toda la comarca, para dar testimonio del paso de sus antepasados por la faz de la tierra... y de ahí la razón de la leyenda del poeta: el antioqueño ha tenido que marcharse siempre en busca de otras tierras donde tumbar árboles; es la colonización antioqueña y el poeta se largó de su tierra porque ya no había 'árboles que talar' a esa América que era toda suya, sin fronteras, sin nacionalidades.

En ese panorama se levantó el poeta en ciernes quien empezó a llamarse a si mismo Ricardo Arenales y su obra no es sino el reflejo de su vida apasionada, trágica, aciaga y nostálgica. Asesino a Arenales y tomo el nombre de Porfirio Barba Jacob... En una entrevista con un incógnito personaje a una pregunta: ¿Cuál es su profesión de la fe como escritor y como poeta? éste le contestó: - "Yo soy yo, expreso mi dolor metafísico, mi angustia vital, mis alegrías y mis terrores, mis transiciones espirituales, mi esperanza de un modo personal, con las formas que me son conocidas y cuyo dominio creo poseer, pero sin que me importe la filiación a determinada escuela, ni las rutas seguidas por otros poetas. He dicho en mis poemas precisamente lo que anhelaba decir. No me querello de la inutilidad de la palabra, ni del ensueño estrangulado ni de la voluntad que fracasa. He realizado en algunas de mis producciones - las que yo llamo poesías perfectas - lo que deseaba realizar. La moda y la notoriedad nada me importan". (farsante)

De vuelta a México, quiso asesinar el nombre de Porfirio y tomar el de Juan Pedro Pablo pero no lo logró ya que murió en la miseria más lamentable, corroído por la cirrosis, la sífilis y la tuberculosis el 14 de enero de 1942... aquí dos de sus poesías más sensitivas, bellas e inmortales (-futuro- fue su epitafio).

Futuro
 
Decid cuando yo muera... (¡y el día esté lejano!)
soberbio y desdeñoso, prodigo y turbulento,
en el vital deliquio por siempre insaciado,
era una llama al viento...

Vagón sensual y triste, por las islas de su América;
en un pinar de Honduras vigorizó el aliento;
la tierra mexicana le dio su rebeldía,
su libertad, su fuerza... Y era una llama al viento.

De simas no sondadas subía a las estrellas;
un gran dolor incógnito vibraba por su acento;
fue sabio en sus abismos, y humilde , humilde, humilde,
porque no es nada una llamita al viento.

Y supo cosas lúgubres, tan hondas y letales,
que nunca humana lira jamás esclareció,
y nadie ha comprendido su trágico lamento...
Era una llama al viento y el viento la apagó.

Tumba del poeta y el último verso de 'Futuro' como epitafio.


Canción de la vida profunda

Hay días en que somos tan móviles, tan móviles,
como las leves briznas al viento y al azar.
Tal vez bajo otro cielo la Gloria nos sonríe.
La vida es clara, undívaga, y abierta como un mar.

Y hay días en que somos tan fértiles, tan fértiles,
como en abril el campo, que tiembla de pasión:
bajo el influjo próvido de espirituales lluvias,
el alma está brotando florestas de ilusión.

Y hay días en que somos tan sórdidos, tan sórdidos,
como la entraña obscura de obscuro pedernal:
la noche nos sorprende, con sus profusas lámparas,
en rútiles monedas tasando el Bien y el Mal.

Y hay días en que somos tan plácidos, tan plácidos...
(¡niñez en el crepúsculo! ¡Lagunas de zafir!)
que un verso, un trino, un monte, un pájaro que cruza,
y hasta las propias penas nos hacen sonreír.

Y hay días en que somos tan lúbricos, tan lúbricos,
que nos depara en vano su carne la mujer:
tras de ceñir un talle y acariciar un seno,
la redondez de un fruto nos vuelve a estremecer.

Y hay días en que somos tan lúgubres , tan lúgubres,
como las noches lúgubres el llanto del pinar.
El alma gime entonces bajo el dolor del mundo,
y acaso ni Dios mismo nos puede consolar.

Más hay también ¡Oh Tierra! un día... un día... un día...
en que levamos anclas para jamás volver...
Un día en que discurren vientos ineluctables
¡un día en que ya nadie nos puede retener!


