martes, 15 de marzo de 2016

Tunja, mi Villa natal.

En éste atípico día, un  antiguo poema que le dedique a la ciudad en donde nací...

Tunja, mi Villa natal,
ilustre y respetada....
La plaza de Bolivar de Tunja, antes de su remodelación.
Pintura de Abdenago Pulido 1946
sencilla y recóndita, digna
de elogios y remembranzas.

Al llegar a tus lares queridos
sutilmente se me olvidan
las cosas menudas y prosaicas
del momento y de la vida.

Porque siento al hidalgo fantasma
de San Lázaro, que con su frío
viento perfilò finas estirpes de la
Tierra, que llenaron tus crónicas.

Con brillo y con mucho orgullo
tus recintos de aires nuevos
de ciudad letrada y patriota, evoco
con saudade tu estampa colonial.

Te dormiste en el tiempo con
tus heráldicas de hidalguías,
sociedad sencilla de acogedoras
costumbres que son la dicha de
tus gentes queridas y serviciales.

Hoy al verte tan desarrollada,
tan pujante y mercantilista,
con ciertos tonos fenicios,
añoro tus pasados y recuerdos
tomados al azar y sin orden.

Y surgidas de ese san Alejo
al que llamamos memoria,
donde se miraba a sus gentes
despreocupadas cómo se pasaba
la vida y como llegaba apacible
la inconquistable muerte...

Al ver tus antiguos monumentos
puedo sentir que son la muralla
entre el pasado y el porvenir,
que nos une y nos acerca en
una ciudad que va formando sus
estratos de cara a la modernidad.

Pero mi querida Villa... de una
cosa estoy seguro, todos, todos
tus hijos te amamos como eres
y al mirarte nos volvemos poetas.

Poetas que te escribimos versos
de emoción, a ratos con pasión
pero siempre con devoción...
Tunja, mi ciudad amada.

                              Farwel (1.967)

Un abrazo de gratitud y estima.

Hortensio.



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