Perdona siempre a tu enemigo. No
hay nada que le enfurezca más.
Oscar Wilde.
Con el tiempo aprendes que disculpar cualquiera
lo hace, pero perdonar es solo de almas grandes.
Jorge Luis Borges.
Me tomó mucho tiempo entender lo que significó perdonar a esa persona; siempre me pregunté cómo podía disculpar a quien tanto daño me hizo y que eligió - con tan mala intención- lastimarme... dolió. Pero después de mucho pensar sobre la lógica de ese acto vil, entendí que ese perdón en el que había pensado no trataba de justificar lo que ya estaba hecho con esa asquerosa actitud y el comportamiento de ese alguien a quien creí 'amiga'...
Se trataba era de soltar, más bien dejar ir ese pensamiento reiterativo que sin duda estaba destruyendo la poca Paz que uno había tratado de buscar y construir con esfuerzo, era una verdadera carga emocional pues ese recuerdo amargo siempre me acompañaba; son solo ecos del pasado.
Y sí, el mal comportamiento de otros -como regla general- destruye el más frágil de los sentimientos humanos: la confianza adquirida. Pero siempre hay un pero... hay que aprender del pensamiento racional, el diálogo y el arrepentimiento sincero, que siempre se nota, y que da lugar a esa anhelada 'segunda oportunidad' que da el perdón y muchas veces el perdón no es para los demás es para sí mismo y dejar la venganza a un lado, es elegir no dejar que el dolor te convierta en lo mismo que te hirió...
Pero, ¿cambiará mi vida el perdón? Pienso que el perdón no es intrínsecamente ni sabio ni estúpido, y como decía un sabio amigo, es una decisión estratégica, basada en valores, con costos predecibles y beneficios potenciales. Trátalo como un problema de toma de decisiones, nunca como un veredicto moral.Y sigo con los peros, en medio de ese acto de sinceridad, siempre quedará la duda metódica y la ansiedad de preguntarte si lo volverá a hacer, y sobretodo, estar alerta.
"Buena gente" pero no tonto.
Recuerda esto: los grandes hombres siempre perdonaron, las personas inteligentes trataron de ignorar, las personas del común lloraron y con el tiempo lo superaron, mientras que los débiles anodinos siempre buscaron venganza.
Bueno, creo que me voy por el perdón y con un abrazo sincero.
Hortensio.
Mi querido Hortensio!!! El rencor y el odio. Mata el alma y la envenena... Es que el perdón, no es para los demás. Es para uno mismo.
ResponderEliminarTal cual...!!
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