"Todo lo que debe acabar es efímero" escribió un místico y creo que al final de sus días el poeta anhelaba la quietud del sepulcro, donde nada se desea.

Un abrazo muy sensitivo.

Hortensio.

lunes, 14 de octubre de 2013

El verbo... Procrastinar.


Palabra extraña para la gran mayoría de nosotros los pobres mortales pero que entraña un hermoso discurso casi filosófico y Ustedes me dirán si es así o no. Comencemos por ver su origen etimológico: viene de Pro: A favor de... y de Crastinación: del latín crastinare...día después o mañana; así las cosas Procastinar es estar a favor del día de mañana, es retrasar el momento de empezar, es una palabra que define perfectamente la acción de postergar una obligación que no deberíamos dejar para mañana... yo personalmente he procrastinado toda mi vida y estoy pagando las consecuencias de ello, por tener ese idiota pensamiento de que 'todo es prestado' y como tal 'no te preocupes por ahora' y no hacer de una vez las cosas importantes, evita las excusas para iniciar las cosas ya...

Y todo lo dejaba para mañana... ¿resultado?
 
Ya vamos viendo, según Willam James, uno de los fundadores de la psicología moderna, 'la procrastinación es un asesino de oportunidades y nada es más agotador que la eterna resistencia de una tarea incompleta'. No se si ésta fabula se  acerca a lo que es procrastinar pero a Peter Senge decía que sí la llamo "La Rana y el Agua Caliente"... 

si echamos una rana en una olla con agua hirviendo, ésta salta inmediatamente
hacia afuera y consigue escapar. En cambio si ponemos una olla con agua fría 
y echamos una rana ésta se queda tan tranquila. Y si a continuación empezamos
 a calentar el agua poco a poco, la rana no reacciona sino que se va acomodando
a la temperatura hasta que pierde el sentido y, finalmente muere.   

Es una fábula que nos inspira al cambio de hábitos y no vivir acomodados a lo que tenemos porque nos puede costar caro y nos enseña a no procrastinar o 'dormirnos sobre nuestros laureles' o ¿vas a esperar a que el agua se caliente?

Un abrazo... ¡hasta mañana!

Hortensio.

sábado, 12 de octubre de 2013

Un suicidio llamado 'Apoptosis'


Esta entrada la estoy dedicando a todas las personas que de una u otra forma, tienen cáncer... ellos o algún ser querido y es más que nada didáctico y simple para que se pueda entender cómo es que se llega a ésta situación o "acontecimiento adverso" en el cuerpo humano, repito, brillará por su sencillez perceptual que tiene un sutil toque científico y está dirigido a gente sencilla como Usted como yo y que aveces ignoramos esos pequeños detalles que nadie nos cuenta y que hacen que la vida tome un sabor especial... no es otra mi intención.

El cuerpo humano y sus células.
Y todo comienza en una sola célula de los billones de ejemplares que componen nuestros organismos; en ella se produce un descontrol celular o mutación de la célula por un cambio del material genético de su ADN; la célula está 'milagrosamente' programada para suicidarse, sí, suicidarse, (medicamente se llama 'Apoptosis') cuando el ADN se altera indefectiblemente por factores endógenos y/o exògenos... ésta valiente y noble célula se inmola sin trasmitir la mutación a su descendencia y 'borròn y cuenta nueva'.

El suicidio celular o "muerte celular programada", es el mecanismo de defensa que tiene nuestro organismo para 'autoeliminarse' en lugar de infectar el resto de células o las que vienen, cuando ya no puede cumplir su función armónicamente... ¡Pero! siempre los peros presentes, cuando los agentes carcinògenos son muy fuertes y agresivos, la célula no alcanza a suicidarse y ante el salvaje ataque o "acontecimiento adverso", indefectiblemente... muta y el ADN se desprograma y la célula 'madre', a velocidades de vértigo, comienza a multiplicarse y transmitirle la mutación a sus 'hijas' y desata el cáncer en los órganos en donde a hecho su vida, con las consecuencias que ya se conocen. 

Esta, queridos amigos y amigas, es el trágico génesis de todo cáncer, lo demás es otro largo y desastroso cuento que se llama "Metástasis" y espero que como yo, allamos aprendido que es lo que primigeniamente nos pasa en un momento dado...

Una niña con leucemia.


Parece ser que todos los seres vivos de la Naturaleza y desde siempre hemos tenido cánceres, desde los dinosaurios hasta los bebes que nacieron hoy, mil motivos nos llevan a él, desde los factores genéticos hasta los ataques del 'medio ambiente'... es trágico el panorama, pero que le vamos hacer, tenemos que vivir y esa es nuestra lucha en el diario ejercicio de la subsistencia. 

Sólo un abrazo de solidaridad...

Hortensio.




domingo, 6 de octubre de 2013

Hortensia... mis homónimas


En la entrada de éste domingo tan especial, les traigo la sencilla historia de dos de las Hortensias que más admiro y 'amo', la una gran matrona de la Roma antigua y la otra una hermosa 'disoluta' que recorrió Europa huyendo de su cismático marido por allá en la época del Rey Sol...
Recordémoslas:

Estatua de Hortensia en Roma.


Hortensia, hija de Quinto Hortensio, el famoso orador romano del que he tomado mi nombre y quien fuera elegida entre todas las mujeres de Roma para llevar la palabra de rechazo ante el foro, por la propuesta de un gran impuesto contra las mujeres más pudientes del imperio (1.400 de ellas), que el triunvirato les haría de cobrar en el año 42 a.C, ella ejerció de abogada para evitar pagar la exagerada tasa impuesta para costear una guerra fratricida; llegado el momento las mujeres de Roma caminaron hasta el foro franqueadas por el pueblo y los guardias pretorianos y se plantaron frente a la tribuna donde los triunviros Marco Antonio, Octaviano y Lépido, discutían sobre la posible 'guerra civil' y el mentado impuesto.

El discurso de Hortensia, quien hermosa y altiva, culta y contestataria, ha llegado hasta nosotros gracias a el historiador de esa época  Apiano... yo lo quiero compartirlobcon Ustedes, por que es quizá la primera muestra de feminismo, de protesta de genero que se halla certificado por su entereza en la historia... éste es el fragmento más importante de su discurso:

" En aquello que correspondía a unas mujeres de nuestro rango solicitar de vosotros, recurrimos a vuestras mujeres, pero lo que no estaba acorde fue el ser ultrajadas por Fulvia, (esposa de Marco Antonio) por ello nos hemos visto empujadas a acudir, todas juntas, al Foro, por su causa. Vosotros nos habéis arrebatado a nuestros padres, hijos,  maridos y hermanos acusándolos de que habéis sufrido agravio por ellos; pero si, además, nos priváis también de nuestras propiedades, nos vais a reducir a una situación indigna de nuestro linaje, de nuestras costumbres y de nuestra condición femenina.

Si afirmáis que habéis sufrido agravio de nosotras, igual que de nuestros esposos, proscribidnos también a nosotras como aquellos. Pero si las mujeres no os declaramos enemigos públicos a ninguno de nosotros, ni destruimos vuestras casas, ni aniquilamos vuestros ejércitos o condujimos otros contra vosotros o impedimos que obtuvierais magistraturas y honores, ¿por qué hemos de pagar tributos nosotras que no participamos en las ofensas?

¿Por qué hemos de pagar tributos nosotras que no tenemos participación en magistraturas, honores, generalatos, ni, en absoluto, en absoluto, en el gobierno de la cosa pública, por las cuales razones os enzarzáis en luchas personales que abocan en calamidades tan grandes? ¿Por qué decís que estamos en guerra? ¿Y cuando no hubo guerras?¿ ¿Cuando las mujeres han contribuido con tributos? A éstas su propia condición natural las exime de ello en toda la humanidad, y nuestras madres por encima de su propio ser de mujeres, aportaron su tributo en cierta ocasión y por una sola vez, cuando estabais en peligro de perder todo el imperio e, incluso, la misma ciudad, bajo el acoso cartaginés.

Pero entonces realizaron una contribución voluntaria, y no a costa de sus tierras o campos, o dotes o casas, sin las cuales cosas resulta imposible la vida para las mujeres libres, sino sólo las joyas personales, sin  que éstas estuviesen sometidas a una tasación, ni bajo el miedo de delatores o acusadores, ni bajo la coacción o violencia, y tan sólo lo que quisieron dar ellas mismas. Y, además, ¿qué miedo tenéis ahora por el imperio o por la patria? Venga, ciertamente, la guerra contra los galos o los partos y no seremos inferiores a nuestras madres en contribuir su salvación, pero a las luchas civiles no aportaríamos jamás nada ni os ayudaríamos a luchar unos contra otros. Pues tampoco lo hicimos en época de César y Pompeyo, ni nos obligaron a ello Mario, ni Cinna, ni siquiera Sila, el que ejerció el poder absoluto sobre la patria, y vosotros afirmáis que estáis consolidando la República."

Hasta aquí el resumen de Apino del discurso de Hortensia en el Foro, en él vemos que por primera vez una mujer se enfrenta al poder para defender su condición de género, es la primera feminista de la historia, 'lo presentó como un problema de enfrentamiento entre hombres y mujeres, gobernantes los primeros, sometidas las últimas.' Los triunviros molestos por el regaño simple pero profundo de una mujer, ordenaron que fueran expulsadas por la fuerza del Foro, pero el pueblo apoyó a Hortensia por su elocuencia y la apoyó a ella y al resto de mujeres rodeándolas... la orden del decreto fue derogada y revisada, eliminaron 1.000 nombres, pero no el ella.

Murió admirada, muy respetada y por sobretodo querida como ejemplo de las matronas más significativas de esa Roma... y muy rica. La no solidaria Fulvia, murió 'cachoneada' y avergonzada por su marido que murió en Egipto junto a su 'esposa' la Gran Faraona, Cleopatra VII...


Hortensia  Mancini.


Hortensia Mancini, duquesa de Mazarinoy De La Meilleraye, fue una de las más hermosa y ricas herederas de Europa, junto con su hermana María, sobrinas del cardenal Mazarino y enamorada de Carlos el 'príncipe errante' y futuro Carlos II de Inglaterra, que se quería casar con Hortensia de la que se enamoró locamente, Mazarino que no creía en Carlos, ni pensaba que el estuardo llegaría a ser rey, calculó mal y rechazó la propuesta de matrimonio.

Mi 'loca' homónima, nació el 6 de de junio de 1.646, hija de Lorenzo Mancini, un aristócrata romano y de Girolama Mazarino, hermana del cardenal. A los seis años su tío, que la adoraba, la hizo trasladar a Francia para ser educada, se trataba de una criatura muy especial, la Naturaleza la doto de una hermosura resplandeciente, de una blancura de piel que parecía mármol blanco de Carrara, de unos vivaces ojos negros que con su sonrisa parecían de una picardía sacada de un cuento de hadas, su monumento de cuerpo, alta y esbelta y siempre elegante, hacían la delicias de los cortesanos cuando la veían pasar, de exultante hermosura en todo su conjunto, era la más hermosa de la Europa de su tiempo, culta y políglota su belleza era... cautivante.

Aquí comienza su historia y su tragedia que la voy a resumir: a sus tiernos 15 abriles o primaveras, su tío, el todopoderoso cardenal Mazarino, decide casarla con "un gran partido" el aristócrata francés Armand-Charles de La Porte Meilleraye, par de Francia y catorce años mayor que ella pues contaba a la sazón con 29 años, el matrimonio se realizó el primer día de marzo de 1661 y ratificado por Luis XIV, la boda del año diríase hoy en día, brillante y prestigiosa, pero, siempre los peros que aparecen, fue todo un fracaso en su intimidad, una farsa que se volvió insufrible para la joven Hortensia.

Su mal encarado, avaro y amargado 'esposo', maniático cristiano jansenista rezandero, exagerado en su devoción y enamorado hasta los 'tuétanos' lleno de celos enfermizos (cualquiera ante la exagerada belleza de la esposa) la trató de esclavizar rehuyendo a la sociedad y la corte que hortensia amaba, miren esto: el inestable mental más que cristiano se creía inspirado por Dios y sus supuestas revelaciones y visiones divinas que eran el hazmerreir de la corte del 'Rey Sol', era tan fanático que no quería que las nodrizas amamantaran a los niños en los días de fiestas religiosas ni que las mujeres ordeñaran las vacas por era pecado por sus connotaciones sexuales, a sus sirvientas y esclavas les hacía quitar los dientes para que nadie las mirase y su hermosa colección de arte heredada de su tío, la dañó al mandar pintar encima de ellas para tapar los desnudos, espantosas tachaduras o supuestas vestimentas para evitar la 'vista lujuriosa'.

Con éste loco vivió la pobre Hortensia quien era obligada a pasar la mayor parte del día en la capilla pidiendo perdón a Jesús, por los pecados de la carne, pero a mi querida homónima, quien le fastidiaba la religión terminó por odiarla y no volvió por la capilla... como castigo la encerró en un convento en donde encontró a una joven y alegre 'mujercita' como ella con la que tuvo una gran amistad y hasta algo más, la marquesa de Courcelles, también casada y también castigada, con las que hizo mil una diabluras, como por ejemplo... echar tinta al agua bendita para manchar las caras de las monjas.

Ante las quejas de las monjas decidió el duque que volviera al palacio Mazarino en donde vivirían en cuartos separados, su hermano Felipe, residía en un palacete contiguo al que Hortensia mando hacer un pasadizo secreto al que tenía acceso a cualquier hora del día y de la noche, por lo cual el 'unguido de Dios' al descubrirlo ya tarde, insinuó que tenían una relación incestuosa.

En el convento anexo a ésta iglesia, estuvo presa Hortensia.

Hortensia, con alevosía, premeditación y nocturnidad, decide huir del encierro y esclavitud al que semejante fanático cismático la sometía y no soportó más aquella situación y antes de que se narchitace, decide huir disfrazada de hombre con su sirvienta de siempre Nannon... era la noche de junio 13 de 1668 cuando la duquesa se da a la fuga  con la ayuda irrestricta de su hermano Felipe, duque de Nevers, que le proporcionó caballos y escolta, para refugiarse en Roma en donde vivía su hermana María, dejó atrás a los hijos de ese matrimonio infernal, provocando el gran escándalo de la época... que como consecuencia el marido abandonado (con justa causa) le instaura una querella ante el parlamento de París, consiguiendo una resolución a su favor, que le autorizaba apresar judicialmente a Hortensia, donde fuera y donde quiera que estuviese.

En sus viajes por Europa Hortensia disfrutó de su libertad y sus aventuras, vivió como quiso, con decir que le cogió gusto a los atuendos masculinos los que vestía con regularidad y vivió sin temor a los prejuicios de la época, cuentan que "aprendió a disparar y a manejar el florete con maestría, fue una magnifica amazona y apostó fuerte en el juego y bebió como un cosaco, nado desnuda en los ríos, bailó como una gitana y tomó amantes de ambos sexos". Colofón... se le terminó el capital y regresó a Roma.

Con semejante presión de sus parientes -exceptuando a Maria- y autoridades, Hortensia cede y escribe una carta al cismático celoso pidiéndole perdón, prometiéndole que dispusiera de ella para lo que a bien tuviese que hacer su señor, amo y dueño... que creen que le contestó el loco cristiano, la aceptaría de vuelta pero tendría que purificarse de esa tendencia mundana en un convento por el término de dos años y que a partir de aquella predicación, pensaría que hacer con ella... (maldito). Nada dispuesta a doblegarse ante semejante dictador, Hortensia ya en un estado muy precario económicamente hablando, se vio obligada a empeñar sus joyas y atravesar nuevamente la frontera con la idea de solicitar una pensión sobre los importantes bienes que había aportado a su marido como dote matrimonial. Apresada, nada más cruzar la frontera franco-italiana, fue recluida en el convento de Melun.

Una de las pinturas de Hortensia.


El rey 'Sol' Luis XIV, profundo admirador de la belleza de Hortensia, al ver la situación de ella y conociendo la fama de fanático cristiano de su par, se declaró protector de Ella ordenando su inmediata liberación y anulando las disposiciones judiciales del duque. No contento con ello, le concedió una pensión anual de 24.000 libras y 12.000 libras como dinero de bolsillo para que pudiese regresar a Roma... se cuenta que el duque montó en una cólera tal que no quedo cabeza en títere, al verse desautorizado por el propio rey, por fuerza mayor la cosa quedó así.

Poco después de su llegada a Roma, Hortensia emprende una nueva fuga esta ves con su hermana María, esposa del déspota del príncipe Colonna, (la historia de María es otra, que más adelante se podrá contar) se separan y mi querida 'homónima' se refugia en las tierras de un antiguo enamorado, el duque Carlos -Manuel II de Saboya y allí pasa tres años muy "tranquilos" junto a su antiguo amor, pero, siempre los peros aparecen donde no se les llama, su protector muere y entra la regente a disponer del mando... prudentemente hace sus baúles y se embarca para Inglaterra en compañía del abate de Sain-Réal.
    
Carlos II de Inglaterra, acoge con los brazos abiertos a aquella beldad, a la que antaño quiso convertir en su  esposa, siempre la amó, por ello le asigno de su propio peculio, una pensión anual de 4.000 libras esterlinas. Fue 'feliz' a su modo y encontró otro amor en el Principe de Mónaco, lo que provocó un arrebato de celos de Carlos que le suspendió la pensión, pero Hortensia con sus suaves maneras de seducción lo calmó y de nuevo el rey le dio su pensión y su casa de Londres se convirtió en el lugar predilecto de la flor y nata de la sociedad de la época y de los muchos intelectuales exiliados franceses que por aquellos días vivian en Londres.

Cayó de nuevo enamorada, esta ves de un joven y apuesto caballero sueco, el Barón Baner quien molestó a muchos de los enamorados de Hortensia entre ellos al Príncipe Felipe de Saboya, quien provocó, por celos, al barón sueco para batirse en un duelo que aceptado resultó con la muerte del barón... éste episodio afectó tremendamente a Hortensia, quien loca de pena mando tapizar su alcoba de negro y se encerró varios días sin probar bocado, Sain-Evremond, el mejor de sus amigos logró sacarla de aquella postura que estaba poniendo en peligro su salud y su estabilidad emocional, su cordura y maduró la idea de irse a España a encerrarse al convento en el que su hermana María Princesa de Colonna, por aquellos días se encontraba enclaustrada... desistió y volvió a tomarle gusto a esa vida mundana, pero, siempre los peros... la caída del Rey Jacobo II y el ascenso de la casa de Orange, privaron a nuestra 'triste' duquesa de la pensión que antaño le concediera el rey Carlos y que era la única entrada económica que tenía.

Informado el janseniano, logró una resolución en contra de Hortensia, si no volvía a su lado perdería su dote estimada en 30.000.000 de libras, pero, siempre los peros... Ella había adquirido tal cantidad de deudas que se veía en la imposibilidad de abandonar Inglaterra; le incautaron los bienes, muebles y enseres, viéndose expuesta a la miseria y sin recursos, su caso llegó a los oídos del rey Guillermo III quien conmovido le extendió una pensión de 2.000 libras con las que pasó sus últimos tiempos en su casa de Chelsea, en donde falleció en 1699 por causas no suficientemente aclaradas... se habló de suicidio.

Su más bello retrato.

Hortensia tenía 53 años y estaba enamorada del duque de Albemarle, mucho más joven que ella, pero... otra mujer se interponía entre ellos y fue nada menos la que más agonía podría causarle: la mayor de sus hijas, la marquesa de Richelieu, quien tenía una historia parecida a la de su madre, 'de tal palo tal astilla'; Hortensia loca de celos solo encontraba consuelo en el brandy. Consiguió del rey que expulsara a su hija de Inglaterra tan sólo para sufrir el dolor postrero de ver a Albemarle partir en pos de ella. Su final fue digno de una tragedia griega, unos dicen que se envenenó y lo más probable, que bebió brandy hasta llegar al coma etílico, así la encontró muerta, su fiel sirvienta y amiga, con una botella de ese licor en su mano...

Su marido, rescató su cuerpo de los acreedores que lo tenían secuestrado y lo regreso a Francia con el que pasó casi un año con el ataúd consigo... para arriba y para abajo como Juana 'la loca' con su Felipe 'el hermoso'; presionada por el rey por fin un día accedió a darle sepultura a los pies de la tumba del gran Mazarino, su tío adorado.

Mientras tanto yo seguiré buscando más homónimas que de seguro las hay...

Hortensiosos Abrazos.

Farwel.







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domingo, 29 de septiembre de 2013

La poesía de Marilyn Monroe


Ésta sentida 'entrada' es en honor a mi amor 'platónico' de juventud... Marilyn Monroe (Norman Jeane Baker) la de la "Belleza Melancólica"... la que fue demasiado bella para ser feliz.


A 50 años de su muerte, sigue más viva y más bella (1926-1962); pero uno de los aspectos menos conocidos por sus millones de admiradores - ya viejones- es su vena abierta a la poesía y su tendencia a producir frases y/o pequeños escolios, sentencias de una sencillez rayana en ingenuidad, pero bellamente escritos por ella, la más bella diva que haya conocido el cine contemporáneo (es mi concepto) una gran y talentosa artista condenada a ser estrella... miren porqué lo digo, a través de sus pequeñas 'esquirlas' de algunos de sus poemas recogidos en el blog de José Luis García, que a mí me han conmovido, por que supe de su inmensa soledad y horas de tristeza por las que paso (diario íntimo y sus notas) pero a lo que vinimos... aquí están:


Algunos pensamientos

Estoy intentando
encontrarme a mí
como persona, a
veces eso no es
fácil de hacer.
Millones de personas
viven toda su vida
sin encontrarse.


Ojalá que la espera
no desgaste mis
 sueños.


El sexo forma parte
de la naturaleza. Y
yo me llevo muy bien
con la naturaleza.



No me importa vivir en un
mundo de hombres, siempre que
pueda ser una mujer en él.


Una mujer inteligente besa
sin enamorarse, escucha
pero cree y abandona
antes de ser abandonada.


Es mejor estar 
sola que infeliz
con alguien.


Cara y cruz

Vida: soy de tu cara y tu cruz.
Casi siempre
colgada boca abajo,
pero fuerte como telaraña al viento.
Mi corazón arde,
pero yo soy escarcha fría resplandeciente.


PUENTES

Me gustaría estar muerta.
Me gustaría no haber existido.
Me gustan los puentes,
especialmente el de Brooklyn,
tan tranquilo a pasar
del rugido de los automóviles
debajo de los pies de los transeúntes.
Pero no hay ningún puente feo.
Quizá alguno no demasiado alto.


PIEDRAS

Piedras en el camino.
Son de todos los colores.
Yo las miro desde lo alto,
Pero sois vosotros
las que estáis más arriba
en un mundo perfecto
del que algún día yo
formaré parte.


CUERPO Y ALMA

Por mucho que acaricie tu cuerpo,
nunca llegaré hasta tu alma.
Aunque los que a mi me gustan
son más bien cuerpos desalmados.
En cambio yo,
no os lo vais a creer,
a veces tengo la sensación
de que soy un alma sin cuerpo.


QUÉ EXTRAÑO

Qué extraño los humanos.
Algunas veces los miro
y no me reconozco
como formando parte de ellos.


HOY

Hoy no tengo ninguna
preocupación,
hoy respiro aire libre
al aire libre,
hoy no sufro
por el amor de nadie
ni recuerdo a la niña
humillada que fuí,
hoy soy feliz,
hoy quisiera estar muerta.

SOLA  

Sola. Estoy sola.
Siempre he estado sola,
pero hoy
ni siquiera me tengo a mí misma
para hacerme compañía.


Bueno, mis queridos amigos, hasta aquí ésta muestra de los pequeños poemas (esquirlas) de mi adorada Marilyn, les prometo - con la mano en el corazón- que en una futura entrada les traeré más inspiraciones de nuestro común 'Amor platónico'... para terminar, uno de los poemas más bellos que he leído sobre ELLA:

La que fue demasiado bella para ser feliz.


                                                              Gracias, Marilyn,
por mantenerte eternamente joven y bella
en la memoria y el corazón de quienes
inexorablemente nos hacemos viejos.

Te amamos así de hermosa, con el cutis terso,
bella, llena de vida,
siempre joven, siempre sensual
icono inmortal.

Tu mirada de niña buena
tus rizos de oro, como doncella de cuento,
están allí detenidos en el espacio,
lugar perpetuo de todos tus días.

Marilyn, despensa de placeres y lujurias,
diva amada y odiada,
amante secreta de hombres anónimos.

Hoy, gracias a la muerte, te seguimos viendo joven
aunque a nuestras ansias
las haya cansado el tiempo.

Gracias, Marilyn,
por mantenerte eternamente joven y bella.

                           Víctor Gonzalez Solano. 


Un sentido abrazo de amor en nombre de Marilyn...

Hortensio.